Sanam vienen del Libano y lo que en este "Sametou sawtan" nos encontramos, es algo tan estimable, visceral y fascinante, que no me extraña que el sello canadiense Constellation les fichase para formar parte de su equipo de grandes heterodoxos.
En "Sametou sawtan" hay música árabe, pero también hay post rock ("Harik"), una cartografía especial de sonidos que te envuelven y te dejan rendido, como vemos en "Goblin", sinuosa, espectacular, repleta de sacudidas emocionales que te dejan sin palabras.
Vivir en esa tierra y hacer esta música. De cuanta valentía se tienen que cargar estos músicos, que con la semilla y la base de la música de su cultura, se esfuerzan por tocar otros ritmos, por tender puentes con una aritmética coral de sonidos ("Habbibon").
Y es cuando llegamos a "Hadikat al ams" cuando la cosa se pone seria de verdad. Post rock, música árabe, una buena andanada de distorsión, el ritmo que crece y te absorbe.... "Hamam" es un torrente, que empieza calmado y acaba es una caótica sinfonía casi punk.
"Sayl Damei" no te la puedes quitar de la cabeza cuando acaba de sonar, y "Tatayoum" es otro crisol donde se auna toda la capacidad que tiene el grupo de crear clímax internos. Enorme disco de Sanam.












