Tuvieron todo a su favor en el comienzo de su carrera, con la publicación de "Pablo honey" (93), para ser uno grupo llena estadios, una banda querida por los medios, cuidada por su publico, con pocas criticas negativas. Eran los 90, y Thom Yorke, demostró desde sus inicios que el iba por libre, que a pesar de pelotazos como "Kid A" (2000), lo suyo era asumir riesgos, pasar de ser uno más de los artistas portadistas que tu y to sabemos.
Prácticamente les he seguido desde el principio, y tengo casi toda su obra. Nunca me han defraudado, siempre me los he tomado en serio, en cada nuevo trabajo he visto motivos para afirmar que son de esos tipos que se creen lo que hacen, que demuestran con su quehacer una necesaria evolución de sonido, siendo ellos mismos.
Asi me tome la escucha de este "The king of limbs", como una confirmación,tras la escucha previa de algun tema, de que lo suyo seguia siendo algo serio, de que su forma de trabajar las canciones los hacen indispensables para los buenos amantes de la buena música independiente, cogiendo el termino independiente con las pinzas que siempre uso dado lo sobado que acaba siendo el termino.
Bueno, ciñéndonos a "The king lof limbs", decir que desde el piano que da inicio a "Bloom" para convertirse de golpe en un pelotón de glitchs presionados con sabiduria y tesón, hasta la electrónica con que nos despiden en "Separator", todo es Radiohead de ultima época elevado al cuadrado para disfrute de los que seguimos a Yorke y compañía.
En medio, toneladas de excusas para no perderse este portentoso trabajo de unos tios que les va de maravilla yendo a su bola. "Morning Mr.Magpie" es un torbellino rítmico repleto de frenesí y cadencias para dislocarte. Y la maravillosa "Little by little" es el mismo York que nos engatusaba con su voz, el que se pierde de maravillas en un laberinto de luces y sombras electrónicas.
"Feral" es oscura y voluminosa, un antihit emocional para los que dicen que Radiohead estan siendo continuamente mimados por las fabricantes de ídolos. En "Lotus flower" te dejas llevar por el baile frenético de Yorke con sus sandalias electrificadas, con sus ritmos entrecortados.
Pero tambien hay ternura en "The king of limbs". Se llama "Codex" y con su piano conmovedor te llevará a los lejanos tiempos donde Radiohead confeccionaba corazones grapados con amnesia.
Asi es este "The king lof limbs". La mejor manera de volver de Radiohead, la certeza de su buena salud, la certificación palpable que nos encontramos ante uno de esos grupos que sin engañar a nadie, siguen fijando su carrera al margen de los que siempre dicen que son los mejores.