miércoles, 13 de noviembre de 2019

ENON. "Glass geysers....carbon clouds" (2007)


Con "Glass geysers...carbon clouds" pusieron fin a su carrera, esta curiosa y divertida banda, que nos regalaron un buen puñado de discos donde disfrutar de lo lindo con su indie rock repleto de aristas, de modismos todos ellos interesantes y disfrutables.

El grupo que contaba entre sus filas a Toko Yasuda (Blonde Redhead), nos regalaba punzantes y electrificados enjambres de guitarras dulcificadas con la voz de Toko ("Colette"), perdigonazos donde la guitarra de John Schmersal jugaba al escondite construyendo himnos de andar por casa, como la envolvente "Dr. Freeze".

Nunca tuvieron una repercursión excesiva, pero hay que reconocerles que junto a bandas como Brainiac o Deerhoof pusieron su granito de arena para que el indie tomara energías, punch suficentes para dislocarnos los huesos ("Sabina").

"Piece of mind" es puro punk, agitada, trajinando distorsión sin timidez ni mesura. Los aburridos y tediosos Pixies actuales firmarían hacer "Law of Johnny Dolittle"; tiene todo el gancho y pegada que falta a los de Boston de ahora. Energía bien elaborada, puro placer.

Toko canta en "Those who don't blink" como una auténtica posesa y "Mr.Ratatatatat" es otra gema de esas que penetra en tu ser con su seísmo rabioso y juguetón. Así eran Enon, un divertimento que se pasaba por el forro la seriedad.

Mi preferida es "Paperweights", una especia de krautrock de juguete para incendiar veladas tristonas y sin alma. Luego viene "Labyrinth", con otras sacudida de feedback del bueno, un torrente de electricidad que parece que no se va acabar jamás. Impresionante.

En conclusión, magnífico punto y final discografica (el grupo se disolvió en 2011) de unos adoradores del indie bien hecho. Nos quedan como un buen recuerdo ese torrente de canciones que nos hacen gozar.


sábado, 9 de noviembre de 2019

DISCOS PENSADOS CONTRA EL FASCISMO


Tengo miedo. Tenemos miedo. Mañana sabremos si hemos elegido cielos azules y esperanza o la grisura total de nuestros sueños y deseos. Mañana el Fascismo va a querer ser protagonista de un domingo que se preveé frío y según como vaya la jornada, sin corazón.

Nos jugamos tanto mañana, que este blog, dedicado a la música, no puede quedarse callado ante la gravedad de lo que pueda ocurrir. El otro día, cuando fui a buscar a mi hijo al instituto me quede alarmado. Una joven de 15 años se vanagloriaba de que toda su familia iba a votar a Vox. Se lo decía a un chaval latino. Vivo en un barrio obrero. Esta claro que la incultura, la ceguedad mental, no entiende de recursos económicos.

Lanzan proclamas contras las mujeres, los homosexuales, los niños inmigrantes que son todo un peligro. Salen en la tele, sonríen mientras guardan en su bolsillo su estratagema para acabar con nuestra Libertad. Y la gente no se levanta, lo dejan hacer. Matan a una mujer, un minuto de silencio,  y la basura que se llama Vox se reune en un bar para estudiar la siguiente estrategia para llamar a las masas ignorantes con sus mensajes de odio y racismo.

Por eso mañana es la votación más importante que hemos tenido en nuestro país. Nos jugamos seguir intentando cambiar las cosas para luchar para que todo en general mejore, o dejarlo todo para que los tres partidos hienas de nuestro porvenir se encarguen de acabar con todo. Con TODO. Así, en mayúscula, porque la hecatombe puede ser de tal calibre que a partir del lunes lo mismo vamos a dejar de soñar.

Tengo miedo. Tenemos miedo. Si el pueblo se queda en casa, ellos deciden. Van en manada, juntos, sin pensar, con su bandera enarbolada bien alto, necesitada de sangre y victimas. Ya han empezado las palizas, las razzias, la sin razón que nace del no entendimiento, de la incomprensión.

Si muchos de los que mañana van a decidir votar a esa partido que toda la gente de bien odiamos, hubiesen leído su programa, lo mismo alguna duda generaba en su particular visión sobre el estado de las cosas. Nos jugamos la sanidad, la educación, el respirar, el arte, el cuidado de las musas, los sloganes de la alegría. Nos jugamos que las persianas estén todo el día subidas o bajadas por el terror de que la luz mortecina de la degeneración del espíritu traiga a tu casa males y más males.

Discos Pensados no quiere quedarse callado. Grita, alza los puños, escucha canciones de rebelión para que mañana los que aun tengan pensado no votar, decidan cambiar de idea, porque nos jugamos la supervivencia de nuestros derechos, el poder festejar que vivimos para construir un futuro mejor para los que vienen después, no una cárcel en forma de estado.

Hoy han aparecido ratas negras en Madrid. Son las ratas que traen enfermedades, las pestes que esquilmaron poblaciones en otros tiempos. Ojala mañana los ciudadanos cojan la flauta como Hamelin y con sus soplidos expulsen a la enfermedad de nuestras vidas. Como no sea así, el cancer se extenderá por barrios, familias, pueblos, ciudades, y luego será imposible parar lo que viene. De nada valdrá salir a la calle a protestar porque las calle será un cartel enorme que ponga Estado de Sitio.

Sólo espero poder dormir bien el domingo por la noche y cuando el lunes amanezca poder correr la cortina de la habitación donde tengo mis discos, para que el sol entre con toda su fuerza repartiendo sus rayos de Vida. Sólo espero que la gente se de cuenta que después del domingo, si no acuden a votar y perdemos, no habremos perdido sólo unas elecciones, sino nuestro derecho absoluto a ser felices.


jueves, 7 de noviembre de 2019

MALCOLM MIDDLETON. "Into the woods" (2005)



Malcolm Middleton, la otra mitad de Arab Strap, nos regaló esta miniatura de disco que se llama "Into the woods", segundo de su carrera en solitario, alejándose de los parámetros de su pasado, pero introduciendo un bueno puñados de canciones de pop con aderezos.

"Brake my heart" es una buena muestra de la artesanía particular que emplea Malcolm para modelar estribillos competentes como una especie de cantautor que no quiere serlo. Acompañado por músicos de Mogwai y The Delgados (todo queda en la bella Escocia), el disco es un púzzle donde la melancolía anida con cariño ("Devastation").

La que más me arrebata es "Loneliss  shines", un himno de indie rock con guitarras desgarradas que te pide subida de volumen, agitación y furia. Potencia, sensibilidad y distorsión brutal. Se nota la mano de los colegas de Mogwai. "No modest bear" juega con una pulsión levemente eléctrónica, haciéndonos recordar a los últimos tiempos de Arab Strap.

"Monday night nothing" apuesta por el folk de las altas tierras escocesas y "Bear with me" es otra sacudida emocional de sensaciones fuertes, de sustancias etéreas para disfrutar. Como esa delicia que se llama " A happy medium", con ecos de The Postal Service, indietrónica de andar por casa.

El otoño llega con "Autumn", leve, sinuosa, reptadora y grácil de susurros para en "Burst Noel" encontrarnos perlas de esas para pedalear jacintos. Uno de los puntos más logrados de "Into the woods" está casi al final con la elaborada y triste "Choir".

A los que seguimos a pies puntillas el universo Arab Strap, discos como este como los que sacó su colega de correrías, Aidan Moffat, nos invita a seguir viajando por tierras ignotas donde todo puede suceder.


martes, 5 de noviembre de 2019

IGGY POP. "Free" (2019)


Pedazo disco que se ha marcado el viejo Iggy. Con sus 72 castañas nos deslumbra de nuevo con un trabajo que es una delicia desde que se inicia con "Free", crepuscular, mágica, con la trompeta de Leran Thomas hablando de libertad. De esa libertad que siempre Iggy ha tomado por bandera para hacer siempre lo que quisiera.

"Free" no es un trabajo rock, pero el rock con matices y travestido de diversos ropajes lo encontramos en la fenomenal "Loves mising", un hit para envalentonarte y aupar la sedicción que todos llevamos dentro. Pedazo de canción. Poderío y hechizo, Iggy metiéndose en el mar en busca de tesoros perdidos, de fuerza sobrenatural.

"Sonali" me deja sin palabras, noto el espectro de su camarada Bowie volando sobre cada nota, sobre cada palabra que Iggy suelta a un aire compungido pero a la vez necesario. Paisajes nocturnos, electrónica de carantoña, un misil de amor. Imposible no verte vencido por esta calidez jazzy, de tonos sosegados.

Nos vacila la iguana con la geinsburgiana "James Bond" para en "Dirty Sanchez" con la trompeta como eje cautivador y a ritmos de México lindo,usar el spoken para titular el tema como una práctica escatológica sexual. No, el tema no huele a mierda. Es todo una delicia.

En "Glow in the Dark", vuelve de nuevo a surcar el mapa estelar los suspiros de Bowie que se encuentra con la inquietud soberbia de un Iggy que está más en plena forma que nunca. Por que si "Post post depression" (2016) era bueno, este "Free" con su ímpetu de sosiego, es una bella estampa para morar jardines.

Si tengo que elegir una, me quedo con "Page", más crooner que nunca. En "We are the people" recitando a Dylan Thomas se acuerda de su otro amigo desaparecido Lou Reed. Porque se nos van los genios, se instalan en el mito y nos dejan esperando algún shock musical que nos saque de la apatía de unos tiempos excesivamente adocenados. Por eso es importante que Iggy siga cabalgando, sin pensar en parar.

"Do not go gentle into that good night" con esa trompeta que sobrecoge continua por la senda del ensimismamiento,  para terminar este canto a la libertad que es "Free", con "The Dawn", oscura, score para sumergirte en las dentelladas de un grito.

Disfrutable "Free" de principio a fin, Iggy sigue a los suyo, mojado por esas aguas que le salpican en ese mar que vemos en la portada. Mucho Iggy.

domingo, 3 de noviembre de 2019

MAURICE LOUCA. "Elephantine" (2019)


El egipcio Maurice Louca engancha. Desde que suena la penetrante "The leper", con sus ritmos sincopados, con la mirada en Africa y en el jazz, logra abrir las compuertas donde fluyen con libertad de movimiento los seísmos que unen continentes, experiencias, profundidades artísticas.

Todo "Elephantine" embriaga por su elocuencia mezcladora, con su integración de sonidos para que participemos de este vuelo en caída libre que tiene verdaderas artesanías como "Laika", donde el saxo repercute con su asma una profundidad que avasalla y te hechiza.

Maurice Louca con la guitarra y el piano, acompañado por una especie de big bag grandilocuente consigue hacer un potente ejercicio de incorrección estilística donde es fácil flotar con ansiedad cuando escuchas volutas de aire indefinido como "One more for the gutter", llena de free jazz usurpador de tranquilidad.

Nadah El Shazly es la que lleva la voz en ese torrente que se llama "The palm of ghost" , quizás la mejor del lote, y que da paso a la canción que titula el cd, con esa tranquilidad de oscuras luces que te seduce y ensimisma.

Termina el disco con un pelotazo del tamaño de "Al Khawaga", rock, jazz, fusionado en una ventisca de sonidos fabricados para que gocemos sin reparos de una edificante visión de una mixtura fabricada para tu personal goce. Una pasada pues este Maurice Louca. A seguir.


jueves, 31 de octubre de 2019

THE SAINTS. "Imperious delirium" (2006)


"Imperious delirium" fue el disco número 13 en la carrera de esta seminal banda de punk y garaje venida de Australia y el para mi gusto mejor disco. El grupo de Chris Bailey empieza con un pepinazo del calibre de "Drunk in Babylon", para a partir de "Declare war" introducirnos en una escalada provechosa de power pop melódico, medios tiempos que arrebatan con un buen cargamento de melodías para hipnotizar.

Vaya sonido que se gastaban The Saints. Acompañando a Bailey nos encontramos a Peter Wikilson a la batería y Casper Wijnberg al bajo. Les basta para componer todo un tratado de canciones que se defienden ellas solas,  delicatesen para paladares finos y guerreros.

"Trocadero" en un himno por los cuatro costados, suciedad limpia en el sonido, Bailey cantando como siempre, melodías y más melodías para degustar con placer y fruición. En "Je fuckin t'aime" nos recuerdan a los The Saints de toda la vida para de nuevo con "Other side of the world" hacer que caigamos rendidos sin contemplaciones a ese abanico de emociones gratas que nos provocan.

Y la fiesta continua con la rutilante "So close" un manual perfecto de pop rock perfecto, con atributos de grandeza, confirmando el gran nivel que tenía el combo por esos años. Vaya gozada. Silbo como un poseso con los primeros compases de "Getting away with muerder" y mi regocijo va en aumento cuando sale disparado del altavoz "Drowling" la más punk del todo el lote, pura adrenalina.

Casi poniendo el punto final, otro hachazo brutal, "Learning to crawl", otro pegadizo invento para flipar con aspavientos y que da la voz a la última de este gran trabajo, "War of independence" es el epílogo de este desenlace que te hace pedir más, volver atrás y empezar desde el principio. Total.


martes, 29 de octubre de 2019

KONK. "The sound of Konk" (2004)


New York a principios de los 80 era un hervidero donde se forjó un estilo que nació como una respuesta a la new wave, la no wave. Bush Tetras, The Lounge Lizards, Mars, James Chance, o ESG, nacieron como una estimulante apuesta repleta de sugestivos sonidos que iban del puro ruidismo a una elegante ejecución como el caso de Konk, de la música disco, el afrobeat o el hip hop.

El sello Soul Jazz sacó este imprescindible recopilatorio que hace que desde suena la primera canción "Baby Dee" con ese bajo funk y esos vientos endiablados, no dejes de moverte, de danzar como un auténtico poseso. Giordie Gillispie se encargaba de la percusión, aompañados por una potente banda donde destacaba la trompeta de Shannon Dawson, y el que fuera el primer bateria de Sonic Youth, Richard Edson.

Qué mas se puede pedir. Solo gozar y llevarte por los sonidos que abrasan y seducen a ritmos de un score frenéticos de cine negro, "Elephant", o con aires africanos contaminando el club ("Soka, Loka, Moki").

Tan solo imaginar lo que pudiera ser un concierto suyo te echas a temblar. "Love attack" es sugerente, rítmica, una amalgama de presión y magia festiva y en "Konk party" la mejor de este recopilatario, oimos a toda la banda al unísono vacilando, llamando a bailar en castellano, revolución en las calles de fuego y sudor.

"Your life" es eléctronica y guasona y "Alien Jam", parece sacada de un caja de danza tormentosa y posesa. Como "Machina jam", otro enjambre vacilón para sumergirte en hielo de alta temperatura y gozar sin parar.

Estuvieron activos hasta 1988 sobre todo sacando singles para romper pistas. Agradecemos pues a Soul Jazz,la recuperación de unos sonidos que deberían levantar a un muerto. Puro festival.