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domingo, 10 de diciembre de 2017

ANYWHEN. "The opiates" (2001)


Si lo tuyo es American Music Club, Red House Painters, o las cadencias tristes de Scott Walker, pasarás unos buenos momentos con estos suecos ya desaparecidos comandados por Thomas Feinir. Basta sólo una canción, "The siren songs", para dejarte llevar por la sugerente voz del sueco y su banda de violines atribulados.

"Dinah & the beautiful blues" es otra de esas gemas mecidas por las cuerdas y el vozarrón de Feinir. Así es este disco, para estar sentado junto a la leña que arde y dejarte llevar por la incontinencia de los silencios sobrecogedores ("Scars and glasses"), o como en "Postcard" caer seducido por ese piano leve que va dando entrada al resto de la banda.

Se vuelven misteriosos cuando suena la potente "Yonderhead", para en "Mesmerene" sacudirse los frios internos con una buena ración de luz apaciguadora, claros y oscuros, solemnes rayos cruciales que cruzan el cielo mientras la calma chicha se instala en cada renglón de esta lírica tan alborotadora.

"Toy" es otra de esas melodías que caminan como con siseos interiores, cabellera de lluvia mientras los días van rápidos, y los recuerdos agolpan tragedias. "Betty Caine", casi al final, viene apagando velas en las noches profundas, susurros de piano y voces desoladas.

8 años después de la aparición de este disco, Feinir se unió a David Sylvian para volver a grabarlo canción a canción. Igual de impresionante, igual de efectivo. Pero todo empezó aqui, en este ramo de flores siempre abiertas a tristezas por venir......



lunes, 20 de junio de 2016

PIANO MAGIC. "Set your clock by your heart (Best of)" (2015)


Casi 20 años en la carretera es un buen motivo para sacar estar colección de 22 canciones de una banda interesante, que siempre a la sombra se forjó con una discografía encomiable, una buena colección de paradas donde está permitido perderse en el postrock, el afterpunk, la música señuelo para soñar, el romanticismo del adiós.

Y en este "Set your clock by your heart", nos encontramos con muchos motivos para recuperar a Piano Magic. Desde 1996 Glen Johnson lleva conspirando con sus compinches para hacerse un hueco siempre en los márgenes, que es donde nacen las flores más bellas.

Y es que aquí cabe de todo. "Incurable", (ep 2006) el inicio, es electrónica de terciopelo,con la voz de Angéle-David repartiendo suavidad, da paso al after punk de "Dark horses" (de otro ep año 2008), donde parece que estamos acabando los 70, con un pie en The Sound y otro en Joy Division.

Piano Magic siempre supieron zarandear estilos, repicar campanas, gozar de las sombras. Por eso hubo una época que disco que sacaban, disco que comproba. Luego los perdí la pista, y ahora viene este "Set your..." para poner las cosas en su sitio y así vencer al olvido.

"Crown estate" (del disco de los gatitos), es una letanía que arranca pellizcando, para que naveguemos entre aguas frondosas de especulación y "Jacknifed" ( "Disaffected",2005), es una explosión guitarrera, postrock mientras Glen clava su garganta entre solemnes goces líricos. Geniales Piano Magic, siempre geniales.

El piano nos introduce en el misterio, el misterio de "You never loved this city", cuerdas al viento, clasicismo efectivo que te emociona hacia el éxtasis. Escucho "Love & Music" (también de "Desaffected") y no puedo parar de pensar en Adrian Borland. Seguro que si siguiera vivo, haría algo como este pedazo de tema.

También Piano Magic eran muy dados a las disgresiones electrónicas, a fabular entre teclados y minimales escenas, ("Bad patient" es un ornado ejemplo). Alan Sparhawk de Low, también aparece por aqui, en "Saint Marie", prestando su voz a un conato fantasmal a lo The Durutti Column. Colosal.

Más colaboraciones, "Dark ages" , Vashti Bunyan, y en "Your Ghosth", John Grant. Podria estar loando al disco toda la mañana, la verdad es que el reencuentro con Piano Magic ha sido bestial. Entrar en su mundo y perderse en las burbujas de "Snowfall soon",  o  llorar petunias cuando suena "Part Monster".

Nada es casual en "Set your clock.." Para quien no halla parado en su puerto que se detenga sin remisión, para quien ha bebido el licor prohibido de su veneno, siga en el pais del olvido,  mientras suena "Vacancies" y te conviertes en mariposa espectacular.


jueves, 11 de junio de 2015

THE HELIO SEQUENCE. "Negotiations" (2012)


Lo reconozco, Llevo dos escuchas de este disco de la banda de Portland, y no puedo decir más que ahora que Arcade Fire se han convertido en un bluff, ya tienes donde dejar tus tristezas y tus épicas personales. Con tan solo oír las dos primeras canciones del disco, "One more time" y "October", comprobarás que The Helio Sequence tiene todo para que subas el volumen de tu equipo y te emociones a raudales con su pop de corriente sentimental aderezado con guitarras que crispan y duelen.

Escucho el inicio de "Downward spiral" y parece que me voy a encontrar con Radiohead, pero no, las letras y las palabras van y vienen, los susurros se agotan, la magia pervive en cada entonación de Brandon Summer, guitarra y cantante de este portentoso grupo que desde ya me pongo a buscar toda su radiografía musical.

"Hall of mirrors" es otra bocanada de goce eléctrico, un vals que alegra y arremete, una suculenta descarga que te deja sin respiración mientras el sol aprieta tu piel y tu buscas sombras en los 80 para ubicar a estos americanos que saben hacen de la emotividad y la tensión su principal baza para mantenernos en vilo.

Y "Open letter" es un puro enjambre que me recuerda a The National cuando estos te hacía perder la cabeza con su indie rock de raices de corazón. Ahora que estoy solo en casa aprovecho y lo pongo más alto que mi voz, me quedo con los dedos agarrados a las letras mientras me meto un poco en esta tristeza que tengo hoy que no se de donde viene, y que se que mañana será resaca. Cuestión del vivir, supongo.

"When the shadows falls" es hojarasca y penumbra, cadáveres que se levantan  mientras la batería se une al festival de alfabetos de pulsiones afectivas. "Silence on silence" con su halo ochentero evoca y clama pasiones derbordadas, galimatías y soflamas que se vencerán con el correr de los días. Que buena sorpresa estos The Helio Sequence.

A los que disfrutamos con el paroxismo, con las inclemencias y el pop afectado, "Negotiations" será un abanico para airear tus males interiores. "December" y vuelta a empezar. Recojo las cosas de la casa, releo algo de ese libro de Philip K. Dick que me está sorbiendo, miro al cielo y digo que si, que ya es hora de salir

Me pondré el sombrero, caminare por el barrio, mientras en los oídos llevaré los aullidos de esta banda que recompone los silencios.


lunes, 6 de abril de 2015

PUMUKY. "El bosque en llamas" (2009)


Tras el paréntesis vacacional en tierras de dinosaurios, Discos Pensados empieza la semana con un disco de esos para ayudarnos a afrontar la vuelta a los quehaceres laborales cotidianos. "El bosque en llamas" es otra muestra más de que hay vida después de Los Planetas, con este grupo catalán que sabe tocarnos la fibra.

Con tan solo escuchar "Si desaparezco", con ese vendaval de lirismo desasosegante, remolino de noche que se quiebra en versos de colores ámbar, sabes que el disco te va a deparar gratas sorpresas (por aqui aparece Abraham Boba tocando el acordeón) para inflar globos de colores tormentosos.

El segundo disco del grupo comandado por Jaír Ramirez es rico en texturas y en irupciones guitarreras como en "Tu Marca", donde explosionan en un bacanal de ruido atrincherado entre nubes de voces que vagan por la infancia de la magia eterna. Me gustan los arreglos, los subes y bajas, la leyenda sónica en "El eléctrico romance de Lev Termen y de la Diva del Eter", donde crean un climax ambiental decorado con serpientes eléctricas y manías de andar por casa, trompeta incluida.

"Los enamorados" es una lenta travesía donde el pop es caramelo envenenado, palabras que van y vienen, amores que vagan en rúbricas del ayer, fotos destartaladas en cuadernos enfundados con ese nombre que el paso de tiempo no ha podido tachar. La portada del album, lo dice todo. Paroxismo y misterio. "Lobo estepario contra caballos desbocados", es puro postrock, catarsis de una banda que se forjó su propio camino, atrincherados en el acero frágil de los sentimientos al límite. Total.

A la espera de escuchar su ultimo trabajo, "Justicia Poética",  "El hombre bosque en llamas", con su reflexiones detonantes y sus lujosos parabienes instrumentales, nos da el pie para gozar con "La metamorfosis" y su despampanente hechizo, puerta de entrada a un laberinto donde rugimos con los recuerdos, donde festejamos en nuestros oidos que existan exhuberantes palpitaciones para alegrarnos la vida.

"El bosque en llamas" es una estupenda coartada para seguir apostando por los crescendos de corazón, donde grupos como Migala plantaron una flor, que Pumuky ha conseguido convertir en una floresta ardiente.


miércoles, 11 de marzo de 2015

NUDOZURDO. "Nudozurdo" (2002)


Leopoldo Mateos (guitarra y voz), Felipe Salazar (bateria) y Daniel Asúa (batería) ganaron un certamen de bandas en Pozuelo. Grabaron este disco y parece que nada ocurrió. Nula distribucción, lo vendían en los conciertos, y pasó de largo, como uno más de esos discos que se pierden en el anonimato, en el vacío. Vaya putada. En el 2010, se tuvo el enorme acierto de volver a editarlo.

Porque este homónimo disco es la leche. Llevo enganchado a "Viaje hacía mi" toda la semana. Por su urgencia y su melancolía, como un puñetazo de Bedhead, o como una foto en blanco y negro de The New Year.

De esas cosas que no se explican. Nueve canciones para incitarte al grito, que juegan constantemente con lo emocional, con un rock aspero y oscuro, queroseno y siniestros augurios ("Dentro de él") focalizados en un trío que se arma para hacer de la pena una arista del sentir.

También "Pulso", instrumenal, tiene algo que les hace extraños, divagantes, como recuperadores de viejas formas musicales de los 80, donde la oscuridad se erizaba la sombra a la lumbre de extremos deseos fundidos con el silencio. Oigo "Autoayuda" y me quedo absorto. Inicio tranquilo, con Leopoldo tensando la cuerda, concentrado en quemarnos, apañándosela para vaguear por un idílico mundo de minutos que no se cansan, dudas y desgarro, lamentos y presentimientos de que algo va mal. Y es ahi cuando viene la tormenta.

"Hasta que acaben por confundirnos" es un himno convencido de la tragedia,la tensión apaga las velas, la guitarra es como una sierra. De nuevo la sombra de The New Year. Pero distinto. Con poesia de pelambre de ángel. Con daños colaterales de sentimientos que yacen en lápidas sin datar.

Nudozurdo. Así, todo junto. La verdad es que una maravilla. Una luz que cuando suena "Ilumina tu cuerpo", te quedas impávido, como sumergido en un álbum de cromos de negruras que se cantan cuando por la mañana sales de casa para ir al trabajo. Aun de noche, con un libro en la mano. Pensando siempre al trasluz.

"Sólo sabe trabajar", tiene un aire Velvet, y el epílogo con "Lo que querías ser" es una granada que cae y te despeña por colinas interiores de colores peligrosos. Lástima que en su día no tuviera el impacto debido. Al mes que viene tendrán nuevo disco para acompañar también a "Sintética" y "Tara Motor Hembra". Espero una primavera de rugidos.


viernes, 15 de febrero de 2013

THE TWILIGHT SAD. "Forget the night ahead" (2009)


Estos escoceses me gustan. Colegas y teloneros de sus paisanos Mogwai, The Twilight Sad saben como hacernos emocionar con un buen puñado de guitarras eléctricas, líricas, metidas a remojo de corazón, calibrando nuestras sensaciones con arranques que por momentos me recuerdan a los fabulosos Kitchens of Distinction haciendo un juego de malabares con pócimas de rock frenético.

Producidos por un miembro de The Delgados (todo queda en casa) The Twilight Sad saben retorcernos las visceras con sus cadencias distorsionadas, con su climax que sube y baja, no bajando en todo el disco el listón, yendo a más a cada escucha del mismo.

"Reflection of television" es vibrante, serpentea con el bajo ejecutando su marcial encantamiento entre dosis programada de melancolía. "I became a prostitute", una de las mejores del lote, es una perfecta síntesis de lo bien que saben los escoceses manejar a su antojo la prudencia vocal con un mapa sonoro que no ceja de caligrafiar notas de rugidos de desamor.

Y es que echaba de menos un buen puñado de canciones con la suficiente ansiedad como para disfrutar y seguir muy de cerca a estos tipos que hacen cosas como "Made to dissapear", donde parecen crooners con gotas de The National.

The Twilight Sad son fiables. Y si no, sigue las pistas del piano en "That room". Marcan la estancia del sonido para después mirar hacia atras, relamarse de las heridas cuando la luna esparce sus delirios por el camposanto del silencio. Y si quieres oir algo que se acerque a Explosion in the Sky pero con un toque de rock oscuro, ponte "That birthday present" y flipa.

Fiables, rudos, nostálgicos, tiernos, brasas de luces internas, caos primigenio dibujando en el cielo campanas de buen rock. A seguir, si, sin duda a seguir.