domingo, 30 de marzo de 2025

BAILTER SPACE. "Robot world" (1993)

 

"Robot world" fue el cuarto disco de esta banda de Nueva Zelanda, acogidos en el célebre label Flying Nun. Enorme banda que desarrolló en su larga carrera (estuvieron sacando discos hasta 2021, con el interesante "Concrete") un noise rock con guiños siempre a Sonic Youth ("Begin" y la que titula el disco es una buena muestra de ello), con pinceladas de psicodelia, y shoegazing. Vamos, que no se andaban con chiquitas. 

Mis discos favoritos son todos los que sacaron en los 90, donde navegaban a favor de viento, con esa tormenta que inundaba todo en la música independiente. "Morning" es otro himno en toda regla, un pedazo de hit de esos para que no pares de mover los pies, con una melodía que atrapa, con una delicadeza brutal. 

Cuando se dejan de llevar por el caos más imperfecto pierden algo de gracia como nos muestran en "Be on time" o en "Fascination". En "Ore" y "EIP" siguen los influjos de Sonic Youth, con su noise rock aplastante, sin refugio para subterfugios.

"Orbit" vuelve a la senda de los zarpazos de distorsión febril, rematan esta aventura bajo el paraguas de "Robot world" con "Remain", de lo mejor del disco. Bailter Space, otro grupo que subrayamos los nostálgicos de los 90.


jueves, 27 de marzo de 2025

COLD GAWD. "I'll drown on this earth" (2024)

 


Con un grito brutal empieza el que es el segundo disco de este grupo de California, comandado por Matthew Wainwright, donde el shoegazing más ensoñador, se abraza con el post hardcore, siempre con delicadeza, y con múltiples burbujas de distorsión ("Gorgeous").

En "Portland" se muestran también contundentes, pero siempre con ese poso embriagador que tiene el shoegazing para convencernos de vuelos panorámicos a cielos tutelados por la hipnosis del corazón. En "All my life...."  se acercan más al espíritu de Envy, post metal con armamento de sublimes espasmos corrosivos que en "Dunchamp is my lawyer" se fortalecen por su caligrafía de estruendo. 

Estamos antes un disco que asume el riesgo, que sale de zonas de confort del shoegazing, para experimental sonoridades como en "Malibu beach house", que reflejan la contundencia explosiva de un grupo que parece que no se quiere acomodar. 

"Tappan" es una ración de dreampop, dejando de lado la rudeza y la agitación, y el final con "Bird in space" viene a confirmar que si, que Cold Gawd son fiables cuando nos referimos a un grupo de Shoegazing con apuntes diferenciadores. 



martes, 25 de marzo de 2025

BOHREN & DER CLUB OF GORE. "Black earth" (2002)

 


Toda la discografía de los alemanes Bohren & der club of Gore, está jalonada, como vemos en el que fuera su quinto álbum de descripciones oníricas y oscuras de noches en la ciudad, en los bajos fondos del alma, donde es fácil convertir las palabras en peligro, donde perderse es sinónimo de no volver. 

Siempre me encantaron, con su noir jazz, con sus tristeza así de lleno a tu corazón. El disco empieza fuerte con "Midnight black earth", para seguir con la lenta y comatosa "Crimson ways" donde te puedes imaginar escenas de una película de policías sin escrúpulos, con jeringuillas en el corazón, heridas que no cicatrizan que siempre se recordarán con daño. 

Música para escuchar cuando las tormentas no se van, cuando la noche es eterna ("Maximum black"), música que David Lynch bien pudiera haberla echo suya, con el enigma como telón de fondo de una banda sonora de percances y réquiems ("Vigilante crusade"). 

No te pongas "Destroying angels" un día que tu ánimo no sea huerta, mejor esperar que salga el sol, que las sombras desaparezcan. Cuánta belleza. Cuánto enigma. "Grave wisdow" redunda en la misma agitación oscura, pero para nada nos sentimos aburridos de esta proclama de noctambulismo abúlico, de esta serenata cargada de suspiros y risas cortadas. 

"Constant fear" y "Skeletal remains" son dos gemas más de este viaje colosal de pasadizos intrincados, de luces anegan cielos ocultos. Una pasada. 


domingo, 23 de marzo de 2025

FACS. "Wish defense" (2025)

 

De momento para el que escribe, el disco del año. Lo del trio de Chicago es para nota alta. Su sexto trabajo supera a los anteriores, que también eran buenos. Grabado por John Congleton bajo las notas que dejó Steve Albini antes de marcharse, "Wish defense" es un disco oscuro, anguloso, que crepita como llamas siempre sin domesticar. 

El mejor tema, nada más empezar, "Talking haunted",  post punk, con un toque que parece que quiere ser lírico y melódico pero se queda en un himno tenebroso, donde el bajo del recuperado Jonathan Van Herik, marca los tiempos, reflejando el espíritu de un grupo que se ha forjado un estilo y un hueco en la escena independiente. 

"Ordinary voices" es minimal, casi parece nacida a finales de los 70 con ese ritmo de punk funk desangelado que refleja la capacidad de Facs para dejarte sin palabras. El bajo es el estandarte máximo en temazos como el que titula el álbum o "A room", donde la crispación sónica, la angustia que sobrevuela su música no deja prisioneros. 

La producción se nota que se grabó en los estudios de Albini. Suenan como una cuchilla en constante fase de afilado, y todo lo que escuchamos en sus anteriores trabajos aquí sube otro escalafón, en su continuo avance del noise al post punk, sin contemplaciones ni aflojamientos ("Desire path"). 

Me imagino "You future" en directo y solo tengo deseos de que algún día los de Chicago se dejen de caer por aquí, para que gocemos de todo lo que se percibe en este monumental disco. Discazo altamente disfrutable. 


viernes, 21 de marzo de 2025

THE BOO RADLEYS. "Giant steps" (1993)

 


Siempre pensé que el mejor disco de The Boo Radleys fue "Everything's alright forever" (1992), una desmesura brutal. Con el paso del tiempo no tengo más que afirmar que me quedo con "Giant steps", un templo, un puente que une el shoegazing con el britpop, una agenda de muy buenas canciones. 

Martin Carr antes de caer en el descredito con una carrera que fue de mas a menos, ideo desde el comienzo de este disco con la nerviosa "I hang suspended", todo un muestrario donde las guitarras eran protagonistas ("Upon 9th and fairchild"), pero también existían un montón de matices, unas melodías que te envolvían, incursiones de vientos que quedaban genial. 

¿Se puede ser más britpop que "Wish i was skinny"?  Una canción de pegada automática con una melodía que es como un chicle. Pero The Boo Radleys querían más, no se contentaban con seguir la estela del genial "Everything alright forever". Torrente de shoegazing como esa maravillosa "Leaves and sand" con gotas de calma que son de mentira, dan paso a psicodélicos pasajes de un entrañable bucolismo ("Butterfly McQueen"), con trompeta incluida donde casi se parecen a los primeros Mercury Rev. 

En "Roodney King (song for Lenny Bruce)", el grupo que te viene a la cabeza es Lush. Y es que lo bueno de "Giant steps" es esa sensación de aventura y riesgo, con una grabación superlativa que hace que todo atruene ("Thinking of ways").

Que bien les queda la flauta en "Barney (...and me)", con ese punch lírico que apabulla. Otro hit en toda regla en un trabajo que oído hoy suena más actual que nunca. Y si no me crees ponte "Spun around", otra genialidad que entronca con el aire más britpop de "If you want it, take it ". Soberbios. 

"Take the time around" es otro de los puntos fuertes de un discazo en toda regla con radiaciones tan potentes como "Lazarus" y para terminar "I've lost the reason" como diciendo, aquí estamos nosotros. Lo dicho, el mejor disco de The Boo Radleys, una burrada en toda regla. 


miércoles, 19 de marzo de 2025

ANTONIO ARIAS. "Hola tierra de Alfred Worten. Multiverso IV" (2021)

 


Multiverso IV sigue la senda que Arias marcó en sus tres anteriores proyectos. Antonio sigue perdido en el espacio, buscando señales, atisbando luces de infinitos que se intuyen, elaborando canciones como odas espaciales en busca de algún rincón donde naufragar a gusto. 

Para esta ocasión se ha servido de los poemas y escritos de Alfred Worten, astronauta que en 1971 orbitó sobre la Luna y que dejó huella de su experiencia cuando llegó a la tierra. Así que nos encontramos con un disco libro donde nos hallamos temas de lo mejor que ha sacado Arias, como "Océanos", hit inmediato que te deja impresionado desde la primera escucha. 

"Lanzamiento Julio"  sigue la onda general que se vislumbra en el disco, donde la psicodelia es el eje musical principal del que se sirve Arias para este colapso estelar. Redondo también le sale cuando como en "En órbita" se desliza a sonoridades más arrebatadoras desde su colina de oteador de los grandes secretos del universo.

Rara avis en nuestro mundo indie, Arias siempre inquieto y con necesidad de no quedarse parado, cierra quizás con con este "Multiverso IV" un circulo donde la ciencia y la poesía eran muestras para la experiencia de Arias. "240.000 millas atrás (Qué son los héroes parte 1)", sigue en su contienda de búsqueda total, que da paso a "Pasaje lunar" y su deseo de volar sin alas. 

La que titula el disco con Anni B. Sweet es otro de los puntos álgidos de un trabajo que es de digestión altamente disfrutable. Como "Paseo espacial (sigilosamente como un pájaro nocturno)" quizás la más desbocada de un lp repleto de música para soñar. 

En resumen, otro eslabón más en la cadena de creaciones de Arias, que no hay que perderse si como el que escribe, sigue lo pasos de este artista tan polifacético. 


lunes, 17 de marzo de 2025

THE MEN. "Buyer beware" (2025)

 


La discografía de The Men siempre fue algo irregular. Compaginaban petardazos repleto de himnos y voraces ("New moon"), con otros bastantes infumables ("The Drift"). La diosa fortuna ha querido que tocase el plan bueno, el punk efectivo, los hits para incendiar el mundo. 

En a penas media hora te poner cardiaco desde el primer instante. La primera canción es puro indie rock con guitarrero cercano al punk, ("Pony"), y en "At the movies" se escoran hacia el mundo sónico de The Stooges. Con este comienzo nada puede ir mal. 

Los vientos de tema que titula el álbum y su aire garajero, se juntan con otras expresiones donde dejan galopar su lado más salvaje como esa violenta "Fire sermon", que parece sacada de un arcón de finales de los 70. Vaya brutalidad. 

Y sin posibilidad de recuperación, "PO Box 96" es otra andanada de crudeza en vena para festejar el buen estado de forma de una banda que lleva más de 15 años dando guerra. Luego cuando se les ocurre bajar el pistón les salen cosas tan maravillosas como "Charm" con ese aire casi de post punk decadente. 

En "Black heart blue" vuelven a las cavernas para en "Nothing wrong" danzar como uno herejes en una torbellino guitarras que te aplastan y te sacuden. "Control" es la más rápida y punk del lote, y el final con "Tombstone" y "Get my soul" nos hace desear desde ya que a ver si se enrollan y vienen a visitarnos por estos lares. Grandes.