Distorsión, abrazos, pianos, guitarras, tormentas, silencios, adiós, tranquilidad, vahos, ruidos, electricidad, sueños......MÚSICA
martes, 21 de diciembre de 2021
THE HIGH. "Somowhere soon" (1990)
martes, 3 de agosto de 2021
THE FLAMING LIPS. "Oh my gawd!!!...The Flaming Lips" (1987)
The Flaming Lips me dejaron de gustar cuando se hicieron previsibles. Los dejé de seguir en "Zaireeka" (1997), con eso lo digo todo. No me gustan esas ínfulas que calzaban cuando se hicieron acomodados para los medios independientes. Mi disco favorito siempre será "Hit to the death inthe future dead" (1992).
"Oh my gawd!!!..." fue su segundo disco, y desde que comienza la vacilona "Everything's explodin'" podías ya ir intuyendo que aquí se perfilaba una buena banda. A Wayne Coyne, le acompañaban Michael Ivins y Richard English, con sólo ver la portada puedes intuir que la psicodelia orate es parte fundamental de estos primeros pasos de la banda estadounidense.
Todavía estaban por venir sus mejores monmentos discográficos, pero es un placer toparte con la extraña y perturbadora "One million billionth...", y sus pasajes de una electricidad amenazadora. "Maximum dream for evil knievel", es otro petardazo de esos que reparten estopa a diestro y siniestro, con Coyne pasando de la furia vocal a la tranquilidad malsana.
"Can't exist" transpira por todos los poros años 70, y "The ceiling is bendin'" es otro buen paquete de suculentas diatribas para hacerte perder el control. "Prescription:Love" es otra andanada de distorsión macabra, de colores sacados del país de maravilla de Alicia.
"Can't stop the spring" es machacona y efectiva y el final con "Love yer brain", como de bajada total, para terminar como se merece este viaje extraño. Qué buenos que eran The Flaming Lips y como se fueron diluyendo con el paso del tiempo.
domingo, 30 de mayo de 2021
RANDGA. "Formely extinct" (2012)
Vaya sonido que se gasta Randga. Formados por el guitarrista de Sun City Girls, Richard Bishop, también a la guitarra Ben Chasny de Six Organs of Admittance y el batería Chris Corsano, el trío hace en este su segundo disco, lo que en el primero ya dieron muestras de ello: eficaz música instrumental repleta de psicodelia, recovecos, aristas y mucha tensión.
El comienzo no puede ser más cañero con ese disparo que es "Idol's eye", para en "The Vault" envolvernos en una puntazo de punteo que recuerda a los Television de su mejor época. Cuando suenan cálidos y tiernos, te meten en el bolsillo, como esa especulación lírica llamada "Silver Nile", con sus once minutos de continuas disgresiones para amantes de los que no nos gusta las aventuras sónicas.
"Plugged nickel" tira por la calle de en medio del mathrock , y "Majnum" se resuelve con su potente armazón instrumental, arabesco de distorsión, punteos devoradores que en la pequeña "Goodbye Mr. Gentry", nos da un respiro para continuar el viaje con "Tres hambres" y su espejismo de cuerdas que sierran silencios.
Terminamos este "Formely extinct", con "Night porter", la mejor manera de acabar este psicodelia devoradora, este dislate de maestría sonora que hará que gocen todos los que no tengan reparos a la música repleta de ortigas.
miércoles, 15 de abril de 2015
AKRON/FAMILY. "Meek warrior" (2006)
El segundo disco de Akron/Family es para tenerlo muy cerca cuando quieras ponerte bien las pilas, viajar hacia siderales orbes desconocidos, oler un poco de free jazz, ("Blessing force") mientras una fuerza descomunal aparece en el cielo como una batidora contundente de ruidos y expresiones artísticas rebozadas de rock sin paracaidas.
El cuarteto de Brooklyn es como una iglesia sin dios, como una reunión de orates que se juntan para practicar la religión del caos. Como lo Swans pero con vientos de psicodelia. "Gone Beyond", desde la tribuna,desde el altar de la fe sin credo, es una acustica song cauterizada por un molde endémico de vitaminas de fuegos, folk de terciopelo nervioso, tormenta espacial que quema y espanta.
Como unos hippies hasta la polla del campo, como unos vaqueros que gozan viendo a sus reses esparcirse por las anchas laderas hasta el precipicio de la locura total. "No space is this realm" es una concatenación secuencial de instrumentos mimetizados con el arte repetitivo, un collage de fragancias para perder todo el tiempo del mundo en demorarte en la lentitud. Akron/Family los rugidos de una familia sin sustento.
También tiene tiempo esta comuna de mal pensados en componer baladas para hundirte en el infierno, "The lightning bolt of compassion" es una muestra más de la capacidad de estos marcianos de desarrollar suspiros electricos entre cordura sin curar. No me extraña que el sello Young Gods, de Michael Gira (Swans) los acogiese con cariño y terror.
"The rider(dolphin songs)", es una catapulta de misticismo ruidoso, de sonidos setenteros que son como un enjambre de pus en medio de una meditación yoga. Puagh, que puñetero gusto. Y para decir adios, "Love and space", adios que me voy, una sincera muestra de decir que Akron/Family son un buen medicamento para tus suspiros.
viernes, 4 de abril de 2014
THE BLACK ANGELS. "Directions to see a ghost"
En algún lugar oscuro donde colisionan Spacemen 3, la Veltvet Underground en su versión más caótica y una suerte de Jesus and the Mary Chain perdidos en un circulo místico de psycho rock de los setenta. Este trío de Austin nada por esos indómitos mares donde las olas de la lisergia sube hasta ahogarte los tentáculos de los oídos.
Este fue su segundo largo, y desde el comienzo sideral de "You on the run", marcan el camino a fuego con sus voces siempre prisioneras de otros tiempos y sus feedback de peyote. "Doves" podía parecer un single con su indómito carruaje de colores que van y vienen según te vas acercando al sesgo cromatistico de sus reflexiones añejas.
Psicodelia que cuando te topas con el bajo en "Science killer", arropado por unas maracas que te piden la maxima concentración, toma el mando de un grupo que mira siempre atrás para abrir cielos en tierras verdes de iluminación sonora.
"Mission district" son disparos a baja profundidad donde es fácil perderse en la laberíntica conversación de una pertinaz acometida que seduce y provoca peligros. Me gustan los teclados de "18 years" y el punto de sitar de "Deer-Ree-Shee" les da más aun un toque de outsider dentro de los parámetros musicales actuales de la música independiente.
Si me dicen sin conocerlos que son un combo setentero me lo creo. Hasta el sonido del disco conserva las formas creativas de ruido y contención, junto a ralladuras como "Never/Ever" donde se dejan llevar por el caos más absoluto.
Una buena forma pues de tentar a la suerte, de recuperar viejos venenos y cabalgar en un viaje hacia la naturaleza primigenia. Angeles negros con sabiduría de rock infeccioso.
domingo, 14 de abril de 2013
DEAD MEADOW. "Feathers" (2005)
Que se vayan al carajo todos esos del stone-rock, toda esa avalancha de combos suecos que no hace mucho tiempo nos aturdieron los oidos con reinterpretaciones sosas de hard rock, de Black Sabbath, de la psicodeloa años 70. Dead Meadow son otra cosa, un regalo del cielo de las setas alucinogenas, un hongo de guitarras como en la inicial "Let's jump in", arrastrados por el fango de la nebulosa de un rock lleno de alucinación.
Este "Feathers" fue el quinto disco de su carrera, y quizas para los que empiezen con ellos, desde Discos Pensados, lo recomendamos como primera pieza del puzzle de su carrera. Menos espinoso que "Howls from the hill" (2001), los de Washington se las apañan para hacernos suyos, nosotros que tenemos al hard rock como una pesadilla de la juventud.
"Heaven" es una perla lenta y espartana que va abriendo los pétalos mientras nos ponemos el pop sixtie de "Stacy's song", patillas y flores envenenadas, verde musgo que comen los elfos antes de emborracharse en la cienaga de la noche perpetua.
"Get up on down" es como si a Oasis les hubieran metido un pico en la garganta, y "Eyeless gaze all eye/don't tell the riverman" es un boomerang sin prisas de rock que vive congelado en las vitrinas de un ayer rejuvenecido.
Luego, si quieres seguir con tu viaje, eleva el sonido de tu HIFI, y te pones "Let it all pass". Seguro que los cristales y tu droga interior se juntan en una mixtura derrotadora de superfluas musicas que tu y yo sabemos. Dead Meadow, una bonita manera de volver al puro rock, al de la fibra interna, el que emerge del interior y nos desploma en catarsis de oyentes ensimismados.
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