lunes, 1 de mayo de 2023

ROBOCOBRA QUARTET. "Living isn't easy" (2022)

 


Que pedazo de banda son los irlandeses Robocobra Quartet. En sus dos anteriores discos ya habían dado muestras más que suficientes para que anotáramos su nombre como banda a seguir, y ahora, en este "Livin isn't easy" los juegos de artificio inundan el cielo. 

Oyendo a Robocobra Quartet se te vienen a la cabeza Morphine, Black Country New Road o Fugazi. Y además el sonido es de esos que suenan a gran recuerdo. Culpa de mucho lo tiene su cantante y bateria, Chris W Ryan quien desde la inicial "Flew cose", dejan a las claras que lo suyo no es para uno solo día. 

"Wellness" es una brutalidad, con los vientos sonando como truenos, y con su cantante llevando la batuta, para dar paso a la jazzística "Labyrinth". "Heaven", es poliédrica, ritmos urgentes casi tribales que te enervan y te sacuden para convertirse en "Micro person" es una retahíla de sonidos para soñar. 

Mi favorita, "Chromo sud", puro post punk con reflexiones literarias, con saxos desperdigados en un campo de girasoles reflexivos. Me recuerdan a Morphine en "Plant (the succulent blues)", para en "Kilmore close" continuar con esta fiesta de sueños eléctricos que siempre funcionan. 

Para terminar, "Night", otra gema, otra canción multicolor para no olvidar, para trenzar fuertes palabras de apoyo a propuestas como la de Robocobra Quartet. El futuro está en ellos y en otras muchas bandas que siguen abriendo caminos. 


domingo, 30 de abril de 2023

GIRL BAND. "The talkies" (2019)


"The Talkies", fue el segundo disco de esta banda que ahora se llama Gilla Band, y como toda su producción es pura angustia hecha ruido, un bendito galimatías de espasmos que te seducen, que te hipnotizan, que hieren y te seducen ("Going Norway" es lo más cercano que han hecho a un hit, y se parece a una bomba nuclear). 

Todo lo que tocan estos chicos se convierte en extremo, en ritmos rotos, que nacen del post punk, pero que lo dejan atrás, porque lo suyo es otra cosa, es no wave para tiempos modernos ("Shoulderblades"), son sonoridades que tienen tantas rugosidades que no puedes más que plantearte su escucha recurriendo a la paciencia o las sacudidas inmediatas que producen.("Couch combover"). 

"Aibohphobia" es decadencia convertida en mantra que no se acaba y los seis minutos de "Salmon of knowledge" son toda una incitación a pasarte una buena tarde escuchando toda la necesaria discografía de estos jóvenes del caos. 

"Akineton" y "Amygdala", son la antesala del plato fuerte. "Caveat" y sus trucos tecnológicos para seducirnos desde el minuto 1 y entrar de lleno con la sierra eléctrica de "Laggard" es una lugar donde la distorsión es un arma para matar silencios. 

La más larga, "Prefab castle", casi ocho minutos sincronizados de lujuria sónica, de expansión y detonación. Girl Band o Gilla Band, es igual, lo suyo es único, peligroso, y necesario. 




miércoles, 26 de abril de 2023

THE CINEMATIC ORCHESTRA. "Every day" (2002)

 


Un portento esta banda, y un goce la escucha del que fuera el segundo disco, "Every Day", que desde que suena la inicial "All that you give", queda claro lo expansivo de su propuesta; sensualidad electrónica, con lounge music, con pétalos de trip hop, jazz de clubs de neones alternos, pasajes donde dormitar entre tranquilidad para volar. 

"Burn out" es un platillo volante de suavidad reconfortante y "Flite" una viaje hacia lugares de brebajes inmunes al desconocimiento, donde el grupo inglés, puntero del sello Ninja Tune, confecciona su particular ración de ritmos altamente disfrutables. 

"Evolution" y "Man with the movie camera" son otras dos piezas extraordinarias, donde The Cinematic Orchestra alardean de su capacidad para confeccionar mundos repletos de sensualidad, de urgencias sonoras donde hacen reposar su buen hacer. 

"All things to all men" es una refrescante canción, tenue, la que más se acerca al concepto de triphop, retadora e intimista, un buen púzzle de sonoridades agradables que da la voz a la que titula el cd, un portento en toda regla. 

"Every day", por lo tanto, es un amasijo confortable de sonidos apacibles, sonoridades que te encumbran y llenan, que te reconfortan y que planean con una serenidad que se agradece. Buena grupo.




domingo, 23 de abril de 2023

ALGIERS. "Shook" (2023)


 Estamos en abril y de momento este es el disco del año. Si, Algiers han vuelto por la puerta grande. Desde que comienza el pelotazo funkie de "Everybody shatter", con la colaboración de Big Rube, la maquinaria de Algiers, está en pleno funcionamiento. 

Y no te digo nada cuando Zack de la Rocha, se erige como speakers del caos en la maravillosa "Irreversible damage", rap para el fin del mundo. Sin palabras te quedas. Esta semana habré escuchado el disco unas 15 veces y cada vez el disfrute crece. 

Los de Atlanta, cada día son más negros, en todo los sentidos, y este "Shook", es una prueba fehaciente del molotov que tienes entre tus manos. "73%", suena peligrosa, una amalgama de caos entre ruidos y hecatombe, un rugir definitivo, lamentos para llenarte de ortigas la piel. 

Ritmos rotos en "Cleanse your guilt here", Billy Woods y Backxwahs, creando una espectral telaraña de hip hop mutante en "Bite back", o la cacofonía de "Out of style tragedy", son solo un ejemplo de esta marabunta de sonidos que se te clavan al instante en tu psique, nada más que penetras en este laberinto dulcemente ensordecedor. 

Y la versión más punk de Algiers, la encontramos en "A good man", como si los Stooges se hubieran convertido en un combo de post punk. Mi preferida de todo este almacén de sonidos para disfrutar. Luego te adentras en el funk sensual de "I can't stand it!", esta vez con Samuel T. Herring y Jae Matthews, pura adrenalina para combatir los rigores del aburrimiento. 

"Green iris" es soul subterráneo, caligrafía desde un mundo repleto de espectros, rodeado de cables de tensión emocional, cargado de vítores, música para una peli noir, con el saxo desbocado, con la sensualidad en su punto más caliente. "Cold world", con su punto exótico con la colaboración de Nadah El Shazly, es otro de los platos fuertes de un disco que se defiende solo, que está repleto de soflamas rítmicas, de luces de neón que te atrapan sin remisión. 

Para terminar este pedazo de trabajo, "Momentary", para que el sabor de boca que nos ha acompañado todo el disco, no decaiga en ningún momento. Lo dicho, disco del año para el que escribe, dejando el listón, muy, muy alto. 


viernes, 21 de abril de 2023

FUTURE OF THE LEFT. "How to stop your brain in an accident" (2013)


 La segunda parte de los imprescindibles Mclusky se llamó Future of the Left, y tanto una como otra son dos de las maravillas más excitantes que han salido en el panorama musical estos últimos años. Potentes, eléctricos, melódicos, un bomba de relojería ambos proyectos, se disfrutan al instante; lo suyo es de pegada inmediata, de convencimiento seguro. 

Este, el que fuera el cuarto disco de los galeses, nació de las donaciones de los fans, quienes en 6 horas aportaron la cantidad suficiente para crear este pelotazo que se abre con dos piezas desgarradoras y adictivas, "Breed, cheese, bow and arrow", y "Johnny borrell afterlife". Melodías que atrapan, fiesta asegurada, hits instantáneos de uso ilimitado. 

Qué buenos que son. "Future child embarrassment matrix"  es pesada y casi grunge, y en "The Male gaze" se hacen fuertes en esas canciones marcas de la casa, indie rock sardónico, estribillos efectivos, una tonelada de excusas para que con ellos nunca jamás te aburras. "Singing of the bonesaws" parece una versión bizarra de Faith No More y "I don't know what you ketamine" es un flujo constante de noise rock con junturas punk.

Excitante es el mundo de Future of the Left. Andy Falco y Jack Eggleston, los fejes del cotarro, emiten radiaciones sónicas sin parar y pasotes del nivel de "French lessons", apostando esta vez a la levedad como anticipo de lo que viene después, "How to spot a record company" con su descarga brutal de distorsión acelerada que no da respiro ni un segundo. 

Luego continuamos con la fiesta. "Donny of the decks"  y la rabia estructurada en suculentos momentos de ritmo desenfrenado. Nadie como Mclusky y luego Future of the Left para conseguir temas tan redondos como "She gets passed around at parties" o "Something happened".

El final de este gran divertimento acaba con "Why aren't i going to hell", otra sensacional descarga emocional de esas que te hace flipar. Un gustazo escuchar a Future of the left, oír toda la discografía tanto suya como de Mclusky. Exito y disfrute asegurado.



miércoles, 19 de abril de 2023

THE MICROPHONES. "Song islands" (2002)




 

"Song islands" es una recopilación de singles y rarezas del grupo comandado por Phil Elverum, el cual nos regaló unos cuántos buenos momentos de extravagancia indie, de folk orate, de música para contemplar con la cabeza bien abierta. 

Ni más ni menos que 21 temas. Como para iniciar a los neófitos en The Microphones, o bien como excelente continuación a los que les seguimos. Empezando con la soberbia "Bass drum dream", se destapan con especulaciones ruidosas como "Feedback (life, love, loop)", o pequeñas lisonjas de baja intensidad como la que nos encontramos en "Weird storms".

Digamos que la validez de esta trabajo es resumir lo que fue una carrera que comenzó a últimos de los noventa y terminó en 2020, con la edición de "Microphones in 2020".  Ramalazos acústicos en forma de hit ("Moon, moon"), tomas en directo que son todo un puntazo ("I can't believe you actually died") o especulaciones de instrumentos de viento "(Version)", todo cabe en este retablo de pinceladas curiosas.

"Lanterns" y su góspel de niños da la voz a la oscuridad leve de "The Glow Pt.4 Version". Así se pasa "Song islands" como un paseo en un mundo repleto de interferencias sónicas, de reflexiones sobre las mil maneras de jugar con el indie. 


lunes, 17 de abril de 2023

SONNA. "We sing loud, sing soft tonight" (2001)


 Que pena que la vida discográfica de Sonna, se quedase en este disco y en "Smile and the world smiles with you" (2002). Los de Baltimore supieron realizar en estos dos grandes trabajos una enorme digresión estilística donde se unían el postrock, el slowcore, el shoegazing de manera envolvente, radiante, espectacular. 

Este, su primer largo, producido por Steve Albini, se abre de manera magistral con "The opener", una suculenta y lírica especulación de guitarras que flotan, sonidos lunares para la tranquilidad y el confort de la retina auditiva. 

"Low and to the slide", es una tormenta que se desata con discreción y "We sing loud" es una catarsis de donde demuestran la capacidad para dejarnos sin palabras, donde transitan en lugares comunes para que la emoción se convierta en una excusa  para vivir en un sueño. 

Y el colapso total llega con "Sing soft tonight", donde parece que estamos ante una versión remozada de Codeine, lentitud y salmos, guitarras con morfina, tensión crujiente en espacios naturales para el silencio y la duda. 

Las dos últimas gemas del disco, "Sleep on it" y "Real quiet", vienen a confirmar que la serenidad es el motor de un dichoso trabajo, que hará las delicias de todos los que degustamos la calma, las cítaras compositivas, el ardor del silencio.