Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

domingo, 6 de diciembre de 2015

CAPILLARY ACTION. "Capsized" (2011)


Superdisco, superbanda, superdescubrimiento.  Suena "Methheads & Mormons" y no puedes más que quedarte boquiabierto. Swing, jazz, trompetas al viento, sacudidas nerviosas que te dejaran sin aliento. Capillary Action es una banda originaria de Philadelphia, con Jonathan Pfeffer como miembro fijo desde sus inicios.

¿Qué hacen Capillary Action  que les hace tan recomendables para tu salud musical? Que son una batidora que no para de mezclar ismos, de vanagloriarse por una fusión catártica de avant rock con frenesi y imprudencia jazz. "Expensive habit" es otra golosina envenenada, otro dulce de esos que te dan para que no te quedes tranquilo.

Experimentación y arte, jugar como chavales comprobando hasta donde se puede llevar un instrumento ("The castle is real"), con el saxo tocando a arrebato, compostura y fuego sin freno. Joder que pedazo de disco. "Phanatical" es avant rock con percursión del Caribe. No, no es una broma. Si llevas tiempo buscando algo que te pueda romper tus esquemas, eso son Capillary Action. Lástima que desde la edición de este disco no sepamos nada de ellos.

Por eso tenemos que disfrutar de ese desmán llamado "Sweepstakes", juguetona y traviesa, viento de cola con astillas en unos ritmos dislocados, pulsiones, y cuerdas que en directo tendrian que dejarte sin habla. "Stocks in short supply" es más tranquila, un folk de terciopelo, un programa radiados de ondas calurosas.

La que más me gusta es "Feeding frenzy", como si fueran una big band completamente orate, de ácido hasta las patillas, soberbio batiburillo ritmico que no pierde la cara al empeño de sonar demoledor. "Unnecessary surgery" divaga y sorprende con su aire explosivo, conjuga jazz y rock avanzado en una treta que levanta cielos. Hasta se atreven con el clasicismo más ortodoxo en "Brackish love", donde los violines suenan a cadencia barroca, donde el frente de batalla es el lirimo cautivador.

Necesitamos más grupos como Capillary Action. Rugen las calles, se espantan los males, se oyen los siseos de la rebelión. Emoción a raudales.