jueves, 15 de noviembre de 2018

GODFLESH. "Messiah" (2003)


Bajo el nombre de "Messiah" los jefes del rock industrial más irreverente y heterodoxo sacaron en 1994 un ep de cuatro canciones que en 2003, se acompañó de un remix de las mismas canciones en su versión dub, abstracta, vamos, como otras canciones con matices diferentes.

Mi banda favorita industrial siempre tuvo la inquietud como baza fundamental, el ir un poco más alla del ruido extremo. Así que la canción que titula el proyecto es una andanada de flemas y melodías, de guitarras y ponzoñas envenenadas pero con aproximación al himno y la épica.

Es en "Wilderness of mirrors", donde hallamos lo que tanto le gusta a Broderick. Una base eléctrónica sirve como condimiento para llamar al combate, para pintar apocalipsis de colores ambiguos, con hierros siderales, con muestras de dolor. Como "Sungod" y su larga y bestial exclamación oscura entre chirriante tecnología del fin de mundo.

Se acaba la primera parte de "Messiah" con "Scapegoat" donde la caja de ritmo cobra protagonismo mientras Justin sigue escalando su guitarra visceral y G.C.Green deambula errante con su bajo del averno.

Las versiones de esos mismos temas con igual de amenazantes, tienen igual de ácido, de veneno; "Messiah dub", tranquila de mentira,  "Wilderness of mirrors dub", música para un club de espectros, "Sungod",  rallante, demoniaca, repetitiva y los ocho minutos de "Scapegoat dub"  pura catarsis para bailar muerdago.

Godflesh, siempre una baza segura, siempre una carta marcada con provocación. Cuando las ruinas no tienen solución, cuando todo es desesperanza, cuando las campanas no dejan de doblar al escuchar el eco de la perdición.....


martes, 13 de noviembre de 2018

DOCTOR DIVAGO. "Complejo alquería frailes 13" (2018)


Más de 25 años que lleva la banda de Manuel  Bertrán y sus compinches regalándonos algo que en estos tiempos que corren brilla por su ausencia: autenticidad. Porque la música de Doctor Divago, sus letras, su propuesta es singular, inequivoca, lejos de ismos y de independencias de esas que a final se quedan en nada.

"Complejo Alquería Frailes, 13" (dirección del estudio donde ensayan desde tiempos a) es otro monumental resumen de canciones de esas para no parar de escuchar. Desde que suena "Aún queda vino" y su mensaje de paroxismo vital, pasando por "El gemelo malvado" donde el grupo valenciano se inclina por una psicodelia extraña, vas comprobando que el disco tiene alto aroma de adicción.

Y es que nuestros Dr.Feelgood del litoral, son grandes constructores de canciones. "Al cuarto día" es para tararear tintineando palabras y en "Engañame" hacen algo así como una especie de country nervioso y animado. Mi preferida es "El viaje largo", una historia de esas que te mecen, una aventura entre colegas, un viaje largo de aventura y susurros.

"El humor" es otro himno de esos repleto de fogosidad y como es habitual buenas letras para llevarte a los dientes del sentir. Las más borrica del lote es "Sonámbulo", electricidad, armónica sideral, pasión desaforada, lujo para el oyente de parte de una banda que está en plena forma,

Luego nos perdemos en el laberínto de "Todos los cielos son la misma vida". mística que atrae, campanas de nubes, rock por todo lo alto. En "Mi querido amigo", no puedo más que recordar a Los Enemigos y el final pugilístico de "El tercer hombre en el ring", sirve como potente epílogo de este enorme conjunto de canciones.

Mucho tiempo a los lomos de los años, Doctor Divago nos siguen medicando, no ofrecen placebos ni saturación de analgésicos. Lo suyo es un fuerte tratamiento de shock, la radiografía fertil de las cosas bien hechas.


domingo, 11 de noviembre de 2018

THE GHOST EASE. "The Ghost ease" (2013)


El trío  femenino de Portland liderado por Jem Marie, tenía las cosas muy claras cuando sacó este demoledor disco homónimo. Lo suyo es seguir por el mismo camino que en su día The Breeders y Throwing Muses transitaron.

No hay más que escuchar la electricidad efervescente de "Luke" para contagiarte de este tumultuo de feedback y furia nunca contenida. "Supermoon (in scorpio), con su dulzor amargo, con su epopeya de ritmos cambiantes, continua poniendo migas para que sigamos recordando lo fértil que fue la producción de los 90, para que tantas bandas siguieran el legado de sonidos de aquella época.

"Dreamy won" es caligrafía inanimada, terciopelo de luto que da paso a "Canine", otra dentellada que empieza lenta, pero que se despierta en un crujido, en un sopor de susto y arenga. Lo de The Ghost Ease es creíble. Parten de los básico, pero consiguen hasta traer a Neil Young en composiciones como "Venus sagius".

En "Truce" juegan con la voz en un entramado de furia sin remilgos y "XV" es otra joya de esas que guardan en un arcón de tesoros y aguinaldos de ruido. Para terminar, "Brux", otra estocada de esas que te pide subir el volumen y gozar.

Lo último que supimos de ellas fue la edición en 2016 del directo "Live from the Banana Stand" donde llevan al escenario todo el frenesí latente de sus temas. Una banda pues a recuperar.



jueves, 8 de noviembre de 2018

UNSANE. "Visqueen" (2007)


El sexto disco de la banda con portadas más sangrientas, grabado en el sello de Mike Patton, Ipecac, es la consecuencia real del avance del tiempo. Atrás quedan las burradas de sus primeros discos. Ahora, el sonido de estos brutos suena contenido pero igual de fiero, contaminado de la misma rabia que antes, pero con surcos y abruptos merodeando desde riffs rugosos y himnos de acero ("Against the grain").

Pese a las críticas de sus accérimos seguidores, no hay nada malo que decir cuando suenan burradas como "Last man standing" o la fiera "This stop at the river", con armónica pendenciera incluida. No, Unsane no se han domesticado como le paso a Helmet.

Chris Spencer sigue dando miedo con su voz, y la banda se atreve hasta en canciones como "Only Pain"  a bajar su tensión sobrehumana para construir algo parecido a la melodía. ¿Es criticable este cambio de orientación? Para mi, es necesario si no se quiere caer en la reiteración.

Oyendo el metal aserrado de "No one" o los medios tiempos de "Windshield" es imposible no claudicar ante estos bestias. Vale, no estamos en el año 1994 cuando editaron el sublime "Total destruction", pero el disco contiene suficientes argumentos para el disfrute desde lo bruto ("Line on the wall").

El grupo es compacto y marcial en "Disdain" y acaba este viaje a los Hades con los ocho minutos casi industriales de "East Brodway". A quien se perdiese su último largo del año pasado "Sterilize", les recomiendo un buen paseo por sus ondas percutivas. Mientras, "Visqueen", sigue martilleando sobre mi cabeza, trotando y no dejándome dormir. Como debe de ser.



martes, 6 de noviembre de 2018

LOW. "Double negative" (2018)


Tenemos Low para rato. Mimi Parker, Alan Sparhawk y Steven Garrington han sabido dar una vuelta de tuerca a su sonido. y nos han regalado el artefacto más valiente, oscuro y extremo  de su larga carrera. Vale con ponerte "Quorum" y ese muro de ruido para saber que en "Double negative" encontraremos nuevas pistas para el slowcore del siglo XXI.

Los temas del disco te piden una escucha paciente, un sillón y el sol entrando por la ventana. Es la ocasión perfecta para oír a Mimi en "Fly" llevarnos hacia la extenuación en medio de una base mínima electrónica. Y es que el trabajo en la producción de Bj Burton ha abierto nuevas compuertas para esgrimir excusas y seguir extasiados con el sonido de Low.

En "Tempest" la voz está codificada, se mece en un torbellino de filigranas espectrales, mientras sigue subiendo la temperatura, mientras sube la presión, el eco de los fantasmas del ayer y del futuro. Es entonces cuando te chocas de frente con "Always up", suave, cariñosa, una porción de lírica estrangulada por los arcenes de la desmemoria.

En "Always trying to work it out" es Alan quien lleva el timón vocal, acompañada por la sirena Parker, varados ambos en un sitio donde todo es posible. Les ha sentado bien a Low este cambio. Todo suena igual que triste que antes, pero el lenguaje empleado es otro.

"The son, the sun", es una sinfonía de temblores tecnológicos y "Dancing and fire" parece que se va a romper a cada segundo que pasa. Pulcra, efectiva, fantasmal, cruda y hermosa como solo saben hacer Low. Oyes "Poor sucker" y caes hechizado por esa conjunción perfecta de efectos sonoros y catarsis contenida.

Para terminar este nuevo y valiente paso de Low, "Rome (always in the dark", romanticismo malsano, y la espeluznante "Disarray". Ahora que el frío aprieta, que las nubes guerrean, nada como pulsar el play dejarte llevar por este coloquio de suspiros y estridencias.


domingo, 4 de noviembre de 2018

SIGUR ROS. "Hvarf-Heim" (2007)


Los islandeses cuando sacaron este doble trabajo allá por el lejano 2007, nos dejaron la mar de satisfechos a todos sus seguidores. Por una parte, cinco canciones en estudio de temas inéditos (Hvarf)  acompañados por otras composiciones ya conocidas, en acústico y directo (Heim).

Total que para llevarnos a climas donde lo blanco perdura, donde los sentimiento se erizan, donde los crescendos te hacen escuchar al corazón ("Hijómalind"). También la inicial "Salka" es todo una bienvenida a este concierto de noches eternas, de luces que nunca se apagan de arrullos insondables.

Jonsi y sus colegas siempre supieron como ponernos la piel de gallina, como ofrecernos recogimiento con afilados reflexiones donde la electricidad componía mantos de lisergia, post rock de ese que toca a arrebato, a sedición ("I Gaer"). Los nueves minutos de "Von", son de una sutileza extrema. Una sinfonía clásica de copos de nieves cayendo y cayendo sobre la tierra, despidiendo olas de sonidos que te llegan y te adormecen.

Acaban la primera parte de este viaje con "Háfsol" otra soflama de luciérnagas al albur de la noche, de luminarias líricas que producen vientos de feedback y catarsis. Los temas conocidos empiezan con "Samskeyti" con el piano llevándonos de la mano, liándonos en una madeja de sopor encantado, de lujo de mejillas ruborizadas. Enigmáticos como siempre, en "Starálful" una de sus canciones más reconocibles, te hacen recordar como empezó todo con ese imprescindible "Agaestis byrjun".

En "Vaka" te dejan sin posibilidades de respuesta, lleno de suspiros y luces intermitentes y "Heysatan" redobla más aun la sensación de que Sigur Ros nunca nos ha fallado. Que lo suyo es creíble, que mola, que su ternura te llega, que lo insondable de sus temas sirve tanto para experimentar calma, como para evaporarte entre silencios.

Para terminar otra reinterpretación de  "Von", y cierre de las portezuelas de un Olimpo de hielo y temperaturas ardientes, de soliloquios envasados al vacío o tirados al mar en una botella de mil olvidos. Sigur Ros, el poder del frío, la luz que siempre nos quemará.



jueves, 1 de noviembre de 2018

FABULOSO COMBO ESPECTRO. "La herencia de los caracteres adquiridos" (2014)


Si ya nos sentimos cautivados con el disco homónimo que sacaron en el año 2011, qué decir de este "La herencia de los caracteres adquiridos". Las palabras se quedan cortas ante tal experimento que es lo más cercano que se ha hecho por estos lares a la no wave (con permiso claro esta de Mar Otra Vez).

Todo el disco es arrebato y punk de ese que no se amilana ante la comodidad. "Crisis" es un aviso, el preámbulo de lo que nos espera en este arriesgado viaje donde nada es premeditado, donde todo te cautiva y te engancha. "Cría cuervos" es un cajón desastre de ruido y de asonancias verbales, de suspiros que transpiran amenazas, de gritos que recuerdan porque no a 713avo amor y a Corcobado cuando era peligroso.

Fabuloso Combo Espectro consiguieron con este disco hacer algo importante, música de esa que por aquí parece que a muchos les da miedo hacer. "Nouveaux riches" arremete contra el poder de los que tienen y arrinconan a los que las pasan putas. Todo a su manera, con guitarras que no suenan a nada, con electricidad y armamento vocal de ese que provoca y te arrea.

Cuando las saxos suenan a gritos en "Beber a morro del futuro" ya te tienen convencido de su estridencia especulativa. Underground puro y duro, emparentados con Ginferno y otros malabaristas de lo subterráneo, la banda se enfrenta en "Niños:futuro" a un monólogo loco de esos que no sabes por donde coger, una diatriba continua de ruido y palabras salvajes.

"Estibador" es post punk primitivo, escatológico, demencial, pulsión acelerada, rugido y combate, música inquieta para delinquir paz. La reostia. Luego, en "Sudor africano" vuelven a la no wave más intrincada y soberbia, más calumniosa y espectral. Esto si que se merece la recuperación de las cloacas del tiempo.

Lástima que en 2015 la banda nos dijera adiós, que dejaran de lado su monstruosa capacidad para deformar la música con sus angulosos ritmos reptilianos ("Esquivar el bache/Ancha es Castilla"). Nos queda su fuerza, su elocuencia, su brutalidad, suficiente argumento para tenerlos de cerca cuando parece que no hay cosas nuevas que descubrir.