martes, 16 de abril de 2024

SCHWARZ. "Arty party" (2013)

 


Qué buenos que eran Schwarz. La banda murciana, nuestra banda de krautrock de referencia, siempre se tomaron en serio lo de sonar distintos a toda la comunidad de grupos indies. Porque lo suyo era pura lisergia, psicodelia burra, con un sentido de la melodía que te enloquece cuando penetras en su laberinto. 

Su quinto disco, empieza con tema que titula el cd, con sus teclados brumosos, siendo la puerta de entrada un viaje de esos que con "Hipnohimno" te deja ya sin palabras, un hit desmesurado, repleto de épica y de distorsión para dar y tomar. Y después viene la que quizás sea la mejor canción de la interesante carrera de Schwarz, "Nouvelle Vague", himno de indie rock descarnado, con un ritmo brutal, con una pegada instantánea. Que buenos que son. 

Luego también nos encontramos las aristas alemanas de siempre, que encontramos en canciones laberínticas como "Beauty must die" o "Specimen 3", donde son más reconocibles con sus afrentas sónicas. 

"Droning forever" y sus ocho minutos largos es un apisonadora demoledora y "Raining stars" es otro de esos sonajeros brillantes que te emociona a la primera escucha. Antes del apoteósico final con la bizarra "Psychotic hypnotic", "100% fun-free" nos introduce en esa espiral tan de sueños extraños a los que nos acostumbró esta banda que tan buenos momentos nos dio. Un festín su escucha. 




domingo, 14 de abril de 2024

OPINION. "Horrible" (2024)

 


Si me dijesen que este disco de los galos afincados en Bordeaux es un hijo de los años 90, me lo creería de principio a fin. Vaya sonido!!!! Y no es que tengas que tardar mucho en penetrar en esta sacudida que te pone el cuerpo a cien. Basta empezar con esos dos casi minutos de "Hyperglam", para verte desbordado, noqueado. 

Noise, Shoegazing, Indie.... Llámalo como quieras, pero cuando lo escuches ten por seguro que te verás sumergido en una ola de tensión que no te dejará dormir en días. Melodías y feedback perfectos como nos encontramos en "Talking about yourself", como un bofetón con un ruido avasallador. 

"Missing something that never happened" es puro shoegazing, odas de hedonismo entre ráfagas de melodías que te arañan en un constante frenesí de que no es fácil huir. Vaya sonido que se calzan los colegas Opinion. 

No te dejan ni un momento de respiro. Cuando crees que lo mismo bajan algo el pistón, te sacuden los nervios con bestialidades como "This generation" y ya te tienen comiendo de su mano sin remisión. El disco además está grabado a un volumen brutal, un mazacote de espasmos sónicos que genera en el aire revoloteos de electricidad ("Smashing Pumpkins"). 

"My whole life" es como escuchar a unos Jesus and the Mary Chain envenenados por el ácido de la juventud y "Easier 1" es el único respiro que te puedes encontrar en un trabajo que es una apisonadora. "Bats" y "Have a nice life" son otro de los puntos fuertes de un disco que se despide con la lánguida "Dusthorses" y sus diez minutos arrastrados de levedad.

Disco inconmensurable este de Opinion. Un buen batacazo de decibelios para asustar y no quedarte quieto. Enormes. 



jueves, 11 de abril de 2024

ROBERT POLLARD. "The crawling distance" (2009)

 


Como tenía mono de Pollard después de haber comentado la semana pasada su último disco con Guided By Voices, me paro en este trabajo que forma parte de los 21!!!!!! de su carrera en solitario. 39 con Guided By Voices, 21 en solitario, más los proyectos que bajo otros nombres ha cobijado el exceso creativo de este genio superlativo. Hay queda eso. 

Bien pudieran pasar "The crawling distance", como obra de su grupo, porque desde que suena "Faking my harlequin" y sobre todo ese hit en toda regla llamado "Red cross vegas night", o o una de las canciones que más me ha llegado de toda la carrera tan soberbia de este amanuense de temas perfectos: "The butler stands for all of us", se me deshace el corazón con ese melodía que te llega hasta dentro. Sin palabras. 

Y luego la lenta "It's easy" para ponerte en órbita en cielos repletos de sueños suculentos, de gritos de cariño. La verdad es que me cuesta encontrar expresiones para hablar de algo tan delicado y hermoso como lo que escuchamos en este lp. 

Grabado a medias con Todd Tobias, compañero de guerrilla en Circus Devils, "The crawling distance" te pide escucha y más escuchas. "No island" y ese toque de pop eternamente joven, y la voz de Pollard como dinamita para el sentir. 

"Silence be destroyed" es la más bestia de un lote que se pasa en un santiamén, que se goza como si fuera un copa sin fin, que tras tragos y más tragos, notas que la saciedad no existen, que todo es un disfrute que no se acaba ("Imaginary queen ann"). 


lunes, 8 de abril de 2024

REFREE. "Nova creu alta" (2013)


 La verdad es que el bagaje musical de Raúl Fernández (Refree), tanto como productor como músico es de lo más encomiable que tenemos por aquí. Fiel a sus principios, indagando y no importándole nunca el que dirán, su presencia siempre suele ser efectiva bajo los mandos de la producción (Silvia Pérez Cruz, Kiko Veneno, Fernando Alfaro por nombrar solo algunos de la larga lista). 

"Nova creu alta" es el disco más aguerrido de su carrera en solitario (quizás siempre quedó algo de su pasado en Corn Flakes), con temas que les acerca a la última época de Standstills, con himnos tan rutilantes como "Avui ho he vist", con esas guitarras que parecen nacer de un incendio. 

Teclados que dan paso a melodías arrebatadoras ("Kikiriki"), distorsiones que son como un alarido en medio de tormentas necesarias para el amor ("La festa"), o canciones de un pop que nunca lo es porque se viste de psicodelia de andar por casa ("Orgía"). 

"Els nostres pares" es pura catarsis, la más burra de todo el lote. Me la imagino en directo y ostias, para explotarte el coco. Barroquismo, guiños a los años 70, todo siempre bajo el paraguas de esas ideas siempre en constante ebullición de Raúl Fernández ("Quan els arbres ballen"). 

Casi post rock es "La nit ben alta", y el final con la dulce "Com fa tothom" pone el colofón de un discos que se degusta con una solvente alegría. 

aliente trabajo con poso y pegada instantánea. 

viernes, 5 de abril de 2024

GUIDED BY VOICES. "Nowhere to go but up" (2023)

 


"Nowhere to go but up" es el disco número 39 de Guided By Voices. Hay queda eso. El año pasado sacaron dos disco más, y éste, esperamos que la estadística se repita. Porque lo que hace Robert Pollard y su banda nadie lo hace, está sólo al alcance de unos pocos, los elegidos por la gracia, los que viven en un continuo estado de fertilidad musical. 

Porque cada año que pasa Guided By Voices son mejores, han dejado de lado esos esbozos de canciones que llenan su dilatada carrera, para centrarse en elaborar trabajos de esos que están repleto de felicidad, de temas con una melodía que te desarma, con una fuerza que parece surgir de una eterna juventud. Lo mismo Pollard tiene algún secreto que se guarda para construir lps como él hace. 

"Nowhere to go but up" como en el resto de su última producción, está repleto de hits de indie rock de una felicidad que desborda ("The race is on, the king is dead"), himnos para silbar mientras nuestro corazón zozobra ("Puncher's parade"), incendios de power pop bien facturado ("Local master airplane").

Cuando llegas a la cuarta canción, "How did he get uop there", ya te tienen en sus manos. Después, "Stabbing at fractions", y no paras de mover los años hacia pasados remotos donde primaba la juventud. O "Love set", y sus guitarras molinos de viento eléctrico que da paso a uno de los momentos más excitantes, "We're going the wrong way in" es otro pétalo de hoja al albur de céfiros de otros tiempos y "Jack of the legs", es quizás la más contundente de un disco de esos que hay recomendar sí o sí.

El final con "Song and dance" te deja con ganas de más. Y es que ya resulta raro, que en pleno mes de abril todavía no tengamos disco nuevo de Guided By Voices. Muy grandes. 


miércoles, 3 de abril de 2024

RAMONES. "Rocket to Russia" (1977)


 Sino es el mejor disco en la discografía de Ramones, poco le falta. Y es que en este su tercer trabajo, dejaban bien a las claras que mientras en Inglaterra los Pistols se empezaban a poner imperdibles, los Ramones ya llevaban unos años haciendo del punk su lugar de movimiento perfecto, con ese juego de guitarras y esa voces tan reconocibles y disfrutables. 

Tras "Ramones" (1976) y "Leave home" (1977), tocaba sumergirse en las aguas pantanosas y hedonistas de "Rocket to Russia". 14 canciones, 14 singles. Desde "Cretin hop", al one, two, three de ""Rockaway beach" todo es combustión instantánea para la fiesta total. 

Hasta esa medio balada llamada "Here today, gone tomorrow", les queda como un tiro, pasando por abrasivos zarpazos como "Locket love" o la pesada "I don't care". Y que decir de "Sheena is a punk rocker", una de las estrellas más fulgurantes en la carrera de Ramones. 

Punk total en "We're a happy family" y "Teenage lobotomy", más llamadas al baile desenfrenado como "Do you wanna dance?",  "Rocket to Russia" es un caramelo siempre dulce que no se desinfla. Brutal "I wanna be well", y esa sugerente "Ramona" para amarlos siempre. 

Mi preferida, "Surfin bird", la versión de Trashmen, para terminar con "Why is it always this way". Larga vida al Punk!!!!!! Larga vida a los Ramones!!!!


lunes, 1 de abril de 2024

XIU XIU. "La fôret" (2005)


 Reconozco que la primera vez que escuché a Xiu Xiu con "Knife play" me conmocionó sobre todo esa manera tan estruendosa de cantar de su líder Jamie Stewart, junto a un sonido ruidoso, catarsis siempre sin comedir que te hipnotizaba y te sacaba de quicio a la vez. 

Con el tiempo me fueron aburriendo bastante, pero hasta este cuarto disco, "La fôret", considero que su amalgama de tensión post punk desequilibrada ("Muppet face") junto a paseos por una calma siempre extraña ("Clover"), deja bastante espacios para el regocijo del que busca siempre algo más. 

Entre arpas, mandolinas, vibráfonos, clarinete, tubas y otros instrumentos de esos que parecen no encontrar su sitio en una banda de rock, se mueve como pez en el agua Stewart ("Mouse toy"), retándonos a un viaje repleto de espectros acogedores. 

En "Pox" suenan retadores, espaciados en volutas de humo siderales y retorcidos y en "Saturn" les sale la vena más experimental y obsesiva. Viene bien esos pasajes donde la calma parece querer amortiguar esa vesanía constante donde se mueven, o "Ale" y ese juego casi infantil de vientos que van y vienen. 

"Bop people", es la más movidita del lote y el final con "Yellow raspberry", nos muestran de nuevo la capacidad que tienen para dotar a su música de gruñidos de terror. Lo dicho, en la actualidad no me atrae nada su propuesta, me quedo con sus primeros lps, donde todavía era aguantable ese torrente de irritación que proclaman. 


viernes, 29 de marzo de 2024

RACHEL'S. "Handwriting" (1995)

 


"Handwriting" fue el primer disco de esta portentosa banda de postrock, de música de cámara con aires de grandilocuencia espectacular. Y dentro de su discografía, es el trabajo que se permiten explosiones controladas de distorsión  como en "M. Daguerre", hecho que no es para nada habitual en una carrera cargada de pianos, vientos y odas de espacios siderales.

"Southbound to Marion" es una delicia que te hiela el corazón con ese inicio que repta y conecta con tus nervios del sentir y "Saccharin" es otro recipiente donde la calma cruza la calle de la mano con la tristeza en un paseo de intensidad asegurada. 

Y es que los 8 trabajos de Rachel's se caracterizan  sobre todo en esa forma de construir un neoclasicismo que rastrea los suspiros de ese minimalismo de Michael Nyman que tanto nos hechizó en su momento. Rachel Grimes (piano) y su grupo, siempre supieron conmocionarnos. Y es en temas como "Frida Kahlo", donde Rachel se erige como protagonista de un arte que te sacude y te emociona. 

La que titula el cd, es otra de las expresiones máximas de fragor compositivo, deambulando entre racimos de suspiros, oyendo el aleteo de ruiseñores posados en un alambre de aliento. ¿Qué más decir de Rachel's? A disfrutarlo toca. 



lunes, 25 de marzo de 2024

EL COLUMPIO ASESINO. "La Gallina" (2008)

 


Valga esta crítica como homenaje al bajista de El Columpio Asesino, Daniel Ulecia, fallecido en fechas recientes de  una larga enfermedad. Gran grupo El Columpio Asesino. Recuerdo el impacto que me causó cuando los descubrí con su disco homónimo de 2003. Acerados, fieros, una concreta sinfonía de músicas que nos recuerda a los mejor de The Jesus and Mary Chain o Love and Rockets. 

"La Gallina" se abre quizás con uno de los mejores temas de su carrera, "La ceniza", un himno en toda regla, lírica, épica, y triste. Como "Destacamento" y ese aire decadente que impregna cada segundo de canción. Se te pone la piel de gallina. 

"La marca de Caín en nuestra frente es la de Caín", es la que más se parece a la banda de Daniel Ash. Retadora, provocadora, ácida, con su bajo dopado, con su tensión en continuo crecimiento. "Moscas" es la más rebelde de todo este sugerente lote y "México" la que más especula con un sonido que poco a poco va in crescendo, llenando el espacio de ritmos sofocantes, de ruidos para el antojo. 

En "Aleluya" se escoran hacia sonidos más electrónicos, y "Dolores tres pinos", es otro de los puntos fuertes de un disco soberbio de principio a fin, un entramado de sonidos que atrapan y reconfortan. En resumen, va por Daniel Ulecia, y por la trayectoria de un grupo que ya nos dejó en 2023, con una última gira de despedida. 


viernes, 22 de marzo de 2024

J.MASCIS. "What do we do now" (2024)

 


Es igual que sea con Dinosaur Jr, o con su nombre. Lo que toca Mascis lo convierte en éxito asegurado para los que les seguimos desde hace tanto tiempo. Y es que nada más empezar su quinto trabajo en solitario, (para mi el mejor de todos ellos), con "Can´t believe we're here", te das cuenta del estado de gracia en el que se encuentra. 

Temas que son caricias repletas de sencillez y honestidad ("What do we do now"), alejado del ambiente folk de sus otros trabajos en solitario, rellenando el disco con ese sonido eléctrico que tan bien sienta a sus composiciones cuando su guitarra eléctrica empieza a cabalgar ("Right behind you").

Fragilidades del tipo de "You don't undestand me" te desbordan y te llenan, y cuando se pone sentimental llega "I can't find you" y ya tenemos el día hecho. Y ese cariño sónico que es "Old friends" te pone la piel de gallina desde la primera escucha. 

Todo "What do me do now" esta repleto de lugares comunes en el buen hacer musical de Mascis, colinas repletas de humeantes solos que te hacen vibrar (It's true"), o sedosos monumentos para el gozo de sus acólitos. 

En resumen, otro peldaño más en la larga escalera de Mascis. Disfrutable de principio a fin. Para escuchar y escuchar sin parar. 


miércoles, 20 de marzo de 2024

PULP. "His 'n' hers" (1994)


Siempre he considerado a Pulp como la mejor banda de britpop. Javis Cocker y su barroquismo decadente siempre me ha entusiasmado, y quizás en éste el que fuera su cuarto disco, "His'n 'hers", es más evidente la potencia compositiva de un grupo que estaba en la cima. 

Si empezar el disco con un trallazo en forma de single como "Joyriders" es éxito asegurado, escuchar bellezas sónicas del calibre de "Lipgloss" es otro punto fuerte para engancharte a este trabajo que desde la primera escucha ya no te lo puedes quitar de la cabeza ("Acrylic afternoon" es otro bombazo a recordar). 

Y si luego te pones "Babies" y su solvente melosidad solo queda esperar que se acabe para meterte de lleno con "She's a lady" otra perfecta golosina para llevarnos a los oídos y que engarza a la perfección con la relajada "Happy endings".

Enorme Cocker, es un regocijo ponerte "Do you remember  the first time" y su alegría desbocada, o "Pink glove" y esa sacudida electrónica para danzar sin parar. Para terminar este viaje pulpiano, "David's last summer", algarabía al por mayor para disfrute de los que seguimos a pie puntilla a este gran artesano, orfebre del pop bien hecho. 


lunes, 18 de marzo de 2024

DEPRESIÓN SONORA. "El arte de morir muy despacio" (2022)

 


Lo de Marcos Crespo tiene merito. Estudió en la universidad donde trabajo.  Cuando llegó la pandemia aprovechó el aislamiento para componer canciones, para plasmas sus inquietudes en formato de olas sonoras de post punk lofi, con repiques de synto. 

"El arte de morir muy despacio" es todo un catálogo de urgencias existenciales, barnizados por el azote de un joven que con su música intenta captar los vaivenes emocionales, la incomprensión, que acarrea ser joven y no un borrego militante. 

Si en "Parte 1: Introducción a la entropía" es una buena manera de posicionarse en un mapa musical que ya se define a la perfección en "Bienvenidos al caos" y ese aire a The Cure que da paso a "Ven tan dentro" que bien pudiera nacer en los 80. 

No me extraña que tantos adolescentes lo tomen como timón cuando escuchas temas como "Dos adolescentes y su primer amor", y sobre todo "Parto II: La abrazo con fuerza (carta a la soledad)" un grito desesperado de rabia, la mejor canción del año. 

"Te mientes a ti mismo para ser feliz" es la más post punk del trabajo, con sus teclados en primera línea, y con su oscuridad matizada como elemento principal. Himnos para tararear entre guitarras decadentes ("Voy a explotar"), o incursiones a su manera en sonido casi industriales ("Parte III: muerte y resurrección"), todo vale en el mundo de Crespo y sus ideas tan claras. 

Para terminar, "Como todo el mundo" y "Dónde están mis amigos", digno colofón para un artista con un futuro prometedor. 



viernes, 15 de marzo de 2024

PORTASTATIC. "I hope your heart is not brittle" (1994)

 


"I hope your heart is not brittle" fue el primer disco del cantante y guitarrista de Superchunk, Mac McCaughan como Portastatic, y quizás por la cercanía al momento que vivían Superchunk, es el que más se acerca a los parámetros de esa gran banda que tan buenos momentos nos dio. 

Escuchas "Polaroid" y parece que pudiera caber en cualquier disco de su discografía, aunque eso sí, ya se nota desde que suena "Gutter", que el concepto general del proyecto se mueve en aguas menos turbulentas, queriendo así diferenciarse del sonido tan guerrero de los Superchunk. 

Mac sigue siendo irresistible con esas melodías marca de la casa  como "Naked Pilseners", o pequeños arrebatos casi punks con teclados incluidos ("Tree killers"). También el tirón acústico que luego aparecería en sus trabajos posteriores ("Creeping around" o "Weird time"). 

Pero el disfrute mayor viene de tonadas del tipo "Silver screw", donde la distorsión está bien afilada. "The maything" es otro de los ejes fuertes de un trabajo de disfrute inmediato. A todos los que seguimos los pasos de Superchunk, este disco es de escucha necesaria. El espíritu y la garra continua vivo. 



lunes, 11 de marzo de 2024

CLAVICULE. "Full of joy" (2023)


Poderoso disco el que sacaron los galos de Clavicule el año pasado, un compendio de rock acelerado, de garaje sin remilgos, de distorsiones amotinadas ("Painkillers"). Los de Rennes atinan desde el minuto uno en su discurso solvente repleto de aristas y de melodías que amenazan tormenta ("I will let you know" es casi punk). 

 "Do it" es otro ramalazo de guitarras que viven entre aires psyco y espasmos convertidos en motines de himnos para saltar y disgregarse en noches de excesos y bilirrubina. Mi favorita es "Wilted flowers", quizás por ese tono oscuro y amenazante, por esa capacidad de seducir desde parámetros más depresivos. 

En "Rockets" se hacen remolones y agitan la coctelera de su virulencia con desparpajo para en "You", sonar para un guateque sixtie. La parte más gamberra del grupo también la hallamos en "Destroy me again" donde se esfuerzan en sonar vitaminados. 

Para terminar, "INET", la mejor manera de poner fin a este crucero por el desparrame que tan bien ejecutan los galos. Un disfrute vamos. 


viernes, 8 de marzo de 2024

GAVIN BRYARS. "The sinking of the Titanic" (1975)

 


El nacimiento de este gran disco de ese enorme compositor llamado Gavin Bryars, reside en una leyenda. Dicen que en el momento en el que el Titanic se estaba hundiendo, la orquesta del barco estaba tocando en la popa de la nave más famosa de la historia por el final que tuvo. 

"The sinking of the Titanic" es un bálsamo de música clásica contemporánea, una delicada muestra del arte de Bryars en saber musicar tristezas, dramas, aconteceres ("Titanic Hymn: Autumn" es una buena receta de este menú de paces interiores que bogan entre esta sinfonías de cuerdas que te embriagan y te calman). 

Las violas de Alexander Balanescu son como un fortín de silencios que te dejan sin palabras ("Hymn II" e "Interlude"), y la orquesta que acompaña a Bryars, es toda una inmersión en paracaídas hacia lugares ignotos donde podemos vislumbrar los fantasmas de los desaparecidos  ("Hymn III"). 

El disco editado en forma original en 1975, ha vuelto a resurgir de las oscuridades del tiempo en sucesivas ediciones, aportando nuevas texturas a un material de por si ya altamente inflamable en lo referente a la emoción que provoca su escucha ("Hymn IV). 

"Last hymns" y sobre todo la intensa y extensa "Woodblocks", con sus 11 minutos, son la mejor manera para acabar un trabajo que te obliga a investigar en la dilatada e interesante carrera de uno de los personajes más inquietos de lo que se llamó música contemporánea. 


martes, 5 de marzo de 2024

BLOC PARTY. "Silent alarm" (2005)

 


Bloc Party es el único grupo que salvo de esa cochambre que vivimos según dicen algunos,  el renacimiento del post punk, y para que el que escribe sólo fue la constatación de lo bien que se vende eso de ser mediocre. The Stokes, Frank Ferdinand, Arctic Monkeys, solo son algunos nombres de ese sucedáneo que según parece, eran los sucesores de The Sound, The Chameleons, o PIL. Sin palabras porque si digo algo.....

Bloc Party, eran otra cosa. Sobre todo en este "Silent Alarm", que desde que suena "Like eating glass" o la enfurecida "Helicopter", te das cuenta que lo suyo no va de farol. Y es que el grupo de Keke Okereke y compañía, no se limitaron hacer música para salir en el NME, lo suyo eran angulosos rugidos como "Positive tension", junto a singles de esos que perduran con el paso del tiempo ("Banquet"). 

También sabían producir pequeños himnos de una tristeza apabullante ("Blue light"), o fiestas de un ritmo embaucador ("She's hearing voices"). Es imposible aburrirse en "Silent alarm". La melodía de "This modern love" conecta con lo mejor de finales de los 70 y "The pioneers" es otra disfrutable tonada de post punk. 

"So here we are" tiene ese aire de las canciones bien hechas, de saber que las influencias son bien traducidas, como ese agitado combate que es "Luno". Lo dicho, si quieres recuperar un grupo que merezca la pena en esa época de tantas sandeces musicales, Bloc Party es tu grupo. 


domingo, 3 de marzo de 2024

ZOON. "Bekka Ma'iingan" (2023)

 


Interesante segundo disco de Zoon, bajo cuyo paraguas encontramos a Daniel Monkman, indígena canadiense, que nos trae desde el vehículo de su lengua, ojibway, todo un tratado de shoegazing espectral, repleto de sentimientos que van y vienen ("All around you"). 

Con las colaboraciones de Owen Pallett y Lee Ranaldo entre otros, Monkman consigue en sus diez composiciones cautivarnos con sus ritmos minimales, electrónicos ("Brave new world (without you)"), que se dan la mano con recreaciones acertadas del espíritu de My Bloody Valentine, como nos encontramos en "Care". 

Monkman, criado en una reserva en Manitoba, tuvo claro siempre su querencia para recuperar la memoria de su pueblo, y para ello utilizó su gusto por los sonidos envueltos en una burbujas queroseno de sueño ("Dodem"). Así que este "Bekka Ma'iingan" es una de las propuestas de shoegazing más emocionales que ha salido desde hace tiempo. 

Te topas con "Niizh Manidoowig (2 spirit)" e imaginas una fogata, cantos tribales, el aullido del lobo desde la lejanía, la luna acicalándose desde un cielo perpetuo.....  O la más delicada de todo el lote, "Awesiinh (a-way-see)" todo un bálsamo para el espíritu. 

Joyas de una levedad que transpira delicadeza como "A language disappears" o "Gaagige" vienen a confirmar el valor de un disco que cada vez que lo escuchas, más te gusta. 


viernes, 1 de marzo de 2024

PLACEBO. "Sleeping with ghosts" (2003)

 


Siempre me gustaron Placebo. Su música siempre me cautivó, desde los primeros trabajos que sacaron a colación las travesuras sonoras de este seguidor acérrimo de Bowie, con el nombre de Brian Molko que supo conjugar a la perfección sus gustos con la creación de un sonido propio. 

"Sleeping with ghosts", el que fuera cuarto disco del grupo, se abre con un disparo certero de distorsión, "Bullefproof cupid", para ya desde la segunda canción, "English summer rain", iniciar el juego con la electrónica desde el suspiro musical de un Molko siempre en estado de gracia. 

Y como no, aquí también encontramos hits de esos inmediatos que seguro que conoces, que seguro has oído mil veces, como ese petardazo llamado "This picture", un vendaval que se te clava en los oídos, o la que titula el trabajo, de esas tonadas lentas que van creciendo y creciendo a base de melodía desbordante. 

"The bitter end" es quizás la más conocida de un cd que se defiende sólo, que resume en sus 12 tracks sin florituras, el hábil manejo de Molko de las esencias de un música que te hace vibrar desde el primer momento que la escuchas. Hasta tienen tiempo para especulaciones casi industriales como en "Something rotten".

"Plasticine" y "Special needs" son canciones ganadoras, de esas que al hacerla sabían que se iban a incrustar entre sus mejores canciones y "Second sight" contiene la suficiente rabia guitarrea como para no dejar de vitorear los zarpazos eléctricos de Placebo. 

Para terminar, la letanía lenta de "Centrofolds" sirve como colofón de un trabajo, que no defrauda, que milita en los rigores de la estética musical de un grupo con sello propio y que es un gusto recuperar. 


miércoles, 28 de febrero de 2024

TEENAGE FANCLUB. "Nothing lasts forever" (2023)

Quién me iba a decir a mi que esos melenudos chicos que vi en los 90 en una sala de Madrid junto a The Posies (concierto memorable por cierto), con el paso de los años se iban a convertir en unos forjadores de melodías del tipo de "Tired of being alone", dulzura a raudales, ruptura emocional escapando por el desagüe del corazón. Sin palabras. 

Y es que Teenage Fanclub a lo largo de los años han ido forjando a su manera una espectacular colección de canciones de esas que perduran y perduran. Norman Blake y sus chicos a pesar de los cambios de formación que han tenido, continúan en la senda de los temas redondos ("I left a light on"). 

"See the light" es otro almanaque de melodías perfectas que da paso a "It's alright" donde se muestra la elocuencia musical de una banda que pertenece desde hace tiempo a ese elenco de grupos que sabes que no te defraudarán ("Falling into the sun"). 

Pop que mira a los sesenta con nostalgia y pétalos de sonrisa como esa maravilla que se llama "Self- sedation" o caricias soleadas del calibre de "Middle of my mind" donde se vislumbra la verdadera capacidad del grupo para dejarte sin palabras. 

Lo mejor viene al final, con uno de sus mejores temas de su carrera, "I will love you", desde ya un clásico de esos que perdurará seguro a pesar de la agitación de los tiempos. Muy grandes Teenage Fanclub. 




lunes, 26 de febrero de 2024

PIANO MAGIC. "Life has not finished with me yet" (2012)

 


"Life  has not finished with me yet", fue el penúltimo disco de la carrera de esta brillante banda inglesa comandada por Glen Johnson desde últimos de los 90. Y como no podía ser de otro manera, y como en su dilatada discografía, este trabajo es otra obra de esas tejida con elegancia y una cantidad de registros musicales que hacen que caigamos rendidos desde la primera escucha. 

Comenzando por "Judas" y ese aire que recuerda a unos Dead Can Dance inflados de tecnología y versos sueltos, o "The slightest of threads" con su gótico aire a mansalva de misterio sobrecogedor con una abrupta distorsión que te deja ko, todo es belleza a raudales, todo es dinamita para el corazón. 

Ya lejos de ese indie pop electrónico (muy particular siempre eso sí) de sus inicios, este lp puede resumir la capacidad de sorprendernos de un grupo que siempre nos cautivó. "Chemical" es minimal y radiante, y "Lost antiphony" es una tristeza que embauca y te aprieta fuerte. 

La que titula este portento de viaje, es otra sucesión de versos sueltos de confort, que radian y tejen láminas de sabor a un folk oscuro de historias, tristes. Apabullante. Como "(The way we treat) the animals" y esas cuerdas volátiles, o la sugestión que provoca "Jar of echoes".

En "Higher definition" se escoran más a la electrónica, y  "You don't need me to tell you" es una pieza de orfebrería rebosante de encanto y que da la voz a "A secret never told" otra daga sentimental. Lo dicho Glen y sus chicos, siempre abrazando el misterio. Una delicia. 


sábado, 24 de febrero de 2024

THE BEVIS FROND. "London stone" (1992)


 Ni más ni menos que desde últimos de los 80, la banda liderada por Nick Saloman sigue en activo. Años y años elaborando discos donde se juntan la psicodelia, el indie rock, el power pop, el rock..... Grupo con discos de esos que hay que meterse con paciencia pero que al poco recibimos el gratificante beneficio de las cosas bien hechas. 

"London Stone", año 1992, con una edición especial ampliada en 2005 hasta los 18 temas, empieza con una introducción de violines en un tema de tonada tradicional "Stonedance", para en "Coming round" meternos de lleno con esas melodías de la casa que tanto recuerdan a Dinosaur Jr. Sensibilidad a flor de piel.

"That same morning" otro hit marca de la casa, da su paso a "Living Soul", donde sale la vertiente que más se acerca a Jimi Hendrix, a la psicodelia más tumultuosa. Unas bizarría brutal. Como "Still trying" y esos arranques de distorsión que abruman, como esa roquera "Well out of it". 

"Freedom falling" es otro pelotazo con aires setentero que da paso a la que titula el disco, que es donde verdaderamente más me gustan, con la melodía aflorando desde cada guitarrazo. También hay momentos para la calma y la reflexión ("Lord of Nothing"), pero la chicha está en temas como "And now she's gone", rabiosa y casi rozando el punk. 

Así es Saloman, jefe de orquesta de un concepto musical que bebe de muchas copas, y donde es imposible hallar apatía. "On a liquid wheel" tiene cierto toque soul cautivador, y la versión demo de "Coming round", la mejor track del disco, es otra replica sísmica contenida de este agitado cóctel. 

El folk de "Scavenger" certifica la multiplicidad de registros de un autor que veremos en un par de meses por Madrid, presentando disco. The Bevis Frond, un grupo a recuperar. 


jueves, 22 de febrero de 2024

SPRINTS. "Letter to self" (2024)

 


De momento es el disco de este año que está solo balbuceando. Y es que lo de este grupo irlandés es para enmarcar. No solo por su furia, que la pillamos a las primeras de cambio cuando empieza a escupir "Ticking", sino por el sonido que tienen. No parece que fuese el primer disco. 

Gotas de riot girl, de indie rock, mala leche, unos clips confeccionados con mimo para que nos deleitemos con este fragor de batalla ("Heavy"), y una actitud que augura un futuro de esos para disfrutar, si la cosa no se tuerce como la de los malditos Idles. 

La cantante y guitarrista Karla Chubb, es un torbellino sin fin que no para, un terremoto que arremete y te deja ko como esa punk song llamada "Cathedral". Himnos a raudales ("Shaking their hands"), acercamientos a sonidos noventeros, ("Adore, adore, adore") y explosiones nucleares del calibre de "Shadow of a doubt", dicen mucho de una banda correosa, repleta de fundamentos y aristas. 

"Can't get enough of it"  suena a Siouxsie y "Literaty mind" es otra de esas canciones de enganche rápido. Con "A wreck (a mess)" te rompen las caderas y en "Up and comer" dejan claro que la distorsión es su lenguaje. Para terminar "Letter to self" otro templo para la batalla. 

Las verdes tierras de Irlanda, nos siguen proveyendo de grupos para entonar himnos para nuestro goce. Sprints, estaremos atentos a ellos. 


martes, 20 de febrero de 2024

MORRISSEY. "You are the quarry" (2004)

 


Sin duda que nos encontramos ante uno de los mejores discos de su carrera. Y quizás es el mejor de su última época, pues poco a poco con sus sucesivos trabajos después de "You are the quarry", fue perdiendo la gracia que tanto buenos momentos nos dió. 

Y es que el inicio no podía ser más brillante con "America is not the world", y "Irish blood, english earth" con esa pegada guitarrera que hasta nos recuerda a los primeros The Smiths. También hay tiempo para hacer canciones más pausadas como "I have forgiven Jesus", o "Come back to Camden", repertorio más que consecuente con su actitud vital. 

"How can anybody possibly know how i feel" es otra colección de urgencias melódicas, con fragor guitarrero para uso y disfrute de los que seguimos los pasos de Morrissey después de tantos años. Podemos decir que con "You are the quarry" , por lo menos para mi, terminó la parte más fecunda de un artista que poco a poco se ha ido difuminando. Los trabajos que vinieron después, como "Years of refusal" (2009), o "Ringleader of the tormentors", adolecen de esa creatividad que en este "You are the quarry"  se desborda.

Imposible resistirse ante hits inmediatos como "First of the gang to die", un single incendiario barroco y colosal, o "Let me kiss you" con ese aire decadente que impacta y emociona. Y para terminar, "You know i couldn't last", donde las virtudes de Morrissey se perciben desde el minuto 1. A disfrutar pues de este disco toca, anzuelo para los smithianos que somos muchos. 


domingo, 18 de febrero de 2024

PENGUIN CAFE ORCHESTRA. "Union cafe" (1993)


Adoro a Penguin Cafe Orchestra. Recuerdo con ternura cuando aun era un crío, con apenas 13 años, caer rendido ante este grupo tan curioso que llamaba la atención porque en sus discos aparecía seres híbridos entre humanos y pinguinos. Y luego estaba la música, instrumentales cálidos, repletos de ensoñación, como para sacar a pasear la belleza por el mundo. 

Liderados por el pronto desaparecido Simos Jeffes, dejaron una legado de esos que con el paso de los años ha cobrado una importancia feroz. "Union cafe" fue su último disco y como en sus cuatro trabajos anteriores, es música para enmarcar. Todo. 

Desde el inicio de "Scherzo and trio", hasta la delicadeza de cuerdas en "Lifeboat (lovers rock)", pasando por ese sonido de piano tan personal de "Nothing really blue", "Union cafe" es una reliquia hábilmente bordada, compuesta por filigranas estilísticas que son todo un goce. 

Todo "Union cafe" es colosal. Mi preferida del lote es "Vega", con sus diez minutos de elevación, con sus dotes para volar entre caricias, en una música que provoca emoción, torrentes de sueños. "Silver star of Bologne" es una delicia, encanta y sobrecoge y "Discover America", representa a las claras como el espíritu de Jeffes se constituía de un ansia atroz para confeccionar una especie de avant pop neoclásico de un planeta aun por descubrir. 

Te sumerges en "Kora kora" con ese sonido de piano rompedor y se te vacía el pozo de los adjetivos. Para terminar el viaje, "Red short" y "Passing through". Otras dos maravillas que reviven el paso del tiempo, otras dos joyas para chuparse los dedos. Los hombres pinguinos, la delicadeza de un artista total, Simon Jeffes que dejó una huella imborrable. 



jueves, 15 de febrero de 2024

AMBROISE AKINMUSIRE. "Owl song" (2023)

 


Pedazo de disco es este "Owl song", del trompetista Ambrose Akinmusire, acompañado a la guitarra por el aclamado Bill Frisell, y a la batería Herlin Realy. No hace falta esperar mucho, tan solo escuchando el inicio del disco con "Owl song 1", con un delicadeza atroz, con una sencillez que apabulla, que corta la respiración y que te pone contra las cuerdas. Belleza absoluta. 

"Owl song" es jazz contemporáneo con ínfulas de grandeza,("Weighted corners""), donde las notas de la trompeta de Akinmusire, se levantan como un lamento glacial, donde cada tema es una perorata de sensaciones que te seducen. 

En "Flux fuelings" es donde la guitarra de Frisell toma más protagonismo, hermanada con las notas de la trompeta de Akinmusire, fabricando espacios para la sonora introversión silenciosa. "Owl song 2", la segunda parte del tema que da inicio al disco, seduce desde los primeros acordes para que en "Grace" nos disolvamos en un éter de rumores ambientales, de sauces llorones de luces intermitentes. Desbordante. 

En "Mr. Frisell" y "Mr.Realy", tanto el guitarra como el batería son los protagonistas de este suculento postre que irradia tanto placer auditivo. En resumen, "Owl song" es un viaje sonoro provocador de calma y que hace que los que no somos muy duchos en temas de jazz, gocemos de manera instantánea con discos como este. 


lunes, 12 de febrero de 2024

PAVEMENT. "Terror twilight" (1999)

 



 Junto a Pixies, Sonic Youth y Dinonaurs Jr, formaron el cuarteto de las mejores bandas de los 90 con creces. Por todo, por su creatividad, por su capacidad de influencias en el desarrollo en años posteriores de la música independiente. Unos grandes vamos. 

Con "Terror twilight" acabó la carrera de Pavement. Luego vendría la carrera en solitario de Stephen Malkmus, pero eso es ya otra historia. En éste quinto y epílogo de una carrera radiante, te encuentras gemas del calibre de la inicial "Spit on a stranger" hit reconocible de principio a fin. 

Por que si Pavement fue siempre un grupo de canciones redondas, este "Terror twilight" no iba a ser menos. "Folk jam" y su aire casi country, o "You are a light" y esa luminosa melodía que irradia tanta luz, son una muestra de lo que te encuentras en este portentoso disco. 

Distorsiones marca de la casa como "Cream of gold", exquisiteces de una fractura de pop total como "Major leagues", todo "Terror twilight" es una rabiosa jugada de música para soñar, para entretener el señuelo de los recuerdos de esos años tan mágicos. 

"Plattform blues" es quizás la que más recuerde a los aguerridos Pavement del principio, y "Ann don't cry" es otra exquisitez de esas que se te queda rato en la memoria de tun anhelos. Que gusto volver de nuevo a toparte con "Billie" o terminar esta relación de música inolvidable con "... and carrot rope". 

Pavement, su historia y su frescura, siempre nos acompañará. Quede esta crítica para valorar a uno de los grandes combos de una época que sabemos que nunca volverá. 


jueves, 8 de febrero de 2024

SWANS. "The beggar" (2023)

 


Falta poco menos de dos semanas para volverlos a ver en directo. Todavía recuerdo su ultima actuación hace unos años, y la verdad es que a Swans no hay que perdérselos. Un ritual, una comunión con el público de la mano de Michael Gira, que lleva más de 40 años confabulando al cielo y al infierno para musitar apocalipsis. 

"The beggar" es quizás de los discos más tranquilos de Swans de toda su carrera. Aquí la desmesura se viste con ropajes de una lentitud que escarba en un discurso repleto como siempre de amenaza ("The parasite"), pero con un lenguaje musical que patrocina himnos de ojos cerrados, y  poco sitio para distorsiones y hecatombes ("Paradise in mine"). 

Cuando Gira y su banda lo deciden, se posan en sonidos siempre reconocibles, con guitarras que dan tormentos como vemos en ese himno de la decadencia que se llama "Los Angeles: city of death", donde se muestran aguerridos y feroces. Luego te topas con "Michael is done" y su cadencia lenta, acuciada en una folk espectral que da miedo, y no te queda más remedio que apadrinar oscuridades. 

"Unforming" es un canto repleto de lamentos que da paso a los diez minutos del tema que titula el disco,  donde aparecen esos ritmos tan del fin de mundo que nos tiene acostumbrados Swans. "No more of this" es triste y repleta de misterio, decadente y sinuosa, cáliz amargo, reflejo del poder colosal de un banda siempre aliada al peligro. 

Y como los Swans son los dioses del exceso, nos encontramos con una canción de 43 minutos. Así son ellos. "The beggar lover (three)",  una manera como otra cualquiera de seguir teniendo a Swans en la lucha en el frente de las oscuridades más profundas. 

Para terminar, "The Memorious", el punto y final de un disco denso, que busca la catarsis desde parámetros donde la incomodidad augura un mal viaje profundo. 



martes, 6 de febrero de 2024

PARTY DOZEN. "The real work" (2022)

 


Un saxo y una bateria. Así son Party Dozen. Sólo eso les basta para apabullarnos con un motín sónico, con una desparrame eléctrico que te llena la cabeza de aturdimiento, de un confort que milita en la especial conexión de Kirsty Tickle y Jonathan Boulet. Pura dinamita (vaya comienzo con "The Iron boot" y "Macca the mutt", ésta última con la colaboración vocal de Nick Cave, ufff). 

"Fruits of labor" es puro ritmo, casi parece una versión desbocada de los añorados Morphine. Qué disfrute!!!!. "The worker" es una animalada, casi parece no wave, para de nuevo en "Earthly time" volvernos orates esta vez con un medio tiempo de esos que te hace crujir la médula espinar. 

El tercer trabajo de los australianos da en el clavo. Es un recorrido por la parte mas intransigente del rock, un decorado perfecto para perderte entre tensiones de esas que buscan el colapso ("The big quit"), o sacudidas del tipo de "Major beef" que conforman un disco ideal para pasiones desmesuradas, para agitaciones del alma. 

Y para terminar el álbum se las apañan con una arenga de tristeza, "Risky behaviou", una legado de ritmo para destripar entre días de agua y viento ojeroso. Total que las 9 canciones del disco pasan en un santiamén. Puro disloque, ritmo total.  



domingo, 4 de febrero de 2024

SANS MERIT. "Early grave" (2023)


 El músico australiano Griffin James, antes en Francis Inferno Orchestra se ha sacado de la chistera un disco de esos que hará las delicias a todos lo que amamos a Cocteau  Twins, el post punk en su vertiente más lírica, o el dark wave con pócimas de encantamiento ("Human in age"). 

El inicio es brutal, con esas guitarras flotantes, en "Friends won't kick", que se ordenan en nubarrón de ecos del pasado y que en "Dead medal" se convierten en una nube deliciosa de emoción. El sonido es puro 80 de principio a fin, con voces desenfocadas ("Weathered men"), y con la sensación de estar continuamente viajando en el tiempo. 

"Rasslin" es instrumental y embaucadora, y "Madness" tiene un aire a The Cure que te persigue desde los primeros acordes del tema. Y de oca a oca ahora jugamos a parecernos a New Order: "Pill nye", es otro bombazo rompe pistas sin remisión. 

"Heaven's gate" es otra elocuente oda de casi shoegazing con perfume de dream pop, quizás la mejor de un trabajo que se defiende por si solo. Para terminar, "Maniac" y "Third wicket", otras dos piezas en este engranaje tan fertil de Sans Merit.



viernes, 2 de febrero de 2024

PAN AMERICAN. "A son" (2019)


 "A son" fue el penúltimo disco de la carrera del proyecto del ex-Labradford, Mark Nelson, y es quizás el disco que más te llega, el más paisajista de todos los que se engloban bajo la marca de Pan American, lejos de las veleidades electrónicas de otros trabajos como "Quiet city". 

"A son" es una delicia desde que empieza a sonar "Memphis Elena", o esa rutilante canción llamada "Sleepwalk guitars", puro post rock de ese que deja huella, que te mece en un ambiente de calma siempre extrema. 

Y es que oyendo "A son", y temas como la tierna "Brewthru" aun confías en que ese género difunto llamado post rock, cobre vida, confeccione algún arma más para que podamos sentir ese frescor que nos aprieta el alma ("Dark birds empty fields"). 

Todos los temas de "A son" rezuman tranquilidad,  son apabullantes desde su sencillez ("Drunk father"), un amalgama de cirios en procesión hacia cándidas luces romances para soñar nubes bajas ("Muriel spark"). 

Discos como este, perduran en el tiempo, son una artesanía atribulada con conexiones a la parte más íntima de nuestros deseos. Grande Nelson en su proyecto, dejó un disco como ave fénix de un vuelo sin peligro para extraviarse en espejismos. 


miércoles, 31 de enero de 2024

SPARKLEHORSE & FENNESZ. "In the fishtank 15" (2007)


 La colaboración entre Sparklehorse, el grupo del añorado Mark Linkous, y el genio de la electrónica menos acomodaticia, Christian Fennesz, dentro del conjunto de discos que salió bajo el epígrafe "In the fishtank", es la mejor manera de resumir las sonoridades de los dos músicos. 

Aún faltaban tres años para la desaparición de Linkous, y bien pudiera ser este disco, un testamento vital donde la tristeza a raudales, ("Music box a snakes"), se une junto a la solvencia electrónica de Fennesz que sabe cristalizar a su manera todo el desgarro emocional del Mark ("Goodnight sweetheart). 

"Shai-Hulud" se acerca más al ruidismo con matices que nos tiene acostumbrado Fennesz, para que de nuevo en "If my heart", con la voz ruiseñor de Mark enarbolando su desdicha a través de los sonidos de máquinas engrasadas con la liturgia de la electrónica más espiritual, predominen los ambientes de una paz repleta de espejos y tristeza. 

"Mark's guitar piece" es otra nana con barullo de tormenta, otra preciosidad que pide una escucha atenta, un rubor que pueda vencer la apatía de los ruidos. Los once minutos de "NC Bongo Buddy", vienen a confirmar la solvencia de ambos artistas, la delicadeza que refleja ambas voluntades. 

Con este "In the fishtank 15" se puso fin también a un proyecto de 15 discos de colaboración de grupos (a destacar el disco de Tortoise y The EX, y el de Low y Dirty Three). Que mejor manera que con este requiem bajo el agua, con sonidos que apaciguan, que perforan el alma. 



domingo, 28 de enero de 2024

OXBOW. "Love's holiday" (2023)


 Desde 1988 llevan dando caña Oxbow. La banda de San Francisco, comandada por Eugene Robinson, nos ha regalado grandes momentos de avant rock, de electricidad siempre rozando la catarsis, con una voluntad férrea siempre de transgresión. 

Tras 4 años en el dique seco, tras ese bombazo que fue "Thin black duke", ahora nos presentan "Love's holiday", grabado en el sello de Mike Patton, Ipecac Records, donde nos encontramos quizás a los Oxbow menos radicales y más asequibles de toda su formidable carrera. 

Y eso que las dos primeras canciones del disco, "Dead ahead" y "Ice white & cristalline", encierran todo ese ímpetu devastador que ha caracterizado al grupo. Pero  ya en "Lovely Murk", con la colaboración vocal de Lingua Ignota, se desmarcan con un tema de calado lento, de combustión rezagada. 

También "1000 hours",  se alimenta de la misma materia. La verdad es que casi se parecen a Pearl Jam. No les queda mal la jugada, pero he de reconocer que los prefiero con veneno. "All gone" tiene aires de Nick Cave cuando tira de balada al aire y "The night the room started burning" peca de continuista. 

 "Million dollar weekend" es  una letenía triste que no logra apaciguar la sensación de que han pasado muchos años desde que la banda nos regalara hitos del calibre de "An evil heat". "The second talk" y "Gunwale" ponen el punto final al retorno de un grupo que aun no siendo un mal trabajo, queda a años luz de sus anteriores producciones. 


jueves, 25 de enero de 2024

OLAFUR ARNALDS. "...And they have escaped the weight of darkness" (2010)

 


Belleza sublime. Y tristeza. Mucha tristeza. Los trabajos del islandés Olafur Arnalds, están todos tocados por la varita mágica de la tragedia íntima, de los silencios que no se rompen nunca, de los cielos devastados. 

Y este "... and they..." no podía ser menos. Desde que empieza a sonar "Bu ert sólin", con su continuación de piano elevador ""Bú ert jordin", estamos metidos de lleno en una especial recopilación de sueños siempre vencidos. 

El disco es para ponertelo en bucle, cuando la lluvia arañe los cristales, cuando tu corazón lata espuma, cuando la mar que está lejos llegue a tu casa a través de los recuerdos ("Tunglio"). Delicadeza extrema, lírica que extenua ("Loftio verdur skyndilega kalt"), todo el disco es para que tus ojos se cierren abejarucos ("Kjurt"). 

Y el agua cae y escampa ("Gleypa okur") y las teclas son un señuelo que se abre en canal para tu dicha efímera ("Haegt, kemur, ljosio"). Y cuando termina el disco con "Pau hafa...." te da la sensación de que has estado perdido en un laberinto repleto de ninfas añorantes, de luces que se quiebran en oscuras noches. Gran disco, gran experiencia esta escucha. 


domingo, 21 de enero de 2024

MISSION OF BURMA. "ONoffON" (2004)


 El segundo disco de los norteamericanos Mission of Burma, como toda su discografía, es una auténtica burrada. Se mire por donde se mire. Partiendo desde la inicial "The setup", con esa catarsis de distorsión desbocada, el grupo de Bob Weston y compañía, descargan su agresividad siempre con matices, pero de una pegada siempre inmediata, contaminante. 

No olvidan la melodía en sus composiciones como "Hunt again", uno de sus muchos himnos, post punk con corazón, indie rock rasgando electricidad. Tocan el punk en "The enthusiast", pero es en temas como "Falling" donde se percibe la capacidad que tenían Mission of Burma para tener una voz propia dentro del mundo independiente, reconocibles por esas melodías eclécticas, y por esa pegada feroz. 

"What we really were" es otro pedazo de hit inmediato, cargado de una desbordante pasión, como "Max Ernt's dream" y ese intrincado armazón instrumental que es todo una delicia para los que nos gusta la transgresión indie. 

En "Prepared" bajan el nivel de su potencia para hacer un medio tiempo que les sale fenomenal, y "Dirt" desborda por su capacidad para acercarse al NRA de los añorados The Dream Syndicate. "Fever moon" es rugosa y "Nicotine bomb", posee la suficiente energía como para detonar la tranquilidad. 

Mission of Burma, un grupo que nos dejó como legado unos discos de esos que siguen produciendo escozor y calenturas juveniles. 



viernes, 19 de enero de 2024

MADEE. "Conundrum" (2023)

 

No fallan Madee. Y eso es una buena noticia. Tras "Eternity mingled with the sea" y "In the cold season", ambos de 2021, "Conundrum", viene a continuar la senda de estos dos trabajos, con un Ramón Rodríguez más inspirado que nunca. 

Y se nota a las primeras de cambio, con esos dos hits emocionales que son "Happy hour in the forest" y "My father's footsteps". También en los momentos más relajados como "Double helix", se nota que la banda tiene cuerda para largo. 

Rock con ínfulas de emocore ("Yesterday"), ecos lejanos de The Cure (el bajo de "Vying for clues"), los discos de Madee son todo un suculento plato de sorpresas para regalarnos dicha, un buen rato de emociones de esas que no son para nada impostadas ("Live in my words"). 

"Calling collect" es otra joya de esas que producen Madee al por mayor para que sigamos rendido a este grupo que tan buenas canciones siempre produce. Como "Gaps in time" y su inmediatez tan profunda. Ya en la parte final, "As observer" pone la guinda a un pastel repleto de suculencias apetitosas. 



miércoles, 17 de enero de 2024

FLAT WORMS. "Witness marks" (2023)

 


Tras el pepinazo que supuso "Antarctica", este "Witness marks" viene a confirmar la buena salud de un grupo que ha hecho revivir el concepto del punk por su fuerza, sus guitarras, y todas esa tralla que atesoran sus composiciones. 

El grupo de Los Angeles, cobijados bajo el paraguas de Ty Segall, empiezan "Witness marks" con un petardazo del calibre de "Sigalert", y el vaivén sónico no para en la media hora que dura este rutilante artefacto con himnos inmediatos como "SSRT". 

Temas que encandilan desde la primera escucha como "Time warp in exile" que no se porque, pero me recuerda a Dead Kennedys. "Suburban swans" es otro cohete meteórico repleto de suciedad y guitarras que asustan y "Orion's belt" con ese bajo amenazante te deja sin respiración. 

"Sick of my face" es un tonel de distorsión y "16 days", la más elaborada del lote es para quitarte el hipo. Mi favorita, casi al final, "See you at the show", un torrente desbocado de melodía que cauteriza y enerva. 

Estamos de enhorabuena con lo último de Flat Worms, banda que concisa en sus planteamientos sabe sacudir los cimientos a base de una fogosidad brutal.

 


lunes, 15 de enero de 2024

VAINICA DOBLE. "Contracorriente" (1976)


 Las adoro. Vainica Doble, el grupo formado por Gloria van Aerssen y Carmen Santoja, siempre fueron el verso suelto más especial que ha tenido nuestro país. Y más en aquella época, años finales de los 70, donde el gris era el color predominante en una sociedad podrida por tantos años de franquismo. 

Ellas fueran las hadas que pusieron color, con su forma de ser, de vestir, por su música, por su rebeldía innata. "Contracorriente", el disco más roquero de su carrera, con producción de Gonzalo García Pelayo, y diseño de la portada por Iván Zulueta, es quizás su trabajo más redondo. 

Muerta ya la momia, sale este disco como un soplido de libertad, como un grito que recorrió todos los lugares posibles donde el arte quería salir del agujero negro de la dictadura. Vaya canciones. Desde "Un mal entendido amor" grito contra los amores tóxicos, contra el machismo matón, pasando por el juego de escondite de "El oso poderoso", todo "Contracorriente" es un aire cálido de canciones que te enganchan, 

Mi favorita, "Que no" te pone los pelos de punto, y "La Rabieta" aparece en la película "Furtivos" de José Luis Bourau, con ese aire roquero, con ese diálogo eterno de una madre y una hija, en medio de un furibundo viento de distorsión. Brutal. 

"Todo desapareció" y ese canto al amor en la madurez y sus esquinas repletas de telarañas y árboles frutales con melancolía de frutos antaños. Una preciosidad.  Gualberto García aparece  (también aparece por aquí Salvador Dominguez y Hilario Camacho) en "Eso no la manda nadie" y sobre todo con "Déjame vivir con alegría" uno de los hits eternos de Vainica.

"Alas" parece casi rock progresivo, y el final "Magnificat", en latín, un homenaje  a la revolución de los claveles en Portugal, pone el broche de oro a un disco de esos que escuchado hoy es como un ánfora antigua encontrada en algún proceloso mar para el disfrute de nosotros, ávidos exploradores de la belleza. Eternas Vainica Doble. Su música siempre la tendremos presente. 


jueves, 11 de enero de 2024

NOVA MOB. "The last days of Pompeii" (1991)

 


Desgraciadamente la carrera en solitario del batería de Husker Du, Grant Hart, está a años luz de su otro compañero de banda el gran Bob Mould. No hay nada más que escuchar el que fuera su primer disco como Nova Mob (le siguió el insulso disco homónimo, más de lo mismo), o el resto de su discografía con su nombre, para darse cuenta que sólo con el nombre no vale. 

El disco gira sobre la figura de Von Braunn, el nazi que ayudó a los EEUU a desarrollar su arsenal militar, y la verdad es que quitando alguna canción suelta como "Woton", la mayoría de tracks es un refrito de indie rock insulso y sin ganas ("Getaway (Gateway) in time"). 

"Admiral of the sea (79 ad version)" es acústica y cutre, y "Wernher Von Braun" quiere ser correosa pero se queda en un vacuo intento. "Space jazz" parece que quiere salir de la apatía general del disco con su torrente comedido de distorsión, pero es sólo un espejismo. "Over my head" parece una mala copia de Lemonheads y en "Admiral of the sea" se acerca peligrosamente a Soul Asylum y su propuesta cercana al mainstream. 

"Persuaded" quiere parece agresiva y se queda en refrito sin ideas ni contenido para disfrutar. Así hasta que llegamos al final con el tema que titula el disco, confirmando que lo bueno de Grant Hart se terminó cuando Husker Du nos dijeron adios. 


martes, 9 de enero de 2024

BILL CALLAHAN. "Woke on a whaleheart" (2007)

 

Después de finiquitado el proyecto de Smog, el bueno de Bill Callahan tuvo bien empezar su carrera en solitario para complacernos con sus tristezas tan embaucadoras. "Woke on a whaleheart" fue su primer disco, y desde que empieza a sonar "From the rivers to the ocean" te engatusa con su arte de artesano de folk country más aterciopelado. 

"Footprints" es un himno desolado que da pie a "Diamond dancer" un himno trotón que avecina lo que sería la carrera posterior de Callahan poblada de canciones emblemáticas, de sueños en forma de melodías que te pueblan de buenos sucesos. 

"Sycamore" es rutilante, un caramelo de suspiros, caricias en forma de soul tierno y repleto de calor para los fríos interiores. Vaya pasada "The wheel", y "Honeymoon child" es otro torrente de calorías musicales para tenderte en medio de borrascas del sentir. 

Country crepuscular es "Day", y "Night" es otra de esas gemas delicadas a las que nos tiene tan bien acostumbrados Callahan.  Disco pues que dio el pistoletazo a una carrera repleta de canciones inolvidables. 



lunes, 8 de enero de 2024

NEW FAST AUTOMATIC DAFFODILS. "Body exit mind" (1992)

 

New Fast Automatic Daffodils no tuvieron la suerte de otros de sus compañeros de generación como The Stones Roses o Inspiral Carpets, pero la verdad es que en calidad de trabajos y composiciones no tienen que envidiarles nada. 

Este "Body exit mind", fue su segundo trabajo, casi una hora de sonidos que a la primera escucha ya los ubicas en Manchester, y que tiene un empiece brutal con "Bong" y "It's not what you know. Tenían algo hipnótico los NFAD. "I take you to sleep" es para no parar de bailar y hasta en "Bruises" juguetean con un post punk de baja tensión, con un alto componente melódico. 

"Kyphos" es psicodélica, repleta de trazadas de guitarras que se mecen en un vaivén continuo de electricidad cautivadora. "Beatlemania" es soberbia, para ponerla sin parar, puro sonido madchester de ese que tan buenos recuerdos nos trae. 

La verdad es que solo sacaron tres discos, se despidieron en 1995,pero los tres son trabajos repletos de sugerentes sonidos hijos de la época. Actual suena "American money" y "Patchwork lives" tiene una corriente de energía que enlaza con "Music" otro de los puntos fuertes de un disco que es una delicia. 

NFAD, todo un referente para recuperar viajas agitaciones sonoras que tantos grupos jóvenes de ahora traen a la actualidad. 



jueves, 4 de enero de 2024

HOTLINE TNT. "Cartwheel" (2023)

 


No esta mal este grupo neoyorkino. Nos ponemos la primera track del disco, "Protocol", y nos vemos sumergidos en una amalgama de sinuoso shoegazing con unas guitarras entre brumas con la distorsión rebañando huesos. 

Hay a veces que colindan algo con el emo mas de andar por casa, como ocurre con "I thought you'd change", pero la verdad es que nos logran convencer sin inventar nada nuevo. "Beauty filter" es un torrente de melodía electrocutada, un tiovivo que nos muestra lo mejor de un grupo que ha dejado una buena semilla para construir un lugar de dulce agitación. 

A veces me recuerdan a Ride como en "History channel", y en "I know you"  escancian con placidez su juventud entre un torbellino de sacudidas cariñosas que se convierten en "Son in law" en una masa de dream pop guerrillero. 

Quizás debieran poner algo más de veneno a sus composiciones ("Spot me 100"), pero cuando acabas la escucha del disco, notas que te deja un buen regusto, que quizás con su siguiente trabajo venga a confirmar que estamos ante una banda con porvenir. 


martes, 2 de enero de 2024

LOU BARLOW. "Goodnight unknown" (2009)


Una maravilla el segundo disco que sacó con su nombre el Dinosaur Jr, Lou Barlow. Y digo una maravilla, porque la primera canción ("Sharing") es una estocada de indie rock de los 90, de esas que no hacía bailar y votar sin parar.  

Para los que disfrutamos como enanos de las andanzas de los Dinosaur Jr,  y seguimos a pies puntillas los discos de J. Mascis, este "Goodnigt unknown" está repleto de sitios para auparnos de nuestra edad, como la que titula el cd. 

También hay temas que viven de un folk siempre a punto de encabritarse, ("Too much freedom"), y otros tonadas más delicadas como las tranquilas "Faith in your heartbeat" o "The one i call". Con "The right" Barlow agita el avispero de nuestros recuerdos , para seguir por sendas por pausadas con "Gravitate". 

Si, lo sé. Quizás la carrera de Mascis es más sobresaliente que la de su colega de grupo. Pero es todo un punto ponerte "Praise" y sentir aun la fragancia de ese indie rock indómito invencible a pesar de los pesares. 

"Take advantage" es una dulce tristeza y "Don't apologize" rezuma toda la calma brutal que augura torbellinos sónicos. Para empezar el año, no está mal un poco de esa rabia comedida que tanta melancolía nos trae.