Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

jueves, 17 de marzo de 2016

JOLIE HOLLAND. "Wine dark sea" (2014)


Abrumado estoy con la escucha del disco de este compositora americana. La verdad es que la portada acompaña bastante a lo que vas a escuchar cuando tu dedo dice play y suena la distorsionante "On and on", una febril caza de momentos de guitarras que te poseen en medio de una tensión que subyuga.

Holland se dispuso a recuperar el sonido de la música tradicional americana para llenarle de agujeros de voz y de sombras inquietas. También tiene sitio para baladas correosas de llorar como "First sing of spring", pero es en oscuridades galvánicas como "Dark days" donde el entramado de electricidad te deja sin resuello, en cinco minutos donde hasta cuatro guitarras suenan para agredir cielos. BESTIAL.

También el country (a su manera) tiene cabida en "Wine dark sea". "Route 30", es un pedazo de canción de western incendiario, un truco más en este pedazo de disco con caligrafía de posteridad. Escucho a Jolie Holland y pienso en Neil Young. También en The Velvet Underground. Sí, la artista tiene ese capacidad aglutinadora de conceptos, de músicas, de voluntades.

"I trought it was the moon" es experimental, es un reguero de pólvora a punto de expandirse por el orbe del silencio y la maravillosa "The love you save" esta repleta de dulce blues. "All the love" es todo una delicatessen de esas que se quedan prendidas en tu escozor de almas, un pulso de fiebre, algo grande que merece escuchar con detenimiento.

En este su sexto disco, Jolie Holland, ha sabido seguir la estela de su anterior "Pint of blood", y ha confeccionado todo un discazo, donde se embarca sin rubor en un vapor hacia el lugar de los ladridos de sentimientos ("Saint Dymphna").

Disfrute máximo para días de tormenta y mal aguero, para confeccionar puzzles con la tentación o para ver llover ansias. Y el punto álgido de "Wine dark sea" viene con "Palm wine drunkard", donde parece que estemos escuchando a Tom Waits. Sublime.

Así es este pedazo de artefacto, un huracán demoledor, un campo de minas donde plantar flores ponzoñosas. Arte en estado puro.