domingo, 18 de junio de 2023

CALIFONE. "Villagers" (2023)

 


Qué buena noticia la edición del nuevo disco de la banda de Chicago Califone. Tim Rulli, después de 3 años en barbecho, vuelve por la puerta grande, con disco repleto de canciones marca de la casa, donde deconstruye el folk, el blues y el country de la manera que tan bien saben hacer ("The hagsburg jam").

Siempre me parecieron la versión arty de Wilco, y la verdad, es que lo bordan en todos los contextos posibles, afilando su música a base de brumas y desconexiones ("Eyelash"), donde todos los instrumentos están al servicio de un abanico de posibilidades estilísticas. 

Melodías de un guateque setentero como ese puntazo llamado "Mcmansions" rodeada de fulgor, con su extraña distorsión amenizando a base de bien el paisaje que en la que titula el disco se convierte en una dulce fanfarria acogedora. 

No defraudan Califone. Qué lejano queda ya su disco homónimo en 1998, y que manera tan rutilante que tienen de volver a la palestra para llenarnos los oídos con las texturas mágicas que tan bien saben crear ("Comedy"). 

"Halloween" y sobre todo el final con "Sweetly" pone a las claras la capacidad de Rulli y sus compañeros de elaborar descacharradas melodías que se te clavan, por su artesanía, por su inmensa función de hipnotismo. Bravo por la vuelta de Califone. 





viernes, 16 de junio de 2023

HUMAN TETRIS. "Happy way in the maze of rebirth" (2012)


 Human Tetris, los Interpol rusos, por ubicarlos de alguna manera, por ponerlos en nuestro mapa de referencias y escucha. Porque desde que suena "Morning", se te viene a la cabeza el grupo indicado, pero también Joy Division, The Sound o Echo and the Bunnymen. 

Y el caso es que el escribe es un apasionado de toda esa época, y por eso he disfrutado tanto con la escucha de "Happy way in the maze of rebirth". Un disco sin pasos en falsos, con una buena dosis de épica en cada composición ("Summer in Crimea"), para que los nostálgicos de aquellos años sigamos sintiendo el aliento de la oscuridad. 

"Cold wind" es otro torbellino para danzar entre esqueletos y "Angel" engancha desde los primeros acordes por su festín de distorsiones,  himno de tristezas y desolaciones variadas que en "Sailor" y sobre todo en "Dreamland" se convierten en toda una exhibición de músculo oscuro, de post punk de pura cepa. 

"Silver tears" y "Brotherhood" forman el epílogo de este potente disco que revitaliza el concepto de post punk como eje aglutinador de sombras y deseos ocultos. 


miércoles, 14 de junio de 2023

STEVE WYNN & THE MIRACLE 3. "Static transmission" (2003)


 Siempre es un lujo volver s Steve Wynn. Ya demostró el año pasado con la gira en directo de The Dream Syndicate,  que sigue siendo el mismo baluarte de rock poderoso que nos enganchó en los 80. Ahora recupero este disco de 2003, con la presencia de Chris Cavacas de Green on Reed, y de todo un elenco de músicos de Arizona, que hacen de este disco algo ardiente, espectacular. 

Y eso que empieza en plan tranqui con la medio balada "What comes after". Pero la cosa se pone rápido calentita, con ese pepinazo de rock eléctrico llamado "Candy machine" y su continuidad en la envolvente y melódica "The ambassador of soul". 

Fiel siempre a su manera de cuidar el rock, Wynn desgrana en este "Static transmision" con su grupo Miracle 3, un solvente paisaje de punzadas todas ellas bien elaboradas de disfrute inmediato ("Keep it clean"). 

"Amphetamine" es mi preferida. Como el nombre indica, rock de ese para tararear, con guitarras en pleno apogeo, sedición y lujo total. La vacilona "One less shining star" es otro vendaval de esos que hechiza y que como marca de la casa, sube la temperatura con su constante textura retadora. 

Bajan los pistones con la relajada "Maybe tomorrow" para en "Hollywood" volver a las andadas con un temerario disparo hacia la diana de la tensión que no se acaba. En conclusión, a todos los que llevamos seducidos por todos los proyectos de Wynn, la escucha de "Static transmission" es un regalo para nada envenenado, una sucesión de tics de buen rock. 


lunes, 12 de junio de 2023

SURFIN BICHOS. "Más allá" (2023)

 


Qué alegría cuando supe que había nuevo disco de Surfin Bichos, qué felicidad saber que 30 años después iba a poder de nuevo devorar el necesario veneno de las letras de Alfaro, de la música del grupo más importantes independiente que ha tenido este país. 

Si a esto le sumas el inolvidable concierto de presentación del disco en Madrid, sólo falta ponértelo en bucle para que el goce sea un perpetuo festín sin paradas posibles. Y vaya disco. Desde el chispazo eléctrico a la vieja usanza de "Máquina que no para" que da comienzo al álbum, pasando por "El caballo del mar", melodía inconfundible y emocional, todo forma parte de esa rueda de eterno retorno nacido para volvamos a revivir viejos sentires, nosotros ya cincuentones por la gloria de la vida.

Divertidos y naifs en "El baile del más allá", te rompen el corazón con "Lotus Europa", como si Nick Cave volviera a ser el Cave de antaño. Sonidos griegos en "Luz del Mediterráneo" para recordar los tiempos de la niñez con el verano acariciando los rodillas tullidas por tanta caída. 

Luego vienen las dos canciones más poderosas del disco, "Alumbrando el fin" y sobre todo la sobrecogedora "Señales", donde la distorsión apechuga besos por doquier, donde te hipnotizan con su rabia. 

Desgarros nacen de "Yo que te he visto", con su contundencia de otros tiempos que da paso a "Tu propia Navidad" un trajín de versos para acunarte. Y ya para el final, "Conversación ultráfonica a las 4 a.m." y "La mujer invisibles", con la seguridad para el que escucha que seguro que tenemos Surfin Bichos para rato. 

El regreso inesperado que se plantó en nuestras vidas para quitar las telarañas de los días consumidos en la vida, canciones para repartir en las puertas de los colegios. Que enorme felicidad.....


sábado, 10 de junio de 2023

GUIDED BY VOICES. "Half smiles of the decomposed" (2004)

 


"Half smiles of the decomposed" fue el disco 15 de la discografía de esta banda tan necesaria para entender la importancia del indie rock de los 90 y años posteriores. La productiva carrera de Robert Pollard y sus chicos (con una media de 2 o 3 discos por año), nunca ha dado bajones, todas sus melodías son memorables (el comienzo con "Everyone think...." es como para espantar penas), toda su música se deja querer desde que los escuchas. 

Es imposible cansarse de ellos, lo suyo siempre funciona, con temas tan redondos como "Sleep over jack" o "Girls of wild strawberies", pildorazos de dos minutos de esos que revientan cualquier dique ("Gonna never have to die"), la máxima expresión del indie rock con esquejes lofi a veces, pero siempre con pegada asegurada. 

Hasta cuando bajan el volumen de los amplificadores, como en la tranquila "Window of my world", (casi parecen a The Who) nos convencen a la primera de cambio. "Sons of Apollo" es un hit instantáneo, una secuencia de distorsión destartalada que refleja el carisma de Pollard y la fuerza de su banda. 

"Asphyxiated circle", mi favorita, con su contundencia y su ternura, con su manejo perfecto de los tiempos, con ese desgarro emocional que nos lleva a rendirnos ante ese apabullante mundo de Pollard. 
Pedazo de tema. 

Para terminar este fiestón, "Huffman prairie flying field", convulsión espontánea de guitarras para poner la guinda a un pastel eterno, porque la vida de Guided By Voices es una aventura que parece que nunca va a terminar. 



jueves, 8 de junio de 2023

HIPERSON. "Bildungsroman" (2020)


 Merito tiene que dentro de la opacidad de la sociedad china, salgan cosas como lo que nos ofrece este quinteto de Chengdú, que abre el disco con una de esas canciones que meterías en cualquiera buena recopilación que se precie ("Spring breeze"). 

Chen Sijang, su cantante, que aparece en la portada del disco, tiene una voz de esa que sobrecoge, y la catarsis que produce con esa mezcla de post rock, con elementos de la música tradicional de su país (el uso de la flauta es casi mágico), hace que su escucha sea un goce de esos altamente disfrutable.

El disco es muy completo, y se mueve entre reflexiones más tranquilas y sosegadas como "Xindu people", y explosiones radioactivas que son una muestra del poder devastador de su sonido ("I am in a period of desperation"). 

"Daily march", es otro de puntos fuertes de un disco que la verdad es una delicia. Aquí parecen Mogwai de viajes de negocios por Oriente. Vibrantes y expansivos. En "Crashing into daylight" se escoran hacia un post punk cercano a la new wave, para en "From birth to the present" destemplarnos con su furia sin contención. 

Que calidez nos muestran en "Our ballad", que torbellino "I don't want another life" y su épica dulce, carta oceanográfica de murmullos y estampas de festejos íntimos continuos. En resumen, algarabía asegurada con este grupo ensoñador. 


lunes, 5 de junio de 2023

TWIN DRUGS. "In now less than ever" (2022)

 


Escuchando el disco de esta banda de Richmond, no podemos más que aseverar que el shoegazing está más vivo que nunca. Y no hay que esperar mucho, desde que se inicia la evocadora "As candied cough", te ves sumergido en una mantra de feedback arrollador, de sonidos planeadores que te hacen gozar desde el primer momento. 

Ya habían dado muestras con sus anteriores sencillos y un ep, "Hi pressure", de 2018, de lo enganchado que están al universo creado por My Bloody Valentine. Porque Kevin Shields debe de estar gozando escuchando "We want our heaven", o ese petardazo sónico llamado "World fell off". 

Rutilantes suenan en "Eyelets & aglets", lisérgico analgésico para soñar viajes de susurros. Y cuando se ponen violentos nos enganchan con sacudidas de electricidad brutal como nos encontramos en "Dust worship". 

Los nueve minutos de "The velvet noise" son un suculento desayuno de vitaminas arrulladoras, confeti para gozar. En "Rule 110" reparten espacios aéreos de suspiros, para terminar con esa dedicatoria a Cocteau Twins llamada "The sun while you can".

"In now less than ever", una excusa más para desempolvar nuestros antiguos discos de esta maravillosa música ensoñadora. Twin Drugs o la eterna conspiración de la catarsis musical.