Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

miércoles, 24 de febrero de 2016

HIS NAME IS ALIVE. "Tecuciztecatl" (2014)


Cualquiera iba a decir que una de las bandas señeras del sello 4ad, siempre anclados en el lado más intimo de rock, con pestañas de shoegazing o ramalazos de pop, nos deslumbrara en el año 2014, con una especie de opera rock, que nos dejo mudo cuando entramos de lleno en ella.

Los nueve minutos de "The Examination" que dan el pistoletazo a este disco con vista en el ayer, son todo un punto. Hasta esos solos de guitarras hard que casi en la final de la canción te vienen a decir que sí, que es bueno reinventarse.

Los de Michigan no pierden el tiempo con florituras. Después del interesante "Silver dragon" (2012), la banda comandada por Warren Defever se las apaña para hacer una secuencia ilimitada de progrock, años 70. "Hold on to your half" es otro estacazo de rock de otro tiempo, órganos y feedback, boutade que no se para, ardor de estómagos, machacona y dura.

Esta claro a quien miraban cuando confeccionaban el cd. King Crimson, Emerson Lake and Palmer y demás luminarias del rock de hace tantos años. Andrea Morici sigue poniendo la voz y el empeño, en esta fantástica especulación que tiene muchos puntos álgidos. "See you in a minute" o la excitante "Reflect Yourself", van como el tiro, trotando y supurando ardor.

El comienzo de "I will disappear you" es toda una bacanal de psicodelia lenta, de colores que vuelan por el éter mientras buscamos explicación a esta locura que raya y emociona. Hasta se atreven con una tonada de ritmos africanos en "Africa violet casts a spell".

His name is Alive. De esos combos que pase el tiempo que pase, sabes que un trabajo suyo siempre traerá buenos ratos, tonos diversos, diversión asegurada. El sello 4ad no se anda por las ramas con sus huéspedes; aquí siempre hay calidad, música para templar el espíritu, para volver atrás.