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martes, 14 de abril de 2026

YOUNG WIDOWS. "Power sucker" (2025)

 


La propuesta de Young Widow, me deja tras bastantes escuchas algo frío. Llevaban 11 años sin sacar disco, desde "Easy pain", y siguen en ese lugar donde se une el noise rock y el posthardcore como vemos en la inicial "The Darkest side", que asi de primeras, te hace esperar grandes cosas en el álbum. 

Y el caso es que después viene la mejor del lote, "Every bone", con ese estribillo que se te queda al instante, y dices, joder, parece que esto va a flipar. Pero cuando te metes de lleno en el álbum, con "Call bushit", te das cuenta que la cosa empieza  a ser algo reiterativa. 

Si, la verdad es que no será por pegada, que la tienen, pero escuchas "Exit slowly" y suena algo a mazacote, piruetas sónicas que como "Power sucker" o "Balloon", te dejan poco contento. Esperaba algo más de los que en su día fabricaron cosas como "Old wounds" (2008). 

Deberían por los menor haber introducido más matices, no caminar a marcha martillo con temas como "Turned out alright", casi bordeando el metal. En fin, una pena. disco para olvidar. 


jueves, 12 de marzo de 2026

LIFEGUARD. "Crowd can talk/Dressed in trenches" (2023)

 


El disco que sacaron estos chicos de Chicago el año pasado no me entusiasmó demasiado . Y es que después de escuchar esta recopilación de dos eps, donde se nos muestran al natural, asilvestrados, se nota que no los sentó bien el paso a disco largo. 

Si te dicen que los culpables de temas como la inicial, "Ten canisters", tenían edades comprendidas entre los 16 y los 18 años cuando lo grabaron, no te lo crees. Que sonido, que aspavientos, que rugidos eléctricos. 

"Typecast" te aturde desde el minuto 1, con un frenesí acogedor, con una vehemencia de esas tan necesarias para enfrentarte al aburrimiento predominante en mucho de la música actual. En "Fytfy seven", arremeten con crudeza, con proclamas de electricidad géiser de caos, y en "17-18 lovesong".

"Alarm" es una bomba que poco a poco va consumiendo energía, radiante, furiosa, como la juventud tiene que ser. Y que me decís de ese festival de caos que es "New age (i've got a)". Uno se queda sin palabras. Vaya sonido el que se gasta Lifeguard. "Shutter shutter", y su irrascible manera de enfocar el noise, con ángulos cercanos al posthardcore, pero siempre como un enfoque personal, y propio.  

La verdad es que oyendo esta recopilación después de escuchar el para mi fallido primer disco, me queda la incógnita de saber por que caminos se moverán Lifeguard en el futuro. Ojala no se hagan mayores de golpe. 


martes, 10 de marzo de 2026

JAPANDROIDS. "Post-nothing" (2009)

 


Japondroids es la historia de un grupo que sacó 4 discos; los dos primeros son andanadas sónicas de noise rock, y los dos últimos, peñazos para apartar de tu discografía. La historia de este dúo canadiense, empezó con este "Post-nothing", que se abre de una manera brutal con ese pedazo de hit que es "The boy are leaving town", y que sigue con "Young hearts sparks fire", tienda de aullidos al por mayor. 

A Japandroids les bastaba con la guitarra y la batería, para construir piezas tan crudas y divertidas a la vez como "Wet hair", con el espíritu punk intacto, con la velocidad como eje principal, pidiendo a tu cuerpo una subida considerable del volumen. 

Vaya mala ostia que se encargan de repartir en temas como "Rockers east Vancouver", con paradas y motines de ruido, o "Crazy/forever" y sus espasmos de rabia que no para. "Sovereignty" es quizás la más redonda de todo "Post-nothing", afilada, repleta de aristas melódicas, con dosis de distorsión y melodías vibrantes, un torrente de emoción. 

El disco acaba con "I quit girls" otro contundente puñetazo repleto de suspiros frenéticos, para terminar este disco de un combo que poco a poco fue diluyendo el encanto que encontramos en sus inicios.


sábado, 28 de febrero de 2026

LADDIO BOLOCKO. "Strange warmings of Laddio Bolocko" (1997)

 


El Noise Rock como concepto de obra de arte. Así podíamos titular esta voladura para tu cerebro, para tus nervios, para tus oídos, que es el que fuera primer trabajo de este banda de New York, con miembros con pasado en bandas tan beligerantes como Dazzling Killmen o Panicsville. 

El inicio con "Goat lips" es perfecto para que entres sin miedo en esta sacudida continua de electricidad galvanizada que te penetra como una perforadora en tu psique, minimales, canallas, como una tormenta que arrecia y demole, como un vasto apocalipsis de sonidos que espantan pero te hechizan. 

"Nurser" es como una versión punk (¿más todavía?) del universo de Big Black y de Shellac. Da miedo. No  me puedo imaginar lo que seria ver en directo este monumento sonoro, esta panda de vándalos que reparten toneladas de exabruptos al por mayor, generando un clima donde es fácil disolverse en un éter disfrazado de paz. 

Luego llegas a "The Man who never was" con ese saxo tan retador, en medio de una contienda donde el jazz se ha vuelto loco, donde el noise es pura anarquía, para nosotros hijos de la disgregación y el caos, tan necesitados de ostiones de este tipo para que se nos abra la mente. Año 1997, repito, año 1997. 

En "Dangler" continúan con ese sonido de catacumbas, con ese engrasado festival de tuberías hacia el infierno, paraíso de ruido, almas revestidas de suspiros rotos, con el portento de Black Fleming (mas tarde en The Mars Volta) repicando sus campanas desde el infierno. Brutal es poco lo de Laddio Bolocko. 

Para terminar esa burrada de media hora que se llama "Y toros", para certificar que este artefacto quema en las manos. Laddio Bolocko. Pura dinamita. 



miércoles, 4 de febrero de 2026

KAL MARKS. "My name is hell" (2022)

 


En este quinto disco de la banda de Boston comandada por Carl Shane, (para mí su mejor disco), nos sumergimos desde que suena "My life is a freak show" (puro Swans),  en un entramado de noise rock con tintes épicos que la verdad es todo un goce. 

Hasta hay veces que parece que estuviésemos con una versión desquiciada y punk de The Fatima Mansion como vemos en "Shit town". "Everybody hertz" tiene composturas de hit con ese deje melódico que convierte Kal Marks es una de esas bandas que no hay que perderse. 

"New neighbor"  es un torbellino que casi parece post punk amansado por las febriles palabras de Shane contra este mundo deshumanizado en el que vivimos. Un soberbio himno de esos que dejan huellas. Mi preferida es "Ovation", un ciclón de sugerencias, unas guitarras que te atraviesan, espectacular con esa drama vocal de Carl que nos convoca a una perpetua sedición. 

"The future" no especula y va directa al grano y en "Bored again"  nos encontramos ante otra portentosa y agitada bomba inflamada de sueños oscuros. A los que no conozcan aun a Kal Marks (yo me enganché tarde a ellos), seguro que a la primera escucha querrán conocer más de una banda que hace del noise rock algo vivo, directo, distinto. 



miércoles, 7 de enero de 2026

IT IT ANITA. "Mouche" (2023)


 Qué buenos It it Anita. No me he perdido ninguno de los lanzamientos de esta banda belga que ejecuta con maestría una especie de noise rock repleto de ángulos y suspiros nerviosos, de mala leche (como vemos en la inicial "Crippling guilt"), junto con raciones envenenadas de himno con una melodía siempre atravesada ("Disgrace"). 

Este "Mouche", cuarto y último trabajo hasta la fecha, escenifica y resume lo que encontramos en los tres anteriores: distorsiones a raudales, guiños a Shellac a su manera (Don't bend (my friend)), aunque tampoco les va mal cuando se montan a lomos del punk como vemos en "Kinda the same". 

"Giving/taking", es quizás la más cruda de toda una colección de temas que no paran, que son puro desenfreno sónico, donde It It Anita muestra sus capacidades para hacernos levantar de la silla desde el minuto 1 de su escucha. 

La que canción con más desarrollo, con sus casi 8 minutos, "Ode to William Blake", una amalgama de visceralidad, de locura sónica de lo más variopinta. Ya casi al final, "The world 's last cryptonaire" pone el colofón a un trabajo soberbio de principio a fin. 


domingo, 3 de agosto de 2025

VENTURA. "Superheld" (2025)


 Lo de estos suizos es de traca. Cuando me tope de casualidad con "Ultima necat" (2013), mi cabeza no paraba de dar vueltas tras múltiples escuchas. Por allí andaba echando una mano David Yow de Jesus Lizard, pero lo de Ventura va por otro lado. Canciones donde las melodías duelen, el post hardcore se convierte en indie por momentos, donde tienen la habilidad de crear clímax para soñar siempre tormentas. 

Este "Superheld" la verdad es que va a estar entre lo mejor del año.  Y no tardamos mucho en darnos cuenta de ello. El inicio con "Dwell" ya nos va indicando que el grupo ni ha perdido rabia, ni tristeza. Y claro, tu oyente siempre al filo de la navaja, no puedes más que flipar. Luego se te vienen encima "Advertiser" y "Most arts" y sientes que no ha cambiado nada desde que los escuchaste por primera vez. 

A veces juegan en "Bubbles" casi con el slowcore, para "Freeze in hell" convertirse en unos adoradores del indie de los 90. Pasote. Pero cuando más me dejan helado es cuando como en "Patron saint" se hacen parecer a unos Les Thugs más refinados, más maduros, con reflexiones y con distorsiones de esas que te dejan noqueado. 

"Optimistic" es un sube y baja frenético, y "Obviously" tiene la magia de las canciones que en poco segundos se convierten en ciclón. La más bestia del disco. Un buen pelotón de espasmos sin contención. "In me, there are three" es otra carta marcada por la fogosidad, pero también por la calma. Para terminar, "From evil", y el deseo de que no tarden mucho en venir por aquí. En directo esto puede ser brutal. Altamente recomendables. 


lunes, 12 de mayo de 2025

BODYCHOKE. "Cold river songs" (1998)

 

Bodychoke son después de Swans mi banda favorita de noise rock. Por el peligro que atesoran sus canciones, por las crudezas de sus mensajes, por el inmenso ladrillo sonoro al que te enfrentas cuando te topas de repente con canciones como "Control" o la que titula el disco. 

Lo de Bodychoke va en serio. Si llegas vivo a "Victim", ya te puedes denominar adicto a estos mensajes de ultratumba que se regodean con el punk, con la música industrial mas accesible, con el mundo gótico, con señuelos para adentrarte en mil infiernos demoledores. 

Solo sacaron 5 discos, todos ellos de necesaria escucha, todos ellos de una furia de esa que te quita el hipo. Este lp contiene mi mejor canción favorita de ellos, la letanía triste y seguidora de Swans, "Ideal home". Para ponerte a llorar. Simplemente maravillosa, cercana a la catarsis. 

Albini se fijó en ellos, y el batería de Cranes también hizo de la suya para que la banda comandada por Kevin Tomkins, nos hiciera arder en cada escucha. "Aftermath" es la más experimental del disco, con esa introducción instrumental, donde ser percibe la amenaza que está por venir. 

"White light killer" es otro soberano sopapo en los morros, poco a poco creciendo en intensidad y distorsión, un abracada que continua con "Woman unkind" donde ponen de relieve la capacidad que tenían de abrasarnos con su poderoso noise rock. Gran banda Bodychoke. Algo para recordar. 


domingo, 30 de marzo de 2025

BAILTER SPACE. "Robot world" (1993)

 

"Robot world" fue el cuarto disco de esta banda de Nueva Zelanda, acogidos en el célebre label Flying Nun. Enorme banda que desarrolló en su larga carrera (estuvieron sacando discos hasta 2021, con el interesante "Concrete") un noise rock con guiños siempre a Sonic Youth ("Begin" y la que titula el disco es una buena muestra de ello), con pinceladas de psicodelia, y shoegazing. Vamos, que no se andaban con chiquitas. 

Mis discos favoritos son todos los que sacaron en los 90, donde navegaban a favor de viento, con esa tormenta que inundaba todo en la música independiente. "Morning" es otro himno en toda regla, un pedazo de hit de esos para que no pares de mover los pies, con una melodía que atrapa, con una delicadeza brutal. 

Cuando se dejan de llevar por el caos más imperfecto pierden algo de gracia como nos muestran en "Be on time" o en "Fascination". En "Ore" y "EIP" siguen los influjos de Sonic Youth, con su noise rock aplastante, sin refugio para subterfugios.

"Orbit" vuelve a la senda de los zarpazos de distorsión febril, rematan esta aventura bajo el paraguas de "Robot world" con "Remain", de lo mejor del disco. Bailter Space, otro grupo que subrayamos los nostálgicos de los 90.


lunes, 10 de febrero de 2025

SHELLAC. "To all trains" (2024)

 


La pérdida de Steve Albini no sólo supuso el adiós al productor más prolífico y valiente que ha tenido la música independiente de los 90, sino la de un músico que con su propuesta bajo Shellac (imborrable el concierto al que asistí hace ya unos años), ha sabido hacer del noise rock, algo vivo, con esas guitarras que crujen, con esa tensión que no te deja indemne. 

"To all trains" será el último disco de Shellac como tal. No se si en un futuro Bob Weston y Todd Trayner, pensarán retomar la propuesta, pero no será lo mismo. Escuchas ese pepinazo que da inicio a la estampida que se llama "WSOD", y te dejas el cuerpo y el corazón con esas distorsiones que rompen cielos. 

Tras el irregular "Dude incredible", no sabíamos por donde iban a tirar Shellac. Ahora sabemos que este disco réquiem es como una ofrenda a toda la carrera de Albini. Si "Girl from outside" es brutal, "Chick new wave" es una andanada punk que te deja boquiabierto. 

En "Tattoos" están todos los elementos que ya conocemos en Shellac, esos vaivenes instrumentales, junto con ese sonido tan abrasivo característico de una banda y de un músico y productor que tanto ha hecho por la música que amamos. 

"Wednesday" es lenta y oscura y "Scrappers" es para que tu equipo de sonido explote como un volcán repleto de acero. En "How i wrote how i wrote elastic man" es el bajo quien reina en ese caos siempre controlado que es la música de Shellac. Vaya tensión, vaya manera de volar neuronas. 

"I don't fear hell" pone el fin a un disco y a una carrera que nos hizo disfrutar al máximo y que nos provoca darnos un empacho con toda la discografía de este ser tan genial. 


sábado, 1 de febrero de 2025

WUHLING. "Extra 6" (1996)

 


Seguimos escarbando en el baúl de los tesoros del ayer. Ese ayer que tiene a los 90 como década prodigiosa por tanta cosas. Hoy nos paramos en este viaje con Wuhling, banda afincada en Berlín comandada por Anne Rolfs y Frank Neumeier, con solo dos lps y un ep, y que contaron con Steve Albini ni mas ni menos en la producción de este portento que se llama "Extra 6". 

Wuhling suenan originales, impactantes, desde que suena la inicial "Wohin", y sobre todo "2nd versuch" con esa cadencia minimal, con esa atronador sonido que sólo Albini podía construir donde la intensidad es la lava que todo se lleva. 

Grabado en el mítico sello Touch and Go, es todo un placer toparte con artefactos como éste donde el noise rock es solo una excusa para confabularse en una experiencia sónica con diversos registros. "Speed" y su envolvente slowcore, o "Smiley" y esa melodía que te atrapa con la manera tan singular de cantar de Anne, son muestras del empuje y solvencia de una  banda que hay que recuperar. 

En "Nur noch dich" se muestran crudos y eficaces, como en "Mit 17" y su algarabía brutal. Hasta elaboran himnos del calibre de "Roberta" , donde se retuercen en una detonación eléctrica de goce inmediato.

Para terminar "Enno", deja las cosas claras de la capacidad que tenían Wuhling para crear espacios de búsqueda continua, de agitación que no cesa. Un torbellino. 


martes, 7 de enero de 2025

VALINA. "A tempo! A tempo!" (2008)


 Un grupo austriaco que de los cinco discos que sacaron 4 fueron grabados por Steve Albini. Sólo esa información me basta para adentrarme en el que fuera su segundo trabajo, donde se nota como no, la pátina de Albini, en un grupo con una identidad propia, que desde que se inicia el álbum con "Calendaria (an introduction)"  y sobre todo con ese himno llamado "Bellydancer",  no dejan de dejar notas a pie de página para que les recuperemos del olvido. 

Hasta el sonido del saxo en temas como "Dogged", se te mete en la sesera, haciendo de este post hardcore, noise o como quieras llamarlo, algo para degustarlo a lo bruto, con máximo disfrute.  Cuando se ponen bestias te regalan espasmos de distorsión como "Idiom's palace". Vaya sonido. La que más de gusta de todas es "Per sonare", con esa melodía triste que te deja la piel de gallina, rozando la perfección. 

Porque esta bien tener a Steve bajo los mandos, pero si los músicos no ofrecen contundencia, poco se puede hacer. ""Phantom of my longest day" es un galimatías de subes y bajas.  En "Mehrklang" es la batería quien comienza esta cacería sónica, que da paso a "Eye's windows" otra burrada que te ahoga las arterías. 

Y el final con "Libido's regime" no puede ser mejor. Resumen de todas las artes musicales de una banda, que hay que recuperar sí o sí. Yo ya estoy en busca y captura del resto de sus trabajo. La cosa promete. 


martes, 10 de septiembre de 2024

HELIOGABALE. "Diving rooms" (2004)

 


Pedazo de banda que fueron Heliogabale. Los franceses nos dejaron para el recuerdo unos cuantos discos de noise devastador, donde puedes ver huellas desde Jesus Lizard ("Hunting"), hasta los Sonic Youth más brutales ("Albinos"). 

Y lo que hace que Heliogabale sean una banda tan interesante, es la inmersión melódica que tienen, sus dotes para hacer lírica desde el estruendo, desde la pasión desaforada, como vemos en "Stearin". "The squeaker" es como una versión punk de Bjork, y en "A stone can't swim" es donde mejor se mueven con sus acometidas violentas, con sus distorsiones que amenazan tormenta. 

"My happy fly" es la más arisca dentro de un conjunto de canciones que son cañonazos que parecen revolverse en un seísmo avasallador, donde hay momentos para himnos esdrújulos como "Les papillons" y su rabia sin contener que te deja sin palabras. 

"Les chiens" y "Few of us" ponen el punto final a un disco repleto de desgarros emocionales, de una furia sin contener, que como el resto de los discos de la banda, consiguen construir un buen artefacto para el recuerdo. 


jueves, 8 de febrero de 2024

SWANS. "The beggar" (2023)

 


Falta poco menos de dos semanas para volverlos a ver en directo. Todavía recuerdo su ultima actuación hace unos años, y la verdad es que a Swans no hay que perdérselos. Un ritual, una comunión con el público de la mano de Michael Gira, que lleva más de 40 años confabulando al cielo y al infierno para musitar apocalipsis. 

"The beggar" es quizás de los discos más tranquilos de Swans de toda su carrera. Aquí la desmesura se viste con ropajes de una lentitud que escarba en un discurso repleto como siempre de amenaza ("The parasite"), pero con un lenguaje musical que patrocina himnos de ojos cerrados, y  poco sitio para distorsiones y hecatombes ("Paradise in mine"). 

Cuando Gira y su banda lo deciden, se posan en sonidos siempre reconocibles, con guitarras que dan tormentos como vemos en ese himno de la decadencia que se llama "Los Angeles: city of death", donde se muestran aguerridos y feroces. Luego te topas con "Michael is done" y su cadencia lenta, acuciada en una folk espectral que da miedo, y no te queda más remedio que apadrinar oscuridades. 

"Unforming" es un canto repleto de lamentos que da paso a los diez minutos del tema que titula el disco,  donde aparecen esos ritmos tan del fin de mundo que nos tiene acostumbrados Swans. "No more of this" es triste y repleta de misterio, decadente y sinuosa, cáliz amargo, reflejo del poder colosal de un banda siempre aliada al peligro. 

Y como los Swans son los dioses del exceso, nos encontramos con una canción de 43 minutos. Así son ellos. "The beggar lover (three)",  una manera como otra cualquiera de seguir teniendo a Swans en la lucha en el frente de las oscuridades más profundas. 

Para terminar, "The Memorious", el punto y final de un disco denso, que busca la catarsis desde parámetros donde la incomodidad augura un mal viaje profundo. 



jueves, 7 de diciembre de 2023

METZ. "II" (2015)



El segundo disco de una de las bandas de noise rock más interesantes que ha salido en estos últimos años no defraudo. Los canadienses empiezan con dos pepinazos: "Acetate" y sobre todo ese himno de mil pogos llamado "The swimmer". Un volcán. 

Mucha culpa del éxito de esta banda, se debe a la voz de su cantante Alex Edkins, que parece que está cantando demonios. Y lo bueno de Metz es que se las apañan de maravilla entre sonidos cercanos al grunge, "IOU", pero sin querer alejarse de ese espíritu punk que impregna todo este discazo, como "Nervous system" nos muestra. 

"Wait in line" es otro detalle del poderío de una banda que no deja prisioneros, que lo da todo en un disco que transportado al directo suena como una auténtica apisonadora ("Eyes peeled"). 

Con Metz, el noise rock está a salvo de aburrimiento y de caer en trampas falsas de acomodados sonidos para agraciar al público, como nos han demostrado los mediocres Idles con sus últimos trabajos. 



 

viernes, 15 de septiembre de 2023

THE POISON ARROWS. "Crime and soda" (2023)


 Uno de los discos más excitantes de lo que va el año es el de este trio que viene de Chicago, y que cuenta como miembro destacado el que fuera bajista de Don Caballero, Patrick Morris. El sonido de The Poison Arrows es un filón de estilos, donde puedes rastrear ecos angulosos de Girls Against Boys ("Mercurial moments erased"), pasando con puntazos con un perfil melódico que atrapa a las primeras de cambio ("The Joy amber scam"). 

También cuando quieren suenan matemáticos, mathrock sensitivos ("Consequences of memory"), para tender puentes entre el noise y el post hardcore en "Glassed by the gilded age". Himnos como la que titula el álbum, o sedicciones sonoras como "All these kids", van completando un puzzle que te deja la piel de gallina. 

Rabiosa y casi experimental "Imminently accompanied by dragonflies", da paso a  la extraña "Asynchronous empire of isotopes", para terminar el viaje con el pasote épico de "Sharp young teeth" una sacudida bestial en toda regla. 

Un gran disco, emocional, repleto de sitios donde quedarte traspuestos de una enorme banda que dará mucho que hablar. Seguro. 


martes, 30 de mayo de 2023

HEADS. "Collider" (2018)

 


Que buenos que son Heads. Vaya sonido que calzan. Sólo con este "Collider" y con ese torbellino sónico que fue "Push", este trío germano-australiano, ya son uno de esos grupos a seguir sí o sí. Con solo escuchar la épica de "Urges", donde parecen Codeine escorados hacia el noise rock, dejan las cosas claras. 

Lo suyo es crear paisajes para un apocalipsis no solo de palabras, sino de hechos. "Last gasp shout" es otra bomba h al borde de un ataque de nervios, con una sensación de peligro constante, en una instrumentación que sangra rabia, en una melodía que es amenaza. 

El inicio de post metal de "Mannequin" es sólo es engaño, un guiño para transeúntes que aun no hayan podido verse contaminados por el azufre de un grupo que suena a verano desgraciado. "Smile" es volver a escuchar a Girls Against Boys pero con heroína en los ojos. Un puzzle roto en una calle donde antes caminabas niños. Uno cielo siempre rojo. 

Porque los 10 temas de "Collider" son pura dinamita, que también debe mucho como no, a los padres de todo esto, los Swans, como vemos "Wolves at the door". La más ruidosa, "Samsa", deja paso a una experiencia sónica, "To call and let it ring", los ladridos de Cerbero, la cosa pinta chunga. 

La que titula el cd, antecede a "Youth", final radiante y épico donde los haya, Heads. Así, con punto y final cuando acaba la "s", porque después de escucharlos solo queda el placer, y las manos del miedo......



viernes, 21 de abril de 2023

FUTURE OF THE LEFT. "How to stop your brain in an accident" (2013)


 La segunda parte de los imprescindibles Mclusky se llamó Future of the Left, y tanto una como otra son dos de las maravillas más excitantes que han salido en el panorama musical estos últimos años. Potentes, eléctricos, melódicos, un bomba de relojería ambos proyectos, se disfrutan al instante; lo suyo es de pegada inmediata, de convencimiento seguro. 

Este, el que fuera el cuarto disco de los galeses, nació de las donaciones de los fans, quienes en 6 horas aportaron la cantidad suficiente para crear este pelotazo que se abre con dos piezas desgarradoras y adictivas, "Breed, cheese, bow and arrow", y "Johnny borrell afterlife". Melodías que atrapan, fiesta asegurada, hits instantáneos de uso ilimitado. 

Qué buenos que son. "Future child embarrassment matrix"  es pesada y casi grunge, y en "The Male gaze" se hacen fuertes en esas canciones marcas de la casa, indie rock sardónico, estribillos efectivos, una tonelada de excusas para que con ellos nunca jamás te aburras. "Singing of the bonesaws" parece una versión bizarra de Faith No More y "I don't know what you ketamine" es un flujo constante de noise rock con junturas punk.

Excitante es el mundo de Future of the Left. Andy Falco y Jack Eggleston, los fejes del cotarro, emiten radiaciones sónicas sin parar y pasotes del nivel de "French lessons", apostando esta vez a la levedad como anticipo de lo que viene después, "How to spot a record company" con su descarga brutal de distorsión acelerada que no da respiro ni un segundo. 

Luego continuamos con la fiesta. "Donny of the decks"  y la rabia estructurada en suculentos momentos de ritmo desenfrenado. Nadie como Mclusky y luego Future of the Left para conseguir temas tan redondos como "She gets passed around at parties" o "Something happened".

El final de este gran divertimento acaba con "Why aren't i going to hell", otra sensacional descarga emocional de esas que te hace flipar. Un gustazo escuchar a Future of the left, oír toda la discografía tanto suya como de Mclusky. Exito y disfrute asegurado.



viernes, 20 de enero de 2023

DECIBELLES. "Rock française" (2019)


 Vaya petardazo este segundo disco de este grupo de Lyon, donde confirman lo que apuntaban en su primer largo "Tight" (2017): posthardcore, noise, mala uva, con la voz naif e infantil de Fanny Bouland se atrincheran en un galimatías sónico que no deja supervivientes ("Noyée dans l'océan" y ese torbellino que es "Des gens qui tombent" son la mejor manera de adentrarse a este festival de buen ruido).

Pero hay más cosas. Matices, como la juguetona e impactante "Dérailler" donde se parecen a unos Deerhoof fuera de órbita, y ese festival de apasionado voltaje llamado "Manger son ex", pura adrenalina, arsénico para los días de bajón. 

Cachondos, juguetones, repletos de ironia y mala leche, descargan en "J'aime trop mon clito" (creo que sin saber francés se entiende a la perfección...)  un arsenal de como hay que hacer las cosas cuando se quiere generar devastación, punk con ribetes de risa, ácidas palabras y ración de mandobles por doquier. 

"Qu'est-ce t'as" es de las más destacables de un disco que no pierde fuelle en ningún momento, que está repleto de rabia e inquina, que te sumergue en un mar de proezas ruidistas ("Mauvaise plastique")  altamente disfrutable.

"SPM" y "Je suis seule" son el acabado perfecto para este corte pero intenso viaje repleto de decibelios, de mucha locura y dislate. Paroxismo sónico de ese que te dejará cerca de la conmoción. 



miércoles, 14 de diciembre de 2022

COWS. "Whorn" (1996)


 Fueron (a mi modo de entender) la mejor banda de aquel seminal sello discográfico que fue Amphetamine Reptile, con ese sonido tan brusco, tan característico, pero que la trompeta, trombón de Shanon Selbergs, siempre les dio una punto diferente frente a otros colegas de época y sello. 

Y eso que la cosa en el que fue el penúltimo disco de la banda con ""Divorcee'e moore", les acerca a una versión embrutecida de Misfits. Pero no hay que tardar mucho para que el disloque comience. "A oven", de las mejores de su carrera, donde la trompeta se regocija en espasmos continuos mientras la banda a lo suyo se divierte de lo lindo. 

Quizás "Whorn" no sea de lo más borrico que hayan echo, pero si es uno de los trabajos donde se nota los años que llevaban en la brecha, matizando un sonido ya de por si avasallador. Sus medios tiempos son pura diversión hipnótica ("The warden"), y cuando abrazan la ortodoxia del noise rock les salen pasadotes de tipo de "Mas-no mas".

Distorsiones que abrasan ("Four things"), himnos casi rock anguloso con guitarras locas ("Tropic of cancelled"),  o casi intentos de lobotomizar el blues como lo que nos encontramos en "The New Girl", todo era posible en el universo sónico de estas vacas sagradas del noise rock más bizarro. 

Flipas con las agresiones de ruido del tipo de "Organized meat", y quizás para poner un pero,  la presencia de la trompeta debería haber sido más determinante, porque cuando aparece (como en este tema), la cosa se desborda. 

Casi al final, la mejor "Massa Peel" donde resumen a la perfección lo que fue este gran grupo. No hay que perdérselo si aun no los conoces.