Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

jueves, 23 de abril de 2015

ROBIN GUTHRIE. "Emeralds" (2011)


Siempre tendré a Cocteau Twins como uno de mis grupos favoritos. Elizabeth Fraser y Robin Guthrie, en unos tiempos en los que andaba ensimismado con el punk, consiguieron abrir una ventana donde pasaron todos esos adorados grupos que me calarían los huesos, las lágrimas, el crecer desde una juventud indomable, repleta de paroxismo y buen dolor.

Me gusta el balneario de burbujas que crean, la voz de Elizabeth como pétalo siempre brillante a lomos de un viento agradable, que aquí y allá deja huellas para el sentir. Discos como "Heads over heels", "Heaven or Las Vegas" y sobre todo "Blue bell knoll", aun los tengo como referentes de una época que añoro, donde me chapuzo en nostalgia buena, de esa que al final te hace sonreír cuando suena la canción que tanto significó para ti en ese momento dorado.

En este cuarto disco en solitario, Robin sigue a lo suyo. Experimentando con nuestras sensaciones, consiguiendo desde la inicial "Digging for gold", que sintamos apretones en el pecho. Instrumental hasta en los labios. "Radiola" es un lirio al lado de una retrato que de tanto mirarlo perdió su primavera mientras el marco se rociaba de termitas, y "Wishing" es una escalera de teclados que viven para el mohín de lo suave, de lo terso.

EL espíritu de Cocteau Twins, (como en toda la obra en solitario de Guthrie) sobrevuela cada tema, haciendo que este "Emeralds" sea una paseo proverbial por los años dorados del shoegazing más tranquilizador. "Warmed by the winter sun" con su piano acariciador es ambient para trasnochadores, ágape en el suburbio, maná indolente.

Disfruto como en el ayer. Antes  Robin se llamó Violet Indiana, ahora es su nombre el que nos sobrevuela, y nada ha cambiado. Si, falta el querubín, pero la atmósfera que recrea es para esperar tormentas midiendo tu sombra. "Flower" me tiene tocado desde que la escuche.

La tranquilidad de "Emeralds" se rompe cuando suena ese pequeño muro sónico que se llama "Turn together, burn together", un pequeño torrente eléctrico para dar la vez a la que titula el cd, todo un portento para visitar cascadas enigmáticas y escuchar latidos de ballenas. Ambient.