miércoles, 4 de noviembre de 2026

PROTOMARTYR. "Hotel usona" (2026)

 


Vaya pedazo de trabajo han sacado los norteamericanos Protomartyr. En el número 7 en su discografía, el grupo de Joe Casey han confeccionado una andanada de disparos certeros al gobierno americano, a su modelo de vida, una pesadilla para el que vive de las sobras. Valientes Protomartyr. 

Y lo bueno de este trabajo es que han cruzado esa delgada línea que va del post punk al art punk, y la cosa les ha sentado de maravilla. Empezando por ese inicio con "The Old hotel", con ese lirismo, con esas trompetas, con esas cadencias que te llenan de pesadumbre, y siguiendo con "Sounds we cannot hear", con un acompañamiento de video clip que no hay que perderse, todo el "Hotel Usona" despide esa necesidad de escucha, ese motín llamado insurrección.

La aparición en la música de Protomartyr de vientos, les ha hecho entrar en un laberinto repleto de tonalidades diversas,  en un trabajo donde los temas están todos unidos, para nuestra sedación personal, para nuestro desahogo anímico. "Converts" es otro de los hits acertados de este "Hotel Usona", reptante, fuego amigo entre distorsiones y caos. 

En "Exalted eagles" se dejan llevar por una belicosa electrónica, gritando contra esos malparidos nazis del ICE, con patente de corso para matar y detener. "The knife dream" escorada hacia una especie de trip hop decadente, pone bien a las claras la necesidad de Protomartyr de buscar nuevos caminos, de navegar en nuevos mares. 

"Feed the sewer" es la más arriesgada de un lote siempre valiente, donde la furia de antaño no se contiene pero tiene otro lenguaje, como "Lavender-gospel" y su envolvente aire repleto de penumbra. "Third country" es una especie de vals mortuorio, que da la voz a la que más larga, "Cheking out", poderoso epílogo para seguir definiendo a EEUU como la cuna más visible de un fascismo que todo lo va inundando. 

Valiente "Hotel Usona", desde ya uno de los discos del año. Esperemos que mantenga Joe Casey durante mucho tiempo esa acidez, ese fragor, esa intensidad. 



sábado, 31 de octubre de 2026

ROBERT POLLARD. "From a compound eye" (2006)

 


Este disco nació cuando en 2004 los Guided by Voices se separaron (luego, gracias a todos los dioses se volverían a unir), y es el disco considerado como el primero en solitario de este gran artista. Quizás sea el trabajo que menos me llena de su larga y provechosa carrera tanto de él solo como con su banda madre. 

Grabado en pocos días, esta vez la actitud amateur y lofi que siempre le acompañó con éxito, no le da el empaque buscado. Y es que son 26 temas, una hora en canciones, muchas de ellas son como pequeños connatos ("Gold" y "Field jacket blues"). 

Aunque nunca fue la duración de las canciones un problema, aquí experimentos como "Flowering orphan" o "U.S. mustard company" no funcionan. Tampoco cuando llega hasta los cuatro minutos como en "Kick me and calcel" la cosa parece que vaya mucho más que un disco de transición. 

Eso si, entre tanto menú de degustación, nos tenemos que topar también con pequeñas joyas como "U.S. mustard company", o "I'm a widow", recetas para no olvidar el calibre compositivo de este creador. Con el avance de la escucha te queda la sensación de que lo mejor de Pollard, esta lejos de este proyecto que se fabricó tras la ruptura de los Guided by Voices, y que se queda en un collage que la mayoría de las veces no funciona. 


jueves, 29 de octubre de 2026

THE SEA AND CAKE. "Everybody" (2007)

 


Siempre he tenido una especial debilidad con este grupo, que con el paso de los años, se ha concretado se ha mantenido. Precisamente, por que los de Chicago, a diferencia de Tortoise, hacen del post rock, algo todavía con intención de emocionarte, con temas como el que abre el que fuera su séptimo disco, "Up on crutches" o ese efervescente "Too strong". 

Sam Prekop y el Torsoise John McEntire, son los que dirigen esta nave colosal de ritmos envolventes, que en los 11 discos que sacaron dieron muestras suficientes de que lo suyo no era un galamatías de progresiones sonoras como caracteriza a la mayoría de las bandas de post rock ("Crossing line"). 

La verdad que un grupo que es capaz de hacer genialidades del tipo de "Middlenight", con ese recurso para viajar del post rock a un dream pop ensoñador, tiene todas las puertas abiertas para el halago. "Coconut" también es otra pieza de artesanía para los que degustamos un buen café mientras retomas a sorbos los días. 

En "Exac to me" aparece esa inclinación que siempre tuvieron hacia la música africana, para en "Lightning", envolvernos en una suavidad a pruebas de decepciones. Easy leasing en "Introducing" para rematar con la soberbia kraut rock, "Left on". Lo dicho, uno de esos combos, que no te defraudarán. Seguro. 


martes, 27 de octubre de 2026

SUPERCHUNK. "Superchunk" (1990)

 


Con este disco empezó la maravillosa historia de Superchunk. Y con ese pedazo de himno llamado "Sick to move", da el pistoletazo el trabajo más aguerrido y punk de la banda comandada por Mac McCaughan y de la que no me he perdido ninguno de sus trabajos. 

Años 90.  Tenía que ser en esa época dorada donde nacieran cosas como "My noise", rabia, incontención, fuego a raudales de un grupo que nunca dio un paso en falso. Hasta los trabajos recientes, ya más moderados, conservan esa gracia que desde principio les ha acompañado. 

Que decir de esa descarga llamada "Let it go", surgida de la estela de Husker Du, o "Slow" con esa melodía de entrada inmediata en tu ser, toda una jugada perfecta para tu goce y el cuidado de tus recuerdos. Después viene una de los hitos más importantes de su carrera, "Slack motherfucker", un torbellino que atruena, vehemente y brutal. 

Todo este disco homónimo esta cargado de una brutal energía, temas como "Half a life", o "No tomorrow", vienen a confirmar que se estaba gestando el inicio de algo grande. Y vaya que lo fue. Admirables siempre Superchunk, una autentica debilidad. 


domingo, 25 de octubre de 2026

GURRIERS. "Nobody's coming to save you" (2026)

 


De Irlanda Gurriers nos trae su malestar, su propuesta de post punk aguerridos, otro grupo más que se apunta a la fiesta de esta nueva ola de bandas que tiene tanto que decir, que nos invita a la insurrección a base de ritmos tan dislocados como "Party lines" o la inicial que titula el lp. 

La verdad es que esperaba algo más de ellos de todas formas después de escuchar ese inflamable "Shades". Pudiendo elegir me quedo con lo último de Westside Cowboy, pero he de reconocer que Gurriers tienen fundamentos para que les sigamos muy de cerca. 

En "Pins" bajan la nota general. Es como si lo hubiéramos escuchado muchas veces,  y "Today is not enough" suena a su manera peligrosamente a Idles.  Menos mal que la cosa resurge con brutalidades como "Drones", donde aquí si, dan todo lo que tienen, para hacerse un hueco entre tanta cantidad de bandas que aparecen por doquier. 

"Nothing happens twice", también comparte ese arreón de distorsión que tan bien les sienta, para en "Waiting for fisher" acercarse al punk. "Crybaby" es la más relejada de todo el disco y también la más floja.

Al final te quedas con una sensación de que la cosa podía haber ido algo mejor. Esperaremos sus futuros trabajos para ver que pasa.


jueves, 22 de octubre de 2026

WESTSIDE COWBOY. "It goes on" (2026)

 


Sin duda que cuando hagamos los resúmenes de lo mejor del año, Westside Cowboy ocuparán una posición privilegiada. Este primer disco de estos pipiolos de Manchester es una explosión de tonalidades, de guitarras urgentes, de melodías incandescentes. 

Nada más empezar el álbum te topas con "Kick stones (the boys)", y te preguntas que cojones es esto tan maravilloso. Bueno, pues espera por que después viene "Paperchains", un arreón de esos donde la electricidad es una fuente inagotable de placer. 

Ahora que grupos como Black Country New Road se han convertido en un mal chiste para olvidar y desdeñar, aparecen Westside Cowboy, para que sigamos confiando en la juventud y en los primeros discos de bandas nuevas, para afrontar con optimismo el estado actual de la música independiente ("Dobro"). 

Que unos jovenzuelos como estos puedan fabricar canciones del calibre de "Well done kid, you did it", dice mucho del futuro que viene si la cosa no se tuerce como con otros (quizás en demasiados). ¿Y que me decís de "Worried age" ? Un aullido de indie rock con destellos y rastro de los 90. Vaya canción!!!!!!!!

La cosa se relaja algo con "Big wheels", para a continuación aparecer el pelotazo del disco, "Pin up boys".  Pedazo viaje al pasado, a una época donde las guitarras ardían, donde desde el árbol troncal del indie rock degustamos tantas frutas prodigiosas. Cuánta melancolía.....

"Coyote" es otra estampida para disfrutar a todo volumen, para finalizar con la excitante "You have died..." donde resumen toda fuerza y futuro que poseen.  Lo dicho, va para uno de los discos del año. 


martes, 20 de octubre de 2026

SEAM. "The problem with me" (1993)


La verdad es que ya no se hace música como en los 90. Es impensable que nos encontremos en la actualidad con cosas como la que nos ofreció este grupo de Chicago, afincados en el afamado sello Touch and Go. 

"The problem with me", su segundo trabajo, desde que empieza a sonar ese torrente de electricidad contenida que es "Bunch" es un ejemplo de los puentes que existieron entre el indie rock y el slowcore. Su música siempre estuvo repleta de espasmos tristes, pero no se cortaban cuando querían hacer de la furia una seña de identidad. 

Hasta en temas como "Road to Madrid", se acercan al emocore, pero lo de Seam fue siempre otra cosa. Se te pone la piel de gallina con "Stage 2000", con ese toque enigmático que todo lo envuelve, con ese ritmo que poco a poco se va enfadando en una colosal y activa gama de colores sónicos. 

"Sweet pea" es otra dentellada, otro slogans para escuchar sin detenerte, una jauría sónica de que da paso a "Dust and turpetine" otra de las joyas de un disco que es un convite de delicada distorsión. "The wild cat" casi en la recta final, resume a la perfección los valores de una banda que nunca nos defraudó.