Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

lunes, 16 de noviembre de 2015

PUBLIC IMAGE LTD. "What the world needs now..." (2015)


El majara de John Lydon abre el disco con la burrada de "Double trouble", y todo está dicho. El orate rubio sigue siendo un iconoclasta, un puto verso torcido, un punk pasado de vuelta que le gusta mantenerse a flote mediante trallazos y esputos a su manera.

"What the world needs now.," posee las suficientes canciones para que sigas a pie puntilla el decorado organizado por este mequetrefe que vive de los restos, de los recuerdos, pero que sigue siendo un dulce pestilente artista del caos. "Know  now" es borrico y soez, su garganta sigue proliferando amebas, las guitarras siguen siendo cuchillas, y tus oidos siguen requiriendo mala leche.

No entiendo las críticas que le han atizado de ser un mero pastiche, Que quieren, de nuevo el imperio del imperdible? "Bettie Pagie" es como una versión de vaselina de Bowie, y que? Los nuevos triunfitos del post punk pueden hacer lo que quieran y el viejo John parece que hay que exigirle un catecismo de formas y estructuras. Que os den a todos.

Si, la portada es una puta mierda, ese bicho da un asko que es es para vomitar. ¿Y?  "C'est la vie" es un punto minimal, operístico, para que Lydon pueda a su gusto sacudirse la voz como quiera. Puro disfrute, No hace falta más, Subir el volumen y recordar viejos tiempos. "Spice of choice" me gusta por esos arranques guitarreros que no quedan en un detalle, que son una filigrana que te hace vibrar cada segundo. Glam con vestiduras rasgadas. La vuelta al principio.

Public Image Ltd es garantía. Tiene el suficiente cuerpo musical como para que te seduzca de principio a fin. Hasta las vaciladas como "The one" con aires de reggae, se merece que les prestemos atención, Todo bien hurdido, todo bien ejecutado.

También hay tiempo para el baile, para mover las caderas. "Whole life time" y "I'm not satisfied" son dos dulces venenosos que se dan la mano con la brillante "Corporate". Si, Lydon sigue siendo nuestro orate preferido del post punk. Y lo suyo no es una impostura. El es así.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Puro disfrute, No hace falta más, Subir el volumen y recordar viejos tiempos Tum Mile

Johnny J.J. dijo...

La verdad es que el disco está muy bien. Me encanta esa frase tuya de "un iconoclasta, un puto verso torcido, un punk pasado de vuelta que le gusta mantenerse a flote mediante trallazos y esputos a su manera."