Buscando canciones, sensaciones pasadas, escarbando en surcos de vinilos, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría

viernes, 1 de julio de 2016

PONY BRAVO. "De palmas y cacerías" (2013)


Pony Bravo ha sido una de las noticias más refrescantes que ha dado la música independiente de este país. Los sevillanos desde que salió "Si bajo de espaldas no me da miedo y otras historias", han sabido con su singularidad hacer algo que nadie había hecho hasta la fecha.

Un batiburrillo de krautflamenco, de rock psicodélico con rumbas de palmas que sueñan langostinos. Este "De palmas y cacería" tras el indispensable "Un gramo de fe" (2010), vino a decir que estamos ante un huracán de aire fresco.

Las dos primeras del disco, "Turista ven a Sevilla" y "Político neoliberal" son confecciones de retales por todos oídos pero con un cachondeo inusitado, con una gracia singular, atávica, paradoja del sur. "Cheney", dedicado al político yankie es una inusitada paradoja espacio tiempo de rock que fuma burbujas, mientras el trío de sevillanos se arremangan las mangas para coplearnos verdades como puños.

Hasta parecen los Doors en "Mi DNI", cambiando la gravedaz de aquellos por una perorata que se parte el culo de todos aquellos bobos que se creen los amos del cotarro, los más indies del orbe nacional. Me parto con estos chicos.

"Eurovegas" es frenética, es un colapso de rubor y mandobles que van y vienen, minimal, germánica del Nervión, manzanilla y tornillos, jocosidad que te hace saltar y saltar.  Me pasó en su día con Pony Bravo, lo mismo que hace poco con el Niño de Elche. Ambos han abierto camino, han puesto sus migas para detonar campos y andares.

Y "Zambra de Guantánamo" es todo un elixir que te hace danzar como un orate para con "Ibizta" perder el norte definitivamente. Y para el final de este éxtasis que no se acaba, "El mundo se enfrenta a grandes peligros", afterpunk de plastelina. Si, Pony Bravo, son la irreverencia personificada, el do de pecho total. Maravillosos como sus canciones, un grupo a vitorear.


martes, 28 de junio de 2016

THE DODOS. "Invidid" (2015)


Todavía con la triste resaca de la decepción de un domingo negro, al comprobar que nuestro país sigue votando miasmas, corrupción, mafia, sin razón. vamos poco a poco saliendo de este estado de letargo al cual nos ha sometido unas elecciones que prometían ser un sueño consumado y se han convertido en un palo más a las ilusiones de tener un país decente. Otra vez será. Y van ya tantas veces desperdiciadas.....

Tras 10 años en la carretera, el dúo de San Francisco nos regaló este "Invidid" para seguir sometidos a su estela de melodías granujas, a piñón fijo de pop destartalado, ("Precipitation"), o saboreando venenos que saben a ultramar sin verguenza ni aliño ("The tide").

"Invidid", como toda su obra, es una manera muy particular de aunar la electricidad con el espíritu folk aguerrido, donde la guitarra se emociona y se encrespa y la melodía rauda llena segundos mientras el grupo se lo pasa bomba haciendo maletas de inspiración. Me gusta la delicadeza de "Bubble" por lo que promete y enseña.

"Competetion" es otra lección magistral de señuelos que dejan en el camino este par de golferas de la irreverencia, puro galimatías con su dosis de distorsión. "Goodbyes and endings" es otro pedazo de geiser de indie folk, acariciador y nostálgico, abanicando pruebas de palabras mientras te sumerges en un mar de dudas.

La más cañera del álbum, "Retriever" es otra onza tirada al azar por el aire absorto para que podamos convencernos de la demolición del vértigo. Y para el final dos latigazos extraños, "Bastard" y los siete minutos de "Pattern/Shadows" pura sinergia para espíritus fuertes, un buen trago y aguantamos dramas.

Lo dicho, vuelve Discos Pensados después de la gran desilusión. A marchas forzadas, con forceps en los dedos, con la máquina a medio gas. De fondo suena The Dodos. Poco a poco, de nuevo en el camino. Hacia la lucha final.....


sábado, 25 de junio de 2016

REFLEXION......


Discos Pensados es un blog musical.  También es un blog que tiene corazón, que siente, que sueña, que padece, que sufre, que investiga e indaga, que quiere que el estado putrefacto de las cosas cambie. La música como vehículo para el disfrute, para la emoción, para llevar las sensaciones que produce la escucha de discos a través de las líneas siderales de internet.

Discos Pensados ahora mismo vive en un sueño. Se metió en una burbuja, bebiendo por una pajita sorbos de ilusión, de fuerza, para que el lugar donde vivo sea mejor. Discos Pensados habita en Madrid. Durante un año la ciudad cambió. Las aceras están siendo vencidas por orquídeas salvajes que quieren el cariño de una mirada, las sonrisas inundan los peatones, la igualdad se instaura poco a poco (a pesar de los asesinos de la esperanza) en cada barrio, en cada trabajo.

Sí, poco a poco lo estamos consiguiendo. Pero Madrid es sólo una parte de este gran tapete que vivimos. Necesitamos que el frescor inunde nuestras ciudades, que los matarifes estén encarcelados, que no puedan decidir sobre nuestras vidas con sus negocios de Corleone, con sus risas facciosas.

Discos Pensados se entristece por los millones de compatriotas expulsados, (un buen amigo en la isla Albion me mira con su telescopio), jóvenes que se fueron porque el gobierno prefiere delinquir y no apoyar a quienes con sus conocimientos pueden hacer de nuestro país algo mejor.

Por eso Discos Pensados, reflexiona. Se enjuaga las lagrimas con un pañuelo de rocío, mira al cielo y dice que espera que llueva mañana martillos de esperanza. Si, el blog no se quiere quedar callado. Hoy no quiere parlar de música. Le escuecen los ojos.

Me ha dicho que si me deja mis dedos para reflexionar. Y yo se les cedo, porque no quiero que mi pais siga siendo una cloaca inmunda, porque sé que el lugar donde vivo está lleno de gente contenta que se niega a participar en la defensa del Mal.

Ese Mal que nos acucia y nos condena. Esos paisanos que están jodidos y sin pasta pero que mañana apostarán por votar por una soga al cuello en vez de gritar liberación, son los grandes enemigos de la libertad, del cambio. Ojala sus cabezas se llenen de ideas y conocimiento. Cosa difícil creo.  Discos Pensados no quiere quedarse callado. Dice basta, hasta aquí hemos llegado.

Discos Pensados tiene telarañas de rosas en su dictado. Habla y piensa mientras la música suena insurección. Terminé de comer hace un rato. Me he sentado junto al ordenador. He abierto la página del blog y me he convencido a mi mismo, que mañana, será uno de los mejores domingos de mi vida......




miércoles, 22 de junio de 2016

MARITIME. "We, the vehicles" (2005)


Pedazo de banda de power pop Maritime. Este segundo disco es todo un cargamento de vitalidad para que las sonrisas luzcan en tu cara, para que las guitarras se pongan trajes de margaritas y el sueño permanezca vital en las ansias de volar.

Me pongo "Calm", y ostias, no puedo parar de tararear, de subir el volumen, de disfrutar de estos trallazos sentimentales. Formados por miembros de The Promise Ring y Dismemberment Plant, la cosa no podía fallar. Con esos mimbres tienan la cosa ganada.

Y lo que te encuentras en este disco es solvencia melódica, ("Tearing up the oxygen"), con adrenalina en vena para festejar el verano que ya nace, ("Parade of punk rock t-shirts"). "No one will remember" es otra sacudida de coros y melosidad, de radiaciones pop con algún teclado juguetón mientras el grupo sacude sus rabias entre luces delicadas de orfebrería.

A Maritime le gusta explosionar como en el final de "Young Alumni", para seducirnos con una vitalidad a pruebas de tedio. "Don't say  you don't" es puro pop contaminante de deseos. Si, la cosa funciona. "Twins" es otra mezcolanza de rabia contenida y arcoiris de espuma recorriendo la selva de los alientos.

Para terminar, "Protein and poison", la mejor del lote, compilación de minutos para buscar el estallido, la penumbra de la distorsión, la hemorragia de una buena cantidad de bilis al por mayor. Me pongo en marcha para buscar su ultima producción, "Magnetic bodies/maps of bones" (2015). Este "We, the vehicles" es de nota alta.



lunes, 20 de junio de 2016

PIANO MAGIC. "Set your clock by your heart (Best of)" (2015)


Casi 20 años en la carretera es un buen motivo para sacar estar colección de 22 canciones de una banda interesante, que siempre a la sombra se forjó con una discografía encomiable, una buena colección de paradas donde está permitido perderse en el postrock, el afterpunk, la música señuelo para soñar, el romanticismo del adiós.

Y en este "Set your clock by your heart", nos encontramos con muchos motivos para recuperar a Piano Magic. Desde 1996 Glen Johnson lleva conspirando con sus compinches para hacerse un hueco siempre en los márgenes, que es donde nacen las flores más bellas.

Y es que aquí cabe de todo. "Incurable", (ep 2006) el inicio, es electrónica de terciopelo,con la voz de Angéle-David repartiendo suavidad, da paso al after punk de "Dark horses" (de otro ep año 2008), donde parece que estamos acabando los 70, con un pie en The Sound y otro en Joy Division.

Piano Magic siempre supieron zarandear estilos, repicar campanas, gozar de las sombras. Por eso hubo una época que disco que sacaban, disco que comproba. Luego los perdí la pista, y ahora viene este "Set your..." para poner las cosas en su sitio y así vencer al olvido.

"Crown estate" (del disco de los gatitos), es una letanía que arranca pellizcando, para que naveguemos entre aguas frondosas de especulación y "Jacknifed" ( "Disaffected",2005), es una explosión guitarrera, postrock mientras Glen clava su garganta entre solemnes goces líricos. Geniales Piano Magic, siempre geniales.

El piano nos introduce en el misterio, el misterio de "You never loved this city", cuerdas al viento, clasicismo efectivo que te emociona hacia el éxtasis. Escucho "Love & Music" (también de "Desaffected") y no puedo parar de pensar en Adrian Borland. Seguro que si siguiera vivo, haría algo como este pedazo de tema.

También Piano Magic eran muy dados a las disgresiones electrónicas, a fabular entre teclados y minimales escenas, ("Bad patient" es un ornado ejemplo). Alan Sparhawk de Low, también aparece por aqui, en "Saint Marie", prestando su voz a un conato fantasmal a lo The Durutti Column. Colosal.

Más colaboraciones, "Dark ages" , Vashti Bunyan, y en "Your Ghosth", John Grant. Podria estar loando al disco toda la mañana, la verdad es que el reencuentro con Piano Magic ha sido bestial. Entrar en su mundo y perderse en las burbujas de "Snowfall soon",  o  llorar petunias cuando suena "Part Monster".

Nada es casual en "Set your clock.." Para quien no halla parado en su puerto que se detenga sin remisión, para quien ha bebido el licor prohibido de su veneno, siga en el pais del olvido,  mientras suena "Vacancies" y te conviertes en mariposa espectacular.


viernes, 17 de junio de 2016

MI AMI. "Watersports" (2009)


Black Eyes fue una las muchas bandas que en el sello de Ian Mcyane (Fugazi), Dischord, levantaron polvo con su propuesta de post hardcore, de punk insolente. Dos trabajos ("Black Eyes"-2003 y "Cough"-2004) sacaron y dijeron adios.

Dos de sus miembros, unieron sus fuerzas para sacar adelante este proyecto casi experimental, rudo, y muy rítmico de nombre Mi Ami. Ya desde el inicio, con "Echonoecho", con su vacile dub y esa voz chillona, gimiendo, en medio de una explosión de intrincadas carreras de guitarras, te das cuenta de que aunque su música no es fácil, la pegada desollina oídos.

"The Man in your house" suena africana, torbellino absorvente de alto grado de densidad. Un flujo donde cabe la repetición, el minimalismo punk, los fuegos fatuos, todo junto, bien engrasado, como para volverte majara.

Esta claro que la intención de Mi Ami es clara desde las primeras escuchas. Intentar ir un paso más, hacer de la anarquía sónica un campaña donde pulir el desgarro ("New guitar"). "Freed from sin" es otro aullido deforme, otra clavo en medio del oceano de la grave distorsión, rúbrica y caos, luces y detonación.

"White wife" es rugosa, lineal, un laberinto a pruebas de bombas, donde el grupo reparte mandobles de incomodidad auditiva y el final con "Peacetalks/Downer" es una circular amalgama de irrefenable confetís sazonados con ese enjambre de murmullos que parecen que son ofensa.

Mi ami. Aqui no hay playas ni ritmos latinos. "Watersports" es un tratado especulativo sobre la evolución del hardcore, sobre la mixtura inteligente.



miércoles, 15 de junio de 2016

PATRICIA BARBER. "Mythologies" (2006)


Vaya gozada. En en año 2003, a la pianista norteamericana se la concedió una beca Guggenheim y con esmero y cariño realizó este trabajo, dedicado a la mitologia griega, cogiendo como referencia el libro de Ovidio. Mi primer encuentro musical con esta grandiosa cantante no ha podido ser más emocional.

El empiece extraño de "The Moon" que va dando forma a un tema repleto de jazz, con la batería que marca los tiempos, baluarte de la especulación. Aquí las deidades griegas campan a sus anchas, en "Morpheus" es un saxo quien lleva la batuta mientras el piano pela naranjas de dichas.

"Pygmalion" es una dulce balada de blues doliente, de esas que se enroscan en las siestas del sentir. Una de las que más me ha llegado es "Hunger" con ese inicio ronroneante de Patricia, entrando desde el principio del tema a deguello y la banda, su cuarteto, ejecutando a la perfección una danza báquica de dicha y destemplanza.

También "Icarus"  (dedicada a Nina Simone) es objeto de lucimiento de Neal Alger a la guitarra, removiendo aires contra soles matarifes, volando sin medio a la caída, torrente de luz que no se apaga jamás. Y mientras, Patricia, dando voz a la Grecia mítica, sobornando nuestros minutos con calenturas de magia indomable.

Y como no caer rendido en "Orpheus/Sonnet" a ese punteo desgarrador de Alger, que da paso a un grito nocturno en "Persephone", música para clubs de corazones enrabietados, una pizca de soul y conmoción sideral.

La cosa coje ritmo con la funkie "Whiteworld/Oedipus", donde el bajista Michel Arnopol se une a la fiesta con una magnifica irreverencia hacia los canones y donde el bateria Eric Montzka acaba el tema a lo grande, él solo, desplegando una alta capacidad de virtuosismo.

Hasta en "Phaeton" encontramos una conversación en plan hip hop, pura detonación para los sentidos. En conclusión, los dioses del Olimpo se lo deben de estar pasando pipa escuchando este manjar para los escrutadores de razones para soñar. Jazz vivo.