"White death & black heart", el segundo disco del grupo formado por la pareja Barbara Lehnoff y Aris Bassetti, aparte de ser el mejor de su carrera (y no tienen disco malo) es un auténtico compendio de hits redondos, de art rock desmenuzando distorsión y melodía (ese inicio con "Anthem of hearts" es una buena muestra de ello).
La verdad es que todavía no sé como Peter Kernel no han salido de un anonimato que no se merecen. "I'll die rich at your funeral" es una fiesta continua de indie rock con enjundia y "Hello my friend" es otra cascada de emociones que reparten distorsión a diestro y siniestro.
Borricos en "Panico! This is love", donde casi parece una versión alocada de McClusky, repletos de una gracia colosal para la melodía, "Captain's drunk!", cuando encienden la máquina de la tensión absoluta, hacen saltar todo por los aires como comprobamos en la brutal "The peaceful".
"We're not gonna be the same again" es minimal y combativa, y en "Make, love, choose, take" se les enciende la vena más juguetona, para encontrarnos después con un himno del calibre de "Want you dirty, want you sweet", de esos temas para radiar una y otra vez.
Si aun no los conoces, no pierdas más tiempo, Peter Kernel es de esas bandas que provocaran en ti una afectuosa sensación de alivio musical. Grandes.





