viernes, 14 de agosto de 2026

THE CURE. "Pornography" (1982)

 


El cuarto disco de la banda de Maese Robert Smith, y la primera bomba de relojería de una carrera repleta de obras maestras. El inicio que tiene este disco, con la desbocada, peligrosa, post punk, "One hundred years",  (vaya final de canción, ufff) uno de los pilares de su carrera, es lo mejor para empezar este viaje sónico.. Y es que The Cure siempre fueron por delante de todos. 

"Faith" nos gustó. Pero la evolución con este "Pornography" no tiene parangón. Consumidos por excesos de drogas y bebidas, Simon Gallup abandonó la banda cuando se grabó el lp. No nos importa. Lo que vemos en este trabajo es a un grupo que a pesar de su juventud ya tiene asumido que en ese presente para ellos, de 1982, iban a dejar ya un legado, las pistas en el camino para lo que venía después. 

"A short term effect" es tormentosa, un himno oscuro que no escamotea ese sonido de alambrada, con la voz de Robert dejando bien claro que existían ángeles negros. ¿Y "The hanging garden"? Otro de esas canciones imperecederas que aun hoy aparece en sus conciertos. Vaya sonido. 

"Siamese twins" es la delicadeza de lo oscuro, de esos temas que The Cure hace para que salgan las polillas de tu corazón, pura dulzura envenenada, un confeti para entierros. "The figurehead", con Lol Tolhurst dándolo todo, con la banda entre sombras llenándonos de felicidad. 

"A strange day" se reafirma en la condición de un álbum vital en la importancia del crecimiento de una banda a la que ya nadie podía parar. Para acabar, la que titula el disco, otra huella sonora insobornable para que los que pensamos que el tiempo no lo puede todo. 


martes, 11 de agosto de 2026

TOTAL WIFE. "Come back down" (2026)

 


Lo de este duo de Nashville es de nota alta. Luna Kupper y Ash Richter, han hecho uno de los discos más bonitos y delicados de shoegazing de los últimos tiempos con un montón de notas a los pies página para disfrutar a tope con ellos. 

Desde ese inicio que bordea el slowcore llamado "In my head", te quedas prendado de la capacidad de estos dos amantes de esos sonidos que tantos nos gustan. Los dos minutos y pico de "Peaches" podrían estar en cualquier disco de MBV. 

Luego viene ese trueno sónico llamado "Naoisa", donde la electrónica loca, casi el dance maldito, tomas las riendas de este viaje que la verdad que es una gozada. Y si me me dicen que elija una, me quedo con "Second spring" y ese aire juvenil que te hace sonreír desde el minuto 1. 

"Still asleep" es otra carantoña repleta de feedback y burbujas que son queroseno para tu sentir, y "Chloe" es otra andanada de viajes para gozar en tu piel el oxígeno que te hará flotar. El desenfreno máximo con "(Dead B)", para terminar con "Make it last", este disfrute inmediato. Estaremos atentos a ellos. 


domingo, 9 de agosto de 2026

PULP. "Hits" (2002)

 


Para los que aún no hallan caído bajo el hechizo pop del mago Jarvis Cocker, este disco, donde nos encontramos todos sus hits, servirá de anzuelo para poder remolonear y bailar con la música de Pulp. "Babies" y "Razzmatazz", si no estas hechizado al momento con "Do you remember the first time?", aún estás a tiempo.

A los fans convencidos como el que escribe este blog, pues mira, una vacación perpetua en el universo de Cocker, con joyas del calibre de "Common people" (¿quién se puede resistir a ella?), o ese empiece guitarrero de "Disco 2000", verdadera cumbre del brit pop. 

Para mí siempre fueron los lideres indiscutibles del género. Como no flipar con "Something changed", o con la suavidad desbordante de "Help the aged". La mejor, mi favorita de su carrera, a continuación, "This is the hardcore", un himno que vence años, edades, mitos. 

"A little soul" es un regalo envenenado,  y "Party hand" es la más hedonista y festiva de un Cocker que lleva años ejerciendo de nigromante del pop. Y para barroco él cuando quiere con "The trees".

"Sunrise" y "Last day of the miners strike" son los que se eligió para terminar un disco que es toda una delicia. Qué gusto escuchar la voz de Jarvis. Un grande, de los grandes. 


jueves, 6 de agosto de 2026

BILL CALLAHAN. "My days of 58" (2026)

 


De momento es mi disco del año. Y es que volver a Bill es como llenar esa copa que estás esperando para saciar tu voracidad innata de acallar el calor con unas gotas de elixir sagrado. Lo ha vuelto hacer Bill. Vaya forma de comenzar con "Why do men sing",pura adrenalina tranquila para el corazón. 

Recién cumplidos los 58 lo tiene claro. Lo suyo es escribir canciones y cautivarnos al instante ("The man i'm supposed to be"),  con esa serenidad tan suya que se reparte por las canciones que parecen nacidas de un bosque sin dueño, pero siempre libre de fuegos mortecinos ("Pathol O.G.). 

Sus trabajos son de una belleza inaudita, de una calma que socava todos los caos interiores que tengas. Te pones "Stepping out for air", y dejas todos tus males a un lado. O la campestre "Lovely city", donde te amarra bien los sentidos. 

Y lo bueno de sus discos es que son largos. Que nos da tiempo para el regocijo. Aquí una hora de intensidad. Con goznes del tipo de "Empathy", o sonadas casi country como vemos en "West Texas". Pero siempre estamos al albur de su arte, de su psicodelia extraña cuando quiere ("Computer"). 

Pero lo que está claro es que te tiene en sus manos. "Lake winnebago" es para montar un caballo y no parar, y "The world is still", la que da fin a esta maravilla, deja claro que su saber, su destreza, a los 58 años, sigue siendo la pócima mágica que nos llena de tantos buenos sabores de boca. 



martes, 4 de agosto de 2026

THE MONTGOLFIER BROTHERS. "The world is flat" (2002)

 


Me encantan The Montgolfier Brothers, el divertimento de música otoñal de Mark Tranmer y Roger Quigley, siempre pusieron sus notas para acunar mis soledades, para ejercer de un buen bálsamo para esos días llamaba a la ventana de forma insistente las notas del aguacero. 

En este, su segundo disco,  los de Manchester empiezan con "2.55 Newbuty", introducción genial para lo que viene después. Pop repleto de artesanía en "The understudy", y sobre todo genialidades del tipo de "Be selfiesh", música para olvidarte del ruido, para sentar la cabeza entre sueños de rosas nunca marchitas. 

Aquí aparece una de las mejores canciones de su carrera, ese himno triste que titula el cd. Se te pone la piel de gallina cuando avanzas con la canción entre lugares solitarios, con el ruido del viento como único acompañante en uno de esos paseos tan necesarios para pensar. 

"The second takes forever" es pura nostalgia para tus oídos y "Swings and roundabouts" es barroquismo con sentido. Que buenos los Montgolfier. Y que decir con esa suavidad que desprende "I couldn't sleep, either",  pura apología de la suavidad total. 

Ahora que nos achicharramos de calor, nada como The Montgolfier Brothers, para darnos un baño de frescura, una epopeya de dramas con final feliz. 


domingo, 2 de agosto de 2026

PORTASTATIC. "Slow note from a sinking ship" (1995)

 


Portastatic, el divertimento del líder de Superchunk Mac McCaughan, es el proyecto donde volcó todos las querencias musicales que en Superchunk no tenían cabida. Y la verdad es que en los seis discos que sacaron, el disfrute es máximo. 

Este fue su segundo largo. Y te puedes encontrar desde letanías cercanas y suaves como "Skynny glasses girl", hasta arreones eléctricos que bien pudieran estar en la discografía Superchunk, como vemos en "San Andreas".

Pero el ambiente general es la calma ("Taking you with me"), con cosas tan curiosas y excéntricas como "The angels of sleep", y rizos casi de psicodelia como "A cunning latch". "The great scape" quizás sea lo mejor de un disco que se sabe defender solo, donde predominan los ritmos acústicos ("Running water"), o las baladas para mecer al cansancio ("You can't win"). 

El plano melódico es el que mejor se le da a Mac. Se nota en "On our hands", donde defiende con actitud todo ese legado de su grupo, que tantas buenas cosas nos dió en  los 90. En resumen, para los seguidores de Superchunk, éxito asegurado. 



viernes, 31 de julio de 2026

PJ HARVEY. "I inside the old year dying" (2023)

 


Reconozco que tuve mi desencuentro con la Pj Harvey de la última época. Cosas que pasan. Ferviente admirador que es uno de su etapa gloriosa con "Dry" o "Too bring you my love", sus trabajos a partir de "Is the desire?", me dejaron poco a poco a interesar. 

Vuelve el tiempo (como muchas veces ocurre en esto de la música) a poner las cosas en su sitio, cuando nos topamos con este brillante disco, que empieza con una de esas piezas que te deja sin respiración, la mágica, "Prayer at the gate". Acompañado de su inseparable colega John Parish, el tono otoñal del disco ("Autumn term"), favorece el aire de suavidad que recorre todo el trabajo. 

Canciones serenas como "Lwonesome tonight", o "Seem a I", te dejan el alma a rebosar de sueños con florestas gratificantes con la paz del espíritu. "The nether-edge" es más experimental, y "All souls" es otra de las piezas más emotivas de este gran reencuentro que he tenido con Pj. 

Para terminar y recordar viejos tiempos, la eléctrica "A noiseless noise", un rugido de feedback como el que nos tenía acostumbrados cuando empezaba su carrera. Que alegría volver a ti querida Polly. Se halla confort bajo el calor de su voz, de esa sinergia que crea con unas canciones que te infunden una tranquilidad que espanta. Enorme.