lunes, 25 de octubre de 2021

ORCHESTRE TOUT PUISSANT MARCEL DUCHAMP. "We're Ok. But we're lost anyway" (2021)

 

Tres años después de ese magnifico disco que fue "Sauvage formes", el grupo suizo Orchestre Tout Puissant Marchel Duchamp, nos presenta por todo lo alto esta bella estampa cromatística llamada "We're ok but we're lost anyway" donde tienen cabida en su debida forma, estilos que orlan unos de los discos más creativos del año. 

Desde "Patient" con su post rock que se escrespa mientras la distorsión y los vientos se hacen con el motín de los silencios,con Liz Moscarola como tener de la experimentación,  pasando "Empty skies", minimal y corrosiva, tensa y desbocada,post punk, todo el disco es un suculento viaje de unos músicos que enarbolan la bandera del todo es posible.

"So many things (to feel guilty about)" recuerda a los holandeses The Ex, por su constante fabulación instrumental, con su tribal soniquete que se te clava en los siseos de la voz, ardiente jugada que emociona y derrite muros. Menudo festival de vientos y cuerdas, menudo paseo por la delicadeza crucial. 

Liderados por el bajista Vicent Bertholet, llevan desde el 2006 desde su centro de operaciones en Ginebra, con formaciones que van desde los 6 miembros hasta los 18, volcados con el krautrock, el jazz libre de ataduras, los ritmos étnicos, el post punk. Y todo lo hacen de maravilla. "Blabber" bien pudiera ser su pequeño himno, melodía que recuerda a Penguin Cafe Orchestra, con caricias de cuerdas y la voz de Liz festejando la algarabía que no cesa. 

En "We can we me" se decantan por sonoridades africanas para en "Flux" volcarse en una experiencia única de catarsis contenida entre voces a la sombra y hachazos minimos de guitarras saturadas. Todo una experiencia un album que acaba por todo lo alto con "Beginning" y sus ritmos funkys mientras los vientos reptan por el aire. 

Orchestre Tout Puissant Marcel Ducham. Apuntad el nombre. En las listas del mejor del año seguro que estarán en la cumbre. Una gozada. 


 


viernes, 22 de octubre de 2021

LOVE AS LAUGHTER. "Laughter's fifth" (2005)

 

Sus primeros discos eran un volcán de guitarras que ardían, de electricidad galvánica. En este "Laughter's fifth", penúltimo disco de su discografía, la banda de Washington viró hacia un rock que mira de reojo y sin esconderse a Neil Young ("Survivor"), siempre con reflexiones melódicas que hacen su discurso atractivo. 

La banda de Sam Jayne ya no mejoraría ese gran disco que sacaron en 1999 llamado "Destination 2000", pero aquí hay lugar para el desgarro como en la emotiva "Every midnight song",o para mirar sonidos cercanos al glam como ocurre en "Dirty lives". 

Cuando mejor les salen las cosas es cuando padecen el efecto de la fiebre eléctrica de antaño y producen bestialidades del tipo de "I'm a ghost" o ese torrente hipnótico llamado "Canal street". Todo podía pasar en Love as Laughter, banda poco reconocida, y que tuvieron su pequeño islote de reconocimiento entre los oídos exigentes de la época ("Pulsar Radio"). 

En ocasiones se quedan en tierra de nadie, como la a ratos insulsa "Corona extra", pero logran salir del bache y recuperarse cuando casi parecen Pavement en "Makehift heart". En conclusión, disco que no te cambiará vida, pero que si que contiene un buen ramillete de sonidos que te harán agradable un mal día. 


 

martes, 19 de octubre de 2021

TERA MELOS. "X'ed out" (2013)

 

Vaya petardazo empezar el disco con un tema como "Weird circles", puro dislate de un mathrock efectivo, repleto de desgarro, con voces que te meten en un maremoto de guitarras que juegan al desenfreno, a  radiación total de electricidad. 

Y es que la cualidad que tenían esta banda de Sacramento, es acercar el concepto de indie rock a un enfrebrecido mathrock, donde los cambios de ritmos, el laberinto sónico, se veía rodeado de una poderosa cicatriz melódica ("New Chlorine"). 

Y es que si al trio se le une esa capacidad para la catarsis inmediata con la inclusión de pincelas juguetones electrónicas, estamos antes un divertimento de esos que ilusiona, que te hace pedir mas, como esa locura llamada "Bite". 

A veces recurren a especulaciones de calma ("Snake lake"), para al poco volver a dar guerra, con esa potencia de riffs que son una amalgama de seducción y de bella crispación emocional, como vemos en "Suburn". 

Hasta cuando parece que no pasa nada, que ponen el piloto automático, y se dejan llevar por la calidez y el arrullo en temas mas sosegados, ("No phase"), tienen suficientes aristas para completar un perfecto viaje de dulce especulación. Así hasta que llegamos a "Tropic lame",la cima de un divertido lp de esos que te puedes poner y poner y no cansarte jamás. 

Porque a Tera Melos no les hacia falta recurrir a progresiones matemáticas como otros compañeros de estilo (Ahleuchatistas, Dianogah o June o 44). Lo suyo participa de ese tendencia a la transgresión pero a su manera, buscando huecos, perforando feedback ("Slimed"). 

Pasote terminar el disco con esos cohetes titulados "Surf nazis"  y "X'ed out and tired". Brutales.  Desde Discos Pensados, no perdais más tiempo y os recomiendo sumergiros en este volcán. Y sino, probar con el clip....


domingo, 17 de octubre de 2021

MONO. "Pilgrimage of the soul" (2021)

 

11 discos van ya con la edición de este "Pilgrimage of the soul", y los nipones Mono, siguen siendo uno de los combos más solventes del post rock del planeta. Post rock, desde la canción inicial "Riptide",  un arañazo de distorsión, con guitarras furiosas que viven en una perpetua lírica que no se acaba. 

El grupo liderado por el guitarrista Takaakira Goto se emplea a la perfección con su contundencia habitual, y esos espacios en el vacío donde lo que mandan son los momentos cercanos a un clasicismo sobrecogedor. "Imperfect things" ya es un connato de esta magia que Mono tiene para llevarnos a una tristeza cargada de melancolía. 

Pero es en "Heaven in a wild flower" donde más te puedes sentir emocionado, con esos teclados tocando tu fibra más íntima, con ese sobrecogedor pasadizo de magia y sosiego, de luces cándidas que se visten con diseño de estrellas. "To see a world" es un perdigonazo de ruido que poco a poco va subiendo el volumen hasta crear cielos de colores ámbar e "Innocence" es épica hasta en la sacudida del rocío que desprende tu techo cuando la escuchas. 

Soberbios Mono. Tengo todos sus discos y nunca desfallecen en esa continua expresión por caminos de calma eterna, de luces apagadas, de motines de nieves que van y vienen ("The Auguries"). La más larga del lp, "Hold infinity in the palm of your hand", son doce minutos de frenesí envolvente, de circulares sonidos embriagadores que te dejan asolado en un confort muy especial. 

Termina este belleza eterna con el piano de "And eternity in a hour" y su mapa de lugares de silencios donde perderse cuando la necesidad por no ver a nadie hace que necesites música para apagar los berridos de los tigres que se suceden en el día a día indómito. 

Que placer saber que cuando me compro un disco de Mono voy a disfrutar al máximo. No me hace falta escuchar ningún tema antes. Me dejo llevar, me pongo el mono de trabajo de amanuense de susurros, me quito la espina que me daña en corazón y dejo que la música transite con calma y paz, y solo siento un gran sosiego. Un gran sosiego reparador.....



viernes, 15 de octubre de 2021

SONIC YOUTH. "NYC Ghosts & Flowers" (2000)

 


Cuando Sonic Youth sacaron este disco estaban realmente enfadados. El año anterior habían sufrido el robo de todos sus instrumentos musicales, y la banda decidió tirar por la tangente, sin tregua, no dejar ni un respiro en este el que fuera el álbum número 11 en su brillante carrera. 

Y eso que el inicio con "Free city rhymes", parece anunciar una tormenta contenida a base de arrullos y de esos arpegios demoniacos que parecen no querer buscar el cuerpo a cuerpo. En este disco no hay tintas medias, parece que quieren volver a la rudeza sónica de sus inicios repletos de ponzoña noise y de especulación instrumental donde Kim Gordon da pavor. 

El cuarteto está en plena forma, Thurston y Ranaldo se lo pasaron bomba ideando maneras de sacar sonidos cada vez más desquiciantes como se puede comprobar con la temeraria "Nevermind (what was it anyway)". Los reyes del noise nunca nos defraudaron. Sacaron dinamita de su agitada conjunción de paladines de la incorrección ("Small flowers crack concrete") y se atreven hasta con tonadas que podrían haber salido en trabajos como "Bad moon rising" como la impactante "Side2side". 

"Streamxsonik subway" es sonido marca de la casa con navajas en la distorsión y brotes de acero en música para no domesticar el ánimo. Como la que titula el disco, con ese comienzo sosegado y que va creciendo en sedición y tormentas.

Para terminar "Lightnin", otro estacazo imprudente, otro geiser que repele la calma, que es puro no wave. En conclusión, otra borrasca perfecta, otro disco que casa a la perfección en una discografía sin fallo de escritura. Sonic Youth, nuestros jóvenes eternos, nuestros años lejanos, los amos del caos sonoro. 



martes, 12 de octubre de 2021

TEAM DRESCH. "Personal best" (1995)

 



"Personal best" fue el primer disco del grupo de queercore Team Dresch, que en menos de media hora se ventilan diez pildorazos de punk rock de esos que levantan a un muerto ("Fegetarian and Dyke"),  siempre abiertas a los estilos que por esa fecha estaban haciendo el agosto entre el personal. 

Letras reivindicativas, acidez y ponzoñas en sus formas ("Hate the christian right!") y también porque no, pequeñas postales desde la trinchera del indie rock, como ese hit llamado "She's crushing my mind" o esa festiva y demoledora "Freewheel". 

Sacaron otro disco más ("Captain my captain") y una selección de singles y rarezas, pero es este primer trabajo, donde más se puede disfrutar de su pegada ("She's amazing"), de esos fogonazos de rabia que encabritan al más pacífico ("Fake fight"). 

En la misma liga que Huggy Bear o Pansy Division, Team Dresch van al grano, sin pararse en remilgos ("D.A. don't care"), sonando sucias y a la vez repletas de fundamentos para que todos sus mensajes tengan el mejor traje musical posible. 

"Screawing yer courage" es el final de este recordatorio a un grupo que no inventó nada pero que nos regaló un buen puñado de canciones para el recuerdo. 


domingo, 10 de octubre de 2021

LOW. "Hey what" (2021)

 

Cada disco que sacan es mejor que el anterior. Y es que por ellos no pasa los años. Bueno si, para bien. Más madurez, más maneras de modular ese slowcore que en "Hey what" se viste en la canción que da el inicio a todo esto, "White horses", en una lija con sonidos que raspan sin parar para mecer las voces de Mimi Parker y Alan Sparhawk. 

Si "Double Negative", (2018) era bueno, "Hey What" es mejor, más visceral, más crudo, confeccionado con material inflamable, electrónica que da voz a nanas de distorsión como ese misil a tu corazón llamado "I can wait". 

Porque "Hey what" quizás sea el disco más arriesgado en la provechosa carrera de Low, donde lo industrial se une a las bambalinas vocales ("All night"), donde los salmos a pie del altar hacen que los cristales se llenen de mariposas que sedientas de flor se acercan para oír estos himnos que te hacen palidecer, gozar, subliminar el aire y la carne que nos posee. 

"Disappearing" es minimal y corrosiva y "Hey" con ese inicio ruidoso que da paso a otro tema de esos que piden la voz para tus dramas internos. Los Low más clásicos los encontramos en ese bombazo llamado "Days like theses",  donde la alegría rebosa en cada segundo de canción, donde los silencios se convierten en besos. 

Vuelven las radiografías tecnológicas en esa mutada total llamada "Don't walk away" para adentrarnos en la esquizoide "More". El final lo pone "The price you pay (it must be wearing off), puro arsénico para la vida rápida. La escucha de "Hey what" requiere recogimiento, a mansalva aplausos de parpados, a veces una copa de vino, y otras la compañía de la soledad como meretriz de tus sueños. Que hermosura la voz de Mimi, que placer saber que siempre se podrá recurrir a ellos....


viernes, 8 de octubre de 2021

TAMIKREST. "Toumastin" (2011)


No sólo tenemos a los indispensables Tinariwen como baluartes del mundo tuareg y su música. Malí es un semillero de artistas que desde hace tiempo han venido para quedarse, para llenarnos los días de blues, de África, de arena del desierto. 

"Toumastin" fue su segundo disco, y desde el inicio con hipnótica "Fassous tarahnet" y esos coros que sobrecogen, no puedes más que rendirte a estos sonidos que se mecen entre guitarras que suenan a esperanza, y calor, a ambrosía. 

Ousmane Ag Mossa y sus ocho compañeros seducen desde su atalaya donde te encuentras el sonido de la flauta en temas tan impactantes como "Nak amadjar nidouia", una progresión matemática hacia catarsis interiores,  o ese festival de alegría que es "Aratan n Tinariwen", electricidad a raudales. 

Ayitma Madjan" es otra deslumbrante pieza donde modelan a la perfección su postura sin matices de recuperación de unos sonidos que agitan y perturban, una llamada a que no se pierda la memoria de su pueblo. La guitarra suena como una sirena en medio del oasis en "Aidjan adaky" y "Tarhamanine assinegh" contribuye aun más a que sigamos profundizando en todo el arte que como un vendaval que no cesa, nos viene de África. 

"Toumastin", un discazo que es como una epopeya a disfrutar, un elenco de temas que te cautivan, el rubor que no cesa. 


miércoles, 6 de octubre de 2021

YOUNG MARBLE GIANTS. "Colossal Youth" (1980)

 

Sólo sacaron este disco. Y la verdad es que no les ha hecho falta nada más para pasar a la historia como uno de los combos a los que más se referencia se hace. Desde Sonic Youth o Stephen Merrit, pasando por el malogrado Kurt Kobain, dieron muestra de su querencia por este grupo y este disco clásico para los que amamos el indie rock, el post punk, los sonidos afilados, el lofi más estrambótico. 

Porque la banda de los hermanos Moxham, daban en el clavo desde el principioo, con este hit llamado "Searching for Mr. Right", donde es  imposible ubicarles en estilo alguno. O esa rareza instrumental titulada "Include me out", algo asi como un post punk esquelético. 

Disco legendario que se compone de pildoras adictivas que te provocan un rápido encantamiento como "The Taxi" y "Eating noddemix", con esa voz de libelula de Alison Statton, llevándonos a sitios ignotos, a lugares donde es fácil perder el sentido. Canciones cortas pero que te perforan, ("Constantly changing"), con punzadas afiladas del nivel de "N.I.T.A.", otro clásico perenne al avance impasible del tiempo. 

Oyendo el disco a día de hoy, es increible como nadie después de tanto tiempo hallan podido siquiera acercarse al sonido de Young Marble Giants. Tuvieron la fortuna de elaborar la pócima y dejaron que otros se devanaran la cabeza intentando elaborar este encantamiento. "Colossal Youth" es una pasada que entra poco a poco, que deja huella tras 2 o 3 escuchas. 

Los de Gales quizás tuvieron a The Magnetic Fields como uno de sus continuadores más cercanos, pero siempre a un paso detrás. La que titula el lp es una golosina, y "Music for evenings" te sacude por su sencillez y por esos arpegios locos. 

"Choci loni" es una vacilada total y "Salad Days", es otro pedazo de artesanía lofi intrincada en esos sonidos que tan bien se le daban a Young Marble Giants. Y es que tanto hoy como en el mañana que ha de venir, nunca es tarde para despojar del poder del hombre del polvo este artilugio musical repleto de frenesí y aventuras sónicas. 

domingo, 3 de octubre de 2021

NICK CAVE AND THE BAD SEEDS. "Dig, Lazarus, Dig" (2012)

 

No hay que esperar mucho. Das al play y suena el tema que titula el disco, un petardazo de rock vacilón con Cave en plan histriónico, una auténtica maravilla para tus oídos. "Dig, Lazarus, Dig" fue el disco número 14 en la carrera de este monumental artista y la verdad es que es una gozada de principio a fin. 

El órgano de James Johnston es una de las principales bazas para defender este trabajo, ("Today's lesson"), convirtiéndose, sin discursión, en otro de los puntos ( y tiene muchos) fuertes de un disco que engancha desde sus primeras escuchas. 

Y cuando Cave se pone sensual, le salen gemas tan brillantes como la hipnótica y lenta "Moonland", susurrante y mágica a la vez. Oscura y tenebrosa es "Night of the lotus eaters" , post punk minimal concentrado en una repetición que se te clava en los pensamientos. 

He de reconocer que la compañía de Warren Ellis en los últimos trabajos de Cave le ha restado más que otra cosa. Ha ido perdido fuerza, intensidad haciendo de su música algo menos peligroso. Aquí, por suerte, no se nota nada su presencia. "Dig, Lazarus, Dig" es un continuo frenesí que no cesa. 

"Albert goes west" es garaje vitaminado y "Well call upon the author" tiene un aire a la Velvet Underground que tira para atrás. Soberbio es poco. Luego vuelve esa tranquilidad de mentira en la tranquila "Hold on to yourself" para volver a enrarecerse el ambiente con la rutilante y adictiva "Lie down here (& be my girl)".

Y para terminar el disco, "More news fron nowhere", más disparos a tu corazón, pura sinfonía épica en plan gospel blues. "Dig, Lazarus, Dig", uno de los mejores discos de Cave de su última época. No hay que perdérselo.


 

jueves, 30 de septiembre de 2021

SWELL. "... well?" (1991)

 

Fueron una de las bandas que en los 90 integraron esa serie B de grupos que no tuvieron la suerte de copar portadas pero que merecieron nuestra atención y nos hicieron disfrutar como locos. Su disco "41" (1994) y este segundo lp, son indispensables para quien tuvimos la fortuna de vivir en primera mano aquella época. 

Comandados por David Freel, Swell se las apañaban para construir canciones con distorsión nada áridas, repletas de melodías extrañas ("At long last"), donde a veces era fácil intuir tensions de slowcore ("Everything"), siempre con desparpajo y hábil tensión. 

"Down", es todo un himno repleto de melancolía, con la voz de Freel arañando cielos, lenta, envolvente, poco a poco se convierte en un pequeño hit eléctrico,  precursor de lo que luego veríamos en ese descomunal "41".  Y es que "..well" está repleto de fogonazos que llevan la calidad como principal baluarte ("Turtle song"), donde se percibe a una banda donde destaca sobre todo el bajo de Mark Signorelli. 

"It's ok" es fabulosa, un crisol de energía que agazapada se convierte en una noria de emociones contenidas. Vaya sonido. Como ese trueno descarriado que es "Tired" donde tiran con bala con bravura, ejecutando un completo compendio resumido de lo que es el indie rock. 

También "Wash  your brain" con su infecciosa capacidad de prolongar esos estadios de melodía rabiosa consigue que escuchar este disco a disco de hoy sea algo necesario para no olvidar la alta calidad musical de tantas y tantas bandas.  

A disfrutar pues de este desayuno vitaminado con las mejores esencias de los 90. Tentempie que ágilmente te hace volver atrás y disfrutar de las esencias que hoy son recuerdos. 


martes, 28 de septiembre de 2021

KIKO VENENO. "Hambre" (2021)

 

Qué buen trabajo se ha sacado de la manga el amigo Kiko. Después de esa notable producción que fue "Sombrero roto" (2019), nos regala este "Hambre", que empieza con el tema homónimo que es todo un clamor contra la ausencia de comida, contra la maldad de que exista con toda la riqueza que hay, esas bolsas de hambruna que denigran nuestra condición, que dice poco del povernir y del presente de nuestra especie. 

Este es Kiko, siempre presente, nunca de lado, con su fabulosa voz de ruiseñor fuera de toda jaula posible. Aquí caben experiencias electrónicas que rozan lo tenebroso como en ese grito existencial llamado "Dónde van", dos minutos al servicio de nuestra pequeñez frente al deterioro impasible del paso del tiempo. Soberbio. 

"Duele" es marca de la casa, Kiko cose las palabras en un cielo limpio de borrascas, va hacia lo cotidiano con su sencillez y te muestra espejos donde mirar sensaciones que sufres, que sientes, que te hacen ser quien eres. Como "Días raros", nacida en pleno confinamiento y que describe a la perfección el enclaustramiento que vivimos todos. 

En "Luna nueva" se nos vuelve bailón y vacilón  para en "Mujer volcán" viajar al exotismo oriental. Siempre le ha gustado coquetear con la electrónica y buena muestra de ello es "Madera", fusionando el flamenco con lo que tenga que venir. 

Vuelve a aires mas introspectivos con la sublime "Estoy cansado", todo un canto a esa fatiga que nos produce la insatisfacción por comprobar cada día lo dificil que es el existir.Todo rodeado de un aire casi de dub minimal, esquelético y a la vez visceral. 

Para terminar, "La felicidad", conclusión definitiva de que a pesar de los pesares, hay que continuar en marcha, sin desfallecer, porque la vida es solo una, y dura tampoco.....


 


lunes, 27 de septiembre de 2021

ARAB STRAP. "As day get dark" (2021)

 

Tras 5 años en el dique seco, Arab Strap, la banda liderada por Aidan Moffat y Malcolm Middleton vuelven para llenarnos la cabeza de melodías imposibles, de pájaros que vuelan y vuelan sobre nuestra cabeza rematada con ganas de no pensar. 

"As day get dark" es un dulce disparate repleto de tecnología, de post punk y mil monsergas para rellenar tus momentos necesitados de música para emanciparte. "The turning of out bones" es el perfecto inicio para este viaje que se ve acompañado por la triste "Another clockwork day", donde la pareja da rienda suelta a sus obsesiones de siempre. 

"Compersion. Pt.1" es para una pista de baile de sonámbulos del amor y "Bluebird", de lo mejor del lote, con su ternura que sobrecoge y te acurruca en sabanas de pajarillos salvadores. También hay hueco para el post punk,  como en la impactante ""Kebabylon" donde recuerdan a The Cure. 

"Here comes comus!" es oscura hasta en el paladar de la tensión que engendra con esa melodía que engancha a las primera de cambio, y "Fable of the urban fox" donde van de crooners de una desolación que no se acaba.

"Sleeper" es acústica hasta en la forma de seducir por sus tonos silenciosos y el final con "Just enough" nos hace desear que ojala no pasen otros 5 años hasta lo siguiente de una banda que necesitamos para la salud mental de nuestros corazones. Grandes sin duda, Arab Strap. 


sábado, 25 de septiembre de 2021

THE SUNDAYS. "Reading writing and arithmetic" (1990)

 


Das al play y suena la deliciosa "Skin and bones" y tu cabeza vuela en el tiempo hacia el momento donde nació este disco. Y la nostalgia te invade y te vienen a la cabeza imágenes de cuando tenias apenas 20 años e ibas de descubrimiento en descubrimiento. Era un no parar. 

The Sundays siempre fueron una pasada. Sobre todo este primer disco, donde la voz de Harriet Wheeler te hace volar con su delicada cadencia, con sus burbujas que nacen para que no te pierdas ni un instante de su magia. Y luego viene su hit, por el que han pasado a la historia: "Here's where the story ends" donde el grupo te recuerda a The Smiths a esa melancolía siempre de la mano de la tragedia. 

El guitarrista David Gavurin sabía exprimir su instrumento para hacer nacer torrentes de luces imperecederas ("Can't be sure"), y el disco está repleto de lugares comunes donde puedes hallar ese encanto de pop sin demasiado sofisticamiento ("I won"), pero siempre como un imán para tu emoción: "Hideous town". 

"You're not the only one i know" está fabricada con terciopelo y ternura y "A certain someone" sobresale por ese misterio ignoto de su melodía. "I kicked a boy" también sabe a Morrisey, como "My finest hour" y su tristeza que rezuma elevación. 

Termina el disco con "Joy" con la seguridad tras su escucha que pase el tiempo que pase, producciones como ésta siempre permanecerán jóvenes cuando lo escuches. Lo que evoca no tiene fecha de caducidad. 


martes, 21 de septiembre de 2021

WELCOME. "Sirs" (2006)

 


Welcome fue una banda de Seattle que suena distintos y raros. Y la verdad es que eso es ya mucho que decir en estos tiempos que corren. Les basto media hora en este su segundo y último trabajo, para llenarnos de voces psicodélicas y de ruidos de otros tiempos lejanos ("All set"). 

Miraban de reojo a Syd Barret, ("Marry me man"), pero también se podían mostrar dulces, atrayentes como un imán a punto de decidirse por acercar melodías en un enrevesado magma de sonoridades dispersas pero a la vez atractivas. 

Dos guitarras, bajo y batería. Les basta al grupo de Jo Claxton, para sonar indies cercanos a Guided by Voices, en la genial "Bunky", para después en "First" rellenarnos el cerebro con sonidos saturados, con dardos certeros que se te clavan en los huesos para no dejar de brincar. 

"Natural frost" es para no parar de ponerla en tu reproductor, es un himno como esos que se hacían en los 90, con pegada y gancho, con sacudidas y tensión siempre controlada, pero con un algo especial que es difícil encontrar. Pedazo de sonido. 

Pero también se lo montaban en plan Breeders, como en la elocuente "Actual glad", donde es imposible no acordarse de la añorada Kim Deal. Luego, vuelven a la psicodelia con acierto en "This minute" y la bendita locura con "The coffee girls". 

Todo un puntazo pues, este tipo de recuperaciones de combos que ya habitan entre naftalina en cajones con llave cerradas con martillo. Estos Welcome eran una auténtica maravilla. 


domingo, 19 de septiembre de 2021

STEVE VON TILL. "No wilderness deep enough" (2020)


La verdad es que parece mentira que este Steve Von Till, sea el líder de Neurosis, banda que comentamos hace no mucho por aquí. Porque todo "No wilderness deep enough" es un paseo por la melancolía extrema, por un clasicismo brutal, acompañado por esa voz inconfundible de este artista, miembro de una de las bandas más poderosas de post metal. 

Suena "Dreams of trees" y no puedes más que bajar las persianas, cerrar un rato los ojos, poner la música a un nivel adecuado, y dejar que los ecos de la voz de Steve impregnen cada libro de tu librería, cada disco de tu estantería, cada blanco de pared ahora un poco más oscuro, del tono sombrío de una queja, o de un lamento por venir.

Folk espectral, neoclasicismo, ambient de una naturaleza muerta.... Da igual el nombre que pongas, esto va directo a tu corazón. "The old straight track" es medicina para que no pierdas la esperanza de salir de esa pena que a veces se instala sin saber porque en tus días y "Indifferent eyes" es un zarpazo de miedo que te sacude el alma. 

Steve se recogió. Se fue a vivir al bosque. La naturaleza le acogió. De allí nace este disco y el también recomendado "A deep voiceless wilderness". "Trail the silent hours" empieza con sombras y acaba con un aguacero de delirios y vacío. Como "Shadows on the run", donde la lirica parece escarbar en las nubes buscando un agua salvadora ante tanta sequía del querer. 

Acaba el trabajo con "Wild iron" unas palabras al aire que al caer en la floresta se convierten en setas venenosas. "No wilderness deep enough" es un gran disco. Nace de las entrañas de Gea, suena a recogimiento, a paz, también a lucha eterna. 



viernes, 17 de septiembre de 2021

DEAFHEAVEN. "Infinite granite" (2021)

 


Deafheaven han cambiado. Han dejado de lado esa mezcla tan curiosa entre shoegazing y black metal, para probar otro tipos de pócimas, para especular por pasajes menos extremos. Aquí es la belleza, la emoción que enerva, lo que predomina desde que empieza el viaje con "Shellstar". 

Quien diría que son los mismos que nos dejaron sordos con trabajos como "Sunbather". Aquí hay shoegazing con abrazos de dream pop ("In blur"), y pequeños apuntes de un post rock de guitarras que se crispan sin llegar nunca a los nervios ("Great mass of color"). 

Quizás han perdido pegada, se ha atenuado su afán destructor, pero han ganado en cromatismo ("Neptune raining diamonds"), en expresiones que viven de volcar todo el sonido en cielos que parecen caerse por su sólo peso ("Lament for wasps").

"Villain" es una pieza de orfebrería melódica, y "The Gnashing" recupera los gritos que les hicieron entrar por derecho propio en el averno. "Other language" es bonita hasta en la tristeza que rezuma, y el final con "Mombasa" pone la guinda a un pastel repleto de aperitivos diversos para calmarnos el hambre a los que vivimos siempre al límite del sentir 

Han vuelto Deafheaven, han tenido tiempo para recuperar la voz, ahora, dejando de lado el black metal, parecen un combo de idílicos sueños por venir. 



martes, 14 de septiembre de 2021

JONNY GREENWOOD. "Bodysong" (2003)

 




"Bodysong" fue el disco de debut en solitario del guitarrista de Radiohead. Y la verdad es que el comienzo con "Moon trills" parece remitirnos al universo de la banda de Thom Yorke. Pero para nada. "Bodysong" fue un documental del que pidieron a Greenwood la composición de su música, y éste sin duda atino de principio a fin. 

Canciones que se enlazan y que caen en la red de una instrumentación que medita espeología investigadora como esa unión entre "Moon mail" y la electrónica "Trench".  Pero si "Bodysong" tiene algo bueno es la multitud de registros que está compuesto. 

El neoclasicismo de "Iron swallow" da paso a una estrambótica sucesión de ruidos en la extraña "Clockwork tin soldiers", para a continuación en "Convergence" rellenarnos la cabeza con minimales percusiones del demonio. 

"Nudnik headache" vuelve a centrarse en los sonidos tecnológicos, para en "Peartree" escorarse hacia unos derroteros de dulce improvisación. En "Splitter" coquetea con el jazz y en "24 hour Charleston" se sale con la suya, con esa bajo que percute y atruena. 

Oscura suena "Milky drops from heaven" y el fin con las cuerdas de "Tehellet" nos pone en aviso de lo que sería una fructífera carrera como hacedor de scores ("Norvergian wood", "Tenemos que hablar de Kevin, "The Master"..).  Una buena manera pues de adentrarse en la obra de un músico que ha sabido encontrar sitio fuera de la comodidad de una banda grande.



domingo, 12 de septiembre de 2021

KINGS OF CONVENIENCE. "Peace or love" (2021)

 




Doce años llevábamos sin tener noticias de este dúo noruego que tan fácil nos lo ponen para traducir con ternura la delicadeza y las palabras sin artificio. "Peace or love" es un gustazo para el espíritu, esa tranquilidad que nos da canciones como "Rumours". 

Aquí todo es para ir despacio en la vida. El ritmo sosegado de "Rocky trail", ese himno a la tristeza que  te deja rendido llamado "Comb my hair", o ese tumulto de silencio en plan bossa llamado "Angel" y que descoloca al más pintado. 

Como "Fever" y ese punto vacilón que se incrusta en el lugar de tu cerebro que produce los tarareos. Que buenos que son Kings of Convenience con su pop folk de caramelo, chapado a la antigua, repleto de melancolía a de ratos de ternura al vacío ("Killers"). 

"Ask for help" es para merendar en playas repletas de susurros y "Catholic country", te llena de expresiones de alegría con su ritmo suave, con su cadencia colosal. "Song about it" rezuma plastelina sentimental y "Washing machine" toca a epílogo en un viaje repleto de buen rollo y de satisfacción. Música para el fin del verano, para tomarse un vermut mientras una ballena se come un barco o ves a una gaviota tirarle los tejos a una perdida tórtola. Vaya puntazo estos Kings of Convenience. 



sábado, 11 de septiembre de 2021

SPECTRES. "It's never going to happen and this is why" (2020)

 


La verdad es que este grupo de noise rock es una auténtica bomba. No nos hace falta más que escuchar la segunda canción del disco, "Tanning the albatross" para caer rendidos por su sonido sucio y visceral, por la distorsión que engendran. 

Grabado en una iglesia metodista del siglo XIX en Leeds, los de Bristol, en este su tercer disco, consiguen avanzar un paso más en su camino hacia la consumación de su estilo, hacía la depuración de unas formas que radian ácido y peligro ("Murder castle"). 

"Define 'with'" es un torrente de experimentación post punk, pura catarsis enjaulada en un montón de miasmas que se abren a la luz de una noche profunda y terrorífica. El sonido de Spectres es duro y adictivo. "An annhilation of the self" podría ser un himno para los que nos sentimos protegidos por los arañazos y golpes de esta radiante visceralidad. 

"On nepotism" casi parece no wave y "Sociopath discotheque" como su propio nombre indica, es una ración extra de azufre musical para que ese disco siga manteniendo la no calma que desde el principio motiva su escucha. "Choucoune asphyxiate repeat" y "Emasculate symphone" son dos minúsculas piedras en el camino que asustan, para terminar con "I was an abbatoir" y sus ocho minutos de nitroglicerina corrosiva. 

Spectres, ojala sigan por esta senda repleta de peligros y andamios con trampas. Su sonido es diabólico y a la vez atrayente. Seguiremos pendiente de ellos. 



jueves, 9 de septiembre de 2021

NEUROSIS. "Through silver in blood" (1996)

 


"Through silver in blood" fue el quinto disco de esta necesaria banda de post metal liderada Steve Von Till, el primero en el importante sello Relapse records, hogar de acogida de estos bestias que hicieron trizas la idea del metal ortodoxo con su sonido minimal y repetitivo, acogido a las influencias tanto de Black Sabbath como de Swans. 

Porque aquí, desde que empieza el cd con los doce minutos del tema que titula el disco, con su oscuridad malsana, con su quejido constante, no te queda más remedio que rendirte a este aguacero pesado. 

Y es que tras el interludio de "Rehumanize", viene la bomba nuclear de "Eye" con su potencia que viene de un estallido nuclear y que da paso a "Purify" con su machacón estado de alarma de distorsión que te apabulla, que te perfora, y que da paso a lo que mejor se le de a Neurosis. La creación de ambientes oscuros usando la lentitud y el paisajismo esquelético instrumental para sumergirnos en el caos más profundo ("Locust star"). 

"Strength of fates" es ambiental y decadente y "Aeon", un torrente de esos que te deja difuso, en una andanada de duda inciertas y totales. Piano fantasmal, y la presencia en nuestra cabeza de los cisnes, como principal baza en esta caída al abismo. 

Para terminar, "Enclosure in flame", otra perfecta daga envenenada de post metal corrosivo. Junto a Isis, los mejores representantes de un estilo que convierte en metal en un truco hacia otros experimentos más insanos y malvados. 



martes, 7 de septiembre de 2021

LES CONCHES VELASQUES. "Celebración del trance profano" (2021)

 


¿Cómo empezar esta crítica? La verdad es que no tengo palabras. ¿Alguien se imagina una mezcla entre la música tradicional de nuestros mayores, el krautrock, el post rock más inquieto, y el folkclore de nuestras raíces más profundas?

Estos son Les Conches Velasques. Esto y mucho más. Porque no paro de ponerme en mi reproductor "Cosar de usar", de tararear "docenas a cientos", de embriagarme con el eco de la España vacía que se llena a borbotones de presencias fantasmales cuando estos aragoneses se ponen a hacernos bailar en una jota de esas que parece venir de un planeta muy lejano. 

Ya nos deslumbraron con su primer disco hace un par de años y ahora con "Celebración del trance profano", confirman lo ya visto en ellos. Lo suyo no tiene parangón, lo suyo viene de las arcillas viejas, nace de las piedras de las casas destartaladas que a los pies de la sierra gritan en la noche por una vida antigua que seguro no volverá ("Fluorescencia"). 

Y es que lo que hacen Pablo Jiménez y compañía tiene mérito. Lo suyo es minimalismo de ese que nada entre espejismos de fraguas y verbenas populares solo recordadas por los más viejos del lugar ("Emergencia"). Sus guitarras son como la azada que busca destruir a la piedra para plantar vida, ("Laurel"), lo que nace en tu corazón cuando los escuchas remite a lo más primigenio, te hace dejar de lado todas esas boutades que tenemos cuando nos planteamos una crítica musical al uso. 

Adaptan poemas de Pedro Salinas como si quitasen el fruto de la vid para poner en su lugar un pezón de Dionisio eterno sin fondo. Así transcurre este disco de media hora que te deja descolocado con bizarrías psicodélicas del tipo de "W" o "Las manos" y ese ritmo que te deja en la retina los cantes de esos aldeanos contenedores de una memoria atávica que atraviesa edades y toda clases de tiempos. Sin palabras. 

Ya para terminar, "M. Mouma" y "Geografia", otros dos estiletes bien armados que sirven para que te provoques a ti mismo una y una escucha más. A Les Conches Velasques no hay que perdérselos. Lo suyo es necesario, lo suyo es medicina para la enfermedad del olvido. 



domingo, 5 de septiembre de 2021

SNEAKEY FEELINGS. "Hard love stories" (1988)

 



¿Cuántos grupos venidos del sello neozelandés Flying Nun Records nos hicieron flipar con su sonido excitante? Lo llamaron kiwi pop, power pop de las antípodas (por decir algo), pero la verdad es que la mayoría de ellos nos ofrecían guitarras tratadas con cariños, distorsiones que te elevaban, melodías para una buena digestión. 

David Kilgour, The 3DS, The Clean, The Verlaines, son sólo una muestra de ese amplio abanico de grupos que nos dejaron sin respiración. Sneaky Feelings también jugaban en esa liga, y la verdad es que lo suyo como el de sus colegas, es de nota; furia con "In the shape of a heart" y delicadeza de "Dad+the family dog".

"Futher+futher away from you" es barroca y envolvente y  en "Parked" se escoran a una especie de rockabilly vacilón. "This be the verse" es tierna hasta no parar, y "Hard love" casi parece britpop. Algo tienen estos neozelandeses. Se metan donde se metan les salen purpurina melódica, carantoñas al por mayor, rubores de andar por casa. 

Nada como ponerte "Take me there" para alegrarte el día. O dejar en la mesa temas como "Long time gone", para aseverar la importancia del sello neozelandés en el descubrimiento de nuevas formas armónicas de disfrutar con la melodía. Sneaky Feelings, éxito asegurado para tu disfrute. 


jueves, 2 de septiembre de 2021

COWBOY JUNKIES. "One soul now" (2004)

 



Qué buenos estos Cowboy Junkies. Y que pedazo de voz la de Margo Timmins. Portento sin duda, que hace posible que la música de su banda, transcienda el estilo de country rock alternativo. Porque siempre hubo mucha miga en el sonido del grupo. 

El título del trabajo nace de una cita de un libro de John Steinbeck, y la furia contenida de tragedia y dulzura acompaña cada tema de un delicado cd donde empiezan a lo grande con el himno que titula esta aventura, para seguir con la eléctrica  "Why this one". 

"My wild child" es irresistible con ese toque que nos recuerda a los mejores momentos de Neil Young, y "From hunting ground to city" conserva esa cadencia sensual que caracteriza a la voz de Margo. "The stars of out stars" vale para himno de esos para llevarte a los silbidos con esa cadencia de alegría solemne que en "Notes falling slow" se convierte en un gran canto de desesperación. Se te ponen los pelos de punta. 

En "One soul now", nada falla. Los que hemos seguido los trabajos de Cowboy Junkies, nos vemos recompensados por el genuino aroma de electricidad rural, de sonidos que se encrespan siempre con el aliento de alguna caricia redentora ("No long journey home"). 

Y para terminar este portentoso "One soul now", la delicada y susurrante "The slide", un abanico de posibilidades para emocionarte, una partida de dados de sentimientos encontrados, alboroto y magia al por mayor. Cowboy Junkies, llevando la música tradicional hacia los rincones protegidos del corazón. 


lunes, 30 de agosto de 2021

DRY CLEANING. "New long leg" (2021)

 


Enganchado estoy a este que es mi disco del verano. No hace falta mucho. Solo con el inicio de "Scratchcard lanyard" y esa pedazo voz de Florence Shaw, relatando más que cantando, en medio de una guitarras que guiñan un ojo a todo el post punk de los 80 que amamos. Ese sonido de guitarra, como me recuerda a The Sound....

Luego viene "Usmart lady" y esa capacidad para envolvernos entre sombras repletas de espinas, donde podemos vislumbrar influencias de la primera Siouxsie. Vaya pedazo de sonido. El sonido del bajo nos abre la puerta a uno de los hits (y muchos te encuentras), que te topas en "New long leg": "Strong feelings". Para bailar en unas mascarada de momias disecadas. 

Me encanta la sugerente voz de Florence, su manera de llevarte a esos lugares comunes donde las sombras se hacen fuerte mientras las hojas de los arboles te pellizcan a tu paso ("Leafy"). La verdad es que con toda esta marabunta de bandas que nos llegan desde las islas (Squid, Black Country New Road, Shame, Do Nothing, Black Midi y muchas otras más), no podemos más que estar de enhorabuena,.

"Her hippo" te estremece con su repetitivo ritmo y la que titula el cd, seguro que estará en esa selección que los locos de todo esto hacemos cuando acaba el año, pergeñando volutas musicales que nos sacan de nuestras casillas. 

Las dos últimas maravillas, "More big birds" y "A.L.C", no hacen más que confirmar el presente-futuro de unos que serán muy grandes. Oyendo a Dry Cleaning, parece que el calor aprieta menos. Muy buenos. 


viernes, 27 de agosto de 2021

DO MAKE SAY THINK. "Winter hymn country hymn secret hymn" (2003)

 


Dentro de ese sello-comuna canadiense que es Constellation, Do Make Say Think es mi grupo favorito. Y eso que durante tiempo estuvieron luchando con ahínco con los mentores de todo esto, Godspeed You Black Emperor. Pero lo que les sobra a los Godspeed (esos largas progresiones casi sinfónicas), Do Make Say Think  concretizan de una maneral genial un post rock de esos que te levantan del suelo, que te llega muy adentro. 

La primera canción del que fuera su cuarto disco,"Frederica" es un ejemplo de ello. Lírica con crescendo que sube y baja, duelo de instrumentos que parecen que quieren volar. Y es que esta superbanda de ocho componentes, siempre supo fajarse con autoridad en las lides de un post rock que huye de la especulación dejándose llevar por la garantía artística de unos músicos con una calidad superlativa. 

Saxo, saxofón, trompeta, violín.... Todo tiene cabida aquí a parte del bombazo de esas tres guitarras eléctricas que te acarician sin quemazón. El inicio de "Auberge le mouton noir" y su posterior desarrollo, es todo un lujo para tus oídos. Neoclasicismo con uñas afiladas. Como los diez minutos de "Outer inner secret", dulce especulación minimal que enciende las alarmas de tus sentidos, que te pide más. 

Los de Toronto saben tirarnos salvavidas cuando estamos a punto de ahogarnos ("107 reasons why"), también saben acercarse al jazz con frescura, como lo demuestran en "Ontario plates". Seguimos el viaje con la vibrante "Horns of a rabbit" para perdernos en tentaciones impresionantes en el final del cd con "Hooray! Hooray! Hooray!". 

Todo un lujazo pues volver a Do Make Say Think. Con ellos no te aburres. Son todo un portento de efectividad intuitiva. Su post rock es como un paseo en barca por un estanque repleto de nenúfares recién despertados. 


miércoles, 25 de agosto de 2021

SLUG. "Swingers" (1992)

 


No se andaban con chiquitas Slug. Para empezar el que fuera su primer disco, la banda de noise rock de Los Angeles, nos dan un derechazo conciso y bestial, con los 14 minutos de desasosiego cerebral de la canción que titula el cd. Eso para dejar bien claro a las primeras de cambio, por donde tiraban los tiros de este combo , que con solo tres lps se hicieron un lugar cerca de bandas como Big Black o Swans. 

Con dos guitarras, dos bajos, batería y la voz de Steve Ratter, "Swingers" es un trabajo duro, explosivo, minimal en su radioactividad colosal, expansivo y también atrayente. "Messerschmidt" es una jauría de apocalipsis envasado al vacío y en "Face down" se arrastran en una cueva de violencia sónica total.

"Four by four" es pura experimentación. Donde más se parecen a Big Black. Distorsión y acero, toneladas de grisú en mano de geste peligrosa. Pedazo pelotazo. Como "Lockjaw" y esa fiebre que te carcome los oídos. 

Y luego están las canciones que no llegan a los dos minutos como "Hail America!" o "Trafalgar square". Underground total. "Diesel" es tenebrosa y amenazante, como "Horrible skull" y su voracidad ruidosa. Para terminar, la más extrema, "Swingers ("Someday"), y su repetitivo gozne vocal que te aturde y noquea. 

Slug. Otros tapados de los 90, y van ya...... La verdad es que es todo un goce adentrarse en estas marañas rugosas de peligros y disolución. Ahora eso sí. Hay que estar preparado. 


lunes, 23 de agosto de 2021

SLOAN. "Smeared" (1992)

 


La verdad es que no me puedo creer la mala suerte que tuvo este grupo canadiense que en los 90 nos regaló discos de verdadero power pop, cargado de adrenalina indie. Y es que si The Posies o Teenage Fanclub se llevaron parabienes (bien justificados todos), a Sloan lo tenemos que encontrar en esa hipotética lista de grupos de clase B de la época. Y es una pena. 

Este fue su primer disco. Para mí el mejor. No se puede empezar mejor un disco que con "Underwhelmed" y su continuación la vital e indie "Raspberry". Y es que "Smeared" está repleto de himnos de la talla de "I am the cancer", y de distorsiones de esas que te hacen bailar sin parar como es "Median strip". 

"Take it in" es dulce y a la vez venenosa y "500 up", parece casi un espasmo de shoegazing al por mayor. Vaya pelotazo. "Marcus Said"  es  casi britpop y en "Sugartune" se suben al carro de la dulzura melódica. Esto es un no parar. El final de "Left of centre" es un avispero de distorsión, como "Lemonzinger", la mejor del disco, con su brutal sonido que te perfora y te hace vibrar. 

No hay canción mala en "Smeared". Aquí todo merece calificativos superlativos. Te pones "Two seater" y te viene a la cabeza Sonic Youth y el final con "What's there to decide", es el justo desenlace para un trabajo de esos que hay que recuperar sí o sí. 

Su siguiente producción, "Twice  removed" (1994) es otro trallazo repleto de absolutas y portentosas canciones. Luego se fueron calmando bastante, hasta que nos dijeron adiós con "12", en 2018. Pero eso es ya otra historia. De momento, a disfrutar con este pedazo de cd. 


viernes, 20 de agosto de 2021

HEALTH. "Get color" (2009)

 


Vaya petardazo supuso el segundo disco de la banda americana con su noise rock electrónico, que desde el primer misil, "I heath", deja a las claras lo corrosivo de su propuesta, a la par de esos guiños tan personales para que su música se pueda bailar, aunque sea en un frenopático ("Die slow").

El trio con Jack Duzsik, se esmeró a lo grande en un disco de no mucho minutaje (apenas media hora), pero todo concentrado, con veneno en las composiciones, con un armazón de ruido de esos que dan miedo. 

Siempre me quedaré con esta primera parte de la vida de Health, más tarde se fueron escorando más a la electrónica. Pero "Get color" es puro disfrute. "Nice girls" es como si Swans hicieran shoegazing y "Death+" es pura dinamita electrónica absorbente y angustiosa. 

"Before tigers" es delicada a su manera. Desde una oscuridad malsana y repetitiva, desde un color negro que apenas se ve alterado por mínimas gotas de luz. "Severin" es post punk de ese que da miedo y en "Eat flesh" vuelven a la carga con esa electrónica nacida de un volcán sin miedo a hacer desaparecer todo. 

"We are water" y "In violet" son el punto final a este extenuante viaje de ruidos blancos y sombríos, de una banda que fue de más a menos. Este cd, es de los que hay que tener en tu discografía. 


miércoles, 18 de agosto de 2021

GOD IS AN ASTRONAUT. "Ghost tapes# 10" (2021)

 



La verdad es que esperaba algo mas del disco de los gemelos irlandeses Niels y Torsten Kinsella. Qué conste que a los aficionados al post rock, variante instrumental, estoy seguro que hará las delicias desde que se inicia "Adrift".

Toma el nombre el cd de unas campañas que hacían los yankies en la guerra de Vietnam, grabando en cintas gritos, ritos funerarios budistas, para atemorizar a los vietnamitas. Partiendo de esa base, el disco se mueve en coordenadas bastantes ortodoxas del género ("Burial"), pero echo de menos el hechizo de discos como "Epitaph".

"In flux" con ese inicio espectral si que conserva las cadencias de la banda de sus otros trabajos, y "Spectres", también funciona con esa distorsión bien currada, bien trabajada creando pequeños microclimas de desolación y rabia. 

Es en otros intentos como en "Fade" donde padecen del deje de la repetición y donde se nota que falta algo más en el trabajo. "Barren trees" continua esa misma cadencia para terminar el disco con la que más me gusta. La tranquila y triste "Luuminous waves". 

Con un recién disco en directo ya a la venta, donde hay si, podemos ver la verdadera intensidad del grupo, esperemos futuros trabajos que nos quiten la espina de saber que podían haber hecho algo mas.


 

domingo, 15 de agosto de 2021

REALLY FROM. "Really from" (2021)

 


Mi disco de verano. Sin duda. Desde que empieza la primera tonada titulada "Apartament song" , banda de Boston nos llevan de la mano con sus trompetas jazz y sus ritmos mathrock a un lugar desconocido donde la sensualidad casa con inconformismo, todo dotado de un luz que todo lo aclara, que te deja perplejo cada vez que los escuchas. 

La voz de Michi Tassey, en canciones como "I live here now", acompañado por Chris Lee-Rodriguez, comenzando suave, y convirtiendo la ternura en un himno donde van acelerando y parando, avanzando y convirtiendo la belleza en el eje primordial de este refrescante y necesario disco. 

Con dos disco bajo el brazo, en este tercero han dado la campanada. "Try lingual" es un volcán de mathrock, frenética, adictiva, brutal esa melodía que te deja ko según avanza esta secuencia programada de arte en mayúscula. 

En "In the space", la verdadera protagonista es la trompeta de Matt Hull, delicada parábola de caricias complejas, en medio de cinco minutos de calma y de emoción sin contener. "Quirk", que fue la avanzadilla que conocí del disco es otro paso más de una forma de crear paisajes donde la destreza instrumental de los músicos, todos ellos ajustados y a la vez, sacan de la chistera un montón de trucos para tener embriagado. 

Como no sacudirte con "I'm from here" y la catarsis pulida en una tensión de caramelo, dibujos animados de jazz y mathrock marinados en una perfecta conjunción. Si hasta aquí estabas flipando, espera a oír "Yellow fever" puro entretenimiento para tu alma. 

A disfrutar pues en este verano caluroso y demencial de Really From. Es la mejor manera de escapar de las estridencias de las temperaturas. Un aperitivo que nunca se acaba.



jueves, 12 de agosto de 2021

BERTRAND BELIN. "La perdue" (2007)

 

De los últimos artistas que he conocido de la escena francesa, es Bertrand Belin el que más me ha impresionado. Músico y escritor, lleva desde el año 2005 regalándonos verdaderos artefactos que parten de las chanson y se instalan en un rock de autor siempre llevado con esa pedazo voz de Bertrand, que embriaga y convence ("Le trou dans ta poitrine"). 

Me gusta la dulzura que emplea en sus temas, como cuando usa la mandolina en "Rien à la ville", en un torrente de melodía que te hace sonreír sin remedio. Es vibrante lo que hace Belin. Nada complicado, pero si eficaz. Se mete en tus humores y te engrandece tus días. 

La que titula el cd es puro barroquismo bien entendido y en "La tranchée" no puedes más que poner un gorro a esos pelos del brazo que en punta se sobresaltan por tanto lirismo, por esos rayos que no cesan de batirse en comarcas de sueños posibles. 

"Tes délices" es trotona, casi un western song con aires bohemios y "Ali et Maria" es sinuosa como una nana que te mece en siestas imposibles de tomar por el abuso insistente de estos calores que maltratan hasta el buen ánimo. Mi favorita, "Les oiseaux", donde la guitarra acústica toma protagonismo mientras Bertrand narra con su habitual clima vocal, una de esas historias que te tiene enganchado a sus palabras. 

Barbara Carlotti hace su aparición estelar en "L'aube posée" para hacer el tema más impresionante aun y con "Au coeur des astres" Belin demuestra la destreza para confeccionar canciones con un alto contenido emocional. 

Pasad del aburrido Benjamin Biolay si no la habéis hecho ya. Belin le supera en canciones, en instrumentación, y sobre todo en modestia. Un gran artista, sin duda. 


martes, 10 de agosto de 2021

SISTER DOUBLE HAPPINESS. "Horsey water" (1994)

 


Los conocí de casualidad. Un cd de esos de saldo que me dio buena espina. Fue su homónimo disco, y me deje llevar porque grababan en el sello SST, discográfica fundada por Greg Grinn de Black Flag. Y la verdad es que no me defraudaron. Un torrente de blues alternativo, 
eléctrico, salvaje, con un mogollón de distorsión. 

"Horsey water" fue su último disco antes de separarse, y como en los cinco anteriores aquí tienes mil formas de pasarlo bien con esa armónica que desbocada se mesa los cabellos con las guitarras en "Gurdon Jail". 

La banda de Gary Floyd y Lynn Penko, se agarraban a la tradición, ("Bad line"), para retorcerla desde el delta de un Misisipi plagado de truhanes sin corazón. Cuando más me gustan es cuando aceleran el pistón con sus aires hard como en "Holly said" aunque también tienen tiempo para tirar de una ternura creíble en canciones como la fascinante "Waiting for Anyone". 

Pero donde más a gusto estaban Sister Double Happiness era en la estridencia blues ("A & R Man"), y en miradas particulares hacia la ortodoxia del género ("For all time"). Más siempre sacaban del sombreo de mago su elocuencia de banda alternativa dentro del blues, como vemos en "Sweet home California". 

Grupo a recuperar, con una discografía ampliamente disfrutable, y donde el blues es el principal  baluarte de unas composiciones que han resistido con fuerza el paso del tiempo. 


domingo, 8 de agosto de 2021

YUNG. "Ongoing dispute" (2021)

 

No hace falta mucho. Tan sólo darle al play y escuchar el primer tema, "Autobiography", del segundo disco de estos daneses, que la verdad es una maravilla de principio a fin. Melodías que te enganchan, guitarras que lloran, distorsión que te reclama más y más. 

Uno de los discos que más estoy escuchando este verano. Y es que es imposible resistirse a temas como "Lust and learning" y ese post punk lírico que a veces recuerda a unos primeros Supergrass pero con bastante más gracia. "Progress" tira de grandeza y de épica en un retorcido recorrido que nos trae a la cabeza a los monumentales Bedhead. Vaya sonido.

Apabullan cada vez que te lo pones, crece la intensidad y el encantamiento. "Dismantled" te sumerge en las aguas de un post punk compuesto por flores siempre a punto del desprendimiento, y la aguerrida "Above water" hace que tus pies tengan un constante combate para luchar contra la quietud. 

De single va "Such a man" y su enganche rápido y "Hose it off" es triste hasta en la distorsión que te mece entre perfumes de esos que te envuelven el sino. Y en el final, la mejor de todo el disco. "Friends on ice", para poner sin parar, para dejarla preparada en tu giradiscos cuando venga la tristeza a tomar un té contigo. 

Vibrantes y espectaculares Yung, "Ongoing dispute" me acompañará en este verano con su crudeza y su enganche rápido, con sus canciones que son un boom que te atrapa y te cuece. Discazo a la vista pues. 


jueves, 5 de agosto de 2021

SIDI BOU SAID. "Bodies" (1995)

 

El desaparecido lider de Cardiacs, Tim Smith, fue el que produjo el que fuera segundo disco de esta banda londinense, apuntada como era de rigor en la época, a toda esa andanada de bandas que en los 90 nos hicieron explotar los sesos. 

El sonido de Sidi Bou Said, si te gusta Throwing Muses, te va a entusiarmar ("Hyde" podía estar perfectamente en cualquier disco de las Muses). La voz de Claire Lemmon lleva la batuta de todo este viaje que tiene arranques de furia como "Practise Walking" donde elevan el listón de un disco que resumiendo y viendo todo lo que había en esa época acaba perdiéndose en demasiada similitudes con lo que nos hacía perder los estribos. 

"Wormee" juega al despite con su melodía suave para acabar siendo un pequeño hit, y "Magnet" también funciona por esa pequeña tensión que imprimen en unos temas que parecían lanzados para hacerse un hueco en las listas del momento. 

Pero entran en barrena y en la repetición, en otros intentos como "Bovary", donde intentan el truco de calma y furia y no les sale nada bien. Cuando me gustan es cuando se salen de madre, como en "Big Yellow taxidermist" donde suenan casi experimentales. Pero el goce se ve interumpido con medianías tipo "Ode to drink" o "Britlle". 

Una del cal y otra de area. Asi transcurre "Bodies". No, no es un álbum que deja huella, pero si que nos pone frente a nosotros, lo que se estaba pergeñando en esa época en todo el universo independiente.Sacaron tres discos y luego se difuminaron. Siguiendo nuestra busqueda de grupos de aquellos maravillosos años. 

martes, 3 de agosto de 2021

THE FLAMING LIPS. "Oh my gawd!!!...The Flaming Lips" (1987)

 

The Flaming Lips me dejaron de gustar cuando se hicieron previsibles. Los dejé de seguir en "Zaireeka" (1997), con eso lo digo todo. No me gustan esas ínfulas que calzaban cuando se hicieron acomodados para los medios independientes. Mi disco favorito siempre será "Hit to the death inthe future dead" (1992).

"Oh my gawd!!!..." fue su segundo disco,  y desde que comienza la vacilona "Everything's explodin'" podías ya ir intuyendo que aquí se perfilaba una buena banda.  A Wayne Coyne, le acompañaban Michael Ivins y Richard English, con sólo ver la portada puedes intuir que la psicodelia orate es parte fundamental de estos primeros pasos de la banda estadounidense. 

Todavía estaban por venir sus mejores monmentos discográficos, pero es un placer toparte con la extraña y perturbadora "One million billionth...", y sus pasajes de una electricidad amenazadora. "Maximum dream for evil knievel", es otro petardazo de esos que reparten estopa a diestro y siniestro, con Coyne pasando de la furia vocal a la tranquilidad malsana. 

"Can't exist" transpira por todos los poros años 70, y "The ceiling is bendin'" es otro buen paquete de suculentas diatribas para hacerte perder el control. "Prescription:Love" es otra andanada de distorsión macabra, de colores sacados del país de maravilla de Alicia. 

"Can't stop the spring" es machacona y efectiva  y el final con "Love yer brain", como de bajada total, para terminar como se merece este viaje extraño. Qué buenos que eran The Flaming Lips y como se fueron diluyendo con el paso del tiempo.