lunes, 30 de marzo de 2026

PRESA. "Cuerpo en llamas" (2025)

 


El sello Humo Internacional es un label del que siempre tenemos que confiar. En su edificio nos encontramos a grupos tan necesarios e interesantes como Dame Área, La URSS,  Somos La Herencia, o Presa, que con este "Cuerpo en llamas", viene a resucitar a su manera el universo de la No Wave, siempre con una voz personal, mirando de reojo a los primeros tiempos de Corcobado, con Mar Otra Vez, pero con dosis de melodía y matices para enmarcar la ferocidad del proyecto. 

Los asturianos, tras dos epes que ya nos impactaron en su momento, dan en el clavo con este soberbio "Cuerpo en llamas", que desde que suena la inicial "Viene y va", con esa oscuridad temerosa, con ese sonido de guitarra como sierra trabajando para podar primaveras, y que en "Detrás de la luz" es donde se hace más evidente toda esa herencia del universo de Corcobado. 

Samuel Fonseca y sus chicos, consiguen hacer de su sonido algo en constante sensación de peligro, ("Mano a mano"), espíritu siempre punk ("Perdóname"), y que tiene en "Cuadro", el hit emocional, repleto de catarsis, de un trabajo repleto de vísceras ardientes. 

"Olvidé" es otro grito desaforado de cancionero siempre peligroso, que viene a confirmar el buen estado de salud de la parte más underground del mundo independiente, bastante adocenado, donde abunda la reiteración y las vulgares imitaciones. 


viernes, 27 de marzo de 2026

LOWLIFE. "Diminuendo" (1987)


 No los conocía y me han vuelto loco. Así empiezo esta crítica de esta banda escocesa que me ha dejado sobrecogido, que no paro de escuchar éste, el que fuera su segundo largo. Entre sus componentes nos encontramos al que fuera bajista de Cocteau Twins, Will Heggie, y un cantante, Craig Loretson (fallecido en 2010), que te deja los pelos de punta cuando le escuchas cantar. 

¿Dónde habías estado Lowlife? ¿Cómo es posible que se me halla escapado esta soberbia banda?  Te pones el inicio con "A sullen sky" y sobre todo "Big uncle ugliness" y te viene a la cabeza todo lo bueno que amas del post punk delos 80: The Sound, Joy Division, Cocteau Twins, The Chameleons.... 

Pero Lowlife tiene su propia voz, su propia melancolía con esas guitarras lánguidas que te estremecen, con el señuelo de una lirica que se te mete en los huesos, como vemos en "Ragged rise to tumbledown" o la especial "From side to side" con esa guitarras de fondo sonando como debajo del mar, en medio de un entramado brutal de susurros y tristeza. 

Sacaron 5 discos (los cuatro que me restan los voy a perseguir) y tuvieron en su época cierta repercusión siempre desde la modestia de saberse que la suerte no iba a jugar con ellos a su favor. "Off pale yelow" me deja sin palabras, con ganas de terminar de escucharla para ponerla otra vez. 

Benditos sean estos descubrimientos que se hacen a la luz de esa búsqueda tan necesaria de sonidos para deslumbrarte, para sacarlos del olvido. Luego suena "Licking one's wound" y parece que el cielo te esté echando flores por encima. Espectacular. 

"Given to dreaming" para terminar, es el resumen perfecto de lo que aconteció en una escucha de esas que llega a la catarsis, a lugares insospechados, a sitios donde el recuerdo se fija en postales de atardeceres donde los besos morían flácidos por la sinrazón de la ausencia. Lo de Lowlife es para pararse y pararse en ellos, en pura medicina contra la incorrección del paso del tiempo. 



miércoles, 25 de marzo de 2026

HEY COLOSSUS. "Heaven was wild" (2026)

 


Desde 2003 lleva en activo esta poderosa banda de Londres, este pedazo de secreto oculto para una gran mayoría del mundo independiente, que nos ha deslumbrado en este año, con la salida de este torrente de electricidad al por mayor llamada "Heaven was wild". Esto es un auténtico petardazo. 

Desde que se inicia con "Cannibal forescast", y su adrenalina en constante ebullición, donde las guitarras son como un huracán, donde Joe Thompson y su troupe de zíngaros no dejan de quedarnos bocabiertos con destrezas del tipo de "Roses",  o ese pedazo de arreón sónico llamado "Clock". 

Una máquina bien engrasada, una banda que si en directo transmite toda la fuerza que vemos en "Heaven was wild",  estamos ante algo muy grande. "Death and deliverance" es un muro de psycho rock, arma de destrucción masiva, rock como el de antes. 

En "Runaway heart" echan algo el freno, pero consiguen un refinado himno, casi la mejor de todo un temario que provoca hipo. "People you long to forget", es una catarsis de indie rock, fabuloso, bestial, repleto de artesanos goznes rutilantes. 

"Party of fleas" y "You'll rot", también participan en este bacanal que por buscar semejanzas aunque estilísticamente son distintos, los podríamos emparentar con Godfathers en el tratamiento del rock como algo primitivo, salvaje, colosal.  Disfrutable este "Heaven was wild", te dan ganas de correr a por toda su discografía. 


lunes, 23 de marzo de 2026

CHRISTIAN KJELLVANDER. "Ex-voto/The silent love" (2025)

 


Caí rendido sin compasión ante este crooner sueco cuando llego a mis manos y a mi alma ese pedazo de asteroide del sentir que fue "About love and loving again", (2020).

Este "Ex-voto/The silent love", es otra estratagema para que vivamos en silencios y tristezas reconfortantes, como vemos en la inicial "Love and another", directo a tu pecho, a las arterias del sentimiento. 

"Hole in my heart", con siempre su voz como agarradera sinuosa, es otra estrella en el confín de la calma, delicada, sinuosa, como la imagen de Christian que se ve en el disco, sentado mirando al techo, quizás imaginando un mundo de mariposas o evocando momentos que ya nunca volverán a pasar.  

Todo "Ex-voto/The silent love" es un canto apagado ("God simple"), una voz que te habla en susurros mientras el trajín de la vida sigue su silente paso marcial y notas que la esperanza es lo primero que se pierde ("The view is watching"). 

"Obsession", con ese toque de saxo, quizás sea la mas extremadamente delicada de un cancionero que te sumerge en un mar cadencias sincopadas, de festejos íntimos. "Deathrider" la más movidita del álbum, nos muestra a un Kjellvander más agitado, a lomos de un buen abanico de estruendos de baja intensidad, viene a certificar la valía artística de un músico  que siempre te pone la carne de gallina. Estremecedor. 


sábado, 21 de marzo de 2026

JAY REATARD. "Watch me fall" (2009)

 


Hace mucho que nos dejó Jay Reatard, pero para la posteridad dejó un montón de discos, muchos con sus proyectos como con The Lost Sounds o The Reatards, y también bajo su nombre, sobre todo este "Watch me fall" todo un espídico tratado de melodías entre el garaje y el punk divertido. 

Qué gran tipo fue Reatard, y cuantas huellas nos quedó de su buen hacer. El inicio del disco con la impactante "It ain't gonna save me", es la mejor manera para comenzar este crucero de canciones para recordar. 

"Before i was caught " tiene aire de power pop vacilón, y en "Man of steel" nos mete de lleno en toda esa orfebrería de punk sin aditivos. Grabado bajo el paraguas de Matador, su sonido es más pulcro que los viscerales experimentos de sus bandas, pero conserva siempre ese punch melódico que como en "Can't do it anymore" nos envía de golpe a tiempos lejanos. 

"Faking it" es una andanada de insolencia sónica, y  en "I'm watching you" recupera una antigua canción, con el órgano sonando como señuelo y que da paso a "Wounded", garaje sin excusas para el aburrimiento. 

"Rotten mind" es otro de los platos fuertes de un trabajo que se pasa raudo sin posibilidad para detener tus pies cuando suenan cosas como "Nothing now".  "My reality" es otra amalgama efectiva de registro   que te envuelven sin defensa posible. Vaya manera de sacar a relucir tanta labia underground. 

29 años tenía cuando se nos fue Jay. Siempre es buena ocasión para recalar en él, para volver a sus discos y gozar de sus maneras tan espectaculares de enfocar los sonidos añejos con arrojo, valentía y siempre con solvencia. 



jueves, 19 de marzo de 2026

JARVIS COCKER. "Jarvis" (2006)

 


Con este disco comenzó su provechosa carrera en solitario el que fuera líder de Pulp, Mr. Jarvis Cocker, el dandy del britpop, un tipo que una vez finalizada la historia de su banda, no ha hecho más que agrandar su leyenda. 

Este "Jarvis" esta repleto de canciones de esas que marcan, orfebrería de un pop exquisito como la que abre el disco, "Running the world", un compendio de todo el arte que atesora Cocker, y que da paso en "Don't let him waste your time" a un pasote de tema, con un deje glam que tira para atrás, y con Richard Hawley como acompañamiento en la guitarra. Total. 

El viaje de "Black magic" es a los 60, sin paracaídas, de una belleza de esas que te deja sin aliento. Como "Heavy weather" y su decadente nostalgia que  da paso a las sosegadas "I will kill again" y "Baby's coming back to me". Más delicias para la sobremesa de nuestros días. 

La guitarrera "Fat children" es sin embargo mi favorita, parece casi indie. Luego vienen otras piezas del calibre de "Quantum theory" o "Tonite", para confirmar que la carrera en solitario e Cocker no era ninguna broma, ya que los trabajos que ha sacado posteriormente, sin ningún tipo de tacha, viene a verificar la importancia artística del que bien pudiéramos decir como el último romántico del pop ingles. 


martes, 17 de marzo de 2026

LOTION. "The telephone album" (1998)

 


Siempre me gustaron Lotion. Recuerdo que cuando me compre el vinilo de su primer disco "Full isaac" (1994), aún estábamos emborrachados por la resaca de todo el buen indie de los 90. Lotion no tuvieron mucha suerte, el grupo de Manhattan siempre estuvo en segundo plano, pero siempre nos quedarán sus buenas canciones. 

Con "The telephone album" pusieron fin a su corta carrera (3 discos), con un sonido que les emparentan sobre todo con Buffalo Tom, pero  conservando una voz propia. El disco comienza con la eléctrica "Rich cop, poor cop", para toparte de inmediato con esa brutalidad melódica llamada "Feedback queen", de lo mejor del disco. 

Casi parece que hacen música de dibujos animados cuando escuchas "I love me (Vol. 1)", y te acicalan con "No.99" y su entrañable modo de hacer del indie rock algo disfrutable desde sonidos siempre amables. Redondas composiciones como "Mr. Mosquito", casi bordeando el power pop, se dan la mano junto a reflexiones maravillosas como "Glorified".

"Mister President" es una preciosidad, radiante y reflejo del saber de los hermanos Ferguson, jefes de todo esto. "Drop-dead" es otra andanada de estribillos ardientes, soflamas de rugidos melódicos para emisoras de radios pensadas para estar siempre feliz. 

Al final te queda el regusto de esa ola de melancolía que te atenaza cuando viajando en el tiempo sacas del baúl discos y grupos que formaron parte de tu crecimiento musical. 


domingo, 15 de marzo de 2026

THALIA ZEDEK BAND. "The boat outside your window" (2025)


 "The boat outside your window", se abre con quizás una de las mejores canciones de toda su carrera, "Tsunami",  tanto como Come, E, o con su nombre. Un himno pegadizo, eléctrico, que te atrapa y escuchas una y otra vez, single para mirar con el retrovisor a los 90. 

Lo bueno de este trabajo es su calidez, su honestidad, sus canciones tan meritorias como "Aliyah", con la voz de Thalia siempre rota, siempre reconocible, a sus 63 años repletos de historias de supervivencia, repleto de dolores que dejan huella. 

"Pin" es otra balsámica loa repleta de ecos de tensión y el aire rural de "Naming names" es otra ola de belleza que inunda el aire con aspavientos de conmoción. Como "Circus" donde galopas al albedrío sobre un montón de olas 

Luego te encuentras letanías del tipo de "Boat" y te dices que joder, que lo de Thalia va en serio, que duele oírla, que los infiernos que visitó no son de broma. Disco necesario, como todos los de su discografía. 


jueves, 12 de marzo de 2026

LIFEGUARD. "Crowd can talk/Dressed in trenches" (2023)

 


El disco que sacaron estos chicos de Chicago el año pasado no me entusiasmó demasiado . Y es que después de escuchar esta recopilación de dos eps, donde se nos muestran al natural, asilvestrados, se nota que no los sentó bien el paso a disco largo. 

Si te dicen que los culpables de temas como la inicial, "Ten canisters", tenían edades comprendidas entre los 16 y los 18 años cuando lo grabaron, no te lo crees. Que sonido, que aspavientos, que rugidos eléctricos. 

"Typecast" te aturde desde el minuto 1, con un frenesí acogedor, con una vehemencia de esas tan necesarias para enfrentarte al aburrimiento predominante en mucho de la música actual. En "Fytfy seven", arremeten con crudeza, con proclamas de electricidad géiser de caos, y en "17-18 lovesong".

"Alarm" es una bomba que poco a poco va consumiendo energía, radiante, furiosa, como la juventud tiene que ser. Y que me decís de ese festival de caos que es "New age (i've got a)". Uno se queda sin palabras. Vaya sonido el que se gasta Lifeguard. "Shutter shutter", y su irrascible manera de enfocar el noise, con ángulos cercanos al posthardcore, pero siempre como un enfoque personal, y propio.  

La verdad es que oyendo esta recopilación después de escuchar el para mi fallido primer disco, me queda la incógnita de saber por que caminos se moverán Lifeguard en el futuro. Ojala no se hagan mayores de golpe. 


martes, 10 de marzo de 2026

JAPANDROIDS. "Post-nothing" (2009)

 


Japondroids es la historia de un grupo que sacó 4 discos; los dos primeros son andanadas sónicas de noise rock, y los dos últimos, peñazos para apartar de tu discografía. La historia de este dúo canadiense, empezó con este "Post-nothing", que se abre de una manera brutal con ese pedazo de hit que es "The boy are leaving town", y que sigue con "Young hearts sparks fire", tienda de aullidos al por mayor. 

A Japandroids les bastaba con la guitarra y la batería, para construir piezas tan crudas y divertidas a la vez como "Wet hair", con el espíritu punk intacto, con la velocidad como eje principal, pidiendo a tu cuerpo una subida considerable del volumen. 

Vaya mala ostia que se encargan de repartir en temas como "Rockers east Vancouver", con paradas y motines de ruido, o "Crazy/forever" y sus espasmos de rabia que no para. "Sovereignty" es quizás la más redonda de todo "Post-nothing", afilada, repleta de aristas melódicas, con dosis de distorsión y melodías vibrantes, un torrente de emoción. 

El disco acaba con "I quit girls" otro contundente puñetazo repleto de suspiros frenéticos, para terminar este disco de un combo que poco a poco fue diluyendo el encanto que encontramos en sus inicios.


domingo, 8 de marzo de 2026

LEE RANALDO & THE DUST. "Last night on earth" (2013)


 "Last night on earth", viene después de esa brutalidad sónica que  fue "Between the times and the tides", y la verdad es que si éste era bueno, este "Last night on earth" es mejor. Y no hay que esperar mucho. Te pones el inicio con "Lecce, living", y ese torrente eléctrico y melódico, y parece que estuviésemos de nuevo escuchando a nuestros añorados Sonic Youth. 

Lo bueno que tienen los trabajos en solitario del bueno de Ranaldo, es que parece que no se haya quitado toda la memoria genética de su pasado sónico. Claro, no es lo mismo, hay matices, pero escuchas "Key/Hole", y no puedes más que sonreír ante tantos ecos que nos vienen del pasado. 

En su grupo de acompañamiento, The Dust, nos encontramos a Steve Shelley, batería de Sonic Youth. Todo queda en casa. Me encanta "Home chds" y ese pedazo de disparo certero a tu corazón, lírica, con algún aspaviento de distorsión, una brillante gema sonora. 

En "The rising tide" tira de psicodelia, para seguir construyendo edificios donde alojar la capacidad creativa de un autor con una relevancia fundamental. La que titula el álbum, es sosegada y enigmática, para terminar con todo lo grande con la espectacular "Blackt out" la más corrosiva y experimental de un disco que se pasa rápido, que deja poso, de un músico que jamás fuera de su banda madre, ha dado un paso en falso. Enorme Ranaldo. 


viernes, 6 de marzo de 2026

DRY CLEANING. "Secret love" (2026)

 


Quizás sea el disco más flojo de los tres que tiene Dry Cleaning, y el que críticas menos generosas ha recibido, pero he de confesar, que tras una semana de profusa escucha, he de destacar que este cambio de registro que han tenido, no les ha sentado mal del todo. 

Con temas como la danzante inicial "Hit my head all day" alejada de ese post punk con tantos rincones al que nos tenían acostumbrados, donde la voz eso si de Florence Shaw, sigue siendo el faro donde detenernos ("Cruise ship desginer"). 

El cambio en la producción de John Parish a Cate Le Bon se nota, pero siguen consiguiendo tras la paciencia de diversas acometidas a su trabajo de llegar a nosotros con hits del calibre de "My soul/half pint" o "Secret love (conceleaded in a drawing of a boy)". 

Mi favorita es "Let me grow and you'll  see the fruit" con su extraño encanto melódico, envenenado con la voz de Florence,  y que da paso a la más post punk del lote, "Blood". Es sin embargo en temas como "Evil  evil idiot" donde se echan de menos a los Dry Cleaning de antaño.

Pero bueno, viene "Rocks", visceral y eléctrica para poner las cosas en su sitio, y "The Cute things" con su jugada ganadora de spoken word viviendo siempre entre sombras. Al final no es tan malo, pero me da la sensación que por el camino se ha perdido algo. Veremos a ver su cuarto disco. 




miércoles, 4 de marzo de 2026

JAPANCAKES. "Belmondo" (2002)

 


Siempre me gustaron Japancakes. La propuesta de esta banda de Georgia (¿quién se puede atrever hacer una versión slowcore del "Loveless" de My Bloody Valetine y salir airoso en el intento?) cabalgando en mundos de minimalismo lírico, post rock de postales agradables, siempre me produjo una sensación de confort su escucha. 

"Belmondo", su cuarto disco, fue otro de los naipes de esa baraja que nos regaló una buena colección de canciones para disgregarnos en silencio en un éter acogedor (el inicio de "Belmondo" con "And begin" es para darte pistas de lo que te vas a encontrar aquí). 

Temas de extenso minutaje como los quince minutos largos de "Handguns and firearms" pasan en un suspiro, abren veda de caza a tus sentidos, con esos vientos que se repiten, con esa sensación de vuelo interno. 

"Always struck with leaving" es como un vals roto que te da pie a silbar añoranza, delicado, repleto de fragancias, y que da paso a "Duluth 75" otra pequeña joya silvestre, de aires campestres, senderismos de sentimientos. Japancakes y su post rock de reflexiones naturales, toda una experiencia grata, sin alboroto, con mucha luz interna.


lunes, 2 de marzo de 2026

EL DIABLO DE SHANGHAI. "Testamento" (2026)


 Un acontecimiento. Algo para reseñar, para apuntar en el calendario el día que salió hace unas semanas el segundo disco de estos chicos, la mejor banda que tenemos por aki, uno de los trabajos más valiente, hermoso, dolorido, que se ha hecho por estos lares. Y no exagero. 

Ya dieron muestra de su solvencia en su anterior y potente "113 pasos adelante en el Ensanche".  Pero este "Testamento" sube la apuesta, te deja rendido, feliz como hacía tiempo no lo estabas con la escucha de un disco. Al día siguiente de su salida, me lo compré, intuyendo que el tesoro que guardaba el vinilo me iba a provocar un shock emocional. 

La introducción de "Tenía que valer la puta pena", da paso a "On/off", punk, bestia, para no parar de bailar, con esas guitarras metralletas de margaritas, con ese Juan Trías cantando como volando surrealismo, altos y bajos vocales, ritmos locos que se pausan para salir en una desbandada que aturde. Y llega "Todo y más" y sorbes un poco de cerveza, mientras esperas que se desencadene la tormenta. 

Los temas de EDDSH no tienen ningún regla, no hay leyes, no los esperes en un camino recto, lo suyo no es facilitarte posicionarlos dentro de los estilos de siempre dentro del panorama independiente. La música del El Diablo es el estilo Diablo. Las dos veces que les he visto no podía más que girar la ruedecilla del reloj del tiempo para volver a tener 20 años ahora que tengo 56. Bendito cáliz de canciones contrahechas con abanicos de pavos reales, bendito rugido que sale de la pared cuando pongo "Editorial" y parece que el edificio claudique para venirse abajo. Recitar, cantar, en medio de un torbellino eléctrico, festival de luces y fragancias que de repente sufren un parón para explotar después como una bomba nuclear. 

Es todo una experiencia la escucha de "Testamento". Cada vez que te pones con ellos, salen nuevos destellos, te sientes como invadido por una extraña paz, por la certeza de que estás ante uno de los discos más poderosos que se haya construido por esta tierra nuestra, tan dada a repeticiones vacuas, a imitaciones de postín. 

Y lo que más me emociona de ellos es su rabiosa juventud, su enorme fuerza y su manera de transitar lugares antes jamás transitados por estos lares. "Sistema unitario" es catarsis punk, filigranas de gritos, galimatías fabricados al por mayor para evadirte con un aullido, con una sucesiva dosis de pogos redentores. Joder, no se como estoy aguantado sentado. 

Luego va y te dan en los morros con "Dinero", y ese aire pop albañil,  trabajo a destajo en una tranquilidad que al poco se ve arrasada por esos estribillos que te dejan como delirando, como diciéndote, "Qué carajo es esto". La cara A acaba con "Pisa fuerte" que la conocimos como single, otra dentellada a tu corazón, otro ramo esperando en la mesa para que alguien lo coja para que sus manos sangren.  Sin respiración. 

Quizás el salto cualitativo de su música también sea culpa de Sergio Maschetzko que estuvo dentro del primer trabajo de Black Country, New Road. El caso es que no quieres que acabe la escucha. El caso es que su música te araña y también duele. Por que hay un poso de tristeza en sus letras; quizás el tema de ir cumpliendo años, de dejar atrás aventuras pasajeras,  confidentes de tres al cuarto, revisiones de uno mismo mientras aparecen alguna sombra en el reflejo del espejo del baño.....

Luego llega esa jam caótica que se llama "Abulia",  te rompen otra vez los esquemas y aparece como un aullido "Carrera de vainas", con esas guitarras que parecen doblar cielos, con esas voces y esas palabras que te dejan sin sentido, apocado, remando contra el viento, moviéndote en la habitación,  danzando como un poseso repleto de rabia buena. 

Y llegamos después casi al final con "Testamento" y sobre todo "Tierra trágame" donde anida la decepción, donde aparece lo frágil para agarrarte bien el alma, para que subas el volumen un poco más; esto necesita ser oído una y otra vez. Canciones lentas para Venecias urbanas, dolores envueltos en decepción, la reflexiones de Juan mientras el silencio se ve acuciado por un combate de minutos que se dan la mano mientras la lluvia lanza panfletos contra la ventana diciendo que todo puede ser posible. 

"Testamento" es una obra mayúscula que desde ya es leyenda. Estoy seguro que dentro de unos años "Testamento" estará en un anaquel mil veces reseñado. Y El Diablo de Shanghai, son los artífices de este delicado sueño. Volver atrás en el tiempo. Y es tan difícil eso......