martes, 29 de septiembre de 2020

EYELIDS. "The accidental falls" (2020)

 

                                                                             

                                                               Se nota que Peter Buck de Rem esta en la producción de este disco. Desde que se inicia con la tranquila y duermevela "A dream", puedes notar ecos de eso que se llamo nuevo rock americano. La banda, que ya sacó un trabajo bastante irregular, "OR", se ha sacado de la manga un buen montón de buenas canciones. 

La pegadiza y power pop tonada que titula el disco es todo un puntazo con su distorsión contenida, con su melodía adictiva y fulgurante. Y es que escuchando "The Accidental Falls", se te vienen a la cabeza un montón de referencias, todas buenas. A veces, The Posies, otras, The Byrds ("Insomnia"). 

"The Minutes" rezuma alegría y vitalidad por todos los costados. Se nota el mimo que emplean John Moen y sus colegas en transitar por lugares de agitación siempre bien contenida, como esa delicada tonada que se llama "Ceremony". Todo un puntazo de fabricación casera para tararear y dar alguno que otro bote. 

"River" es un calmante para después de comer y "At sea" es una febril estocada psicodélica de esas que te hace pensar en otros tiempos lejanos. Todo un puntazo. "Starlight limelight machine" es dulce y campestre, y "Mermaid blues" es un refresco de potente seducción. 

La más eléctrica del lp,  "1 2 3", es un portento de distorsiones, casi parecen una versión rura de Yo la tengo.  Sin duda, el punto álgido de este trabajo altamente disfrutable, sencillo y altamente contagioso.


lunes, 28 de septiembre de 2020

AHLEUCHATISTAS. "The same and the other" (2004)

 

Espeluznante. Esa es la palabra que mejor define el artefacto que tenemos entre las manos. La banda de Carolina, en el que fuera su segundo trabajo, y en el sello del incombustible John Zorn, Tzadik, nos repartió bombas como las que ve en la imagen desde el inicio con "Cracked teeth", hasta que acaba esta bomba que dura media hora pero que te deja exhausto. 

Mathrock con dejes de jazz libre. Dejémoslo en ese termino definitorio lo que encontramos por aquí. "Ectasy combat boots", le basta un minuto para inflamarnos las pupilas de las orejas, y "Impercibitility" con sus continuos cambios rítmicos que desbocan y se paran nos muestran a las claras el poderío sonoro de una enorme banda.

El trio, guitarra, bajo y batería, hace de la música instrumental un arte, donde la improvisación se ve la cara con un mathrock que te envuelven en filigranas curiosas como las que encontramos en "Good questions" y sus goznes de calambres eléctricos. Vaya pasote. 

"Falling bards", otra miniatura de minuto cuarenta, reparte estopa a diestro y siniestro o vesanías sónicas como "The day the earth stood still", donde vemos hasta llegan con su capacidad para llenarnos de medicina para hacer explotar nuestras neuronas. 

Mi favorita, "Ostensible constable", donde se mecen en algoritmos repletos de secuencias programadas para dinamitar cualquier tipo de normalidad musical. Grupazo Ahleuchatistas, recomendable toda su discografía. 


miércoles, 23 de septiembre de 2020

THE NIGHTINGALES. "Four against fate" (2020)

 


Que punto volver a encontrarme con esta banda con sabor añejo, y arte por los cuatro costados. Empezaron a principios de los 80, y tras un parón que duró de 1986 a 2006, han ido sacando discos todos ellos interesantes, impregnados de un post punk vitalista, juguetón de la mano de Robert Lloyd y de Andreas Schmid. 

Y es que "Four against fate" es una amalgama de todo lo bueno que se puede esperar de un grupo con tan dilatada carrera. "Thicko rides again" parece una versión post punk de B'52s; "The top shelf" es un pedazo himno de esos para topar listas de los mejor del año y en "Wicked winter (Lost in highland park) se convierten en una especie de recreación de The Fall. Fantásticos. 

Cuando se disparan, se disparan de verdad, y te hacen convertirte en fehacientes admiradores de sus melodías, como en la mejor del disco ese pedazo de canción titulada "Then i felt". Cuando quieren se vuelvan al garaje, en  grutas cargadas de peligro y mucho ruido ("The end began somewhere"), o perfectos juegos de una especie de art rock total, ("Devil's due"). 

Un  disco para tener en tu discoteca, para disfrutar de él en cualquier momento por su capacidad para la sorpresa ("Everything , everywhere, all of the time"), y para encandilarnos con suspiros eléctricos como en la bestial "The other side". 

Ya para terminar, "Simple soul" y "The desperate quartet", nos dejan sin palabras, por una intensidad cruda, oscura. Y es que quien tuvo, retuvo. A disfrutar, a disfrutar pues sin parar de este enorme monumento al gozo musical. 



lunes, 21 de septiembre de 2020

ILEGALES. "Si la muerte me mira de frente me pongo de lao" (2003)

 


El primer disco de Ilegales grabado en su discografía propia, fue todo un puntazo, caracterizado por las bilis que sigue siempre a la banda, aderezado con mala lecha marca de la casa y roquerío de ese que te hace votar ("El demonio"). 

"Motín en la prisión" es blues carcelario con escupitajos y mucho sudor y "Chica del este" es la típica canción medio tiempo, como las que nos tenía a bien regalar en sus inicios como grupo. Un puntazo repleto de lirismo extremo. 

La que titula el disco es puro surf punk, y "Como la haces tu" es una vacilada de esas tan de Jorge. Y es que todo el poderío que Martinez y sus chicos te hace recordar los viejos tiempos, haciendo presente un legado que ya quisieran muchos ("Señorita "que rara soy").

"Con los ojos abierto" tiene un principio casi de hard rock y "Vuelven los problemas" es puro macarrismo en la onda AC/DC. ¿Qué más se puede pedir? "La edad del pavo" es un buen muestrario de toda la labia que atesora este insigne astur, para en "La rabia de vivir", volver de nuevo a los brazos del blues. 

Te quedas sin aliento en "Verano del 93", otro culmen del disco, para ponernos ya a sus pies cuando suena la mejor del cd, uno de los himnos más grandes de la carrera de Ilegales: "Liberate". Seis minutos de sobrecogedoras palabras, de música de esa que hipnotiza y te atrapa. Jorge, nuestra estrella descarriada, nuestro as en la manga. 

Ya está pergeñando nuevas canciones que den continuación a su último largo que data del año 2018, "Rebelión".  El coleccionistas de momentos únicos, aun tiene cuerda para rato. Sobresaliente como siempre.

                                                                   

sábado, 19 de septiembre de 2020

JIMMY EAT WORLD. "Bleed american" (2001)

 


De entre todos los discos de Jimmy Eat World este "Bleed american", el cuarto en su carrera, sobresale por la capacidad que tienen de llegarnos muy a dentro con su emocore sensitivo, con sus guitarras que se antojan repletas de goznes de emotividad ("A praise chorus"). 

El disco funcionó a la maravilla y canciones como "The Middle" se auparon en las lista americanas, llegando alcanzar "Bleed american", el disco de platino. Todo un puntazo tomando como punto de referencia la música de los de Arizona. 

Si "Clarity" (1999), ya los puso en la salida de la carrera hacia posiciones ganadoras, canciones como "Your house" o "Sweetness", hacen que Jimmy Eat World pueda resblandecer los corazones más duros. 

Quizás hay veces que se acercan a lo mainstrem, como en "Hear your me", pero cuando te pones después "If you don't , don't", no puedes más que subir el volumen y dejarte llevar. "Cautioners" es electrizante con su suavidad profunda y "The authority song", al final de "Bleed american", nos lo muestran más arrebatadores que nunca.

Jimmy Eat World, emocore cercano a las lindes comerciales, pero siempre con suficiente pegada para el uso y disfrute de los que nos gustan las buenas canciones. 


miércoles, 16 de septiembre de 2020

COVET. "Technicolor" (2020)

 

Sin duda que estamos ante uno de los grandes discos del año. El trío de San Francisco formado por Yvett Young, David Adamiak, y Forrest Rice, nos ha dejado otra muestra mas de su quehacer en los andamiajes de su mathrock con ínfulas líricas. 

Ya nos quedamos prendados con ellos en su anterior trabajo, el potente "Effloresce" (2018), pero con este "Technicolor" han roto la hucha de las emociones que vuelan entre fragilidad y arreones de guitarras sintonizadas para el despertar perpetuo ("Good morning" y "Atreyu").

"Parachute" se reivindica por si misma, como un estilete de ritmo cambiante, ésta, con la voz dulce de Yvett llevando todo el peso de una miniatura casi progresiva, efectiva, rutilante, repleta de suspiros y proezas de sentir. Vaya maravilla. Vaya disfrute. 

En "Predawn" te deshaces con ellos, con su tranquilidad burbujeante, con su excitante capacidad de someternos a un duermevela emancipador. "Nero" es post rock de fábula y mil cuentos y "Ares" es la que más juega con cambios de ritmos constantes, recipiente decorado con tensión y volutas de electricidad para flotar. 

Pedazo de disco es "Technicolor". Pasa en un rato su escucha, se hace fácil cogerle el tranquillo, te dejas llevar con facilidad por su radiante y esmerada concreción estilística ("Parrot") o vuelven con esa tranquilidad que irradia paz en esa belleza llamada "Odessa". 

Acaban el disco con "Farewell", donde de nuevo Ivett pone su voz al servicio de nuestra sedación de espiritu. Lo dicho. No hay que perderse este supertrabajo de una enorme banda.



domingo, 13 de septiembre de 2020

CORIKY. "Coriky" (2020)

 


Qué se puede esperar de un grupo compuesto por Ian Mackaye y Joe Lally de Fugazi, y la compañera de Ian en The Evens, Amy Farina. De todo menos aburrimiento. Porque en este nuevo proyecto de Mackaye, habitan voluntades musicales que te hechizan desde el inicio ("Clean hill"). 

Digamos que Coriky es un punto intermedio entre la fogosidad de Fugazi y la calma de The Evens. Hay tiempo para la furia siempre ordenada ("Hard to explain"), himnos de esos que te piden subir el volumen y trotar como un orate jamelgo ("Say yes"), o oscuridades sombrías de esas que utiliza Ian para llevarnos de la mano a bosques oscuros donde perderse es necesario para descubrir. 

Coriky suena como un tiro. La banda se siente a gusto; están sintonizados en la temática organizativa de Mackaye, quien dirige la batuta, acompañado por la voz de Amy Farina, su pareja, que cuando hace su aparición, como en "Too many husband", no podemos más que acordarnos de los grandes Fugazi. 

"Bmq" es straight edge; stop a la carne, al alcohol, sí a la lucha, a la cabeza bien puesta, a los arreones de distorsión con desenfreno. "Jack says" es quizás uno de los puntos fuertes de un disco que desde que se inicia encuentras lugares donde el disfrute es máximo. "Shedileebop" es seminal, un estilete de punta fina que es un maremoto henchido y que deja la voz a las dos postales del final, "Inaguration day" y "Woulda coulda", otros dos seguros disparos certeros repletos de aristas y furia. 

No sabemos si tendremos segunda parte de este disco homónimo. Lo que si es cierto es que el acoplamiento de estos tres músicos ha dado a luz un formidable trabajo que gustará a todos los que siguieron las correría de Ian Mackaye.