martes, 14 de junio de 2022

THE YOUNG FRESH FELLOWS. "Because we hate you" (2001)

 


Uno de los directos más divertidos a los que asistí en la dorada época de los 90 fue uno de The Young Fresh Fellows. Todo un festín de rock and rolk y diversión, de melodías adictivas y de buen rollo. De esos bolos que no se olvida vamos. 

Liderados por Scott McCaughey, la carrera de los Fellows es de todo menos aburrida, y este disco grabado a medias con The Minus 5, así lo atestigua. Desde ese rimbombante inicio de power pop que es ""Barky's spiritual store", hasta el garaje que le sigue, con "Lonely spartanburg flower store",  es imposible que te puedas quedar parado con su escucha. 

Escucho "I wonder what she's doing tonite" y me la imagino sobre un escenario. Agitada, convulsa, rítmica, y sobre todo alegre. Porque alegría es lo que siempre nos regalaron los Fellows con su música adictiva para el corazón. 

Y es que al bueno de McCaughey aunque su carrera principal estuviera como musico de REM, siempre tuvo a su grupo como principal motor, como su lugar donde dar cabida a toda sus locuras musicales ("For the love of a girl"). 

No podían faltar tracks garajeros de minuto y medio del tipo de "My drum set" junto a canciones más elaboradas, rock con riesgo a conquistarte a la primera escucha, como ese medio tiempo llamado "Worthless". O cuando directamente parecen una banda punk, como el trallazo sónico que es "She's a book". Vaya pelotazo. 

Luego llegan los coros y la fiesta que parece que se va a acabar en "Good times rock 'n' rolk", para caer rendido con la lírica entrañable de "Summerland" y su voluptuosa calma. Una gozada de principio a fin "Because  we hate you".

Tras un parón de unos cuantos años sacaron "I think this is" (2009) al que siguió la edición de un par de trabajos hasta que sacaron un single en 2021. Sus directos siguen siendo memorables, como su música, pura adrenalina. 


lunes, 13 de junio de 2022

YANN TIERSEN. "All" (2019)

 


Ya hace muchos años que Tiersen se quitó el sambenito de ser el que puso música a esa gran película que fue "Amelie". La carrera como compositor de Tiersen habla por si sola, y no hay disco malo en esta aventura discográfica que tantas emociones nos ha provocado. 

"All" fue grabado en los estudios que se construyó en la isla de Ushant, donde habita desde hace años, junto a los acantilados, cerca del murmullo del mar, de las historias de sirenas varadas por un antojo, necesitadas de un historia que consiga creer en la certeza de su existencia ("Tempelholf", vaya inicio para comenzar este viaje). 

En "All" el piano se erige en protagonista, pero no está solo. La belleza de los violines, las voces que arrullan, el clímax de calma creado que consigue elevarte y auparte sobre las hombros de la apatía ("Koad" con la maravillosa voz de Anna Von Hausswolff ejerciendo de una adaptación lírica de Julee Cruise), acompañan cada segundo de esta aventura.

"All" es un canto a la naturaleza, a los sonidos de la tierra, a la emancipación de la levedad. "Usal Road" es para erizarte el corazón, y "Pell" con la presencia de Emilie Tiersen bajo el nombre de QUINQUIS componiendo una oda de suavidad extrema.

"Aon" es otro de los tentáculos poderosos de esta mirada telúrica de un autor que desde la fortaleza de su retiro consiguió dar voz a los sonidos que reverberan a su alrededor. Como "Prad" y esa soberbia melancolía que te pausa hasta las ganas de hacer cualquier cosa. 

"All" desde las rocas hacia tu alma, desde las manos y la cabeza de un creador que nos sigue regalando excusas para disfrutar de la esperanza de que un mundo mejor es posible. 


sábado, 11 de junio de 2022

PORRIDGE RADIO. "Waterslide, diving board, ladder to the sky" (2022)

 


No llega a superar a su antecesor "Every bad" (2021), pero he de reconocer que este disco de Porridge Radio, engancha. Sobre todo por la voz que vive de una épica nada impostada de Dana Margolin que planta su voz desgarrada como una flor que necesita que le escuches para que crezca y crezca ("Back to the radio"). 

Cambiaron el influjo de las guitarras por temas que viven en la austeridad, que existen nacidos en atalayas donde lo que predomina es la calma, desde donde se pueden vislumbrar cielos sin penumbras como esa emocional "Trying". Aunque para ponerte los pelos de punto nos regalan "Birthday party", punto álgido de un disco que se defiende por si solo, por su solvencia de distorsión pausada, por sus silencios que lo dicen todo. 

Calma joder, calma para vencer este calor que nos espanta. Suena "End of last year" y me tomo el café que espera sin sinónimos un sorbo para despejar pesadillas. Y es que este no es un disco esquinado ni arisco. Aquí habita digamos el espíritu de PJ Harvey de bajón ("Rotten"), aunque también es fácil perderse por laberintos repletos de hiedra y largos lamentos ("Flowers"). 

Algo así como una silueta electrónica es "Jealousy", y el teclado que inicia "I hope she's okay 2" introduce una de las gemas del disco. Como "Splintered" y esa soberbia "The rip" para que los malos rollos huyan por la ventana. 

Siguen en plena forma Porridge Radio. Como toda esa legión de bandas de jóvenes airados que nos están recordando que aun es posible vivir emocionado con un buen ramillete de canciones. 



jueves, 9 de junio de 2022

CRAIG ARMSTRONG. "Memory takes my hand" (2008)

 


No sólo es reconocido el brillante compositor escocés Craig Armstrong por ser un afamado creador de música para bandas sonoras. En su haber tenemos discos (sobre todo el aclamado "The Space between us") de esos que cualquier buen melómano debe de tener en su discoteca personal. 

"Memory takes my hand" es un compendio de música neoclásica, orquestal, para apagar calores, para secuenciar sentimientos. Desde los casi 20 minutos de la inicial "Immer (Violin concerto  No.1)", donde recrea a su manera música del músico electrónico Fennesz, siguiendo por las 15 piezas para orquesta, de apenas 1 minuto y poco de duración agrupadas para el epígrafe de "One minute", notas la levedad de unas notas que a cada paso marcan un camino que lleva a la contemplación más explícita, a viajes interiores lejos del horror. 

Acompañado por la BBC Symphony Orchestra, en la tercera parte del disco, bajo el nombre del disco, se guarda otra colección de 12 extractos de sinfonías acordes con el espíritu que recrea un trabajo que hasta cuenta con la colaboración de una soprano, que hace que el nivel del espiritualidad se conserve en cada surco de este campo rendido a la emancipación del alma. 

Poco más se puede decir de un cd que es mejor degustarlo de forma personal a la deriva de los sentidos, percatándose a cada escucha de fragmentos que completan una bella y ensamblada pasión por los lugares donde el único ruido posible es el silencio. 


lunes, 6 de junio de 2022

ARCADE FIRE. "Neon bible" (2007)

 


Qué buenos que eran Arcade Fire y en que piltrafa musical se han vuelto con el paso del tiempo. Sin rastro de ese sonido épicaoy cautivador que sobre todo en sus dos primeros trabajos, les puso en órbita, llenando páginas y páginas de noticias sobre ellos. Y es que los canadienses eran realmente buenos. 

Este "Neon bible", viene después de "Funeral" uno de los mejores discos de la época, y continua por la senda con canciones rutilantes, hechizados por Win Butler y sus historias, con esa música que contagia y es adictiva. Se compraron una iglesia abandonada para grabarlo, y nació un disco oscuro, con letras críticas y con melodías que arrasan como "Black mirror". 

"Keep the car running" es un puto hit de carretera y la que titula el lp te sirve para usar el random de tu cadena de forma repetida hasta que venga el fin de los tiempos. "Intervention" es un grito contra la guerra de Irak y "Black wave/bad vibrations" parecen una banda de new wave sacados del pasillo del tiempo. 

"Ocean of noise" clama contra el consumismo en clave de lenta letanía plagada de garfios y mala uva. Qué sonido, que potencia, que pasada. Lástima que hayan quedado como uno grupo para olvidar. Pero es imposible no flipar con pasotes tipo Pixies, como ese trallazo llamado "The well and the lighthouse" o esa acústica estridencias llamada "(Antichrist television blues)". 

Para terminar, los platos fuertes, "No cars go" y el blues de "My body is cage". ¿Se les puedes pedir más? Sí, que no hubiesen dilapidado tanto talento y tanta destreza musical para acabar editando peñazos del tipo de su último "We", cuyo legítimo hogar es la papelera. 

Menos mal que han dejado a la historia discos como este. Puro sabor a eternidad musical. De esos trabajos que cuando pasen muchos años seleccionarás pensando en que buenos que eran. 


viernes, 3 de junio de 2022

WOLFHOUNDS. "Blown away" (1989)


Tan solo 7 temas son suficientes como para defender el que fuera el segundo disco de este banda de noise pop de Essex liderada por David Callahan, y que desde que suena la inicial "Rite of passage", nos envuelve en una calima de intensidad que te atrapa, con ese pop estrangulado, con esas guitarras que chispean. 

Si ya dejaron notas de su fuerza en su primer largo, "Unseen ripples from a pebble"(1987), es aquí, dos años después, donde demuestran la desmesura que casa con una cara melódica que los emparenta con combos como Mega City Four.  "Tropic of Cancer" es rutilante y repleta de sustos que son suspiros eléctricos. 

"Living fossil" es drama eyaculando soflamas sobre lirios que se desvanecen cuando empieza la amanecida, y en "Dead sea burning" especulan en un entramado instrumental que funciona de principio a fin. 

Tras sacar un par de discos la banda tuvo un parón de un montón de años hasta que se reactivaron con "Middle aged freaks" (2014) y más tarde con "Untied Kingdom" en 2016, pero ya no sonaban igual. El poderío de piezas como la que titula el lp o "Skyscrapers" jugando al escondite con el shoegazing es imbatible. 

Wolfhounds, unos solventes guerrilleros del noise pop guitarrero, refrescante y armónico, una buena sacudida de ruido ameno que atontece y te hace sonreír. 


miércoles, 1 de junio de 2022

SOFA. "Source crossfire" (2021)

 


El sello canadiense  Constellation, famoso por ser la casa-comuna de Godspeed You! black emperor, tuvo en este grupo, la primera grabación ( y vaya grabación). En el año 2021 sacaron como homenaje este disco donde esta toda las canciones de una banda que andaba por el lado peligroso del noise más atrapador, más atrayente.

Pero Sofa eran mucho más que eso. Su música supura intensidad, calor, influencias y post punk, porque no. "Ch2chi" y "Stress", es como encontrar una sinfonía donde se aúnan los sonidos de bandas como Jesus Lizard o Shellac. Pura dinamita. 

Como "Comma"  y ese pedazo de andamiaje de noise rock corrompiendo cerebros, electricidad malsana, a juicio el silencio aquí corrompido por haces de luces que machacan. El grupo funcionó de 1993 a 1997, y sacaron un disco, "Grey" que aquí es ampliado por buenas dosis de veneno del bueno. 

Pero hay mucha más en "Source crossfire". La sombra de Ian Curtis es muy larga, y por aquí deja ramalazos de su eternidad en tracks como "The fence", una ordalía de suspiros inquietos. Brad Todd, vocalista y artista visual, era el jefe de todo este volcán que es necesario recuperar para ir completando archivos de grupos que son tan importantes como el comer. 

"Monotone" es una apisonadora. Toda la banda al 100%, sonando como si estuvieran con nosotros unos hermanos gemelos de Girls Against Boys. Vaya pasote. O "80000", decadente y triste, resoplando drama y noches de esas que no se acaban. Luego viene lo más gordo. En "Current" bajan el pistón hasta parecerse a Codeine para en "Travel" volvernos loco con esa melodía que se clava una y otra vez, vesanía post punk que entumece y apasiona. 

En "Medicine hat" redundan con acierto en sus aires oscuros, para volver al ruido con la potente "City of laughter". Así hasta terminar con "Strings of lights", la canción 16 de un disco que te carcome y te vence, repleto de motivos para subir el volumen, para un disfrute selectivo de unos sonidos incomodos pero altamente gozosos.