12 canciones en 24 minutos. Al grupo de Nashville les basta con eso para conseguir que su punk resultón y vibrante te haga mover de la silla desde que suena ese primer disparo certero llamado "Opt out". Blair Tramel y Connor Cummins se las apañan a la mil maravillas para ofrecernos píldoras adictivas como "On line".
Van directo al grano, sin variaciones reseñables del plan establecido, con algún toque vacilón de por medio ("Company car" y la que titula el lp), pero sobre todo un sonido frontal, que no descubre nada nuevo, que es inmediato, y que tiene la suficiente pegada para fijarse en ellos.
"Guard dog", casi riot girl, es radiante e impactante, y "Hologram" es otra sacudida de esas que funciona desde el minuto uno, con la introducción como en el resto del álbum de pequeños elementos electrónicos en una bacanal de ruido.
"Blockhead" es la más rápida del lote, para sorprendernos con la versión del "Come together" en la parte final del disco, todo un puntazo. El fin con "Subdivision" viene a confirmar que a veces con poco se consiguen una buena colección de canciones. Entretenidos los Snooper.



