jueves, 18 de junio de 2020

LANE. "A shiny day" (2019)

Hay veces que ocurre. Te encuentras con una reseña en una revista digital francesa con un grupo que se llama Lane y que el día 19 saca su segundo disco. Empiezo a escuchar un adelanto y pienso que esto me suena. Coño si se parecen un huevo a Les Thugs. Empiezo el rastreo de la banda y resulta que  el guitarra y el bajista estaban en la formación más cañera que ha habido del indie francés junto con miembros de otra banda, Daria, estos algo más relajados. 

Así que no tarde mucho en pedir el disco y en un día ya estaba bailando en la cocina como un poseso, vuelta a la juventud en media hora de guitarrazos y melodía, de abruptos de electricidad y de una pasión desaforada por hacernos gozar. Y es que escuchando "Stand" , el inicio de "A shiny day", ya basta para recuperar esos momentos tan lejanos como cuando cayó en mis manos discos tan sagrados como el "Seamonsters" de The Wedding Present. 

Hay veces que ocurre y la verdad es que el disfrute es tan intenso que hasta cuesta  mientras escribo el articulo y suena la muy Les Thugs "A dead man soul", estar sobre la silla y no desquiciarte en un baile brutal mandando a la mierda todas las comodidades musicales que nos agreden el buen juicio. Vaya sonido. El nombre viene de Love and Noise Experiment. Les viene como anillo al dedo. 

Te enganchan con sus urgencias, con su militancia en saber tener la receta en hacer canciones de esas que perduran, clásicos instantáneos. Y es que en el tercer track viene la que es mi canción favorita por el momento del año, un himno de esos que de tanto ponerlo en la cadena, ésta parece echar humo mosqueada de tanta repetición. Se llama "A free man" y tengo la piel de gallina cuando empieza a cantar Eric Sourice "i don't believe, i don't believe in your gods" y ese maremoto que consiste en una banda con 3 guitarras te deja noqueado, pidiendo que llegue el 19 para volar si es menester a Francia a conseguir su disco. Fuck Covid 19!!!!!!!!

Y es que esto no para. La melodía de "Clouds are coming", su medio tiempo que se convierte al poco en un huracán de distorsión, no hace más confirmar que Lane es el mejor secreto guardado europeo, un supergrupo que debería girar eternamente para expulsar la pena de nuestros corazones. Porque Lane irradian alegría, vuelta a los libros de fotos de nuestros 20 años, cuando ninguna sombra acechaba el trajín de nuestra bendita juventud. 

¿Y que me contais de esa epopeya en forma de suavidad que se llama "Red light"? Voy a dejar aquí un hueco de expresiones por que me quedo sin palabras. ¿Donde estabais Lane? "Winnipeg" y "Dirty liar" son otra dentelladas de poco minutaje pero que te abordan por su fogosidad, por su manera de contagiarte, por esos punteos que son la antesala de una tormenta que te hace mojar de pasión, de extrema pasión. 

La que titula el cd, una bala más que al explotar revienta blandas partes, otro hit más, otro portento que te hace subir más y mas el volumen. La verdad es que repito, me quedo sin palabras. A "Tea time" le basta un minuto y medio para saber que bien pudiera estar incluida en cualquier disco de los imprescindibles Les Thugs.

Acaban con la mas larga y elaborada de "A shiny day", los seis minutos de "Down the river", donde suenan casi post punk. Empece a escuchar el álbum el sábado, a fecha de hoy, llevare unas 20 escuchas y las que aun me quedan. Porque no se agota la sorpresa con ellos, porque la fuerza que irradian es un torrente de energía que te contamina, que te invade, que te agrada. Lane, mi banda favorita de 2020.  


No hay comentarios: