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domingo, 26 de enero de 2025

WIRE. "Silver/Lead" (2017)

 

Vaya banda Wire. Ya son casi 50 años los que llevan comandando esa especie de art punk que desde sus inicios siempre los definió. Y la verdad es que cada vez me gustan mas. Este, fue el número 16 en una carrera plagada de expresiones artísticas de las más variadas, donde Colin Newman se erige como protagonista de un verdadero crucero de melodías que te hipnotizan. 

No podía empezar mejor "Silver/Lead", que con "Playing harp for the fishes", cada vez más implicados en ir siempre un poco más lejos, estos superviviente de tantas cosas, te dejan helado y repleto de emoción. En "Short elevated period" suben la distorsión hacia y explotan en mil cielos, para en "Diamonds cups", volver a la encrucijada con esa épica melosa que te encanta y te seduce. 

Luego llega "Forever & a day" que podía estar perfectamente incluida en sus primeros trabajos, para seguir con "An Alibi", obra maestra donde arrecian los tiempos suaves, tonadas de esas forjadas en una arquitectura sónica que te lleva a paisajes oníricos de ensueño. Como "Sonic lens" y ese sonido de guitarra tan característico de Wire domando el sonido en un festival brutal de placer. 

Que tranquila e infecciosa que es "This time" y que pasada "Sleep on the wing", delicada y repleta de suspiros para llevarte recuerdos a tu memoria musical. En fin, qué más podemos decir de Wire. Lo suyo siempre fue una cosa serie, y siempre disfrutable. Este disco, otro más para la colección. 


domingo, 24 de noviembre de 2024

PERE UBU. "The modern dance" (1978)


 Aquí empezó todo. Con "The Modern dance", en el lejano 1978, la maquinaria de art punk de Pere Ubu coemzó a funcionar de una manera brutal, con la voz loca de falsete de David Thomas siempre como punto de referencia. 

El principio con la caótica "Non-alignment pact" no dejaba dudas, que la voz de Pere Ubu siempre iba a ser propia, original. La que titula este petardazo, es otra muestra más de la consistencia y de la necesidad que tenía la banda de tener un sitio junto al lado de otros popes de la transgresión punk como fueron Wire. 

En "Laughing" es un saxo orate el que predica en el desierto de la sedición, con notas de un jazz desquiciado que deja sitio a "Street waves", donde la vanguardia militante (a su manera claro está) del grupo se hace más evidente. 

"Chinese radiation" es otro bramido de Thomas que se mueve entra aguas turbulentas que se convierten en "Life strinks" en una sacudida de movedizo punk sin contención posible. "Over my head" tiene un dulce gusto a Television. Y es que la verdad discos como este son los que sientan cátedra. 

Luego vendrá una extensa discografía con algún que otro altibajo, pero el sonido de Pere Ubu, siempre se caza a la primera. De esos grupos que abrieron camino. 


viernes, 24 de junio de 2022

UNIK UBIK. "I'm not feng shui" (2011)

 


Un primor esta banda franco belga. En este tercer disco vienen a confirmar lo que ya habíamos escuchado en sus dos anteriores trabajo, sonidos rítmicamente salvajes, con el saxo ejerciendo de jefe supremo, como ese barrabasada casi africana llamada ""Dan-jun", o concreciones de art punk instigador como "Rolled in flour". 

También militan en el punk sin aspavientos (la que titula el cd es toda una receta de fiereza sin peligro a disolvernos en el aburrimiento). "Pinheads on the move" es pura no wave, casi música klezmer, intuyendo en sus costuras todo aquello que nos sorprendió de la banda holandesa The Ex. 

En "Mesmerize & vanish" se relajan a trozos, especulan con suavidades que traen peligros, resonando ese espíritu transgresor que respira todo el disco. Una de las más efectivas del disco es "Tractors and cows...." donde hasta se atreven a jugar con el jazz.

Su música cautiva porque toca muchos palos, porque no se detiene ante los impedimentos. Provocan emoción en "This is the day", para en "Lazy beezy" seducirnos con su actitud de pulsiones punk, cuando este era más que una moda una forma de lucha. 

"Gypsy's revenge" es una andanada de fiereza que te deja preparado para el fin de semana y el final con "Right or contract" deja bastante a las claras el buen saber estar de esta banda afincada en Toulouse. 


viernes, 16 de abril de 2021

LICE. "WASTELAND: What ails our people is clear" (2021)

 

Como se las gasta la banda de Bristol. Y es que estamos de enhorabuena. De un tiempo a esta parte la aparición de combos como Idles, Protomartyr, Fontaines DC o Shame, por citar algunos nombres, no ha hecho más que cargarnos de razones para estar radiantes. 

Lice, en este su primer largo, sabe jugar sus bazas. Y desde el inicio. La potencia post punk de "Conveyer" con ese ruido amenazador, es sólo el inicio de lo que se avecina. Lo bueno de Lice es que tienen la capacidad de abrirse en una tonalidad interesante de sonidos, todos desde una especie de art punk que se bifurca en múltiples direcciones. 

"Imposter" es danzarina y casi industrial en su metodología del ruido da paso a "Espontáneo", así en castellano, uno de los platos fuertes (y tiene muchos) de un disco que merece unas cuantas escuchas para que puedas captar toda la variante estilistica de la banda, aquí mas escorada al post punk.

"R.D.C." fue lo que me motivó comprarme el cd. El video que acompaño el artículo lo dice todo. En un mano a mano con Idles no se quien saldría ganador. "Pariah" es marcial, decidida, penetrante y cargada de oscura bilis. Como cuando Swans se limpiaban las uñas con el filo de una guadaña. 

Es en la electrónica vacilona de "Persuader", cuando comprobamos que Lice tienen entre mente y mente no quedarse en un sólo sitio. Y la cosa funciona. El sonido de Lice es como la portada daliniana de su disco. Se abren agujeros en las paredes y por allí entran mundos paralelos, formas geométricas extrañas, como la lénea sonora de todo este enigmático trabajo. 

"Arbiter" es un trallazo en toda regla que segundo a segundo se va convirtiendo en un misil, y "Serata" con su cadencia suave y triste confirma que el grupo tiene salidas para dar y tomar.  Cuando llegas a "Deluge" ya estás exhausto y en "Folla" retoman su vertiente más caústica y experimental. 

Un gran grupo sin duda, para sumar a los ya mencionados en el parrafo inicial del artículo. Parece que crecen como setas los que quieren aportar su granito de arena en esto de la sedición musical. 


 

lunes, 12 de abril de 2021

PITCHBLENDE. "Au jus" (1994)

 

Sólo sacaron 3 discos en su corta y efímera vida este cuarteto de Washington, caracterizado por un sonido que viajaba desde el art punk al matchrock pasando por el noise. Este "Au jus" fue quizás su disco con más recorrido en una carrera corta pero cargada de feedback y mucha electricidad. 

"Au jus" es un compendio de canciones de indie rock de manual, como "Your own Arturo",  bastantes que no llegan al minuto como "Short term", los cuales introducen una amplia gama de sonidos que son efectivos y electrificantes ("Showroom"). 

"Untitled" se acerca a Sonic Youth y en "X's for I's" juegan a un alocado post punk sincronizando las oces y las guitarras en un marasmo productivo. "Nine volt" es un potente himno contagiador de espinas y eterna juventud y "Cupcake Jones" juega a ganador con su resolutivo zig zag de energía que se convierte en caballo ganador. 

"Karoshi" es uno de los puntos fuertes de un grupo que paso de puntillas por una época que nos regaló tantas y tantas maravillas que son imposibles de recordar. Seguimos pues la labor de desenterrar del pasado viejos trabajos que forjaron unos años repletos de rabia y tensión incontrolada. 

martes, 12 de mayo de 2020

WIPERS. Youth of America" (1981)


Quizás este disco de Wipers, haya sido mi redescubrimiento más impactante en este periodo de cuarentena que ya va para los dos meses y sumando. La banda de Portland fue uno de esos combos mencionados por todos, y cuya influencia en la música independiente es bien sabida por todos los que nos gusta el punk, y sus derivados. Los Nirvava o Sonic Youth , por citar algunos, eran fans declarados de ellos.

Este "Youth of America", fue su segundo disco, después de su despegue con "Is this real" (1980), y es su disco mas potente y con mas aristas a descubrir. Greg Sage y sus colegas se las apañaron de maravilla creando "No fair", los diez minutos de sube y baja de la que titula al disco, disgresiones desde el punk pero con un empaque instrumental que los diferenciaba de otros compañeros de generación que se quedaban sólo en la brutalidad del sonido.

Porque es en la larga canción con nombre del lp, donde cabalgan con sus instrumentos, donde perforan espacios siempre en el arcén, lejos de calles principales porque lo suyo era algo bien distinto.

Y es cuando acaba ésta y empieza uno de los hits más impactantes que he escuchado en mi vida, "Taking too long"; vaya melodía, pedazo de lírica estrangulada en una catarsis siempre contenida, con un aire a new wave pero siempre a su bola. Se me erizan las pelos siempre que la escucho.

Es "Youth of America" un trabajo valiente, vibrante, con ínfulas de clásico que todo buen amante de lo bueno tiene que tener en su discografía. "Can this be" es otra alforja repleta esta vez de un punk militante con tonos callejeros y "Pushing the extreme"  otra valiente contienda de especulación de guitarras.

Cierra el disco "When it's over", otro zarpazo de esos que es una hecatombe de ritmo y frenesí. Delicatessen donde la guitarra de Sage se sale de nuevo de madre. Lo dicho, un pedazo de disco, para pinchar y pinchar sin parar....


martes, 17 de marzo de 2020

WIRE. "Mind hive" (2020)


Tercer artículo que publico desde el enclaustramiento. Esto va para largo. Desde el domingo que fui a comprar el pan no he salido, y poco a poco (no queda otra), nos vamos acostumbrando a una rutina diaria; intentar cansarnos para que el día no se alargue demasiado. Ahora hay tiempo y necesidad de no malgastarlo cuando fuera caen y caen personas que acaban siendo números, anónimas cifras bajo la que se esconde una vida, una familia, un adiós.

Así que vamos al grano con el último de esta banda que lleva ya 40 años en el tajo, afilando su art punk, de la mano de ese necesario músico llamado Colin Newman. Porque la verdad es que cada trabajo que sacan en mejor que el anterior. Y eso que "Silver/Lead" (2017), era un pepinazo, pero este "Mind hive", con ese inicio con "Be like them", amenazante, creando un desasosiego que te llena la cabeza de guitarras como cuchillos, es un huracán que no deja edificio en firme.

"Cactused" es una amalgama de sonidos que recuperan su esencia banda que siempre ha sabido no encallarse; melodia casi pop, post punk de ese que te hace pensar por su delicadeza y su urgencia. Maravilloso. Como esa inclusión de elementos electrónicos en "Primed and Ready" y esa capacidad que tienen para hacer hits instantáenos ("Off the beach").

"Unrepentant" y su tranquilidad malsana es de lo mejor que han hecho en su carrera, como la rutilante "Shadows" que es evocadora, caligrafía donde pararse para leer la historia del post punk que tanto ha hecho para los cambios originados en la música que amamos.

"Oklahoma" es la que más recuerda a los Wire punks de finales de los 70. Punks siempre inclinados a innovar, a forjar estructuras nuevas para huir de lo manido. Feroces e impactantes. Para terminar la catarsis "Hung" y "Humming", las más arriesgadas y fenomenales de "Mind hive", donde reactivan el motor donde la tecnología se cruza con el nihilismo.

Seguimos pues en el retiro forzado, oyendo notas que puedan desplazar de la cabeza el drama que flota a nuestro alrededor. Wire nos ayuda a olvidar durante un rato. Lo suyo no es impostado. Esta maquina está en pleno funcionamiento.



jueves, 25 de octubre de 2018

ELZA SOARES. "A mulher do film do mundo" (2016)

La dama de la samba Elza Soares, rompió todos los moldes cuando editó este "A mulher do film do mundo". Acompañada para la ocasión por miembros de la banda punk Meta Meta, Elza Soares despliega todo su alarde como artista en un conjunto de canciones que quitan el hipo.

Y eso que con el track que titula el álbum,parece que estemos ante una revisión muy particular del universo de samba sin alejarse de lo clásico. Es cuando suena "Maria da Vila Matilde", y un caos hábilmente ordenado de psicodelia lasciva para que empiece esta pirotecnia transgresora.

La guitarra eléctrica en "Luz Vermelha" enciende el tema, para que Elza se retuerza en un festival de rabia y festín. Samba punk. Vamos a ponerle nombre a la munición sonora que rodea el disco. La heterodoxia que Brigitte Fontaine emplea para revolucionar la chanson, es la misma que Elza usa para gritar sedicción ("Pra fuder").

"Benedita", recuerda a los holandeses The Ex. Esto es fusión sin ambages, con Soares gritando calor y ternura, suspiros y sudor, mucho sudor con un final de estruendo. En "Firmeza" Elza cuenta con la colaboración vocal de Rodrigo Campos para continuar con este festival de ritmos y desenfrenos, de lugares comunes para no apaciguar el ánimo.

Hasta las canciones como "Dança" que se acercan más a la tradición carioca contiene pinceladas de instrumentación que son señuelo para la transgresión. "O canal" lleva el ritmo en las vena, ritmo de incendio y fragor, de luces del alba, de rubor y calor.

"Comigo" acaba la revuelta brasileira, Elza cantando a pelo, basilisco de ternura, capricho con alta temperatura. El mejor disco de Elza Soares, el más arriesgado, un cóctel que funciona, que seduce, samba pa ti....


martes, 15 de septiembre de 2015

WIRE. "Wire" (2015)


Por fin me mudé. Desde el jueves pasado ya estoy en mi nueva casa, viviendo a salto de caballo entre cajas y cajas, mirando de reojo el caos del estudio donde los vinilos y los cd copulan en el vacío, en un desorden especial, mientras Cioran de reojo enarbola su famoso pesimismo vital desde la libreria que desea serlo de verdad.

En fin, que iré poco a poco poniendo al día el blog donde los discos se piensan, y elegir este ultimo disco de Wire, es la mejor manera de empezar la viviencia en este aposento que desde hace una semana ha tomado el relevo de mis sueños. 40 años han pasado ya desde que Wire empezará a cabalgar a los lomos del artpunk, del postpunk más artistico. Se dice pronto.

Y visto lo visto, me quito el sombrero ante tan avalancha de calidad. La segunda canción del disco, "Shiting", es todo un primor, pop bien elaborado, rutilante y soberbio, aderezado con ese veneno que Colin Newman tiene siempre a bien de ofrecernos.

"Burning bridges" es otra pieza de orfebreía artesanal, otro arsenal de melodías radiantes y abrasivas. Como se nota quien ha retenido y quien sigue esforzándose en sacudirnos la columna vertebral. "In Machester" es un hit, es como contemplar a New Order transmutados en una bocanada de pop generoso en melodías impactantes. Puro geíser acariciador. Colin y sus chicos lo bordan.

"High" tiene un poso a The Fall y los siete minutos de "Sleep-walking" me hacen recordar a su manera a lo mejor que dio las islas cuando el punk se hizo un harakiri de no future total. Me gustan como Wire programan sus canciones, como en el año 2015 una banda con tanto recorrido siguen estando en plena forma. "Joust &Jostle" es una gema reflexiva y a la vez saltarina. Todo cabe en este disco homónimo, todo es posible cuando el engranaje de esta maquinaria no se corta ni para deslumbrarnos con tracks como "Swallow" donde son postpunk al cuadrado, idas y vueltas, hipnóticos y catalizadores de una magia que te condena a dejarte seducir.

Para la parte final del disco los bombazos. "Split your ends" y sobre todo la ruidosa y carnivora "Harpooned" donde ponen los puntos en su sitio, donde dejan el listón muy alto. Mientras queden bandas como Wire, queda esperanza. Los novatos, a la cola, aprendizaje y lectura de como se puede mantener a flote un grupo sin caer en repeticiones, marketing ilusorio y estetica caduca.


lunes, 21 de abril de 2014

EAGULLS. "Eagulls" (2013)


Si hoy tuviese 20 tacos y no 44, mi grupo seria Eagulls. Estoy seguro de ello. Si mis totem fueron los Pixies, en una vuelta atrás imposible hacia una juventud ya marchita, Eagulls estarían a la cabeza de mis preferencias.

Tienen todos los ingredientes para que con este primer largo ya tengan su hueco entre los mejores combos indies. Desde que suena "Never endings", con esa oscuridad malsana que rasca tu chupa con andanadas eléctricas, ya te sientes rendido hasta las ondas sombrías y punzantes de esta formación inglesa.

Comandados por George Mitchell han puesto patas arriba toda la escena con sus mixtura donde caben desde Killing Joke hasta Joy  Division. Me pongo "Hollow visions", y en el tramo de la canción donde las guitarras suenan a hecatombe me dan ganas de pintarme los ojos de muerte y vomitar que sí, que aún me queda para rato, que el de los 20 tacos manda leches y baile, vendaval.

"Yellow eyes" empieza con el bajo acechante, para que al poco la rabia se haga niebla. Subo un poco el volumen. Me dejo llevar. Me abro una birra. Quiero más. Suenan compactos y amenazantes, son como una sierra con puas de cactus, con estrías de mandolina. Himnos para los 40, recuerdo de los 20.

Ahora que Interpol son un coñazo, me hago de los Eagulls. "Tough luck" es una maravillosa disonancia que se clava en los oropeles de tus oídos. Gritan los altavoces, me muevo renqueante, me pongo mi viejo cinto de tenebroso y saco algún vinilo poblado de telarañas. La tromba es total. Punk oscuro, art-punk, los jóvenes herederos de Wire.

"Amber Veins", es año 78, rompiendo reglas y moldes, pelos cardados de imperdibles y pócimas sonoras para espantar a la luz. Y si no tienen bastante, otro hit para llevar en tu mochilas emepetres, "Possesed". Tiene tensión, rabia, inquina y suciedad leve pero repleta de mala baba.

Como "Footsteps" con su rapidez insana, con su espeluznante mapa donde podemos dibujar todos nuestros grupos preferidos que vivieron con nosotros en las catacumbas. "Soulless youth", ha pernoctado conmigo esta malnacida semana santa. Me la he puesto para calmar los humores, para volver a ser un punk. Eagulls, uno de mis grupos preferido de ahora, las cartas sobre la mesa, el futuro del rock insurgente.



domingo, 22 de diciembre de 2013

NAKED CITY. "Torture garden" (1990)


Sólo John Zorn (bueno, también Napalm Death),es capaz de en media hora meternos por los tuétanos 42 canciones, así, como el que no quiera la cosa. Y digo canciones por llamarlas de algún modo a estos fragmentos infernales que escuecen y nos moldean los sesos, intervalos de estilos que ahogan cualquier postura de "música normal", introducción a la depravación como un fenómeno que el oyente tiene que aceptar para disfrutar de Naked City, una de las muchas caras de John Zorn.

En "Torture garden", segundo disco como Naked City, el saxofonista del averno le dio la batuta vocal al japonés Yamatsuka Eye (Boredoms) que se encarga de ejecutar la enfermedad larga que son estas 42 piezas que navegan entre el grindcore, el jazz, el punk-chaos, o una floresta de espinas con cianuro.

No voy a mencionar en el artículo el titulo de ninguna track, oír "Torture garden" es penetrar en el jardín de las delicias del terror, y no hace falta definir con palabras un todo compuesto por un exceso que galvaniza cualquier propuesta de las que se dicen innovadoras.

Zorn es un enfant terrible del jazz, del rock, del punk, un sirviente de la parte oscura de la oscuridad, un músico capaz de sacar dos o tres discos por mes y seguir intacta su voluntad transgresora. Sólo viendo la portada del cd te puedes hacer una idea de que va "Torture garden".

En casa para oirlo he conseguido exiliarme en la cocina, encerrado tras dos puertas, para que las ondas no contaminen el aire de la vivienda. Naked City es un paso más hacia la post-evolución de los estílos musicales hacia un terreno abisal donde perderse en sinónimo de encuentro con entidades incorpóreas de dolor.

Bueno, paro de enrollarme más. Nada como un villancico de Naked City para empezar bien la Navidad.



miércoles, 7 de septiembre de 2011

ERASE ERRATA. "At crystal palace" (2003)



Si lo tuyo es el riesgo, la descomposición del rock, los sonidos agrios, la no wave o una revisión vitalista de los cánones del post-punk desde una visión sucia, desasosegante, Erase Errata te hará flipar desde la primera escucha.

Grupo compuesto por tres chicas, Jenny Hoyston, Ellie Erickson y Bianca Sparta,  urdieron en este su segundo trabajo una sucesión interesante de ritmos alocados, que con la inclusión de la trompeta en alguno de sus temas hace de este "At crystal palace", todo un artefacto repleto de sedicción.

"Driving Test" es pura aritmia, punk en deconstrucción, agil y estridente, marciano. "Ca. Viewin"  es Fall de primera época con un poco de las catacumbas de New York de ultimo de los 70. No perderos lo bien que le ha quedado a las chicas la insolente trompeta bailarina en medio del caos.

En "Go to Sleep" se lo pasan de maravilla carburando dinamita sónica, que en "Suprize, It's Easter" se convierte en una especie de fiesta donde de nuevo la sombra de Mark E. Smith sobruevuela cada minuto del tema. Me gustan Erase Errata por que saben destilar la parte más viscosa del punk haciendo que la media hora que dura "At crystal palace" sea todo un dulce envenenado.

El bajo en "Flippy Flo" es cavernario, oscuro, y la mala baba que destila "Owls", hace que tengamos a estas féminas como participes de una nueva generación de formaciones que quieren hacer de los terrenos menos transitables del post punk su excusa perfecta para corrompernos. Si te gusta Black Dice, Lightning Bolt, Wavves, No Age, etc.etc. Erase Errate te encantará.

Tambien recomendamos desde Discos Pensados "Nightlife" (1996), otra buena continuación de "At crystal palace" donde siguen quebrándonos con gusto la cabeza. 

lunes, 25 de abril de 2011

WIRE. "Red barked tree" (2011)


De lo que llevamos de año, posiblemente el mejor disco que he oido. Wire, 12 discos en 35 años de existencia. Nacidos en los años donde el punk se eregía como ente combativo y a la vez producto para vender una marca, Colin Newman, su lider, el de siempre, supo desde los albores, hacer de eso que se llamo art punk, toda una etiqueta con sentido.

Llevo largas escuchas de "Red barked tree", y cada saco algo nuevo de cada oida, quedándome prendado de la manera tan particular de hacer canciones de Newman, donde la melodias circulares se cruzan con andanadas de electricidad que me tienen endemoniado.

Me pongo "Adapt", y parece que me traslado a esos años donde caian en mis manos las ultimas producciones de The Fall o King Crimson. Cuando el cuerpo te pide repetir otras vez la escucha de un tema, cuando subes como insconciente el sonido de tu aparato, es que estamos ante una obra de esa que definen la grandeza de unos musicos, de una forma de establecerse entre nuestros corazones pergeñadores de momentos para nuestra gloria particular de oyentes.

El tratamiento que hace el trio del pop en "Please take", (y ya se que las diferencias son muchas, que estamos ante otra cosa), me recuerda a los tiempos tranquilos de los chicos de Fripp.

Me engatusan con sus guitarras, como consiguen hacernos creer que estamos a ultimos de los 70 actualizano su propuesta, haciéndola creible.El punk atomico de "Two minutes" te dejará sin aliento, sin posibilidad de decir nada más que parabienes para estos pedazos de instrumentistas que desde el lejano "Pink flag", no han dejado de embobarnos en sus espaciadas apariciones a traves de estos años.

Como disfruto de ese toque naif en "Clay", con las guitarras sumergidas en una calidez acida. Graham Lewis y Robert Grey, hacen de perfectos escuderos de Newman, para quebrarnos con cosas como "Bad worn thing", con un aire al grupo de Mark Smith, vacilándonos, haciendo que las cuerdas se conviertan en un festival de melodias, de salmos para el recuerdo.

Los pequeños apuntes electrónicos son borrados del mapa cuando se asoma la contundencia, que en "Moreover" obra su máximo esplendor, espartanos, furiosos, frios pero directos, rápidos y corrosivos. Que todas las huestes de niñatos con ansias de conocer de todo, tiren a la basura sus ultimas promesas indies, que se pongan esto a toda pastilla,y que valoren que lo que nos venden como lo más de lo más, es simplemente carroña para dar de comer a los consumidores de fruslerías.

El aire ochentero de "A flat tent", me descoloca los huesos, y la agitada "Smash" compone como el resto de "Red barked tree", otra perfecta excusa para no dejar de escuchar este monumental crisol de sonidos que no se casan con nadie, que navegan libres por las ondas cerebrales de un musico que no le importa la productividad y si la hecatombe emocional que produce.

Me he puesto "Red barked tree" en el salón, en la cocina, en la ducha, en los cascos. Siempre sonaba igual de pegajoso, boomerang que va y viene, música en estado puro para los que flipabamos con las ultimas creaciones de nuestros adorados grupos de los 90 (Dinosaur Jr, Pixies, Sonic Youth, Wedding Present y todos lo que tu quieras). Imprescindible su escucha para la buena salud de nuestras orejas.

viernes, 22 de abril de 2011

LEMON KITTENS. "We buy a hammer for daddy" (1980)


"Compramos un martillo para papa". Esa es la traducción del titulo de este disco de esta banda olvidada, que desde aqui traemos a la memoria, para recuperar la verdadera esencia del punk después de su óbito.

Formados por Danielle Dax y Karl Blake, Lemon Kittens, se sacaron de la manga un esquizoide compendio de canciones (por llamarlas de alguna manera) rotas, estrujadas por la sensación de caos, fragmentadas pero a la vez hipnóticas. Su propuesta, casa a la perfección con todo el mundo extraño de Current 93 (grupo donde colaboro Karl Brake).

La esencia del punk. Si, realmente, sobre las ascuas de los vomitos, crecieron pulcros saboteadores del ruido, (Nurse,queridos Nurse), que difamaron con su extremismo cualquier atisbo de complaciencia musical.

Ahora que a los chicos modernos les gusta tanto eso que dicen post-punk, que prueben con este arsénico que lobolotomiza todas las estructuras del punk para sumergirnos en la más profunda de las cavernas.

El primer golpe, "False Alarm (Malicious)", va directamente a la cara. Dos minutos de ritmos entrecortados y de gorgoritos malsanos que se recrean en el abismo. En "Small mercies" aparece el saxo, pergeñando un dialogo sordo y autista de Danielle entre una maraña de siluetas perdidas. Y la tenebrosa "Coasters", te llenará de pesadillas, con su piano reptante, con su dolor demencial. Para temblar.

"Up in arms", pudiera ser un antecedente a una especie hibrida de punk funk dislocado, demencial. Como veis, para todos los gustos, dentro de la provocación, de caminar por los margenes pocos transitados. Asi, la unión del saxo con las teclas minimales de "The American cousine", te provoca, te araña, te sumerge en los albores del abismo musical primigenio.

Luevo van y se descuelgan con un canto electronico llamado "Throat violence", y te dejan pávido, sin aliento. Asi, hasta 16 pistas donde demuestran con punteria hasta donde llegaron en una epoca en donde ya empezaba a despuntar otros terroristas sónicos como los Psychic TV.

Valga pues este articulo para la recuperación de unas maneras abruptas de componer, de una necesaria banda cuya importancia cabe resaltar para entender todo este mundo del punk despues del punk.