Con este disco comenzó su provechosa carrera en solitario el que fuera líder de Pulp, Mr. Jarvis Cocker, el dandy del britpop, un tipo que una vez finalizada la historia de su banda, no ha hecho más que agrandar su leyenda.
Este "Jarvis" esta repleto de canciones de esas que marcan, orfebrería de un pop exquisito como la que abre el disco, "Running the world", un compendio de todo el arte que atesora Cocker, y que da paso en "Don't let him waste your time" a un pasote de tema, con un deje glam que tira para atrás, y con Richard Hawley como acompañamiento en la guitarra. Total.
El viaje de "Black magic" es a los 60, sin paracaídas, de una belleza de esas que te deja sin aliento. Como "Heavy weather" y su decadente nostalgia que da paso a las sosegadas "I will kill again" y "Baby's coming back to me". Más delicias para la sobremesa de nuestros días.
La guitarrera "Fat children" es sin embargo mi favorita, parece casi indie. Luego vienen otras piezas del calibre de "Quantum theory" o "Tonite", para confirmar que la carrera en solitario e Cocker no era ninguna broma, ya que los trabajos que ha sacado posteriormente, sin ningún tipo de tacha, viene a verificar la importancia artística del que bien pudiéramos decir como el último romántico del pop ingles.



