jueves, 3 de abril de 2025

BAR ITALIA. "Tracey denim" (2023)


"The twist", el último disco que sacaron, fue lo mejor de 2024 (el disco nació a finales de 2023 pero su impacto fue total en el año siguiente). El trio londinense nos encandiló con su propuesta de shoegazing, de post punk, de indie rock con ínfulas bohemias. 

Este "Tracey denim", su anterior producción, ya contenía todas las bases de lo que luego significó "The twist". Canciones elegiacas, casi himnos, como "Nurse!" o la inicial "Guard", siempre con la voz de Nina Cristante como eje cautivador, que en "Punkt" nos parece adivinar como una especie de Sonic Youth en pleno estado comatoso. 

Temas que raspan y reptan entre sinuosos suspiros como "F.O.B.", reflexiones más tranquilas pero con el mismo poder embaucador como "Missus morality", de esos singles asegurados para tus silencios necesarios, bella y atrapadora. Que buenos que son Bar Italia. Te pones "Yes i have....." y parece que estuviésemos en un garito en los 90. 

"NOCD" es otro de los puntos álgidos de "Tracey denim", envuelto en una bruma que resiste soles y veranos, y que da voz a "Best in show", otra película en cámara lenta de proporciones descomunales. La más explosiva de todo el lote es "Friends" donde conjugan a la perfección toda la fragilidad que poseen con pulsiones más desgarradoras. 

"Maddington" pone el cierre a una obra que nos señaló el camino a seguir de un grupo que ojalá no se demoren mucho en sacar nuevo trabajo. Impresionantes. 



 

martes, 1 de abril de 2025

GUIDED BY VOICES. "Universe room" (2025)

 


Disco número 41 de Guided By Voices. El segundo traabajo que sale este año en Discos Pensados. Está todo dicho. Un grupo que lleva desde los 80 (también hay que decirlo, con sus imperfecciones), con un músico como Robert Pollard, comandando esta guerrilla de indie rock, se merece todo todo tipo de atenciones. 

La idea de Guided By Voices sigue intacta, es imposible moverlos. 17 temas que no superan los tres minutos. Disco donde cabe indie de "I couldn't see the light", los medios tiempos de "Driving time", y también como suele pasar en una producción tan excesiva, canciones a medio hacer como "I will be a monk".

Así son Guided By Voices. Nadie puede cambiarles. Lo suyo siempre se mueve bajo los mismos parámetros sónicos. Lentos aspavientos para llenarte el corazón de flores ("Dawn believes"), distorsiones a mansalva para llenar el cielo de cohetes de indie rock ("Fly religion"). 

No se puede pedir más a Pollard que continué como está, que no pare su producción, que el legado que está dejando no tiene parangón. Te lo pasas bien con cosas tan leves como "Hers purple", para seguir afilando la melodía como si estuviéramos en los 90 con "Independent animal" y "19th man to fly an airplane".

Vaciladas del tipo de "FranCisco", o enjambres guitarreros como "Aluminum stingray girl", todo vale para que se perpetué la enorme dicha de un grupo que haga lo que haga, nos provoca un gran arrebato de nostalgia. Que sigan, que sigan, que no paren. 


domingo, 30 de marzo de 2025

BAILTER SPACE. "Robot world" (1993)

 

"Robot world" fue el cuarto disco de esta banda de Nueva Zelanda, acogidos en el célebre label Flying Nun. Enorme banda que desarrolló en su larga carrera (estuvieron sacando discos hasta 2021, con el interesante "Concrete") un noise rock con guiños siempre a Sonic Youth ("Begin" y la que titula el disco es una buena muestra de ello), con pinceladas de psicodelia, y shoegazing. Vamos, que no se andaban con chiquitas. 

Mis discos favoritos son todos los que sacaron en los 90, donde navegaban a favor de viento, con esa tormenta que inundaba todo en la música independiente. "Morning" es otro himno en toda regla, un pedazo de hit de esos para que no pares de mover los pies, con una melodía que atrapa, con una delicadeza brutal. 

Cuando se dejan de llevar por el caos más imperfecto pierden algo de gracia como nos muestran en "Be on time" o en "Fascination". En "Ore" y "EIP" siguen los influjos de Sonic Youth, con su noise rock aplastante, sin refugio para subterfugios.

"Orbit" vuelve a la senda de los zarpazos de distorsión febril, rematan esta aventura bajo el paraguas de "Robot world" con "Remain", de lo mejor del disco. Bailter Space, otro grupo que subrayamos los nostálgicos de los 90.


jueves, 27 de marzo de 2025

COLD GAWD. "I'll drown on this earth" (2024)

 


Con un grito brutal empieza el que es el segundo disco de este grupo de California, comandado por Matthew Wainwright, donde el shoegazing más ensoñador, se abraza con el post hardcore, siempre con delicadeza, y con múltiples burbujas de distorsión ("Gorgeous").

En "Portland" se muestran también contundentes, pero siempre con ese poso embriagador que tiene el shoegazing para convencernos de vuelos panorámicos a cielos tutelados por la hipnosis del corazón. En "All my life...."  se acercan más al espíritu de Envy, post metal con armamento de sublimes espasmos corrosivos que en "Dunchamp is my lawyer" se fortalecen por su caligrafía de estruendo. 

Estamos antes un disco que asume el riesgo, que sale de zonas de confort del shoegazing, para experimental sonoridades como en "Malibu beach house", que reflejan la contundencia explosiva de un grupo que parece que no se quiere acomodar. 

"Tappan" es una ración de dreampop, dejando de lado la rudeza y la agitación, y el final con "Bird in space" viene a confirmar que si, que Cold Gawd son fiables cuando nos referimos a un grupo de Shoegazing con apuntes diferenciadores. 



martes, 25 de marzo de 2025

BOHREN & DER CLUB OF GORE. "Black earth" (2002)

 


Toda la discografía de los alemanes Bohren & der club of Gore, está jalonada, como vemos en el que fuera su quinto álbum de descripciones oníricas y oscuras de noches en la ciudad, en los bajos fondos del alma, donde es fácil convertir las palabras en peligro, donde perderse es sinónimo de no volver. 

Siempre me encantaron, con su noir jazz, con sus tristeza así de lleno a tu corazón. El disco empieza fuerte con "Midnight black earth", para seguir con la lenta y comatosa "Crimson ways" donde te puedes imaginar escenas de una película de policías sin escrúpulos, con jeringuillas en el corazón, heridas que no cicatrizan que siempre se recordarán con daño. 

Música para escuchar cuando las tormentas no se van, cuando la noche es eterna ("Maximum black"), música que David Lynch bien pudiera haberla echo suya, con el enigma como telón de fondo de una banda sonora de percances y réquiems ("Vigilante crusade"). 

No te pongas "Destroying angels" un día que tu ánimo no sea huerta, mejor esperar que salga el sol, que las sombras desaparezcan. Cuánta belleza. Cuánto enigma. "Grave wisdow" redunda en la misma agitación oscura, pero para nada nos sentimos aburridos de esta proclama de noctambulismo abúlico, de esta serenata cargada de suspiros y risas cortadas. 

"Constant fear" y "Skeletal remains" son dos gemas más de este viaje colosal de pasadizos intrincados, de luces anegan cielos ocultos. Una pasada. 


domingo, 23 de marzo de 2025

FACS. "Wish defense" (2025)

 

De momento para el que escribe, el disco del año. Lo del trio de Chicago es para nota alta. Su sexto trabajo supera a los anteriores, que también eran buenos. Grabado por John Congleton bajo las notas que dejó Steve Albini antes de marcharse, "Wish defense" es un disco oscuro, anguloso, que crepita como llamas siempre sin domesticar. 

El mejor tema, nada más empezar, "Talking haunted",  post punk, con un toque que parece que quiere ser lírico y melódico pero se queda en un himno tenebroso, donde el bajo del recuperado Jonathan Van Herik, marca los tiempos, reflejando el espíritu de un grupo que se ha forjado un estilo y un hueco en la escena independiente. 

"Ordinary voices" es minimal, casi parece nacida a finales de los 70 con ese ritmo de punk funk desangelado que refleja la capacidad de Facs para dejarte sin palabras. El bajo es el estandarte máximo en temazos como el que titula el álbum o "A room", donde la crispación sónica, la angustia que sobrevuela su música no deja prisioneros. 

La producción se nota que se grabó en los estudios de Albini. Suenan como una cuchilla en constante fase de afilado, y todo lo que escuchamos en sus anteriores trabajos aquí sube otro escalafón, en su continuo avance del noise al post punk, sin contemplaciones ni aflojamientos ("Desire path"). 

Me imagino "You future" en directo y solo tengo deseos de que algún día los de Chicago se dejen de caer por aquí, para que gocemos de todo lo que se percibe en este monumental disco. Discazo altamente disfrutable. 


viernes, 21 de marzo de 2025

THE BOO RADLEYS. "Giant steps" (1993)

 


Siempre pensé que el mejor disco de The Boo Radleys fue "Everything's alright forever" (1992), una desmesura brutal. Con el paso del tiempo no tengo más que afirmar que me quedo con "Giant steps", un templo, un puente que une el shoegazing con el britpop, una agenda de muy buenas canciones. 

Martin Carr antes de caer en el descredito con una carrera que fue de mas a menos, ideo desde el comienzo de este disco con la nerviosa "I hang suspended", todo un muestrario donde las guitarras eran protagonistas ("Upon 9th and fairchild"), pero también existían un montón de matices, unas melodías que te envolvían, incursiones de vientos que quedaban genial. 

¿Se puede ser más britpop que "Wish i was skinny"?  Una canción de pegada automática con una melodía que es como un chicle. Pero The Boo Radleys querían más, no se contentaban con seguir la estela del genial "Everything alright forever". Torrente de shoegazing como esa maravillosa "Leaves and sand" con gotas de calma que son de mentira, dan paso a psicodélicos pasajes de un entrañable bucolismo ("Butterfly McQueen"), con trompeta incluida donde casi se parecen a los primeros Mercury Rev. 

En "Roodney King (song for Lenny Bruce)", el grupo que te viene a la cabeza es Lush. Y es que lo bueno de "Giant steps" es esa sensación de aventura y riesgo, con una grabación superlativa que hace que todo atruene ("Thinking of ways").

Que bien les queda la flauta en "Barney (...and me)", con ese punch lírico que apabulla. Otro hit en toda regla en un trabajo que oído hoy suena más actual que nunca. Y si no me crees ponte "Spun around", otra genialidad que entronca con el aire más britpop de "If you want it, take it ". Soberbios. 

"Take the time around" es otro de los puntos fuertes de un discazo en toda regla con radiaciones tan potentes como "Lazarus" y para terminar "I've lost the reason" como diciendo, aquí estamos nosotros. Lo dicho, el mejor disco de The Boo Radleys, una burrada en toda regla.