viernes, 17 de septiembre de 2021

DEAFHEAVEN. "Infinite granite" (2021)

 


Deafheaven han cambiado. Han dejado de lado esa mezcla tan curiosa entre shoegazing y black metal, para probar otro tipos de pócimas, para especular por pasajes menos extremos. Aquí es la belleza, la emoción que enerva, lo que predomina desde que empieza el viaje con "Shellstar". 

Quien diría que son los mismos que nos dejaron sordos con trabajos como "Sunbather". Aquí hay shoegazing con abrazos de dream pop ("In blur"), y pequeños apuntes de un post rock de guitarras que se crispan sin llegar nunca a los nervios ("Great mass of color"). 

Quizás han perdido pegada, se ha atenuado su afán destructor, pero han ganado en cromatismo ("Neptune raining diamonds"), en expresiones que viven de volcar todo el sonido en cielos que parecen caerse por su sólo peso ("Lament for wasps").

"Villain" es una pieza de orfebrería melódica, y "The Gnashing" recupera los gritos que les hicieron entrar por derecho propio en el averno. "Other language" es bonita hasta en la tristeza que rezuma, y el final con "Mombasa" pone la guinda a un pastel repleto de aperitivos diversos para calmarnos el hambre a los que vivimos siempre al límite del sentir 

Han vuelto Deafheaven, han tenido tiempo para recuperar la voz, ahora, dejando de lado el black metal, parecen un combo de idílicos sueños por venir. 



martes, 14 de septiembre de 2021

JONNY GREENWOOD. "Bodysong" (2003)

 




"Bodysong" fue el disco de debut en solitario del guitarrista de Radiohead. Y la verdad es que el comienzo con "Moon trills" parece remitirnos al universo de la banda de Thom Yorke. Pero para nada. "Bodysong" fue un documental del que pidieron a Greenwood la composición de su música, y éste sin duda atino de principio a fin. 

Canciones que se enlazan y que caen en la red de una instrumentación que medita espeología investigadora como esa unión entre "Moon mail" y la electrónica "Trench".  Pero si "Bodysong" tiene algo bueno es la multitud de registros que está compuesto. 

El neoclasicismo de "Iron swallow" da paso a una estrambótica sucesión de ruidos en la extraña "Clockwork tin soldiers", para a continuación en "Convergence" rellenarnos la cabeza con minimales percusiones del demonio. 

"Nudnik headache" vuelve a centrarse en los sonidos tecnológicos, para en "Peartree" escorarse hacia unos derroteros de dulce improvisación. En "Splitter" coquetea con el jazz y en "24 hour Charleston" se sale con la suya, con esa bajo que percute y atruena. 

Oscura suena "Milky drops from heaven" y el fin con las cuerdas de "Tehellet" nos pone en aviso de lo que sería una fructífera carrera como hacedor de scores ("Norvergian wood", "Tenemos que hablar de Kevin, "The Master"..).  Una buena manera pues de adentrarse en la obra de un músico que ha sabido encontrar sitio fuera de la comodidad de una banda grande.



domingo, 12 de septiembre de 2021

KINGS OF CONVENIENCE. "Peace or love" (2021)

 




Doce años llevábamos sin tener noticias de este dúo noruego que tan fácil nos lo ponen para traducir con ternura la delicadeza y las palabras sin artificio. "Peace or love" es un gustazo para el espíritu, esa tranquilidad que nos da canciones como "Rumours". 

Aquí todo es para ir despacio en la vida. El ritmo sosegado de "Rocky trail", ese himno a la tristeza que  te deja rendido llamado "Comb my hair", o ese tumulto de silencio en plan bossa llamado "Angel" y que descoloca al más pintado. 

Como "Fever" y ese punto vacilón que se incrusta en el lugar de tu cerebro que produce los tarareos. Que buenos que son Kings of Convenience con su pop folk de caramelo, chapado a la antigua, repleto de melancolía a de ratos de ternura al vacío ("Killers"). 

"Ask for help" es para merendar en playas repletas de susurros y "Catholic country", te llena de expresiones de alegría con su ritmo suave, con su cadencia colosal. "Song about it" rezuma plastelina sentimental y "Washing machine" toca a epílogo en un viaje repleto de buen rollo y de satisfacción. Música para el fin del verano, para tomarse un vermut mientras una ballena se come un barco o ves a una gaviota tirarle los tejos a una perdida tórtola. Vaya puntazo estos Kings of Convenience. 



sábado, 11 de septiembre de 2021

SPECTRES. ""It's never going to happen and this is why" (2020)

 


La verdad es que este grupo de noise rock es una auténtica bomba. No nos hace falta más que escuchar la segunda canción del disco, "Tanning the albatross" para caer rendidos por su sonido sucio y visceral, por la distorsión que engendran. 

Grabado en una iglesia metodista del siglo XIX en Leeds, los de Bristol, en este su tercer disco, consiguen avanzar un paso más en su camino hacia la consumación de su estilo, hacía la depuración de unas formas que radian ácido y peligro ("Murder castle"). 

"Define 'with'" es un torrente de experimentación post punk, pura catarsis enjaulada en un montón de miasmas que se abren a la luz de una noche profunda y terrorífica. El sonido de Spectres es duro y adictivo. "An annhilation of the self" podría ser un himno para los que nos sentimos protegidos por los arañazos y golpes de esta radiante visceralidad. 

"On nepotism" casi parece no wave y "Sociopath discotheque" como su propio nombre indica, es una ración extra de azufre musical para que ese disco siga manteniendo la no calma que desde el principio motiva su escucha. "Choucoune asphyxiate repeat" y "Emasculate symphone" son dos minúsculas piedras en el camino que asustan, para terminar con "I was an abbatoir" y sus ocho minutos de nitroglicerina corrosiva. 

Spectres, ojala sigan por esta senda repleta de peligros y andamios con trampas. Su sonido es diabólico y a la vez atrayente. Seguiremos pendiente de ellos. 



jueves, 9 de septiembre de 2021

NEUROSIS. "Through silver in blood" (1996)

 


"Through silver in blood" fue el quinto disco de esta necesaria banda de post metal liderada Steve Von Till, el primero en el importante sello Relapse records, hogar de acogida de estos bestias que hicieron trizas la idea del metal ortodoxo con su sonido minimal y repetitivo, acogido a las influencias tanto de Black Sabbath como de Swans. 

Porque aquí, desde que empieza el cd con los doce minutos del tema que titula el disco, con su oscuridad malsana, con su quejido constante, no te queda más remedio que rendirte a este aguacero pesado. 

Y es que tras el interludio de "Rehumanize", viene la bomba nuclear de "Eye" con su potencia que viene de un estallido nuclear y que da paso a "Purify" con su machacón estado de alarma de distorsión que te apabulla, que te perfora, y que da paso a lo que mejor se le de a Neurosis. La creación de ambientes oscuros usando la lentitud y el paisajismo esquelético instrumental para sumergirnos en el caos más profundo ("Locust star"). 

"Strength of fates" es ambiental y decadente y "Aeon", un torrente de esos que te deja difuso, en una andanada de duda inciertas y totales. Piano fantasmal, y la presencia en nuestra cabeza de los cisnes, como principal baza en esta caída al abismo. 

Para terminar, "Enclosure in flame", otra perfecta daga envenenada de post metal corrosivo. Junto a Isis, los mejores representantes de un estilo que convierte en metal en un truco hacia otros experimentos más insanos y malvados. 



martes, 7 de septiembre de 2021

LES CONCHES VELASQUES. "Celebración del trance profano" (2021)

 


¿Cómo empezar esta crítica? La verdad es que no tengo palabras. ¿Alguien se imagina una mezcla entre la música tradicional de nuestros mayores, el krautrock, el post rock más inquieto, y el folkclore de nuestras raíces más profundas?

Estos son Les Conches Velasques. Esto y mucho más. Porque no paro de ponerme en mi reproductor "Cosar de usar", de tararear "docenas a cientos", de embriagarme con el eco de la España vacía que se llena a borbotones de presencias fantasmales cuando estos aragoneses se ponen a hacernos bailar en una jota de esas que parece venir de un planeta muy lejano. 

Ya nos deslumbraron con su primer disco hace un par de años y ahora con "Celebración del trance profano", confirman lo ya visto en ellos. Lo suyo no tiene parangón, lo suyo viene de las arcillas viejas, nace de las piedras de las casas destartaladas que a los pies de la sierra gritan en la noche por una vida antigua que seguro no volverá ("Fluorescencia"). 

Y es que lo que hacen Pablo Jiménez y compañía tiene mérito. Lo suyo es minimalismo de ese que nada entre espejismos de fraguas y verbenas populares solo recordadas por los más viejos del lugar ("Emergencia"). Sus guitarras son como la azada que busca destruir a la piedra para plantar vida, ("Laurel"), lo que nace en tu corazón cuando los escuchas remite a lo más primigenio, te hace dejar de lado todas esas boutades que tenemos cuando nos planteamos una crítica musical al uso. 

Adaptan poemas de Pedro Salinas como si quitasen el fruto de la vid para poner en su lugar un pezón de Dionisio eterno sin fondo. Así transcurre este disco de media hora que te deja descolocado con bizarrías psicodélicas del tipo de "W" o "Las manos" y ese ritmo que te deja en la retina los cantes de esos aldeanos contenedores de una memoria atávica que atraviesa edades y toda clases de tiempos. Sin palabras. 

Ya para terminar, "M. Mouma" y "Geografia", otros dos estiletes bien armados que sirven para que te provoques a ti mismo una y una escucha más. A Les Conches Velasques no hay que perdérselos. Lo suyo es necesario, lo suyo es medicina para la enfermedad del olvido. 



domingo, 5 de septiembre de 2021

SNEAKEY FEELINGS. "Hard love stories" (1988)

 



¿Cuántos grupos venidos del sello neozelandés Flying Nun Records nos hicieron flipar con su sonido excitante? Lo llamaron kiwi pop, power pop de las antípodas (por decir algo), pero la verdad es que la mayoría de ellos nos ofrecían guitarras tratadas con cariños, distorsiones que te elevaban, melodías para una buena digestión. 

David Kilgour, The 3DS, The Clean, The Verlaines, son sólo una muestra de ese amplio abanico de grupos que nos dejaron sin respiración. Sneaky Feelings también jugaban en esa liga, y la verdad es que lo suyo como el de sus colegas, es de nota; furia con "In the shape of a heart" y delicadeza de "Dad+the family dog".

"Futher+futher away from you" es barroca y envolvente y  en "Parked" se escoran a una especie de rockabilly vacilón. "This be the verse" es tierna hasta no parar, y "Hard love" casi parece britpop. Algo tienen estos neozelandeses. Se metan donde se metan les salen purpurina melódica, carantoñas al por mayor, rubores de andar por casa. 

Nada como ponerte "Take me there" para alegrarte el día. O dejar en la mesa temas como "Long time gone", para aseverar la importancia del sello neozelandés en el descubrimiento de nuevas formas armónicas de disfrutar con la melodía. Sneaky Feelings, éxito asegurado para tu disfrute.