viernes, 15 de julio de 2016

THE CHURCH. "Under the milky way" (1999)


¿Qué decir de The Church sin que la emoción no empiece a correr a raudales desde el inicio del artículo? Es empezar a sonar "Almost with you", canción emblema que me acompañó en los 90, y que ahora vuelve a reverberar mientras el tiempo no se detiene, y el disfrute nace de una manera espontánea.

No se las veces que grabé este pedazo de canción en esas cintas que pasaban de mano en mano con los colegas. Queriamos hacerles partícipe de nuestros secretos. Suena el punteo en el minuto 2,50 y me voy rápido al espejo. Parece que la sombra de ayer se ha pegado al cristal. Jóven, una leve coleta, ojos provocadores, un cigarro en la boca, siempre el negro como color de ropaje de guerra. Es un fantasma del pasado. Han pasado muchos años, queda el negro y la voracidad de conocer.

The Church, australianos, nacidos en los 80, forjaron un sonido propio, repleto de melodías y guitarras, de deseos e incontención. Este recopilatorio de 1999 viene como anillo al dedo para recuperar sus primeros trabajos, ("The Blurred Crusade", "Strarfish", "Of skins and heart", entre otros). Y joder como se te queda el cuerpo cuando suena "When you were wine", y esa psicodelia de mares ignotos, y esas voces que se clavaron en el ayer.

Steve Kilbey y sus chicos supieron llevarnos rápido al huerto. Delicadeza, canciones que dejan huella, amargura dulce para tus ojos abanicos. "A month of sundays" de "Remote luxury", es otro prueba más de ese pop de ensueño que fabricaban al por mayor, garantía para perderse entre toneladas de alegria sin domesticar.

Cuántos recuerdos y todos buenos. "The Blurred crusade" es uno de los vinilos que tengo más rallados. Sufrio el ansia que tenía por emociones fuertes, y The Church siempre nos regaló momentos especiales repletos de confetís y escozores sentimentales. Las 17 canciones de esta compilación recrean ese micromundo que crearon cuando nos vimos imbuidos por el espiritu de esta iglesia tan sin dios ("Shadow cabinet").

"Myrrh" de "Hedyday" (1985), el disco donde salian las fotos de los 4 con esas camisas alfombras persas, es otro de esos hit que oyéndolo ahora pasa la prueba de los años con nota de matricula. Vaya sonido. La que da titulo a la recopilación, es quizás una de las mejores canciones de la carrera de The Church. Conjuga la perfección sensibilidad, dream pop, en un disco, "Starfish" que también es una de las cimas de su carrera.

De ese mismo album "Reptile", un pedazo más de confort pop, de melaza para los corazones. Y "Metropolis", del disco "Gold afternoon fix" (1990)  es otra pieza clave de orfebreria pop, kilates de sensaciones, rumores ensalzadores.

No hay nada como cerrar los ojos y soñar. Volar planeando a sitios y momentos donde pusimos sonrisas, donde hicimos amigos. The Church estaban allí. Como tantos otros. Testigos nuestra agitación,  voceros de nuestra sonrisa.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena por tu blog!

Encomiable tu labor para recapitular tanta buena música y a veces desconocida (al menos para mi), y mis felicitaciones por esas tan trabajadas y didácticas reseñas.

Veo pocos comentarios, pero seguro que hay mucha gente que, como yo, navega silenciosa en tu blog en busca de esa música no aupada por modas o supuesta música alternativa que al final no deja de ser más que música para grupos más reducidos.

Saludos !!

Carlos dijo...

Hola amigo Anonimo. Si, lo de los comentarios va por rachas, pero mantengo una buena entrada diaria de escrutadores de disco. Supongo que muchos hacen como yo, oler, leer, escuchar, y de vez en cuando, escribir. Te invito pues a pasearte por este si quieres, un sitio más para disfrutar de la musica. Saludos

Johnny JotaJota dijo...

Qué gran grupo The Church, todos esos temas que citas son canela fina. Cuántas tardes y cuántas noches con la Iglesia aussie. Abrazos.