Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

miércoles, 2 de diciembre de 2015

MONO. "Gone (A collection of eps 2000-2007)" (2007)


Reconozco que tengo una especial debilidad por esta banda nipona. Como también la tengo con sus paisanos Envy (pronto su nuevo trabajo en Discos Pensados). Ellos, y a su manera, han sabido concretar el desgarro de las guitarras con el dolor del corazón, como solo en sus mejores momentos Mogwai y Explosion in the Sky supieron hacer.

Si Envy es todo un baluarte del digamos post-metal/post-rock, Mono tiene una vena igual de potente pero con una vertiente más lírica, introspectiva que escupe vientes. En todo caso, igual de fuerte, corrosivo para el sentimiento, caballo desbocado que no se frena ni para llorar.

Siempre me han gustado las bandas que sepan dar a las guitarras este regusto por la tristeza, con vendavales de electricidad, con caricias que queman en ojos que ventean cataclismo. El disco comienza con el trallazo de "Finlandia",para abrir bocas, algo asi como una sacudida que te acribilla y te avasalla. Ya estas perdido, no podrás salir del laberinto.

Pocas bandas actuales han sabido sacar rédito al sonido para hacerte llorar de una emoción figurada. 15 minutos les basta en "Yearning" con ese comienzo suave, especulando con las cuerdas de la guitarra, para forjar la leyenda de un mapa sónico único, teniendo a Japón como enclave para lanzar suspiros. Las canciones estan en orden de aparición, del 2000 al 2007, para complacer a los que creemos que la épica bien entendida puede hacer del casi finiquitado genero post-rock, un bastión para prender emociones.

Y es que disfruto cuando suena en los altavoces "Memorie dal futuro", con esa calma chicha que te devora, con ese expresión musical que hace nacer en ti nostalgia y remordimientos. Mono no han parado de producir catarsis interior, de elevar el tao de la electricidad hacia cumbres de suavidad salvaje.

"Gone", la que titula la tormenta del cd, es una nana espectacular que te mece y te revienta, una pizca de amor, un beso en una cómoda de deseo, una orilla de un mar sin agua, solo deseo. Mono,  reinvidica sin querer el trono de los que nos dejan sin habla desde el principio al fin. Me gusta la orquestal "Rainbow", solo con sonidos de cuerda, arrrecifes y buceo entre bambalinas de paz interior, que da paso al fin en "Little boys (1945-Future), donde el silencio se sacia con una brava y enternecedora, fuego y especulación detonadora de truenos. Mono, fatuos organismo vivo, nutrición para el alma, slogan para los soledosos.