domingo, 13 de octubre de 2013

MIKE WEXLER. "Dispossesion" (2012)


"Dispossesion" es el segundo trabajo de este compositor americano tras el interesante ""Sun wheel" (2007). Lo que para muchos críticos es canción cantautoril, para la opinión de este modesto escuchante, el entramado musical de Wexler se acerca más al post-rock ambiental con toques de psicodelia, en mares de tranquilidad soportando angustias vencidas.

"Periah" es un largo lamento donde las guitarras y los teclados se envuelven en una nube donde cohabitan apuntes eléctricos en un laberinto hipnótico de una belleza indudable. En "Spectrum" la voz es la que reparte geiseres de suavidad en un entramado de lisérgica infantil.

Luego "Prime" con su instrumentación fluctuante navega en un oasis donde la calma pernocta en un oasis de bruma eléctrica que vence al recuerdo folk de su anterior obra. Me parece post-rock la actitud de Mike Wexler cuando en "Glyph" el piano y las cuerdas se deleitan en un completo paseo por la especulación íntima decoradora de palabras al viento.

Y si no has tenido bastante aun, refuerzate con las proteinas caloríficas de "Liminal", provechoso epílogo de un cantautor que no lo es, de un sonámbulo de sombras que radiografían cartas iluminadas de ríos de imposible navegación.


jueves, 10 de octubre de 2013

THE KONKI DUET. "Mountain mouton" (2006)


Este trio francés-japonés-ruso, sacó en 2006 un delicioso álbum indie que hará las delicias de los que disfrutamos de las locuras sónicas de Deerhoof y demás buscadores de gemas en el mar obtuso de la desidencia inependiente.

El Pop de The Konki Duet es alocado y se sirve de la distorsión y de los mares de cuerdas para crear un entramado sonoro pulido, divertido, disolvente de rudeza y frenético en su propuesta.

En "Mountain mouton" hallamos piezas barrocas como "Deilight song", espasmos punks como "Punk's Dean" y se atreven hasta con una versión tenebrosa de los Queen of Stone Age en "No one knows".  También porque no, rizan el rizo con un pedazo himno como "Une chanson pour Neil Young".

"Au revoir Tim b." es quizás la que más se parece a Deerhoof: insolencia sonora, ruidos agradables, subidas y bajadas en una pleamar de tonificantes agudos para el corazón. Después "Inflammable" y su pop de los años setenta para compilar tarareos, para aplaudir luciérnagas.

Así pues, todo un descubrimiento esta multinacional independiente llamada The Konki Duet. Festejo al aire libre, pasacalles agradable, torbellino de primavera.



martes, 8 de octubre de 2013

KANYE WEST. "Yeezus" (2013)

Vale, el tipo es un auténtico gilipollas. Lo reconozco. Se cree el más listo, el mejor músico, el que va a salvar el planeta con sus rimas, el que titula un disco como "Yeesus=Jesus", haciéndonos ver que está con nosotros para redimirnos, o para sacarnos del pecado. Menudo majareta engreido el muy idiota.

Apartando al personaje en cuestión, de justicia es afirmar que estamos ante un discazo. Alejado de la formula comercial que significó "Wath the throne", "Yeezus" es un autentico galimatías donde tiene cabida desde el rock industrial, el hip hip asfixiante tenebroso, r&b, y demás marcas negras para posicionar esta obra como uno de los mejores discos de hip hop que he escuchado en años.

Dejamos pues aparte el marketing, las hogueras de las vanidades, el ego del artista, y sus influmables sentencias que de vez en cuando escupe para que le sigamos odiando. Centrémonos pues en "Yeezus". Rick Rubin es el encargado de pilotar la avioneta, los controles, de sintetizar en la mesa los sonidos abrasivos que contiene este cd.

"On sight" (tras la mascara Daft Punk) es una catapulta de sonidos electrónicos, de luces de neón marchitas. "I am god" (bendita modestia) es una tenebrosa secuencia de hiphop postnuclear, sedicioso y delirante, carnívoro para tus oídos. La leche el muy cabrón.

En "Strange fruit", samplea a la gran Nina Simone con verdadero acierto y "New slaves" es quizás la más impactante de "Yeezus" con su gravedad ruda, con un componente de agitación para ladrar tormentas. Y si hablamos de colaboraciones por aquí nos encontramos a Frank Ocean, Kid Cudi o Justin Vernon, ayudantes de Kanye en este apología del rap del siglo XXII.

Después de "My beautiful dark twisted fantasy", "Yeezus" continua en la brecha de los sonidos con esquinas para quien pensaba que este amaestrador de serpientes, se conformaba con su estabilidad dentro del mainstrem.


domingo, 6 de octubre de 2013

THE URDERTONES. "The Undertones" (1979)


1979. En Irlanda dos bandas se rifan el trono punk: Stiff Little Fingers y The Undertones. Estos últimos a diferencia de sus colegas los Fingers, afiladores de slogans y lucha en las barricadas, también pensaban que el punk deberia tener un punto de cachondeo, de hedonismo. Hacemos la revolución, pero me parto de risa cuando me da la gana.

La esencia de The Understones son sus travesuras musicales, su querencia por una especie de power pop punk vitaminado con joyas del calibre de "Teenage kicks", que aparece en este primer larga duración, por siempre un hit de esos que puede con la invansión de la desmemoria.

"The Undertones" es una amalgama de sonoridades que dentro del fenómeno musical donde estaban encuadrados, van un poco más allá, ejerciendo como unos The Who necesitados de pildorazos pop para continuar la fiesta en plena forma.

"Family entertaiment" es rabiosamente melódica y contudente a la vez y "Girls Don't like" es una muestra más de esa rabia contenida que dispara flechas de ardor punk. "Here comes the summer" y sus teclas agotadoras es jarabe para desertar aburrimiento y hastío.

La voz de Feagal Sharkey era todo un portento que rivalizaba con el festival de una banda que con este primer disco se posicionó como uno de mis bandas favoritas de la época. "True confessions" tiene un aire ligeramete underground, minimal,  y "Mars Bars" es punk para saltar barras del bar y beberte el mundo a tragos.

Ni la actitud, ni la estética, les hermanaba con sus primos londinenses, los del imperdible oxidado bajo la marca de Malcom Mcclaren. The Understones, chicos obreros que se fijaban en los Who antes que en Iggy y los Stooges. "Billy's third" es otro perdigonazo acido y contundente y "One way love" es un vacile vibrante para recordar viejos tiempos.

1979. El punk en su apogeo. Los viejos fosiles del rock achicarrados con su ortodoxia cavernaria. La juventud incendiando las calles, y en Irlanda, The Undertones, tomando pintas en un pub pensando en las chicas de sus sueños. Grandes.


jueves, 3 de octubre de 2013

MEAT PUPPETS. "Lollipop" (2011)


Los Meat Puppets fueron uno de los grupos preferidos del finado Cobain. Aparecidos en la escena a mediados de los 80, siempre resaltaron por su gusto a no ser encasillados. Tocaron todos los palos posibles: desde el rock durete, al country, pop acelerado, folk....

Los hermanos Kirwood, los jefes del cotarro, sacaron este vibrante "Lollipop", lleno de fusiones eléctricas junto a paseos por mares de tranquilidad. La que da comienzo al cd, "Incomplete", es puro Smithreens, power pop arraigado de melodías.

"Orange" es rock que maná directamente del NRA y "Shave it" es una pequeña especulación reggae confabulada con el buen quehacer. Luego viene el country de "Baby Don't" y el pop con enganche rock de "Hour of the idiot".

"Lantern" tambien vive de la tradicción músical yankie rural y apetitosa para tardes de estío. La que más me gusta es "Dawn Thing" power rock muy bien hecho, ramilletes de sensaciones emocionales de los 80, cadáveres renacidos en formas de canciones imperecederas.

La tranquilidad se asienta con "Amazing" y "Way that it are" les sale definitivamente arengadora de magia del ayer. Un buen grupo pues para recordar viejos modos de hacer buena música.


martes, 1 de octubre de 2013

GATILLAZO. "Siglo XXI" (2013)


La Polla Records fueron el grupo más grande punk que ha existido por aquí. Recuerdo cuando los conocí, en el Rastro, comprando su primer largo en una cassette con fotocopia corrompida por la dulce rebelión de los diecisiete años.

Con ellos prendimos fuego a los coches y nos calzamos nuestras botas antifascistas. "Salve", "No somos nada, "Revolución", con Evaristo repartiendo anarquismo en canciones de dos minutos, conformaron toda una banda sonora para tararear con los colegas mientras nos bebíamos la vida a sorbos de litronas.

Ellos nunca fueron domesticados por la política (Kortatu), su mensaje antisistema, su ironía destroza hipocresía, sus diatribas contra la sociedad corrupta siguen vigentes treinta años después de la aparición de la banda.

La Polla Records murió, se comieron el Records, y Evaristo, continuo su lucha, su garganta hacha no es posible acallar así como así.Gatillazo no es La Polla Records, pero Evaristo sigue dando motivos para confiar en seguir pintando aes con circulos en las paredes de nuestros barrios.

"Hemos venido a divertirnos" es punk rock de combate y alergia a la tranquilidad, "Esclavos el siglo XXI" es la definición perfecta a la calamidad de estos tiempos. El combate sigue con "Jota de la derrota", un grito contra todos los partidos, contra todo el sistema.

"Un minuto en libertad" es punk setentero y los maderos se llevan lo suyo en "Otra canción para la Policía". "Bla,bla,blar" es casi una revisión sónica de Bad Religion. No perderse tampoco la letra de "Nunca fui a la Ikastola".

Temas cortos, rabia sin contener, y esputos eléctricos rumiando insurección necesaria. Gatillazo, otra forma de reivindicar los tiempos cuando conocimos a la chica ye-ye, y jugabamos a las canicas pensando en la revolución.


domingo, 29 de septiembre de 2013

DIAMANDA GALAS. "La serpenta canta" (2003)


Siempre que escucho a Diamanda Galás me acuerdo de ello.Había grabado a un colega una cassete "poseída" por un tema de la Galás. Era del disco "Scherei X" (1996) , un compendio de gritos provenientes del Hades más profundo, allí donde la oscuridad es demasiada luz. Al poco, un cuadro que tenia en la pared, se cayó, trizeado, por el efecto luciferino de la grave voz de esta sacerdotisa de la magia negra.

"La serpenta canta" al lado de otras producciones de la señora, casi parece un album pop. Y digo que casi, porque la insania aqui existe, pero con dosis menos mortales. "La serpenta canta" esta compuesto por temas ejecutados por la bicha entre los años 1999 y 2002. Mirad sus ojos en la portada, la sombra de su rojez criminal, después dormid un rato antes de poneros el disco.

La misa empieza con "Ain't no grave can hold my body down", canción tradicional, blues a piano con manos cortadas, con los altos y bajos de la voz tan caracteristicos de Diamanda, enseñando las uñas cada dos por tres. "Burning hell" (John Lee Hooker), son casi once minutos de travesía por un Missisipi lleno de tiburones exiliados del mar, cainitas de sangre ajena.

Se nos relaja la dama en "Baby's insane", canción para dormir a asesinos, para con "I'm so lonesome i could cry" (Hank Williams), enfrentarnos con una lava de aullidos, de violencia, que deja insano al más duro oyente. Puro Galás.

"Lonely woman" y "Frenzy", son dos maneras más de pedir cita al loquero. Si hay una palabra que aun no se ha inventado para definir el horror, esa es Diamanda Galás. Seguimos con la reinvención del blues en "Blue spirit blue", y en "My word is empty without you", me doy ya por rendido por hoy, dejo la escucha para dentro de un rato.

El resto te lo dejo para ti, para que tu lo critiques desde la estancia más sucia de tu alma. Diamanda Galás, pertinaz obrera del caos, parturienta de una voz que rompe cielos. Con ella la paz es imposible y los cuadros por siempre acabarán en el suelo tras su escucha. Asi sea.