miércoles, 13 de mayo de 2026

MENDELSON. "Quelque part" (2000)

 

Mendelson ha sido uno de los grupos más importantes de la escena independiente francesa. Discos como este "Quelque part", lo confirman. Comandados por Pascal Bouaziz, supieron llenarnos de zozobra, de guitarras que dan pena, de saxos que viven en continua depresión ("Le brouillard"). 

La música de Mendelson siempre incomoda, siempre transpira riesgo y una voluntad de transgresión continua, como vemos en la que titula el cd, lenta, cadenciosa, con Pascal como siempre recitando y que da paso a "Katherine Hepburn", otra joya decadente, poblado de minutos para la conmoción. 

Tristeza infinita en unos temas que como "Pinto" son pinceladas evocadoras de una nostalgia por venir, con cirros caídos en desgracia que se empeñan en dibujar en el cielo mustias postales para seducir a la noche.

Siempre he disfrutado de Mendelson, siempre he gozado de esa arritmia provocadora de suspense y noche de tensión alta. "Quelque part" también contiene la para mi mejor canción de su discografía, "Monsiuer", incendiario paseo electrico y que te desborda, con un saxo desquiciado que entre susurros de atrapa y te hace soñar delirios. Vaya canción. 

"Une vie tranquille" viene a decirnos adios, como diciendo que a pesar de todos los dramas, de las disidencias del existir, hay la posibilidad de cerrarlos ojos y volar tranquilo hacia espacios tranquilos donde abunde la cordura. Mendelson, si no los tiene en tu agenda, apuntalo sin perder el tiempo. Un auténtico torbellino. 


lunes, 11 de mayo de 2026

LOU REED. "Set the twilight reeling" (1996)

 


"Set the twilight reeling", el que fuera disco número 17 del gran Lou Reed, fue un trabajo que el músico de New York, dedicó a la que fuera luego su esposa, Laurie Anderson, y empieza de la mejor manera posible con la eléctrica y efectiva "Egg cream". 

La verdad nunca entendí que este lp fuera considerado como una obra menor de Lou. Aquí no hay desperdicio, no hay sobrantes, ni temas que no aporten  garantías de lo que fue toda su carrera: brillantez, emoción, siempre las cosas bien hechas. Hasta contiene una de las mejores canciones que grabó en su carrera, la espectacular "NYC  man".

"Finish line" fue un tema dedicado al que fuera su socio de correrías en la Velvet Underground, Sterling Morrison,  fallecido el año anterior, y  en "Trade in" vuelve a los aires más tranquilos y sosegados de "NYC man". Y es que Lou siempre fue un todo terreno. "Hang on to your emotions" es una vacilada, y "Hooky wooky" es la clásica tonada de Lou. 

"The proposition", es otra de esas piezas características de Reed, para terminar el trabajo por todo lo grande con la que titula el trabajo, la que escenifica a las claras toda la valía de un artista ya inmortal con un legado que perdurará siempre. 



viernes, 8 de mayo de 2026

THE NAMES. "Encore!" (2025)


 The Names se formaron en Bruselas a finales de los 70, sacaron  un discazo en el año 1982, "Swimming", y tuvimos que esperar hasta el 2009, para llenarnos de nuevo con su post punk vintage, con sus teclados resultados en el muy interesante "Monster next door". 

De gran noticia fue la aparición el año pasado de su cuarto, que empieza por todo lo grande con una especie de himno coldwave, "Last train from nowhere". Un puntazo. Como "Procrastination" donde el grupo de Michel Sordinia se lo pasa a lo grande mirando por el retrovisor de un pasado lleno de oscuridades benditas. 

Y es que un grupo que militó en el sello Factory hogar de Joy Division, siempre tendrá cosas que decir. Y todas ellas buenas. Como "Touch, touch, touch" y ese aire a Magazine que te engancha de manera inmediata.

"Encore!" esta repleto de canciones que se desperezan a base de teclados envolventes ("Apophenia"), o gemas melódicas de esas de enganchón inmediato ("Sunny side"). Mi favorita, "Swimming with Brian Jones", con sus mordiscos de distorsión radiante. 

"Mort d'Amour" es puro romanticismo repleto de susurros que perforan el corazón. Así hasta que acaba este viaje con "Laudanum", la mejor manera de mediante al cloroformo musical quedarnos extasiados por este viaje al pasado tan fructífero y elegante. 


miércoles, 6 de mayo de 2026

LOW. "Long division" (1995)


 Este mismo mes aparecía por el blog la crítica de "The curtain hits the cast", el que fuera el tercer disco de una de mis grandes debilidades, estos Low, que tanto bien han hecho para esta Venecia de sentimientos que es el slowcore vertiente aflicción.

"Long Division", su segundo trabajo, redunda en todo lo que se puede decir de una producción de Low: desde que suena "Violence", austeridad, sensibilidad a raudales, estados sobrecogedores de conciencia que te deja rendido, al albur de una amalgama de sonidos para temblar. 

¿Quién se puede resistir a canciones como "Below & above" y esa caligrafía íntima? ¿O a ese rugido silencioso que es "Shame"? Banda siempre perfecta para tus intimidades abordo de un mercante a deriva, con restos de ayeres descompuestos, mientras las gaviotas volando arañan el silencio con su agresivos vuelos invasores ("Throw out the line").

Low evoca, Mimi y Alan, Alan y Mimi, reparten la barajas con las cartas manchadas de un hollín de derrota, componen alrededor de una fogata donde nacen historias de amores que nunca pudieron ser, de besos robados en la trinchera del dolor, de abandonos que saben a deshojar margaritas un día de tormenta ("Swingin'"). 

Por eso los amo tanto. Sirven de perfecta banda sonora para mis pensares aciagos, para mis reflexiones a pie de una urna donde se guardan los restos de ese juventud tan lejana ("See-through"). Hasta cuando se ponen más minimales y heladores, como en "Turn", ofrecen suficientes motivos para que tengamos sueños con ellos. 

"Stay" es otro de esos restos de naufragios que llegan a la arena de la playa cuando menos te lo esperas, un tonada fúnebre para respirar hacia dentro. Cuánta belleza. Cuánto dolor. Eternos Low.  Qué pena que se nos fuera Mimi. Queda para la eternidad su voz y sus canciones tan necesarias. 


domingo, 3 de mayo de 2026

MEDICINE. "The buried life" (1993)


 Qué pedazo de banda eran Medicine. Hijos de los 90, fueron uno de esos grandes grupos que nos quedaron en nuestra retina auditiva, en esos maravillosos años.  Shoegazing desde Los Angeles, que en este el que fuera su segundo disco, se disfruta de principio a fin, como vemos en la inicial  y descampanante "The pink" y su continuación con "Babydoll". 

Mucha distorsión, mucha melodía, muchas aristas donde perdernos en un bucle constante de ruido y melodía, el grupo comandado por Brad Larner y con la voz de Julia Monreal, edificaron una vibrante carrera de shoegazing con altas dosis de feedback ("Slut"), donde es imposible sustraerse, a esa telaraña sónica que no deja noqueados desde que los escuchamos por primera vez ("She knoes evertything" es una muestra vehemente de este vendaval). 

Los conocí con su primer trabajo, "Shot forth self living" (1992),  y hasta 2022, donde sacaron "Drugs" su ultimo disco, no han parado de pergeñar auténticas excusas musicales para que amemos el shoegazing ("Something goes wrong"), donde como no, el recuerdo de Lush, Chapterhouse, Ride, y otros afiladores del género, se hace presente cuando te pares con ellos. 

El disco no tiene descanso, como vemos en "Never click", y ese galimatías de envolvente emoción que te deja sin aire o "Fried awake" y ese revoltijo saltarín de notas y más notas orates desperdigadas por el aire. 

Ya en la parte final, "I hear" y sobre todo "The earth is soft and white", no hacen más que confirmar que lo Medicine siempre fue algo serio, para tomar en consideración. No les olvidamos. 





viernes, 1 de mayo de 2026

LLOYD COLE AND THE NEGATIVES. "The Negatives" (2000)

 


Lloyd Cole & The Negatives, duró lo que duró este disco. Pero la cosa, después de tanto tiempo, mereció la pena. Siento una especial debilidad para toda la carrera post-Commotions de Lloyd Cole, siempre me pareció un gran compositor, con una gran voz, con grandes canciones. 

Este trabajo está repleto de esas gemas melódicas a las que nos tiene acostumbrados Cole. El inicio con "Past imperfect", es la mejor manera de engancharte a un sobresaliente disco, lleno de pequeños himnos para sobrellevar lo cotidiano. 

Pop de ese que se erige eterno ("Impossible girl"), canciones tremendas como "No more love songs" repletas de susurros, acariciadora y repleta de zonas de confort para el ánimo. O "What's wrong with this picture" un jolgorio para tu alegría. 

"Negative attitude", es otro plato fuerte dentro de este elenco de perfectas canciones que son perfectas para los que tantos seguimos las andanzas del bueno de Lloyd Cole. "Vin ordinaire" la llevo escuchando en bucle toda la semana, y "Tried to rock" es otra pequeña miniatura artesanal para regocijo sanar los malos días que tenemos. 

Todo este "The Negatives" esta repleto de esas esenciales maneras que siempre ha tenido Cole de ver el pop como un oficio para amanuenses delicados. Una gozada volver a Cole y no olvida su gran destreza de artista.


martes, 28 de abril de 2026

SHARP PINS. "Radio DDR" (2025)

 


Vitaminas de power pop para contrarrestar las alergias primaverales, de parte de este grupo comandado por Kai Slater, también músico de Lifeguard. El comienzo de "Radio DDR" te hace recordar de manera inmediata a Guided by Voces, y también por que no a tantas bandas de jungle pop que amamos. 

Nos encontramos pepinazos de pop certero de ese que se hacía en los años 60, como "Lolerei" y ese magnífico juego de voces, que se repite en "You don't live here anymore". Fulgurante y colosal. Aunque cuando más me gustan es cuando elevan el sonido de sus amplis y juegan con nosotros al escondite ("If i was ever loney"). 

"Sycophant" es otra pieza delicada, orfebrería de un pop que se derrite en tus manos, balada para danzar entre hojarascas corrompidas por el efecto del hechicero calor. "When you know" es la más furiosa de este abanico de canciones que hace que el disco se vaya a la hora de duración. 

"Chasing stars" vuelve a los rincones más suaves, sin rabia ni colapsos sonoros. Bella y radiante que da paso a otro pelotazo de feedback con "Is it better". Así se va desarrollando un trabajo que siempre con subes y bajas continuos, donde los mayores aciertos están en los temas donde los encontramos más inflamados, aunque el resto, participa de esa sensación general de que mirar hacia atrás con buenas ideas, es un acierto siempre a destacar ("Storma Lee").