Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

miércoles, 8 de abril de 2015

GOAT. "Commune" (2014)


Sí son suecos. No pasa nada. Si ya nos desquiciaron con su primer album "World Music" (2012), donde pusieron las bases y los pilares de una auténtica locura que picaba en los agujeros de la música africana acercándose a la psicodelia, apadrinando muros de ritmos psicótico, en este "Commune" y con el empujón de la inicial "Talk to god", volvemos a recuperar la esencia de este poliédrica banda norteña.

Aviso para navegantes. Goat no son los pelmazo Vampire Weekend. Goat no se apuntan a la moda de occidentalizar lo africano hasta desgastar y quitar las esencias. Me pongo "Words" y me lleno de psicodelia dura, setentera, de ácido sin nombre.

"The light within" es una apósito de gritos y de especulación eléctrica, saturación y enganche a base de arreones siderales. Los suecos se las apañan de maravilla para conjurarse en burradas del calibre de "Goatchild" donde reparten a destajo toneladas de mareos sónicos enlatados en una progresión aritmetica de voces que van y vienen, de guitarras que suenan a irrupción cutánea de sedación. Música de otra época construida ahora con solvencia y calidad.

Los soles suecos y las negrura nunca impostada del continente africano. "Goatslaves" es mi preferida. Laberinto divertido, rítmica al compás de un baile desquiciado, la no wave reconvertida desde amaneceres de luces lisergicas. Pura fragancia para perder el sentido.

"Commune" es un amasijo bien armado de musica con mazacotes como "Bondye" y espectáculos estelares como "Gathering of ancient tribes", donde lo más sensato es dejarse llevar con el huracán de estos europeos que parecen salido de una tribu hasta arriba de todo lo que te puedas imaginar. Un poco de locura necesaria para estos tiempos de tanto correción musical.