Distorsión, abrazos, pianos, guitarras, tormentas, silencios, adiós, tranquilidad, vahos, ruidos, electricidad, sueños......MÚSICA
jueves, 31 de marzo de 2022
EDISON WOODS. "Nest of machine" (2006)
martes, 29 de marzo de 2022
TOM WAITS. "Foreign affairs" (1977)
Hace poco que vi a Waits en ese magnífico film de Paul Anderson Thomas que se llama "Licorice Pizza", obra que el buen amante del buen cine no se debe perder. Así que andaba uno con mono de esa voz desgarrada inigualable, y me he parado en un disco, el quinto de su carrera, que quizás no tuvo la suerte que merece.
El álbum que más se acerca al jazz de Tom Waits, empieza con la instrumental "Cinny's Waltz" donde ya se vislumbra por los derroteros que van a surcar este maravilloso trabajo. Porque no cabe duda que cuando Tom empieza a cantar en "Muriel", no te queda más que subir las persianas, dejarte llevar por las briznas de la lluvia que se agarran al espejo, y hacer que el café no se enfríe más de la cuenta mientras el salón se llena de músicas de otro tiempo.
En "I never talk to strangers", aparece cantando la mismísima Bette Midler y en "Medley: Jack and Neil/California, Here I Come", nos vemos inmersos en un auténtico tour de force de una banda sonora imaginaria de un noir film repleto de tiros, gangsters melancólicos y cantantes solitarias entre noches que no se acaban.
En "A sight for sore eyes" es el piano quien lleva la batuta en una de esas baladas que te deja sin respiración, para que en "Potter's field" el grupazo que acompaña a Waits haga lo suyo para que su voz sea un faro al por mayor. Como gran señuelo del lp, ""Burma shave", de esas inolvidables tonadas que siempre recuerdas, o ese pedazo de "Barber Shop", puro swing que te hace mover hasta los nervios.
Que grande Tom. Y que ganas de saber algo más de él. Toda su discografía como salud que nos salva del deterioro del aburrimiento. Gran Waits, siempre para arropar nuestros sueños.
domingo, 27 de marzo de 2022
TIN MACHINE. "II" (1991)
Con este disco llamado "II", terminó esa aventura que el gran Bowie empezó con "I", y con una poderosa banda, Tin Machine, que nos regaló un buen puñado de canciones para completar nuestra discografía del más grande.
Te derrites escuchando "Baby Universal" y ese pedazo de golpazo de distorsión que es un festival de rugidos eléctricos. Y mucho tiene que ver la potencia del guitarrista Reeves Gabrels. El grupo sonaba como un tiro, y no hay ningún desperdicio en una colección variada de canciones, como ese hit llamado "One shot".
La suerte fue para quienes les vieron girar. Durante 7 meses esparcieron estas volutas mágicas con David ejerciendo de mago en un auténtico festín para los sentidos ("You belong in rock and rolk"). Hasta la versión de Roxy Music, "If there is something" con ese sonido canalla, repica en los oídos con su marabunta rítmica. Vaya gozada.
Es curioso que para muchas críticas de la época este disco fuese un trabajo de hard rock. Lo que hay que leer y oír. Insensatos con un lápiz insultando la inteligencia del oyente. La mágica "Amlapura" los cierra la boca de un golpe.
"Betty wrong" apareció en el film australiano "The crossing" con Russell Crown de protagonista, y en "You can't talk" es donde es más evidente la maestría en la guitarra de Gabrels. Se escoran hacia el blues en la gran "Stateside" con Hunt Sales como cantante y "Shopping for girls" podía aparecer en cualquier disco del artista más grande de todos los tiempos.
La más cañera la encontramos a continuación: "A big hurt" , para terminar a lo grande con ese himno llamado "Goodbye Mr Ed". Cuanto te echamos de menos David. Que pasada volver a ti para animarnos, para dejar el escarnio de la guerra a un lado, para hacer de la música esa fiel compañera que nunca defrauda. Tin Machine es otro grupo necesario para volver una y otra vez al gran maestre de nuestros sueños.
jueves, 24 de marzo de 2022
KRAFTWERK. "Trans-Europe express" (1977)
martes, 22 de marzo de 2022
CHRIS BROKAW. "Puritan" (2021)
Empezar con ese himno de indie rock decadente que es el tema que titula el cd, es toda una muestra de lo que vamos a encontrar en "Puritan": guitarras, drama, tensión, melodía.... Vamos, una maravilla. "Depending" suena envolvente y cautivadora, rizos en las guitarras, tomas al asalto de tu viejo corazón de seguidor de la distorsión. Ecos como no a Sonic Youth, cuando estos se volvían melancólicos.
Tranquilidad que rezuma ese vals del oeste que es "I'm the only one for you" y que da paso a ese petardazo emocional que es "The bragging rights", con su excompañera en Come, Thalia Zedek agitando la coctelera de los dramas que tanto nos conmueven.
"I can't sleep" es un himno que no dura más que dos minutos y "The heart of human trafficking" por contra la más larga de todo "Puritan", es una perla en un océano electrificado. "Periscope kids" tira de himno indie rock para escuchar la más burra de todo el disco, "Report to an academy".
Para terminar, "The night has no eyes", una versión de Karl Hendricks, de nuevo con Zedek comandando la rabia contenida. "Puritan", en lo más alto de la discografía de Brokaw. Un disco que no hay que pasar por alto.
domingo, 20 de marzo de 2022
BLACK COUNTRY, NEW ROAD. "Ants from up there" (2022)
Escuchando la inicial "Intro", parece que estemos en una continuación de ese gran disco que fue "For the first time", donde se dio pistoletazo a la carrera de una de las bandas más importantes del panorama actual. Pero no, "Ants from up there" es otra cosa.
Y por muchos motivos. La marcha de su cantante y líder Isaac Wood, antes del inicio de la gira para presentar el disco, por grandes ataques emocionales al no poder compaginar su vida personal con toda la presión nacida por esa explosión que supuso su primer trabajo, nos sirve de indicador de la importancia de este "Ants from up there", más directo y efectivo que su predecesor.
Épica de la alegría. Eso es el sentir que produce cuando te topas con "Chaos space marine" donde casi se parecen a The Divine Comedy, y ese pedazo de postal del desgarro que es "Concorde", con esos vientos en plan soul que llenan el aire de volutas apaciguadoras.
De momento, es el lp del año para que el escribe. Han dejado de lado la gravedad para volar entre cielos de rumores diversos, creando bellezas tan singulares como "Bread song", una letanía triste que te tienta con su suave lírica o himnos para tararear mientras las mariposas que imaginan te dejan como regalo en el papel blanco de tu vida efímeros colores para briznar tus deseos ("Good will hunting").
Hermosura. Caligrafía osada. Sonidos de esos que se te quedan largo tiempo una vez los has escuchado, como "Haldern" y esa potencia minimalista en los instrumentos, rutilantes y vigorosos en la creación de una lava musical que crece y crece, que te mece y te adormece. Definitivamente, lo de estos chicos es para aplaudir.
El saxo como protagonista absoluto de "Mark's theme" en un vals de sobremesa, o el piano que teje una armadura de sensibilidad en "The place where he inserted the blade" en el comienzo, para que al poco la sinfonía de toda la banda haga resonar esa intensidad que provocan con tanto éxito.
Y para el final, el postre, con las dos mejores piezas, "Snow globes" y "Basketball shoes", las mas largas, las que se nota más esa capacidad que tienen BCNR de llegarnos tan adentro, de sumergirnos en una burbuja de efecto apaciguador. Sobresaliente.
No sé que caminos tomaran, si la marcha de su cantante será causa de una ruptura total o simplemente un parón (de momento han anulado todos los conciertos) en una carrera corta pero prodigiosa. Ojala les de por seguir haciendo de la Música, algo en mayúsculas.
jueves, 17 de marzo de 2022
THINKING FELLERS UNION LOCAL 242. "I hope it lands" (1996)
Lo que siempre me entusiasmó de esta banda de California, fue su tratamiento tan particular de la melodía, sus inclinaciones a la experimentación, en una época, los 90, donde todo lo que bullía era para que le prestases atención.
El indie rock de los Thinking se acercaba al noise como esa maravilla que nos encontramos en la segunda canción del disco, "Lamb's Lullaby", o ejercían de creadores de pequeños extractos de ruido siempre apaciguador ("Poem").
Formaron junto a otros combos como Th'Faith Healers o Polvo, la variante más inquieta y transgresora dentro de una época repleta de sitios donde pararse para degustar brillanteces para todos inolvidables. Los Fellers se acercaban al pop como una especie de Stereolab enjaulados en un manicomio ("Empty cup"),o incrustando roturas rítmicas aquí y allí, (la que titula el cd y "Cornad adrift toward mars" es una buena muestra de ello).
De locos bizarros es "Lizard's dream", y "Eigin miller" podría estar en cualquier recopilación de esa que hacemos para no olvidar las cosas buenas que oímos. TFUL282 eran muy buenos, sus siete discos no tienen desperdicio alguno, todos ellos son recomendables, discos a tener. Fueron valientes por querer ir siempre un paso más allá.
"Brains" es oscura y fantasmal y "Triple X", la más arriesgada de todo el lote, donde descargan su esquizofrenia en una bárbara agitación de distorsiones rotas. TFUL282, un grupo inolvidable que nunca viene mal sacarle del olvido.






