19 años tenía cuando sacó su primer disco como King Krule, Archy Marshall, larguirucho y flaco músico, que la verdad sea dicho, empezó su carrera por todo lo grande. Nada más comenzar el disco, la canción más reconocible de su carrera, "Easy easy" con esa voz tan peculiar, con esa melodía pegajosa.
Y en cuanto a registros, tenemos un poco de todo por aquí. Paseos por un pop melancólico ("Border line"), experimentos garabateados en paletas electrónicas ("His tgis hit?" o "Foregin 2") , junto a otras elucubraciones siempre medidas, y con su voz como eje donde se fragua unos temas que siempre comunican algo.
"Baby blue" es decadente y repleta de aristas minimales, para en "Cementality" regodearse en un mar de evocación perpetua. La que más me gusta es "A lizard state", con esa mezcla de post punk y jazz que le queda de maravilla.
Así transcurre el primer disco de este chico prodigioso, que la verdad que es todo un punto, por sus constantes referencias vitales en lo que a gustos musicales se refiere, y con una carrera posterior muy interesante.



