viernes, 12 de junio de 2026

NUMBER GIRL. "Sappukei" (2000)

 


Con este tercer disco, la banda nipona salto la banca por su manera tan particular de a su manera, convertirse en un cruce bastante creíble entre Pixies, Husker Du y Sonic Youth. Lo de Number Girl era cosa sería, como vemos en las dos bombas que abren el disco, dos himnos radiantes, "Brutal number girl" y "Zegen & Undercover".

Eran estruendosos, melódicos, repletos de aspavientos de distorsión por doquier ("Sasu-you"), agitando siempre la coctelera con su propagación de ondas de luceros indómitos ("Urban guitar sayonara"). Así son estas bandas niponas que traducen a su manera sin dejar a penas tiempo para la pausa y la tranquilidad, todas las referencias habidas y por haber. 

Cañonazos del calibre de "Tattoo ari", o reservas espirituales de un noise sembrado como la que titula el disco, sirven para festejar que nuestros añoranzas hacia los 90, por todo lo que significó, puede ser gratificada cuando escuchamos cosas como "U-Rei". 

"Yaruse nakio no beat" afloja un poco la marcha veloz de este disparo frontal que es la música de Number Girl, para en "Trampoline girl" fusilarnos a destajo con una corriente frenética de caos sónico. Number Girl, victoria asegurada desde que lo escuchas por primera vez. 



miércoles, 10 de junio de 2026

MARK EITZEL. "The ugly american" (2003)

 


En "The ugly american" el bueno de Mark Eitzel se fue a Grecia, donde consiguió la ayuda de una banda de músicos griegos apasionados de su folkclore, para hacer versiones del cancionero de American Music Club, con  una solvencia que ralla la perfección ("Western sky"). 

La voz de Mark siempre comanda este crisol de tonos donde cabe desde una especie de minimalismo folk ("Here they roll down"), a lentas letanías esparcidas por el aire entre calmas incendiarias ("Jenny"), para recordar amores fallidos mientras te tomas un buen trago.

"Nightwatchmen" es otro de los puntos fuertes de un trabajo que quizás sirvió a Mark Eitzel como parada en mitad del camino antes de seguir rugiendo silencios en sus trabajos posteriores. "Take courage" toma otra forma de su original primera versión, para en "Anything" convertirnos en martires de su tristeza. 

10 temas que son como 10 rubores envasados al vacío, 10 temas para que nos sintamos cerca de este cantautor de tantos dolores y suavidades siempre íntimas. Escuchas las reinterpretaciones de "Last habour" y "Love's humming", con instrumentos griegos, y no puedes más que festejar viejos recuerdos que vienen de golpe. Otro gran disco de Mark Eitzel. 



lunes, 8 de junio de 2026

LOVE OF DIAGRAMS. "Mosaic" (2007)

 

 

Este trio Australiano sacaron solo cuatro discos en su corta carrera, pero dejaron suficiente huella como para que su sonido afilado, su distorsión repleta de seísmos, no diga a las claras la capacidad que tenían para empantanarse entre volutas de humo y electricidad. 

En este su segundo disco, con ese inicio brutal con "Form and function", no tienen reparo en fustigarnos con alegría entre bombarderos de post punk activo, "The pyramid", siempre agitando una coctelera que como se nos muestra en "At 100%" supura daños corrosivos para la calma. 

"Ms V. Export" es una barco a la deriva de noise tranquilo, para volver a la carga sin pausa con "Confrontation". En "Mosaic" también hay sitio para pequeñas gemas envenenadas como "Single cable" que nos acerca al recuerdo de Elastica, o "All the time" y su adictivo poder embaucador tejiendo sombras como parte fundamental de un ideario musical repleto de rabia y sin concesiones. 

En "Trouble" filtrean con la no wave, para terminar por todo lo grande con "(Untitled)". Buena banda la del país de los canguros, que pasaron de puntillas pero que dejaron una buena dosis de inflamación sónica. 


miércoles, 3 de junio de 2026

JOE JACKSON. "Hope and fury" (2025)

 


De momento a día de hoy, mi disco del año. Lo que ha hecho Joe Jackson en este "Hope and fury" es para subirse por la paredes desde que suena ese pelotazo rítmico llamado "Welcome to burnin-be-sea". Vaya sonido, que suenen trompetas y se escuche aclamaciones, el estado de forma de Jackson es simplemente espectacular. 

Y es que un músico de la inquietud de Jackson no se iba a contentar con seguir un solo camino. Su carrera está plagada de cambios estilísticos de todo tipo (swing, música electrónica, new wave, orquesta, jazz...). Aquí ha tenido la enorme idea de incluir elementos latinos como el que vemos en esa explosión sónica llamada "I'm not sorry". Para no parar de mover los pies en horas. 

Y luego están las canciones, y todo "Hope and fury" es un chorreo incesante de melodías, de temas, que te dejan un regusto brutal en tus oídos. El encanto new wave de "Made god laugh" es para ponerte la servilleta y esperar a disfrutar el placer del menú que sigue con "Do do do" y esos sonidos que nos envían de golpe a finales de los 70.

Los teclados de "Fabolous people" te hechizan nada más sonar, y en "After all this time" son de nuevo los ritmos latinos quienes toman la batuta en una espectacular canción. Vaya sonido se gasta el bueno de Joe en este 2026. "The face" transita en una especie de prog con rosas en las guitarras, para en "End of the pier" caer de bruces antes este mago con la varita siempre preparada. 

En Otoño viene por aquí. La verdad es que artistas como este ya nos quedan poco. Una maravilla su carrera, su pasado y su presente, parece adolescente aun, después de tantos años. Bravo por Joe. 


lunes, 1 de junio de 2026

NADA SURF. "The proximity effect" (1998)

 


Es mi disco preferido de Nada Surf. Sin ninguna canción que baje el nivel de uno de los discos más radiables en aquel lejano 1998, repleto como encontramos en "Hypersace" y sobre todo en "Amateur", hits de esos que han perdurado en el tiempo, indie rock balsámico, melódico, repleto de suficiente artillería eléctrica como para sacar del olvido a este gran grupo. 

La banda de New York comandada por Matthew Caws y el español Daniel Lorca, en este segundo trabajo, pusieron las bases de una carrera con sus altos y bajos, pero siempre repletos de honestidad. ¿Qué podemos decir cuando te topas con esa emocional "80 windows" repleta de aristas sentimentales? Disfrutar a tope de ellos. Como ese cañón llamado "Mother's day", o la delicadeza que te deja helado de "Troublemaker". 

Así eran Nada Surf, en estos inicios prodigiosos, con torrentes eléctricos del calibre de "Bacardi", para tararear y bailar sin parar, o turbulencias como "Dispossession", o rabiosos singles como "Slow down", repleto carisma y rabia. 

Ya en la recta final, "Silent fightning" y "Spooky", vienen a confirmar la grandeza de un grupo que siempre se mantuvo fiel a unos principios, honestos y radiantes en su manera de enfocar un indie rock para todos los públicos. 


sábado, 30 de mayo de 2026

LOU REED. "Ecstasy" (2000)

 


"Ecstasy", el disco número 18 de Lou Reed, con esa magnífica portada que parece que te este llamando para una pronta escucha, es otra muestra más del arte del músico que tantas buenas horas nos ha hecho pasar. 

Directo y roquero, contundente desde que empieza a sonar "Paranoia key of E" o "Mystic Child", "Ectasy" es otro de los trabajos donde la maestría de Lou alcanza cotas de esas donde muy pocos puedan llegar. Tan solo con recordar que en aquellas fechas en Austria subió al poder el ultraderechista Haider, y Reed anuló sus conciertos allí, nos dice mucho de como era el gran Lou. Se echa en falta que los grupos y músicos que amamos ahora, tengan más compromiso con lo negro que está todo y lo que nos viene. Parece que a muchos les da miedo hablar. Así nos va. 

En "Ectasy" hay canciones sobre el desamor, sobre las relaciones,  y las canciones, como la que titula el álbum, funcionan a la maravilla desde la primera escucha. Lenta, tranquila, parsimoniosa. Qué hermosura. "Modern dance" es otra apasionante tonada de esas que te embruja sin pedirte permiso. Joder, los pelos de punta. 

"Tatters" es otro de los puntos fuertes de un compacto trabajo donde parece que reverdecen los campos por donde pasea Reed su carisma desbordante a pruebas del efecto del paso del tiempo. Me sigo emocionando como cuando la escuche por primera vez con "Turning time around" y esa fragilidad que todo lo inunda. 

Un disco como "Ecstasy", para recordar al que tanto amamos, un disco como este para soñar con el hombre de la Velvet, un disco como este para sentir que nos hacemos viejos, un disco como este para sentir que aún nos quedan células rebeldes jóvenes. 


jueves, 28 de mayo de 2026

DEATHCRASH. "Somersaults" (2026)

 


Puede ser sin riesgo a equivocarme que Deathcrash sea la banda más en plena forma dentro del slowcore actual. Sus canciones tristes te llegan sin matices, la melodía que nace de la lentitud se enrabieta para como vemos en el tema que titula el disco, dejarnos un magnífico sabor de boca. 

Y es que quizás estemos ante el mejor disco de los londinenses. Te cogen de la mano y no te sueltan. "NYC", es otra agitada y concreta canción de inmediata puesta a punto de una serenidad frugal acompañada con buenos arreones de guitarras. 

Todo "Somersaults" rezuma calima, sosiego, un mar de suspiros que en temas como "Triumph", haces que te sientas incomodo en la silla, que te quieras levantar, dar una vuelta, pensar sintiendo cosas tuyas, al albur de esta banda sonora de climas interiores de susurros. 

Belleza y tristeza, tristeza y belleza. Ahora le toca a "Bella" y su abanico de pasión desaforada que da la voz a "The thing you did", otro pulso a favor de la radiación de intimidades socorridas. Cuando más se parecen a Codeine es en "Wrong to suffer", colisión de aristas internas, letanías en manga corta, para en "Stay foerever" corear sin remilgos nubarrones y mil tormentas. 

Buenos estos Deathcrash, un buen motivo para desempolvar tus viejos vinilos de Codeine. Desde la calma total hacia cielos imposibles.