jueves, 6 de agosto de 2026

BILL CALLAHAN. "My days of 58" (2026)

 


De momento es mi disco del año. Y es que volver a Bill es como llenar esa copa que estás esperando para saciar tu voracidad innata de acallar el calor con unas gotas de elixir sagrado. Lo ha vuelto hacer Bill. Vaya forma de comenzar con "Why do men sing",pura adrenalina tranquila para el corazón. 

Recién cumplidos los 58 lo tiene claro. Lo suyo es escribir canciones y cautivarnos al instante ("The man i'm supposed to be"),  con esa serenidad tan suya que se reparte por las canciones que parecen nacidas de un bosque sin dueño, pero siempre libre de fuegos mortecinos ("Pathol O.G.). 

Sus trabajos son de una belleza inaudita, de una calma que socava todos los caos interiores que tengas. Te pones "Stepping out for air", y dejas todos tus males a un lado. O la campestre "Lovely city", donde te amarra bien los sentidos. 

Y lo bueno de sus discos es que son largos. Que nos da tiempo para el regocijo. Aquí una hora de intensidad. Con goznes del tipo de "Empathy", o sonadas casi country como vemos en "West Texas". Pero siempre estamos al albur de su arte, de su psicodelia extraña cuando quiere ("Computer"). 

Pero lo que está claro es que te tiene en sus manos. "Lake winnebago" es para montar un caballo y no parar, y "The world is still", la que da fin a esta maravilla, deja claro que su saber, su destreza, a los 58 años, sigue siendo la pócima mágica que nos llena de tantos buenos sabores de boca. 



martes, 4 de agosto de 2026

THE MONTGOLFIER BROTHERS. "The world is flat" (2002)

 


Me encantan The Montgolfier Brothers, el divertimento de música otoñal de Mark Tranmer y Roger Quigley, siempre pusieron sus notas para acunar mis soledades, para ejercer de un buen bálsamo para esos días llamaba a la ventana de forma insistente las notas del aguacero. 

En este, su segundo disco,  los de Manchester empiezan con "2.55 Newbuty", introducción genial para lo que viene después. Pop repleto de artesanía en "The understudy", y sobre todo genialidades del tipo de "Be selfiesh", música para olvidarte del ruido, para sentar la cabeza entre sueños de rosas nunca marchitas. 

Aquí aparece una de las mejores canciones de su carrera, ese himno triste que titula el cd. Se te pone la piel de gallina cuando avanzas con la canción entre lugares solitarios, con el ruido del viento como único acompañante en uno de esos paseos tan necesarios para pensar. 

"The second takes forever" es pura nostalgia para tus oídos y "Swings and roundabouts" es barroquismo con sentido. Que buenos los Montgolfier. Y que decir con esa suavidad que desprende "I couldn't sleep, either",  pura apología de la suavidad total. 

Ahora que nos achicharramos de calor, nada como The Montgolfier Brothers, para darnos un baño de frescura, una epopeya de dramas con final feliz. 


domingo, 2 de agosto de 2026

PORTASTATIC. "Slow note from a sinking ship" (1995)

 


Portastatic, el divertimento del líder de Superchunk Mac McCaughan, es el proyecto donde volcó todos las querencias musicales que en Superchunk no tenían cabida. Y la verdad es que en los seis discos que sacaron, el disfrute es máximo. 

Este fue su segundo largo. Y te puedes encontrar desde letanías cercanas y suaves como "Skynny glasses girl", hasta arreones eléctricos que bien pudieran estar en la discografía Superchunk, como vemos en "San Andreas".

Pero el ambiente general es la calma ("Taking you with me"), con cosas tan curiosas y excéntricas como "The angels of sleep", y rizos casi de psicodelia como "A cunning latch". "The great scape" quizás sea lo mejor de un disco que se sabe defender solo, donde predominan los ritmos acústicos ("Running water"), o las baladas para mecer al cansancio ("You can't win"). 

El plano melódico es el que mejor se le da a Mac. Se nota en "On our hands", donde defiende con actitud todo ese legado de su grupo, que tantas buenas cosas nos dió en  los 90. En resumen, para los seguidores de Superchunk, éxito asegurado. 



viernes, 31 de julio de 2026

PJ HARVEY. "I inside the old year dying" (2023)

 


Reconozco que tuve mi desencuentro con la Pj Harvey de la última época. Cosas que pasan. Ferviente admirador que es uno de su etapa gloriosa con "Dry" o "Too bring you my love", sus trabajos a partir de "Is the desire?", me dejaron poco a poco a interesar. 

Vuelve el tiempo (como muchas veces ocurre en esto de la música) a poner las cosas en su sitio, cuando nos topamos con este brillante disco, que empieza con una de esas piezas que te deja sin respiración, la mágica, "Prayer at the gate". Acompañado de su inseparable colega John Parish, el tono otoñal del disco ("Autumn term"), favorece el aire de suavidad que recorre todo el trabajo. 

Canciones serenas como "Lwonesome tonight", o "Seem a I", te dejan el alma a rebosar de sueños con florestas gratificantes con la paz del espíritu. "The nether-edge" es más experimental, y "All souls" es otra de las piezas más emotivas de este gran reencuentro que he tenido con Pj. 

Para terminar y recordar viejos tiempos, la eléctrica "A noiseless noise", un rugido de feedback como el que nos tenía acostumbrados cuando empezaba su carrera. Que alegría volver a ti querida Polly. Se halla confort bajo el calor de su voz, de esa sinergia que crea con unas canciones que te infunden una tranquilidad que espanta. Enorme. 



martes, 28 de julio de 2026

MAZZY STAR. "So tonight that i might see" (1993)


Si el primer disco fue bueno, "She hangs brightly". este quizás lo supera. Vaya sonido de ensueño. Vaya forma de empezar un viaje sonoro perfecto con la maravillosa "Fade into you", cálida, envolvente, repleta de susurros mientras pasa la noche aspirando agonía. 

Hope Sandoval lo volvió hacer. "So tonight that i might see" rezuma misterio por todos los costados, calidez, a veces cierta cercanía al sonido de la Velvet como vemos en "Bells ring", un portento de esos que te deja sin palabras. 

"Mary of silence" es terrible y oscura, pesarosa, narcótico por vena para días de sombras siempre funestas. Vaya tema. "Five string serenade" es un mar de helechos convencidos del imperio gratificante de su frescor y en "Blue light" te ves sumergido en una catarata de ensueños para poblar tus malos días de olores amorosos tiernos. 

Estupendo este segundo disco de principio a fin, con una estructura de ternura, de un vapor que llena los aires de un festín de luces en penumbra como vemos en la maravillosa "She's my baby". En "Unreflected" hay signos de una psicodelia campestre bien llevada y "Wasted" es el blues con la voz de Hope, la que cautiva tus sentidos. 

El final con la que titula el trabajo es la forma más espectacular de terminar este viaje repleto de suspiros, de anhelos, de una belleza de esas que te congela el alma. 



domingo, 26 de julio de 2026

FRIKO. "Something worth waiting for" (2026)

 


El segundo disco de esta banda de Illinois, se abre con una de las mejores canciones del año hasta la fecha, este pepinazo de indie rock dramático llamado "Guess", un torrente de electricidad, un marasmo de latidos sincopados, un mar de avispas que te hace sentir por momentos que tu perdida y lejana juventud asoma en los casi cuatro minutos de este tema. 

Debutaron en 2024, siendo solo dos con  "Where we've been, where we go from here",  ahora ya cuarteto, la cosa cobra enjundia con este trabajo, donde te puedes encontrar vitaminas de pop agitado del tipo de "Still around", aunque lo que más me pone es cuando agitan la coctelera y nacen placeres sónicos como "Choo choo". 

Quizás baladas pop del tipo de "Alice" desentone con el enfoque general del disco, o quizás hagan de él una figura geométrica con distintos prismas. "Certainty", es pop de violines y grandilocuencia barroca en su estructura. 

Lástima que la vena aguerrida no predomine en el disco, si no podríamos estar hablando de otra cosa. Eso si, no fallan los temas, como ese pequeño hit arrebatador llamado "Hot air balloon" que te convence desde el minuto 1. 

Curioso es el guiño que hacen a Bowie en "Seven degrees" y la que titula el disco es junto con la inicial "Guess" lo más reseñable de un lp que si pulen en su tercer entrega esta parte más visceral, estaremos hablando de algo muy serio. 


martes, 21 de julio de 2026

PETER KERNEL. "White death & black heart" (2011)

 


"White death & black heart", el segundo disco del grupo formado por la pareja Barbara Lehnoff y Aris Bassetti,  aparte de ser el mejor de su carrera (y no tienen disco malo) es un auténtico compendio de hits redondos, de art rock desmenuzando distorsión y melodía (ese inicio con "Anthem of hearts" es una buena muestra de ello). 

La verdad es que todavía no sé como Peter Kernel no han salido de un anonimato que no se merecen. "I'll die rich at your funeral" es una fiesta continua de indie rock con enjundia y "Hello my friend" es otra cascada de emociones que reparten distorsión a diestro y siniestro. 

Borricos en "Panico! This is love", donde casi parece una versión alocada de McClusky, repletos de una gracia colosal para la melodía, "Captain's drunk!", cuando encienden la máquina de la tensión absoluta, hacen saltar todo por los aires como comprobamos en la brutal "The peaceful".

"We're not gonna be the same again" es minimal y combativa, y en "Make, love, choose, take" se les enciende la vena más juguetona, para encontrarnos después con un himno del calibre de "Want you dirty, want you sweet", de esos temas para radiar una y otra vez.

Si aun no los conoces, no pierdas más tiempo, Peter Kernel es de esas bandas que provocaran en ti una afectuosa sensación de alivio musical. Grandes.