Buscando canciones, sensaciones pasadas, escarbando en surcos de vinilos, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría

jueves, 27 de noviembre de 2014

DÄLEK. "Gutter tactics" (2009)


Si hay un grupo del sello de Mr. Patton, Ipecac, que desde sus primeros trabajos me impresionó profundamente, esos son Dälek. El duo formado por MC Dälek y Oktopus siempre supieron jugar sus bazas de oscuridad apocalíptica y hiphop de batalla nuclear.

Hip Hop noise, es una buena forma de describir lo que nos encontramos en "Gutter tactics" desde que nos ponemos "No question". Rapean con crudeza en un mapa sonoro abrupto, donde lo industrial se da la mano con las rimas en una contienda de continua agresión.

"Armed with krylon" es quizás el punto más espectral de un disco que gusta por su aridez, por su tozudez necesaria, no dejando a nadie indiferente. Brutal también es "Who medgar ever was...", apisonadora de ruido, efectiva y nacida para poblar tus peores pesadillas.

Lo que hace Dälek es hip hop de ratas, lírica con veneno, cadencias que sobornan las estructuras que todos conocemos, para hacer del estilo una puesta en escena de golpes y rugidos. "Street diction" es otro pelotazo, otro arma cargada con voces de denuncia, flagelación de palabras, síntomas de lucha, peroratas para la contienda.

El punto del album lo pone "Los macheteros/Spear of a nation", con proclama guerrillera incluida. El armazón instrumental de Dälek es una fábrica de penitencia y de horror, las voces como condena, la radiación y el sol. "2012 (the pillage)" es otra manera de festejar que es necesario reconvertir el estado putrefacto de las cosas.

Dälek. Mala leche. Hip hop en coma, morfina y sierras electricas, musica para espantar a los cielos.


martes, 25 de noviembre de 2014

AMATORSKI. "From clay to figures" (2014)


La verdad es que me ha costado entrar en este "From clay to figures", de esta joven banda belga con chica al frente. Quizás porque perpetuar los sonidos de Cocteau Twins o Beach House no es cosa baladí, ni está al alcance de todos.

Quitándome el freno en los oídos, no he tenido más que doblegarme a los sonidos gráciles, atmosféricos, que desde "Hudson" no hacen más que traerte a la mente los sinuosos enjambres emocionales de Sigur Ros. "U-turn" es una nana para poner en otoño mientras las hojas tamizan los suelos, mientras la lluvia erosiona cristales.

Si, sabemos que no inventan nada, que su esquema musical es una recreación de aquí y allá, café con Portishead ("Fragment"),  o himnos suaves que pueden levantarse la moral sin necesidad de abruptas conmociones eléctricas ("Warszawa"). Nos da igual. La glaciar "Deer the wood" es tan cristalina que te lleva en volandas por aires frenéticos de suavidad incontestable.

Amatorski se emplean a fondo en la nostalgia de los tiempos lentos. "She became ballerine" es un estruendo grácil, navegación por mares de sirenas que acabarán varadas en remotos islotes de recuerdos fingidos. Grácil Amatorski, grácil son sus minutos que nos pueblan de susurros, de caricias que reconfortan y animan ("How are you?").

Los belgas pues cumplen con nota, se hacen de rogar pero al final cedemos, les dejamos un hueco en nuestras escuchas, sabedores que estamos ante una rutilante muestra de fría belleza. Dulce serenidad.


domingo, 23 de noviembre de 2014

JÓHANN JÓHANNSSON. "Prisoners" (2013)


El músico Jóhann Jóhannsson, que ya nos visitó en estas páginas con su estremecedor disco "Fordlandia", vuelve a este nido de sugerencias, con la banda sonora de unas de las películas más perturbadoras que he visto en estos últimos años.

El director canadiense Denis Villenueve, cuenta con Hugh Jackman y Jake Gyllenhaal para hablarnos de lo que ocurre tras la desaparición de dos niñas en la vida de sus padres, en su búsqueda para encontrar a los culpables, destapándose a cada paso un volcán de violencia, donde el drama vive y conmociona con un final de esos que se recuerdan largamente.

Quien no Jóhannsson para musitar la tragedia, en este score repleto de tristeza y terror, desesperación al rojo vivo. "The lord's prayer", la que da el pistoletazo al álbum es una henchida composición de cuerdas que sirve de inicio para decorar  la hecatombe de sentimientos que irradia un film cautivador en el que Jóhannsson ha pulido su espátula sónica para dejarnos sin habla.

La orquesta funciona a la perfección. Si ya has visto el film podrás dibujar las imágenes cuando suena "I can't find them" o "The search party". Si no, cerrarás los ojos para caminar por ariscas calles donde el afán de respuestas es el motor de la desesperación. "Surveillance video" es otra frágil miniatura que te corrompe los oídos con su oscuridad espartana. Poidría ir en cualquier peli de Lynch.

La atmósfera de todo "Prisioners" es malsana, sabes que el mal habita en quien menos te lo esperas, la podredumbre se escuda en la falsa inocencia para ejercer una ordalía de oscuridad. La música de Jóhann es perfecta para conmocionar, circular, expresiva, lírica.

"The intruder", "The Snakes" o "Trans am", son otro de los combates que tienes que realizar para supurar frenesí y lucha.  Si aun no has visto "Prisioners", no te la pierdas, y si ya la miraste, oye el latido de la pena, la naftalina de la desgracia. Como siempre Jóhannson, poniéndote la piel de gallina.



miércoles, 19 de noviembre de 2014

J. MASCIS. "Tied to a star"" (2014)


El Neil Young del mundo indie sigue estando en plena forma. Esta vez aparcando a los dinosaurios en su selva particular de feedback y conmociones de corazón. Mascis ha cogido su guitarra y se ha pirado a su mundo, donde extraños seres viven bajo árboles pirados esperando quizás a un Godot cualquiera, dejándose llevar por el mundo de lo imposible.

Escuchar "Tied to a star" es un buen medicamento para tus sentidos. La suave "Me again" es una forma estupenda de empezar este viaje, sendero de dulzura de un músico maduro que esta radiante. "Every morning podia ser una pieza de su grupo de toda la vida, pero sin el armazón eléctrico. Sus punteos característicos llevan la rienda de cuatro minutos repletos de calma y buen rollismo.

¿Cuántos grupos de ahora podrían firmar joyas como "Heal the star"? Su voz gastada, letanías al servicio de la naturaleza, hippismo y psicodelia de andar por casa,  lugar donde buscar lo que es imposible hallar en la masificada urbe que todo lo engulle.

Luego te pones "Wide awake" y te imaginas un enorme bosque con setas mágicas que hacen volar la imaginación, trasvases de realidades, voces desde agujeros de imposible salida. Otra delicia más. También la electricidad de baja intensidad aparece en tracks como "Stumble", radiografía onírica de un espacio donde te puedes regodear con salmos y luces rutilantes.

"And then" despega con alas de colibrí, parece que cuesta subir a la cima, pero lo consigue. Como no, él que nos regalo discos como "Bug" o "Green mind" sigue teniendo la capacidad innata para sorprendernos, para dejarnos sin aire.

Pedir el cd por correo, abrir la caja, quitar el plástico, darle al play y surcar inspiraciones ("Trailing off"). Una aventura pues adentrarse en este álbum, seguridad de que no hay decepción, de que las flores no se marchitan con el tiempo.


lunes, 17 de noviembre de 2014

GROUPER. "Dragging a dead deer up a hill" (2007)


Mi primer encuentro con Grouper no ha podido ser más satisfactorio. Liz Harris, es una especie de Elizabeth Frazer, un ángel que pone su voz al servicio de los ambientes de algodón, de los sonidos acariciadores; bruma, slowpop, cosquillas en el vientre.

"Disengaged" es el primer paso al frente, una pedazo de canción para ensimismarte. "Heavy water/I'd rather be sleeping" es pura nostalgia de sello 4ad. Las cuerdas suenan lentas, el cielo se nubla mientras la voz de Liz sale del agua seca y repleta de nenúfares.

Todo "Dragging..." suena como un sueño. "Struck" podia estar en cualquier album de Cocteau Twins. Siderales alforjas cargadas de pétalos de luces que envuelven, cartillas para aprender a escribir de nuevo mientras el deseo deja paso al peligro del querer.

"When we fall" es otra pluma al viento, un velero y una niña en él, sola, al refugio de la tormenta, repleta de luciérnagas que alfombran el viento. "Traveling trough a sea" es otra militante oda que repica en la orilla con levedad y ternura, con susurros que jamás rompen el silencio de vivir.

Que maravilla "Invisible" y sus toques lentos, apaciguadores, como una cortina de agua que tras de si esconde maravillas imposibles de tener. Low y su sombras se esconden tras sus lineas de melancolía. En "A cover over" tiran más hacia lo acústico, para rompernos el corazón cuando suena "Wind a snow", otra estupenda mirada a los vientos del norte que se posan en los ojos de las añoranzas.

Grouper, anoto su nombre. Me pongo como deberes seguir sus huellas, saber de ellos, perdemos en sus brumas, dormir con descanso total.


jueves, 13 de noviembre de 2014

JENIFEREVER. "Silesia" (2011)



Postrock sentido. Alumbrado bajo una montaña de distorsión, primo lejano de Explosion in the Sky. Si, es una buena manera de empezar el articulo del disco de este grupo sueco que gusta de sonoridades épicas en paisajes rallados por la amargura como el tema que titula el disco.

"Waifs & strays" es como tomarte un café con The Cure en expansión sonora continua. Deje vocal, armazón instrumental que vaguea por lo progresivo, siempre con un punto de desesperación, con dardos que te dejan el cuerpo para comida de alimañas.

En "The Beat of our own blood" hasta me recuerdan a los sobresalientes Rush. Electricidad y teclados, un mapa sonoro donde la nieve es la contienda, donde los corazones se sobresaltan con la tormenta. Los suecos se salen. La lentitud de "A drink to remember", desborda, y el huracán de "Deception pass" es un cóctel molotov de post rock rabioso y eléctrico.

"Cathedral peak" te sumerge en un tsunami de especulación instrumental, un maremoto de rugir post rock, pesadilla que gana enteros, cielos que se caen, lírica estrangulada que da paso a la mejor del lote: "When the hills fall towards the ocean", delicada, punzada en el corazón, hacerse joven por momentos y disfrutar de todos los venenos.

"Dover" y "Hearts" son las dos tracks que se encargan de poner el epílogo de un disco de raza, de estilo, donde las recreaciones sonoras especulativas dan paso a un panorama donde la desolación se hace fuerte en un sanatorio de tristeza perpetua.


martes, 11 de noviembre de 2014

UMBRA SUM. "Aun no has demostrado nada" (2014)


Todo el mundo que ha visitado Costa Rica se ha quedado sin palabras. Es uno de los lugares del mundo donde los bosques y el cuidado medioambiental sobrecoge a los viajeros. Abrupta vegetación, paroxismo verde en un terruño de tierra que está poblada de malabares de aves, de expresiones que quieren parar la incivilizacion con clorofila salvífica.

Umbra Sum son de allí y su música es como un paseo por el Bosque del Valle Central. Guacamayos, colibries, aves arcoiris.  "Año como flores" es un primero paso, un salpullido de letras imposibles de seguir pero de un pop que auna la distorsión con el cariño de Jara. Me es igual que no entienda que me dicen en "Que el verano nos perdone". Es como escuchar a los primeros Planetas. Inocencia puber, saturados sonidos y en medio, una cara que se escuda en un hombro para tapar las lágrimas.

Debemos como no a Jesus Llorente y su paleta Acuarela traernos a estos chicos que con sólo 7 canciones se han puesto las pilas para que podamos hallar eco de los Beach Boys y de My Bloody Valentine en esta valiente propuesta que nos deja un buen gusto de principio a fin.

"Nuestro imposible" es lirica, romanza, algo minimal pero sin pasarse, artesanía que es un puzzle grácil corrompido por un volcán de feedback que te deja sordo, que te mece con pinchos, que te retuercen mientras la nana se convierte en una gozosa excursión al campo. "¿Quién dijo miedo?" es más tranquila, suaves olas que se meten en tu casa sin pedir permiso, luces y lisergia, acústica y romances brutos.

La que titula el cd es otro pedazo de hit para recordar en tus oidos, pop atemporal, guitarras que se guiñan los ojos, coartada para la explosión y la rabia. Bonitos colores que se expanden, arcoiris de luces pertrechada. Umbra Sum, lindo nombre para un abanico de tucanes.

En "Hazmerreir" te seducen por su soltura y sus luciérnagas que encumbran pop terso y que da paso al final del cd con "Dulce reposo", otra majestuosa expresión de una banda que promete, que es gozo de principio a fin, que sabe reunir sus influencias para batir en su coctelera particular un vals de ponzoña y pop.

Que bellos son los bosque de Costa Rica y las aves que pueblan sus árboles en busca de un fotógrafo que pueda concentrar en un segundo la idea universal de la total belleza.....