viernes, 24 de junio de 2022

UNIK UBIK. "I'm not feng shui" (2011)

 


Un primor esta banda franco belga. En este tercer disco vienen a confirmar lo que ya habíamos escuchado en sus dos anteriores trabajo, sonidos rítmicamente salvajes, con el saxo ejerciendo de jefe supremo, como ese barrabasada casi africana llamada ""Dan-jun", o concreciones de art punk instigador como "Rolled in flour". 

También militan en el punk sin aspavientos (la que titula el cd es toda una receta de fiereza sin peligro a disolvernos en el aburrimiento). "Pinheads on the move" es pura no wave, casi música klezmer, intuyendo en sus costuras todo aquello que nos sorprendió de la banda holandesa The Ex. 

En "Mesmerize & vanish" se relajan a trozos, especulan con suavidades que traen peligros, resonando ese espíritu transgresor que respira todo el disco. Una de las más efectivas del disco es "Tractors and cows...." donde hasta se atreven a jugar con el jazz.

Su música cautiva porque toca muchos palos, porque no se detiene ante los impedimentos. Provocan emoción en "This is the day", para en "Lazy beezy" seducirnos con su actitud de pulsiones punk, cuando este era más que una moda una forma de lucha. 

"Gypsy's revenge" es una andanada de fiereza que te deja preparado para el fin de semana y el final con "Right or contract" deja bastante a las claras el buen saber estar de esta banda afincada en Toulouse. 


martes, 21 de junio de 2022

PAN AMERICAN. "White bird release" (2009)

 

Pan American, la banda del ex-Labradford Mark Nelson, es un reguero de música ambiental que no cesa, con discos que invitan al optimismo del silencio, a la propagación de una calma de instrumentos electrónicos que festejan el ruido del no movimiento, ("There can be no thought of finishing"). 

Tras una dilatada discografía tanto con Labradford (de los grupos más importantes de la primera hornada de bandas de post rock) como con Pan American, Nelson se acerca al orbe de Brian Eno en temas como "For aiming at the stars", donde las burbujas se volatilizan en un éter que embriaga. 

Sonidos lineales con sombras ("Both literally and figuratively"), noches de temor donde es fácil perderse por túneles que ansían algo de luz protectora ("Is a problem to occupy generations"). Así es el mundo de Pan American, un reguero de constantes vitales de sonidos que van y vienen, de reflexiones entre sombras, difusas como la portada del cd, y donde es fácil tender a dejarse llevar por la inquina de los aspavientos que crean ("So that no matter").

Pan American es música para dormitorios con claraboyas abiertas hacia cielos azules libres de noches, reflexiones de teclados y sonidos que emanan de un volcán donde se enchufan los sentidos para notar la calidez de un aire que no sofoca, como sentimos al escuchar "How much progress one makes". 

Y se puede decir sin riesgo a equivocarnos, que toda la carrera de Nelson está plagada de esta idea que sintoniza sobre todo con el post rock más paisajista y cerebral, como aupando ideas de una naturaleza que hay que describir de mil formas mediante meditados experimentos sonoros ("Dr. Robert Godard" y "In a letter to H.G. Wells , 1932" con una muestra de ello). 

"White bird release", un disco para oír sin prisas, para dejarte llevar. Orfebrería delicada y rugosa a la vez. Para sobremesas de inanición total. 


domingo, 19 de junio de 2022

MISHIMA. "L'aigua clara" (2022)


 Empezar un disco con una canción como "El gran lladre" es tenerte ganado a las primeras de cambio. Y es que en este, el noveno disco de Mishima, se siguen perpetuando en esa artesanía de canciones, modelaje perfecto para que lleguen muy adentro desde el primer momento es que tu dedo roza el play y notas la sacudida de su música. 

El sonido de Mishima es bello y delicado ("Por de mi"), repleto de acertados suspiros de un pop compuesto con la yema del sentir, cargado de una intensidad nacida de un quinteto que realmente sabe ponernos la piel de gallina con su ternura tan especial ("Sé que ets tu"). 

No hay lugar para la apatía, para huecos sitios donde se instale lo inconcreto. "L'aigua clara" mana y vierte sensaciones, como un columpio imposible de parar, como una colina donde se puede vislumbrar el antojo de un atardecer que viene. 

Luego viene "Un lloc que no recordi", otra de esas gemas que tarareas mientras te preparas en la cocina un aperitivo y notas las apreciables garras de su influjo musical esparciendo su melodía adictiva, una apuesta siempre ganadora que inunda el aire de sonidos de esos que te consuelan y animan. No es la primera vez que salen por Discos Pensados (ni la última)  Mishima, y cada vez se van superando más. 

Impactante la canción que lleva al nombre de la ex-actric porno "Mia Khalifa",  y "Cotó" donde parece que quieren que nos relajemos después de este viaje para prepararnos para lo que viene a continuación: "El llibre de l'amor", versión de Magnetics Fields,  y el tratamiento musical del poema de Joan Vinyoli "Ens crèiem únics", puro fuego embaucador. 

En resumen,  otro disco para encuadrar, otro conjunto de canciones que se deslizan sin aspaviento hacia lo más profundo de ti. 


jueves, 16 de junio de 2022

THE BLUE AEROPLANES. "Tolerance" (1985)

 


Pedazo de banda que fueron The Blue Aeroplanes. El grupo liderado por el agitador Gerard Langley y por su hermano John, ya había dado muestras en su primler largo, el indispensable "Bop art" de lo que podían dar de sí. Y es que lo bueno de The Blue Aeroplanes es que no suenan a nadie. Aunque a veces como en el inicio de este tour, al poner  "Arriving"  te venga a la cabeza Mark Smith de The Fall. 

Gerard narra en vez de cantar, y las canciones que te encuentras en "Tolerance" (más asequible cierto es que en su primer disco), son intrincadas composiciones de un artrock de difícil catalogación ("Journal of an airman" con ese sonido de mandolina bizarra y ese acordeón caótico o "Rare flower" con esa guitarra funky en medio de un torbellino post punk). 

Aun faltaría unos años para que llegasen a la cima de su carrera con el espectacular "Swagger" (1990), pero la escucha de "Tolerance" a día de hoy, certifica la vigencia de un sonido que ha envejecido con poderío, que sigue inflamado ("Warhol's fifteen").

"30-Love" es tranquila, apaciguadora, pero mantiene ese aliento de irreverencia que siempre caracterizó a The Blue Aeroplanes. Puro sonido C86 es "Lover & Confidante", con sus guitarras radiantes, con esa verborrea de Langley que provoca y gusta. 

Una de las mas logradas de "Tolerance" es "Ups", una batidora de sonidos que se cruzan en un festín de especulación guitarrera,  resoplando agitación reflexiva. Ya casi en el final, la glamurosa "When the waves comes", para terminar este placentero reguero de temas sin fecha de caducidad que parece que se fabricaron para el goce eterno. 


martes, 14 de junio de 2022

THE YOUNG FRESH FELLOWS. "Because we hate you" (2001)

 


Uno de los directos más divertidos a los que asistí en la dorada época de los 90 fue uno de The Young Fresh Fellows. Todo un festín de rock and rolk y diversión, de melodías adictivas y de buen rollo. De esos bolos que no se olvida vamos. 

Liderados por Scott McCaughey, la carrera de los Fellows es de todo menos aburrida, y este disco grabado a medias con The Minus 5, así lo atestigua. Desde ese rimbombante inicio de power pop que es ""Barky's spiritual store", hasta el garaje que le sigue, con "Lonely spartanburg flower store",  es imposible que te puedas quedar parado con su escucha. 

Escucho "I wonder what she's doing tonite" y me la imagino sobre un escenario. Agitada, convulsa, rítmica, y sobre todo alegre. Porque alegría es lo que siempre nos regalaron los Fellows con su música adictiva para el corazón. 

Y es que al bueno de McCaughey aunque su carrera principal estuviera como musico de REM, siempre tuvo a su grupo como principal motor, como su lugar donde dar cabida a toda sus locuras musicales ("For the love of a girl"). 

No podían faltar tracks garajeros de minuto y medio del tipo de "My drum set" junto a canciones más elaboradas, rock con riesgo a conquistarte a la primera escucha, como ese medio tiempo llamado "Worthless". O cuando directamente parecen una banda punk, como el trallazo sónico que es "She's a book". Vaya pelotazo. 

Luego llegan los coros y la fiesta que parece que se va a acabar en "Good times rock 'n' rolk", para caer rendido con la lírica entrañable de "Summerland" y su voluptuosa calma. Una gozada de principio a fin "Because  we hate you".

Tras un parón de unos cuantos años sacaron "I think this is" (2009) al que siguió la edición de un par de trabajos hasta que sacaron un single en 2021. Sus directos siguen siendo memorables, como su música, pura adrenalina. 


lunes, 13 de junio de 2022

YANN TIERSEN. "All" (2019)

 


Ya hace muchos años que Tiersen se quitó el sambenito de ser el que puso música a esa gran película que fue "Amelie". La carrera como compositor de Tiersen habla por si sola, y no hay disco malo en esta aventura discográfica que tantas emociones nos ha provocado. 

"All" fue grabado en los estudios que se construyó en la isla de Ushant, donde habita desde hace años, junto a los acantilados, cerca del murmullo del mar, de las historias de sirenas varadas por un antojo, necesitadas de un historia que consiga creer en la certeza de su existencia ("Tempelholf", vaya inicio para comenzar este viaje). 

En "All" el piano se erige en protagonista, pero no está solo. La belleza de los violines, las voces que arrullan, el clímax de calma creado que consigue elevarte y auparte sobre las hombros de la apatía ("Koad" con la maravillosa voz de Anna Von Hausswolff ejerciendo de una adaptación lírica de Julee Cruise), acompañan cada segundo de esta aventura.

"All" es un canto a la naturaleza, a los sonidos de la tierra, a la emancipación de la levedad. "Usal Road" es para erizarte el corazón, y "Pell" con la presencia de Emilie Tiersen bajo el nombre de QUINQUIS componiendo una oda de suavidad extrema.

"Aon" es otro de los tentáculos poderosos de esta mirada telúrica de un autor que desde la fortaleza de su retiro consiguió dar voz a los sonidos que reverberan a su alrededor. Como "Prad" y esa soberbia melancolía que te pausa hasta las ganas de hacer cualquier cosa. 

"All" desde las rocas hacia tu alma, desde las manos y la cabeza de un creador que nos sigue regalando excusas para disfrutar de la esperanza de que un mundo mejor es posible. 


sábado, 11 de junio de 2022

PORRIDGE RADIO. "Waterslide, diving board, ladder to the sky" (2022)

 


No llega a superar a su antecesor "Every bad" (2021), pero he de reconocer que este disco de Porridge Radio, engancha. Sobre todo por la voz que vive de una épica nada impostada de Dana Margolin que planta su voz desgarrada como una flor que necesita que le escuches para que crezca y crezca ("Back to the radio"). 

Cambiaron el influjo de las guitarras por temas que viven en la austeridad, que existen nacidos en atalayas donde lo que predomina es la calma, desde donde se pueden vislumbrar cielos sin penumbras como esa emocional "Trying". Aunque para ponerte los pelos de punto nos regalan "Birthday party", punto álgido de un disco que se defiende por si solo, por su solvencia de distorsión pausada, por sus silencios que lo dicen todo. 

Calma joder, calma para vencer este calor que nos espanta. Suena "End of last year" y me tomo el café que espera sin sinónimos un sorbo para despejar pesadillas. Y es que este no es un disco esquinado ni arisco. Aquí habita digamos el espíritu de PJ Harvey de bajón ("Rotten"), aunque también es fácil perderse por laberintos repletos de hiedra y largos lamentos ("Flowers"). 

Algo así como una silueta electrónica es "Jealousy", y el teclado que inicia "I hope she's okay 2" introduce una de las gemas del disco. Como "Splintered" y esa soberbia "The rip" para que los malos rollos huyan por la ventana. 

Siguen en plena forma Porridge Radio. Como toda esa legión de bandas de jóvenes airados que nos están recordando que aun es posible vivir emocionado con un buen ramillete de canciones. 



jueves, 9 de junio de 2022

CRAIG ARMSTRONG. "Memory takes my hand" (2008)

 


No sólo es reconocido el brillante compositor escocés Craig Armstrong por ser un afamado creador de música para bandas sonoras. En su haber tenemos discos (sobre todo el aclamado "The Space between us") de esos que cualquier buen melómano debe de tener en su discoteca personal. 

"Memory takes my hand" es un compendio de música neoclásica, orquestal, para apagar calores, para secuenciar sentimientos. Desde los casi 20 minutos de la inicial "Immer (Violin concerto  No.1)", donde recrea a su manera música del músico electrónico Fennesz, siguiendo por las 15 piezas para orquesta, de apenas 1 minuto y poco de duración agrupadas para el epígrafe de "One minute", notas la levedad de unas notas que a cada paso marcan un camino que lleva a la contemplación más explícita, a viajes interiores lejos del horror. 

Acompañado por la BBC Symphony Orchestra, en la tercera parte del disco, bajo el nombre del disco, se guarda otra colección de 12 extractos de sinfonías acordes con el espíritu que recrea un trabajo que hasta cuenta con la colaboración de una soprano, que hace que el nivel del espiritualidad se conserve en cada surco de este campo rendido a la emancipación del alma. 

Poco más se puede decir de un cd que es mejor degustarlo de forma personal a la deriva de los sentidos, percatándose a cada escucha de fragmentos que completan una bella y ensamblada pasión por los lugares donde el único ruido posible es el silencio. 


lunes, 6 de junio de 2022

ARCADE FIRE. "Neon bible" (2007)

 


Qué buenos que eran Arcade Fire y en que piltrafa musical se han vuelto con el paso del tiempo. Sin rastro de ese sonido épicaoy cautivador que sobre todo en sus dos primeros trabajos, les puso en órbita, llenando páginas y páginas de noticias sobre ellos. Y es que los canadienses eran realmente buenos. 

Este "Neon bible", viene después de "Funeral" uno de los mejores discos de la época, y continua por la senda con canciones rutilantes, hechizados por Win Butler y sus historias, con esa música que contagia y es adictiva. Se compraron una iglesia abandonada para grabarlo, y nació un disco oscuro, con letras críticas y con melodías que arrasan como "Black mirror". 

"Keep the car running" es un puto hit de carretera y la que titula el lp te sirve para usar el random de tu cadena de forma repetida hasta que venga el fin de los tiempos. "Intervention" es un grito contra la guerra de Irak y "Black wave/bad vibrations" parecen una banda de new wave sacados del pasillo del tiempo. 

"Ocean of noise" clama contra el consumismo en clave de lenta letanía plagada de garfios y mala uva. Qué sonido, que potencia, que pasada. Lástima que hayan quedado como uno grupo para olvidar. Pero es imposible no flipar con pasotes tipo Pixies, como ese trallazo llamado "The well and the lighthouse" o esa acústica estridencias llamada "(Antichrist television blues)". 

Para terminar, los platos fuertes, "No cars go" y el blues de "My body is cage". ¿Se les puedes pedir más? Sí, que no hubiesen dilapidado tanto talento y tanta destreza musical para acabar editando peñazos del tipo de su último "We", cuyo legítimo hogar es la papelera. 

Menos mal que han dejado a la historia discos como este. Puro sabor a eternidad musical. De esos trabajos que cuando pasen muchos años seleccionarás pensando en que buenos que eran. 


viernes, 3 de junio de 2022

WOLFHOUNDS. "Blown away" (1989)


Tan solo 7 temas son suficientes como para defender el que fuera el segundo disco de este banda de noise pop de Essex liderada por David Callahan, y que desde que suena la inicial "Rite of passage", nos envuelve en una calima de intensidad que te atrapa, con ese pop estrangulado, con esas guitarras que chispean. 

Si ya dejaron notas de su fuerza en su primer largo, "Unseen ripples from a pebble"(1987), es aquí, dos años después, donde demuestran la desmesura que casa con una cara melódica que los emparenta con combos como Mega City Four.  "Tropic of Cancer" es rutilante y repleta de sustos que son suspiros eléctricos. 

"Living fossil" es drama eyaculando soflamas sobre lirios que se desvanecen cuando empieza la amanecida, y en "Dead sea burning" especulan en un entramado instrumental que funciona de principio a fin. 

Tras sacar un par de discos la banda tuvo un parón de un montón de años hasta que se reactivaron con "Middle aged freaks" (2014) y más tarde con "Untied Kingdom" en 2016, pero ya no sonaban igual. El poderío de piezas como la que titula el lp o "Skyscrapers" jugando al escondite con el shoegazing es imbatible. 

Wolfhounds, unos solventes guerrilleros del noise pop guitarrero, refrescante y armónico, una buena sacudida de ruido ameno que atontece y te hace sonreír. 


miércoles, 1 de junio de 2022

SOFA. "Source crossfire" (2021)

 


El sello canadiense  Constellation, famoso por ser la casa-comuna de Godspeed You! black emperor, tuvo en este grupo, la primera grabación ( y vaya grabación). En el año 2021 sacaron como homenaje este disco donde esta toda las canciones de una banda que andaba por el lado peligroso del noise más atrapador, más atrayente.

Pero Sofa eran mucho más que eso. Su música supura intensidad, calor, influencias y post punk, porque no. "Ch2chi" y "Stress", es como encontrar una sinfonía donde se aúnan los sonidos de bandas como Jesus Lizard o Shellac. Pura dinamita. 

Como "Comma"  y ese pedazo de andamiaje de noise rock corrompiendo cerebros, electricidad malsana, a juicio el silencio aquí corrompido por haces de luces que machacan. El grupo funcionó de 1993 a 1997, y sacaron un disco, "Grey" que aquí es ampliado por buenas dosis de veneno del bueno. 

Pero hay mucha más en "Source crossfire". La sombra de Ian Curtis es muy larga, y por aquí deja ramalazos de su eternidad en tracks como "The fence", una ordalía de suspiros inquietos. Brad Todd, vocalista y artista visual, era el jefe de todo este volcán que es necesario recuperar para ir completando archivos de grupos que son tan importantes como el comer. 

"Monotone" es una apisonadora. Toda la banda al 100%, sonando como si estuvieran con nosotros unos hermanos gemelos de Girls Against Boys. Vaya pasote. O "80000", decadente y triste, resoplando drama y noches de esas que no se acaban. Luego viene lo más gordo. En "Current" bajan el pistón hasta parecerse a Codeine para en "Travel" volvernos loco con esa melodía que se clava una y otra vez, vesanía post punk que entumece y apasiona. 

En "Medicine hat" redundan con acierto en sus aires oscuros, para volver al ruido con la potente "City of laughter". Así hasta terminar con "Strings of lights", la canción 16 de un disco que te carcome y te vence, repleto de motivos para subir el volumen, para un disfrute selectivo de unos sonidos incomodos pero altamente gozosos. 


domingo, 29 de mayo de 2022

MONTE TERROR. "El primer vuelo de las aves marinas" (2021)

 


No está nada mal esta banda de Almería. Ya nos dieron pistas cuando escuchamos el interesante "El último verano de nuestra juventud" (2018), que es refrendado con acierto en este trabajo también con título sugerente, donde es fácil perderse en sus sonidos ensoñadores, en su shoegazing de moléculas de ternura ("Ardea Cinerea"). 

La voz de Miriam Cobo, es un fácil señuelo donde empezar en bucle esa sensación de intensidad que no cesa desde el inicio, como con ese guitarreo constante y distorsionada de "La Cima", o ese himno de penumbras rutilantes llamado "La línea de la sombra" donde puedes otear sin disimulo las afición de la banda hacia grupos como Ride. 

Porque lo bueno de Monte Terror es que han sabido traducir bien sus influencias, han sabido salpimentar con sus instrumentos la ilusión de unos recuerdos sonoros antiguos, replanteando el jardín con ecos de voces que se apagan y encienden, con rotundas progresiones de feedback alentador ("El desencanto, el duelo y la calma"). 

"Damas oferentes sobre un barco" y el final con "Isla desolación", ponen el broche de oro a un disco que es como un murmullo lejano que te apacigua, como un bote a la deriva de sonoridades que amamos,  bogando en agua de ímpetu y pavor. 


jueves, 26 de mayo de 2022

WHIRR. "Pipe dreams" (2012)

 


El primer disco de esta banda norteamericana, hará las delicias aquellos seguidores, que como el que escribe, cayó rendido cuando se encontró con My Bloody Valentine. Porque lo de Whirr es shoegazing militante en un mar de burbujas que producen inspiración. 

Lo dejan claro desde el inicio, cuando suena "Reverse" y sus cadencias de burbujas electrificadas. Y más aún cuando suben el volumen a sus cacharros de distorsión y te regalan ese pedazo de artefacto noventero que es "Junebouvier". 

El guitarrista fundador Nick Bassett (Deafheaven), dirige a sus chicos siguiendo los pasos de todo un movimiento musical que basaba su propuesta en un lirismo compuesto de secuencias de ruido y espacios dedicados a la ensoñación ("Bogus"). 

Así que esta media hora larga que dura "Pipe dreams" es un dulce entramado de semillas resistentes a la apatía, es un vuelta a ese pasado de bandas como Slowvide, Swirlies  y tantos otros magos de distorsiones cargadas de rosas que asfixiaban ("Flashback"). 

El aporte vocal de Alexandra Morte funciona a la perfección. Canta mientras el sonido es una espiral que provoca escalofríos ("Formulas and frequencies"), y cuando la escuchas en temas como "Home is where my head is", te dan ganas de desempolvar toda la discografía de Cocteau Twins. 

"Toss" es agitada y saltarina y te recuerda a Lush y "Wait" es otra gema en este collar repleto de esencias acariciadoras. Tras este disco sacaron dos lps prometedores y se disolvieron como vinieron en un vaho de éter. 


martes, 24 de mayo de 2022

THE DIRTBOMBS. "Ultraglide in black" (2001)

 


Un disco de versiones soul. Así se planteó la banda del ex-The Gories, Mike Collins, la aventura en el que fuera su segundo trabajo, un excitante viaje a través de un montón de sonidos repletos de calor y sensaciones fuertes. 

Desde el inicio con la revisión de Melvin Davis de "Chains of love", pasando por "If you can't want" de W.Robinson, puro feedback setentero, la banda no deja de ser esa coctelera de rugidos de estilos, donde cabe el garaje, el rock, o el punk, pero aquí todo supeditado a ese espíritu soul de los artistas que influyeron a Collins y a sus chicos. 

"Underdog" es una auténtica salvajada y en "Your belongs under a rock" , la única de cosecha propia, la electricidad navega entre coros repletos de aristas y sedición. Luego nos topamos con "I'll wait", cover de G.Clinton, donde lo que prima es la sensualidad y el arrobo. 

Flipamos con lo que hacen con "Livin' for the city" de Stevie Wonder, insuflando al tema aires hard, para en "Kung Fu" de Curtis Mayfield confeccionar toda una amalgama de sonoridades repletas de latidos y pasión. 

"Ultraglide in black" es un disco disfrutable donde te topas con rubores del tipo de "Go to give it up" de Marvin Gaye, o veleidades repletas de toda la semilla original, como en "I'm qualified to satisfy you" del gran  Barry White.

En resumen, para noches de mucho movimiento, para festejos y recuerdos de otros tiempos. The Dirtbombs, un buen medicamento para la depresión.


lunes, 23 de mayo de 2022

VENTURA. "Ultima necat" (2013)

 


Hay veces que ocurren estas cosas. Te encuentras de repente con un disco, con un grupo, que te provoca una conmoción. Es cuando empiezas a mandar a los colegas vía whatsap algún video suyo para compartir con ellos el bombazo, el notición. Luego, toca el seguimiento de la banda, la búsqueda en las redes de noticias sobre ellos, saber como es posible que se te hallan escapado. 

Es así lo que me pasó con Ventura. Largo tiempo en mi archivo musical, dormidos, hasta que salieron del silencio. Y se hizo la luz del ruido. Porque lo de estos suizos con 4 discos en su haber es para ponderar de todas las maneras posibles. 

"Ultima necat" fue su tercer larga duración y empieza con "About to desparir" perfecta introducción a lo que viene después con ese latigazo de melodía rabiosa que es "Little wolf", sofocada agitación de guitarras electrificadas que te pone la piel de gallina y que es la antesala de uno de los momentos cumbres del disco: "Nothing else mattered", tres minutos de rabía lírica, con un golpe rítmico de esos que te descolocan, y que tiene su parte más brutal cuando llegas al minuto 2.30 de la escucha y te encuentras con una estampida de distorsión de esa que hacen historia. 

El disco lo habré oído unas 20 veces, y el gozo pervive cada vez que el play sale disparado y subo el volumen como respuesta a la catarsis que nace de tanta maravilla ("Body language"). "Intruder" parece un grito de post metal repleto de margaritas enfermas y que cuando acaba te topas de golpe con la mejor del lote, los 11 minutos de la asfixiante y redonda "Amputee" donde toda la maestría del cuarteto se nos muestra en una mar de melancolía vencida por guitarras que se apagan y se encienden, por una tensión que va en aumento según pasa la escucha para terminar en un desasosiego de esos que te hacen germinar telarañas de los ojos. Sublimes. 

"Corinne" es otro calambrazo que por momentos recuerda a los momentos más sosegados de Les Thugs y "Very elephant man" es casi un himno de shoegazing en medio de ese volcán de guitarras que durante todo el cd parecen condensar el espíritu salvaje de una banda que hay que recuperar con urgencia. 

Acaban con "Exquisite and subtle" y el buen sabor de boca que te dejan es tan grande que no tienes más remedio que correr y escuchar los otros tres discos para comprobar si la magia persiste en ellos. Luego tocará lo de segir enviando videos por whatsap....


jueves, 19 de mayo de 2022

SUPERCHUNK. "Wild loneliness" (2022)

 


Qué suerte que hemos tenido este año con los superlativos trabajos de dos bandas que nos acunaron con fiereza y cariño en los 90, Guided by Voices con su flamante "Crystal Nuns cathedral" y este bonito y hermoso en todos los sentidos "Wild loneliness" de una banda que nunca nos ha defraudado. 

Que nadie espere es este último largo de los chicos comandados por Mac McCaughan los arreones eléctricos a los que nos tienen acostumbrados. "Wild loneliness" empezando por la inicial "City of the dead" es un remanso de canciones pop delicadas, orfebrería en manos de unos artesanos que han realizado un disco de esos que espantan las penas. 

Hits para un verano que se presagia repleto de aristas de calor como "Endless summer",(donde cuentan la colaboración de Norman Blake y Raymond McGinley de Teenage Fanclub),  fácil de que tararear, de recordar mientras te abanicas los sudores. Pócimas del calibre de "On the floor", aquí con la presencia de Mike Mills, antiguo bajista de Rem, aportando apoyo vocal en un mar de melodías para dar besos por doquier. 

Hasta la aparición de vientos como ocurre en "Highly suspect" es todo un aire de suavidad que desborda y te pone de buen humor. Música contra todo tipo de enfermedades, música que te llega y se queda contigo, los de Carolina de Norte han vuelto por la puerta grande. 

Y cuando se ponen tiernos es mejor dejarlo todo y dedicar tu atención a la tranquilidad que despide "Set it aside", brillante es poco. Como ese himno titulado "This night" con la aparición de Tracyanne Campbell de Camera Obscura aportando delicadeza a una de las gemas más vitaminadas del álbum. Después viene la que titula el lp, con el sobresaliente sonido del saxo de Andy Stack de Lampchop aportando más y más excusas para confirmar que estamos ante uno de los discos del año. 

La más durilla viene a continuación, "Refracting" donde recuperan el punch de distorsión que tanto nos cautivó de ellos desde el principio. Para terminar, "Connection" y "If you're not dark", la mejor manera de despedirse, en este paseo de rutilantes sonidos para olvidar. Qué felicidad....


martes, 17 de mayo de 2022

ISIS. "Celestial" (2000)

 


Junto a Envy, a mi modo de ver, son las mejores bandas de Post Metal. Ya desaparecidos, con "Celestial" , el grupo de Aaron Turner, comenzaba una carrera que fue ganando enteros según fueron haciendo discos, como ese indispensable "Oceanic" (2002), donde el sonido de Isis se fue depurando con bastante acierto. 

"Celestial" es un canto contra la tecnología que crea servidumbres de difícil salida. Musicalmente encontramos rudeza metálicas del tipo de "Celestial (the tower)", donde a pesar de iniciarse como un mazacote casi industrial, se abre camino una vena buscadora de nuevos caminos hacia una tranquilidad amenazante. 

"Glisten" es otro bombardeo de tensión y devastación, mirando de cerca los impulso de grupos como Godflesh, pero introduciendo secuencias instrumentales que aportan algo distinto y novedoso. Cerca también de Neurosis está el tema "Swarm reings (down)", apisonadora apocalíptica con guitarras que son un enjambre, y con la voz de Turner rota en medio de fogonazos de rabia. 

Isis da pista lo que sería su sonido posterior en "Deconstruction towers" con paisajes casi cercanos en ocasiones al post rock. Pero ellos siguen con sus ideas de furia industrial como lo demuestran en "Collapse and crush", repleta de reflexiones y parones que anticipan batalla.

Durante toda la escucha de "Celestial" viendo la progresión posterior de Isis se notan las pequeñas huellas que van dejando y que irán germinando en esos desarrollos tan característicos, de los que emanaba una crudeza que se irá puliendo. Y el ejemplo más claro lo tenemos con "C.F.T." y ese inicio acústico que se convierte en una intensa especulación impactante. 

Quizás sea el trabajo menos efectivo de su carrera, pero se ha de reconocer que ya están aquí los cimientos de una arquitectura sonora que nos regaló muy buenos momentos. 



lunes, 16 de mayo de 2022

VARIOS. "Just like heaven- A tribute to The Cure" (2009)

 


Un disco de versiones de The Cure. Tenemos tantas ganas de escuchar las nuevas canciones de Robert Smith y sus chicos, que paramos en este trabajo-tributo donde bandas de todo tipo de pelaje, con más menos fortuna que acierto nos traen las canciones que tanto amamos. 

Cuando acabas las 16 elegidas te da la sensación de que la mayoría aunque ha querido no ha podido. Es difícil ya sabemos, ajustar el cancionero de The Cure a los registros de cada uno, pero falta en muchas de ellas punch y hechizo. Desde el inicio naif de "Just Like heaven" con Joy Zipper, hasta la casi calcada "The Lovecats" con Tanya Donelly. 

Si la original "Lovesong" te desgarraba, aquí The Brunettes se quedan en tierra de nadie. "In Between days" con Kitty Karlyle tiene un aporte guitarrero que le da por lo menos algo de gracia. Como también pasa la criba la sensualidad de Dean & Britta  en "Friday i'm in love". Luego viene las inconsistencias como Luff  en "Jumping someone else's train" y el ñoño pop de The Submarines en "Boys don't cry". 

No está mal Elk City con "Close to me" y es desastrosa The Rosebuds en "The walk". "Pictures of you" nos devuelve algo la esperanza con Elizabeth Harper para volver a caer en el aburrimiento con Cassettes won't Listen y su mala versión de "Let's go to bed". 

Tenemos que esperar hasta el final con las dos ultimas canciones que por si solas salvan este innecesario disco. Por una parte el grupo Black Francis, Grand Duchy con "A strange day", y sobre todo ese pepinazo irremediable que esta a la altura de la original "High", de la banda más grande de todos los tiempos, The Wedding Present. Si tienes el disco recurrirás a su escucha para olvidar la apatía que hay hasta que llegas aquí.

En resumen, seguimos esperando noticias de cuando será el momento que podamos hincar el diente a lo nuevo de The Cure. Mientras, nos quedamos con "High" en un disco para olvidar. 


sábado, 14 de mayo de 2022

BIZNAGA. "Bremen no existe" (2022)

 



Quizás no supere a un para mi su mejor trabajo ese soberbio "Gran Pantalla" (2020), pero he de reconocer que este es el disco que puede poner en órbita a esta banda residente en Madrid, y que recuperan con bastante éxito todo el punk y el post punk de los 80 de una manera muy particular ("Líneas de sombra"). 

Su sonido es ahora más claro, hay menos concesiones a las distorsiones de esas que agitan el cuerpo sin parar, pero no han perdido contundencia y sus letras son  de las que hay que parar para escucharlas con tranquilidad. "Domingo especialmente triste" cuenta con la colaboración de Isa de Triángulo de Amor Bizarro, dándoles otro enfoque a una banda de por si aguerrida. 

"Espíritu del 92"  es un grito contra la falsa esperanza de un futuro mejor que según mucho empezaba en aquel año y "Madrid nos pertenece" abría que ponérsela en random una y otra vez a la  Ayuso para que supiera que Madrid, nuestra ciudad, no son sólo unos miles de borregos votantes que dicen con su voto que vale todo. Hasta la muerte de nuestros mayores en las residencias. Aquí está Biznaga para arañar con sus gritos los cielos, aquí es cuando llaman a la insurrección. 

 Alvaro cada vez canta mejor, y el grupo ofrece toda su potencia en hits de esos imperecederos como "Como escribimos adalides de la nada" y sobre todo "Contra mi generación", donde ya es imposible quedarte parado. Llaman al movimiento, a que no claudiquemos. Puedes tener 20, 30 o 50 años, pero siempre hay que ser crítico y no tragarse las mierdas que nos quieran vender en nombre de esa libertad que vale los 2 euros de una cerveza. El valor de un trabajador sanitario vale lo que vale el olvido de los aplausos. El de la fecha de caducidad de sus contratos. Bravo por Biznaga. 

Su disco entra según lo vas escuchando, te quedas con sus melodías y con el arañazo de sus guitarras. Llegas a "La escuela nocturna" y ya entras en el climax total. Como en "Todas las pandemias de mañana" y "Filósofxs intempestivxs" pura adrenalina que te pide subidas de volumen. 

La mejor de todas, al final. Lo dejan para acabar el disco. "Una historia de fantasmas", la más post punk del lote, la más elaborada, la que mete más caña, la que no quieres que se acabe. Biznaga con "Bremen no existe" han puesto la pica en un lugar donde ya será difícil que pierdan. El sitio donde se aúna lo bien hecho, la necesidad de denuncia, y el deseo de llegar cada vez a más publico. Biznaga, sinónimo de rebelión. Hay queda eso. 



martes, 10 de mayo de 2022

IDA. "Lovers prayers" (2008)

 

Lo que más me gustaba de esta banda de New York, liderada por Daniel Littleton y Elizabeth Mitchell, era su cercanía sonora a los inigualables Low.  Salvando las distancias, y escuchando la canción que titula el que fuera último disco, pareciera que estuviesemos escuchando a Mimi Parkers garabateando palabras de tristeza sobre nuestros oidos. 

El matrimonio Littleton-Mitchell, ya traían tras ellos 7 discos donde cabían desde canciones íntimas, a folk apaciguador, junto a pop de cristales rotos. "The weight of the straw" es una muestra interesante y resumida de la carrera de una banda que transitó por lugares donde la ternura se acicalaba mientras pernoctaba en el silencio. 

Música para tener de fondo mientras lees un libro, temas como "The love below" son un manto de seda que se posa para enfrentar asperezas. Como "Willow tree" donde el piano y la voz de Elizabeth son unos en una fundición de lamentos. 

En "Worried mind blues" se escoran hacia el blues duermevela y en "Gravity" la levedad te lleva hasta "For shame of doing wrong", con ecos de hipismo multicolor.  A partir de aqui, el trabajo va decayendo,  se muestran más lineales ("First light" o "The Killers 1964"), y se echa en falta algo más de intensidad.

Me quedo con la primera parte de un disco que quizás peca de duración y que encuentra en sus primeras canciones la mejor manera para que les recordemos. 


 

domingo, 8 de mayo de 2022

MAD FOXES. "Ashamed" (2021)

 


Pon unas gotas de grunge, otra de post punk y otras de garaje. El resultado, es una bomba de relojería. Así suena el segundo disco de este trio de Nantes, que ha venido a confirmar lo que ya sabíamos cuando nos hicimos con "Desert island wish" (2018). 

Y no hace falta esperar mucho. Tan solo ponerte los dos primeros temas del disco, ( la que titula el cd puro post punk con ecos a Idles), y sobre todo "Gender eraser" una puñetera amenaza sónica que empieza en plan divagante, como si la cosa fuera un paseo por un jardín florido, para al poco convertirse en un auténtico puñetazo en el estómago de distorsión desatada. 

Y es que ahora que Idles no pasa por sus mejores momentos, que mejor que pararse en bandas como Mad Foxes, que hasta se permiten el lujo de vacilarnos con temas que recuerdan a unos Stooges cachondo ("Crystal Glass"). Lo de Mad Foxes va en serio;  se acercan a sonidos más grunge con "Sights" para a renglón seguido en "Patience" jugar al escondite en un tema que tira por la senda de un garaje dubitativo.

Cuando más me gustan es cuando acuden al aullido, como en la bestial "Propeller", y hasta cuando bajan la intensidad como vemos en "Charlie" o "The Cheapest friend" suenan convincentes. Decaen algo con la lineal "Home" para acercarse a la psicodelia en "Fear of love". 

Un pasote de disco que se disfruta con volumen alto, de un grupo que sobre todo en directo, son pura dinamita. 


viernes, 6 de mayo de 2022

THE ZEPHYRS. "A year to the day" (2003)

 


Caí rendido cuando conocí a este grupo escocés con el emocionante disco "When the sky comes...." donde la banda ejecutaba con bastante destreza ambientes cercanos al slowcore, con canciones íntimas que miraban también de reojo a todo el universo musical de American Music Club. 

"A year to the day" , que fue su continuación tres años después, comienza como un tiro con "Lacuna head" y sobre todo con "Go slow" y su potente post rock de guitarras erizadas. Vamos por buen camino. Senda que no abandonan en un trabajo repleto de sitios tranquilos donde rendirse y dejarse llevar ("Whashed to the shore").

"Empty eyes" es una amalgama de colores íntimos que provocan abismo en el corazón y "One year many mistakes" no deja de ser una bella calcamonía de Galaxie 500,brillante y efectiva. Los hermanos Nicol, Stuart y David, en sus cincos cds nos mostraron como se puede pintar lienzos con la lírica de la música sosegada ("A while"), siempre con la ternura como bandera, creando espacios donde quedarse prendido de un ocaso acuciante ("Watercolor"), o dejándonos sin respiración como cuando suena "Robert Flack"  y sientes que esto se está acabando. 

Buenos momentos los que nos dieron The Zephyrs, hermanados porque no con gente como Slowdive, se sintieron a gusto en ese lugar donde la calma chicha acompaña a los corazones solitarios. 


miércoles, 4 de mayo de 2022

UNWOUND. "Challenge for a civilized society" (1998)

 


No cabe duda que estamos ante uno de los mejores discos de la discografía de esta seminal banda de post hardcore (con permiso de ese imprescindible trabajo llamado "Leave turn inside" (2001)). Y es que lo bueno que tuvieron siempre Unwound, es que cada trabajo suyo fueron un paso más allá, siempre en busca de un sonido que les hizo definibles a la primera escucha. 

No se puede empezar mejor un disco que con "Data" y ese deje melódico con esa cortante y desafiante continuación que es "Laugh track". Los de Olimpia, comandados por su cantante y guitarrista Justin Trosper, nos desafiaban constantemente con su violencia siempre contenida ("Meet the plastics"), con esa agitación repleta de colores y de músicas altamente disfrutables. 

Grupo señero del sello Kill Rock Stars, Unwound depuraban su sonido produciendo temazos del calibre de "The world is flat" donde la batería introduce al bajo en una espiral minimal que se convierte en un hit de electricidad y alambres. Las canciones de Unwound son de largo recorrido, desarrollos potentes instrumentales ("Sonata for loudspeakers"), junto a furiosos experimentos de casi noise ("Side effects of being tired"). 

Pero al final siempre es el post hardcore en su visión más inclinada a la melodía, como nos demuestran en "Lifetime achievement award" la que sobresale en discos todos los suyo de una enjundia y una intensidad de esas que dejan huella.

Valga pues este modesto artículo como homenaje a uno de los combos que más agitación junto a Fugazi provocó con su evolución inteligente del hardcore. 



lunes, 2 de mayo de 2022

STROMAE. ""Multitude" (2022)

 


Lo reconozco, uno puede ser muy post punk y muy fanático de las guitarras que desbordan el corazón con sus distorsiones que atrapan, y a la vez sentirse hechizado por un disco, el de este artista belga, que desde que empieza a sonar no puedes dejar de moverte. 

Ya demostró Stromae que no era un artista al uso en sus anteriores trabajos, pero este "Multitude" es el que hace que su música sea eso que antes se llamó música del mundo, pero con todas las mayúsculas. Y a la vez sus letras, sus críticas a la sociedad que vivimos, su abrazo a los más desfavorecidos. Todo lo tiene "Multitude" para romper barreras. Qué es lo que me ha ocurrido a mí. 

"Multitude" es un multiverso de sonidos, de palabras que arañan y acercan. Desde la inclusión de la orquesta nacional belga en "Invaincu" pasando por los sonidos de charanga en "Santé", un grito a favor de todas los currelas que trabajan en profesiones jodidas, y donde Stromae les ofrece este homenaje que te hace no parar de mover. Todo un espectáculo. 

"La solassitude" con la inclusión de un erhu, instrumento de viento chino que da apoyo a un tema que habla de la insatisfacción en el mundo de la pareja cuando nace el hastío, y del fastidio de la soledad. Todo profundidad. Uno de los puntos cumbres (el video no hay que perdérselo), es "Fils de joie" un canto a favor del derecho de las trabajadoras sexuales.  

El coro de voces búlgaras aparecen en "L'enfer" donde habla del problema de las enfermedades mentales. Todo en medio de un piano que atrapa, en una especie de hip hop que nunca lo logra ser. Y si te has resistido al disco hasta este momento, cuando te pongas "C'est que du bunheur" caerás rendido por su ritmo latino vacilón que es el instrumento perfecto ahora que Stromae ha sido padre, para dedicar a su pequeño. 

En "Riez" casi parece un chanteur para poner sus dardos contra los que tienen como única finalidad en el mundo ser ricos."Mon amour" y su sonidos de las Antillas, y "Déclaration" donde es la zuma (unas especie de oukelele) el que musita a favor del feminismo. 

Y para terminar "Mauvaise journée" y "Bonne journée", resumen de los días buenos y malos que tenemos. ¿Qué mejor manera de poner fin a un trabajo que te pide una y otra escucha? Mi hijo de 14 años es sonar en la cadena su música y no parar botar. Porque la música y las palabras de Stromae son eso, músicas del mundo para todo el mundo. Y es que es imposible resistirse a tanto ritmo.


jueves, 28 de abril de 2022

LNZNDRF. "II" (2021)

 


Si el disco anterior que denominaron "I" era bueno, este "II" es casi mejor. El grupo comandado por los hermanos Devendorf (miembros de The National y Beirut), volvieron a dar en la tecla con este disco continuista de su primera obra, donde consiguen perpetuar ese sonido que rememora viejas épocas de krautrock ensoñador ("The Xeric steppe").

Grabado justo antes del confinamiento, tanto los desarrollos de la canciones como el clima general es de ser un viaje perfecto para perpetuar  un goce sensorial que se disfruta en los 8 temas. Nos encontramos ante pequeñas joyas melódicas como "Brace yourself", que fue la canción baluarte de un disco que se defiende solo. 

Se escoran hacia el post punk en "You still ripe", deliciosa de principio a fin, puro años 80 en cada una de sus texturas, para a continuación en "Cascade" acercarse a elucubraciones más cercanas al post rock. Hasta se acercan ( a su manera ) a sonidos africanos en la curiosa y ruidosa "Ringwoodite", donde se ven las capacidades instrumentales de un grupo que lo borda. 

Para terminar, la robótica "Gaskiers" y "Stowaway", kraut para tardes de siesta. En resumen, disco ameno, disfrutable y de fácil digestión. 


martes, 26 de abril de 2022

UNCLE TUPELO. "No depression" (1990)

 


Con este primer disco Uncle Tupelo, banda de country alternativo norteamericano, se coló en su día en las listas de la música independiente, por su manera algo incendiaria de confeccionar el cancionero tradicional con arreones de electricidad ("Graveyard shit"). 

La verdad es que siempre he huido del country, pero este "No depression" el primer disco de su discografía,  es todo un volcán que roza la catarsis punk ("That year"). 

Y es que por aquí estaban Jeff Tweedy que más tarde lo petaría con Wilco, y Jay Farrar que militó en Son Volt. La urgencia de su pegada se ve en temas tan redondos como "Before i break", y decae el interés cuando se centran en la ortodoxia del estilo como la que titula el cd. 

Todo se puede salvar con pepinazos del calibre de "Factory belt", donde es efectiva esa contundencia. Me los imagino girando en aquella época con Mudhoney, porque no. Escuchas "Outdone" y si, puedes imaginar a unos vaqueros olvidando sus raíces seducidos por el noble arte de la explosión eléctrica. 

Casi indie rock "Train" y toda esa energía desbocada que enmascara los sonidos de un grupo cuyos sucesivos discos abandonaron este ímpetu valiente. Digamos que sonaron más como lo que nos encontramos en "Life worth livin'" y van perdiendo gracia.

Me quedo con esos sonidos que nacen de tracks como "Flatness, puro reguero de pólvora siempre pendiente de un aullido para estallar. Y por supuesto, el saber de que el gran Tweedy, empezó sus pasos por aquí. 


lunes, 25 de abril de 2022

GUIDED BY VOICES. "Crystal nuns cathedral" (2022)


 "Crystal nuns cathedral" es el disco número 35 en la carrera de Guided By Voices. Hay queda eso. Y si además de esto, y sin riesgo a equivocarnos, decimos que nos encontramos ante uno de sus mejores disco, no te queda más remedio que sucumbir antes este enjambre de melodías y de guitarras crispadas. 

Qué grande Robert Pollard. ¿Qué podemos decir de un grupo que últimamente nos regalan dos discos por año? Y no, no es hacer por hacer. Guided by Voices han ido concretando su sonido, alejándose de ese lofi que quizás le retuvo para ser aun mas grande ("Eye city"). Siempre pensé que muchos de sus discos estaban repleto de pequeños fragmentos un poco fuera de tono que rompía  el eje fundamental de su producción. Muy buenas canciones acompañadas de logaritmos de baja intensidad. 

Pero ahora no. "Crystal nuns cathedral" está compuesto de 12 hits. Por ahora, casi en el mes de mayo, y junto al portentoso disco de Black Country New Road lo mejor de 2022. Y es que no paro de ponerme canciones tan redondas como "Re-develop", o ese festival de electricidad tierna llamado "Climbing a ramp". 

Y la cosa no para. "Never mind the list" es para tararearla sin parar, para subir el volumen y olvidar todas las malditas penas. Música que cura, que acompaña, que seduce, que es un volcán purificador que te pide una y otra escucha. Vaya festival de indie rock de ese superlativo, vaya chorro de voz que sigue teniendo Pollard, vaya nivel de composiciones que nos encontramos en este pedazo de trabajo. 

"Birds in the pipe" sigue la estela de este viaje fiel hacia territorios donde la melodía lo es todo. Y que bien lo hacen. Portento es poco. Porque es cuando llegamos al climax que es "Come north together" cuando sabes con todas las certeza posibles que estamos ante uno de esos lps que dejan huella. Va para canción del año. Indescriptible. 

Llegar al disco 35 de una discografía como la de Guided by Voices y tener la facultad de regalarnos cosas como "Excited ones", adrenalina por vena, esquejes de tarareos, lugares comunes donde habitar entre una dicha permanente. 

Cuando la escucha de un disco hace nacer en ti de forma espontánea esta sensación de bienestar es para gritarlo a los vientos, para hacer panegíricos de la producción artística de un grupo que lleva haciendo dichosos tantos años. "Eyes of your doctor" es delicada y también bestial a su manera, como ese final tan delicioso con el track titula el cd. 

Pura dinamita lo de Guided by Voices. Y para que no nos relajemos ya han sacado un sencillo adelanto de lo que seguro será su 36 cd. Qué sigan perpetuándose, que sigan pariendo afecto en formas de canción. Lo suyo es para enmarcar y para oír una y otra vez. Como los discos de antes. Los que jamás tendrán fecha de caducidad. 



jueves, 21 de abril de 2022

U.S. MAPLE. "Acre thrills" (2001)


 "Acre thrills", el cuarto disco de la banda de Chicago, U.S.Maple, fue todo un monumento a la desconstrucción del rock desde parámetros mathrock, incluyendo a la melodía como principal eje unificador de uno sonido destartalado que suena tan brillante como hipnótico ("Ma Digital"). 

Ya antes nos habían convencido con su anterior trabajo "Talker", pero es en esta obra de máximo disfrute donde Al Johnson y sus colegas consiguen crear canciones abstractas pero dominadas por un impulso de transgresión y de una sensación de que todo es posible cuando se quiere ir siempre más allá de lo ya establecido ("Babe" y "Rice ain't afraid of nothing" casi parecen un experimento de slowcore destripado). 

Cuando han pasado ya más de 20 años desde su edición no hay más que dejarse llevar por temas como "Untitled", rompiendo fronteras con las guitarras rasgando fisuras, con la batería perpleja que parece que se va a romper en dos minutos repletos de silencios y espasmos. Todo un bello galimatías que desde la primera escucha convence y atrapa. 

Así eran U.S.Maple. Una sacudida que siempre trabajaba el experimento y el hechizo ("Obey your concert"),  produciendo verdaderos antihits de esos que parecen haber salido de un mal sueño de bandas como Pere Ubu de los que cogen esa descomposición vocal que todo lo inunda. 

U.S. Maple fueron todo un delirio embriagador, creador de experiencias sonoras altamente disfrutables ("Make your bedroom grea"), píldoras corrosivas repletas de veneno a pequeñas dosis como ese blues descacharrado llamado "Chang, you're attractive". 

En fin, para quien se toma el conocimiento musical como una aventura no exenta de necesarios riesgos, oír a U.S. Maple es una fabulación repleta de dicha. 



martes, 19 de abril de 2022

EL INQUILINO COMUNISTA. "Discato" (1996)

 


Qué buenos que eran los euskaldunes El Inquilino Comunista. Discos como "Bluff" (1995) están ya en la historia de esa hornada de grupos indies de los 90 que seguían a pies puntilla todo lo que estaba pasando en el orbe musical de la época. Y la verdad es que lo que hacia El Inquilino Comunista, era puro indie rock de ese que deja huella. 

"Discato" fue su ultimo trabajo, y como los anteriores son una amalgama de esa pulsión por la electricidad y las buenas melodías ("Sukie" y "Colored view" son una buena muestra de ello). La banda de los hermanos Real, supieron traducir de una manera fenomenal su querencia de los sonidos de Sonic Youth, Pixies o Dinosaur Jr. Oyes "Mistakes" y "Lee on the pone" y te acuerdas de Thurston Moore y sus chicos, aportando esa rabia que nace de la fogosidad de la juventud que todo lo puede. 

Puro disfrute "Discato", es mi disco favorito de un grupo que junto a Penelope Trip, Australian Blonde o Los Planetas, asumieron que debían dar voz a esa necesidad de expresar el goce por tantos grupos que nos hicieron tan felices. "Fired up" es extraña y cercana al noise y "Ohio Girls" es un pequeño hit de esos que te puedes meter en el bolsillo. 

También hay momentos para la ternura aunque este venga en forma de arreón, como esa belleza que se llama "Metal bumper" donde se cuela por las rendijas de su sonido el espectro de Dinosaur Jr.  Vaya disfrute. Pero lo que predomina sobre todo en "Discato" es ese deje que tanto nos cautivo de Sonic Youth, en tema tan redondos como "Mr. Pinkie goes to Cali" o ese trallazo superlativo llamado "Satellite  slow songs". 

Valga pues esta modesta reseña para recuperar a un gran combo, de lo mejor que dio esa época por estos lares. Lo suyo no era pose, había mucho arte en un proyecto que nos llenó de un buen puñado de canciones. 


domingo, 17 de abril de 2022

THE SHAKY HANDS. "Lunglight" (2009)

 


"Lunglight" fue el último disco de esta banda de Oregón, que nos dejó tres trabajos donde la diversión esta asegurada. Buen indie rock repleto de guitarras y melodías luminosas de esas que rezuman buen rollo, música que también bebe del NRA, ("Loosen up"), y que tiene una buena cantidad de detalles para recuperarlos y volver a ellos. 

Empiezan fuertes con la fenomenal "A new parade", y es en temas como "Air better come" donde se notan que The Shaky Hands tiene a The Feelies como grupo a seguir. El pelotazo lo dieron con la que sigue, "We are young", toda una declaración de principios, un himno de de dos minutos que da su paso a "Neighbors", más oscura y contundente. 

"World's gone mad" es mi favorita. De esas canciones que puedes seleccionar en una carpeta titulada "Para subirte el ánimo", un jolgorio de voces que te atrapan, una densa red donde caer sin mirar al vacío que todo lo llena. Magnífica. 

"No Say" tiene también esencia de tema con enjundia, lento y a la vez cargado de una intensidad que promete grandes aventuras. "You're the light" es el único pero del disco. Una imitación bastante espantosa de los infumables Strokes. 

Se lo perdonamos. "Settle on" es otra delicada arquitectura de orfebrería indie rock, y "Wake the breathing night" los acerca al mundo lofi. En resumen, buena banda The Shaky Hands, desaparecidos como muchos otros, y que nos dejaron "Lunglight" para que no nos olvidemos de ellos. 



viernes, 15 de abril de 2022

STUFFED FOXES. "Songs/Revolving" (2022)

 


El video que vi con la canción que abre el disco, "Sabotage", fue lo que me empujó a su compra. Un trallazo de electricidad, de rabia, de incontención, dentro de una espiral de psicodelia que domina todo un trabajo al que hay que darle su tiempo, y que cava profundos socavones en tus oídos tan necesitados de bombas de relojería como la que la banda francesa de Tours nos ofrecen. 

Y es que este primer trabajo tras unos singles que ya presagiaban lo que iba a venir, ponen a Stuffed Foxes en una buena posición para ir escalando urgencias, con una base musical de todo menos aburrida. Me gusta como en "Luke glanton" hacen uso de la tecnología para construir pequeños puentes que por que no, les hace rozar lo progresivo, pero siempre con aristas, con distorsiones que arrean y te mecen.

"No sound/drive" es una apisonadora de psicodelia que se dirige sin compasión a los circuitos internos de tu yo, como "Oh Lord, it came to me", la más bestia del lote, puro noise acicalado con arreones de guitarras, con una buena ensalada de ostias de ruido, agrupado en una acumulación valiente de ritmos rotos y de propulsiones estelares. 

"First affront" juguetea con el mathrock para en "Track 6", volver a una psicodelia más indie, solidaria con espacios de confort onírico, repleta de suspiros y aullidos. Para terminar, el tema más largo, ""Extended", donde lo dan todo para resumir el ideario de una banda que está repleta de ingenio y que ha creado un bello artefacto a degustar con tranquilidad. 



jueves, 14 de abril de 2022

TREEPEOPLE. "Actual re-enactment" (1994)

 


Seguimos por aquí revindicando a combos de los 90 que pasaron más o menos inadvertidos en su momento dado la cantidad y calidad de grupos que paseabas por esos años dorados sus deseos de mostrarnos todo lo bueno que podía dar. 

Sólo tres discos sacaron los de Idaho, y este fue su último lanzamiento que como los dos anteriores, continúan por la senda de indie rock siempre melódico ("Feed man", es una buena muestra de ello), cargado de potencia y sabores siempre eléctricos. 

Uno de sus componentes, Doug Marstsh, fundó más tarde Built to Spill, otros clásicos del indie rock.  Este "Actual re-enactment", está cargado de canciones que son pequeños himnos como "Slept through mine",  y de solemnes descargas con cierto aire lofi ("Heinz von foerster"). 

"Boot straps" es tiernamente deliciosa, como "Live vs heart" y su aire casi punk que se ve acompañada por "Better days" donde vuelven a las andadas recordando a bandas como Seam.  "Low" y sobre todo "Too long", en la recta final, te dejan una sonrisa en la cara. La sonrisa del recuerdo de tanto música que conocimos en tales cruciales años. A disfrutar toca. 



domingo, 10 de abril de 2022

CAROLINE. "Caroline" (2022)

 


Con este disco empieza su andadura este grupo inglés de ocho componentes que se han unido para urdir música de esa que llega muy adentro. Post rock con poso melancólico que a veces se dispara hacia la experimentación, toneladas de instrumentos al peso de un montón de sensibilidades. 

No puede comenzar mejor ese disco homónimo que con ese himno llamado "Dark Blue" cargado de cuerdas y chelos que te mecen. Junto con "Good morning (red)", son lo mejor de un cd que empieza con una fuerza brutal y que va perdiendo fuelle según va avanzando su escucha. 

Con "Desperately" se acercan a un clasicismo de dolores que van y vienen, con voces que se chocan en noches que duelen y queman  y en "IWR", la banda suena como una perfecta orquesta repleta de lugares donde dejar la tristeza apocada o prendida del musgo de un silencio necesario. 

Caroline son como una versión agradable y menos dura que Goodspeed you black emperor"!.  Pero es cuando llegamos a "messen#7", cuando la cosa deja de funcionar como debiera. "Engine (eavesdropping)" es demasiado lineal y artificiosa. Y "Skydiving onto the library roof" aunque tiene un inicio prometedor, se pierde de demasiada divagaciones. 

El grupo promete. Tiene en sus manos un montón de cualidades que debe de mejorar. Quizás simplificando o siguiendo por el camino de sus dos primeras canciones, la cosa podría haber mejorado. Se despiden con la envolvente "Natural death", punto y seguido a lo que puede venir si se pulen ciertas facetas de su música. 


miércoles, 6 de abril de 2022

TOTAL VICTORY. "National service" (2018)

 

Empiezan a sonar los primeros acordes de "Churchbuilder" y lo primero que se me vienen a la cabeza son Interpol. Y eso no está nada mal para comenzar. La banda británica con 4 trabajos en su haber, supieron tejer himnos de post punk rabioso (ojo con la emocional y dramática "What the body wants, the body gets"). 

Lo menos que podemos pedir a este tipo de combos es que desde la intensidad nazcan espacios donde lo oscuro se cruce con la épica de un desgarro, con la sincronización de las viejas referencias de los 80 junto con los nuevos aullidos nacidos de bandas más cercanas en el tiempo. 

"Reserve formation" es otro de los puntos álgidos del que fuera su ultimo de sus discos, melódica y extraña, repleta de ecos de distorsión, una buena ronda de suspiros electrificados. Y evidente es en todo el metraje de este "National service", la influencia de Mark E Smith en su cantante Daniel Brookes, con esos recitados delirante ("Secession Day"), y que en "Holy cross" parecen ser como una mutación rejuvenecida de los grandes The Fall. 

En la parte final de "National service", "Advice for men" y "King of discipline", minimales y marcianas, ponen la guinda a un viaje que todos lo que amamos el post punk disfrutaremos por su fuerza y por esa capacidad que tiene de recordarnos a esas bandas que tanto nos gustan. 


lunes, 4 de abril de 2022

RODRIGO LEAO. "Cinema" (2004)

 

Que maravilla de disco "Cinema". Un álbum que reconforta por su melancolía, por la saudade que provoca desde que empieza el disco con esa emocionante  canción que titula el cd, seguida por esa impresionante "Rosa" donde la brasileña Rosa Passos se arranca con una bossa nova que te deja sin respiración. 

Beth Gibbons, de Portishead, se sale en ese tiovio sentimental que es "Lonely Carousel", para en "A comédia de Deus" sobrecogernos con un instrumental que te deja la piel de gallina. Y es que el ex-Madredeus siempre ha sabido transitar por lugares donde la emoción se erige como principal aditivo de una música fabricada para la sensaciones interiores. 

"Jeux d'Amour" se arranca en plan chanson con la cantante Helena Noguerra y "Memórias" con sus ecos de fado, no hacen más que constatar la maestría de un artesano de mundos musicales unificados para el gozo sensorial. 

Sonia Tavares del grupo portugues The Gift, nos deja una misteriosa deliciosa de sintetizadores hambrientos en "Deep blue". Una delicia. Como esa inclinación hacia el jazz con la misma Sonia en ese himno llamado "Happiness". 

En resumen, un disco de esos que vale para ponértelo después de comer con el café hablando humo sobre la mesa, o en esos ratos donde el cansancio se hace fuerte sobre tus parpados que caen al peso de unas notas musicales repletas de fragancias y sugerencias. 



sábado, 2 de abril de 2022

DITZ. "The great regression" (2022)

 


Vaya petardazo el primer disco de estos chicos de Brighton. Dinamita pura de esa que te quema en las manos, en los oídos, en las entrañas. Lo suyo es el post punk con aristas industriales, con malos modales, con griterío al rescate ("Clocks"). 

Ya venían avisando en plan single con esa burrada que es "I am Kate Moss", pero es que la colección de estas furibundas canciones no merecen más que el aplauso, el apremio, el jolgorio, la dicha. Como ese colosal estilete llamado "Ded würst" que suena bastante a Killing Joke. 

Todo "The great regression" es para disfrutarlo a todo volumen, para no perderse ni un minuto de esta tonelada de música para la revolución: "Summer of the shark". Lo suyo es agresividad, punk condensado en matices que se acercan al post hardcore, o como la maravillosa "Three", transpirando por todos los costados las mismas esencias de los primeros Idles. 

"The warden" vale como un antisingle y "Instinct" es una maquinaria perfectamente engrasada de oratoria peligrosa contra el sistema que nos maniata. "Hehe" es la más radical del lote y en "Teeth" ponen toda la carne en el asador para rubricar su pasión por la distorsión post punk. 

Estos chicos están repleto de talento. Unos más que poner en esa larga lista de grupos a seguir: The Shame, Black Country New Road, Black Midi, etc, etc. 



jueves, 31 de marzo de 2022

EDISON WOODS. "Nest of machine" (2006)

 


Esta gran orquesta de la tristeza que fue Edison Woods (en este trabajo el grupo contaba con 8 componentes), liderada por Julia Frodahl, nos dio muchas noches de consuelo cuando la melancolía estrellaba sus alas contra el parabrisas de nuestros insomnios eternos. 

"Nest of machine" empieza con la instrumental y trágica "Letter to the garden" y continua con la acicalada "Baby Doll", un caramelo de ternura que invade de azúcar tus agrios pesares, que los embadurna de una medicina cómplice de una cura aunque sea por un rato. Gozo y tranquilidad. ¿Qué más se puede pedir?

En "The Con man's lament" se acercan a un jazz oscuro y decadente para en su continuación con "Sing swan" imaginar postales tendidas al sol con aves arremolinándose mientras la voz de Julia arrulla cumpleaños. La que titula el disco, con ese inicio de vientos tenues, es otra de las joyas que se guarda en un disco repletos de suspiros y lamentos. 

"Last night i dreamnt i world last forever" serviría para un vals de mentirijillas y "Rose" es calma chicha que se jabonea la cara con un puño de amapolas. Cuánta belleza escondida en "Bird in paradise" y sobre todo en ese final de casi nueve minutos que se llama "Galandrina". 

Edison Woods, música otoñal para placeres atemporales, para estaciones internas de luces tenues, para recogerte y dejarte llevar por este artificio de artesanía. Puro placer. 



martes, 29 de marzo de 2022

TOM WAITS. "Foreign affairs" (1977)

 


Hace poco que vi a Waits en ese magnífico film de Paul Anderson Thomas que se llama "Licorice Pizza", obra que el buen amante del buen cine no se debe perder. Así que andaba uno con mono de esa voz desgarrada inigualable, y me he parado en un disco, el quinto de su carrera, que quizás no tuvo la suerte que merece.

El álbum que más se acerca al jazz de Tom Waits, empieza con la instrumental "Cinny's Waltz" donde  ya se vislumbra por los derroteros que van a surcar este maravilloso trabajo. Porque no cabe duda que cuando Tom empieza a cantar en "Muriel", no te queda más que subir las persianas, dejarte llevar por las briznas de la lluvia que se agarran al espejo, y hacer que el café no se enfríe más de la cuenta mientras el salón se llena de músicas de otro tiempo. 

En "I never talk to strangers", aparece cantando la mismísima Bette Midler y en "Medley: Jack and Neil/California, Here I Come", nos vemos inmersos en un auténtico tour de force de una banda sonora imaginaria de un noir film repleto de tiros, gangsters melancólicos y cantantes solitarias entre noches que no se acaban. 

En "A sight for sore eyes" es el piano quien lleva la batuta en una de esas baladas que te deja sin respiración, para que en "Potter's field" el grupazo que acompaña a Waits haga lo suyo para que su voz sea un faro al por mayor. Como gran señuelo del lp, ""Burma shave", de esas inolvidables tonadas que siempre recuerdas, o ese pedazo de "Barber Shop", puro swing que te hace mover hasta los nervios. 

Que grande Tom. Y que ganas de saber algo más de él. Toda su discografía como salud que nos salva del deterioro del aburrimiento. Gran Waits, siempre para arropar nuestros sueños.