lunes, 23 de marzo de 2026

CHRISTIAN KJELLVANDER. "Ex-voto/The silent love" (2025)

 


Caí rendido sin compasión ante este crooner sueco cuando llego a mis manos y a mi alma ese pedazo de asteroide del sentir que fue "About love and loving again", (2020).

Este "Ex-voto/The silent love", es otra estratagema para que vivamos en silencios y tristezas reconfortantes, como vemos en la inicial "Love and another", directo a tu pecho, a las arterias del sentimiento. 

"Hole in my heart", con siempre su voz como agarradera sinuosa, es otra estrella en el confín de la calma, delicada, sinuosa, como la imagen de Christian que se ve en el disco, sentado mirando al techo, quizás imaginando un mundo de mariposas o evocando momentos que ya nunca volverán a pasar.  

Todo "Ex-voto/The silent love" es un canto apagado ("God simple"), una voz que te habla en susurros mientras el trajín de la vida sigue su silente paso marcial y notas que la esperanza es lo primero que se pierde ("The view is watching"). 

"Obsession", con ese toque de saxo, quizás sea la mas extremadamente delicada de un cancionero que te sumerge en un mar cadencias sincopadas, de festejos íntimos. "Deathrider" la más movidita del álbum, nos muestra a un Kjellvander más agitado, a lomos de un buen abanico de estruendos de baja intensidad, viene a certificar la valía artística de un músico  que siempre te pone la carne de gallina. Estremecedor. 


sábado, 21 de marzo de 2026

JAY REATARD. "Watch me fall" (2009)

 


Hace mucho que nos dejó Jay Reatard, pero para la posteridad dejó un montón de discos, muchos con sus proyectos como con The Lost Sounds o The Reatards, y también bajo su nombre, sobre todo este "Watch me fall" todo un espídico tratado de melodías entre el garaje y el punk divertido. 

Qué gran tipo fue Reatard, y cuantas huellas nos quedó de su buen hacer. El inicio del disco con la impactante "It ain't gonna save me", es la mejor manera para comenzar este crucero de canciones para recordar. 

"Before i was caught " tiene aire de power pop vacilón, y en "Man of steel" nos mete de lleno en toda esa orfebrería de punk sin aditivos. Grabado bajo el paraguas de Matador, su sonido es más pulcro que los viscerales experimentos de sus bandas, pero conserva siempre ese punch melódico que como en "Can't do it anymore" nos envía de golpe a tiempos lejanos. 

"Faking it" es una andanada de insolencia sónica, y  en "I'm watching you" recupera una antigua canción, con el órgano sonando como señuelo y que da paso a "Wounded", garaje sin excusas para el aburrimiento. 

"Rotten mind" es otro de los platos fuertes de un trabajo que se pasa raudo sin posibilidad para detener tus pies cuando suenan cosas como "Nothing now".  "My reality" es otra amalgama efectiva de registro   que te envuelven sin defensa posible. Vaya manera de sacar a relucir tanta labia underground. 

29 años tenía cuando se nos fue Jay. Siempre es buena ocasión para recalar en él, para volver a sus discos y gozar de sus maneras tan espectaculares de enfocar los sonidos añejos con arrojo, valentía y siempre con solvencia. 



jueves, 19 de marzo de 2026

JARVIS COCKER. "Jarvis" (2006)

 


Con este disco comenzó su provechosa carrera en solitario el que fuera líder de Pulp, Mr. Jarvis Cocker, el dandy del britpop, un tipo que una vez finalizada la historia de su banda, no ha hecho más que agrandar su leyenda. 

Este "Jarvis" esta repleto de canciones de esas que marcan, orfebrería de un pop exquisito como la que abre el disco, "Running the world", un compendio de todo el arte que atesora Cocker, y que da paso en "Don't let him waste your time" a un pasote de tema, con un deje glam que tira para atrás, y con Richard Hawley como acompañamiento en la guitarra. Total. 

El viaje de "Black magic" es a los 60, sin paracaídas, de una belleza de esas que te deja sin aliento. Como "Heavy weather" y su decadente nostalgia que  da paso a las sosegadas "I will kill again" y "Baby's coming back to me". Más delicias para la sobremesa de nuestros días. 

La guitarrera "Fat children" es sin embargo mi favorita, parece casi indie. Luego vienen otras piezas del calibre de "Quantum theory" o "Tonite", para confirmar que la carrera en solitario e Cocker no era ninguna broma, ya que los trabajos que ha sacado posteriormente, sin ningún tipo de tacha, viene a verificar la importancia artística del que bien pudiéramos decir como el último romántico del pop ingles. 


martes, 17 de marzo de 2026

LOTION. "The telephone album" (1998)

 


Siempre me gustaron Lotion. Recuerdo que cuando me compre el vinilo de su primer disco "Full isaac" (1994), aún estábamos emborrachados por la resaca de todo el buen indie de los 90. Lotion no tuvieron mucha suerte, el grupo de Manhattan siempre estuvo en segundo plano, pero siempre nos quedarán sus buenas canciones. 

Con "The telephone album" pusieron fin a su corta carrera (3 discos), con un sonido que les emparentan sobre todo con Buffalo Tom, pero  conservando una voz propia. El disco comienza con la eléctrica "Rich cop, poor cop", para toparte de inmediato con esa brutalidad melódica llamada "Feedback queen", de lo mejor del disco. 

Casi parece que hacen música de dibujos animados cuando escuchas "I love me (Vol. 1)", y te acicalan con "No.99" y su entrañable modo de hacer del indie rock algo disfrutable desde sonidos siempre amables. Redondas composiciones como "Mr. Mosquito", casi bordeando el power pop, se dan la mano junto a reflexiones maravillosas como "Glorified".

"Mister President" es una preciosidad, radiante y reflejo del saber de los hermanos Ferguson, jefes de todo esto. "Drop-dead" es otra andanada de estribillos ardientes, soflamas de rugidos melódicos para emisoras de radios pensadas para estar siempre feliz. 

Al final te queda el regusto de esa ola de melancolía que te atenaza cuando viajando en el tiempo sacas del baúl discos y grupos que formaron parte de tu crecimiento musical. 


domingo, 15 de marzo de 2026

THALIA ZEDEK BAND. "The boat outside your window" (2025)


 "The boat outside your window", se abre con quizás una de las mejores canciones de toda su carrera, "Tsunami",  tanto como Come, E, o con su nombre. Un himno pegadizo, eléctrico, que te atrapa y escuchas una y otra vez, single para mirar con el retrovisor a los 90. 

Lo bueno de este trabajo es su calidez, su honestidad, sus canciones tan meritorias como "Aliyah", con la voz de Thalia siempre rota, siempre reconocible, a sus 63 años repletos de historias de supervivencia, repleto de dolores que dejan huella. 

"Pin" es otra balsámica loa repleta de ecos de tensión y el aire rural de "Naming names" es otra ola de belleza que inunda el aire con aspavientos de conmoción. Como "Circus" donde galopas al albedrío sobre un montón de olas 

Luego te encuentras letanías del tipo de "Boat" y te dices que joder, que lo de Thalia va en serio, que duele oírla, que los infiernos que visitó no son de broma. Disco necesario, como todos los de su discografía. 


jueves, 12 de marzo de 2026

LIFEGUARD. "Crowd can talk/Dressed in trenches" (2023)

 


El disco que sacaron estos chicos de Chicago el año pasado no me entusiasmó demasiado . Y es que después de escuchar esta recopilación de dos eps, donde se nos muestran al natural, asilvestrados, se nota que no los sentó bien el paso a disco largo. 

Si te dicen que los culpables de temas como la inicial, "Ten canisters", tenían edades comprendidas entre los 16 y los 18 años cuando lo grabaron, no te lo crees. Que sonido, que aspavientos, que rugidos eléctricos. 

"Typecast" te aturde desde el minuto 1, con un frenesí acogedor, con una vehemencia de esas tan necesarias para enfrentarte al aburrimiento predominante en mucho de la música actual. En "Fytfy seven", arremeten con crudeza, con proclamas de electricidad géiser de caos, y en "17-18 lovesong".

"Alarm" es una bomba que poco a poco va consumiendo energía, radiante, furiosa, como la juventud tiene que ser. Y que me decís de ese festival de caos que es "New age (i've got a)". Uno se queda sin palabras. Vaya sonido el que se gasta Lifeguard. "Shutter shutter", y su irrascible manera de enfocar el noise, con ángulos cercanos al posthardcore, pero siempre como un enfoque personal, y propio.  

La verdad es que oyendo esta recopilación después de escuchar el para mi fallido primer disco, me queda la incógnita de saber por que caminos se moverán Lifeguard en el futuro. Ojala no se hagan mayores de golpe. 


martes, 10 de marzo de 2026

JAPANDROIDS. "Post-nothing" (2009)

 


Japondroids es la historia de un grupo que sacó 4 discos; los dos primeros son andanadas sónicas de noise rock, y los dos últimos, peñazos para apartar de tu discografía. La historia de este dúo canadiense, empezó con este "Post-nothing", que se abre de una manera brutal con ese pedazo de hit que es "The boy are leaving town", y que sigue con "Young hearts sparks fire", tienda de aullidos al por mayor. 

A Japandroids les bastaba con la guitarra y la batería, para construir piezas tan crudas y divertidas a la vez como "Wet hair", con el espíritu punk intacto, con la velocidad como eje principal, pidiendo a tu cuerpo una subida considerable del volumen. 

Vaya mala ostia que se encargan de repartir en temas como "Rockers east Vancouver", con paradas y motines de ruido, o "Crazy/forever" y sus espasmos de rabia que no para. "Sovereignty" es quizás la más redonda de todo "Post-nothing", afilada, repleta de aristas melódicas, con dosis de distorsión y melodías vibrantes, un torrente de emoción. 

El disco acaba con "I quit girls" otro contundente puñetazo repleto de suspiros frenéticos, para terminar este disco de un combo que poco a poco fue diluyendo el encanto que encontramos en sus inicios.