Vamos con unos clásicos injustamente olvidados. Con unos tipos provenientes de York, inspiradores del movimiento redskins, liderados por gente que sabia a quien habia que dirigir sus letras despiadadas contra el poder burgues, contra el orden establecido.
Chris Dean, Martin Hewes, y Nick King, militantes de extrema izquierda, formaron The Redskins a principios de los 80, para mediante el soul, el punk, y el rock, combatir al capital con panfletos idealistas que pardiez, son la bomba, y que más tarde Fermin Muguruza (Kortatu), seria el encargardo de publicitar por estos lares.
"Neither Washington Nor Moscow" esto toda una festiva y elegante bacanal de revolución alejada del punk ortodoxo en lo musical, aunque lleve implicita toda la rabia del movimiento, aqui traducida hábilmente a otros registros estilísticos.
"The power is yours" es puro soul, saxo afilado, candor para que los adoquines sobrevuelen las cabezas de los enemigos. "Kick over the statues" es como una version dislocada y punk de The Smiths y "Go get organised" oscura y temblona te llevara sin más a sacar del armario tu antigua estrella roja para que la rebelión vuelva a tomar las calles.
Los antes mencionados Kortatu hicieron una version de "It can be done" que no les salió nada mal. Y es que "Neither Washington...." es una batidora explosiva en la que todo cabe. Desde registros casi ska como "Keep on kepping on" hasta los pogos rockabillys de "Hold on".
Todo vale en este cañero lp que tiene de todo. Me gusta el soul de "Turnin loose", y la peligrosa y bailona "Let's make it work" o como ir a la disco con un coctel molotov de ritmo para que la lucha siempre continue.
Grandes pues estos rebeldes con causa, que nos hicieron ver que no todos los cabezas rapadas eran carne de paredón. "Neither" es catarsis para tus caderas con soflamas de insurección. Buenas canciones para estos tiempos que nos hacen tanto temblar.
Distorsión, abrazos, pianos, guitarras, tormentas, silencios, adiós, tranquilidad, vahos, ruidos, electricidad, sueños......MÚSICA
miércoles, 16 de noviembre de 2011
lunes, 14 de noviembre de 2011
BON IVER. "Bon Iver" (2011)
Con bastante recelo me he dispuesto a escrutar este disco. Estaba algo mosqueado por las excesivas alabanzas lanzadas por todos los mass media indie. Ya sabemos que muchas veces, estos medios se pasan de frenada para querer vendernos lo invendible. Son modas pasajeras que algun genio del marketing elabora para que tragemos con todo.
Pues bien, me alegro de que Bon Iver no este en el grupo de los que menciono en el parrafo anterior. Y sin necesidad de ruborizar a nadie, creo que estamos ante uno de los mejores discos de folk-pop de 2011. Lento, meditabundo, con poso que se queda, elaborado con suavidad para que penetre hasta el fondo.
Justin Vernon es Bon Iver, como Bon Iver es Justin Vernon. Quizás quien empiece con el pertadazo de "Perth" y se pare aqui, piense que al joven Vernon le gusta los tiempos cercanos al post-rock, la épica que empieza meditabunda y termina con ardores de guitarras, incontinencia rock melancólica, humo a lo Buckley, mientras la electricidad se emociona con los vientos.
Ahi comienza y terminan los exabruptos. "Minnesota, VI" es un lucero en el cielo, delicada amalgama de pop que parpadea, de folk en un bosque de arpas disonantes. En "Holocene" el chorro de voz de Justin nos embarga, nos encandila, nos pone de pie.
Y que me cuentas de la radiante "Towers", esperanzadora, cargada de luz, como la portada del cd, para irte al monte y perderte hasta el fin, Genial. Escucho "Michicant" y percibo que Bon Iver no tiene nada que envidiar al Anthony y los Johnsons.
No se porque y sin que sirva de referente musical, ya que el estilo no es el mismo, hay algo en toda esta escucha del disco, que me hace recordar a los geniales y añorados The Blue Nile. Quizás es la forma fascinante de musitar la fragilidad con elementos para todos conocidos. "Hinnom TX" es una muestra de ello.
Y si quieres perderte con algun señuelo ochentero, entra en "Calgary", y me cuentas si no te trae a la cabeza una forma de componer perdida ya en los albores de los tiempos.
Ahora que se acaba el año, posiciono pues a Bon Iver como de lo mejor oido en esta ya cercana epifania. Para rosearte con rocio acústico repleto de levedad.
viernes, 11 de noviembre de 2011
OLIVIA RUIZ. "Miss meteores" (2009)
Buscando en la biografia de esta poliglota chanteuse gala, me encuentro con un detalle que me hizo ponerme en guardia inmediatamente, la Olivia, ganó un concurso-bazofia del estilo Operación Triunfo en su pais natal. Horror,¿que hago? ¿Tiro por el WC el cd o le doy una oportunidad?
Segui investigando, y me tranquilizó saber que para este "Miss meteores" se rodeo de gente tan dispar como el rapero Buck 65, los indies Noisettes o los extraños Drifter Karen. Bueno, pues vamos a dar una oportunidad pues a la Ruiz, me dije, y me dispuse a entrar en esta telaraña de nouveau chanson insolente y potable.
Nada comenzar un single pop barroco y delicioso, "Elle Panique". Vaya la cosa no empieza mal. En "Les Crépes aux champignons" se nos muestra cabaretera pero sin importarla la introducción de pequeñas gotas eléctricas que la verdad, molan.
Cambia al ingles en "Spit the devil", y le sale un bufonesco vodevil gracioso y pegadizo mas tambien violento y obstinado. Se nos pone dura casi punk, con la bestia "Mon petit á petit" donde descarga bien la chica, mostrando que se mueve bien los terrenos que pisa en "Miss meteores".
La chanson como tal con espinas que no pinchan, aparece en piezas como "Le saule pleureur",contenida y bella. Y como no, tambien la Ruiz se atreve con el castellano con la enigmatica "Quédate".
Bueno, pues parece que no he hecho mal en no tirar de la cadena cuando mis primera voluntad fue acudir al urinario a triturar algo que parecia artrosico. "Miss meteores" cumple su función de pop abierto, de chanson vitaminada, de rock sin pretensiones de una cantante que deberemos seguir. Quizas que su pareja sea el lider de los otrora bestias Dyonisos halla ayudado a la dama a sacudirse de su biografia la enorme espina de chica triunfo. A probar pues y me contais.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
THE BAD PLUS. "For all i care" (2008)
Vale, quizás la ultima etapa de estos geniecillos que han acercado el jazz a los oidos menos expertos, no tiene nada que ver con los pelotazos que supusieron la aparición de "These are the vistas" (2003) o el indispensable "Give". Bueno, eso es una cosa, y la otra son las pésimas criticas recibidas para un disco de versiones que ya quisieran muchos.
La banda liderada por el pianista Ethan Iverson se merece algo más, y este "For all i care", es un ejemplo de como se pueden tratar las canciones del mundo pop y rock, desde un jazz que gracil, sincero, amable, para todos los gustos, pero sin perder calidez ni pegada.
He escuchado la recreación que hacen del "Lithium" de Nirvana, con la voz de Wendy Lewis, entre abanicos de pianos, recuperando toda la fuerza del original desde unas coordenadas bien distintas, pero totalmente disfrutables desde todos los puntos de vista. La leche. Luego van, y se atreven con uno de los mejores temas de Pink Floyd, "Comfortably numb", donde parece que Waters ha contratado a los de Minnesota para poner voz y musica al desasosiego del original.
El free con pinceladas naif y a su manera aparece en "Metal", de Gyorgi Ligeti, que da paso a la mejor del disco, "Radio cure", de Wilco, con la dulce voz de Wendy, convirtiendo la original en un standard triste, desolador, para entumecer el alma con pequeñas gotas de bourbon del querer. Genial.
Luego van, y empiezan a trotar con "Long distante runaround" de ni más ni menos Yes. Y es que The Bad Plus no se cortan. ¿Quién se atreveria a versionear a The Bee Gees, ("How deep is your love") y sin salirse demasiado del tiesto, cambiar la ñoñez de la primitiva canción por un toque de arrebato lento para bailar con tu parienta?
Total pues "For all i care". Para no perderse tambien los covers de The Flaming Lips ("Feeling Yourself desintigrate") y Stravisnki ("Variation d'apolo) broches de oro para un encantador conjunto de hits para llevar en tus reproductor de orejas personal.
lunes, 7 de noviembre de 2011
BELONG. "Common era" (2011)
Con solo visualizar la portada de este duo de New Orleans, nos podemos hacer una idea de lo que este artefacto llamado "Common era" contiene. Cristales rotos, blancos y negros fundidos en alarma, guitarras saturadas, shoegazing en estado puro y con enorme salud.
Los seguidores de My Bloody Valentine, podemos estar contentos. La escucha del pelotazo sonico que es "Come see" me ha dejado tan bellamente aturdido, que la verdad el feedback que despiden es para guardarlo en un bote para dispararlo a discreción cuando la calma nos presione.
Dietrich y Jones, de la mano, uncidos por una capacidad asombrosa de construir drones que se retuercen en una magma sonoro que como en "Never came close", se evapora hacia el abismo sin piedad. En "A walk" se relajan algo, envenenándonos con nostalgia con el recuerdo de Cocteau Twins.
Podemos decir que "Common era", es la aproximación más vital que se ha hecho al shoegazing desde hace bastante tiempo. Me gustan las voces en la sombras de "Perfect life", y la catarsis envolvente de "Keep still".
Todo casa en "Common era", todo esta encadenado para que el abismo del ruido sea una percursión que te araña desde un cielo punteado con colores de mares de noise caprichoso. "Different heart", es otra muestra de ello.
Asi que solo nos queda seguir disfrutando de este pedazo de avión supersónico de misterios sónicos, abrasivas metaforas de brio, ágiles notas que se desplazan, te rodean y te hacen reo de este monumental castillo de naipes afilados.
viernes, 4 de noviembre de 2011
THE POLICE. "Regatta de blanc" (1979)
He de reconocer que a los dos primeros lps de The Police, me une sobre todo el recuerdo de unos años donde con poco más de 13 tacos estabamos empezando a descubrir todo lo que hervia en la musica que nos rodeaba.
The Police eran un valor fijo. Desde el tan carismatico "Rosanne" hasta este "Reggatta de blanc" (Reggae blanco), estos chicos y de la mano de Sting, compusieron una serie de hits que ya han pasado por el embudo de la historia, quedando como herencia de un musico, Sting, que lo jodio todo cuando se puso de cantor solitario para llenar espacios en Amazonias virtuales, vendiendo una imagen, anulando el artista que un dia fue.
En "Reggata de blanc", nos hallamos con joyas tan imperecederas como "Message in a bottle", que no se cuantas veces grabamos en aquellas BASF de 90, para regocijo de nuestra adolescencia tan necesitada de sonidos para espantar los fantasmas del crecer. La verdad es que Summers, Copeland y Sting, componian un trio de esos que se las traia.
La que titula el album es todo un tour de force rock, que da paso a la new wave más genuina y radiante de "It's alright for you". Menudos tiempos aquellos. Aun flipo con el reggae a su manera de "Bring on the night" o con la efusiva y radiante "Deathwish".
Y no me rasgo las vestiduras al ponerme "Walking on the moon". No, no me importa que halla sido radiada y radiada mil veces por los circuitos más comerciales de las radios que todos conocemos. Aqui habia calidad, calidez, ganas de esforzarse por desde el óbito del punk buscar un sitio en los finales de los setenta donde poder descargar bilis.
El vacile de "On any other day" me hace risa y de nuevo los sonidos de reggae de "The bed's too brig without you", acompañados de oscuridades claras como la de "Conctact", hacen de este "Regatta de blanc", el segundo disparo al aire de una carrera que con el tiempo fue perdiendo interes hasta el final de la banda en 1985.
Me lo he pasado pipa pues con la escritura de este articulo y con la necesaria traida desde los arcones perdidos de los discos del ayer de uno de esos grupos que si, pardiez, se merecen que no caigan en el saco de uno más de los 80. The Police fueron importantes e hicieron buenos temas. Luego está la via que llevo su cantante, que como ya he comentado al principio, es harina de otro costal.
"Regatta de blanc": New Wave, delicatessen para desempolvar nuestros viejos vinilos corrompidos por la accion diabolica del hombre del polvo.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
THE LOUNG LIZARDS. "The loung lizards" (1981)
Que dificil que me ha resultado etiquetar este pedazo de torpedo musical, creado por John Lurie y su hermano Evan, contando con la participación entre otros del gran Arto Lindsay. Este disco homónimo, primero de The Loung Lizards, es una coctelera que estoy seguro que el gran Thelonious y Coleman, las disfrutarian, a la vez que toda la jauria de la no wave neoyorkina que tanto bien hizo para el resurgimiento de los verdaderos sonidos undergrounds.
En este primer largo de estos lagartos, el jazz es un frenético combate que rompe espejos, que se crispa, que alardea de swing, que vive en los arrabales donde los enfurecidos saxos se pasan jaco para aguantar la fiesta del sudor de las axilas de la mente. Esa sensación produce la escucha de "Incident of south street". Amenazante, crispante, visceral.
"Harlem nocturne", parece casi un clásico standard. De esos que hemos oido en alguna serie oscura policiaca años 60, 70. "Do the wrong thing", es no wave directa, afilada, demencial. El jazz de "Au contraire Arto" no se sale de los canones, pero tiene el eco de una estampida. Y si escuchas "Ballad", con su mentirosa tranquilidad rodeada de espantos de ruidos free, te llevarás la mano a la fiebre del oir, y dirás, que si, que cualquier tiempo pasado fue mejor.
"Wangling" es una sucesión cardiaca de elementos para festejar la union de unos musicos que decidieron tirar por el camino menos trillado para gusto de lo que nos gusta el riesgo y la aventura. Joder como suena "Demented" con su colosal brio de vientos que te noquea y te descompone con garbo.
Las grabacciones posteriores de The Loung Lizards, tomaron otros derroteros lejanos de este inicio de carrera tan estruendosa. Yo, la verdad, siendo esta la primera vez que me topo con estos envenenados hijos del jazz más frenetico, celebro que temas como "I remember Coney Island", revienten corduras, con sus progresiones tan bien ejecutadas, con su danza punk del subsuelo.
Si, hay muchas maneras de ser un punk, y esta, es la que más valoro porque conlleva anarquia, subversion, ritmos locos, freneticos combates, lucha sin fin. Jazz al fin al cabo libre de paracaidas de unos geniecillos estupendos.
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