La verdad es que he quedado algo desencantado tras la escucha de este nuevo disco de Kurt Vile, dedicado a la Philadelphia que le vio crecer, ser quien es. Y eso que empieza como un tiro con la inicial "Zoom 97", un pequeño caramelo de rock tranquilo y frágil.
Se le nota a la legua su querencia por el Neil Young menos catártico como comprobamos en "99 BPM", quizás de la más lograda del lote, pero al rato, cuando aparece "Rock o'stone" y las que empiezan a latir en el disco, te da la sensación de que estás escuchando la misma canción con pequeños matices de cambio.
Hay veces que la jugada le funciona como con la deslumbrante "Chante to bleed", para caer de repente en insulsos viajes a tierra de nadie como la incomoda "Philly's been good to me". "Holiday OKV" repite la jugada, sonido de guitarras siempre muy similares, o las aires hippies de "Every time i look at you" que la verdad me dejan bastante frío.
"Avalenches of Snow" parece remontar el vuelo, con ese aire dulzón por el que transcurre la canción, pero en general después de bastantes escuchas te queda un regusto amargo tras este disco, para mi fallido, de Kurt Vile.




