En este quinto disco de la banda de Boston comandada por Carl Shane, (para mí su mejor disco), nos sumergimos desde que suena "My life is a freak show" (puro Swans), en un entramado de noise rock con tintes épicos que la verdad es todo un goce.
Hasta hay veces que parece que estuviésemos con una versión desquiciada y punk de The Fatima Mansion como vemos en "Shit town". "Everybody hertz" tiene composturas de hit con ese deje melódico que convierte Kal Marks es una de esas bandas que no hay que perderse.
"New neighbor" es un torbellino que casi parece post punk amansado por las febriles palabras de Shane contra este mundo deshumanizado en el que vivimos. Un soberbio himno de esos que dejan huellas. Mi preferida es "Ovation", un ciclón de sugerencias, unas guitarras que te atraviesan, espectacular con esa drama vocal de Carl que nos convoca a una perpetua sedición.
"The future" no especula y va directa al grano y en "Bored again" nos encontramos ante otra portentosa y agitada bomba inflamada de sueños oscuros. A los que no conozcan aun a Kal Marks (yo me enganché tarde a ellos), seguro que a la primera escucha querrán conocer más de una banda que hace del noise rock algo vivo, directo, distinto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario