Desde 2003 lleva en activo esta poderosa banda de Londres, este pedazo de secreto oculto para una gran mayoría del mundo independiente, que nos ha deslumbrado en este año, con la salida de este torrente de electricidad al por mayor llamada "Heaven was wild". Esto es un auténtico petardazo.
Desde que se inicia con "Cannibal forescast", y su adrenalina en constante ebullición, donde las guitarras son como un huracán, donde Joe Thompson y su troupe de zíngaros no dejan de quedarnos bocabiertos con destrezas del tipo de "Roses", o ese pedazo de arreón sónico llamado "Clock".
Una máquina bien engrasada, una banda que si en directo transmite toda la fuerza que vemos en "Heaven was wild", estamos ante algo muy grande. "Death and deliverance" es un muro de psycho rock, arma de destrucción masiva, rock como el de antes.
En "Runaway heart" echan algo el freno, pero consiguen un refinado himno, casi la mejor de todo un temario que provoca hipo. "People you long to forget", es una catarsis de indie rock, fabuloso, bestial, repleto de artesanos goznes rutilantes.
"Party of fleas" y "You'll rot", también participan en este bacanal que por buscar semejanzas aunque estilísticamente son distintos, los podríamos emparentar con Godfathers en el tratamiento del rock como algo primitivo, salvaje, colosal. Disfrutable este "Heaven was wild", te dan ganas de correr a por toda su discografía.

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