Buscando canciones, sensaciones pasadas, escarbando en surcos de vinilos, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría

jueves, 26 de mayo de 2016

NEIL YOUNG. "Le noise"


Sólo le hizo falta al bueno de Neil Young un amplificador y su guitarra distorsionada, para a sus 64 tacos regalarnos para los oídos este disco donde el icono de tantas cosas se nos mostró desnudo, salvaje, desde el inicio con "Walk with me".

El canadiense busco para la producción a Daniel Lanois, y claro, la apuesta era tan firme y segura, que cada una de estas ochos gemas del disco son como un recordatorio para quien escuche este disco dentro de 20 años, que la evolución del rock independiente de los 90, le debe mucho a este pedazo de artista.

"Le noise" es un disco sin artilugios, frontal, que penetra hasta el fondo con distorsiones como en "Sign of love", donde te ves empujado por una corriente frenética de agitación y pavor. Y es que a cada paso de surco que das por el disco te encuentras con clásicos de esos que hemos oido toda la vida en Neil Young, que soportan el envite del tiempo con toneladas de electricidad y con garantías de rubor.

"Someone gonna rescue you" se mueve entre la calima y la fiebre, entre la psicodelia y los apuntes olvidados en una botella para que navegue por los frondosos y salados mares de nuestra memoria. Este militante pacifista, este tahur de expresiones rudas, quiso hacer todo un homenaje a esa forma tan suya de irradiar rock sin adulterar.

Se nos muestra íntimo en "Love and war", para con "Angry world" llevarnos a su huerto particular con este autentico hit lleno de efectos y luces que iluminan calles de ecos ensordecedores. "Le noise" parece como un autotributo a una carrera repleta de tormentas eléctricas. Un bálsamo de madurez y resistencia. "Peaceful valley boulevard" son siete minutos de ensimismamiento acústico y el final con "Rumblin'" es una bocanada de sugerencias de un artista que esperemos siga muchos años dibujando en el cielo estelares trapos de distorsión.



martes, 24 de mayo de 2016

MIKAL CRONIN. "MC III" (2015)


Vaya puntazo de melodías, vaya enjambre de guitarras, vaya manera de empezar un disco con "Turn Around", pop aguerrido, combate eléctrico mientra sube la tensión por cada minuto de escucha. El californiano supera con creces el también genial "MC II" (2013), con esta colección de gemas compuestas para alegrarte la mañana.

Grabado recordando una época de su vida donde estuvo bastante jodido por una operación de hernia discal que le mantuvo postrado, Cronin hace lo posible para que nos acordemos de The Posies, cuando éstos eran buenos ("May my mind up"). Y es que, se nota que es amigo de correrías de Ty Segall.

"Say" es una bomba, un petardazo de power pop,  iluminado por las caricias de lo sensible y lo bestia, con vientos y resoplando tormenta. El disco tiene dos partes  (musicalmente no se nota el cambio) las cinco primeras son puro fragor guitarreros y a partir de la sexta Mikal introduce alguna gota de introversión acustica.

Y si te pones "Feel like", seguro que no podras de festejar el hecho de estar vivo, con los violines esponjas de pavor, con las guitarras como espuma que vitorean veranos imperecedores, alfombras de luz y raices de mandrágora. Acaba el primer round con "I've been loved", acústica, interior, laceración de los sentidos.

Oyendo la segunda parte del disco que empieza con "i)Alone", no me extraña que se hable como referencia del disco de Kate Bush "Hounds of Love". Aquí con tuba, contenido (que también sabe) hasta que el tema en el minuto dos se convierte en una tromba de electricidad dichosa, un encantamiento para no dejarte vivo. Temazo himno. La soledad, la soledad, el dolor, la vida....

En "ii)Gold", vemos la versión más garagera y sucia de Kronin, sin perder de vista sus hachazos melódicos, verdadero fortin para nuestros sentidos, con la tzoura sonando en medio de una despiadada conexión eléctrica. Maravilloso.

"iii) Control", está si, es más tranquila, un paseo de pop bien hecho que da paso a "iv) Ready" otro trallazo de distorsión explosiva, catarsis para porque no, traernos del baul de la memoria a Gigolo Aunts. Soberbio. Acaba "MC III" con "vi) Circle", la mejor manera de cerrar el cd y volver a escuchar "MC II". Recomendable para las alergias primaverales.

domingo, 22 de mayo de 2016

GRANDADDY. "Just like the fambly cat" (2006)


"Just like the fambly cat" es mi primera incursión en el mundo de este banda indie llamada Grandaddy. El quinto disco del grupo de Jason Lytle, el que fue su despedida como grupo,empieza con un chico haciéndose preguntas sobre el gato de la familia en "What happened?", para continuar con un himno indie como "Jeez Louise", enjambre eléctrico con guiños a Flaming Lips.

Toda una referencia en el mundo indiependiente norteamericano, aun no había tenido la oportunidad de pararme en el bar de sus canciones. Me gustan Grandaddy por su inmediatez, por su pop con estructura de hits para retinas auditivas. "Summer... it's gonne" es otro single para radiar en emisoras de esas que transitan entre lo comercial y lo competente.

Mercury Rev, los citados Flaming Lips y Grandaddy podian hasta girar juntos. Los une esa capacidad para envolverte con un pop extraño, con hilos conductores hacia el indie rock y la psicodelia. Escuchas "Rear view mirror" y no puedes más que sonreír y disfrutar de la amanecida. Canción himno (una más) para festejar los disparos alegres de la vida.

El tono general de las letras del disco es del hastío, el que estaban en un punto de no retorno. La banda se iba al garete y nos regalaron este "Just like the fambly cat" como serenata de dulce perdición. 15 canciones para si eres como yo primerizo en sus canciones, querer saber más de ellos.

Suenan melosos en "Skateboarding saves me twice", con arranques de pop aguerrido que da paso a la narcotizante "Where i'm anymore". Se vuelven punks en "50%" para volver por la senda de la tranquilidad en "Guide down denied". Quizás hecho en falta algo más de contundencia, de arreones eléctricos, pero la cosa no estaba para fiestas cuando sacaron este disco epílogo de una corta carrera.

En conclusión, un buen rato con buenas melodías, de un grupo que ya no esta, y que se movió a la perfección en esa tierra de nadie donde habita cierto halo comercial con un buen espíritu independiente. 



miércoles, 18 de mayo de 2016

MUGSTAR. "...Sun, boken....." (2013)


Vaya mazacote. Menuda jauría de sonidos abruptos que destila este cuarteto inglés. Space rock de alto voltaje, psicodelia enemiga de la calma, artificios antipedantes, todo un lujo de detalle de fuerza y detonación.

"Tecnical knowledge as a weapon", la primera del lote, es el primer martillazo, teclados incluidos, de un grupo que no se anda con remilgos. En este su segundo disco, cuando acabas de escucharlo te dejan sin resuello. "..Sun, broken...." es como una bomba que no para de explotar.

Después del susto de la primera, viene "Ouroboros", y como la serpiente que se engulle su propia cola, mito del eterno retorno, asi suena su propuesta, minimal estructura que repite patrones, con las guitarras tronando y que a mitad de tema pudieran sonar como unos Sonic Youth, destripando minutos, haciendo de voraz volcán detonador.

Son las 8 de la mañana y está sonando "Labrador hatchet", un momento para el receso, para el descanso falso, porque viene ese apocalipsis llamado "Today is the wrong shape", donde parece que un torbellino sónico se pudiese tragar todo lo que encuentra a su paso. El cuarterto compone una ordalía de magia negra, un festival dedicado al exceso total.

Para acabar esta catarsis, lo mejor para lo último, trece minutos en "Furklausundbo", toda una experiencia para tus senidos, un programa de lavado de acción rápida para expandir tu cerebro para gozar de este fiesta de artificios insurrectos que es un grupo que huye siempre de la indolencia, que muestra rápido sus cartas, una tonelada de electricidad compost para tu cerebro, inyección de rabia, siderurgia musical.



martes, 17 de mayo de 2016

LNZNDRF. "Lnzndrf" (2016)


El enigma del nombre reside en sus consonantes. Miembros de The National (los hermanos Devendorf)  y Ben Lanz (Beirut) deciden formar un grupo y coger letras de los tres para ponerla sobre un extraño sol marciano y dotar al disco de una buena dosis de kraut, de post punk.

Desde la inicial y matemática "Future you", está claro el espejo donde se miran LNZNDRF. Punzante, nerviosa, de largo recorrido. Este álbum homónimo es una agitada coctelera de influencias de los 80 traidas hoy con empaque y buenas maneras. Solo oyendo la segunda dosis de veneno, "Beneath the black sea", te puedes imaginar si cierras los ojos que tus discos de Joy Division y los primeros New Order se han puesto a sonar solos, a la vez, en esa habitación que tantos ecos de música recuerda.

Suenan dream pop en "Mt.Storm", Cocteau Twins que se despiertan de una larga hibernación,  veleros contra la tormenta, grises señuelos en la amanecida evocadora de olvidados suspiros. Si, esta pequeña superbanda tiene enjundia, gancho, pegada. Como ese sugerente hit de tres minutos llamado "Kild things", trotando entre fuegos fatuos, kraut medicina del corazón.

Les sale bien la jugada con esa reafirmación de influencias oscuras, "Hypno-skate", una afilada concatenación de minutos, jugando con lo experimental, allanando los sentidos con referencias ochenteras en una catarsis siempre comedida.

"Monument", es quizás el único bajón de un buen disco, se hace un poco predicible. Y para el final, "Samarra", la más kraut rock de las 8 del cd. Seis minutos de electricidad minimal, solemne y en espiral, teclados, elevación y rubor. Esperaremos el futuro que depara a esta banda de recortes, que contruye todo un torrente de estrías y pavor.



domingo, 15 de mayo de 2016

KARATE. "Some boots" (2002)


Karate, otro grupo a recuperar. Este quinto disco de la banda de Geoff Farina, fue el que más se evidenció la evolución de un grupo que empezó siguiendo la estela de Fugazi y terminó haciendo un rico coctel de jazz y postrock con la sugerente voz de Farina llevándonos a mundo de relajación ("Original spies").

En "Some boots" el quinteto se luce, y la guitarra de Farina resopla y se tiñe de clasicismo jazz, como en "First release", con canciones largas donde los instrumentos debaten en una contienda de relajación y pequeños abruptos nunca demasiados imprudentes.

"Ice or ground?", es una joya, una delicia de esas para enmarcar, solo valiente de guitarra, aires de club, sofoco y cadencia para una tonada que toma gotas de post rock para meternos sin remedio en un laberinto de notas de sugerencias. "In hundreds" es otra delicia con aroma a noche que no se acaba, inclemencia que nos desborda cuando suena el soul de "Airport".

Otro puntazo, "Baby teeth", arreglos y silencios, desbocado placer que nos lleva a la mejor "Cordury", casi nueve minutos de sosiego, donde componen una letanía placentera, una maravillosa serenata para llamar a Morfeo. Y como punto final a estas filigranas musicales, "Remain relaxed" balada de jazz, campanas de suavidad.

Es una lástima que Karate ya no exista. Su ultima producción fuel el doble "595" (2007), donde pusieron fin a una carrera predominante de buen hacer, de seducción y atractivos acordes como señuelos para degustadores de perfumenes musicales.



jueves, 12 de mayo de 2016

MICE PARADE. "What it means to be left-handed" (2010)


Pedazo de disco, pedazo de grupo. Adam Pierce (The Dylan Group, The Swirlies) lleva desde último de los 90 llevando su propuesta con Mice Parade, hacia los confines de la aventura perpetua. En su discografia nos podemos encontrar ecos de músicas del mundo, de post rock, de shoegazing, de noise pop. ¿Alguien da más?

"What it means to be letf-handed", para el que esto escribe, es su disco más redondo, más disfrutable de comienzo a fin. Y eso que su discografía tiene mucho bueno que elegir (sobre todo "Obrigado saudade" (2004)). "Kupanda", es la que marca el inicio con sus ritmos africanos para con "It between times" iluminarnos con su shoegazing de hadas madrinas.

Si, el enganche es rápido, instantaneo. A la segunda escucha del disco, ya estás poniendo el volumen a todo trapo para gozar de estas sonoridades tan sugerentes. "Do your eyes see sparkles" es otra canción de esas para tararear mientras te duchas cocodrilos. Post rock meloso "Couches & carpets", que se convierte al final es un incendiario tiovivo de electricidad, con las guitarras padeciento tormenta. Menuda bomba.

La voz infantil de Caroline Lufkin, acompaña a crear este clima de cuento perverso, de luciérnagas apagándose mientras la noche cierne tristezas. "Recover" es otra cima de un cd que nunca baja su intensidad galopante, juego de voces mientras se dibujan parámetros sónicos para esconderse o gritar, para confabular erecciones de palabras en días de esos que no se acaban. Feedbak de juguete con entidad propia.

En "Old hat" ofrecen una orfebrería de pop minimal, cadencia resoluta, que se ve acompañada de un torre de electricidad para que no perdamos de vista su agitación. Hasta se parecen a Lemonheads en "Mallo cup", indie rock sin sonrojo en dos minutos de frenesí.

"Tokyo late night" relaja el tono general de dulce agresión, y casi al final la deliciosa "Fortune of folly", con Caroline subida a un columpio de tensión extrema es una catarsis fabricada al por mayor para el goce de nuestros sentidos. No hay que perderse "What it means to be left-handed". Una delicia, un dulce, un caramelo, gozoso, envenenado.....