miércoles, 29 de abril de 2020

CLEANERS FROM VENUS. "In the golden autumn" (1983)


Este uno de los grupos ocultos que deberían dejar de serlo ya. Divertimento de Martin Newell, lider y gestador de toda la epopeya discográfica de esta banda venusiana, Cleaners From Venus es una anomalía de pop extraño, de melodías que se pegan, efectivo y colosal.

Siempre acompañado por músicos flotantes, la carrera de trabajos de los Cleaners empezó en 1980 con "Barricades and angels" (1980) y se mantiene hasta la fecha con el reciente "Dolly birds & spies". En medio, casi 30 discos que son todo un deleite para los amantes del buen pop.

"In the golden autumn" empieza con caramelos con la festiva "Renée (who's driving your car)", para en "A holloway person" repartir estocadas de una new wave destartalada y colosal. Martin se las da bien con su chamber pop de andar por casa ("Ghosts in doorways"), o en experiencias con pajarillos psicodélicos y voces de niños perdidos, como en la genial "The Autumn conrfield".

Todos los discos de Cleanes from Venus rezuman un amauterismo genial, que a veces se cruza la calle con ecos de Beatles, como "Please don't step on my rainbow", para en "Balloon drop shadow" sacudirnos con sus instrumentos gemas pop.

"Krugerrand gladiators" es uno de los puntos fuertes de un gran disco (como todos lo del grupo) y el premio se lo lleva "Golden age saturday" con ese estribillo chicle y billar. "Marilyn on a train" es juguetona e infantil y "Sandstorm in paradise" es otra de pieza que no desentona con el año de publicación de "In the goolden autumn".

Un gran proyecto, que en estos tiempos de confinamiento se disfruta por su alta calidad pop. Pop de ese que vence el paso de los años, que hace transitar sonrisa por tu cara. Un disfrute.



lunes, 27 de abril de 2020

HUMAN IMPACT. "Human impact" (2020)


¿Qué podemos pedirle a una banda que esta formada por el lider de Unsane Chris Carter, Jim Coleman de Cop Shoot Cop,  y Chris Pravdica de Swans? Lo que estás pensado. Música ponerte en este apocalipsis pandémico que estamos viviendo, donde los samples se acoplan a la distorsión, y donde la voz de Carter toma el mando de una andanada que te deja tiritando ("November").

Acogidos en el sello de Mike Patton, Ipecac Records, esta superbanda te lo pone fácil desde la primera escucha: lo suyo es post metal para tiempos de hecatombe, canciones que perforan, himnos para una devastación mientras la noche es cada vez más oscura ("E605").

"Protester" podría estar en cualquier disco de Unsane y "Portrait" es de las más bestias del lote con sus especulaciones instrumentales, con su pose de disolvente sónico. Me encanta los teclados de comienzo de "Respirator", y la soberbia propagación de un mathrock marcial elevando los golpes hacia cielos bastardos.

"Cause" comienza con el bajo de Pravdica haciendo la introducción al tema que más se aleja de la tormenta, incursión en un maremoto soberbio de rock hecatombe. "Consequences" es otro trallazo pesado, mazacote y vísceras por los aires para terminar a lo grande con esa otra canción titulada "This dead sea", otra descarga de bilis tremenda.

Cualquier proyecto donde ande Chris Carter hay que prestarle atención. Ahora ha dejado sus portadas sangrientas de los grandes Unsane para citarnos con el Armagedón.  Subir el volumen, cerrar las puertas y dejarte llevar. Pasada.


sábado, 25 de abril de 2020

CHEVREUIL. "Capoeira" (2006)


Menudo pasote de grupo Chevreuil. Les bastaba al duo galo formado por Tony Chovin y Julien Fernández, sus artimañas sónicas, para fabricar un mathrock enrabietado, que no deja títere con cabeza, con su pegada brutal.

El guitarristas toca a la vez (joder como cojones lo hará),los teclados, y el batería parece que quiere romper el mundo a ostias ("Cannibal lover" y "Gendarme"). Ayuda bastante la producción de Albini, quien se encarga de que todo luzca bestial de principio a fin. Vaya sonido.

"Afronegro" es un especie de hit roto, repleto de breaks, de tenazas de distorsión, matemáticas al servicio de una inspirada concatenación de enjambres de distorsión y "Breakdance" es otro de los puntos fuertes de un disco que se pasa en un pis pas, por su continua excitación, por una devoradora acción caústica que te absorve y te llena.

En "Tonnerre mecanique", la más larga de todas, con sus ocho minutos, resumen a las claras el gran poder hipnótico que la banda poseía, esta vez con algún tic melódico que los hace más interesante aun. "Solier superieur" es el cierre de este andanada de temas que te sumergen en el mar bravío del mathrock más metódico y brutal.

Más música para la mochila, más canciones para devorar en casa mientras la primavera ya amanece con su soles y temperaturas altas y nosotros seguimos encerrados buscando rendijas en nuestras casa donde aspirar la necesidad de volar.



miércoles, 22 de abril de 2020

THE BLACK HEART PROCESSION. "The spell" (2006)


El grupo ya desaparecido de San Diego, The Black Heart Procession, nos deparó una buena cantidad de razones para sentirnos tristes. Su música es un largo lamento fúnebre que no se acaba, un tono negro que siempre resiste los envite de la luz, un pergamino antiguo donde la tinta derramada solo habla de dolor y pena.

Todos los discos del grupo poseen esa estructura fatal en sus canciones (desde "1" (1998), hasta "Six" (2009)), la música de The Black Heart Procession es una celebración de la tragedia, de los himnos a la luz del pesimismo ("Tangled" o la que titula el lp).

El piano, los vientos, la lenta suavidad que todo lo invade, la linea cortada del tiempo, todo participa de la misma manera de hacer las cosas, tejer cometas al viento donde el eco del pasado puede dejar su huella en alguna nube pasajera ("The letter").

"The Replacement", mira los discos de Nick Cave de última época y "Return to burn" hace del fatalismo su eje principal para envolverte. El cancionero de The Black Heart Procession es un digestivo para los estados interiores desgastados ("GPS").

Tuvieron en su día un mediano reconocimiento como banda de clubs donde ir a quemar tus penas mientras oías tumultos de corazón como "The wailer=5" o gozadas como "The Places" o "The Fix". Escuchar a The Black Heart Procession es un paseo por la serenidad cruda, por los ojos cerrados que se crispan con la emoción.

Más música en la mochila, para continuar con el retiro forzado. Más sonidos que amenizan la retirada, el recogimiento obligado.


lunes, 20 de abril de 2020

CARLA BOZULICH. "Quieter" (2018)


Bien pudiera pasar Carla Bozulich, como una versión algo amable de Diamanda Galas. La inquietud que provoca, la oscuridad que describe, la agonía que parece perpetuarse entre canción y canción, la une con la sacerdotisa del mal. "Quieter" es un compendio de piezas que se mueven entre chelos fantasmales y voces de esas que parecen salir de las catacumbas.

"Let it roll" es la primera daga que se te clava en los oídos, un frenesí continuo de susurros, un deslizante sonido que te mece y te altera. "Sha sha" es una balada, algo más amable que las noches profundas que rodean cada tema de este disco. Bonita,para besar cefiros.

En "Glass house" Bozulich se mece entre campanillas y austeridad musical, con su voz repartiendo sustos, confirmando que es una estrella caída en manos de un dark folk negro y visionario, cargado de una intensidad de esas que te deja sin aliento. Luego "Stained in grace", nos adormece con un chelo que parece una ballena en el océano buscando salvador placton.

Si has llegado hasta aquí, ya estás en sus manos. Por que luego "Emilia" te asfixia con su desbordante intensidad, con su catarsis repleta de señuelos para no perderla la pista. La más experimental de todo "Quieter" es "Written in smoke", que es una concatenación de ruidos expresionistas barruntando el peligro que acecha por las noches sin estrellas.

El final, "End of the world", música para oir en uno de sus club que David Lynch saca en su portentosa filmografía. Carla Bozulich, música para no dormir, la imagen sonora de la somnolencia. Todo un placer....





viernes, 17 de abril de 2020

THE WALKMEN. "You & me" (2008)


Qué buenos que eran The Walkmen. A estos neoyorkinos les iba el drama, la voz al límite, el lirismo exacerbado, las canciones con alma... Por eso me gustan tanto. "You & me" fue su cuarto disco, toda una estimable colección de canciones que gustará a aquellos que por ejemplo les guste Nick Cave.

Por que aunque dictan diferencias grandes entre ambos, The Walkmen trabajaban a la perfección el drama, la melodía sincopada, los efectos sonoros que buscan rápido llevarte al huerto ("Dónde está playa" y "On the water" es una buena muestra de ello).

Y es en "In the New Year" cuando nos encontramos con uno de los climax dentro de un disco que te pida más y más escucha. Un himno decadente con los teclados que te azoran, la voz de Hamilton Leithauser llenando el cielo con su espectacular reflexiones vocales, como un martillo pilón que te toca y toca el corazón.

Luego con "Seven years of holidays (for stretch)", arrastran el sonido hacia un circo ambulante de dolores íntimos y barruntos peligrosos. Al post punk de The Walkmen, no le hace falta rabia, distorsiones, cambios de ritmos abruptos. Lo suyo es una oscuridad siempre matizada con alambres de rocío, con profundidad y tensión ("Postcards from tiny islands").

El piano que suena en "Red moon" te lleva de la mano hacia un lago donde los nenúfares son barcos que llevan los recuerdos y "Canadian girl" te posee por su dandismo de otra época.  Las guitarras vuelven a sonar en el baile de "Four provinces", para en "Long time ahead of us", sedarnos con su letanía espectral.

Mi preferida es la noctámbula "The Blue route", un pasote otoñal aletargado de alergias sónicas que recuperan los malabarismos de Cave. Casi en la parte final, "I lost you", una balada añeja, con cicatrices en la estrofa, con pegada y rubor.

Que buenos que eran The Walkmen. No me perdí ninguno de sus trabajos. Este esta arriba de todo de mis preferencias junto a ese gran torrente que fue "A hundred milles off". Seguimos confinados, seguimos escuchando buena música. Hasta la victoria final....



miércoles, 15 de abril de 2020

BIZNAGA. "Gran pantalla" (2020)


Pedazo de disco que se han sacado de la manga Biznaga. El mejor grupo post punk que tenemos por estos lares, ha conseguido con este "Gran Pantalla", ejecutar un tratado critico contra la tecnología  y su presencia absorvente, dictatorial en nuestras vidas.

Un tema que desde que se inicia el cd con "Ventanas emergentes" o "2k20", es acompañado por un efectivo sonido donde priman los himnos, los ritmos agitados, las fantasías de distorsión que te hace pedir más y más volumen. Un disco de eso que en el encerramiento que tenemos en la actualidad viene para romper diques, para que los muros se destruyan con los gritos de Alvaro García repartiendo estopa a diestro y siniestro.

Punk rápido como en "Producción de sentido 24/7", o ese pedazo de arañazo sónico que es "Motores de búsqueda avanzada", donde reinciden con acierto ante al alineamiento de la sociedad ante el poder omnipresente del ordenador, de las redes, de los sistemas de búsqueda mediante palabras de tus supuestas necesidades para perderte más y mas en este desenfreno sin fin.

Todo "Gran pantalla" es un reguero de canciones inolvidables, de pegada que se te queda motorizada en tu cabeza, por usar términos que asocien el calibre musical de este petardo tan necesario en nuestro música ("Error 404"). Me gustan cuando suenan a los 80, como en la vibrante "Libertad vigilada", o como juegan con sus instrumentos en "No-lugar", otro de los puntos fuertes de este pedazo de trabajo que no creo que sea superado por ningún grupo de por aki en este año de epidemias y muerte.

"Adorno" es una ostia bien dada a todos los cielos posibles, con ritmos algo más sosegados y en "Atentado" vuelven a recurrir a la mala leche y a los truenos para que ya tus pies no puedan parar de moverse. Música y mensaje. Mensaje y música. Aquí todo esta unido.

Acaban con la más veloz del disco, "Último episodio", brillante, frenética, catarsis que no se contiene, pura adrenalina. La verdad es que oyes "Gran Pantalla" y te olvidas que llevas mas de 1 mes en este perpetúo estado de excepción. Suena liberador Biznaga y yo no paro de ponerlo, sin parar, con necesidad de más. Biznaga!!!!!!