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viernes, 20 de febrero de 2026

IGGY POP. "Préliminaires" (2009)

 


Qué grande nuestro gran abuelo punk Iggy Pop. Y alucina cuando deja toda la descarga que es capaz de provocarnos viajes en el tiempo hacia nuestra añorada juventud guerrera, para hacer discos como este, "Préliminaires", donde bucea en otros ritmos, en otras tonalidades. 

Diseñado sobre todo para el público francés, el disco está basado en una obra de Houllebec, ("La posibilidad de una isla"), y la portada del disco es de Marjane Satrapi. Hay queda eso. El lp empieza con una versión de Jacques Prévert, "Les feuilles mortes", para dejarnos con el corazón helado con "I want to go to the beach", suave, tranquila, brutal. 

"King of the dogs" es sonido New Orleans, mirando de reojo también a los aullidos de cabaret de Tom Waits. En "Je sais que tu sais" cuenta con la colaboración de Lucie Aimé para habitar en el mundo de la chanson. Colosal el gran Iggy. 

La calma sigue con la sinuosa "Spanish coast", para en "Nice to be dead" hacernos recordar al Iggy Pop de siempre, con la más acelerada de "Préliminaires". "How insensitive", versión de Vinicius de Moraes, es para flipar. 

"Préliminaires", portento de trabajo de uno de los grandes que nos queda. Un dinosaurio que necesitamos. Grande. 



lunes, 1 de junio de 2020

DANIEL DARC. "La taille de mon ame" (2011)


"La taille de mon ame" fue el quinto trabajo en solitario del desaparecido Daniel Darc, antiguo componente de los célebre Taxi Girl. Y el tamaño del alma de Darc era de tal envergadura que daba para mucho. 

Guiñando un ojo a Geinsbourg, "La taille de mon ame" es una delicia de reflexiones de esas que te dejan pensando mientras silbas a los cielos cerrando los ojos. "Ira" y "C'est moi le prinptemps", son sólo el aperitivo para ese himno que es la canción que titula el cd. Todo un decálogo de emociones, toda una cartografía de los sentimientos. 

"C'etait mieux avant" es el vehículo perfecto para encontrarnos al Darc narrador, mirando a los años 70 mientras se bebía la vida a largos tragos, y "Ana" es ternura, de un nombre repetido cien veces mientras el piano hace de decorado para las palabras. 

Roquero le encontramos en "My baby left me", para volver a tiempos lentos en la rutilante "Seuls sous la lune". Y que decir de la paz que irradia "Vers l'infini", delicada, sedosa, reptante, espectacular. Soberbio. 

Quizás "La taille de mon ame" no supere esa cima creativa que tuvo con "Amours supremes" (2008), pero todo el disco es para tomarlo como un té con hielo entre la caligrafía del calor que ya nos viene. Divertido suena en "Les filles aiment les tatouages" para terminar con "Sois sanctifié" por todo lo grande. 

Qué pena que en el año 2013 un infarto se lo llevase con tan solo 53 años, en plena efervescencia creativa. Nos lego su disco póstumo "Chapelle sixteen", para que no nos olvidemos de él. Un grande, sin duda, Darc. 


domingo, 1 de marzo de 2020

BRIGITTE FONTAINE. "Terre neuve" (2020)


81 años que tiene la gran Brigitte Fontaine cuando salió no hace mucho este disco al mercado. La femme fatale de la chanson, la irreverente artista, cantante y escritora, verso suelto de un arte que nace de su necesario poder contestatario e irreductibles formas contra lo establecido que coarta ala e impide el libre funcionamiento del ser humano, nos ha hecho el mejor regalo posible a los que desde años la adoramos.

Acompañada por el guitarra de Alain Bashung, Yan Péchin y en las programaciones Jean Lamoot, desde que empiezan los primeros compases de "Le tout pour le tout", con su suavidad peligrosa, y su verbo diabólique, no puedes más que pedir que venga la siguiente canción para empaparte de su contigencia artística.

La saturación guitarrera de "Les beaux animaux", contangiando de sabor venenoso cada palabra que desde la más profundo de la agitación interior expande su necesario veneno para crear inquietud para que no perdamos ni un ápice de atención.

En una reciente entrevista esta dama eternamente joven hablaba de sus preferencias musicales y citaba a The Clash, Sex Pistols o The Who. Y es que ella en sus diferentes formas, siempre ha sido una punk. Sus trabajo están repletos de incomodidad, de salidas tangenciales necesarias para que sea difícil ubicarla en la comodidad. Y "Terre Neuve", el trabajo número 19 de su carrera, de los mejor que ha hecho, esta repleto de lugares donde perderse y gozar.

"J'irais pas" es un ostión contundente y punk al facebook, a las obligaciones sociales y a toda la mierda que nos contamina y "Chrysler", uno de los muchos himnos de "Terre neuve", te arrastra con su melodía, sus campanas y sus distorsión a subir el volumen hasta hacer romper cielos.

La poesía inunda "Haute sécurité" con su tranquilidad indecisa, rumor decadente, frases que como puñales vuelan para confeccionar una mapa de sentimiento, de energía, y sobre todo de rebelión. Porque rebelión es el concepto que desde siempre ha enarbolado Brigitte Fontaine.

El caos se instala con la anárquica "Ragilia" y ha reseñar también todos los interludios de pocos segundos de los que esta repleto "Terre Neuve", que sirve Fontaine como instrumento para enlazar temáticas y canciones, como los 45 segundos donde "God go to hell", y el ateísmo militante de Fontaine sale a relucir y da paso a ese blues destartalado que se llama "Blues kenavo".

Mi favorita, "Vendetta", contra el poder masculino, con cosas tan dulces como "Vive la lutte armé", otras elegía que te desarma, que te conmueve, que te hace enmudecer por el poderío sonoro que tiene. Simplemente sobrecogedora.

"Hermaphrodite" da un mal rollo de la ostia y "Parlons de une autre chose" al final, acaba como la mejor manera de escenificar un disco de esos que estoy seguro hará historia. Por lo que conlleva su mensaje, por la importancia de Fontaine, por lo que significa. La belle, la vie, la rébellion, l'art..... Fontaine, la reine du chaos.




domingo, 28 de octubre de 2018

OSLO TELESCOPIC. "The Dominique O project" (2002)


Se los montaron bien los tres galos integrantes de Oslo Telescopic cuando hicieron este "The Dominique O project". Decidieron (en plan de coña) secuestrar a Dominique A para que  pusiera voz y color en el batiburrillo sónico de una banda loca y sugerente.

Y el bueno de Dominique hizo lo que se le pedía. Cantar. "Dirty food" es electrónica oscura y minimal, "Hit, hit hit", es un swing vacilón donde Dominique se regocija y tontea como un rufián, para en "Contrejour" hablar de chanson con pedazos de lirismo.

"Violente", tiene cuerdas, violines rotos, romanticismo nunca impostado, que da paso a la casi industrial "The Stockholm syndrome". Dominique las estaba pasando putas y compuso "Eucalyptus", con guitarras acústicas que dejaban voz de nuevo a los experimentos tecnológicos de "Les yeaux de l'amour".

Así es este bizarro disco donde todo es extraño, raro, espectral. Te seducen con la sinfonía de "Hveragardi", para vacilarnos después con la electrónica "J'enterre la pluie". "Un train peut en cacher un autre" tira de vientos y mambo y "Morse", la más delicada del disco, es indietrónica sardónica y locuaz.

Un experimento curioso que no pasará a la historia pero te hará pasar un rato de curiosidad y buenas emociones. Oslo Telescopic, vaya lio de secuestro....


miércoles, 23 de agosto de 2017

ALAIN BASHUNG. "Fantaise militaire" (1998)


Considerado por muchos como uno de los mejores discos de música francesa que se hayan editado jamás, "Fantaise militaire" es la obra cumbre de este chanteur que supo aunar a la perfección la chanson con el rock, con una voz de esas que no puedes perder de vista, con unos textos y una elocuencia instrumental que rápido te atrapa.

Desde que suena "Malaxe" te ves imbuido en un sugerente y especial climax que con "La nuit  je mens" llega a convertirse en un hit para los corazones compungidos, para las almas al borde del paroxismo. Cuando aun Dominique A estaba por venir, Alan Bashung nos recordaba desde su iconoclastia que se debe y puede vivir al margen, decorando postales musicales con rubores infinitos.

El rock potente llega con la que titula el cd, todo un compacto y vigoroso armazón de rock al que ayuda la presencia de Adrian Utley de Portishead y músicos de Les Valentins. "2043" juega a experimental, "Mes prisons" es una galvánica y eléctrica máquina de rock con arpegios arabes, con luces que se apagan y encienden al son del latir de la niebla.

"Ode à la vie" es maravillosa de principio a fin, con esa batería marcando el ritmo de la canción, con Bashung más suelto que nunca, radiando en directo su lacerante verso, sus palabras cargadas de detonación. "Dehors" es pura chanson y en "Samuel Hall" Bashung da la bienvenida a la tecnología para seguir repartiendo mandobles de puro arte.

Salvando las distancias podemos hablar de Bashung como una especie de Bowie galo, un heterodoxo que hasta el fin de su vida (falleció en 2009) se dedicó a sobornarnos con espejos de buena música.

"Aucun express" y "Au pavillon des lauriers" son también dos grandes canciones para sumar al debe de este maravilloso álbum. Para acabar, lo mejor, con la circunstancial "Sommes-nous" y la tierna "Angora". Lástima que se nos fuese demasiado pronto este gran artista. Quedan sus discos (más de uno irán apareciendo por aquí).

Si hubiera venido de la pérfida Albion seguro que hubiera tenido más éxito sus estrofas. Nos conformamos los buscadores de sentimientos puros de seguir la senda de artistas como Bashung, garantía segura para la demolición de la apatía.



domingo, 7 de febrero de 2016

FRANÇOISE HARDY. "La pluie sans parapluie" (2010)


Este disco hizo el 26 en la carrera de esta gran dama de la chanson gala. Hay queda eso. Desde que suenan los primeros acordes de la pop y alegre "Noir sur blanc" (música de Calogero) intuyes que estás ante algo grande. El reflejo de su mirada en la portada, el camino recorrido, la lucha feroz para acabar con el cáncer, hace que este disco sea uno de los más importantes de su discografía.

La lenta letanía de "Mieux le connaître",balada de dolor, salmo íntimo, da paso a la luminosa "Champ d'honneur", las bondades de una reconocible voz, el señuelo para seguir cabalgando sobre las estrellas pedales de la noche.

Alain Lubrano ejerce de fiel compañero en este transitar por la introspección, La que titula el disco es puro años 70, cerrar los ojos y recordar "Et si  je m'en vais avant toi". Festín de cuerdas ignorantes de la tristeza, mirar a la cara la costura de los sentimientos y seguir en píe día a día, pese a quien pese.

Hardy no pierde la oportunidad de recordar a sus amigos ya idos, a los que hicieron la maletas para poblar las nubes de silbidos. "Les pas" esta dedicado a Alain Bashung, quien colaboró con la artista en el disco "Parenthèses", pura agitación pop, para acordarnos de otro grande.

También hay tiempo para hallar a la Françoise Hardy más barroca, como en "Je ne vous aime pas", y serenidades que rayan la saudades ("Esquives"), para lograr que tu emoción suba termómetros. "Mister" de La Grande Sophie, es otro punto álgido de esta lluvia que no para, melancolía a raudales, carantoñas densas para alegrarnos los malos días.

Una superviviente Françoise Hardy que sigue al pie del cañón, que seguirá hasta que sus cuerdas vocales deseen un descanso de agua clara, o una biografía para compartir pedazos de labios del ayer. "Memory divine", en ingles, con Jean Louis Murat, es otro pulso increible, otra bella exposición del saber de esta artista.

Ojala nos queden muchos discos que escuchar como este, que venzan calendarios y calamidades. La belle chanson, la belle femme, le grand douleur....




jueves, 24 de diciembre de 2015

DANIEL DARC. "Chapelle sixteen" (2013)


Seis meses después de su muerte, salió este doble disco póstumo del enfant terrible de la chanson gala. Daniel Darc. El ex-componente de Taxi Girl, que se forjó una carrera en solitario brillante, en medio de una vida de excesos de todo tipo, falleció de un coctel brutal de pastillas y alcohol, dejándonos huérfanos de canciones provocativas, pústulas en el sentir.

El que en su día se rajó las venas como telonero de Talking Heads, en 1979, cuando Taxi Girl, copaba las listas con su pop de sintetizador, nos dejó para el recuerdo este cd en dos, para que nos regocijemos con el que nos dio discos tan recomendables como "Crèvecoeur", o "La taille de mon ame".

"Chapelle sixteen" es un compendio  ricamente excesivo de toda su obra. El inicio no puede ser más cautivador, con "Les 3 singes", entre violines y barroquismo, preguntándose porque le habían abandonado. Orquesta total, mientras Daniel se mira en el espejo antes de salir a actuar. En la mesa la droga para seguir, bajo las luces blancas del espejo el retrato de fin.

¿Se puede tener mejor inicio para este viaje de 29 canciones? Luego vienen los juegos del ratón y el gato, "Une place au paradis" y su rock glamuroso, o "Sweet sixteen" y su aire setentero que da paso a "Variations 5", lírica, sosegada, con la voz de Darc más profunda y absorvente que nunca.

La verdad es que dejó un buen testamento con este disco. "Les dernière fois" parece sacada de la discografica Stax records. Soul viejuno, provocación a raudales, climax removiendo sueños. Caliente, muy caliente. Luego aparece la contención, el piano, en "Des idiots comme moi" puro reflexión sobre uno mismo, sin rubor, ni silencio. Cada vez que escucho el disco, más me engancho a él. Una buena tunda de emociones para navidad. Casi te hace llorar "Période bleue" y "Ita Beila" es una ración más de serenidad programada para sentir el devenir de la vida de Darc.

El segundo disco empieza tranqui, con "Combien de battements" y "Bottes de skai", y mantiene un nivel de introspección general hasta que llega "Jeu à 13", puro festival de pop que sigue con la destartalada "Bonus lp12 guitare rock". Todo un tour de force intimo, especial, para recordar, este disco, de una figura atormentada, que vivió y murió con excesos y nos regaló una obra a recuperar. Bonito y bella postal de invierno este "Chapelle sixteen".





lunes, 25 de mayo de 2015

JANE BIRKIN. "Enfants d'hiver" (2008)


Qué gusto es sentarte, ponerte agusto, dar el play y que suene "Prends cette main", primera canción de este lote de postales maravillosas que se llamó "Enfants d'hiver". La dama inglesa que fue compañera de Serge Gainsbourg, siempre se la ha considerado una chanteuse, haciendo gala de un perfecto equilibrio vocal, rellenando agujeros con calidez y suavidad.

La actriz y cantante con esa voz tan reconocible, publicó este disco donde es fácil caer embriagado con los sonidos de guitarra española de "Période bleue", artificio para decorar con floresta sentimental melodias que te llegan, que te hablan. Me quedo sin palabras en ese dialogo Jane-piano, "A la grâce de toi", sensual balada de bajón, la arena de la playa bajo los pies jóvenes de la memoria.

Birkin escribió todas las canciones del album, sus letras corretean, se hacen contigo, la levedad de una Dama querubín de estrofas del alma. "Madame" es pura chanson, tiempo de sonrisas, armazón de olas para degustar con una buena copa de champagne.

Pero también Jane sabe roquear a su estilo, y nos regala una casi glam "Oh comment ça va", con guitarras pedaleantes, modernidad agitando esencias. Gran Birkin cuando con "Maison Étoilée" se mete en una burbuja de cariño para explorar mundo imaginaros de abrazos deseados. La chanson en su exprexión más sublime.

También sabe acercarse a los sonidos levemente electrónicos con "14 février", un portento ambiental que se recrea en una amalgama de tonos coloridos, acariciadores, que nos dice a las claras que no hay muros ni cortapisas cuando lo que se quiere es crear desde atalayas sonoras bien distintas.

Y de las más desgarradoras de "Enfants d'hiver", "Pourquoi", conversación con el piano de Birkin, donde te dan ganas de repartir besos a diestro y siniestros por aires acogederos de cariño. Enorme trabajo de junto a Françoise Hardy, la más elevada representante de la chanson gala.


lunes, 22 de diciembre de 2014

KEREN ANN. "La disparation" (2002)


Chanson, L'amour fou. La primavera que se cierne, el corte de mangas de la soledad, la placidez de una voz mientras "Les riviêres de janvier" suena descabalgando minutos sobre una suave alfombra de nubes.

Keren Ann, en este segundo disco, y avalada por los abrazos en la producción de Benjamin Biolay, nos regaló una buena oleada de susurros de baja intensidad, un mar que a veces corrompe voces, como en la sugerente "La corde et les chaussons" y otras como "Surannée (seventeen)" te acoge en la embajada de pianos y arpa que consigue que al levantar la persiana veas volar algún ángel embriagador sobre los tejados lascivos de la vieja ciudad.

"La disparation" habla de perdidas, de adioses, de manos asomadas por ventanas de trenes que se van para no volver. "La disparation" es frágil y también enternecedora. "Ailleurs" es bossa tranquila a vapor de Henry Salvador. Detalles de luz e invierno, vesanía por el cariño.

"L'illusionniste" tiene aires jazz, años 20 para bailar entre carmines y músicas de noches sin fin y "Me pas dans la neige (spanish song bird)" es otro pedazo de boomerang para embriagarnos sin perder de vista el control.

Buena pareja Benjamin y Keren. Juntos en pos de la liturgia de la chanson, juntos bailando a la luz de la sin luz.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

DANIEL DARC. "Sous influence divine" (1987)


2013 se llevó a este magnífico músico y compositor galo. Una andanada de alcohol y barbitúricos le dieron un pistoletazo en el corazón, le dejaron tendido en su casa de París, pendiente de una recogida urgente por parte de los hados que acogen a su seno a los artistas que nos han hecho romper el alma.

Daniel Darc (ex-Taxi Girl) llevó una vida dura que en su última etapa estuvo salpicada de soflamas religiosas, quizás el último recurso de un personaje que estaba harto ya de todo. "Sous influence divine" fue su primer larga duración,y esta lleno de rock, del glam, de decadencia, de pianos que son lagartija. La canción que titula el disco es un buen inicio para meterte de lleno en la soberbia capacidad que tuvo Darc para explotar con su pedazo de voz.

"L'amour est là pour rester" es pura chanson con vientos que se pintan las cielos con pop que es alegría fértil, años 80 que todo el mal vencían. La versión que hace de Françoise Hardy, "Comment te dire adieu?" es una celebración catártica de la decadencia, de los besos robados, señas de identidad del adios definitivo o de la bienvenida al te quiero. Repito, años 80.

Después viene el trágico señuelo de "Juste toi et moi", soflama de miradas perdidas, de luces que abanican noches que no se acaban, perdidas sin refugio, calentones del alma. Darc, siempre Darc, entre sombras, dejando un taxi a medianoche, cogiendo un coche cualquiera para levantarnos al ánimo....

Y oyendo "Pars sans te retourner" no te queda más que bajar la cabeza y llenarte de este glamuroso chanteur, que no tuvo demasiada suerte en la vida. O quizás sí, vivió al limite y se despertó demasiado tarde de su sueño excesivo.

"Le seul garçon sous terre" le viene como anillo al dedo. Pura dinamita, una manera estupenda de bucear en la interesante escena gala de los 80 y de ahora. Guitarras, pasión. lentejuelas, adios....


jueves, 26 de junio de 2014

BENJAMIN BIOLAY. "La Superbe" (2009)


Elegante. Este doble disco de Biolay es sobre todo elegante. Dos cds para disfrutar de las maneras de este galo que la prensa francesa siempre le ha posicionado como el sucesor de Gainsbourg. Bueno, aun sabiendo que Gainsbourg solo ha habido uno, este "La Superbe" nos muestra a un artista en pleno éxtasis compositivo, que no se asusta para nada en mezclar estilos, en bogar desde su concha hacia lugares por todos conocidos.

Porque aquí hay de todo. Desde el Europop de "Assez parlé de moi", el pop suave con barrunto de tristeza de "Prenons le largue", la catarsis rock demencial de "Buenos Aires", la chanson que le pone cerca de Bashung con "Raté"....

El ex de Chiara Mastrroianai, se las ingenió para dar todo de si y fabricó un monumental disco para dar rienda a sus obsesiones, a sus preferencias más intimas, siempre con un cuidado sonido, con su voz tan limpia y brillante, siempre ofreciendo su garganta para joyas como "Lyon Presqu'ile" o para ejecutar en "Melancolique" un bello vals para apurar tu copa de vino mientras la tormenta arrasa al amor.

Dos cds repletos de paradas donde subirte el ánimo y disfrutar, "La Superbe" es chanson actualizada, es brillantez sonora, violines y cuerdas, guitarras y trompetas, calidez y supercheria de barrio de lujo. Elegante Biolay. Nunca fue de enfant terrible, solo de pregonero de estados de ánimo.

La que titula el album es un almacén de florituras, de sensualidad, cadencias que lucen caprichosas mientras las luces se apagan y encienden en una catarsis total. "15 août" es una pop songs melosa y agridulce, con su guitarra arrastrada mientras Valérie Donzelli activa el boton de la sensualidad.

"La Superbe", una buena excusa para llenarte de susurros y ampulosidad nada superficial, fortín de la chanson, bebedizo para quedarte ebrio sin remisión.


jueves, 26 de septiembre de 2013

LULU GAINSBOURG. "From Gainsbourg to Lulu" (2012)

Pedazo homenaje que realizó Lulu Gainsbourg a su padre.  El hijo de la relación que tuvo el gran Serge con Caroline Paulus, se junto con un buen puñado de ramillete de músicos y demás artistas de postín, para rendir pleitesia a uno de los tipos más monumentales que ha dado nuestro país vecino, el que se fumó la vida con su arte.

En "From Gainsbourg to Lulu", el primogénito pasa revista a una buena colección de temas de la discografía de Serge, y lo hace de una manera radiante, saltando de estilo a estilo, recordando al viejo y acercándonosle de una manera efectiva con una buena colección de colaboradores.

Desde el aire de salsa de "L'eau a la bouche", hasta el standar jazz de "Intoxicated man" (gran piano), pasando por altivos momentos para enmarcar, como cuando Rufus Wainwrigth te deja sin palabras con ese vozarrón que en "Je suis venu te dire que je m'en vais" consigue que el espectro de Serge sobrevuele la sala de tus escuchas preferidas.

En la aclamada y conocida "Bonnie & Clyde" , es la actriz Scarlett Johansson la encargada de sumergirnos en el espiritu del que nos dejó hace ya más de 20 años. Otro punto álgido ( y aquí hay muchos) del cd, es "Manon", donde Marienne Faithfull nos rodea de brumas y tristeza, un douleaur de vivre, las lagrimas mariposas y el suspiro de una copa de viejo tinto desbocado.

"Requiem pour un con" (requiem por un gilipollas), con Matthieu Chadid, es una especie de triphop vacilón, y en la "Ballade de Melody Nelson" son Johnny Dep y Vanessa Paradis los que se encargan de emborracharnos de sensualidad.

Y cuando aparece el lider de los Pogues, cantando "Sous le soleil exactement" te quedan ganas de irte al bar, de hablar con un parroquiano de versos sueltos de dolor, mientras la cazalla se enreda en tu garganta. El irlandés lo borda. "Le poinçonneur des lilas" es puro manouche y "La javanaise" con Richard Bonna parece que estuviesemos en el Caribe moviendo a rastras el esqueleto.

También Iggy Pop tiene un ratejo para pasarse por esta musique machine para deleitarnos con "Initial BB", roquera de tercipelo barato. "La Noyée" es tierna, delicada, como un ramo de suspiros y en "Colour cafe", se pone el  colofón con aires africanos a este impetuosa y necesaria recuperación de la memoria de un grande de la música europea.


martes, 19 de marzo de 2013

IGGY POP. "Après" (2012)


La verdad es que no entiendo todas las criticas negativas que recibió este disco de la Iguana. ¿Qué quieren, qué el abuelo del punk siga despellejándose el pecho con cuchillas? Parece que esta vedado para el bueno de Iggy dejar de lado su capa furiosa nihilista, que lo que esperamos de él son aullidos y cuerpo sudoroso mientras berrea en un mar de esputos eléctricos.

Me revelo ante el  fundamentalismo que no ceja en su voluntad de cortar alas al que vuela libre por los océanos de lo que hago lo que me viene en gana. "Après", es un disco de covers, donde el hombre más arrugado del punk, se suelta ligero y con primor en una batalla hacia un pedestal donde la chanson brilla desde los cielos de su voz.

Y en este "Après", cuando Iggy coge el francés como idioma, es cuando más me gusta, con esa corrompida garganta que desde la versión de Joe Dassin, "Et si tu n'existais pas"  deja bien a las claras que el crooner triunfa donde otros ven aburrimiento.

"La Javanaise", de Gainsburg, tiene flipada a mi señora marsellesa. Si levantara Serge la cabeza y viese al hombre que inicio el punk se sentiría feliz y radiante. Tampoco están nada mal cosas como la visión que tiene  Iggy, de la canción de Harry Nilson,  "Everybody's talkin'" o como se nos teme en el bolsillo con "I'm going away smiling" de Yoko Ono y la reinterpretación inocente del "Michelle" de Beatles.

Tú si que vales viejo zorro. A la mierda los criticones del tres al cuarto que creen que aun estamos en el 77. La trompeta y el tempo jazz de "La vie en rose" les quita a todos ellos la razón. "Syracuse", canción de cuna para mi pequeño cuando era bebé, de Henri Salvador, es la estocada perfecta para callar bocas.

Señoras y señores, con todos ustedes, y para su máximo disfrute, él señor del punk convertido en alfarero de melodías añejas, el truhán despachado, garantía segura para tu máximo goce. Que les den a los criticones, dale fuerte Iggy con tu chanson.


viernes, 23 de marzo de 2012

LEO FERRE. "Amour anarchie" (1970)


No me extraña que los personajes y bandas más representativos de la escena indie gala hallan citado más de una vez al poderoso Léo Ferré como influencias más o menos reconocida. Dominique A, Michel Cloup, Programme, Diabologum... En todos ellos hay algún rastro de ese singular chanteur, a mi modo de entender, el más apasionado y visceral cantor francés de todos los tiempos.

Para mucho (para mí seria dificil elegir), "Amour anarchie" es la obra cumbre de este innovador que comenzó siendo un chanteur clásico tradicional para acabar siendo un verso suelto, recordado por esa oratoria, por esas canciones declamadas con un tono tan confensional, tan especial, que aun sin estar muy puesto en el idioma de nos voisins, te verás sumergido en este espectal, lirico y sobre todo emocional mantra de sentimientos al límite.

Anarquista, beodo de la vida sin fin, pasional hasta las lagrimas, en "Amour anarchie" encontramos a un Ferré que empieza con una descarga psicodélica, histriónica, casi de rock oscuro, titulada "Le chien". Fijarse pues debemos en su tremenda instrumentación caótica entre la proclama poética del bardo del pelo cano.

"Petite" es una canción de amor a una menor de edad, repleta de floresta, de pinchos, de goznes de alma. Sinfónica, pura, singular, peligrosa. En "Poètes vos papiers" saca a relucir el rebelde con causa, revolucionario de ideas y sentir, enseñándonos que a los poetas se les aprisiona por su peligro para la normalidad, por su libertinaje de palabras e insurrección.

Y es que el que en otros trabajos musicó los versos de Aragón, Verlaine, Baudeleire o Rimbaud, no se puede quitar la mascara de vate que nos enseña los meandros de la vida y la muerte.El inicio tan roquero de "La the Nana", es todo un sentido homenaje a la mujer que es la antesala de  "La mémoire et la mer" lenta y trágica chanson donde rememora su pasado con el mar como compañero, contraponiendo esta compañía a la soledad del presente de la que habla Ferré.

"Rotterdam" me hace pensar en sus antiguas canciones de primera época, pura canción de baile de salón de amor, donde la ciudad holandesa se hace un hueco en el mapa geográfico de este mago tan fundamental para entender la evolución de la música francesa. Ferré, Brel y Brassens. El trio lo dice todo. El trio de ases en la manga que debes de sacar para sacudirte tanto imperialismo de música inglesa.

Todo un gusto pues traer a este hogar donde los discos se piensan al más grande orador de música que ha dado la France. Y es que los grupos y artistas que mencioné al inicio del artículo sabían bien donde se fijaban para construir sus personales muros musicales. Ferré el poeta eremita, el anarquista necesario, la voz al límite, el señor de la enormes canciones.

viernes, 11 de noviembre de 2011

OLIVIA RUIZ. "Miss meteores" (2009)


Buscando en la biografia de esta poliglota chanteuse gala, me encuentro con un detalle que me hizo ponerme en guardia inmediatamente, la Olivia, ganó un concurso-bazofia del estilo Operación Triunfo en su pais natal. Horror,¿que hago? ¿Tiro por el WC el cd o le doy una oportunidad?

Segui investigando, y me tranquilizó saber que para este "Miss meteores" se rodeo de gente tan dispar como el rapero Buck 65, los indies Noisettes o los extraños Drifter Karen. Bueno, pues vamos a dar una oportunidad pues a la Ruiz, me dije, y me dispuse a entrar en esta telaraña de nouveau chanson insolente y potable.

Nada comenzar un single pop barroco y delicioso, "Elle Panique". Vaya la cosa no empieza mal.  En "Les Crépes aux champignons" se nos muestra cabaretera pero sin importarla la introducción de pequeñas gotas eléctricas que la verdad, molan.

Cambia al ingles en "Spit the devil", y le sale un bufonesco vodevil gracioso y pegadizo mas tambien violento y obstinado. Se nos pone dura casi punk, con la bestia "Mon petit á petit" donde descarga bien la chica, mostrando que se mueve bien los terrenos que pisa en "Miss meteores".

La chanson como tal con espinas que no pinchan, aparece en piezas como "Le saule pleureur",contenida y bella. Y como no, tambien la Ruiz se atreve con el castellano con la enigmatica "Quédate".

Bueno, pues parece que no he hecho mal en no tirar de la cadena cuando mis primera voluntad fue acudir al urinario a triturar algo que parecia artrosico. "Miss meteores" cumple su función de pop abierto, de chanson vitaminada, de rock sin pretensiones de una cantante que deberemos seguir. Quizas que su pareja sea el lider de los otrora bestias Dyonisos halla ayudado a la dama a sacudirse de su biografia la enorme espina de chica triunfo. A probar pues y me contais.

miércoles, 31 de agosto de 2011

JEANNE BALIBAR. "Paramour" (2003)


Hay veces que cuando un actor o actriz, se mete en esto de la música, la mayoria de las veces (y no quiero citar aqui casos que todos sabemos) queda simplemente como una mala broma, una pesadilla que se acaba cuando presionamos el botón de stop y hay le quedamos para el resto de la existencia.

No es el caso de la actriz Jeanne Balibar, que con este poderoso y atrayente "Paramour", comenzó su carrera músical con más luces que sombras. Y creo que en parte se lo debe de agradecer a la colaboración con el ex-lider de una enorme banda gala que prometo que aparecera por aqui, llamada Kat Onoma, llamado Rodolphe Burger, con una tambien muy interesante obra en solitario.

Balibar tiene una dulce voz y sabe que para seducirnos es fácil tendernos la red. Pero con eso no basta, y por esos "Paramour", es tambien todo un compendio de bellas canciones. Asi que el comienzo con "Le tour du monde", con su guitarra suave llevando las letras de Burger al megáfono azucarado de Balibar, deja a las claras el ideario de la artista.

"Johnny Guitar", me gusta por ese lento espasmo eléctrico que rodea la calima de la melodia y "Pas dupe" es pura chanson al cien por cien, melosa, cautivadora, espectacular.

Y para no olvidar ese extracto del film del maldito Kenneth Anger, "Scorpio Rising", y cuyo titulo "Torture", lo explica todo. Los medios tiempos de "Helas", casan a la perfección con la levemente trotona "Lady your room".

Tampoco falla Balibar cuando arremete con solvencia la versión que nos regala de Sade, "A safe place", donde deja constancia de que esto no es una afición pasajera, que ha venido para quedarse, y que sus papeles en el cine francés, se pueden aliñar con un montón de temas que recordar.




lunes, 21 de febrero de 2011

JEANNE MOREAU ET ETIENNE DAHO. "Le condamné à mort" (2010)


Jean Genet fue uno de los enfants terribles de la literatura gala. Junto a Baudelaire, Rimbaud o Verlaine, escenifica toda una manera de apostar por la transgresión, por la ruptura con el orden moral imperante en una sociedad que no estaba preparada para estos satanes de noches de exceso y violencia.

Abandonado por su tutores, paso su infancia en correccionales, y más tarde la cárcel fue su nido más permanente. Adicto a la prostitución homosexual, ladron, picaro, victima de uno tiempo inclemente, dedicó su poema más celebre y conocido, "Le condamné à mort", a su gran amor, Marcel Pilorge, condenado por asesinato y ajusticiado mediante la lengua de acero de Madame Guillotine.

Jeanne Moreau, actriz, y cantante, se unió con todo un emblema de la canción pop francesa, Etienne Daho, para recrear esta larga oda al amado, repleta de dolor, de devastación, aristas en los versos, palabras que se quiebran mientras llega el fin, la separación.

"Le condamné à mort" es bello, lirico, potente, estremecedor. Empiezas con "Le vent qui roule un coeur", con Daho acompañado con una guitarra acústica, minimal, envolvente, terciopelo de sangre, luz en la penumbra. Los compases de "O la douceur du bagne" habla sobre las soledades de las carceles de las colonias francesas, donde quien entraba, salia unicamente en un barco de madera con una cruz para siempre. Y aqui aparece Jeanne Moreau, como formidable contrapunto con la voz dulce de Daho; ella entona grave, recia, colapso en la garganta, fiebre sin fin. Estremecedor.

Las cuerdas que dan comienzo a "La chanson qui traverse" se convierten en un carnaval trágico, en un cadalso instrumental, que te sobrecoge y hiela. Y en medio de todo los versos de Genet, "tu alma delicada los montes atraviesa acompañando siempre la milagrosa huida de aquel que se ha fugado, muerto al fondo del valle, de una bala en el pecho, sin reparar en ti".

La media hora del disco es todo un vals de la pobreza, de la desesperanza. Pero todo lo iluminan estos dos monstruos de la escena francesa. Moreau recita,y te quedas inmovil, parado, absorto y pegado a la cadencia de su homenaje al poeta, ("Sur mon cou").

Y cuando Daho se queda sólo, compone oscuras entrañas musicales,como "Les assasins du mur" que nos hace imaginar la vida de Genet encarcelado, amante que se sabe abandonado por la sentencia de los hombres que derrotará al amor mediante el hierro.

"Le condamné à mort" es arte en estado puro. Es la vida y la poesia, son canciones espectros, insania y derrota, mendicidad, y a pesar de todo, creencia en el amor. "Elève toi dans l'air" es como su titulo, una elevación hacia algún abismo redentor.

Música catarsis, y la gravedad de Moreau articulando los versos estrangulados en una sinfonia que aunque desconozcas el idioma, te hará estremecer, y quizás volcarte en buscar ese largo poema que Genet dedicó al que tanto quería.

"Solicito a la muerte la paz, los largos sueños, un canto de querubes, sus perfumes y cintas, angelotes de lana en tibias hopalandas, y aguardo oscuras noches sin soles y sin lunas sobre landas inmoviles". Sin palabras, sin respiración, arte total.

viernes, 11 de febrero de 2011

BRIGITTE FONTAINE. "Prohibition" (2009)


Brigitte Fontaine
tenia 70 años cuando saco este disco. No os asusteis. Ella sigue estando con nosotros. No se ha ido. Lo que quiero que quede claro cuando os metais en el mundo de esta grande chanteuse de la canción francesa, es la fisonomía de su música, lo actual de sus quejidos, el rock destartalado de su voz de vieja dama que sabe más que nadie.

Me apena una cosa. Buscando por la red, poca cosa hay suya. Parece que esta mujer, con 15 discos a su espalda, con un bagaje increible en nuestro pais vecino, ha pasado de puntilla por los medios que tanto nos orientan para saber lo que nos conviene escuchar.

Pues bien, esto es grande, Brigitte os va a cautivar sino la conoceis, y si ya os habeis embriado con discos como "Kekeland" o "Rue Sant Louis en L'ile", este "Prohibition" os dará mas sentido para gozar de esta señora de voz ronca y de estimulantes señuelos para nuestros sentidos.

Decidme que creador, creadora, en la actualidad conserva a los 70 años una vitalidad como la de esta arrugosa dama. Firmo porque los artistas que admiro lleguen algun dia a una vejez como la de esta libelula fumadora de deseo y ardor.

"Prohibition" empieza con "Dura Lex" donde se marca todo un himno rock, que dejaria a mas de nuestros niñatos mas entronizados en pañales. Tomad modernos un poco de veneno, tomad hijos del futuro un poco de absenta venenosa y necesaria. La vacilona "Entre Guillemets", da paso con suaves ritmos electrónicos a "La fianceé de Frankenstein".

La que da titulo al cd, "Prohibition", se sincera con nosotros: "Je suis vielle et je vous encule", "Yo soy vieja y me cago en vosotros". Dedicado yo a estos cretinos jovenzuelos que creen que el mundo lo han inventado ellos, imberbes moralistas de la efimeridad.

Me vuelves loco Brigitte cuando cantas "Ill s'en passe", suave, caricias en el viento, hecatombe bella, abominable dulzura la de tus astillas vocales. En "Harem" y con el piano como acompañante, habla de las mujeres que perdieron su juventud al servicio de algun cerdo sultán, vomitivos señores encarceladores de deseos.

Invita a Grace Jones, en "Soufi" para gritarnos "Salam" (paz) mil veces en nuestros oidos tergiversados por la sordidez, y en "Partir ou rester" en una minimal secuencia de su principado de rock particular, nos regala un paseo junto a Philippe Katerine en un intenso y emotivo choque vocal que es todo una delicia.

¿Qué más decir de la vieja señora? Yo no digo nada más, lo dice ella como despedida:
"Muy pronto, amor, musica y poesia serán prohibidos por estos malditos". Bendita hereje.