Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

sábado, 5 de marzo de 2016

JACK WHITE. "Blunderbuss" (2012)


Desconozco como es posible encontrar malas críticas a este pedazo de disco. Y si que las hay. Jack White "Stripes", se salió con "Blunderbuss", como luego haría con "Lazaretto". El chaval sabe lo que quiere, y no pierde el tiempo con boutades.

Los dos primeros temas del disco, la vacilona "Missing pieces" y la roquera "Sixteen saltines" son dos muecas en su bala de mala baba, dos maneras eficientes para comprobar que a White le gusta esto de recoger añejos sonidos para pulirlos a su antojo, con eficacía y mucha carne.

En "Freedom at 21" hay un buen puñado de oportunidades para gozar de este tremendo tenor del blues, el soul o de lo que le venga en gana. Todo lo hace bien, clasificando estilos, bebiendose un bourbon a nuestra salud mientras sacude la guitarra con goznes de dicha y lujuria.

"Blunderbuss" es un disco de esos que te engancha por la sencillez de su mensaje, por el ardor de sus pupilas. "Hypocritical kiss", con su piano rampante es gótica y gozosa, como la hipnótica "Weep themselves to sleep" con una intensidad y un trasfondo stones que es toda una pasada.

También tiene tiempo White, para sumergirse en el barril de la tradicción con "I'm shakin", gospel a traición, tropelías que te encienden y te rabian. Como cuando se pone soul en "On and on and on" repicando teclas para que le sigamos la pista sin perder tiempo o el final corrosivo de "Take me with you when you go". Un gran disco, otro más, del Poe de las tinieblas de rock and rolk.