Buscando canciones, sensaciones pasadas, escarbando en surcos de vinilos, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría

jueves, 23 de octubre de 2014

FROM MONUMENT TO MASSES. "On little known frequencies" (2009)


La propuesta de este trio de San Francisco es muy interesante. From Monument to Masses son unos artificieros que juegan con el post-rock, música instrumental que desde el inicio con "Checksum" esta repleta de coordenadas estilísticas y cargadas de ideario politico.

Porque la banda está por la labor de que su música sea un boomerang que clama por la libertad del indviduo, contra los desmanes de los poderes fácticos que nos anegan con sus políticas opresoras. Este cuarto disco, como sus precesores, son un precioso alijo de altos y bajos, de ruidos y silencios sincopados que participan para asaltar los cielos de la podredumbre.

"(Millions of) individual facto" es poliédrica, siempre con el altavoz bien alto, proclamas y guitarras en un maremoto de ritmo, sinfonismo para la parroquia post-rock, rubor en las mejillas de la revolución. Punteos y punteos, solfeo rojo.

Lirismo encuentras en "Beyond good & Elvis"; como escuchar a Explosions in the Sky y a otros soldadores del desenfreno. Catarsis a cuenta gotas, paisajes que dibujan con maestria mientras los cielos taponan tormentas redentoras, porque siempre hay explosiones para apagar a los cuchillos con baba de venganza.

Suena "A six trumpet" y estiras los brazos al sol, marcha hacia infinitos de aqui al lado, violín tierno mientras las guitarras cruzan avenidas donde se respira afecto y expectación. From Monument to Masses, el nombre les viene como anillo al dedo a los de San Francisco.

Evocan resistencia, construyen paseos donde te puedes topar hasta ecos de Don Caballero. "An ounce of prevention", con un intricado y organizado caos electrico juguetón y ladino. Asi funciona From Monument to Masses, reciclando postrock para gusto de los que cafeteamos con enjambres tan bien realizados como "The First five", o cuando el comandante Hugo Chavez aparece en "Let theme know it's christamati", fantasma desde el más alla envuelto en una túnica de rock de combate.

Este "On little known frequencies" cumple las espectativas con su armazon guerrero, rock instrumental bien elaborado para que el postrock siga siendo un estilo vigente.


martes, 21 de octubre de 2014

JACK WHITE. "Lazaretto" (2014)


Señoras y señores, con ustedes Su Satánica Majestad, Mr. Jack White. Viendo la portada del cd parece un vampiro que cansado de trabajar sangre se aposenta en medio de ángeles caídos, esperando una nueva noche para dar rienda suelta a su saciedad.

El segundo disco del ex-The White Stripes, es una gozada. Rock añejo, de caverna y cazalla, "Three woman", zarpazos eléctricos setenteros, como la que titula el disco, con vientos incluidos, caja de ritmo marciana, catarsis para que el rock siga creando monstruos a los que seguir.

También cabe la música de raíces que nacen de un árbol genealígico de esencias venenosas,( "Temporary ground", canción para tramperos abandonados en a su suerte). White ha sabido modular su carisma, para ofrecernos un compendio de lo mejor de su arte.

Aquí hay temas luciferinos como "Would you fight for my love", teclado incluido, himno de la noche lobrega, llamada a los lobos de los bosques siniestros. Esos gritos que aparecen en la canción bien pudiera haber aparecido en "La semilla del diablo".

¿Y el blues? "Lazaretto" derrocha blues por todos los costados. "High ball stepper" es una andanada para asolar cordura y voluntades. El riff me recuerda a los momentos más orates de Butthole Surfers. Adrenalina para el coco, peligro con el dulce y necesario infierno.

"Just one drink" es para bailar en un salón de un western y "Entitlement" es una pasada lenta y hermosa, ola en tránsito por los arcenes de un ferrocaril de tradicción rural. Exquisito. Como la vacilada de "That black bat licorice", rebelde, agitada, molinillo de ritmo.

Jack White, el diablo cojuelo de rock, dando pistas para que sobrevivamos con tragos de conmoción. "Lazaretto" te echa la cuerda y te atrapa. Festín para flipar.


lunes, 20 de octubre de 2014

FLYING SAUCER ATTACK "Mirror" (2000)


Dentro del Post-rock de primera generación, Flying Saucer Attack ocupa con todo derecho, uno de los lugares más altos, por una propuesta que desde el inicio de sus trabajos trabajaba con espacios sonoros donde la mente pudiera expandirse, donde los colores fabricaran emociones en un maremoto de impresiones.

Debemos a Dave Pearce, que Flying Saucer Attack hallan volado tan elevado, que escuchando esrte "Mirror", parece que nos encontramos con unos competidores de My Bloody Valentine en cuanto al feedback y las corrientes electricas que nos encontramos en el disco.

"Mirror", sea quizas el disco de la banda que más accesible suena. Un conjunto sonoro que desde el incio con "Space (1999)" nos da las clave de este conjunto enorme de canciones que son como cielos tapizados de orfebreria.

Acostumbrados a desparrames de folk lisérgico de sus antiguos producciones, "Mirror", con tracks como "Suncatcher" nos ofrece señales de humo de desparrame instrumental, minutos de gran levedad, de conspiración para fabricar un arsenal de ruidos leves.

"Islands" es una espiral minimal para drogadictos de los drones de mentira, una sacudida nerviosa que nos ofrece garantía de buen viaje. Como "Río" que se acerca al shoegazing con entrañas, partitura del caos para una contienda de tecnologia de corazón. Absorventes y totales, como la triposa portada del álbum.

"Dust" y "Rise", son dos gemas más para llevarte en tu mochila espacial. Tómate una cápsula de "Mirror" y verás desdoblarse el espejo, entrar en un mundo donde los límites de la percepción se abren hacia el más allá. Para volar.

jueves, 16 de octubre de 2014

JARVIS COCKER. "Futher complications" (2009)


Me podía esperar cualquier cosa menos esto en el segundo disco del Pulp, Jarvis Cocker. Alucinado me tiene por el voltaje del disco, por el predominio de los sonidos abruptos, lejos del romanticismo de la banda madre, alojado en la fiebre, en la sintaxis del ruido.

Desde el inicio con la que titula el cd, donde lo que mas se oyen son el crujir de las guitarras, esta bien claro que Cocker quiere alejarse de la sombra de Pulp. Y hace bien. Si se decide por una carrera en solitario, que nos ofrezca algo distinto es lo menos que se le puede pedir a este totem del indie británico.

Y es que eligió ni más ni menos que a Steve Albini para que llevara la batuta, el control del sonido, el desparrame del rock. "Pilchard" es una instrumental jugada a todo o nada. Amenazante y obsesivo, rechinan el bajo y la batería se hace polvo de ángel en una maraña abrumadora de notas que se disuelven en un confeti de dulce caos.

Y cuando Jarvis se pone en plan soul, se sale. "Leftlovers" es una caricia de terciopelo, una excusa para subir el volumen de tu equipo y bailar con la parienta mientras las velas se reproducen en el ocaso del techo. Joder con el bueno de Jarvis.

Tras un primer disco correcto, esta continuación es un petardazo de ritmo, una calcamonía de serpientes venenosas, un galimatías para resolver entre ruido y agitación. Y "I never sad i was deep" parar romper el glam molde que abunda en el trabajo, nos escuece con el contoneo vocal de Jarvis, sensualidad y afectación, mientras el sonido es cada vez más potente, y los vientos echan a correr por cada minuto de la canción.

Pero cuando más me apasiona Cocker es cuando le salen bombas del calibre de "Homewrecker!" con el saxo echando fuego mientras la banda reparte mamporros punksoul. "Hold still", con piano incluido, es otra vesanía encantadora.

Y "Fuckingsong",a lo Jon Spener que te deja loco, aturdido, dulce catatonía de rock enjambre. Joder Jarvis, repito, Joder. A la mierda todo el britpop de ahora, con sus banditas blandas e insípidas. Tomate un "Caucasian blues", y olvídate de todo. Mala leche es lo que hace falta y Albini sabe un huevo de eso.

De los discos que más he disfrutado en su escucha en este año que va remando hacia su ocaso. Y es que Jarvis,  es mucho Jarvis. Que no pare de sonar jamás la música. "Slush" y gasolina al por mayor.


martes, 14 de octubre de 2014

SR.CHINARRO. "Perspectiva caballera" (2014)


El sábado fue un buen día. Estuvimos comiendo mi compañera, mi hijo y yo en un uruguayo, comprando algún trapejo para renovar el vestuario y como colofón, me hice con el nuevo disco de Sr. Chinarro. La verdad es que era como cuando a los 20 tacos corríamos a la tienda para conseguir lo último de Pixies o Sonic Youth.

El ritual, los nervios de saber si ya estará a la venta, ahora que los 45 están a punto de tocar las campanas que retumban en el cielo particular de la edad. "Perspectiva caballera" es otro pedazo de disco de Antonio Luque. Cada lanzamiento suyo un boomerang, una bomba que estalla entre nubes de confetis y rayos que rompen palabras.

Me desarmé a la primera de cambio. No pude hacer nada. "Droguerías y farmacias" significa que el juglar provenzal de Andalucia sigue como si nada. Festividad de rimas y catarsis de palabras. "El Gato de S" es como constiparte con alegría, guiñar un ojo a la buena suerte, decir a mi hijo de seis años, que ya ha vuelto Chinarro, del que se aprendió casi al dedillo "Dinero, Dinero".

Dificil va tener mi pequeño tararear algún son de este "Perspectiva caballera". Aqui la cosa se pone tiernamente seria. También triste. "Nod" es una de las canciones más redondas que he escuchado a Luque. Las cuerdas te miran, la melancolía es una radio a tope en un cuartel de pacifistas comedores de loto.

Nublada portada, agrios convites del mejor disco de Sr. Chinarro hasta que nos regale otro. El Eden del que habla, la manzana en un bote cerrado junto con una carta donde se puede leer las instrucciones para hacer añicos el cristal y asi probar el veneno que salud no regala. Si, hijo, Sr. Chinarro ha vuelto para gozo de amigos de lo ajeno, deudas contraidas con la bendita felicidad del que escucha con el único fin de traspasar la idiota realidad.

Tres días el álbum en mi poder y ya voy por la séptima escucha. Y sigo embaucado. "Mudas y escamas"suena a primera época sin envasar al vacío. Melodias intachables, rubor que me sonrojo, cada vez que miro el calendario, me doy cuenta que todos los meses martes y trece juegan en la misma liga.

"Mi Sapo" parece una fábula de Samaniego. Salta y salta el pop que croa en un charco mientras Antonio tiene cada vez mejor voz, mejor tino en sus historias que nos  hipnotizan en el laberinto dulce la armonía. Hasta se pone un ratejo medio rockero de andar por casa en zapatillas de borregón, en "El viaje astral", siempre acompañado de una solvente banda para agitar la coctelera, para seguir con el listón elevado, tan alto para las pértigas como tan necesario para el soñar.

Agitación y locura. "Famélicos famosos" es pura canción de autor sin carnet ni etiquetas para pegar en el libro de los estilos. Leve y sagaz se levantan las palabras mientras la guitarra gimotea absenta, y se contagia de luces de noches pasadas de roscas.

Todo para que sigamos pensando que cada disco de Sr.Chinarro es un paso más al frente para presentar batalla a la apatía de lo que nos rodea. Un cantaor con suerte, una carta marcada, ni picas ni poker, un basto borracho, o una espada de oro. "Acido fórmico" para que el hormiguero siga repleto, un walkman radiaoctivo para la reina madre que pernocta dormida en paz.

Antonio Luque, el mago, el sombrero, el teatro lleno, la varita magia y "Los conejos" que salen despedidos por esas carreteras de Dios. Se va acabando el viaje y sigue subiendo el nivel de las aguas. Coches venecianos, musica para acallar condenas, para aplacar la rabia, para contar batallitas a mi hijo de cuando su padre era mas joven y se comia las tiendas de discos a golpe de ansia de descubrimiento.

"La canción de amor de turno" como epitafio. El chamán con sus unguentos, con su pócima para despistados. "Perspectiva caballera", para el pueblo llano que quiera mancharse las manos con rocío y luciérnagas jubiladas. Y llueve y llueve, y las paredes que escupen en sordina lamentos y humor de bonaparte.  Grande Sr. Chinarro, grande.



domingo, 12 de octubre de 2014

FEMI KUTI. "Day by day" (2008)


Si Fela Kuti fue un puto genio, la estrella negra del firmamento afrobeat, su hijo, y pese a quien le pese, lleva con maestria el peso de los genes. Oyéndole, oyes la voz de su padre, los ritmos frenéticos pueblan tus oidos, la orquesta no para de tocar.

Trabajó son su padre en Egipto 80, y más tarde formó The Positive Force. Así que en la sangre lleva  el ritmo, a Nigeria con toda la tradicción musical de su tierra. "Day by day" es todo una ensalada de ritmos. "Demo crazy" es una esquizofrenica sesión de teclados y saxo, voluptuosa y grande, rica en colores, festival de olores.

"Do you known" es una fabrica de expresión frenética, un colapso para tus músculos, como la espeluznante y divina "You better ask yourself", un tratado de melodía y fiebre, una caja música con truenos de denuncia a la siempre maltratada Africa.

Padre e hijo, hijo y padre, combate y resistencia. El inicio vacilón de "One two" se convierte en un bálsamo para curar serpientes, y "Tell me" es una corriente caliente de vientos que se desperezan al albur del fuego de la noche. Afrobeat, el latido de un continente, la fuerza de la rebelión.

También el jazz se cuela por las rendijas en tracks tan luminosos como "The will run", pura adrenalina, cartografia de luces que irradian este festín tan colosal que es "Day by day", también con paradas en el minimalismo envolvente de piezas como "Dem Funny".

Una gozada pues reptar por cada surco de ese viaje a los confines del ritmo, donde los instrumentos danzan y perforan oscuridades, donde la rabia de un pueblo llena el aire, lo hace castillo, fortaleza donde pertrecharse de los malos augurios.


jueves, 9 de octubre de 2014

GOGOL BORDELLO. "Gypsy Punks: Underdog world strike" (2005)


Mejor imposible la definición del estilo de este grupo nacido en New York, y compuesto por una autentica ONU, diáspora que se une para mezclar culturas y malas bilis, para escupir con ese tirachinas de la portada desde los soportales más oscuros de las bajos fondos.

Los componente de la banda predominan los que vienen de Europa del Este, aunque también tiene cabida en el campamento de zíngaros, ecuatorianos o israelies. Eugene Hütz es el jefe de la manada y quien canta la mayoría de los temas.

Desde "Sally" con sus violines al sol y sus guitarras furiosas, te ves convidado a esta bacanal de fiesta, teatro en las aceras, donde podrás bailar con el punk frenético de "Never young" a toda caña, material explosivo para dejarte de monsergas y tomarte tu dosis necesaria de licor para la no calma.

En este tercer largo, quizás lo más logrado de su carrera, se sintetiza la mixtura, la agitación, la fiebre, como unos Mano Negra nihilistas que se las apañan para que la orquesta no pare de tocar. 15 temas para disfrutar y mascullar rebelión.

A veces se presenta el espiritu de The Clash de última época, "Inmmigrant punk", con fanfarrias incluidas, y otras tiene aire latinos punks, "60 revolutions". Todo al servicio de la denuncia y los disparos en el corazón. "Oh no" parece una tarantela con flema punk, y "Think locally ,fuck globally" es un patadón en la cara para los que desean un mundo cada vez más lejos del pueblo.

Gitanos punks para destripar realidades negras,para focalizar la ira contra el tentaculo embacaudor que quiere que todos pensemos y vistamos igual.. Vodka, una fogata, crestas al cielo y bailes orates contra la sedación de las conciencias.