miércoles, 10 de junio de 2026

MARK EITZEL. "The ugly american" (2003)

 


En "The ugly american" el bueno de Mark Eitzel se fue a Grecia, donde consiguió la ayuda de una banda de músicos griegos apasionados de su folkclore, para hacer versiones del cancionero de American Music Club, con  una solvencia que ralla la perfección ("Western sky"). 

La voz de Mark siempre comanda este crisol de tonos donde cabe desde una especie de minimalismo folk ("Here they roll down"), a lentas letanías esparcidas por el aire entre calmas incendiarias ("Jenny"), para recordar amores fallidos mientras te tomas un buen trago.

"Nightwatchmen" es otro de los puntos fuertes de un trabajo que quizás sirvió a Mark Eitzel como parada en mitad del camino antes de seguir rugiendo silencios en sus trabajos posteriores. "Take courage" toma otra forma de su original primera versión, para en "Anything" convertirnos en martires de su tristeza. 

10 temas que son como 10 rubores envasados al vacío, 10 temas para que nos sintamos cerca de este cantautor de tantos dolores y suavidades siempre íntimas. Escuchas las reinterpretaciones de "Last habour" y "Love's humming", con instrumentos griegos, y no puedes más que festejar viejos recuerdos que vienen de golpe. Otro gran disco de Mark Eitzel. 



lunes, 8 de junio de 2026

LOVE OF DIAGRAMS. "Mosaic" (2007)

 

 

Este trio Australiano sacaron solo cuatro discos en su corta carrera, pero dejaron suficiente huella como para que su sonido afilado, su distorsión repleta de seísmos, no diga a las claras la capacidad que tenían para empantanarse entre volutas de humo y electricidad. 

En este su segundo disco, con ese inicio brutal con "Form and function", no tienen reparo en fustigarnos con alegría entre bombarderos de post punk activo, "The pyramid", siempre agitando una coctelera que como se nos muestra en "At 100%" supura daños corrosivos para la calma. 

"Ms V. Export" es una barco a la deriva de noise tranquilo, para volver a la carga sin pausa con "Confrontation". En "Mosaic" también hay sitio para pequeñas gemas envenenadas como "Single cable" que nos acerca al recuerdo de Elastica, o "All the time" y su adictivo poder embaucador tejiendo sombras como parte fundamental de un ideario musical repleto de rabia y sin concesiones. 

En "Trouble" filtrean con la no wave, para terminar por todo lo grande con "(Untitled)". Buena banda la del país de los canguros, que pasaron de puntillas pero que dejaron una buena dosis de inflamación sónica. 


miércoles, 3 de junio de 2026

JOE JACKSON. "Hope and fury" (2025)

 


De momento a día de hoy, mi disco del año. Lo que ha hecho Joe Jackson en este "Hope and fury" es para subirse por la paredes desde que suena ese pelotazo rítmico llamado "Welcome to burnin-be-sea". Vaya sonido, que suenen trompetas y se escuche aclamaciones, el estado de forma de Jackson es simplemente espectacular. 

Y es que un músico de la inquietud de Jackson no se iba a contentar con seguir un solo camino. Su carrera está plagada de cambios estilísticos de todo tipo (swing, música electrónica, new wave, orquesta, jazz...). Aquí ha tenido la enorme idea de incluir elementos latinos como el que vemos en esa explosión sónica llamada "I'm not sorry". Para no parar de mover los pies en horas. 

Y luego están las canciones, y todo "Hope and fury" es un chorreo incesante de melodías, de temas, que te dejan un regusto brutal en tus oídos. El encanto new wave de "Made god laugh" es para ponerte la servilleta y esperar a disfrutar el placer del menú que sigue con "Do do do" y esos sonidos que nos envían de golpe a finales de los 70.

Los teclados de "Fabolous people" te hechizan nada más sonar, y en "After all this time" son de nuevo los ritmos latinos quienes toman la batuta en una espectacular canción. Vaya sonido se gasta el bueno de Joe en este 2026. "The face" transita en una especie de prog con rosas en las guitarras, para en "End of the pier" caer de bruces antes este mago con la varita siempre preparada. 

En Otoño viene por aquí. La verdad es que artistas como este ya nos quedan poco. Una maravilla su carrera, su pasado y su presente, parece adolescente aun, después de tantos años. Bravo por Joe. 


lunes, 1 de junio de 2026

NADA SURF. "The proximity effect" (1998)

 


Es mi disco preferido de Nada Surf. Sin ninguna canción que baje el nivel de uno de los discos más radiables en aquel lejano 1998, repleto como encontramos en "Hypersace" y sobre todo en "Amateur", hits de esos que han perdurado en el tiempo, indie rock balsámico, melódico, repleto de suficiente artillería eléctrica como para sacar del olvido a este gran grupo. 

La banda de New York comandada por Matthew Caws y el español Daniel Lorca, en este segundo trabajo, pusieron las bases de una carrera con sus altos y bajos, pero siempre repletos de honestidad. ¿Qué podemos decir cuando te topas con esa emocional "80 windows" repleta de aristas sentimentales? Disfrutar a tope de ellos. Como ese cañón llamado "Mother's day", o la delicadeza que te deja helado de "Troublemaker". 

Así eran Nada Surf, en estos inicios prodigiosos, con torrentes eléctricos del calibre de "Bacardi", para tararear y bailar sin parar, o turbulencias como "Dispossession", o rabiosos singles como "Slow down", repleto carisma y rabia. 

Ya en la recta final, "Silent fightning" y "Spooky", vienen a confirmar la grandeza de un grupo que siempre se mantuvo fiel a unos principios, honestos y radiantes en su manera de enfocar un indie rock para todos los públicos. 


sábado, 30 de mayo de 2026

LOU REED. "Ecstasy" (2000)

 


"Ecstasy", el disco número 18 de Lou Reed, con esa magnífica portada que parece que te este llamando para una pronta escucha, es otra muestra más del arte del músico que tantas buenas horas nos ha hecho pasar. 

Directo y roquero, contundente desde que empieza a sonar "Paranoia key of E" o "Mystic Child", "Ectasy" es otro de los trabajos donde la maestría de Lou alcanza cotas de esas donde muy pocos puedan llegar. Tan solo con recordar que en aquellas fechas en Austria subió al poder el ultraderechista Haider, y Reed anuló sus conciertos allí, nos dice mucho de como era el gran Lou. Se echa en falta que los grupos y músicos que amamos ahora, tengan más compromiso con lo negro que está todo y lo que nos viene. Parece que a muchos les da miedo hablar. Así nos va. 

En "Ectasy" hay canciones sobre el desamor, sobre las relaciones,  y las canciones, como la que titula el álbum, funcionan a la maravilla desde la primera escucha. Lenta, tranquila, parsimoniosa. Qué hermosura. "Modern dance" es otra apasionante tonada de esas que te embruja sin pedirte permiso. Joder, los pelos de punta. 

"Tatters" es otro de los puntos fuertes de un compacto trabajo donde parece que reverdecen los campos por donde pasea Reed su carisma desbordante a pruebas del efecto del paso del tiempo. Me sigo emocionando como cuando la escuche por primera vez con "Turning time around" y esa fragilidad que todo lo inunda. 

Un disco como "Ecstasy", para recordar al que tanto amamos, un disco como este para soñar con el hombre de la Velvet, un disco como este para sentir que nos hacemos viejos, un disco como este para sentir que aún nos quedan células rebeldes jóvenes. 


jueves, 28 de mayo de 2026

DEATHCRASH. "Somersaults" (2026)

 


Puede ser sin riesgo a equivocarme que Deathcrash sea la banda más en plena forma dentro del slowcore actual. Sus canciones tristes te llegan sin matices, la melodía que nace de la lentitud se enrabieta para como vemos en el tema que titula el disco, dejarnos un magnífico sabor de boca. 

Y es que quizás estemos ante el mejor disco de los londinenses. Te cogen de la mano y no te sueltan. "NYC", es otra agitada y concreta canción de inmediata puesta a punto de una serenidad frugal acompañada con buenos arreones de guitarras. 

Todo "Somersaults" rezuma calima, sosiego, un mar de suspiros que en temas como "Triumph", haces que te sientas incomodo en la silla, que te quieras levantar, dar una vuelta, pensar sintiendo cosas tuyas, al albur de esta banda sonora de climas interiores de susurros. 

Belleza y tristeza, tristeza y belleza. Ahora le toca a "Bella" y su abanico de pasión desaforada que da la voz a "The thing you did", otro pulso a favor de la radiación de intimidades socorridas. Cuando más se parecen a Codeine es en "Wrong to suffer", colisión de aristas internas, letanías en manga corta, para en "Stay foerever" corear sin remilgos nubarrones y mil tormentas. 

Buenos estos Deathcrash, un buen motivo para desempolvar tus viejos vinilos de Codeine. Desde la calma total hacia cielos imposibles. 


lunes, 25 de mayo de 2026

MOONSHAKE. "The sound your eyes can follow" (1994)

 


La banda inglesa Moonshake formó parte de esa primera andanada de bandas de post rock (Labradford, Tortoise, Laika, Pram entre otros), que pusieron patas arriba la escena musical a principio delos 90. A mi modo de ver el post rock, se les queda corto al grupo de David Callahan. 

Lo suyo eran collages nerviosos donde el saxo se divertía ("Your last friend in this town"), en una continua serenata de ritmos rotos como vemos en la impactante e inicial "Joker John".  Dieron el pelotazo con el primer disco, el mejor de sus cinco trabajos, "Eva Luna", (1992), y este, su tercer disco es el más experimental de todos, con gozadas como "Just a working girl". 

Escuchando ahora este "The sound your eyes can follow", puedes ver con bastante claridad, los movimientos británicos actuales en la vertiente post punk. Estoy seguro que las bandas de la islas se han aprendido este lp de memoria (Squid, The Murder Capital, Yard Act).

Lo de Moonshake es una auténtica coctelera rítmica ("Ghosts of good intention"), repleta de un art rock donde los vientos juegan un papel fundamental ("We're making war"). Mi favorita, la casi punk "Shadows of tall buildings" y su descontrol volcán que es imposible que te deje indiferente. 

Para terminar, una soplo de casi jazz con "Into deep neutral". Vaya lujo. Lo dicho, este grupo hay que recuperarlo si o si. Verdadera premonición musical de lo que vino después. 



viernes, 22 de mayo de 2026

THE TWILIGHT SAD. "It's the long goddbye" (2026)

 


La espera ha merecido la pena. Después de siete años en barbecho, los escoceses The Twiligh Sad sacan un portentoso trabajo, rodeado de grandes músicos, (el inicio brutal con "Get away from it tall", la más feroz del disco, cuenta con la colaboración de Alex MacKay de Mogwai.), y donde nos demuestran que son unas de las mejores bandas de post punk del momento. 

Tristeza, épica, guitarras saturadas, se ven acompañadas también de cierto aire cold wave, que sienta de maravilla al grupo de James Graham, junto a esa forma tan suya de cantar,("Designed to lose") que fue una de las cosas por las que todos los trabajos de The Twilight Sad hayan aparecido por Discos Pensados, todos ellos con nota alta. 

"Attempt a crash landing" es puro 80. Vaya teclados, para regocijo, para nosotros, los disfrutones del post punk, los que vemos en lo negro la luz y la esperanza. La tensión que crean te atrapa. Al disco hay que darle escuchas. A la primera no entra de golpe, pero poco a poco va llenando espacio en el ambiente, va creando balsas de luces emotivas. 

Lo grande aparece cuando escuchas "Waiting for the phone call" y nos encontramos la primera de las tres colaboraciones de Robert Smith, que a la guitarra, se muestra audaz, en una pieza electrónica desaforada. No me extraña que les lleve de gira el bueno de Robert. Parecen herederos a su manera de ese legado tan especial de The Cure. 

Piano y suavidad en "The Ceiling underground" para tranquilizar un poco este vaivén frenético, que da paso a "Dead Flowers" , donde de nuevo Smiths entra en escena para colapsarnos a todos. "Chest wound to the chest", viene a reafirmar que lo de Twilight Sad no es ninguna broma, que lo que ya escuchamos en sus anteriores trabajos significa que lo suyo no es un farol. Un grupo este que no hay que perdérselo. 


miércoles, 20 de mayo de 2026

LOW. "Secret name" (1999)

 


Seguimos con la dulce y gozosa tarea de traer a Discos Pensados discos de mis amados Low. Esta semana el encantamiento nos viene del que fuera su cuarto lp "Secret name", que contó con Steve Albini en la producción. Qué mas se puede pedir para hacer de la tristeza un abrigo de esperanza. 

Escuchas "Two-steps" y sientes a la desaparecida Mimi Parker cantar entre adelfas premonitorias de extrañas angustias, y sientes que todo tu cuerpo tiembla, que se para el tiempo, que tu mente y tu corazón necesita un descanso para evaluar tanta belleza. 

Podría escribir horas y horas sobre lo que me produce la escucha de la música de Low. Me genera automatismo que amplifican la ya de por si querencia mía por soledades impetuosas, por guerras internas provocadas por gritos silenciosos ("Weight of water"). 

Luego "Missouri" y ese dueto tan característico entre Alan y Mimi, y parece que de golpe todas las tormentas del mundo organizasen una velada de boxeo con tu corazón henchido de pena y de viajes remotos a islas siempre abandonadas. 

En "Don't understand" se parecen a Swans,  y en "Immune" desprenden esa levedad maravillosa que ha hecho de ellos los amos del slowcore. Es imposible resistirse a este tipo de sonidos, edificantes, contemplativos, repletos de molinillos de viento de ternura. 

Y en la parte ya final, cuando suena "Will the night" y "Home" resulta que te miras en el espejo del baño, y te aparecen pequeñas sombras de lágrimas bajo los ojos, tenencia ilícita de dolor en una cara que se desencaja con la evocación que provoca la música de estos seráficos seres. 

No me canso de oírles, de pertrechar fechorías de palabras al albur de esa secuencia musical que despide estas flores en un jarro repleto de ebrio liquido sanador. 


domingo, 17 de mayo de 2026

MIST. "Bye bye" (2015)

 


Vaya elegancia que transmitían esta banda holandesa de indie pop, comandado por Rick Treffers. El nombre (niebla) viene bien a lo que nos regalaron en sus seis discos repletos de delicadeza, artesanía pop (como suena "Weightless"), aristas de una cortesía sonora brutal. 

"Bye bye", el que fuera su segundo disco se abre en plan majestuoso con el tema que titula el trabajo, y a partir de este comienzo, todo transcurre por caminos donde a veces como en "Only for a moment" se aceleran algo en una especie de pop electrónico, para en "Slow man", continuar por la senda de una calma maravillosa. 

"How to drain the swamp?" es otra reliquia sonora que vale para atardeceres con sombras, para confeccionar ramos de orquídeas mientras te sube la tensión del cariño. "Heart surgery" es otro pétalo rendido en un paseo entre palabras perdidas que jamás encontrarán el destino de un afecto añorado. 

"Relapse in time" es otra de las gemas de este arcón de melodías con sabor a otoño todas ellas, confabuladas con atardeceres con síntoma de pestañeo del corazón. Todo "Bye Bye" es un laberinto de suspiros, un puzzle de cartas mandadas al azar para sumergirnos con pasión  en el entramado de un grupo que jamás dio un paso en falso. 


viernes, 15 de mayo de 2026

TROPICAL FUCK STORM. "Fairyland codex" (2025)

 


El inicio de "Fairyland codex", el último trabajo de los australianos Tropical Fuck Storm, no podía ser mejor: "Irukandji syndrome" y su iracundo sonido, donde los ex-The Drones, Gareth Liddiard y Fiona Kitschin, se nos meten en el bolsillo de una manera inmediata. 

El sonido de Tropical Fuck Storm, como en sus anteriores discos, siguen siendo ese volcán descacharrado, conviviendo siempre con el caos, pero donde hay tiempo como en "Stepping on a rake", de los mejores temas de su carrera, para una delicadeza que apabulla. Extraordinaria. 

"Teeth marché" es otra de esas joyas con sonido despampanente, como si asistiéremos a una revisión orate de B-52'S. Me encanta estos nuevos registros de los Tropical, cuando como en la que titula el lp se mueven en pasajes donde reina una calma que adormece. 

El video que acompaña "Dunning kruger's loser cruiser", define a la perfección la valentía y el sonido tan particular de un grupo que ya ha puesto su pica en nuestro corazón tan necesitado de cosas como esta. 

Y luego para terminar este viaje tan brutal, "Moscovium", con sus continuos subes y bajas, la mejor forma de acabar un disco de esos que engancha desde la primera escucha. Y es que los TFS, son muy grandes. 


miércoles, 13 de mayo de 2026

MENDELSON. "Quelque part" (2000)

 

Mendelson ha sido uno de los grupos más importantes de la escena independiente francesa. Discos como este "Quelque part", lo confirman. Comandados por Pascal Bouaziz, supieron llenarnos de zozobra, de guitarras que dan pena, de saxos que viven en continua depresión ("Le brouillard"). 

La música de Mendelson siempre incomoda, siempre transpira riesgo y una voluntad de transgresión continua, como vemos en la que titula el cd, lenta, cadenciosa, con Pascal como siempre recitando y que da paso a "Katherine Hepburn", otra joya decadente, poblado de minutos para la conmoción. 

Tristeza infinita en unos temas que como "Pinto" son pinceladas evocadoras de una nostalgia por venir, con cirros caídos en desgracia que se empeñan en dibujar en el cielo mustias postales para seducir a la noche.

Siempre he disfrutado de Mendelson, siempre he gozado de esa arritmia provocadora de suspense y noche de tensión alta. "Quelque part" también contiene la para mi mejor canción de su discografía, "Monsiuer", incendiario paseo electrico y que te desborda, con un saxo desquiciado que entre susurros de atrapa y te hace soñar delirios. Vaya canción. 

"Une vie tranquille" viene a decirnos adios, como diciendo que a pesar de todos los dramas, de las disidencias del existir, hay la posibilidad de cerrarlos ojos y volar tranquilo hacia espacios tranquilos donde abunde la cordura. Mendelson, si no los tiene en tu agenda, apuntalo sin perder el tiempo. Un auténtico torbellino. 


lunes, 11 de mayo de 2026

LOU REED. "Set the twilight reeling" (1996)

 


"Set the twilight reeling", el que fuera disco número 17 del gran Lou Reed, fue un trabajo que el músico de New York, dedicó a la que fuera luego su esposa, Laurie Anderson, y empieza de la mejor manera posible con la eléctrica y efectiva "Egg cream". 

La verdad nunca entendí que este lp fuera considerado como una obra menor de Lou. Aquí no hay desperdicio, no hay sobrantes, ni temas que no aporten  garantías de lo que fue toda su carrera: brillantez, emoción, siempre las cosas bien hechas. Hasta contiene una de las mejores canciones que grabó en su carrera, la espectacular "NYC  man".

"Finish line" fue un tema dedicado al que fuera su socio de correrías en la Velvet Underground, Sterling Morrison,  fallecido el año anterior, y  en "Trade in" vuelve a los aires más tranquilos y sosegados de "NYC man". Y es que Lou siempre fue un todo terreno. "Hang on to your emotions" es una vacilada, y "Hooky wooky" es la clásica tonada de Lou. 

"The proposition", es otra de esas piezas características de Reed, para terminar el trabajo por todo lo grande con la que titula el trabajo, la que escenifica a las claras toda la valía de un artista ya inmortal con un legado que perdurará siempre. 



viernes, 8 de mayo de 2026

THE NAMES. "Encore!" (2025)


 The Names se formaron en Bruselas a finales de los 70, sacaron  un discazo en el año 1982, "Swimming", y tuvimos que esperar hasta el 2009, para llenarnos de nuevo con su post punk vintage, con sus teclados resultados en el muy interesante "Monster next door". 

De gran noticia fue la aparición el año pasado de su cuarto, que empieza por todo lo grande con una especie de himno coldwave, "Last train from nowhere". Un puntazo. Como "Procrastination" donde el grupo de Michel Sordinia se lo pasa a lo grande mirando por el retrovisor de un pasado lleno de oscuridades benditas. 

Y es que un grupo que militó en el sello Factory hogar de Joy Division, siempre tendrá cosas que decir. Y todas ellas buenas. Como "Touch, touch, touch" y ese aire a Magazine que te engancha de manera inmediata.

"Encore!" esta repleto de canciones que se desperezan a base de teclados envolventes ("Apophenia"), o gemas melódicas de esas de enganchón inmediato ("Sunny side"). Mi favorita, "Swimming with Brian Jones", con sus mordiscos de distorsión radiante. 

"Mort d'Amour" es puro romanticismo repleto de susurros que perforan el corazón. Así hasta que acaba este viaje con "Laudanum", la mejor manera de mediante al cloroformo musical quedarnos extasiados por este viaje al pasado tan fructífero y elegante. 


miércoles, 6 de mayo de 2026

LOW. "Long division" (1995)


 Este mismo mes aparecía por el blog la crítica de "The curtain hits the cast", el que fuera el tercer disco de una de mis grandes debilidades, estos Low, que tanto bien han hecho para esta Venecia de sentimientos que es el slowcore vertiente aflicción.

"Long Division", su segundo trabajo, redunda en todo lo que se puede decir de una producción de Low: desde que suena "Violence", austeridad, sensibilidad a raudales, estados sobrecogedores de conciencia que te deja rendido, al albur de una amalgama de sonidos para temblar. 

¿Quién se puede resistir a canciones como "Below & above" y esa caligrafía íntima? ¿O a ese rugido silencioso que es "Shame"? Banda siempre perfecta para tus intimidades abordo de un mercante a deriva, con restos de ayeres descompuestos, mientras las gaviotas volando arañan el silencio con su agresivos vuelos invasores ("Throw out the line").

Low evoca, Mimi y Alan, Alan y Mimi, reparten la barajas con las cartas manchadas de un hollín de derrota, componen alrededor de una fogata donde nacen historias de amores que nunca pudieron ser, de besos robados en la trinchera del dolor, de abandonos que saben a deshojar margaritas un día de tormenta ("Swingin'"). 

Por eso los amo tanto. Sirven de perfecta banda sonora para mis pensares aciagos, para mis reflexiones a pie de una urna donde se guardan los restos de ese juventud tan lejana ("See-through"). Hasta cuando se ponen más minimales y heladores, como en "Turn", ofrecen suficientes motivos para que tengamos sueños con ellos. 

"Stay" es otro de esos restos de naufragios que llegan a la arena de la playa cuando menos te lo esperas, un tonada fúnebre para respirar hacia dentro. Cuánta belleza. Cuánto dolor. Eternos Low.  Qué pena que se nos fuera Mimi. Queda para la eternidad su voz y sus canciones tan necesarias. 


domingo, 3 de mayo de 2026

MEDICINE. "The buried life" (1993)


 Qué pedazo de banda eran Medicine. Hijos de los 90, fueron uno de esos grandes grupos que nos quedaron en nuestra retina auditiva, en esos maravillosos años.  Shoegazing desde Los Angeles, que en este el que fuera su segundo disco, se disfruta de principio a fin, como vemos en la inicial  y descampanante "The pink" y su continuación con "Babydoll". 

Mucha distorsión, mucha melodía, muchas aristas donde perdernos en un bucle constante de ruido y melodía, el grupo comandado por Brad Larner y con la voz de Julia Monreal, edificaron una vibrante carrera de shoegazing con altas dosis de feedback ("Slut"), donde es imposible sustraerse, a esa telaraña sónica que no deja noqueados desde que los escuchamos por primera vez ("She knoes evertything" es una muestra vehemente de este vendaval). 

Los conocí con su primer trabajo, "Shot forth self living" (1992),  y hasta 2022, donde sacaron "Drugs" su ultimo disco, no han parado de pergeñar auténticas excusas musicales para que amemos el shoegazing ("Something goes wrong"), donde como no, el recuerdo de Lush, Chapterhouse, Ride, y otros afiladores del género, se hace presente cuando te pares con ellos. 

El disco no tiene descanso, como vemos en "Never click", y ese galimatías de envolvente emoción que te deja sin aire o "Fried awake" y ese revoltijo saltarín de notas y más notas orates desperdigadas por el aire. 

Ya en la parte final, "I hear" y sobre todo "The earth is soft and white", no hacen más que confirmar que lo Medicine siempre fue algo serio, para tomar en consideración. No les olvidamos. 





viernes, 1 de mayo de 2026

LLOYD COLE AND THE NEGATIVES. "The Negatives" (2000)

 


Lloyd Cole & The Negatives, duró lo que duró este disco. Pero la cosa, después de tanto tiempo, mereció la pena. Siento una especial debilidad para toda la carrera post-Commotions de Lloyd Cole, siempre me pareció un gran compositor, con una gran voz, con grandes canciones. 

Este trabajo está repleto de esas gemas melódicas a las que nos tiene acostumbrados Cole. El inicio con "Past imperfect", es la mejor manera de engancharte a un sobresaliente disco, lleno de pequeños himnos para sobrellevar lo cotidiano. 

Pop de ese que se erige eterno ("Impossible girl"), canciones tremendas como "No more love songs" repletas de susurros, acariciadora y repleta de zonas de confort para el ánimo. O "What's wrong with this picture" un jolgorio para tu alegría. 

"Negative attitude", es otro plato fuerte dentro de este elenco de perfectas canciones que son perfectas para los que tantos seguimos las andanzas del bueno de Lloyd Cole. "Vin ordinaire" la llevo escuchando en bucle toda la semana, y "Tried to rock" es otra pequeña miniatura artesanal para regocijo sanar los malos días que tenemos. 

Todo este "The Negatives" esta repleto de esas esenciales maneras que siempre ha tenido Cole de ver el pop como un oficio para amanuenses delicados. Una gozada volver a Cole y no olvida su gran destreza de artista.


martes, 28 de abril de 2026

SHARP PINS. "Radio DDR" (2025)

 


Vitaminas de power pop para contrarrestar las alergias primaverales, de parte de este grupo comandado por Kai Slater, también músico de Lifeguard. El comienzo de "Radio DDR" te hace recordar de manera inmediata a Guided by Voces, y también por que no a tantas bandas de jungle pop que amamos. 

Nos encontramos pepinazos de pop certero de ese que se hacía en los años 60, como "Lolerei" y ese magnífico juego de voces, que se repite en "You don't live here anymore". Fulgurante y colosal. Aunque cuando más me gustan es cuando elevan el sonido de sus amplis y juegan con nosotros al escondite ("If i was ever loney"). 

"Sycophant" es otra pieza delicada, orfebrería de un pop que se derrite en tus manos, balada para danzar entre hojarascas corrompidas por el efecto del hechicero calor. "When you know" es la más furiosa de este abanico de canciones que hace que el disco se vaya a la hora de duración. 

"Chasing stars" vuelve a los rincones más suaves, sin rabia ni colapsos sonoros. Bella y radiante que da paso a otro pelotazo de feedback con "Is it better". Así se va desarrollando un trabajo que siempre con subes y bajas continuos, donde los mayores aciertos están en los temas donde los encontramos más inflamados, aunque el resto, participa de esa sensación general de que mirar hacia atrás con buenas ideas, es un acierto siempre a destacar ("Storma Lee"). 



domingo, 26 de abril de 2026

MCENROE. "Las orillas" (2012)

 


Siempre me gustaron McEnroe. Me parecieron  (a su manera claro esta), unos familiares cercanos de Migala siempre, quizás más introspectivos, más relatadores de vivencias diarias donde el dolor, la ausencia, el recuerdo, dejan un poso profundo en el ser. 

En este, el que fuera su tercer disco, no pueden empezar más efectivos, con la retadora y sublime "La Palma", lenta, pausada, repleta de suspiros evocadores y con un final casi de estruendo y distorsión.  Prima en el trabajo del grupo de Getxo, la delicadeza, la tranquilidad ("Agosto del 94"), con la voz de Ricardo Lezón como arma para dejarnos seducir. 

En "Vistahermosa" una ruptura amorosa es el objeto de unos minutos largos de emoción, post rock anzuelo de jardines floridos, palabras y más palabras de tristeza. En "La cara noroeste" nos encontramos con la versión más pop de McEnroe, suave, himno de sonrisas gastadas, febril celebración de los días de aplausos y alivio. 

"Las mareas" es otra celebración de la calma, de la aceptación de las cosas tal como son, de que hay ocasiones que es mejor resignarse antes que caer en una cascada de depresión. Mi preferida, casi al final, "En mayo", como un rayo desgarrador de distorsión. 

Buen grupo McEnroe, otoñal y capaces de repartir entradas para un festival de sentimientos a flor de piel. Buenos hacedores de canciones íntimas y pequeñas. 



viernes, 24 de abril de 2026

GUIDED BY VOICES. "Thick rich and delicious" (2025)


 Antes de la edición del que es el disco número 42 en la carrera de Guided by Voices, se escuchaban voces en los mentideros anunciando la posible separación del grupo de Pollard, después de este disco. Que les den a todos. Los Guided siguen más vivos que nunca, con varios singles que anuncian disco próximamente. 

Este "Thick rick and delicious" es tan delicioso como el titulo del lp, con melodías superlativas solo al alcance de algunos portentados como cuando escuchamos  la vibrante "(You can't go back to) Oxford Talawanda".

La creatividad de Robert sigue rallando de una manera sobresaliente, regalándonos un trabajo que en nada desentona con sus últimos lanzamientos, donde es imposible aburrirse con cosas como "Phantasmagoric upstars" o esa delicia llamada "Lucy's wolrd".

"Our man Syracuse" es otro pildorazo de power pop radioactivo, distorsión a raudales, estribillos que se te clavan, nostalgia vencida por ese afán de Pollard de no parar en esa producción de locos que tiene. "Xeno urban" es otro atronadora fogata en medio de los 90 donde acudir para sacar nuestra melancolía a pasear. 

Y querían jubilar al bueno de Robert. No le queda cuerda todavía. Tan sólo escuchando "A tribute to Beatle Bob" te das cuenta que lo de Guided By Voices sigue siendo un monumento contra el paso del tiempo.

Temas de dos minutos, algunos de tres y medio, como siguen siendo norma de la casa. Aquí no hay tiempo para el aburrimiento, esto no para ("The lighthouse resurrection"), y cuando llegamos al final con "Captain Kangaroo won the war", no tienes mas remedio que volver a empezar a escuchar el disco. Eternos e inmortales!!!!!!!!!!!!!


miércoles, 22 de abril de 2026

MARK EITZEL. "60 watt silver lining" (1996)

 


Siempre he tenido una especial debilidad por Mark Eitzel. En los 90 con su banda American Music Club, puso su dosis de tristeza y de canciones siempre redondas, a una época donde lo que predominaba eran la distorsión, el bello ruido, los paseos salvajes por el conocimiento de tantas bandas que nos conmocionaron. 

Tanto con su banda, como en solitario, no me he perdido ninguno de sus proyectos, y este "60 watt silver lining" le tengo un especial cariño, quizás por el acompañamiento musical que tiene de músicos de sesión de jazz, que hace que el sonido que conocemos de Mark,  ("Sacred heart" podría estar en cualquier disco suyo), se vea acompañado de otras sonoridades todas ellas radiantes. 

Temas como "Always turn away" con el piano como principal guía en este transito por la delicadeza, o "Saved" y ese aire música que se escucha en club nocturnos donde van a parar los que corren por las noches a lomos de su tristeza, hacen que "60 watt silver lining" sea un disco muy especial en la discografía de Mark. 

En "Cleopatra Jones" es la trompeta la que manda, y en "Wild sea" te puedes imaginar a Eitzel en el barco de portada del álbum, regodeándose en el silencio, recordando viejos disgustos, o preparando canciones para sus próximos proyectos. 

Y es que queda tan lejano 1996. Pero "Aspirin" suena inmortal, como "Some bartenders have the gift of pardon", y esa llamada al ocaso, a la rendición por fatiga, a los murmullos noctámbulos programados para mantenerte siempre alerta ante los vaivenes de la vida. 

"Everything is beautiful" termina este paseo por la zona más intimas de Mark. Un regalo "60 watt silver lining", para días nublados o tardes repletas de melancolía. 



lunes, 20 de abril de 2026

LES SAVY FORTH. "Go forth" (2001)

 


El tercer disco de la banda de Providence de post hardcore, es el que ejerce de puente entre sus primeros trabajos más escorados a sonidos cercanos a Fugazi, para terminar en un punto donde se une la rabia, y ciertos matices que los acercan al indie rock. 

"Go forth" empieza con dos singles seguro de éxito instantáneo, ("Tragic monsters" y "Reprobate's resume"), donde el poderío vocal de su cantante Tim Harrington,  tiran del carro de un grupo que hasta se acerca a una especie de post punk funk en "Crarwling can be beautiful". 

En "Disco drive" ya no encontramos la furia de antaño, convertidos ya en algo más asequible, no perdiendo interés, pero si algo de esas fuerza que nos embaucó en sus comienzos. Temas cortos con pegada, como "Daily dares", juntos a pequeños hits melódicos de esos que se degustan con placer pero también se olvidan al rato ("One to three"). 

Con Les Savy Favy me pasa que en su día cuando los conocí si que me engatusaron con ese juego entre rapidez instrumental y un enfoque indie del post hardcore que les hacía divertidos. Ahora ya me sorprenden menos, a pesar de que "Go forth" contengan buenos temas  ("Pills" es una bomba), otras tracks como "No sleeves" o "Bloom on demand", muestran las costuras evidentes de un género, el post hardcore, que como pasó en su día al post rock, no ha envejecido bien. 



jueves, 16 de abril de 2026

LOW. "The curtain hits the cast" (1996)

 


Nadie como ellos para dibujar la tristeza. Para pintar en una paleta colores grises de melancolía con alguna lágrima pasada de hondura, descargando aguaceros en tu sentir, cuando te sientas en casa, das al play y suenan cosas como "Anon", el inicio de este viaje que te desborda a base de ramalazos de lluvia fina. 

Siempre tendremos tiempo para recordar a la desaparecida y añorada Mimi Parker, que junto a Alan Sparhawk, su pareja, nos llenaron de pesadumbre, de emoción, con una discografía que los posiciona en lo más alto del slowcore, este estilo basado en la lentitud, en programar visiones de espacios catárticos de silencio. 

En este, el que fuera su tercer disco, tenemos joyas inmortales del calibre de "The plan", que suenan una y otra vez cuando tienes querencia de soledades salvíficas. Low tenían la facultad de sobrecogerte ("Over the ocean"), y tu no tenías más remedio que secarte las lágrimas cuando entra de sopetón el aire frío en tu alma ("Mom says"). 

Qué dulzura desprende la voz de Mimi en temas como "Coattails", con ese ritmo sincopado, seco, minimal y perfecta representación de un slowcore bañado con el sudor de los recuerdos. La hora que dura "The curtain hits the cast" es un vaivén de magia que te envuelve, donde esta definido a la perfección todo el ideario de un grupo que supo hacer algo que solo esta destinado a los grandes: tener una voz propia reconocible, marcar época, llegarnos al corazón ("Laugh").

Los catorce minutos de "Do you know how to waltz", experimental y extrema, repleta de miedos, pone el punto más alto de un trabajo que como todos los de Low no te deja indemne, te retuerce, te hace disolverte en una pasión desaforada por los espacios del ser donde habitan lo trágico, lo efímero, lo bello. Grandes siempre Low. 


martes, 14 de abril de 2026

YOUNG WIDOWS. "Power sucker" (2025)

 


La propuesta de Young Widow, me deja tras bastantes escuchas algo frío. Llevaban 11 años sin sacar disco, desde "Easy pain", y siguen en ese lugar donde se une el noise rock y el posthardcore como vemos en la inicial "The Darkest side", que asi de primeras, te hace esperar grandes cosas en el álbum. 

Y el caso es que después viene la mejor del lote, "Every bone", con ese estribillo que se te queda al instante, y dices, joder, parece que esto va a flipar. Pero cuando te metes de lleno en el álbum, con "Call bushit", te das cuenta que la cosa empieza  a ser algo reiterativa. 

Si, la verdad es que no será por pegada, que la tienen, pero escuchas "Exit slowly" y suena algo a mazacote, piruetas sónicas que como "Power sucker" o "Balloon", te dejan poco contento. Esperaba algo más de los que en su día fabricaron cosas como "Old wounds" (2008). 

Deberían por los menor haber introducido más matices, no caminar a marcha martillo con temas como "Turned out alright", casi bordeando el metal. En fin, una pena. disco para olvidar. 


domingo, 12 de abril de 2026

MAN ON MAN. "Provincetown" (2003)


 Roddy Bottum (ex-Faith No More, también estuvo en Imperial Teen entre otros) y su pareja, Joey Holman, empezaron a pergeñar el proyecto Man On Man, durante la pandemia, donde ya esbozaron lo que en este segundo trabajo, es una realidad: lo suyo no es una broma. 

Reivindicativos siempre contra la discriminación sexual, "Provincetown" es un disco de indie rock con diferentes ropajes, como el bailarín inicio electro de "Take it from me", para en "Showgirls" pasar ya las guitarras a ser las culpables de que este disco funcione tan bien. 

"I feel good" es un grito para no parar de danzar jamás, para que viva el hedonismo, para gozar de la vida sin malditas cortapisas. "Haute couture" y "Peggy" son otros dos canciones de esas que funcionan como hits tranquilos para vivir rebosando felicidad. 

"Feelings" es otra golosina pop que da paso a la ruidosa "Gloryhole", distorsión a raudales, himno que  desborda, grito para luchar contra los homófobos, en este mundo que vivimos tan llenos de mentes obtusas y rancias. 

Lo mejor, para el final, con "Hush" y la colaboración de J.Mascis,  la mejor manera de terminar un disco plenamente disfrutable. 



viernes, 10 de abril de 2026

THE APARTMENTS. "That's what the music is for" (2025)

 


La banda australiana The Apartments, fundada en 1978, es de esos tesoros ocultos que quizás para muchos hallan pasado desapercibidos, un festival de sensaciones, que de la mano de Peter Milton Wash, (el miembro que ha estado en el grupo desde el principio), nos ha regalado esta delicadeza de tristeza infinita que se llama "That's what the music is for". 

"It's casino life" y "Afternoon" es la primera parada en este viaje de una tranquilidad que te inunda, paseo entre florestas que irradian una calma que tanto necesitas en estos tiempos de locos que vivimos. En este su disco 12, The Apartments, se apartan de los ritmos algo más movidos de sus anteriores trabajos, para impregnarse de una delicadeza que te desarma como vemos en la sensacional "Another sun gone down".

La que titula el álbum, es otra joya de un pop artesanal, rebuscando en la floresta de los sentimientos pasados por la coladora de paso del tiempo. O esa maestría sonora, delicada y repleta de sombras llamada "The american resistence", otro grito de pasión interna desaforada. 

"You know we're not supposed to feel this way", pone el final a esta encantamiento de disco, porcelana para tus oídos, un festín que se reparte entre tu querencia de colores grises. Gran disco. 



miércoles, 8 de abril de 2026

LAGARTIJA NICK. " EL shock de Leia" (2007)

 



Dentro de la extensa e interesante discografía de Lagartija Nick, "El shock de Leia" digamos que está en la parte más amable y accesible, lejos de inflamaciones sónicas del tipo de "Val del Omar" (1998). Desde que se inicia el viaje con "2010", ya sabemos que la corriente melódica con esas narraciones a las que nos tiene acostumbrado Antonio Arias, va ser lo que vamos a encontrarnos en este magnifico disco. 

Pepinazos del calibre de "Anoche soñé demasiado",  se dan la mano junto a temas de esos memorables, que hicieron historia, que son singles inmediatos como "20 versiones", brutal, tarareable, para subir el volumen, para gozar y gozar. 

La que titula el disco, da voz a "Resplandor", otra agitada tonada furiosa marca de la casa, antes de en "Lo conservo todo", vibrar como siempre con los vaivenes vocales de Arias. El universo, tema recurrente en el cancionero de Antonio, tiene a "Un marciano envía una postal a casa" y "Cosmos" como uno de sus principales sustentos. 

La fiereza de "El signo de los tiempos" o esa otra maravilla llamada "Carmen Celeste", confirma que con los Lagartija es imposible aburrirse. Que lo suyo siempre será personal e intransferible. 


lunes, 6 de abril de 2026

MAGNAPOP. "Magnapop" (1992)

 


Con este disco homónimo conocimos a esta banda de Atlanta, con Linda Hooper y Ruthie Morris, como culpables de que estuviésemos enganchados a este divertimento que comienza por todo lo grande con dos pepinazos del calibre de "Garden" y "Guess". 

En la producción echó una mano Michel Stipe de Rem,  que más tarde versionaría uno de los hits del álbum, la potente "Favorite writer". En este primer disco del grupo, se nota su maneras amateurs que para nada restan un ápice de pegada a esta media hora de trabajo con maravillas que escuchadas ahora después de tanto tiempo ("Ear"), no pueden más que provocarte un dulce escozor de nostalgia. 

"13" es puro indie rock, con melodías soberbias,  (casi parecen los Pixies por momentos) con ese juego de voces que fue santo y seña de una banda que la verdad en los gloriosos 90 tuvo su pedacito de trozo de esa tarta que tanto gusto nos dio. 

"Spill it" se lleva el premio a la más ruidosa y casi experimental para en "Chemical" volver a sentir el orgullo de haber vivido esa magnífica época. "Complicated" y "Merry" firman el fin de un lp  de esos que da el inicio a una emocionante discografía de esas que no debe de falta en tu casa. 



viernes, 3 de abril de 2026

LYSISTRATA. "The thread" (2017)

 


El ruido y la furia. Así, como la novela de Faulkner podíamos titular esta crítica del que fuera el primer disco de estos galos: un desgarro eléctrico, emocional, desde que empieza a sonar ese trueno que titula el lp, una maravilla de esas que te deja sin respiración. 

Los 90 en el mejor sentido de la palabra, la sensación de que lo de estos chicos va en serio (sus dos siguientes discos así lo confirman). Aquí hay indie rock alocado, ("Asylum"), noise, post hardcore, lo que te de la gana a ti de etiquetar. Lo que si es seguro, es la sensación de peligro que manejan, es la fiereza que desprende este alarido inmenso llamado "The thread". 

Es imposible que tus pies estén parados en esta escucha, que no te regocijes de esta andanada de rabia, con un elenco de canciones que como "Answer machine", (donde por momentos parecen unos The Mars Volta reflexivos pero también demoledores). 

La más punk del lote, "Sugar & Anxiaty", otro boomerang desenfrenado que en ocho minutos te deja absorto, con ganas de que este disco no se acaba jamás. Vaya sudores!!!!!! La más trabajada de todo el el lote es "Reconciliation", puro caos al inicio que se transforma casi al final es un murmullo melódico, casi post rock, algo así como un guiño a Explosions in the Sky cuando eran buenos. Pedazo de tema. 

El final con "The boy who stood above the earth", no viene más que poner las cosas en su sitio. Lysistrata una de las mejores bandas de Francia en la actualidad, la traducción del aullido a nuestros idioma, los que nunca hemos perdido la fe en el poder de catarsis de un mar distorsión. Grandes no, lo siguiente.


miércoles, 1 de abril de 2026

JOHN PARISH & PJ HARVEY. "Dance hall at louse point" (1996)

 


Si no es el mejor disco que ha grabado Pj Harvey, poco le falta. La primera colaboración con el productor y músico John Parish, no pudo ser más exitosa, en este "Dance hall at louse point", donde se aúna la ternura y rabia de Polly junto a la maestría instrumental de un John Parish, que desde que suena la blues "Rope bridge crossing", ya te tiene comiendo de su mano. 

Ya coincidieron en la primera banda de la Pj, ese efímero grupo llamado Automatic Dlamini, así que ya había la suficiente confianza y mutuo respeto, para embarcarse en un disco de una hondura considerable, de una tensión que como vemos en "City of no sun", te deja los pelos del alma de punta. 

Himnos imperecederos como la triste y descarnada "That was my veil",  donde esa aparente fragilidad de Polly se ve arropada por la solvencia de un Parish en pleno estado de gracia. "Urn with dead flowers" es un torrente de electricidad, donde se vislumbra la fiereza de primeros trabajos de esta gran artista. Vaya sonido. 

Año 1996. 30 años que han pasado ya, y sigue siendo igual de peligroso, imposible de igualar por esos que quieren imitar y se quedan en meros memos. Que cada uno piense en varias "promesas" que ni de lejos se acercan a lo que ha contribuido PJ Harvey para hacer de la música algo que deja una profunda huella. 

"Taut" es otro estilete, quizás la más volcánica de un cancionero repleto de aristas, de tensión, aquí casi punk, productor al por mayor de escozores de intensidad. Vuelven al blues de cadencias sincopadas en "Un cercle autour du soleil" y en "Heela" te provocan escalofríos de muy difícil solución. Vaya disco. Y es que tras oír "Is that all there is?" ¿qué queda decir?

Un gusto el reencuentro con este pedazo de disco, con la sensualidad que la carga el diablo, con la presencia de una artista y de un músico, que nunca han defraudado. Pura gozada. 


lunes, 30 de marzo de 2026

PRESA. "Cuerpo en llamas" (2025)

 


El sello Humo Internacional es un label del que siempre tenemos que confiar. En su edificio nos encontramos a grupos tan necesarios e interesantes como Dame Área, La URSS,  Somos La Herencia, o Presa, que con este "Cuerpo en llamas", viene a resucitar a su manera el universo de la No Wave, siempre con una voz personal, mirando de reojo a los primeros tiempos de Corcobado, con Mar Otra Vez, pero con dosis de melodía y matices para enmarcar la ferocidad del proyecto. 

Los asturianos, tras dos epes que ya nos impactaron en su momento, dan en el clavo con este soberbio "Cuerpo en llamas", que desde que suena la inicial "Viene y va", con esa oscuridad temerosa, con ese sonido de guitarra como sierra trabajando para podar primaveras, y que en "Detrás de la luz" es donde se hace más evidente toda esa herencia del universo de Corcobado. 

Samuel Fonseca y sus chicos, consiguen hacer de su sonido algo en constante sensación de peligro, ("Mano a mano"), espíritu siempre punk ("Perdóname"), y que tiene en "Cuadro", el hit emocional, repleto de catarsis, de un trabajo repleto de vísceras ardientes. 

"Olvidé" es otro grito desaforado de cancionero siempre peligroso, que viene a confirmar el buen estado de salud de la parte más underground del mundo independiente, bastante adocenado, donde abunda la reiteración y las vulgares imitaciones. 


viernes, 27 de marzo de 2026

LOWLIFE. "Diminuendo" (1987)


 No los conocía y me han vuelto loco. Así empiezo esta crítica de esta banda escocesa que me ha dejado sobrecogido, que no paro de escuchar éste, el que fuera su segundo largo. Entre sus componentes nos encontramos al que fuera bajista de Cocteau Twins, Will Heggie, y un cantante, Craig Loretson (fallecido en 2010), que te deja los pelos de punta cuando le escuchas cantar. 

¿Dónde habías estado Lowlife? ¿Cómo es posible que se me halla escapado esta soberbia banda?  Te pones el inicio con "A sullen sky" y sobre todo "Big uncle ugliness" y te viene a la cabeza todo lo bueno que amas del post punk delos 80: The Sound, Joy Division, Cocteau Twins, The Chameleons.... 

Pero Lowlife tiene su propia voz, su propia melancolía con esas guitarras lánguidas que te estremecen, con el señuelo de una lirica que se te mete en los huesos, como vemos en "Ragged rise to tumbledown" o la especial "From side to side" con esa guitarras de fondo sonando como debajo del mar, en medio de un entramado brutal de susurros y tristeza. 

Sacaron 5 discos (los cuatro que me restan los voy a perseguir) y tuvieron en su época cierta repercusión siempre desde la modestia de saberse que la suerte no iba a jugar con ellos a su favor. "Off pale yelow" me deja sin palabras, con ganas de terminar de escucharla para ponerla otra vez. 

Benditos sean estos descubrimientos que se hacen a la luz de esa búsqueda tan necesaria de sonidos para deslumbrarte, para sacarlos del olvido. Luego suena "Licking one's wound" y parece que el cielo te esté echando flores por encima. Espectacular. 

"Given to dreaming" para terminar, es el resumen perfecto de lo que aconteció en una escucha de esas que llega a la catarsis, a lugares insospechados, a sitios donde el recuerdo se fija en postales de atardeceres donde los besos morían flácidos por la sinrazón de la ausencia. Lo de Lowlife es para pararse y pararse en ellos, en pura medicina contra la incorrección del paso del tiempo. 



miércoles, 25 de marzo de 2026

HEY COLOSSUS. "Heaven was wild" (2026)

 


Desde 2003 lleva en activo esta poderosa banda de Londres, este pedazo de secreto oculto para una gran mayoría del mundo independiente, que nos ha deslumbrado en este año, con la salida de este torrente de electricidad al por mayor llamada "Heaven was wild". Esto es un auténtico petardazo. 

Desde que se inicia con "Cannibal forescast", y su adrenalina en constante ebullición, donde las guitarras son como un huracán, donde Joe Thompson y su troupe de zíngaros no dejan de quedarnos bocabiertos con destrezas del tipo de "Roses",  o ese pedazo de arreón sónico llamado "Clock". 

Una máquina bien engrasada, una banda que si en directo transmite toda la fuerza que vemos en "Heaven was wild",  estamos ante algo muy grande. "Death and deliverance" es un muro de psycho rock, arma de destrucción masiva, rock como el de antes. 

En "Runaway heart" echan algo el freno, pero consiguen un refinado himno, casi la mejor de todo un temario que provoca hipo. "People you long to forget", es una catarsis de indie rock, fabuloso, bestial, repleto de artesanos goznes rutilantes. 

"Party of fleas" y "You'll rot", también participan en este bacanal que por buscar semejanzas aunque estilísticamente son distintos, los podríamos emparentar con Godfathers en el tratamiento del rock como algo primitivo, salvaje, colosal.  Disfrutable este "Heaven was wild", te dan ganas de correr a por toda su discografía. 


lunes, 23 de marzo de 2026

CHRISTIAN KJELLVANDER. "Ex-voto/The silent love" (2025)

 


Caí rendido sin compasión ante este crooner sueco cuando llego a mis manos y a mi alma ese pedazo de asteroide del sentir que fue "About love and loving again", (2020).

Este "Ex-voto/The silent love", es otra estratagema para que vivamos en silencios y tristezas reconfortantes, como vemos en la inicial "Love and another", directo a tu pecho, a las arterias del sentimiento. 

"Hole in my heart", con siempre su voz como agarradera sinuosa, es otra estrella en el confín de la calma, delicada, sinuosa, como la imagen de Christian que se ve en el disco, sentado mirando al techo, quizás imaginando un mundo de mariposas o evocando momentos que ya nunca volverán a pasar.  

Todo "Ex-voto/The silent love" es un canto apagado ("God simple"), una voz que te habla en susurros mientras el trajín de la vida sigue su silente paso marcial y notas que la esperanza es lo primero que se pierde ("The view is watching"). 

"Obsession", con ese toque de saxo, quizás sea la mas extremadamente delicada de un cancionero que te sumerge en un mar cadencias sincopadas, de festejos íntimos. "Deathrider" la más movidita del álbum, nos muestra a un Kjellvander más agitado, a lomos de un buen abanico de estruendos de baja intensidad, viene a certificar la valía artística de un músico  que siempre te pone la carne de gallina. Estremecedor. 


sábado, 21 de marzo de 2026

JAY REATARD. "Watch me fall" (2009)

 


Hace mucho que nos dejó Jay Reatard, pero para la posteridad dejó un montón de discos, muchos con sus proyectos como con The Lost Sounds o The Reatards, y también bajo su nombre, sobre todo este "Watch me fall" todo un espídico tratado de melodías entre el garaje y el punk divertido. 

Qué gran tipo fue Reatard, y cuantas huellas nos quedó de su buen hacer. El inicio del disco con la impactante "It ain't gonna save me", es la mejor manera para comenzar este crucero de canciones para recordar. 

"Before i was caught " tiene aire de power pop vacilón, y en "Man of steel" nos mete de lleno en toda esa orfebrería de punk sin aditivos. Grabado bajo el paraguas de Matador, su sonido es más pulcro que los viscerales experimentos de sus bandas, pero conserva siempre ese punch melódico que como en "Can't do it anymore" nos envía de golpe a tiempos lejanos. 

"Faking it" es una andanada de insolencia sónica, y  en "I'm watching you" recupera una antigua canción, con el órgano sonando como señuelo y que da paso a "Wounded", garaje sin excusas para el aburrimiento. 

"Rotten mind" es otro de los platos fuertes de un trabajo que se pasa raudo sin posibilidad para detener tus pies cuando suenan cosas como "Nothing now".  "My reality" es otra amalgama efectiva de registro   que te envuelven sin defensa posible. Vaya manera de sacar a relucir tanta labia underground. 

29 años tenía cuando se nos fue Jay. Siempre es buena ocasión para recalar en él, para volver a sus discos y gozar de sus maneras tan espectaculares de enfocar los sonidos añejos con arrojo, valentía y siempre con solvencia. 



jueves, 19 de marzo de 2026

JARVIS COCKER. "Jarvis" (2006)

 


Con este disco comenzó su provechosa carrera en solitario el que fuera líder de Pulp, Mr. Jarvis Cocker, el dandy del britpop, un tipo que una vez finalizada la historia de su banda, no ha hecho más que agrandar su leyenda. 

Este "Jarvis" esta repleto de canciones de esas que marcan, orfebrería de un pop exquisito como la que abre el disco, "Running the world", un compendio de todo el arte que atesora Cocker, y que da paso en "Don't let him waste your time" a un pasote de tema, con un deje glam que tira para atrás, y con Richard Hawley como acompañamiento en la guitarra. Total. 

El viaje de "Black magic" es a los 60, sin paracaídas, de una belleza de esas que te deja sin aliento. Como "Heavy weather" y su decadente nostalgia que  da paso a las sosegadas "I will kill again" y "Baby's coming back to me". Más delicias para la sobremesa de nuestros días. 

La guitarrera "Fat children" es sin embargo mi favorita, parece casi indie. Luego vienen otras piezas del calibre de "Quantum theory" o "Tonite", para confirmar que la carrera en solitario e Cocker no era ninguna broma, ya que los trabajos que ha sacado posteriormente, sin ningún tipo de tacha, viene a verificar la importancia artística del que bien pudiéramos decir como el último romántico del pop ingles. 


martes, 17 de marzo de 2026

LOTION. "The telephone album" (1998)

 


Siempre me gustaron Lotion. Recuerdo que cuando me compre el vinilo de su primer disco "Full isaac" (1994), aún estábamos emborrachados por la resaca de todo el buen indie de los 90. Lotion no tuvieron mucha suerte, el grupo de Manhattan siempre estuvo en segundo plano, pero siempre nos quedarán sus buenas canciones. 

Con "The telephone album" pusieron fin a su corta carrera (3 discos), con un sonido que les emparentan sobre todo con Buffalo Tom, pero  conservando una voz propia. El disco comienza con la eléctrica "Rich cop, poor cop", para toparte de inmediato con esa brutalidad melódica llamada "Feedback queen", de lo mejor del disco. 

Casi parece que hacen música de dibujos animados cuando escuchas "I love me (Vol. 1)", y te acicalan con "No.99" y su entrañable modo de hacer del indie rock algo disfrutable desde sonidos siempre amables. Redondas composiciones como "Mr. Mosquito", casi bordeando el power pop, se dan la mano junto a reflexiones maravillosas como "Glorified".

"Mister President" es una preciosidad, radiante y reflejo del saber de los hermanos Ferguson, jefes de todo esto. "Drop-dead" es otra andanada de estribillos ardientes, soflamas de rugidos melódicos para emisoras de radios pensadas para estar siempre feliz. 

Al final te queda el regusto de esa ola de melancolía que te atenaza cuando viajando en el tiempo sacas del baúl discos y grupos que formaron parte de tu crecimiento musical. 


domingo, 15 de marzo de 2026

THALIA ZEDEK BAND. "The boat outside your window" (2025)


 "The boat outside your window", se abre con quizás una de las mejores canciones de toda su carrera, "Tsunami",  tanto como Come, E, o con su nombre. Un himno pegadizo, eléctrico, que te atrapa y escuchas una y otra vez, single para mirar con el retrovisor a los 90. 

Lo bueno de este trabajo es su calidez, su honestidad, sus canciones tan meritorias como "Aliyah", con la voz de Thalia siempre rota, siempre reconocible, a sus 63 años repletos de historias de supervivencia, repleto de dolores que dejan huella. 

"Pin" es otra balsámica loa repleta de ecos de tensión y el aire rural de "Naming names" es otra ola de belleza que inunda el aire con aspavientos de conmoción. Como "Circus" donde galopas al albedrío sobre un montón de olas 

Luego te encuentras letanías del tipo de "Boat" y te dices que joder, que lo de Thalia va en serio, que duele oírla, que los infiernos que visitó no son de broma. Disco necesario, como todos los de su discografía. 


jueves, 12 de marzo de 2026

LIFEGUARD. "Crowd can talk/Dressed in trenches" (2023)

 


El disco que sacaron estos chicos de Chicago el año pasado no me entusiasmó demasiado . Y es que después de escuchar esta recopilación de dos eps, donde se nos muestran al natural, asilvestrados, se nota que no los sentó bien el paso a disco largo. 

Si te dicen que los culpables de temas como la inicial, "Ten canisters", tenían edades comprendidas entre los 16 y los 18 años cuando lo grabaron, no te lo crees. Que sonido, que aspavientos, que rugidos eléctricos. 

"Typecast" te aturde desde el minuto 1, con un frenesí acogedor, con una vehemencia de esas tan necesarias para enfrentarte al aburrimiento predominante en mucho de la música actual. En "Fytfy seven", arremeten con crudeza, con proclamas de electricidad géiser de caos, y en "17-18 lovesong".

"Alarm" es una bomba que poco a poco va consumiendo energía, radiante, furiosa, como la juventud tiene que ser. Y que me decís de ese festival de caos que es "New age (i've got a)". Uno se queda sin palabras. Vaya sonido el que se gasta Lifeguard. "Shutter shutter", y su irrascible manera de enfocar el noise, con ángulos cercanos al posthardcore, pero siempre como un enfoque personal, y propio.  

La verdad es que oyendo esta recopilación después de escuchar el para mi fallido primer disco, me queda la incógnita de saber por que caminos se moverán Lifeguard en el futuro. Ojala no se hagan mayores de golpe. 


martes, 10 de marzo de 2026

JAPANDROIDS. "Post-nothing" (2009)

 


Japondroids es la historia de un grupo que sacó 4 discos; los dos primeros son andanadas sónicas de noise rock, y los dos últimos, peñazos para apartar de tu discografía. La historia de este dúo canadiense, empezó con este "Post-nothing", que se abre de una manera brutal con ese pedazo de hit que es "The boy are leaving town", y que sigue con "Young hearts sparks fire", tienda de aullidos al por mayor. 

A Japandroids les bastaba con la guitarra y la batería, para construir piezas tan crudas y divertidas a la vez como "Wet hair", con el espíritu punk intacto, con la velocidad como eje principal, pidiendo a tu cuerpo una subida considerable del volumen. 

Vaya mala ostia que se encargan de repartir en temas como "Rockers east Vancouver", con paradas y motines de ruido, o "Crazy/forever" y sus espasmos de rabia que no para. "Sovereignty" es quizás la más redonda de todo "Post-nothing", afilada, repleta de aristas melódicas, con dosis de distorsión y melodías vibrantes, un torrente de emoción. 

El disco acaba con "I quit girls" otro contundente puñetazo repleto de suspiros frenéticos, para terminar este disco de un combo que poco a poco fue diluyendo el encanto que encontramos en sus inicios.


domingo, 8 de marzo de 2026

LEE RANALDO & THE DUST. "Last night on earth" (2013)


 "Last night on earth", viene después de esa brutalidad sónica que  fue "Between the times and the tides", y la verdad es que si éste era bueno, este "Last night on earth" es mejor. Y no hay que esperar mucho. Te pones el inicio con "Lecce, living", y ese torrente eléctrico y melódico, y parece que estuviésemos de nuevo escuchando a nuestros añorados Sonic Youth. 

Lo bueno que tienen los trabajos en solitario del bueno de Ranaldo, es que parece que no se haya quitado toda la memoria genética de su pasado sónico. Claro, no es lo mismo, hay matices, pero escuchas "Key/Hole", y no puedes más que sonreír ante tantos ecos que nos vienen del pasado. 

En su grupo de acompañamiento, The Dust, nos encontramos a Steve Shelley, batería de Sonic Youth. Todo queda en casa. Me encanta "Home chds" y ese pedazo de disparo certero a tu corazón, lírica, con algún aspaviento de distorsión, una brillante gema sonora. 

En "The rising tide" tira de psicodelia, para seguir construyendo edificios donde alojar la capacidad creativa de un autor con una relevancia fundamental. La que titula el álbum, es sosegada y enigmática, para terminar con todo lo grande con la espectacular "Blackt out" la más corrosiva y experimental de un disco que se pasa rápido, que deja poso, de un músico que jamás fuera de su banda madre, ha dado un paso en falso. Enorme Ranaldo. 


viernes, 6 de marzo de 2026

DRY CLEANING. "Secret love" (2026)

 


Quizás sea el disco más flojo de los tres que tiene Dry Cleaning, y el que críticas menos generosas ha recibido, pero he de confesar, que tras una semana de profusa escucha, he de destacar que este cambio de registro que han tenido, no les ha sentado mal del todo. 

Con temas como la danzante inicial "Hit my head all day" alejada de ese post punk con tantos rincones al que nos tenían acostumbrados, donde la voz eso si de Florence Shaw, sigue siendo el faro donde detenernos ("Cruise ship desginer"). 

El cambio en la producción de John Parish a Cate Le Bon se nota, pero siguen consiguiendo tras la paciencia de diversas acometidas a su trabajo de llegar a nosotros con hits del calibre de "My soul/half pint" o "Secret love (conceleaded in a drawing of a boy)". 

Mi favorita es "Let me grow and you'll  see the fruit" con su extraño encanto melódico, envenenado con la voz de Florence,  y que da paso a la más post punk del lote, "Blood". Es sin embargo en temas como "Evil  evil idiot" donde se echan de menos a los Dry Cleaning de antaño.

Pero bueno, viene "Rocks", visceral y eléctrica para poner las cosas en su sitio, y "The Cute things" con su jugada ganadora de spoken word viviendo siempre entre sombras. Al final no es tan malo, pero me da la sensación que por el camino se ha perdido algo. Veremos a ver su cuarto disco. 




miércoles, 4 de marzo de 2026

JAPANCAKES. "Belmondo" (2002)

 


Siempre me gustaron Japancakes. La propuesta de esta banda de Georgia (¿quién se puede atrever hacer una versión slowcore del "Loveless" de My Bloody Valetine y salir airoso en el intento?) cabalgando en mundos de minimalismo lírico, post rock de postales agradables, siempre me produjo una sensación de confort su escucha. 

"Belmondo", su cuarto disco, fue otro de los naipes de esa baraja que nos regaló una buena colección de canciones para disgregarnos en silencio en un éter acogedor (el inicio de "Belmondo" con "And begin" es para darte pistas de lo que te vas a encontrar aquí). 

Temas de extenso minutaje como los quince minutos largos de "Handguns and firearms" pasan en un suspiro, abren veda de caza a tus sentidos, con esos vientos que se repiten, con esa sensación de vuelo interno. 

"Always struck with leaving" es como un vals roto que te da pie a silbar añoranza, delicado, repleto de fragancias, y que da paso a "Duluth 75" otra pequeña joya silvestre, de aires campestres, senderismos de sentimientos. Japancakes y su post rock de reflexiones naturales, toda una experiencia grata, sin alboroto, con mucha luz interna.