Buscando canciones, sensaciones pasadas, escarbando en surcos de vinilos, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría

lunes, 1 de septiembre de 2014

BOB MOULD. "Beauty & Ruin" (2014)


Primero con Husker Dü, luego con los inconmensurables Sugar, y después en solitario, Bob Mould siempre nos ha dejado buenos trabajos en una carrera la suya, de esas que ya quisieran muchos. Artífice con Husker Dü, de darle un toque emocional al punk,  al hardcore, su influencia en los 90 es tan grande, que casi todos los grupos que despuntaron en la época tenían a Husker Dü como referencia.

Luego con Sugar se uniría al carro de Pixies, Dinosaur Jr, o Sonic Youth, con unos discos que escuchándoles a dia de hoy siguen perforándome como antaño. Y despues en solitario, siempre pegado a esa voz y a esas guitarras que queman y a la vez te ponen tierno.

Suena "Low season" sin estridencias, con las guitarras de fondo, y el vozarrón ejecutando a la perfección su papel de porque no un Michael Stipe alternativo, gruñón y también sentimental, pero siempre con las guitarras de acero. "Silver age", su anterior largo fue bueno. Este, "Beauty & Ruin", no le va a la zaga, y es pura incontención, con momentos de calma y otros de leña al  fuego.

El inicio de "Little glass pill" ya nos avisa que Bob, no se anda por las ramas. Puro Punk con visceras pop. Podria estar en cualquiera de los pocos trabajos que nos regaló con Sugar. Cañonazo. Y los coros de "I don't know you anymore" junto a la espectacular pegada eléctrica hace que la vuelta de Mould sea un alivio para este verano, una buena noticia, después del pésimo regreso de Pixies.

Y si quieres un poco más de caña, ponte "Kid with crooked face" un pelotazo de hardcore, medicina para tus neuronas, jarabe para tus oídos ansiosos de bomba de detonación. También se nos pone reflexivo Bob en "Nemeses are laughing", aunque rápido saca el tanque a la calle para destrozar voluntades con "The war" y esa melodía que sólo sabe hacer él.

Su sonido se inflama a cada segundo, su pegada responde a la necesidad de traer a colación los sonidos con las cuales crecimos, pero rejuveneciendo el mensaje, sin perder la compostura, siempre con fuerza y crudeza, con sentimiento y candor.

Pop suena "Forgiveness" y es maravillosa  la acústica "Let the beauty be", para enmarcar. Bob Mould, un hombre bueno, que está de nuevo entre nosotros, para que nuestras arrugas no sean demasiado profundas, para que el hálito del ayer no se evapore del todo.


martes, 12 de agosto de 2014

PARQUET COURTS. "Sunbathing animal" (2014)

Suenan los primeros acordes de "Bodies made of", y ya me tienen en sus manos. Sobretodo esos punteos de guitarra, esas conservaciones de cuerdas cruzadas que me hacen recordar a Television. Puro galimatías, puro caos, siempre ordenado, recuperando la esencia de lo mejor del indie.

Y es que estos chicos de Texas, tienen su punto de mira en Nueva York finales de los 70, donde el art-rock se pintaba las uñas en clubs siempre demasiado underground. "Black & White" es metralleta, puro disloque, las guitarras aceleradas, el punk inteligente o manda a la mierda las formas para que el rock sea otra cosa que lo manido.

En este tercer largo han matizado su sonido. Menos brutos, pero más detallistas. "Dear ramona" es un encanto, una balada de muérdago, un experimento para la lentitud. Pero lo que le gusta a Parquet Courts son los arreones y el minimalismo estructural. "What color is blood?" es una secuencia infinita de unos riffs que se corrigen a cada paso.

"Vienna II" es casi robótica, post-punk finales de los 70, y "Always back in town" es un torrente de energía, donde la versatilidad de los coros se une a un ritmo constante, trotón, especie de foxtrox del averno. Esto si que es una buena recuperación de la esencia de influencias del ayer.

La que más me flipa es "Up all night", puro punk-hardcore para patear cabezas de esos hijos de putas que nos hacen la vida imposible. Vaya subidón. Y como no reseñar "Ducking & dodging", una conjunción perfecta de instrumentos que velan sus armas con una melodía que te retuerce y te engancha.

Parquet Courts, adrenalina pura, revisión de nuestros gustos con inteligencia y fuerza, con apretones de electricidad y un buen sustrato de energía. Voto por ellos.


domingo, 10 de agosto de 2014

ESG. "A south bronx story" (1981)


"A south bronx story" es una recopilación de los mejores momentos de estas chicas americanas, que a principio de los 80 lograron revolucionar con su ritmo funk, el punk.El  Post-punt, escuchándolas, tiene un sentido, la actitud de baile esta en cada track de este instrumento del ritmo.

ESG. "You're no good", es la primer campanada, los primeros estertores de agitación que te hacen zambullirte en una atronadora batidora de ruido y baile. "Moody", con sus congas al viento y su catarsis florida de fuego, es otra nota más para que te acerques al orbe de esta chavalas tan interesantes.

"A south bronx story" es una delicia.Me gustan los bajos terribles de "UFO", pura excitación, puro ágape para las neuronas. Ahora que estoy sólo en casa, mientras las escucho, no puedo parar de excitar el volumen de ponerlo a todo brío, catapulta desenfrenada donde volver a los 80 con una sonrisa ácida.

Y que me dices de la nerviosa guitarra de "It's alright", antesala para un vacile funk setentero, sinfonía meditada con goznes de rock independiente. Porque ESG era indie, porque su ritmo es un desenfrenado combate para resarcirte de las malas músicas que nos acosan y nos despilfarran.

"Moody" y "Tiny sticks" son dos gemas para compartir en rubores de agostos asfixiante. Percusión, bajo, funk dislocado, vacile continuo, rumor de olas bravas, estruendo de lucifer. Todo en ESG es ritmo, es combate, es recordar los primeros tiempos donde PIL se volvía loco con Jamaica o cuando Bush Tetras y Au Pairs se las apañaban para tener el honor de ser participes en la evolución del punk.

Mi preferida de todo el lote, "Dance", para ponértelo en tu discoteca particular y no parar de mover el esqueleto, puro síncope, agitación desmesurada, sacudidas sin fin. Para este verano, ESG, una vuelta atrás una buena propuesta. La fiesta del ritmo.


jueves, 7 de agosto de 2014

CLOUD NOTHINGS. "Attack on memory" (2012)


Directos, incendiarios, lleno de mala baba, efectivos, combativos... Eso y mucho más son Cloud Nothings, liderados por Dylan Baldi, y tras un primer largo interesante, en este segundo disco se pusieron serios, se dejaron llevar por los controles de Steve Albini, y desde el inicio espectacular de "No future/no past", donde desde la lentitud llegan al paroxismo, demuestran que son un grupo a seguir.

Por aqui ya trajimos su ultimo disco "Here are nowhere else", y este "Attack on memory", es otra excusa más para saborear los venenos caloríficos del verano. Las canciones del disco no se conforman con el indie rock, con ser señuelos de Superchunk. Los ocho minutos de "Wasted days" son todo una amalgama de art-rock, de guitarras que se cruzan las caras, de un minimalismo adusto y potente, con la electricidad como garras a tu pescuezo.

Grupos como estos son los que nos hace falta. Energía, hardcore, rock incendiario, palabras siempre mayores. Cloud Nothings fabrican pegada, la hacen suya, se inventan reflexiones de odio y destrucción para hacer del caos un ideario a seguir.

"Fall in" suena a una reinvención de Husker Du para que los niñatos indies de ahora que se dejan llevar por cualquier canto de sirena, se crean de que sin riesgo no hay emoción, la música debe de producir espasmos o servir como bálsamo para heridas del alma. Si es solo una forma más de expandir modas y marketing, no vale nada.

Me encanta el pop de "Stay useless". Se nota que Albini esta detrás de la camara. Punk-pop, 1977. "Separation" es una jodida y gangrenosa concatenación de minutos a vapor de lucha y revolución. Susurros malsanos, cálices podridos. Guitarras que atruenan, truenos que te revientan.

La pena que irradia el post-hardcore de "No separation" es una aguja clavada en los ganglios más profundos de tu corazón. Suenan a hecatombe, la garganta se rompe, el cielo se cae. Y todo con toques melódicos que infunden pavor. Un té por favor, un té....

Si me apabullaron con su ultimo trabajo, con "Attack on memory", les pongo entre mis preferidos cuando me es necesaria la insurección, el dolor impreso, los ataques de furia sin defensa posible.


martes, 5 de agosto de 2014

WARPAINT. "Warpaint" (2014)


No sé donde meterme, como empezar la crítica este disco que nunca debería haber existido. Warpaint, de Los Angeles, se podían dedicar a otra cosa. Ganchillo, pescar anguilas o pintar oscuridades ya que ellos no se creen las que intentan crear con su anémica musical.

Empieza "Intro" y ya me huelo que me va a costar realizar esta crítica nacida del hastío, del hartazgo de tanto grupo indolente, que se vale en este caso del recuerdo de Siouxie y otras oscuridades para crear un autentico batiburrillo de ideas colapsadas, de sitios ya conocidos.

"Keep it healthy" es un insulto, un copiar a Cocteau Twins pero si garra, solo para que los teenagers se llenen la cara de ácne, se retuerzan en los conciertos con sus ojos pintados de brea mientras el sonido mata cualquier atisbo de emoción.

Estas chicas no tienen perdón. Dicenlos críticos sesudos que se acercan a Mazzy Star (?) Otra como esa y me da un infarto. "Love is to die" es una pesadilla, un caramelo de lejia, un hit para los mamonazos de la mtv y para toda la corte de idiotas que asumen su borregez.

Warpaint, otro grupo más para dardear. "Hi", con su mentirosa suavidad, no es más que una sucesión ilusa de minutos quejicosa y anodina. ¿Más? Vayamos a esa tontería que se llama "Biggy", una andanada de torpezas estructuradas en un aire viciado de idiotez, repetitiva y mentecata.

Para acabar de mosquearme, "Disco//very", vaya puto juego de palabras para querer ser una sombra de ESG. Warpaint, desde hoy uno de los discos que no debes de escuchar. Fracaso total.


domingo, 3 de agosto de 2014

CATHERINE WHEEL. "Ferment" (1992)


Suenan los primeros acordes de "Texture" y ya estoy acorralado. Acorralado, sin escape. Los 90. De nuevo el cuento, la fantasía, un mundo de guitarras salvavidas, de acordes que destrozaban el corazón, de princesas falsas que eran lloradas con una tonelada de alcohol.

Catherine Wheel tienen todo para que los tengamos en el arcón de los tesoros antiguos, los que guardamos junto a nuestro acné fallecido, junto a nuestra rabia por combatir la apatía de los 20 años con un buen puñado de andanadas eléctricas. Y este grupo inglés tenia en este su primer disco una buena colección de canciones para hacerlas nuestras. Entre la épica y el desazón. entre el lirismo y el dolor ("I want to touch you").

Porque "Ferment", su mejor disco, está lleno de líneas para escribir sonetos de palabras estranguladas. "Black metallic" me sigue rompiendo el alma mientras escribo estas palabras que hacen de portaviones hacia un tiempo muy pasado donde todo era distinto. Nostalgia, melancolía, o tan solo juventud.... Sabían buscar silencio, romperlos con un gozne apabullador, escribir desde el principio notas salvajes de luces amenazantes.

Catherine Wheel. Me lo grabaron en la época, los llevaba en el cassete-oreja, me sentía grande cuando sonaba ese armazón de electricidad que era un rayo que rompía el cielo. Las ruedas de Catherine que suben y bajan, que bajan y suben....

El inicio shoegazing de "Indigo is blue" se convierte en una dolorosa expresión de rock medicina del alma, aspavientos, especulando racimos de tristeza mientras la maquina no para, no se detiene. Cada cosa en su sitio, la luz en las entrañas, los cuerdas en los siderales orbes de especulaciones interiores.

"Tumblendown" y "Bill and Benn", son dos más de las excusas que tenemos para compartir un buen rato con este grupo que nos arañó el pescuezo en esos maravillosos años. Giraban y giraban las ruedas a la par que cumpliamos años, dejando atrás nuestros sueños perfectos, las canciones sin domar.


jueves, 31 de julio de 2014

A ROOM WITH A VIEW. "Addiction of duplicities" (1999)


Sin duda este "Addiction of duplicitites" de los madrileños A Room with a view, ha sido uno de los discos de por aki, que más se ha acercado al post-hardcore, a los ataques preventivos del label Dischord. Si ya Bcore con sus Aina, Standstill, No more lies,etc.etc, se encargó de hacer del punk un concepto evolutivo, siguiendo a las huestes yankies, A Room with a view, supo conjugar en "Addiction of duplicities" toda la rabia con buena dosis de emotividad.

Oigo "Files only live one day" y alucino con esa tensión bien estructurada, con esos bajones de voz que especulan en medio de un mar de guitarras embravecidas. "Grey"es un torrente electrico, post-hardcore con saña, zigzag instrumental y una buena garganta para dilapidar ruido.

Otra joya del disco es "Curtains", intensa, emotiva, compuesta de lugares comunes donde el drama y la emotividad sudan guitarras que nunca aburren, que abrasan siempre con ternura, con los patrones bien aprendidos de las bandas yankies, pero confeccionando a su medida un traje para triturar influencias bien matizadas.

"Four nights of a dreamer" me gusta por ese aire de amenaza que desde el minuto 1 sale a raudal desde esta marmita que posee esencia de exceso, catarsis con silencios siempre expresivos. La canción más currada del disco, "Hold these hands", son siete minutos de casi slowcore, tragedia íntima comedida y brutal.

Lástima que A Room with a view ya no estén con nosotros. Su canto de cisne, "Jupiter and beyond" fue el punto final de una corta y brillante carrera para los degustadoras de las guitarras inquietas.