lunes, 15 de julio de 2024

GUIDED BY VOICES. "Earthquake glue" (2003)


 "Earthequake glue" fue el disco número 14 en esa carrera que es interminable de la banda de Robert Pollard. Raro es el año que no saquen dos discos como mínimo. Lo suyo no tiene parangón,  lo de Guided by Voices es una dulce anomalía que dura mucho, mucho tiempo. 

Sus melodías revitalizan, como "My king is soldier" o "My son, my secretary and my country", vitaminas de indie rock que te hacen sonreír (I'll place your with machines"), junto con caramelos envenenados que casi parecen versiones actualizadas de los The Who ("She goes off a night). 

Es imposible hallar un disco malo en esta intensa discografía plagada de canciones que son como sonajeros para tu espíritu, temas que te acunan y te dan guerra ("Beat your wings"), perfectas maneras de construir pulsos para silbar alegrías ("Useless inventions"). 

Eléctricos, melódicos, cargados de una intensidad que te desborda ("Dirty water"), descargas que te suponen un aliento que te seduce desde cada comienzo de la escucha como "Mix up the satellite", y ese valiente huracán que provoca esa efectiva sensación de las cosas bien hechas. 

Nadie como Pollard para establecer ese calorífico y sentido sentimiento de que la música tiene un poder embaucador, que es la razón para que sigamos y sigamos siguiendo a nuestros grupos, erizándonos con el embrujo de bandas como Guided by Voices poseen. 


viernes, 12 de julio de 2024

BLUE BENDY. "So medieval" (2024)

 


Black Country. New Road abrieron la puerta, y por ella se han metido de puntillas este sexteto de Londres que con este primer trabajo vienen a encandilar a los que ya nos vimos sumergidos por todo el art rock de los Black Country. 

Nos basta sólo los dos primeros temas, el que titula el cd, y ese trallazo emocional llamado "Mr. Bubblegum" para que resaltemos todas las cosas buenas que tiene un grupo del que debemos de estar atentos a sus pasos. 

Melodías, épica bien llevada, temas que son como desgarros ("Darp"),  todo cabe en la chistera de estos jóvenes que han sabido seguir el camino donde se cruza el post punk, con el rock con ínfulas de ensueño, dando resultados tan interesantes como "Darp 2/Exorcism", himno que te deja sin palabras. 

Imposible quedarte impávido con un grupo que sabe fabricar canciones como "I'm sorry i left him to bleed", o esa agitada "The day i said...." la más nerviosa de todo este catálogo de climas diversos que siempre apabullan. Se tornan reflexivos en "Come on baby! Dig", para tirar de gancho y single en la casi pop "Sunny".

Ya casi al final, la mas elaborada y llena de catarsis, "Cloudy", hace que señalemos en rojo el nombre de una banda que esta destinada a ser grandes. Y si no, tiempo al tiempo. 


martes, 9 de julio de 2024

MEAT BEAT MANIFIESTO. "At the center" (2005)

 


Hay un antes y un después en la carrera de Meat Beat Manifiesto, cuando apareció este "Af the center". Y es que el interesantisimo grupo de musica electrónica, que sigue en activo aun desde el año 1989, nos regaló un disco donde a parte de las coodernadas habituales de su música (tecno, industrial, dub...) incorpora el jazz como elemento catalizador de una bomba de ritmo (el comienzo con "Wild" no puede ser más incisivo). 

Jack Dangers y Mark Pistel, los genios de Meat Beat Manifiesto, contaron con la colaboración de músicos de jazz como Peter Gordon (flauta), David King (batería) y los teclados de Craig Taborn. El disco es minimal y absorvente ("Flute thang"), con música cercana a banda sonoras para películas de muchos tiros ("Murita cycles"), o pegadas certeras de hip hop galáctico ("What ads one"). 

A Peter y David, siempre les caracterizó una inquietud a prueba de aburrimiento, sus trabajos, todos, están repletos de lugares pocos trillados, y su manera de leer la electrónica es un auténtico regocijo ("Blind"). "Musica classica" es todo un puntazo y "Bohemian grove" con esos aires orientales te sumerge en un laberinto de enigmas y ensoñación. 

Todo el disco es un rico colorido de texturas siempre con el jazz como eje principal y que tiene su punto fuerte en "Shotgun! (Blast to the brain)". Para terminar "Granulation" sirve para desempolvar de tu discoteca discos tan necesarios de los MBM como "Satyricon" (2005) o "Autoimmune" (2008). Pura delicia lo suyo. 


domingo, 7 de julio de 2024

THE BLACK HEART PROCESSION. "1" (1998)

 


Con este disco empezó la carrera de este grupo de San Diego que duró 11 años y 7 trabajos. Todos ellos repletos de una melancolía que abruma, notas siempre a pie de página de una sobriedad que parece llamar a los fantasmas del pasado, donde cada instrumento parece que suena como doliéndose ("The waiter"). 

La música de The Black Heart Procession siempre me pareció como de verbena triste, con el piano doliente siempre certificando el estado del sentir ("The old kind of summer"), aunque a veces se desperezan y suban algo la voz como nos encontramos en "Release my heart". 

Pall Jenkins y Tobias Nathaniel, siempre rodeados de buenos músicos, supieron elaborar en sus trabajos una buena amalgama de sensaciones para que los días tristes que tengamos podamos sobrellevar el peso con maravillas del tipo de  "Even thieves couldn't lie". 

Podían musitar perfectamente banda sonoras para westerns donde las única pistolas peligrosas sean los desgarros emocionales de hombres y mujeres abocados siempre a vivir en habitaciones y corazones cerrados a cal y canto ("Heart without a home"). 

En este primer largo están las bases por donde se movieron siempre. Su sonido no se apartó de esos espectros que llamaban a tu casa ("Stitched to my heart"), haciendo sonar las cadenas como fantasmas hastiados de tanta malsana soledad. 

"In a tin flask" es mi preferida, donde el protagonismo total está en el piano que es presdigitador de desenlaces funestos. Y el final, no puede mejor, "A heart the size of a horse", la más delicada de todo este lote de belleza glaciar. Para doloridos corazones impertinentes. 


viernes, 5 de julio de 2024

KAMASI WASHINGTON. "Fearless movement" (2024)


Te apabulla, te atropella, te deja KO. Esa es la sensación que tienes cuando escuchas este último disco de este gran mago del jazz y sus variantes llamado Kamasi Washington. Proeza estilística, ritmos sincopados, fusión, y todo en la coctelera, cada gota de este licor en su sitio para que podamos perdernos a gusto donde queramos. 

Y es que el creador de burradas del tipo de "The Epic" (2015) o "Heaven and earth" (2018),  no puede más que ir acrecentando su fama, como así ocurre con esa inicial "Lesanu", y ese huracán de casi free jazz, con el saxo desbocado en nueve minutos que parecen aparejos para el alma. Vaya inicio!!!!

Y si hablamos de colaboraciones, a parte de su banda fiel que le acompaña estos años, es para quitarse el sombrero mil veces ante lo que nos encontramos. Por poner un ejemplo, en "Asha the first", nos hallamos con Thundercat y Taj y Ras Austin en un auténtico tour de force brutal donde cada minuto que pasa es una expansiva explosión que parece que no va a parar jamás, con esas incursiones a mitad de tema de hip hop que nace de una previa sacudida telúrica que te deja sin palabras. 

La cosa nos da un respiro cuando suena la tranquila "Computer love", con Patricia Quinn arañando con brío nuestros estropeados corazones. Vaya gozada para el espíritu, para forma de salpicarnos de dicha. En "Get lit", es ni mas ni menos que George Clinton y D Smoke quien acompañan a Kamasi en una composición que se inclina hacia una especie de hip hop espiritual. La cosa va subiendo y subiendo de temperatura. 

"Dream state"  bien pudiera la razón de que Kamasi Washington sea considerado como el artista de jazz más valorado en la actualidad. Con André 3000 hace un viaje sin paracaídas, un cohete de soul jazz para meter en una cápsula espacial y ser enviada a surcar todos los universos posibles para expandir esta gracia tan singular que caracteriza a lo que hace este genio. 

La sombra de Prince sobrevuela la relajante "Together"  y en "Road the self(KO)" la más larga del disco con sus trece minutos, Kamasi da rienda suelta a toda su filosofía sobre el jazz, donde el saxofonista reparte a diestro y siniestro razones múltiples para que nos quedemos embobados cuando crucemos la mitad de la canción. 

Ya en la parte final del lp, "Interstellar peace (the last stance)"  y "Lines in the sand" son las guardianas del fin de todo esto, "Prologue". Nadie como Kamasi para definir el final como un inicio, porque en la rueda giratoria de la vida, como un ouroboros anscentral, todo fluye como corriente sin miedo al parón. Así es la música que te vas a encontrar en este arcón en forma de long play. Misterios de la vida.....


miércoles, 3 de julio de 2024

THE CHURCH. "Forget yourself" (2003)




Lo reconozco. The Church son uno de mis grandes debilidades. Desde que caí subyugado con "The Blurred crusade", no les he perdido la vista. Con un disco relativamente reciente, "The hypnogogue" , que los muestran en pleno estado de forma, va siendo hora de recuperar este lp, el que fuera el número 12 de una carrera sin baches, inmaculada. 

Y vaya comienzo que tiene con "Sealine" y esa melodía tan característica, con un Steve Kilbey brutal, y que abre las puertas a un trabajo donde nos encontramos con los típicos desarrollos psicodélicos del grupo ("Song in space"), junto con esas carantoñas melódicas que les hacen tan sugerentes, que consiguen que si entras en su laberinto, goces sin parar de ellos ("The theatre and its double"). 

Como no ser feliz cuando oyes cosas como "Telepath" uno de los mejores temas de su extensa carrera, y en "Lay low" se desatan en esa épica tan suya que te hace disfrutar desde la primera escucha. Que buenos que son The Church. No me canso de oírles. "Maya" es lírica hasta la extenuación y "June" es otra de esas joyas escondidas que facilita que recuperes de tu discografía los viejos vinilos de estos magos australianos. 

Como no caer rendidos de forma inmediata con ese juego de voces de "Don't you fall", que te estremece hasta en los sueños. Les encanta bogar entre misterios y fronteras de suspiros ("I kept everything"), remover en su ánfora secreta todas las esencias que hacen de su sonido algo tan reconocible e inigualable. 

Una hora se pasa en  un suspiro cuando el play que provoca tu dedo te regala esa maravilla que se llama "Nothing seeker" y que te sumerge en ese mundo onírico que tan bien construyen The Church. Un placer siempre la escucha de esta gran banda, salud musical para tu día a día. 


lunes, 1 de julio de 2024

THE AFGHAN WINGS. "How do you burn?" (2022)


 Vaya comienzo para empezar con ese trallazo de rock intenso y brutal que es "I'll make you see god", un puñetazo de electricidad total, feedback que avasalla, inflamando las entrañas sin parar. Greg Dulli se tomó en serio eso de que ardamos todos en llamas siempre devastadoras. 

En este su noveno disco, fabrican una buena colección de canciones vibrantes, repletas de psicodelia amable  ("The getaway" donde aparece la voz del desaparecido Mark Lanegan), soul para desgarros emocionales ("Catch a col"), y blues arrastrado para llorar y llorar ("Jyja"). 

Por no hablar de las baladas marca de la casa como "Please, baby, please", donde Dulli saca lo mejor de si mismo, con un abanico de sensualidad que devasta y te deja repleto de susurros que vienen y van. "A line of shots" es otra barrabasada emocional  que se ve acompañada de "Domino and Jimmy"  con la participación de Marcy Mays que también apareció en "Gentleman". 

Ya en la recta final del disco, la soulera "Take me there" se da la mano con "Concealer" y "In flames" en una recta final de esas que quitan el hipo. Que siga muchos años Dulli agitándonos el corazón.