viernes, 27 de marzo de 2026

LOWLIFE. "Diminuendo" (1987)


 No los conocía y me han vuelto loco. Así empiezo esta crítica de esta banda escocesa que me ha dejado sobrecogido, que no paro de escuchar éste, el que fuera su segundo largo. Entre sus componentes nos encontramos al que fuera bajista de Cocteau Twins, Will Heggie, y un cantante, Craig Loretson (fallecido en 2010), que te deja los pelos de punta cuando le escuchas cantar. 

¿Dónde habías estado Lowlife? ¿Cómo es posible que se me halla escapado esta soberbia banda?  Te pones el inicio con "A sullen sky" y sobre todo "Big uncle ugliness" y te viene a la cabeza todo lo bueno que amas del post punk delos 80: The Sound, Joy Division, Cocteau Twins, The Chameleons.... 

Pero Lowlife tiene su propia voz, su propia melancolía con esas guitarras lánguidas que te estremecen, con el señuelo de una lirica que se te mete en los huesos, como vemos en "Ragged rise to tumbledown" o la especial "From side to side" con esa guitarras de fondo sonando como debajo del mar, en medio de un entramado brutal de susurros y tristeza. 

Sacaron 5 discos (los cuatro que me restan los voy a perseguir) y tuvieron en su época cierta repercusión siempre desde la modestia de saberse que la suerte no iba a jugar con ellos a su favor. "Off pale yelow" me deja sin palabras, con ganas de terminar de escucharla para ponerla otra vez. 

Benditos sean estos descubrimientos que se hacen a la luz de esa búsqueda tan necesaria de sonidos para deslumbrarte, para sacarlos del olvido. Luego suena "Licking one's wound" y parece que el cielo te esté echando flores por encima. Espectacular. 

"Given to dreaming" para terminar, es el resumen perfecto de lo que aconteció en una escucha de esas que llega a la catarsis, a lugares insospechados, a sitios donde el recuerdo se fija en postales de atardeceres donde los besos morían flácidos por la sinrazón de la ausencia. Lo de Lowlife es para pararse y pararse en ellos, en pura medicina contra la incorrección del paso del tiempo. 



miércoles, 25 de marzo de 2026

HEY COLOSSUS. "Heaven was wild" (2026)

 


Desde 2003 lleva en activo esta poderosa banda de Londres, este pedazo de secreto oculto para una gran mayoría del mundo independiente, que nos ha deslumbrado en este año, con la salida de este torrente de electricidad al por mayor llamada "Heaven was wild". Esto es un auténtico petardazo. 

Desde que se inicia con "Cannibal forescast", y su adrenalina en constante ebullición, donde las guitarras son como un huracán, donde Joe Thompson y su troupe de zíngaros no dejan de quedarnos bocabiertos con destrezas del tipo de "Roses",  o ese pedazo de arreón sónico llamado "Clock". 

Una máquina bien engrasada, una banda que si en directo transmite toda la fuerza que vemos en "Heaven was wild",  estamos ante algo muy grande. "Death and deliverance" es un muro de psycho rock, arma de destrucción masiva, rock como el de antes. 

En "Runaway heart" echan algo el freno, pero consiguen un refinado himno, casi la mejor de todo un temario que provoca hipo. "People you long to forget", es una catarsis de indie rock, fabuloso, bestial, repleto de artesanos goznes rutilantes. 

"Party of fleas" y "You'll rot", también participan en este bacanal que por buscar semejanzas aunque estilísticamente son distintos, los podríamos emparentar con Godfathers en el tratamiento del rock como algo primitivo, salvaje, colosal.  Disfrutable este "Heaven was wild", te dan ganas de correr a por toda su discografía. 


lunes, 23 de marzo de 2026

CHRISTIAN KJELLVANDER. "Ex-voto/The silent love" (2025)

 


Caí rendido sin compasión ante este crooner sueco cuando llego a mis manos y a mi alma ese pedazo de asteroide del sentir que fue "About love and loving again", (2020).

Este "Ex-voto/The silent love", es otra estratagema para que vivamos en silencios y tristezas reconfortantes, como vemos en la inicial "Love and another", directo a tu pecho, a las arterias del sentimiento. 

"Hole in my heart", con siempre su voz como agarradera sinuosa, es otra estrella en el confín de la calma, delicada, sinuosa, como la imagen de Christian que se ve en el disco, sentado mirando al techo, quizás imaginando un mundo de mariposas o evocando momentos que ya nunca volverán a pasar.  

Todo "Ex-voto/The silent love" es un canto apagado ("God simple"), una voz que te habla en susurros mientras el trajín de la vida sigue su silente paso marcial y notas que la esperanza es lo primero que se pierde ("The view is watching"). 

"Obsession", con ese toque de saxo, quizás sea la mas extremadamente delicada de un cancionero que te sumerge en un mar cadencias sincopadas, de festejos íntimos. "Deathrider" la más movidita del álbum, nos muestra a un Kjellvander más agitado, a lomos de un buen abanico de estruendos de baja intensidad, viene a certificar la valía artística de un músico  que siempre te pone la carne de gallina. Estremecedor. 


sábado, 21 de marzo de 2026

JAY REATARD. "Watch me fall" (2009)

 


Hace mucho que nos dejó Jay Reatard, pero para la posteridad dejó un montón de discos, muchos con sus proyectos como con The Lost Sounds o The Reatards, y también bajo su nombre, sobre todo este "Watch me fall" todo un espídico tratado de melodías entre el garaje y el punk divertido. 

Qué gran tipo fue Reatard, y cuantas huellas nos quedó de su buen hacer. El inicio del disco con la impactante "It ain't gonna save me", es la mejor manera para comenzar este crucero de canciones para recordar. 

"Before i was caught " tiene aire de power pop vacilón, y en "Man of steel" nos mete de lleno en toda esa orfebrería de punk sin aditivos. Grabado bajo el paraguas de Matador, su sonido es más pulcro que los viscerales experimentos de sus bandas, pero conserva siempre ese punch melódico que como en "Can't do it anymore" nos envía de golpe a tiempos lejanos. 

"Faking it" es una andanada de insolencia sónica, y  en "I'm watching you" recupera una antigua canción, con el órgano sonando como señuelo y que da paso a "Wounded", garaje sin excusas para el aburrimiento. 

"Rotten mind" es otro de los platos fuertes de un trabajo que se pasa raudo sin posibilidad para detener tus pies cuando suenan cosas como "Nothing now".  "My reality" es otra amalgama efectiva de registro   que te envuelven sin defensa posible. Vaya manera de sacar a relucir tanta labia underground. 

29 años tenía cuando se nos fue Jay. Siempre es buena ocasión para recalar en él, para volver a sus discos y gozar de sus maneras tan espectaculares de enfocar los sonidos añejos con arrojo, valentía y siempre con solvencia. 



jueves, 19 de marzo de 2026

JARVIS COCKER. "Jarvis" (2006)

 


Con este disco comenzó su provechosa carrera en solitario el que fuera líder de Pulp, Mr. Jarvis Cocker, el dandy del britpop, un tipo que una vez finalizada la historia de su banda, no ha hecho más que agrandar su leyenda. 

Este "Jarvis" esta repleto de canciones de esas que marcan, orfebrería de un pop exquisito como la que abre el disco, "Running the world", un compendio de todo el arte que atesora Cocker, y que da paso en "Don't let him waste your time" a un pasote de tema, con un deje glam que tira para atrás, y con Richard Hawley como acompañamiento en la guitarra. Total. 

El viaje de "Black magic" es a los 60, sin paracaídas, de una belleza de esas que te deja sin aliento. Como "Heavy weather" y su decadente nostalgia que  da paso a las sosegadas "I will kill again" y "Baby's coming back to me". Más delicias para la sobremesa de nuestros días. 

La guitarrera "Fat children" es sin embargo mi favorita, parece casi indie. Luego vienen otras piezas del calibre de "Quantum theory" o "Tonite", para confirmar que la carrera en solitario e Cocker no era ninguna broma, ya que los trabajos que ha sacado posteriormente, sin ningún tipo de tacha, viene a verificar la importancia artística del que bien pudiéramos decir como el último romántico del pop ingles. 


martes, 17 de marzo de 2026

LOTION. "The telephone album" (1998)

 


Siempre me gustaron Lotion. Recuerdo que cuando me compre el vinilo de su primer disco "Full isaac" (1994), aún estábamos emborrachados por la resaca de todo el buen indie de los 90. Lotion no tuvieron mucha suerte, el grupo de Manhattan siempre estuvo en segundo plano, pero siempre nos quedarán sus buenas canciones. 

Con "The telephone album" pusieron fin a su corta carrera (3 discos), con un sonido que les emparentan sobre todo con Buffalo Tom, pero  conservando una voz propia. El disco comienza con la eléctrica "Rich cop, poor cop", para toparte de inmediato con esa brutalidad melódica llamada "Feedback queen", de lo mejor del disco. 

Casi parece que hacen música de dibujos animados cuando escuchas "I love me (Vol. 1)", y te acicalan con "No.99" y su entrañable modo de hacer del indie rock algo disfrutable desde sonidos siempre amables. Redondas composiciones como "Mr. Mosquito", casi bordeando el power pop, se dan la mano junto a reflexiones maravillosas como "Glorified".

"Mister President" es una preciosidad, radiante y reflejo del saber de los hermanos Ferguson, jefes de todo esto. "Drop-dead" es otra andanada de estribillos ardientes, soflamas de rugidos melódicos para emisoras de radios pensadas para estar siempre feliz. 

Al final te queda el regusto de esa ola de melancolía que te atenaza cuando viajando en el tiempo sacas del baúl discos y grupos que formaron parte de tu crecimiento musical. 


domingo, 15 de marzo de 2026

THALIA ZEDEK BAND. "The boat outside your window" (2025)


 "The boat outside your window", se abre con quizás una de las mejores canciones de toda su carrera, "Tsunami",  tanto como Come, E, o con su nombre. Un himno pegadizo, eléctrico, que te atrapa y escuchas una y otra vez, single para mirar con el retrovisor a los 90. 

Lo bueno de este trabajo es su calidez, su honestidad, sus canciones tan meritorias como "Aliyah", con la voz de Thalia siempre rota, siempre reconocible, a sus 63 años repletos de historias de supervivencia, repleto de dolores que dejan huella. 

"Pin" es otra balsámica loa repleta de ecos de tensión y el aire rural de "Naming names" es otra ola de belleza que inunda el aire con aspavientos de conmoción. Como "Circus" donde galopas al albedrío sobre un montón de olas 

Luego te encuentras letanías del tipo de "Boat" y te dices que joder, que lo de Thalia va en serio, que duele oírla, que los infiernos que visitó no son de broma. Disco necesario, como todos los de su discografía.