martes, 16 de junio de 2020

COIL. "The ape of naples" (2005)

Este fue el disco de despedida que esta misteriosa y enigmática banda experimental nos regaló para el uso y disfrute de los que nos apasiona los paseos en barcas por Hades efímeros, por aguas siempre traslucidas donde las almas penetran hasta el confín del entendimiento. 

En 2004, falleció su vocalista John Balance, y el disco es una compilación donde se nos muestra la versatilidad, sutileza, y sobre todo la sugestión que creaban en cada uno de sus trabajos, lugares por donde perderse y siempre hallar nenúfares sónicos donde pernoctar entre agitación y calma. 

"Fire in the mind" y sobre todo los 10 minutos hipnóticos de "The last amethyst deceiver" son las primeras piezas donde se vislumbra el teatro musical que creaban, la repetición que atrapaba con la voz de Balance confesando palabras siempre bendecidas como salmos misteriosos. 

Peter Christophersen la otra parte de Coil, todavía con el dolor presente por la marcha de su colega, selecciona los temas que más representan la vida de un combo de esos que tuvo la profundidad y la búsqueda como principales componentes compositivos. 

"Triple sun" da miedo y "It's in my blood" seria una buena acompañante por si quieres empezar una velada con Swans y seguir con Coil. Folk oscuro es "I don't get it" y eh "Heaven's blade" hacen su aparición elementos electrónicos que casan a la perfección con la idiosincrasia de Coil. 

Todo Coil era así. Sus conciertos, un ritual, sus discos un regalo para los que amamos la transgresión ("Cold cell"). Para terminar este baile de espectros, "Amber rein" y "Going up", dos fogonazos de oratoria decadente que te pone los pelos de punta. 

Valga pues esta dedicatoria a una banda increíble, y este disco para los que aun no han caído en sus redes abrasivas. Enormes Coil. 




domingo, 14 de junio de 2020

DOG FACED HERMANS "Humans fly" (1981)




La pasión que el servidor tiene de explorar  tesoros ocultos en los anaqueles perdidos del tiempo dan gratificaciones tan inmensas como la de este grupo escoces formado a principios de los 80 y que son una joya de esas que deslumbra y rompe esquemas. 

Sólo escuchando la vesanía orate del inicio con "How much vegetation have you got?", con sus ritmos rotos y la voz de Marion Coutts haciendo del termino post punk algo peligroso, quedan convencido a la primera de cambio.  Y es que uno de los motivos por los que se les diferencia del resto de colegas de la época es por ese nerviosismo sónico que junto con el sonido de la trompeta, ("Maty Houdini"), les hace ser una autentica rara avis, colosal, atemporal y hoy plenamente disfrutable. 

Anarcopunks aficionados a sonidos cercanos a Dead Kennedys y al jazz, a la no wave y sobre todo al post punk. No me extraña que con temas como "Ballon girl" o "Cactus", convencieran a John Peel para llevarlas de paseo por escenario y televisiones. 

"Incineration" es un alambre de intensidad que se clava en tus pies y que les hacen no parar de moverse, y "Big Pot" es febril, rabiosa, venenosa, punk que se desboca y que llena la cabeza de otros tiempos donde la rabia construíaa mensajes tan edificantes como los de esta banda. 

Hasta se atreven con una especie himno folk en "The rain it Raineth", sedosa, tranquila, como para romper de golpe toda la tormenta que nos ha caído encima. La más larga y experimental del disco es "El doggo speaks", una especie de jazz noir extraña y esquizoide. 

Dejan para el final el tema por el que serán recordados. La mejor versión que se ha hecho jamás del "Bella Ciao". Te entran ganas de sacar banderas rojas por las calles y hacer barricadas en la puerta de tu casa. Joder que adrenalina. 

Dog Faced Hermans dejo huellas profundas a pesar de la mala suerte que tuvieron. The EX seguro que tiene toda su discografíaa, y todos los que amamos a Joy Division, Killing Joke, Gang of Fout o Pere Ubu, sentimos ese energía eterna bogar entre nosotros como si aun tuvieramos 20 años. Grandes, muy grandes. 




jueves, 11 de junio de 2020

SOOMA. "It's all about to change" (2020)



No hace falta esperar mucho. Solo cuando empieza a sonar la primera canción del segundo disco de este trío Zurich, "Alive", te das cuentas que este trabajo cuando acabe el año estará en el grupo de favoritos. Noise Rock. El estilo sigue vigente al ponerte a saco con la escucha de este pedazo de cóctel molotov que no te deja estar parado en ningún momento. 

La distorsión, la fiereza punk, el feedback, el enjambre sónico que destila cada tema es para gozarlo a un volumen de esos necesarios, alto, bien alto, y si puedes con los puños en alto, porque la ocasión lo merece ("Break it"). 

En ningún momento bajan la guardia, los 10 temas que componen "It's all about to change", son cuchillas afiladas que en "Slow mess", con el bajo como principal daga exploradora, no pierde de vista cierto toque melódico que hace recordar a los añorados Les Thugs. Un auténtico escándalo lo que crean en apenas media hora. Puñetazos contra cielos, furia sin domesticar, rabia que nos hace jóvenes de un buen ostiazo de sonido. 

"Materiales humanos" es otro himno para continuar la batalla, para vibrar con la sedición que provocan con esa salvaje ola de brutalidad que parece quiere derribar muros y condenas. Como "Hail, inhale" que parece fabricar una hecatombe a cada segundo que avanza la canción, trallazo donde la guitarra parece que esta poseída y que da paso a "1141", la más punk de este lote tan descomunal. 

Se le agotan a uno los adjetivos para definir el torrente de energía que despide este disco. Es pura dinamita, todo en su sitio, lacerante sonido que en directo tiene que provocar temblores de tierra o llamadas a la insurrección. Mi preferida, "Blue light" es como un helicóptero que mueve sus aspas y se lleva todo lo que hay en tierra. Asfixiante, pulsiones al límite.

La más larga, "Recca", con sus casi 5 minutos, se recrea en una especie de oscuridad melódica, toque post punk pero siempre con esa dosis de intensidad brutal que provoca úlceras de humor, pánico en las calles.Para ponértelo en los cascos mientras paseas por la calle mientras te olvidas de todo y todos. 

A quien se haya quedado con ganas de más que no se pierda el disco homónimo que sacaron en 2018. Sin duda una de las alegrías mas feroces que nos dado este 2020 repleto de miedos y epidemias. 



lunes, 8 de junio de 2020

J. ROBBINS. "Un-becoming" (2019)


El que fuera líder de una de los bandas seminales de emocore, Jawbox, nos regaló el año pasado un pedazo de disco repleto de melodías y urgencias eléctricas, de pasión y de tumultos de corazón, siempre sin caer en lo fácil. El comienzo no puede ser mejor con esos dos trallazos emotivos que son "Anodyne" y "Abandoned massions". 

El primer disco en solitario de J.Robbins no adolece de nada, está repleto de frescos estribillos con cercanía al power pop, como ese pétalo deshojado que se llama "Your majesty". La que titula el álbum es quizás la más trabajada del repertorio, con Robbins explorando nuevos caminos con sus cambios constantes de ritmo y su ardiente manera de cantar. 

Ritmos electrónicos en "Kintsugi" para otro acierto considerable, brumosa y anticipando lo que nos regala en "Radical love", otro single de esos que atinan seguro por su seguridad de suavidad para momentos donde hace falta parar un poco el trote de los días. "Soldier", es mi preferida, con su llamada a la lucha de todos los que se sienten aprisionados por las botas del poder. Tiene un aire a Bob Mould que encandila. 

Como el aire punk de "Citizen", donde Robbins va de cara contra las grandes corporaciones. En "Firelight", la guitarra se vuelve saltarina en un emopop de manual para terminar con la más larga del lote "Stella vista", concentrada en sonidos más amables pero sin perder de vista el aguijón. 

Bueno comienzo en solitario pues el de Robbins. Esperemos que en sus próximos trabajos siga por esta senda que tanto nos recuerda a los añorado Jawbox. 



viernes, 5 de junio de 2020

DEEP TURTLE. "There is a vomitsprinkler in my liverriver" (1994)


Deep Turtle fue una banda finesa que en su carrera de casi 12 años sacó sólo este disco y un montón de eps y singles. La verdad es que un placer encontrar un grupo que no sepas ubicar tras escucharlos unas cuantas veces. Que si fusión, punk, rock progresivo, hardcore.... Y todo junto pero con suficiente sabor como para disfrutarlo a largos tragos. 

Quizás me recuerden algo a NoMeansNo, pero tienen bastantes más matices estilísticos que ellos. Y es que este disco con titulo como para aprendérselo de memoria es un cóctel de esos que como mínimo provoca mareo. El inicio punk bailarin de "Ha-Tuzta", la locura rítmica de "Tostroid",  y ese bajo en "Bay-zutus" que introduce a una de los canciones más brutas y orates de todo el disco. Vaya punto. 

Pequeños temas que no llegan a dos minutos como "Cardiako" o "Lim", donde lo frenético y lo festivo se dan la mano en un constante crisol sónico que suena como una apisonadora. Y hasta se atreven en cantar en castellano en "Valz" en un himno de esos que llevo silbando toda la semana. La reostia estos chicos. 

Cuando se ponen  saben hacer algo parecido a un tema de esos por llamar de alguna forma normales, también en español, "Hot mambo", con su sugerente y apasionado griterío y con todos los miembros del grupo reventándose sus manos, tocando como para morir. "Antivalz" es una vacilada de principio a fin, y "Orsentipede" parece que estamos ante una versión psiquiatrica de Primus. 

Sonidos latinos de guasa en "Carrier" dejan paso al hardcore brutal de "Pendulum" para el final del trabajo toparnos con un final perfecto para esta odisea de ruido, la catarsis voraz de "D'Kues". Sin duda encontrar este tipo de combos gratifica el espíritu. Por su incorrección, por esa búsqueda de nuevas tierras musicales, por la rabia y por el buen rato que te hacen pasar. Altamente recomendables. 


jueves, 4 de junio de 2020

LAURIE ANDERSON. "Life on a string" (2001)

"Life on a string" fue el séptimo de disco de la compañera de Lou Reed, una delicia donde redunda en lo que nos tenía acostumbrados con su sonido cercano a la new age ("One white whale"), en un maremoto donde cuenta la ayuda de un buen pelotón de colaboraciones. Desde el mismo Lou Reed, pasando por Bill Frisell, Van Dyke Parks o Erik Friendlander entre otros, todos ponen de su parte para que Laurie Anderson disfrute con una ramillete de canciones cálidas, repletas de poesía ("The island where i come from). 

Famosa sobre todo por sus performances, "Life on a string", auna desde múltiples perspectivas la formas musicales donde mejor se mueve Laurie, consiguiendo un mapa sonoro donde la tranquilidad de "Pieces and parts", se da la mano con el casi clasicismo de "Here with you". 

"Slip away" es otra pieza que se defiende por si sola, con su toque oriental y que da paso a "My compensation", donde los elementos electrónicos entran en liza para dar mas cuerpo aun a un engranaje musical sin ninguna mácula.

Para bailar en salones de suspiros es "Dark angel" y "Broken" refuerza la labor vocal de Anderson, portento de nubes de garganta. Pop de ese de porcelana es "Statue of Liberty" y "One beautiful evening"completa el circuito de canciones para elevar el espíritu. Grande Laurie Anderson sin duda.



lunes, 1 de junio de 2020

DANIEL DARC. "La taille de mon ame" (2011)


"La taille de mon ame" fue el quinto trabajo en solitario del desaparecido Daniel Darc, antiguo componente de los célebre Taxi Girl. Y el tamaño del alma de Darc era de tal envergadura que daba para mucho. 

Guiñando un ojo a Geinsbourg, "La taille de mon ame" es una delicia de reflexiones de esas que te dejan pensando mientras silbas a los cielos cerrando los ojos. "Ira" y "C'est moi le prinptemps", son sólo el aperitivo para ese himno que es la canción que titula el cd. Todo un decálogo de emociones, toda una cartografía de los sentimientos. 

"C'etait mieux avant" es el vehículo perfecto para encontrarnos al Darc narrador, mirando a los años 70 mientras se bebía la vida a largos tragos, y "Ana" es ternura, de un nombre repetido cien veces mientras el piano hace de decorado para las palabras. 

Roquero le encontramos en "My baby left me", para volver a tiempos lentos en la rutilante "Seuls sous la lune". Y que decir de la paz que irradia "Vers l'infini", delicada, sedosa, reptante, espectacular. Soberbio. 

Quizás "La taille de mon ame" no supere esa cima creativa que tuvo con "Amours supremes" (2008), pero todo el disco es para tomarlo como un té con hielo entre la caligrafía del calor que ya nos viene. Divertido suena en "Les filles aiment les tatouages" para terminar con "Sois sanctifié" por todo lo grande. 

Qué pena que en el año 2013 un infarto se lo llevase con tan solo 53 años, en plena efervescencia creativa. Nos lego su disco póstumo "Chapelle sixteen", para que no nos olvidemos de él. Un grande, sin duda, Darc.