domingo, 15 de septiembre de 2019

DOCTOR DIVAGO. "Especial de la casa" (2014)


Cuando Doctor Divago sacó este "Especial de la casa", festejaron sus 25 años de carretera y manta, de trajinar por los arcenes del rock más ajeno a modas y estilismos de esos que a veces nos dan risas. Doctor Divago es mucho más que eso.

Los valencianos nos regalaron 23 canciones y un Dvd donde desentrañan su biografía, con grabaciones y mil comentarios para que no olvidemos la importancia de esta superbanda. Y es que desde que empieza a sonar "No tan bueno" de disco "Versión 5.0", hasta su continuación "Ligero como una pluma", no puedes más que estar de enhorabuena por la calidez musical de un combo que debería haber tenido mucho más presencia si las cosas fueran distintas a como son.

Joder como suena "Eva", de "Regalos vivos", un himno que nació en los 90 y que sigue haciéndonos vibrar como entonces. Algo asi como "Septiembre" de Los Enemigos. Rock and rolk ostias. Y que decir de las letras y las pulcritud en las composición de los temas. "Los tontos buenos tiempos" podrías estar escuchándola sin parar en un bucle sideral de olas de catarsis.

Manolo Bertrán y sus colegas producen arte secuenciado en calidez y ardor, en turbulencias que te hacen sonreír ("No necesito más reproches"), o contando historias de esas oscuras de barrios y seres desamparados ("Gracia Imperio"). Volver a escuchar "Hoy" es como una llamarada que te ciega desde la bruma de unas letras que te anegan y sacuden.

Reconozco que llegué tarde a ellos, pero una vez que los escuchas no te cansas de tus sacudidas de rock furibundo ("Silencio"), y sus versos secuestradores de candidez ("La habitación de Charo"). Escuchar este "Especial de la casa" es un viaje en la nave espacial de Doctor Divago donde puedes picotear entre sus diversas época de creatividad. Todas necesarias, todas importantes si quieres disfrutar de franqueza, buenos sonidos, rock sin pegamento ni indioteces de todo tipo.

"Clínica del alma en Navidad" es oscura y quisquillosa y "El Paraíso (a dos pasos de mi)", es lo más cercano que se ha hecho por aquí a Doctor Feelgood. Asi hasta 23 temazos de esos que te ponen todos a 100. "Frunciendo el ceño", "Con tanto amor", "Los amores faquires", son solo una muestra del poderío de un grupo de esos que nos alegra los días aciagos, que te piden subir el volumen, la visita a ese doctor que tiene en su consulta las paredes repletas de cuadros con colores que llamen a la subversión. Grandes, muy grandes.


viernes, 13 de septiembre de 2019

THE BLUE NILE. "Peace at last" (1996)


Cuánta melancolía rezuma la música de The Blue Nile. El grupo de Paul Buchanan y Robert Bell, fueron una rara avis en los 80. En ningún sitio casaba su tristeza elegante, su nocturnas olas de tristeza que te dejaban echo un trapo.

Discos como "A walk across the rooftops", (1984) o "Hats" (1989), marcaron época, y este "Peace at last" es otro cartucho en la recamara para los que nos gustan los silencios provocadores. Siguiendo el patrón de sus anteriores trabajos este disco nos regala gratas sorpresas como el deje gospel de "Happiness", y una inclinación de la banda hacia un pop íntimo que te desarma ("Tomorrow morning").

Todo suena como donde lo dejaron en "Hats" pero con gotas de un soul de fabricación nocturna ("Sentimental man" o "Love come down"). Sonidos para naufragar con la voz de Buchanan siempre tirando del carro de los susurros que no se apagan, que te dejan henchido de más y más, como en la impactante "Body and soul".

En "Holy love", la más tecnificada del lote, cuentan con la colaboración de Craig Amstrong que les deja su pócima de teclados en la más alegre del cd. Pero lo de The  Blue Nile eran los pañuelos al viento repletos de lágrimas, o la palabra adiós escrita sobre la arena de la playa antes del mordisco del mar ("Family life").

"War is love" podía funcionar para acompañar veladas de confidencias íntimas y "God bless your kid" se puede radiar en cualquier emisora para compulsivos adictos a la calidad musical. Para terminar "Soon", con sus teclados tenues, con las voces en la niebla. Vaya final.

Una debilidad The Blue Nile, cuando los conocí no dejaba de escucharlos cuando necesitaba el arrobo de la suavidad. Música que no caduca, música de esa que es una garantía vital.



miércoles, 11 de septiembre de 2019

PELICAN. "Nighttime stories" (2019)


La banda de post metal de Chicago se descuelga con uno de sus mejores discos hasta la fecha (quizás no supere a ese esdrújulo "Australasia" pero se le acerca), este "Nighttime stories", donde empiezan atmosféricos, meditabundos con "WST", para en "Midnight and mescaline", empezar el rodaje de esta maquinaria de post metal que tan buenos frutos ha dado en su trayectoria.

Grabado en los estudios de Steve Albini, el disco es crudo, directo, corrosivo, repleto de lugares comunes para la elaboración de este post metal instrumental radiante y aspero, donde hay lugar para gemas como el torbellino sónico de "Abyssal plain", o pequeños homenajes a Black Sabbath como la pesada y oscura "Cold hope".

Trevor de Brauw y sus colegas también tienen tiempo para especulaciones siderales como la potente y embriagadora "It shared at me", para de nuevo en la que da titulo al álbum, embarcarse en un viaje de solemnidad metálica de esas que te hace sonreír con arrojo.

Me gustan Pelican, después de Isis (Aaron Turner también aparece por aquí), ha sido uno de los combos que con mejor predisposición ha tomado el post metal como género para investigar y discutir.

"Arteries of blacktop" es envolvente y seminal,  y "Full moon, black water", puro desasosiego tranquilo, la más sugerente del disco, hablando de apocalipsis interiores en una instrumentación de esa que te pide subir el volumen.

Post metal, huraño, contundente, elemental, repleto de huecos donde divertir tu necesidad de sonidos duros. Pelican, no te defraudará.



lunes, 9 de septiembre de 2019

BROKEN SOCIAL SCENE PRESENTS. "Kevin Drew spirit if..." (2007)


Tras haber optado los componentes de Broken Social Scene por una disolución pacífica, uno de sus miembros empezó a moveser en solitario pero con el escudo del nombre de la banda para capitalizar un sonido que tan buenas canciones ha producido en los años que llevaban en la carretera. Kevin Drew sacó este disco, y Brendan Canning el fundador de los Broken, se sacó de la manga el muy interesante "Something for all of us" (2008).

Estilísticamente, "Kevin Drew spirit if...." podía casar a la perfección como otro disco mas del grupo. Las dos primeras canciones, "Farewell to the pressure kids" y "TBTF", son un compendio de indie rock ruidoso y melódico, con pespuntes psicodélicos y siempre como punto de partido el sonido base de los Broken Social Scene de toda la vida.

La verdad es que hay veces que uno no comprenden a los artistas. Se separan, cogen su nombre como aperitivo y construyen unas canciones que no se diferencian en nada de lo que hacían antes ("F-ked up kid").

El disco está repleto de tracks que llaman a la alegría continua, como la emotiva "Safety bricks", o arreones de indie rock como "Lucky ones". También tiene tiempo Kevin Drew de producir narcóticos efectivos como "Gang bang suicide" que es toda una delicia.

"Big love" tira de tecnología para en "Aging faces/losing places" volver a plantearnos los dilemas de su pop lisérgico, tamizado con empaques sonoros grandilocuentes como en la correosa "Bodhi sappy weekend".

Yo, el disco lo tengo junto al resto de Broken Social Scene. Se pongan como se pongan, en nada difiere, todo es igual. Gozoso, arbitrario, bien hecho, total. A disfrutar pues.


viernes, 6 de septiembre de 2019

TERA MELOS. "Trash generator" (2017)


Pedazo de comienzo que nos regala la banda de Sacramento Tera Melos, en este su último trabajo hasta la fecha. Uno de los combos mas importantes del mathrock, construyen una especie de hit casi progresivo en la envolvente y visceral "System preferences".

Y es que este "Trash generator" es su trabajo más accesible hasta la fecha, sin que quiera decir esto que han perdido fuelle, ni potencia generadora de colapsos de distorsión. Ahora juegan más con las voces ("Your friends"), aunque no pierden de vista la estratagema por la que les conocimos en obras tan interesantes como "Patagonian rats" (2010). La que titula el cd es puro post hardcore intelectual y matemático y "Warpless run" una maravillosa y corrosiva agitación punk.

Pero lo que más les mola a Tera Melos es la experimentación, no concretar nada, nadar en un mar de fuentes y ruido ("Dyer Ln"),  para de nuevo caer desde un avión supersónico sin paracaídas y a lo loco ("Men shirt").

El trío brama en la contundente "Don't say i know" para en "A universal gonk", introducir la electrónica en un maremoto de poliritmos que les queda espectacular. Para terminar, la orate "Drawing" y esa pedazo de joya que es "Super Fx".

Tera Melos, innovadores, exprimiendo al máximo sus posibilidades, edifican un bello edificio donde partiendo del mathrock pican y pican estilos, consiguiendo un emocionante viaje hacia lo indefinible.


miércoles, 4 de septiembre de 2019

EDWYN COLLINS. "Badbea" (2019)


Cuando en 2005 Edwyn Collins sufrió un ictus, nadie apostaba a que el ex-Orange Juice pudiera grabar más discos y mucho menos subirse de nuevo a un escenario. Se equivocaron. Ya van 4 trabajos desde su enfermedad, y este "Badbea" es un puntazo de esos que te alegra la vuelta de las vacaciones.

Empezar con una gema melódica como "It's all about you" es una garantía para lo que nos viene después, porque todo "Badbea" es superlativo, de principio a fin. Alucinas con los vientos y con la dicción de Collins, en temas como la soul "In the morning" puro juegos artificiales para disfrutar y alejar los malos momentos. Glorioso.

Vacilona y atrayente es "I guess we were young", mi favorita del lote, con un estribillo arrebatador, con James Walbourne y Carwyn Ellis como fieles acompañantes en este carrera de Collins por seguir demostrando que la superación existe, y que si se junta con el arte, nace la maestría.

Me encanta la delicadeza de la balada "It all makes sense to me" y el punk de "Outside" donde se parece sin tapujos a Iggy Pop, con vigor y efectividad. Pero donde Edwyn se encuentra más a gusto es en esas composiciones donde tiene a la Motown en el rabillo del ojo ("Glasgow to London").

"Tension rising" es pura adrenalina y en "Beauty" vuelve a rompernos el corazón. De nuevo los ecos a la iguana con "I want you", para convertir tu casa en un torbellino de soul con la impresionante "I'm ok Jack".

El epílogo, la canción que titula el álbum, una melancólica manera de decirnos adiós pero no hasta siempre. El árbol de naranjas de Edwyn Collins que tiene junto a su casa sigue dando las mejores frutas de Escocia.










domingo, 1 de septiembre de 2019

THE SAINTS. "Eternally yours" (1978)


"Eternally yours", fue el segundo disco de esta grandiosa banda austriana, paradigma del rock del garage, del power rock, del punk en su fase más festiva. Chris Bailey y sus chicos, nos regalaron un pedazo de disco incendiario, de esos que aunque pase el tiempo es un disfrute su escucha.

Me alucina el saxo de "Know your product", y la chulería de "Lost and found". Aunque The Saints tenían mucho más que ofrecer y regalar. Sólo con escuchar esa maravilla que es "Memories are made of this", te das cuenta del valor de este grupo que tanto influiría para lo que luego se llamo kiwi sound.

El punk aparece sin subterfugios en temas como "Private affair", aunque lo más importante y por lo que se les recordará en por esa dedicación tan particular a la melodía ("A minor aversion"). Casi parecen los Sex Pistols en "No, your product" para en "This perfect day" continuar pergeñando sonidos de esos que se grabaron para siempre en la memoria colectiva de los que amamos la irreverencia y los discos sin edad.

"Run down" es un pedazo de bronca punk que enlaza a la perfección con "Orstralia" y ese amenazante juegos de guitarras que te deja sin respiración. Pedazo de sonido. De esos trabajos que deberías tener junto a los discos de The Stooges. Porque aunque lo suyo es otra historia, rezuman sudor, salvajadas y buen sonido ("New centre of the universe").

Dejann para la posteridad temas como "Untitled" donde se ve por donde van los tiros de lo que en el futuro nos regalaría The Saints: Power Pop garajero de ese que se disfruta desde los primeros minutos de escucha.

"Eternally yours", 1978. Que bien que suena en este 2019 que ya dio un hachazo al verano. Subir el volumen, tensar los nervios y disfrutar. No es para menos.