viernes, 9 de octubre de 2015

MISHIMA. "Set tota la vida" (2007)


Pedazo de disco se sacaron de la manga Mishima en el 2007. La verdad es que llegue tarde a ellos, pero desde que supe que estaba ante una de las formaciones más interesantes del orbe indie, no me he perdido nada suyo.

Solo con el comienzo alegre y vital de "La tarde esclata" lo tienen todos hecho para que les sigas la pista. David Carabén el mago que urde pócimas con su varita estrafalaria se saca conejos de su sombrero como y cuando quiere. "Aguéev" es intensa y desbordadora, y "Neix el món dintre l'ull" es poesia hablada, narrada, mientras el grupo se mira el espejo buscando ruiseñores.

Mishima es un harakiri de rosas, una esbelta estatua de fuente donde mana a destajo posibilidades para la emoción. "La forma d'un sentit" es un maravilloso himno; eléctrico, como The New Year, pero a su manera, irradiando fuerza, indie de ese que se escapa entre bramidos.Y es que Mishima son irresistibles. El pop de "Qui n'ha begut" es solemne, cadencioso, colosal.

Se atreven también con un poema de Joan Maragall, en "Els ametllers", nueva ocasión para participar de esta mágica progresión de ideas y sentimientos, camino trazado donde la melancolía se vuelve arena de playa, donde la música nos situa en algún lugar recóndito de la dicha.

El piano de "Un tros de fang" te acurruca y te despierta, y la potente "Llavors tu, simplement" te la podias llevar en la mochila de tus cascos cuando vas a trabajar. "Set tota la vida" es un componente más de una interesante discografía de unos tipos que se han esforzado desde sus inicios en que la emoción perdure.







miércoles, 7 de octubre de 2015

ALBERTO MONTERO. "Puerto principe" (2013)

Que bueno que el sello Bcore acogiera en su seno a Alberto Montero. Acostumbrados a las hecatombes nucleares del sello barcelonés, la inclusión entre sus filas de este "Puerto Príncipe" y de este monumental artista, es todo un activo.

El tercer disco de Alberto Montero, que comienza con la canción que titula el cd, es todo un batiburrillo de folk progresivo, de sonidos de los setenta, de psicodelia galopante. Vientos, ir y venir, coros en seis minutos de esparcimiento.

El valenciano me gusta. Hasta creo sentir un palpito a Vainica Doble cuando la candidez de "Noche de verano" viene para que sintamos añoranza de lo perdido. Un tobogán de cromatismo, de rutilantes amalgamas de influencias que no se pierden en volubles serenatas sin mas. "Para nada" y su piano misterioro da la voz a "Hoy ayer", casi indie, viento y melodia perfecta, un hit para tararear viñas, un gesto al aire soberbio, con una solvente banda detrás, para dar más empaque al asunto.

No puedo de dejar de mirar atras cuando oigo este disco. No casa en esta época donde todo es querer innovar y olvidar el pasado. Alberto Montero es un juglar que reparte sus enseñanzas en castillos de aires, en veleros de ultramar, como cuando en "Manada de árboles" te da por cerrar los ojos y pensar en el medievo.

"El juego del olvido" es una serenata tranquila, es un puzzle de lianas y letanías fértiles, hogazas de luz incandescentes, motivos para la alegría, festejo y acurrumacos para un mal día. Si, la verdad es que no hay nada como un paseo por las trincheras de la levedad.

Otra as en la baraja es "El indeciso" camino de citaras ondeantes, perfúmenes al albur de los designios del tiempo. Atemporal pues Alberto Montero, y este "Puerto príncipe", música sin edad.


lunes, 5 de octubre de 2015

ALGIERS. "Algiers" (2015)


Gospel post punk. Ahi queda eso. Desde que suena "Remains", te das cuenta de que esto es distinto a todo lo que escuchamos. Si estabas esperando una banda que se saliese del tiesto, que abrazase la heterodoxia en una mixtura desbocadora, tu grupo sera Algiers.

El disco me llegó hace unos días, y la verdad es que no paro de ponerlo. Gospel y cavernas, grutas y sombras, con voces que gritan desesperación y venganza, ("And when you fall"). Franklyn James Fisher, es la vozarrona que rompe cielos, criticando la esclavitud, rompiendo las cadenas, trayéndonos la vida de los miles y miles de seres humanos que vivieron y murieron con un bozal en el cuello y la palabra.

Me pongo "Blood" con ese coro que vomita angeles, cantantes bajo el cipres, que de repente se ven acompañados por el sonido del estruendo de una guitarra, que parece la trompeta de Jericó. Post punk en reuniones dominicales con ostias venenosas, manos al cielo, ojos cerrados, apocalipsis de rugido y hielo.

Algiers ha construido uno de los discos más hermosos del año. Contra la globalización y el dislate de unos tiempos crueles contra el más debil, Algiers alzan su hacha vocal para abrir conciencias, para robar cielos. "Old girl" es puro post punk, extremo, voraz, devorador, ensañándose con la calma, con latidos del primero Nick Cave.

También tienen tiempo para confeccionar suculentas piezas de electro ochentero como "Irony. Utillity. Pretex", gravitaciones perfecta para mover los pies. "But she was not flying" es soul industrial, como toparte de repente con unos The The de negro riguroso, detrozando espejos con el latir de la voz, vomitorio de sedación y pus.

Joder, pedazo de banda. Oigo la fantasmal "Games", lenta y febril, arena en los bolsillos, mientras la luz se atenua y las velas tiemblan ante la emoción por haber avistado el espectro de Nina Simone. Sin palabras que se queda uno. "In Parallax" es otro trallazo para no quepa duda que estamos ante algo muy grande. No perderles de vista.


viernes, 2 de octubre de 2015

16 HORSEPOWER. "Sackcloth-N-Ashes" (1996)


Fue hace muchos años cuando recibí como regalo de cumpleaños "Folkclore" (2002), mi primera aproximación a una banda que desde las primeras canciones me llegó a fondo. Sobretodo por su propuesta de aunar el country con la oscuridad, tenebrosos y ardientes, capacitados para hacernos atrapar con mandolinas de calaveras y ritmos angustiosos.

Dave Eugene Edwards, es el culpable de traernos el apocalipsis, nieto de un predicador y acostumbrado al lenguaje de las serpientes, con 16 horsepower, tuvo la oprotunidad de hablar de redención y castigo, mientras golpeaba con su voz conciencias. "Black soul choir", para que aun no los ha escuchado todavía, es una buena manera de empezar a meterte en esta biblia negra que eran 16 horsepower.

Este disco fue el primero de los seis que sacaron, amparado bajo la mirada en la sombra de Gordon Cano, de Violent Femmes, y en el se sustenta toda una estructura que milita en lo salvaje, en la tradicción, en los esputos como "Haw" fieros desde la cochambre.Cercano a Nick Cave en la faceta de litigante de la fe, el country gotico tuvo en 16 horsepower a su maximo exponente.

"Black Bush", es otro exponente de esta oración a base proclamas incendarias, donde el calor de la levedad se angosta en la carne del pecado. En "Heel on the shovel" cabalgan a lomos del fuego, midiendo su fuerza con el folk y "American Wheeze" es un minimal combate donde celebras las embestidas acústicas con las proezas estilísticas de este banda de forajidos.

16 horsepower, una agreste amenaza, una contienda sin fin, un osario en el camino, la voz de la devastación mientras el calor achicharra conciencias.....



miércoles, 30 de septiembre de 2015

AVISHAI COHEN TRIO. "From darkness" (2015)


Este contrabajista israelí es la leche. Mi primera incursión en su manera tan emocionante de tratar el jazz, me ha dejado con un buen sabor. Desde que el piano en la inicial "Beyond" toca a arrebato para que después la banda se tome en serio esto de dejarnos sin aliento, no te queda más remedio que seguir el hilo de Ariadna de este "From darkness".

Junto al pianista Nitai Hershkovits y el batería Daniel Dor, Cohen nos muestra su maestria, su incansable busqueda. Me encanta la potente "Abie" con ese ritmo endiablado que te mece y te escuece, con las manos de Cohen haciendo de batuta sobre la banda.

Estos virtuosos conjugan a la perfección sus instrumentos para que escalemos canción a canción esta cima de rayos pertubadores que nos motiva y nos desgarra. "Halelyah", es casi música clásica, atemporal, que milita en un mar de sensaciones. Pura alergía para sobrevivir en tiempos de sedación.

"Ballad for an unborn" es una serena inmersión en un parque de matices punzantes, donde los verdes duelen, donde las teclas del piano se afinan con la sensación de levedad; marchitarse no es morir, es pasar a otro estado, dejarse llevar por el viento hacia la nada. Y cuando Cohen se emplea a fondo con el bajo eléctrico en la canción que da titulo al cd, con sus filigranas y sus zigzag, para a continuación meternos en una espiral de ritmos casi latinos, no te queda más que levantarte de la silla y aplaudir lo que estas oyendo.

Y sigue el clasicismo en "Almah sleeping" donde parece que cada nota se suspende en el aire en una emotiva dispersión de que rompen cielos. A gozar pues de este envolvente regalo para este otoño naciente.


lunes, 28 de septiembre de 2015

URSULA. "Mejor seguir al silencio" (2009)


El cuarto disco del grupo comandado por David Cordero, fue el mas redondo. La barca que espera anclada en ese fondo azul que daña los ojos, parece invitarnos a subirnos en ella, para transitar por caminos donde la soledad se clava la espina del deseo.

Empezaron siendo unos paladines del slowcore,("La banda sonora de mi funeral") Codeine en voz baja, para acabar afincados en algún recondito lugar más cerca de Hood, con sus juegos electrónicos pero sin dejar por ello de llorar. "Puedo y no quiero" se toma en serio el percance de seguir cantando entre sombras, enfurruñándo los cielos, con David acompañado por un paisaje donde recrearse a gusto mientras gotea ansia por vivir.

"Mejor seguir al silencio" es un disco de ocho canciones donde solo en 3 de ellas encontramos la voz. "Fuerza mayor" es la mejor representación de esta nueva sinfonía, donde lo que menos importa son las letras, y más la sensación de buscar mediante la evocación abstracta, siluetas donde definir los parametros de la tristeza.

"Maravilloso miedo" vale para un fin de noes. Para conjugar verbos absurdos, para llevar tu mal a las manos de un beso. "La minoria silenciosa" es electrónica contenida, páramos de angustia existencial mientras al rato en "Desviaciones morales", David sigue con su perorata de ensimismamiento total.

Silencio. El silencio encapsulado en pastillas de mejoría interna, luces y sombras para fabricar espacios donde merodear caprichos. La luna embaucadora, el agua en calma, las estrellas ignorantes de esa balanza que divide el todo en dos partes: la vida y la muerte.

Para acabar este tránsito, "De perdidos al río" y "A la mañana siguiente", ponen el punto final con su encantamiento singular, con su mapa sugerente de veleidades absolutas. Buen viaje para los sueños.


sábado, 26 de septiembre de 2015

WINDSOR FOR THE DERBY. "Against love" (2010)


Windsor for the Derby siempre fueron uno de los secretos mejor guardados del sello Secretly Canadian. Los de Tampa siempre supieron conjugar de una manera colosal la experimentación, con tratados paisajísticos rodeados de color y pop.

"After love" es una muestra de ellos. Como Yo la tengo urgando en el agujero negro de los sentimientos, catarsis programada, filigranas y rubor. Este cuarto disco es quizás lo más logrado de su carrera, y entre sus surcos encontramos cadencias para soñar entre teclados y guitarras noctámbulas, ("Queen of the sun"), folk duermevela con pop de teciopelo (""Our love's a calamity") y psicodélicos enjambres de feedback, "Autumn song".

La maestría de Windsors for the Derby es la perfecta conjugación que hacen de sus inclemencias musicales. Puro calambre, puro estruendo a veces sofocado a veces saltando entre oleadas de siseos acariciadores.

"Moon shadows es pura experiencia sensorial. Aquí se vuelven rudos, extraños, vagando entre fantasmales sombras inquisitivas. Pero cuando mas me gustan es cuando se ponen tiernos, cuando casan folk con planeadores ecos apaciguadores como lo hacen en "Dull Knives".

Windsor for the Derby parten la manzana de los tesoros del ayer, especulan con gas y éter, y nos regalan espacios expansivos de conciencia ("Hips"). Una banda que hará las delicias de los que disfrutan de Yo la Tengo y las bandas de las primeras hornadas de post rock.