La verdad es que aun no se la razón por que se dio de lado este trabajo, dentro de la excelente biografía de Pulp. Pocas veces valorado, para mi es otra pieza más fundamental dentro de esa maquinaria perfecta que es el universo de Jarvis Cooker.
No hay nada más que empezar este que fuera su séptimo disco con "Weeds I" y "Weeds II", para darse cuenta de que todo el arte de Cooker está en su sitio, para regocijo de nosotros, pulpianos absolutistas. Scott Walker ni más ni menos se encargó de la producción del disco. Eso son palabras mayores.
Si es cierto que digamos que el trabajo tiene un aire más conceptual, pero es igual, esta lleno de temas cargados de una intensidad sobresaliente, como "The night that minnie timperley died", o ese maravilloso de single que fue "The trees", con esas cuerdas que te mecen, con ese pop total.
"Wickerman" es la más psicodélica de un lote repleto de canciones mayúsculas, para a continuación dejarnos sin palabras con la volcánica "I love life", una de las creaciones más salvajes de su carrera. "Bob lind (the only way is down)" es otro ramalazo lírico que te envuelve y atrapa.
Ya en la parte final, "Roadkill" pone el colofón a un disco (otro más) repleto de sabores sobresalientes para tu paladar.






