miércoles, 31 de diciembre de 2025

TOTORRO. "Sofa so good" (2025)

 


Último día del año. Se va 2025. Otro año más, otro año menos, otros 365 días que han pasado como una locomotora, con sus cosas buenas y males, con sus tormentas y sus días de sol. Y para despedir 2025, el que para mi es el mejor disco del año. Si, ha venido casi en la clausura del torneo, quitándole la antorcha de vencedor a otro compatriota, Michel Cloup. 

Y es que el disco de la banda de Rennes es una fogata en medio del campo repleta de electricidad, ternura, guitarras que se posan en un mathrock lírico, con una prístina melodía, con un aire de felicidad completa ("Matthews bridge").  Por eso este disco viene bien que se aúpe con el premio. Nos da esperanzas en una año que malo no ha sido en cuanto a novedades discográficas. Lo dice uno que ha estado bien pendiente de cada aullido celestial para acompañar nuestros días. 

Ya me fije en ellos en sus anteriores y buenos trabajos, pero lo de este "Sofa so good" roza lo inconmensurable. "New music",  uno de los temas del año, lo dice todo. Tiene delicadeza, tiene rayos de luz que se enfrentan a la noche, tiene un poderío que roza la catarsis. 

"Destiny's chives" es otro boomerang guitarras que juegan en la bruma, que se encabritan mientras pasan los minutos y tu colapsas ante tanta belleza, ante tanto despilfarro de arte. La verdad es que es de esos lps que levantan un mal día, que se enrollan en tu cabeza, que te hacen andar sobre una pira de susurros de alivio ("Sensation IRL"). 

"Bernard guez" y "Bonnet free jazz" es la parte más arty de una colección de gemas bien trabajadas, pulidas con antojo, rabiando como un lucero espectacular. Para terminar, "Smile pasta", la mejor manera de sacudirnos los síntomas del tiempo. Totorro, una garantía, lo mejor del año. Vamos a por el 2026. 




MICHEL CLOUP TRIO. "Catharsis en pièces détachées" (2025)

 


Cada paso que da Michel Cloup es un avance más en un carrera loca, atribulada, para sumergirnos en un bello caos sonoro, donde los estilos se disputan su lugar, donde la rabia es el eje donde predomina todo el universo de Cloup y sus colegas. 

Acompañado por Julien Rufié y Manon Labri, desde que suena la desasosegante y brutal, "La honte", sabes que estas ante uno de los mejores creadores que ha dado la música independiente gala. Y claro está, no faltan esas melodías que son himnos instantáneos como "Catharsis" o "2027".

Pero claro, lo de Michel siempre fue la incorrección, y por eso nos regala cosas como "David, Goliat et Godzilla", entre lo industrial y el hip hop. Hip hop que abraza sin freno, en la siguiente, "H&M (hachoirs et matchettes)". 

"Le poison/le antidote" es una burrada minimal, y en "R.I.P", vuelven a sonar las bases en medio de un estruendo maravilloso. "Le début d'une autre fin" es revoltosa y repleta de reivindicación, para darnos un respiro con "Place du Ravelin", ante el final que se avecina. 

Los 21 minutos de "Pour qui? Pourquoi" y los 14 de "SISRAHTAC" certifican que estamos ante uno de los discos del año. Algo majestuoso, algo bestial. Como siempre Michel, un verso libre, un puño al aire, un verso sin domesticar. Lo suyo no va de farol. Lo suyo va muy en serio. 



martes, 30 de diciembre de 2025

SHANNON WRIGHT. "Reservoir of love" (2025)

 


Después de cinco años de silencio, tras su disco "Providence", únicamente interpretado con piano, tenemos la fortuna de que la norteamericana Shannon Wright, haya decidido coger la guitarra para llenarnos de buenos confetis de electricidad como vemos en la que titula el lp. 

"The Hits" nos recuerda a las maneras más apacibles de la carrera de esta autora que tanto nos trae a la memoria a PJ Harvey, y "Weight of the sun" es otro mazacote de sinceridad ruidosa en medio de un bálsamo de silencio siempre prudente. 

"Countless days" tira de un buen abanico de cuerdas para componer un buen decorado de suculentos vientos sinuosos. Como "Ballad of a heist" que comienza tranquila y al poco re recuerda a aquellas grabaciones que en su día hizo Shannon con Steve Albini. 

"Mountains" es sobrecogedora, loa campestre, torbellino de guitarras, y el final con "Something borrowed" nos recuerda su pasado más calmado. Un disco leve y conciso, sin aspavientos. Disfrutable.



jueves, 25 de diciembre de 2025

HONEY FOR PETZI. "Teleski" (2000)

 


Honey for Petzi eran suizos, tuvieron su momento álgido cuando Steve Albini se fijó en ellos, y su música la verdad es que es todo un primor. Con este inicio empiezo este artículo de un grupo extraño, que jugaba sus bazas en las ligas de un post rock cercano al indie como vemos en sobre todo en "Rebecca" y "Herr Kenobi", y que compusieron una buena cantidad de discos con sobrada calidad. 

Este "Teleski" tiene unas cuantas canciones de esas que te pueden valer para hacer una buena selección de lo que has oído en este año ya casi difunto (yo lo haré). Y sino ponte la dramática "Harmonium" donde casi rozan el emocore pero siempre conservando su ser. 

Tienen para todos los gustos, para todos los paladares. Se ponen a veces tristes y les sale una maravilla como "Oldy", para en "Bebe bromure" parecer casi un grupo grunge. Pero es en temas como "Tom & Jerry" donde se les nota más a gusto, donde la melodía es un todo, donde campan a sus anchas entre viajes de góndolas silenciosas. 

"Anjolivane" (vaya títulos) es la más post rock del disco, para terminar con los casi 20 minutos de "Shame++". Raros y sin posibilidades de ponerles una etiqueta, la verdad es que un lujo encontrarte así por casualidad con bandas de esta alcurnia. 



martes, 23 de diciembre de 2025

DEPRESIÓN SONORA. "Los perros no entienden internet (...y yo no entiendo de sentimientos)" (2025)

 


Marcos Crespo, el culpable de este interesante proyecto llamado Depresión Sonora, estudió en la misma Escuela Universitaria de ingenieros en telecomunicaciones donde trabajo. Las veces (cuando aún no era conocido ni estaba en mente su aventura por los portales fríos del post punk, que nos habremos cruzado o coincidido en los múltiples lugares comunes de la vida universitaria). 

Vale esta introducción para confirmar en este su segundo disco, que lo de Marcos va en serio. Esta bien sobre todo que sea bandera de enganche para tanto joven que se ve representado en sus letras de juventud siempre dolida, de eterna búsqueda, de traspiés de la edad, de esos arañazos que marcan y que no se quitan con nada. 

Las canciones son una continuación de su primeros pasos, evolucionado, con singles tarareables como "La balada de los perros" , o esa bella ejecución de synthpop llamada "Sin volverme loco". Lo que hace Marcos es elogiable: dar rienda suelta a sus pensamientos, cantando, recitando, casi parece a su manera un chiste de Sr.Chinarro en "La ley del pobre",  y se nota que los 80 los tiene grabado en su ser cuando oímos cosas como "Guárdame ese secreto" más pop que nunca. 

Para que los chavales no paren de bailar en la pista, "Domingo químico", y tampoco le sienta mal ese experimento llamado "Éxodo 32:15-28".  Mi favorita, "Cómo será vivir en el campo", un canto a la huida, lejos del cemento, de los humos, de los autos vociferantes, alojarse en un prado, mirar las estrellas mientras te miro sentimientos. 

"Desordenarlo todo" es cálida y chispeante, y "Me va la vida en esto" es puro post punk de juguete repleto de ansiedad y de caricias. Otro de los hits que se te queda de inmediato es "Vacaciones para siempre", aguerrida, vigorosa, candente, como para regalar abrazos. 

Termina el disco con "Qué pena que nos vayamos a olvidar",  sin artificios, extraña, ni dos minutos para decirnos adiós y para definir de nuevo un presente lleno de rebosante futuro. 


domingo, 21 de diciembre de 2025

GIARDINI DI MIRÒ. "Dividing opinions" (2007)


 Casi 20 años duró la carrera de este grupo italiano que transito esa carretera que va del indie rock al post rock menos coñazo. La verdad, es que junto a Uzeda, es una de las propuestas más interesantes que han venido del país transalpino.

En este, el que fuera su tercer disco, empiezan marcando su identidad con la que titula el disco, indie rock con texturas amables que da paso a "Cold perfection" con la colaboración de la banda de música electrónica Apparat. 

"Embers" es íntima, reflejando el estado de ánimo de una banda que la verdad nada nuevo descubre, pero lo que hace, lo hace bien. Hay hasta en temas como "July's stripes" que nos recuerda los momentos más calmados previos a la explosión de Mogwai. En "Spectral woman" bajan el ímpetu de la distorsión para girarse de nuevo a la electrónica suave con solvencia. 

Pero lo que predomina en todo "Dividing opinions" es un post rock con corazón indie ("Broken boy"), que fabrica emociones en cascada ("Clairvoyance"). Para terminar este viaje tranquilo, "Petit treason", una luz más en este pasadizo de suaves reflejos. 


viernes, 19 de diciembre de 2025

MARUJA. "Pain to power" (2025)

 


Para que un disco sea disco del año tiene que pegarnos fuerte, noquearnos, dejarnos sin respiración mientras asistimos al baile, a la danza de la música que nos ofrece un paréntesis de paz entre tanta vorágine, tanta guerra del día a día. Maruja, "Pain to power", se merece la etiqueta, la opción, el premio. 

Los de Manchester han superado las expectativas de lo que ya escuchamos en los adelantos a manera de singles y epés que nos hizo fijarnos en ellos. Y es que la fuerza que tienen, el poderío brutal que poseen sus canciones, como esa inicial "Bloodsport" donde te hacen recordar a Rage Against the Machine, es una apisonadora, que sobre todo con el sonido del saxo, les hace tener una voz propia, un lenguaje que en "Look down on us" y sus nueve minutos se convierten en algo más, cuando justo a la mitad del tema, todo se calma, se atemperan los ánimos,  convirtiendo el volcán de su sonido en un épica y desbordante catarsis que te deja sin aliento. 

Harry Wilkinson, su cantante sigue siendo un portento. Pasa de la rabia casi punk a en "Saoirse" adentrarse en una especie de jazz diletante. En "Born to die" nos encandilan con otro bombazo atmosférico, más cerca del jazz que de otro estilo, dibujando drama, denunciando las tropelías que rodean esta época siniestra que vivimos. Hay veces que escuchando este disco y aunque estilísticamente no tiene nada que ver, me viene a la cabeza lo que supuso el "Grace" de Jeff Buckley.  En definitiva, algo rompedor. 

"Break the tension"  y "Trenches", son  rap combativo, con pinceladas de no wave, y con una furia eléctrica que hacia tiempo que no se veía en el panorama musical actual. "Zaytoun" y "Reconcile", son el fin de esta fiesta para los sentidos que es el disco de Maruja. Un trabajo, que si, que está en todo lo alto por merecimientos propios. 



miércoles, 17 de diciembre de 2025

FOR STARS. "...it falls apart" (2004)

 


Vuelven a Discos Pensados los californianos For Stars,  con el que fuera su cuarto disco, todo un bálsamo de sonidos que irradian una fuerza y una frescura necesaria en estos tiempos de tanta medianía, de tanto impostor vestido de innovador. Lo de For Stars es delicadeza al por mayor, como vemos en la magnifica "Calm down baby", o en la explosiva "I should have told you". 

En este discos nos encontramos de todo un poco. Puzzles que rozan el post rock, indietrónica con dramatismo envolvente ("It doesn't really matter"), o piezas que empiezan con piano para al poco enredarse en una cantinela de mil ruidos ("In the end"). 

"Shattered glass" es de nota alta, por su tristeza que te pone la piel de gallina, como "Reminds you", evocación perfecta para conquistar suspiros repletos de querencias de otros tiempos. La que titula el lp es una perfecta sincronización de todo lo mejor que For Stars hizo en su carrera: épica a mansalva y un buen puzzle de sueños por cumplir. 

Ya casi al final, la balada "Lend out your love", otro estallido soberbio y mayúsculo de sonidos para apaciguar males presentes y venideros. Art pop sin florituras sobrantes. 



lunes, 15 de diciembre de 2025

HEAVENLY. "Le jardin de Heavenly" (1992)


 Siempre me encantó Heavenly, con ese indie pop de ensueño, que desde que empieza a sonar te embriaga y te da buen rollo. Así eran Heavenly, y así suena, el que fuera su segundo trabajo, en el sello Sarah Records, hogar de eso que se llamo tweepop.

Aquí nos encontramos desenfado ("Starshy"), y canciones que también tienen un buen sonido de guitarras para casar con ese pop de andar por casa ("Tool"). Te aprendes de memoria sus cálidas melodías que te entran en el corazón de tus añorados años vencidos ("Orange corduoy express"), o pequeños caramelos envenenados como "Different day". 

Hasta tenemos la fortuna de escuchar por aquí al capo de Beat Happening, Calvin Johnson, en la resultona "C is the Heavenly option". Y cuando suben el volumen de las guitarras es cuando más me gustan, como la golosa y acertada "Sort of mine"; puro indie rock. 

Pero lo de Heavenly siempre fue la dulzura pop sin artificios, ("Our love is Heavenly"), con estribillos perfectos para vencer un días de mala nostalgia ("Wrap my arms around him"). Heavenly fue un grupo de canciones, de buenas canciones, delicado y con apego a la melodía. No hay que olvidarse de ellos. 



sábado, 13 de diciembre de 2025

HALF STRING. "A fascination with eights" (1996)

 


Shoegazing de Arizona. Un gran secreto guardado, una  banda que paso de puntillas en los 90, pero dejó discos como este "A fascination with heights", que harás las delicias a los que disfrutamos del shoegazing y de todo lo que significa ahora y ayer. 

"Shell life" es la primera llama de este incendio de canciones que te seducen, de un grupo que siempre estuvo en segundo plano pero que supo a su manera hacerse un hueco. A veces sonando a Ride, como "Backstroke", otras acicalándose entre sombras y ternuras ("Hurrah?"). 

Distorsiones siempre comedidas, aspavientos de guitarras en progresión minimal hacia tu cándido corazón ("Departures"),  el tema que titula el álbum resume a la perfección la enjundia e importancia a su manera de una banda que tenía bien aprendido todos los rigores y cánones del estilo. 

"Momentum" es dúlce y cálida. Como ese otro portento musical llamado "Lolligag" plagado de un pop dulce envenenado. "The apathy parade" tira de psicodelia, para en "Numbers and fingers" desarrollar todo su encanto entre volutas de viento enternecedor. 

Half String. Unos olvidados que sacamos del baúl, una entrañable banda que la verdad te provoca una gran sonrisa por su capacidad para emocionarnos a las primeras de cambio. 


jueves, 11 de diciembre de 2025

CATE LE BON. "Michelangelo dying" (2025)

 


La verdad es que escuchando el inicio del disco ("Jerome") de la galesa Cate le Bon, parece que estuviésemos con una aparición angelical de mis añorados Cocteau Twins. Posiblemente sea el trabajo que más se acerca al grupo de Elizabeth Fraser que se ha hecho jamás.  Las mismas composturas vocales, el mismo desenfreno de ensueño. 

"Love unrehearsed" une a todo ello, un deje minimal a lo The Durutti Column que ensalza todo un decorado musical barroco, leve, de colores múltiples. "Mothers of riches" se construye a base salmos de luz interior y "Is it worth it (happy birthday)", melosa, con el saxo viajando entre ternura, con Cate le Bon suspirando anzuelos con su voz nigromante. 

"Pieces on my heart" es una joya para navegar en canales de apaciguamiento, una sinfonía de luces intermitentes que da voz a "About time", otro joya más de un disfrutable colección de canciones que no tiene bajones, que se escucha como desde un anfiteatro donde se goza de la sensualidad de Cate, del carisma de sus palabras, y de esas instrumentación tan del sello 4ad.

"Ride" con su paisano John Cale pone otra vela en la tarta de un discazo altamente disfrutable que termina con "I knows whats nice", por todo lo alto, como al comienzo. El mejor disco de Cate Le Bon no hay que perdérselo. 


martes, 9 de diciembre de 2025

THE FRIDGE. "The Sun" (2007)

 


"The Sun", quizás es de los discos más logrados de esta banda inglesa comandada por Kieran Hebden, donde el concepto tan denostado a día de hoy de post rock, aún tiene algo de sentido, como comprobamos en las diez canciones de este trabajo, que empieza con un interesante galimatías experimental con el tema que da titulo al lp y su continuación con "Clocks". 

Cercanos en ideario musical a Tortoise, con Fridge es imposible aburrirse dada su capacidad de elaborar una arquitectura musical que fabrica suspiros de tensión siempre controlada, con algún deje de radiación melódica. "Our place in this" es bálsamo desbordante tranquilo y repleto de suspiros y en "Eyelids", la más traviesa del lote, confeccionan un juego de distorsiones radiantes y angulosas. 

"Oram" es dulce y especialmente agradable, con su coordenadas de sinuosos y laberínticos espacios sonoras para encumbrar burbujas ácidas, para facilitar los viajes espaciales de sueños sin paracaídas. "Comets" se nutre su la electrónica para tensar nubes en cielos plagados de sugerentes caricias. 

"Lost time" y "Years and years and years" forman la parte final de un trabajo que seduce y te hace traer del pasado músicas de un genero, el post rock que en mi humilde opinión a penas tiene nada que decir.

 


domingo, 7 de diciembre de 2025

GEESE. "Getting killed" (2025)

 


Podían haberse quedado Geese en esa zona de confort de bandas que tienen un sonido uniforme (en este caso dentro del post punk), construyendo discos a base de tics parecidos. Sus dos anteriores trabajos, "3d country" y "Projector", venían a confirmar que estábamos ante una banda interesante pero sin salirse del tiesto. 

Pero llego "Getting killed", uno de los discos de este 2025 que se acaba, para sacudirnos con su sonidos desparramados ("Trinidad"), repletos de lugares donde no casa el conformismo, donde se visten un poco de Ween y otro poco de Beck para construir un disco de esos que irradian una dosis de alegría brutal. 

Los norteamericanos te seducen desde el inicio, en este su tercer disco. Qué decir de esa maravilla melódica que es "Cobra", que parece nacida en otro tiempo y otro lugar, llena de cariño y ternura. Como "Husband", cálida, deslumbrante, resonando a los años 70 como himno esperanzador. 

La que titula el álbum es un festival, una fiesta continua. Como "Islands of men" con ese deje medio funk que les queda de maravilla. Vaya disfrute y vaya cambio de registro el que ha tenido Geese. "100 horses" es otro abanico de sonidos repleto de aspavientos y en "Half real", mi favorita, transitan por sitios prendidos de un paz brutal. 

Letanía suave que suena a chanson, "Au pays du cocaine", para en "Taxes" volcarse con una rabiosa épica íntima. "Getting killed", de lo mejor del año. Bravo por ellos. 


viernes, 5 de diciembre de 2025

GALLON DRUNK. "Fire of music" (2002)

 


Pedazo shock que me produjo en los 90 la adquisición del disco de Gallon Drunk, "From the heart of town", una auténtica batidora de ruidos, de saxos furiosos, de sonidos de esos de otra época, vorágine, distorsión y cañonazos repletos de frenesí. Los de Londres, eran como una especie de The Birthday Party actualizados, hijos de los 90, con igual de furia que de vientos. 

"Fire of music", su quinto disco, uno de los mejores, nos ofrecen una visión pausada pero no menos eficaz del veneno que también nos hizo. "Outside of love" y "Out of sight", son los primeros signos de que no sonando tan fieros como al principio, pueden triunfar en tus desolados abismos celestiales. 

El disco es una andanada de soul enfebrecido ("Things will change"), repleto de momentos celestiales que te harán gozar, bailar, disfrutar, con estos desacomplejados ritmos de otra época ("In this moment"), donde también hay recreaciones que se acercan al universo de Barry Adamson como "Everything is alright".

Todo "Fire music", resumen el ideario de un grupo que en pleno 90 siempre funcionó como una entidad autónoma, fuera de los clichés de la época. Es maravilloso escuchar esa larga letanía llamada "Forget all that you know", o la decadencia de "Just one word". 

El disco acaba con la mejor de toda: "Series of dream" la que mas se acerca al universo de Cave. Puro disfrute. Larga vida a Gallon Drunk. Jamás nos olvidaremos de ellos.