Distorsión, abrazos, pianos, guitarras, tormentas, silencios, adiós, tranquilidad, vahos, ruidos, electricidad, sueños......MÚSICA
lunes, 13 de febrero de 2012
MICHEL CLOUP (DUO). "Notre silence" (2011)
Atras han quedado las burradas rítmicas de Experience y toda esa maquinaria efectiva, ruidosa, combativa, lo mejor del indie galo de un tipo que ya apuntaba maneras desde que con sus Diabologum, hizo que todo en Europa no fuese made in England.
Ahora Cloup ha cambiado los voltajes por la calma mentirosa, haciéndome recordar cada vez que lo escucho a unos Codeine reinventados, pero siempre con la voz recitadora de Cloup como eje principal de este maravillosa aventura de la que ya llevo una docena de escuchas. Para "Notre silence", ha contado con la colaboración del bateria Patrice Cartier, (tambien compañero en Experience) que le hace de fiel escudero en este emocional y lento crucero repleto de luces envolventes.
Empieza la introducción de 16 segundos de "Mon histoire", para dar paso a una de las mejores melodías que ha construido Cloup en su imprescindible historia: "Cette colère", emotiva, indie, triste, cargada de amor, rutilante y sana, de esas canciones que pondrás y pondrás en tu equipo sin que jamás encuentres motivos para que deje de girar en tu mente.
"Le cercle parfait" es bella, lenta, perfecta para saborear a tragos largos, con su letania vocal, con su tono meloso, con su melancolía dulce. Chapeau mon ami, chapeau. Y los once minutos minimales de "L'enfant", encendidos y apagados, largos y trémulos, son una perfecta muestra de esta nueva aventura, empezada tras comprobar Cloup que la carrera de Experience era cosa del pasado.
Y la indicación al principio del artículo de influencias de Codeine, no es gratuita. "Plusiers fois cet après-midi", es un susurro encadenado, la guitarra está en coma, slowcore para romper un millón de besos, cartas quemadas desde las altas cumbres del silencio. Bestial.
Y la que titula el cd, con sus inicial "silence, j'écoute notre silence..." avasalla desde los primeros acordes por su asombrosa capacidad para expander el espiritu indomable de un tipo que siempre ha dado en el clavo en sus producciones.
Maravilloso Michel. Reconozco que desde "Aujourd'hui, maintenant" he seguido sin perderme nada de la trayectoria de este talentoso musico. Nunca me ha defraudado. Y este "Notre silence" es otra muesca más que no te debes de perder. De disfrute máximo para todos aquellos que gusten de cosas bien hechas.
viernes, 10 de febrero de 2012
EFFI BRIEST. "Rhizomes" (2010)
Estas chicas cogieron su nombre de la obra de una novela del aleman Theodor Fontaine, llevada al cine por Fassbinder. Cogidas de la mano de la pintora Corinne Jones, Effi Brest, se muestran reacias a instalarse en el club de los combos de post punk domesticable.
Lo suyo es la perversidad, los sonidos angulosos y oscuros, huyendo de cualquier atisbo de tirar por lo fácil, se las nota que han oido con asiduidad a Lydia Lynch. Las seis componentes de Effi Brest, se esmeran en hacer de lo incomodo su principal baza, y consiguen convertir este su primer largo en una buena secuencia de halagos indomables.
Para comenzar, la que titula el cd, minimal, gritona,acercándose a la órbita de The Slits sin espanto ni pavor. "Long shadow", podria estar grabada en los bajos de un club cuando New York, era el centro de la no-wave. La incomodidad de todo "Rhizomes", tiene su perla negra en "Cousins", enigmatica, laberintica, dub mortecino y sagaz.
En "X", se desfogan a gusto, sin retener nada, esquinadas, depresivas, asfixiantes. Todo una alegria las chicas pues. "Mirror rim", es otra de mis favoritas, con sus suculentos cambios de ritmos, con su precioso acabado.
Grato pues el experimento de las femmes que disparan en la cara a todo el adocenado movimiento post-punk, que no hace mucho se alzaba como centro de lo indie, y que acabó finiquitado por lo aburrido de la mayoría de las propuestas.
miércoles, 8 de febrero de 2012
LISABÖ. "Animalia Lotsatuen Putzua" (2011)
Esto es lo que estabamos esperando. Por fin una sacudida que nos pueda quitar la abulimia de tanto artista sobrevalorado, por fin un cañón desperdigando moléculas de tragedia y tensión mediante guitarras que espantan y nacen de la hecatombe. Esto es un antes y después. Como las tres antiguas producciones de Lisabö, "Animalia Lotsatuen Purtzua", nace para quedarse con nosotros mucho tiempo, para servir de guia,de iniciación a muchos, como faro para mirar cuando la luz se apague sobre nosotros.
Desde el comienzo, no hay piedad. "Oroimenik gabeko filma", es brutal, con las dos baterias supurando mala baba, las guitarras enfrentadas en una cacofonia de belleza electrica, la voz quiromántica, agresiva, pululando desde el destrozo hasta la quietud de los sentidos. Esto es la belleza del post-hardcore, la jauria de los lobos que se comportan como hermanos, el volumen brutal de la apisonadora que no ceja su motor impertinente.
Les basta 6 temas en 40 minutos para definitivamente decir de este disco que fue el mejor del año 2011. Que quizás ninguno lo supere en el 2012. Me quedo congelado con esta maravilla sónica. El comienzo conversacional de "Ez zaitut somatu iristen", se transmuta en un porrazo de ira sentida, desgarradora. Cautivo estoy de esta pulsión carnivora y hermosa. A la mierda toda esa retaila de payasos con momias guitarras que nos quieren vender la motor. Lisabö es otra cosa. Nada como ellos por aki, poco lo encontrado allende nuestra frontera.
"Oinazearen intimitatea" es una tormenta sin posiblidad de cobijarte en ningun sitio. A tumba abierta, como los Shellac, como todo lo que nace del espasmo y se desarrola libremente en una colisión libre de ruidos y cienagas. Se paran, vuelven, se paran, vuelven. Sin respiro, perfecta maquinaria que tiene tiempo para coser algun corazón en el minuto 4 de la pista.
"Gordintasunaren otordu luzea", es arisca, con el euskera como en el resto del album, en perfecta sincronía con todo el enjambre de veneno de la banda. El cuasi silencio inicial de "Laztan isilen deiadarra", es sólo un engaño. Un de las mil formas que tiene Lisabö de perdernos en su laberinto,de crisparnos los nervios con delicadeza, de urgar en la herida con un colapso eléctrico que tiene la forma de un tanque espasmódico, desquiciado, sinérgico, colosal. Me callo ante tan mayúsculo monumento al rock en estado crudo.
Y nos perdonan algo la vida con la melodia balbuceante de "Ezereza mugak", donde después de este viaje de dolor y sombras, se quitan los ropajes de heridas confortables de daño, y construyen una lirica del acero, un botón lanzador de misiles de flores tristes, que vagan por el cisma del caos, en busca de un complot de sueños.
Esto es lo que estabamos esperando. La esperanza con forma de bomba atómica de cuerdas de butano, armas de destrucción íntima, fogonazos que alumbran curiosidad para seguir adentrándote en este laberinto firme, convicente, letal. Lisabö mi grupo de referencia, nuestra semilla venenosa, el ROCK que no se vende al por mayor.
lunes, 6 de febrero de 2012
FEIST. "The reminder" (2007)
Esta crítica nace de una duda. La duda es saber si es bueno el momento de escribir, tras haber perdido a mi padre el pasado viernes, día 27. Mi duda es saber si lo que va a salir de aqui va a ser un compendio de tristeza acumulada de palabras para disolver el dolor mientras la música se agazapa en las esquinas del salón, o un antídoto para pensar en otra cosa.
Ayer me dije darme un tiempo de vacaciones en Discos Pensados. Dejar pasar los días, olvidar cuando entré en la habitación del hospital y me lo encontré ya sin vida, destartalado y con el único ruido del oxígeno que al principio me engañó, haciéndome pensar que aun sus pulmones eras poseedores de algún hálito de vida.
Si, Feist, y este "The reminder", es un buen disco de pop independiente, de una cantante que me ha arropado estas dias con su tranquilidad y una voz que tira para delante de todo el entramado musical que monta. Quizás en otro momento no me hubiera gustado "The reminder", pero ahora me viene bien un poco de calma chicha, de pasiones desparramadas sin ton ni son por los altavoces enmarañados de mi equipo negro y difuso.
Sigo sin saber como va la crítica. Me paro y la releo. Me digo, para, borra el artículo y la semana próxima empieza como si nada hubiera pasado. En definitiva, todo sigue. A mi hijo de 4 años le he dicho que el abuelo está de viaje por el Polo Norte. Que a partir de ahora vivirá en el hielo, se hará amigo de Papa Noel, y le ayudará a montar regalos para todos los niños del orbe.
"The Reminder", es un buen disco de pop que tiene de todo. La calma de "So sorry", acústica, leve, susurradora y caliente, "I feel it all", es luminosa, para aplacar la atonia con sus vibrantes tonos mensajeros de caricias y de paz; "My moon my man", a medias con Gonzales, es medio electrónica, medio pop; "The park",es una punzada de balada, y en "Seelion woman" palmas al aire inclusive, nos trae a Nina Simone sin atisbos de sonrojo.
Ahora de nuevo me levanto, pongo un poco más alta la música y me dispongo a releer lo que por ahora esta escrito. Bueno, pensaba que iba a salir peor. No se muy bien si esto es un ejercicio de exorcismo del dolor, o una manera de sacar afuera los momentos de tensión acumulados por largos meses, años, de enfermedad.
Como no sé si va a ver más articulos esta semana, ahi os dejo mi pequeña aportación individual a la necesidad de todos de exteriorizar el dolor para que este se disuelva, para que podamos continuar bregando y afrontando las dificultades que ante nosotros se nos presentan. La muerte es asi. Justiciera, corsaria, equitativa, atroz, definitiva. La siguiente crítica, (lo último de Lisabö) será estrictamente musical. Permitidme pues, amigos y lectores del blog, la oportunidad con esta Feist, de dejarme llevar por el aire de la pesadumbre que poco a poco dejará paso a la estela de la lucha por perseguir la felicidad.
domingo, 29 de enero de 2012
SIOUXSIE & THE BANSHEES. "Throught the looking glass" (1987)
Musa de góticos, de punks que dejaron de serlo para transmutarse en cuervos de mal aguero, la gatuna Siouxsie lanzo en el año 1987, este "Throught looking glass", donde reune una serie de covers que más o menos afortunados representan los gustos de esta muchacha de ojos grandes y penetrantes.
Aquí tenemos para todos los gustos. "This town ain't big", de Sparks, es oscurilla, algo miedosa, pero tampoco para asustar. "Hall of mirros" de Kraftwerk, se escapa de la matemática industrial de los alemanes, para convertirse en una loa gotica tierna y levemente mecánica.
"Strange fruit", de Billie Holliday, es suave y lluviosa, paraguas de amor en una noche de neones difusos por el difuminado celo de las ausencias. Bonita. Si, recuperar a Siouxsie es volver a The Cure, a los 80, a unos modos ya vencidos de sumergirnos en la catarsis de la buena música.
Quizás este disco no este entre mis favoritos de la vampiresa, pero es todo un gozo el como se emplea la de los Banshees en la versión de Doors, "You're lost little girl"; imprimiendo barroquismo y psicodelia, o como se contonea con la potente "The Passengers" de Iggy Pop.
Tambien para no olvidar "Gun" de John Cale, y "Little Johnny jewel" de Televisión. Asi, que sí, que debemos obligarnos cada poco a mirar atras, a dejar un poco todo el torrente de novedades que nos acucia, para disolvernos pacificamente en los olores añejos que como el de esta artista, te pondrá como mínimo un leve sonrisa de melancolia en el rostro.
jueves, 26 de enero de 2012
DAVID SYLVIAN, "Sleepwalkers" (2010)
Hablar de David Sylvian no es solo rememorar su etapa junto a los indispensables Japan. Sylvian ha sido, es, uno de esos geniecillos con prestaciones para todo. Un caballero edificador de grandes propuestas musicales, rodeado siempre de super músicos, de inquietos personajes que siempre han aportado un granito de arena en su interesante carrera discográfica.
"Sleepwalkers", es un compendio de las colaboraciones que el músico ingles ha desarrolado a traves de estos años. Y menudo resultado le ha salido al colega. 15 piezas que no tienen desperdicio, que bucean en lo experimental para zambullirse en lo etéreo, que viven con su voz pero comparten con el acompañamiento de toda una élite de estrellas de esas poco conocidas para el publico poco exigente con los tratados auditivos de buenas obras musicales.
La que titula el cd está colocada en la primera posición de escucha, para provocarte, para que te adentres sin remisión en el orbe estelar de Sylvian. Minimal, a rato cercana a la última época de Talk Talk, sugerente y enigmática a partes iguales. "Money for all", es cálida, pop sin edad. molécula viva que se mueve y nos agita.
"Ballad of a deadman" cuenta con la cantante de Joan as Police Woman aportando su voz para seguir jugando al escondite en este laberinto de pop especial que tan bien sabe regalarnos Sylvan. Y cuando se pone tierno, de la mano de Sakamoto, te deja desolado, atribulado por un confin de preguntas sobre el ser y el sentir("World citizen (I won't be dissapointed")). "Five lines" es neoclasicismo desde una terraza construida de suspiros y alguna promesa rota. Espeluznante.
El piano también es protagonista de "Playground Martyrs", delicada, suave, pura adrenalina en coma de gozo. A reseñar tambien "Wonderful world", con la cantante Stina Nordenstam acicalando con su terciopelo el personal mundo de David. Y no debemos olvidar a su inseparable hermano, Steve Jansen, bateria, que tambien participó en Nine Horses, y que aqui se hace notar desde la afortunada sombra del ex-Japan.
En conclusión todo un torrente de luz cegadora que conmociona y nos empapa de elegantes sonidos, de mapas oníricos, de tranquilidad embaucadora. Todo ello excusa para viajar junto a Sylvian en su nave tan ecléctica.
martes, 24 de enero de 2012
THE JOY FORMIDABLE. "The big Roar" (2011)
Vuelven los 90. O dejemoslo en casi vuelven los 90. Escuchar a estos galeses cuyo nombre es The Joy Formidable, me ha producido una extraña sensación de deja vú. Y eso que ganarían si cambiasen la voz de Ritzy Brian. Pero, la verdad, es que la escucha concienzuda, en conjunto, es un autentico petardo de indie rock cargado de himnos, de mucha electricidad, contundencia a raudales y escozores en las guitarras.
El final apoteosico de "The everchanging spectrum of a lie", es todo un as en la manga de este trio que se toma en serio eso de subir el volumen hasta ensodecernos el alma. "The magnifying glass" me recuerda algo a los olvidados Adorable, pero cambiando la épica de ellos por un montón de guitarras alborotadas.
El pero que les puedo poner a The Joy Formidable, es que se les ve rápido que lo suyo es entrar a toda la leche en la liga de los grupos de estadio. Algo me huele que venderán su alma por ser los nuevos Arcade Fire. Canciones, las verdad es que las tienen para auparse en lo alto del campeonato. "Austere" es pop esdrújulo estrangulado con gotas de espasmos.
"A heavy abacus", es ponzoña cargada de pesticida. Lástima que de nuevo a Rizty se le vaya la mano de la voz, con su deje Bjork que perjudica más que beneficia al invento. "Whiring" es toda una tromba de excesos comedidos, y "Buoy" con su blancos y negros les queda bien como seguidores de otros grandes olvidados: Daisy Chainsaw.
Al final, me desdigo de mis palabras. No,no son los 90. Podian ser pero no. He disfrutado de The Joy Formidable, pero no he llegado al culmen emocional, al brinco de los pelos del brazo, a abrir un agujero en el suelo con las suelas de mi deseo de volver a atras. En marzo, anuncian nuevo disco The Wedding Present. Velaremos armas pues. The Joy Formidable, bien, pero quiero más, mucho más.
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