domingo, 30 de enero de 2022

PARDONER. "Came down different" (2021)


Sí señor, esto es un disco de indie rock. De esos que se hacían antes. Y no hay que esperar mucho. Desde que suena "Donna said" con ese sonido que recuerda a Pavement, te quedas con ello sin posibilidad de abandonarlos. 

"Came down different" fue uno de los grandes disco del 2021, y Pardoner deberías tenerlo cerca de ti, apuntados en tu agenda de grupos a seguir, porque lo suyo va en serio. Y es que los de San Francisco, en esta su tercera entrega, te regalan canciones de esas que son difíciles olvidar. "I wanna get high to the music" es otro hit sin parangón y en "Spike" se vuelven furiosos y ruidosos a la vez que siempre atrayentes. 

Qué sonido. Puro noventa de principio a fin. Un homenaje sin fisuras a aquellos lejanos años. "Broadway" es un petardo que quema y explota en tus manos y "Tranquilizer" podría estar en cualquier disco de tus grupos favoritos de esos 90 que tanto amamos. "Lucky day" es una bestialidad, comienza como una nana y se convierte en pura catarsis punk. 

Todo "Came down different" está plagado de canciones que rápidamente se te quedan clavadas en la memoria. Como "Bunny's taxi" y ese olor a Sonic Youth que despide en cada arranque de guitarra. Y que me dices de "Hammer factory", casi una versión bronca de Teenage Fanclub. 

Se vuelven rápidos y déspotas en "Totally evil power", himno asegurado para tararear en la ducha, aunque la mejor, sin duda, es la que titula el cd, pura melodía esdrújula. De esos temas que repites y repites en tu cadena y sabes que no te cansarás jamás de oír. 

¿Quién dice que en la actualidad no hay grupos que nos den oxígeno, que provoquen, que ofrezcan? Pardoner es una garantía, un pulso ganado a la apatía, lo suyo es pura adrenalina, un misil hacia los confines de los recuerdos, guitarras estrujadas y conmoción cerebral. Bravo por ellos. 



jueves, 27 de enero de 2022

BOSS HOG. "Whiteout" (1999)

 



Cristina Martinez y sus Boss Hog, alcanzaron sus cuotas más altas con este "Whiteout". La mujer del salvaje Jon Spencer, pergeñó un conjunto de canciones, que como la inicial que da titulo al disco, te llaman a la danza y al frenesí. 

La aparición de Jon Spencer no se hace mucho esperar, "Chocolate" es rock de ese que se le da de maravilla a Spencer de saborear, con turgencias de distorsión, almacén de electricidad y mucha savia salvaje. 

"Whiteout" es el disco de Boss Hog más asequible pero el que tiene más coordenadas para guardar en la memoria. "Nursery rhyme" es puro frenesí provocador y en "Stereolight" disfrutamos de esa especie de funk mutante repleto de sonajeros de mil colores. Sonidos añejos que percuten como "Fear for you" y himnos de esos que rozan la épica como "Get it while you wait", se dan la mano entre burradas de ritmo como "Jaguar". 

Media hora basta para llegar a buen puerto. Estas canciones tienen todas dinamita y mucho rock and rolk ("Itchy & Scratchy"). Y la fiereza no se olvida, como en "Trouble" donde recupera los sonidos de sus primeros trabajos. 

La más burra del lote "Monkey" para poner punto y final a una sensacional trabajo que se pasa en un pis pas. Cristina y Jon, Jon y Cristina, para par de tahures del rock bien hecho. 



martes, 25 de enero de 2022

THE PASTELS. "Mobile safari" (1995)

 


En un hipotética lista de grupos que no prestamos atención en su momento y que urge su recuperación, The Pastels estaría seguramente en las primeras posiciones. En aquella época estábamos alucinados con The Posies y Teenage Fanclub y, yo, personalmente, no recalé en las costas musicales de esto chicos escoceses. 

Era imposible llegar a todo y a todos. Así que como nunca es tarde, aquí va mi homenaje con el que fuera su tercer disco, y que empieza como un tiro, con ese hit llamado "Exploration team" y sigue con la delicada "Mandarin", todo un hit de indie pop suave y repleto de nostalgia. 

El grupo de Katrina Mitchell y compañía lo petaron sobre todo en EEUU donde eran aplaudidos con esa resaca de desolación que se vislumbra en temas como "Yoga" y su calidez imposible de dejar de lado si lo tuyo es la sensibilidad exacerbada. 

Dean Wareham de Galaxie 500 también participa de ese jolgorio de música sin estridencias con su guitarra haciendo triquiñuelas por aquí y por allí. La que titula el Lp es algo a si como escuchar a Yo la Tengo sin distorsión y "Exotic arcade" es un canto casual a la inocencia total. 

Si, la verdad es que ha merecido sacar a The Pastels del olvido. Su última aparición discográfica fue "Slow summits" en 2013, donde ya habían perdido parte de la gracia que les acompañó en sus años de inicio. Quedan para el disfrute del personal composiciones tan logradas como "Classic line-up" o "Coolport", verdaderos hitos de un indie pop al que hacen grande con su abanico de nostalgia que parece venir de todos los paraísos perdidos posibles. 




domingo, 23 de enero de 2022

AMYL AND THE SNIFFERS. "Comfort to me" (2021)

 



Punk. Un grupo punk a la vieja usanza. Eso es lo que nos encontramos cuando damos al play y suena la macarra "Guided by Angels". Te entran ganas de empezar a romper todo, de no parar de botar por esa adrenalina que despiden los australianos. 

No descubren nada, no innovan, ni hacen nada distinto de lo que ya hemos escuchado mil veces. Pero nos da igual. Su anterior trabajo homónimo ya nos puso bien las pilas, y en este "Comfort to me", acompañado de unos potentes clips donde las sacudidas que despiden no paran, certifican su valía. 

En media hora caben abruptos pogos como en "Choices", himnos para danzar entre tumbas como "Security", donde como en el resto del trabajo Amy Taylor se erige como protagonista de esta guerrilla repleta de riffs y ponzoña. 

"Hertz" es otra patada de esas que duelen y "No more tears" casi se parecen a ratos a Motorhead. Cogen las esencias de los Stooges y nos escupen "Capital" , para en "Don't fence me in" volver a ese espíritu de enfado constante. 

La banda que la acompaña es competente de principio a fin, y los himnos se desbocan aunque bajen la intensidad de los disparos ("Knifey"). En resumen, punk, sólo punk, disfrutable y sin aditivos.


jueves, 20 de enero de 2022

...AND YOU WILL KNOW US BY TRAIL OF DEAD. "Source tags & codes" (2002)

 


Después de ese inicio tranquilo de piano que supone "Invocation", viene la tormenta. Y es que en este tercer disco de la banda de Austin, donde se puede percibir toda la potencia que ya intuimos en su anterior disco "Madonna" (1999).

Aupados por los medios del momento, el intento de hacer de ellos algo mainstrem se fue al garete. Oyendo la potencia casi hardcore de "It was there that i saw you", te topas de golpe con una banda que si, que tiene la cualidad de hacer hits instantáneos, pero repletos de aristas y de fogonazos de una electricidad que perdura ("Another morning stoner"). 

Con las influencias de bandas como Sonic Youth y de toda la buena música independiente de los 90 como cabecera de su estilo, And You Will... navegan a la perfección en un mar bravío donde las guitarras son como cuchillas, ("Baudelaire"), o el punk de "Homage-EP", pura voluta de humo malsano. 

Es imposible no parar cuando te topas con truenos del tipo de "How hear, how far", o con la épica de "Heart in the hand of the matter", con su lirismo arrollador. "Moonson" es la que es mas evidente el espectro de Sonic Youth, para en "Days of being wild" volver a recuperar la bronca más malcarada y punk. 

Discazo sin ningún tipo de duda. De disfrute inmediato. No hace falta darle muchas vueltas al cd para que rápido se entretenga en tus necesarios ratos de buen fondo musical para tus quehaceres diarios ("Relatives waves"). 

"Source tags & codes", vitaminas electrificadas para pasar congestiones de calma excesiva. Lástima que los trabajos posteriores fueron bajando de nivel, pero este disco no hay que perdérselo. 



martes, 18 de enero de 2022

THE NEW RAEMON. "Epés reunidos" (2010)

 

A los que seguimos hace años las andanzas de Ramón Rodriguez desde sus indispensables Madee a su fructífera carrera en solitario, este "Epés reunidos" , con sus 20 canciones, supuso una bolsa de caramelos para llevarnos a la boca sus palabras y sus melodías siempre adictivas ("Sucedáneos" y "Vale por todo lo bueno" son una buena muestra de ello). 

"Epés reunidos" esta compuesto por sus tres trabajos reducidos, "La invasión de los ultracuerpos", "Cuaresma" y "Líneas convergentes", y nos encontramos con esa capacidad que tiene Ramón de poetizar lo cotidiano con sus levedad que siempre te lleva lejos ("Tiembla Dublín"). 

"Sombrio" y "¡No fastidies!" navegan por agua de una oscura intensidad y "La Mesa Redonda" es uno de esos hits redondos (y The New Raemon tiene muchos) que te llena la cabeza de silbidos y de logaritmos del sentir. Brillante sin duda. Como lo es también "Cuaresma" y su fragilidad de letras que se vanoglorian de vivir en contextos de ternura y busqueda continua. 

La versión de Nueva Vulcano en clave pop de "Te debo un baile" es todo un puntazo, de lo mejor del lote. La adaptación de "M'agradaría ser un lemur" de Estanilau Verdet, te mece y te acuna, para brillar de  una manera espectacular con la versión de Lluis Llach, "Que tinguem sort". 

Si tengo que elegir una me quedo con "¡Retirada!" y ese aire a Madee que todo lo llena, con esa tensión que provoca, con esa energía vocal que toma las riendas en este jardín de sentidas apreciaciones. En el plano de colaboraciones, Maga con "La dimensión desconocida" y Manos de Topo en "Sucedáneos", cierran el circulo de un trabajo para completar la discografía de una gran banda. 

 



lunes, 17 de enero de 2022

ALEXIS MARSHALL. "House of lull house. House of when" (2021)


 Tenebroso, oscuro, intimidador, depresivo, terrorífico... Cualquiera de estas palabras valen para definir el concepto musical que te encuentras en este disco del cantante de Daugthers, una amalgama de obsesiones que te hacen recordar las impresiones que te perforaron cuando escuchastes los primeros trabajos de Swans. 

Y no hay que esperar mucho. "Drink from the ocean.Nothing can harm you" es una salmo industrial repleto de aullidos, de apocalipsis envasado al vacío para mayor goce de los que estamos siempre ojo avizor con trabajos de esos que te incomodan, pero que tan bien te provocan un disfrute de esos que sólo los que degustamos los venenos vaporosos de estos sonidos sabemos traducir en resistencia.

"Hounds in the abyss" es la segunda campanada que resuena en el martirio de una noche sin fin, un decorado plagado de slogans para el ocaso del mundo. Y es que el primer trabajo en solitario de Alexis,  viene como una perfecta continuación (más radical eso si) de los trabajos de Daughters. 

En "It just doestn't feel good anymore", predomina las asonancias, los ritmos rotos, una trompeta repleta de siderurgia mientras Alexis muerde con su voz repleta de devastación, gritando sin parar, expandiendo su ira a traves de una noche perpetua. Menos mal que se relaja a su manera en "Youth as religion", donde se vuelve austero en la tristeza, donde arrulla malsanos salmos que se quedan en el aire, que todo lo impregnan. 

Pero no nos engañemos. "House of lull. House of when" esta construido con retazos de la devastación, y aquí no hay sitio para la tranquilidad y si para la angustia ("No truth in the body"). Asi como en la portada del disco vemos a Alexis mirar lo que parece ser un fondo de chimeneas que esconden terror, nosotros también somo observadores de ese aire viciado que todo lo inunda. Hasta respirar cuesta cuante te topas con "Open mouth" o con ese final llamado "Night moving". 

Música para no creer en el futuro,  banda sonora de lo terrible, Alexis Marshall nos condena sin quererlo a una amenaza constante de un mal que perfora las voluntades, que te hace temblar sin remisión.