martes, 16 de abril de 2024

SCHWARZ. "Arty party" (2013)

 


Qué buenos que eran Schwarz. La banda murciana, nuestra banda de krautrock de referencia, siempre se tomaron en serio lo de sonar distintos a toda la comunidad de grupos indies. Porque lo suyo era pura lisergia, psicodelia burra, con un sentido de la melodía que te enloquece cuando penetras en su laberinto. 

Su quinto disco, empieza con tema que titula el cd, con sus teclados brumosos, siendo la puerta de entrada un viaje de esos que con "Hipnohimno" te deja ya sin palabras, un hit desmesurado, repleto de épica y de distorsión para dar y tomar. Y después viene la que quizás sea la mejor canción de la interesante carrera de Schwarz, "Nouvelle Vague", himno de indie rock descarnado, con un ritmo brutal, con una pegada instantánea. Que buenos que son. 

Luego también nos encontramos las aristas alemanas de siempre, que encontramos en canciones laberínticas como "Beauty must die" o "Specimen 3", donde son más reconocibles con sus afrentas sónicas. 

"Droning forever" y sus ocho minutos largos es un apisonadora demoledora y "Raining stars" es otro de esos sonajeros brillantes que te emociona a la primera escucha. Antes del apoteósico final con la bizarra "Psychotic hypnotic", "100% fun-free" nos introduce en esa espiral tan de sueños extraños a los que nos acostumbró esta banda que tan buenos momentos nos dio. Un festín su escucha. 




domingo, 14 de abril de 2024

OPINION. "Horrible" (2024)

 


Si me dijesen que este disco de los galos afincados en Bordeaux es un hijo de los años 90, me lo creería de principio a fin. Vaya sonido!!!! Y no es que tengas que tardar mucho en penetrar en esta sacudida que te pone el cuerpo a cien. Basta empezar con esos dos casi minutos de "Hyperglam", para verte desbordado, noqueado. 

Noise, Shoegazing, Indie.... Llámalo como quieras, pero cuando lo escuches ten por seguro que te verás sumergido en una ola de tensión que no te dejará dormir en días. Melodías y feedback perfectos como nos encontramos en "Talking about yourself", como un bofetón con un ruido avasallador. 

"Missing something that never happened" es puro shoegazing, odas de hedonismo entre ráfagas de melodías que te arañan en un constante frenesí de que no es fácil huir. Vaya sonido que se calzan los colegas Opinion. 

No te dejan ni un momento de respiro. Cuando crees que lo mismo bajan algo el pistón, te sacuden los nervios con bestialidades como "This generation" y ya te tienen comiendo de su mano sin remisión. El disco además está grabado a un volumen brutal, un mazacote de espasmos sónicos que genera en el aire revoloteos de electricidad ("Smashing Pumpkins"). 

"My whole life" es como escuchar a unos Jesus and the Mary Chain envenenados por el ácido de la juventud y "Easier 1" es el único respiro que te puedes encontrar en un trabajo que es una apisonadora. "Bats" y "Have a nice life" son otro de los puntos fuertes de un disco que se despide con la lánguida "Dusthorses" y sus diez minutos arrastrados de levedad.

Disco inconmensurable este de Opinion. Un buen batacazo de decibelios para asustar y no quedarte quieto. Enormes. 



jueves, 11 de abril de 2024

ROBERT POLLARD. "The crawling distance" (2009)

 


Como tenía mono de Pollard después de haber comentado la semana pasada su último disco con Guided By Voices, me paro en este trabajo que forma parte de los 21!!!!!! de su carrera en solitario. 39 con Guided By Voices, 21 en solitario, más los proyectos que bajo otros nombres ha cobijado el exceso creativo de este genio superlativo. Hay queda eso. 

Bien pudieran pasar "The crawling distance", como obra de su grupo, porque desde que suena "Faking my harlequin" y sobre todo ese hit en toda regla llamado "Red cross vegas night", o o una de las canciones que más me ha llegado de toda la carrera tan soberbia de este amanuense de temas perfectos: "The butler stands for all of us", se me deshace el corazón con ese melodía que te llega hasta dentro. Sin palabras. 

Y luego la lenta "It's easy" para ponerte en órbita en cielos repletos de sueños suculentos, de gritos de cariño. La verdad es que me cuesta encontrar expresiones para hablar de algo tan delicado y hermoso como lo que escuchamos en este lp. 

Grabado a medias con Todd Tobias, compañero de guerrilla en Circus Devils, "The crawling distance" te pide escucha y más escuchas. "No island" y ese toque de pop eternamente joven, y la voz de Pollard como dinamita para el sentir. 

"Silence be destroyed" es la más bestia de un lote que se pasa en un santiamén, que se goza como si fuera un copa sin fin, que tras tragos y más tragos, notas que la saciedad no existen, que todo es un disfrute que no se acaba ("Imaginary queen ann"). 


lunes, 8 de abril de 2024

REFREE. "Nova creu alta" (2013)


 La verdad es que el bagaje musical de Raúl Fernández (Refree), tanto como productor como músico es de lo más encomiable que tenemos por aquí. Fiel a sus principios, indagando y no importándole nunca el que dirán, su presencia siempre suele ser efectiva bajo los mandos de la producción (Silvia Pérez Cruz, Kiko Veneno, Fernando Alfaro por nombrar solo algunos de la larga lista). 

"Nova creu alta" es el disco más aguerrido de su carrera en solitario (quizás siempre quedó algo de su pasado en Corn Flakes), con temas que les acerca a la última época de Standstills, con himnos tan rutilantes como "Avui ho he vist", con esas guitarras que parecen nacer de un incendio. 

Teclados que dan paso a melodías arrebatadoras ("Kikiriki"), distorsiones que son como un alarido en medio de tormentas necesarias para el amor ("La festa"), o canciones de un pop que nunca lo es porque se viste de psicodelia de andar por casa ("Orgía"). 

"Els nostres pares" es pura catarsis, la más burra de todo el lote. Me la imagino en directo y ostias, para explotarte el coco. Barroquismo, guiños a los años 70, todo siempre bajo el paraguas de esas ideas siempre en constante ebullición de Raúl Fernández ("Quan els arbres ballen"). 

Casi post rock es "La nit ben alta", y el final con la dulce "Com fa tothom" pone el colofón de un discos que se degusta con una solvente alegría. 

aliente trabajo con poso y pegada instantánea. 

viernes, 5 de abril de 2024

GUIDED BY VOICES. "Nowhere to go but up" (2023)

 


"Nowhere to go but up" es el disco número 39 de Guided By Voices. Hay queda eso. El año pasado sacaron dos disco más, y éste, esperamos que la estadística se repita. Porque lo que hace Robert Pollard y su banda nadie lo hace, está sólo al alcance de unos pocos, los elegidos por la gracia, los que viven en un continuo estado de fertilidad musical. 

Porque cada año que pasa Guided By Voices son mejores, han dejado de lado esos esbozos de canciones que llenan su dilatada carrera, para centrarse en elaborar trabajos de esos que están repleto de felicidad, de temas con una melodía que te desarma, con una fuerza que parece surgir de una eterna juventud. Lo mismo Pollard tiene algún secreto que se guarda para construir lps como él hace. 

"Nowhere to go but up" como en el resto de su última producción, está repleto de hits de indie rock de una felicidad que desborda ("The race is on, the king is dead"), himnos para silbar mientras nuestro corazón zozobra ("Puncher's parade"), incendios de power pop bien facturado ("Local master airplane").

Cuando llegas a la cuarta canción, "How did he get uop there", ya te tienen en sus manos. Después, "Stabbing at fractions", y no paras de mover los años hacia pasados remotos donde primaba la juventud. O "Love set", y sus guitarras molinos de viento eléctrico que da paso a uno de los momentos más excitantes, "We're going the wrong way in" es otro pétalo de hoja al albur de céfiros de otros tiempos y "Jack of the legs", es quizás la más contundente de un disco de esos que hay recomendar sí o sí.

El final con "Song and dance" te deja con ganas de más. Y es que ya resulta raro, que en pleno mes de abril todavía no tengamos disco nuevo de Guided By Voices. Muy grandes. 


miércoles, 3 de abril de 2024

RAMONES. "Rocket to Russia" (1977)


 Sino es el mejor disco en la discografía de Ramones, poco le falta. Y es que en este su tercer trabajo, dejaban bien a las claras que mientras en Inglaterra los Pistols se empezaban a poner imperdibles, los Ramones ya llevaban unos años haciendo del punk su lugar de movimiento perfecto, con ese juego de guitarras y esa voces tan reconocibles y disfrutables. 

Tras "Ramones" (1976) y "Leave home" (1977), tocaba sumergirse en las aguas pantanosas y hedonistas de "Rocket to Russia". 14 canciones, 14 singles. Desde "Cretin hop", al one, two, three de ""Rockaway beach" todo es combustión instantánea para la fiesta total. 

Hasta esa medio balada llamada "Here today, gone tomorrow", les queda como un tiro, pasando por abrasivos zarpazos como "Locket love" o la pesada "I don't care". Y que decir de "Sheena is a punk rocker", una de las estrellas más fulgurantes en la carrera de Ramones. 

Punk total en "We're a happy family" y "Teenage lobotomy", más llamadas al baile desenfrenado como "Do you wanna dance?",  "Rocket to Russia" es un caramelo siempre dulce que no se desinfla. Brutal "I wanna be well", y esa sugerente "Ramona" para amarlos siempre. 

Mi preferida, "Surfin bird", la versión de Trashmen, para terminar con "Why is it always this way". Larga vida al Punk!!!!!! Larga vida a los Ramones!!!!


lunes, 1 de abril de 2024

XIU XIU. "La fôret" (2005)


 Reconozco que la primera vez que escuché a Xiu Xiu con "Knife play" me conmocionó sobre todo esa manera tan estruendosa de cantar de su líder Jamie Stewart, junto a un sonido ruidoso, catarsis siempre sin comedir que te hipnotizaba y te sacaba de quicio a la vez. 

Con el tiempo me fueron aburriendo bastante, pero hasta este cuarto disco, "La fôret", considero que su amalgama de tensión post punk desequilibrada ("Muppet face") junto a paseos por una calma siempre extraña ("Clover"), deja bastante espacios para el regocijo del que busca siempre algo más. 

Entre arpas, mandolinas, vibráfonos, clarinete, tubas y otros instrumentos de esos que parecen no encontrar su sitio en una banda de rock, se mueve como pez en el agua Stewart ("Mouse toy"), retándonos a un viaje repleto de espectros acogedores. 

En "Pox" suenan retadores, espaciados en volutas de humo siderales y retorcidos y en "Saturn" les sale la vena más experimental y obsesiva. Viene bien esos pasajes donde la calma parece querer amortiguar esa vesanía constante donde se mueven, o "Ale" y ese juego casi infantil de vientos que van y vienen. 

"Bop people", es la más movidita del lote y el final con "Yellow raspberry", nos muestran de nuevo la capacidad que tienen para dotar a su música de gruñidos de terror. Lo dicho, en la actualidad no me atrae nada su propuesta, me quedo con sus primeros lps, donde todavía era aguantable ese torrente de irritación que proclaman.