domingo, 8 de abril de 2018

TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO. "Salve discordia" (2016)


No he parado de seguir a Triángulo de Amor Bizarro desde que me hice con su disco homónimo allá en el lejano 2007. Me gustaron por su irreverencia, por su juventud airada, por esa forma de casar el noise, el shoegazing, y el pop, con el resultado que en sus trabajos han ido resolviendo con maestría y sedicción.

"Salve discordia" vino después de "Victoría mística" y esta repleto de paradas seguras donde seguir aullando ruido, envolvente azufre, parábolas inmarchitas. Escucho "Gallo negro se levanta" y parece que estuviera oyendo a Lagartija Nick primera época. Los gallegos a pleno rendimiento, como una máquina hábilmente engrasada.

Isabel Cea lo borda en la pop "Barca quemada", y "Seguidores" es dream pop para una sesión de cine de oscuridades afectuosas. Melódica, dramática, repleta de subidones de electricidad en un columpio de intensas emociones.

En "Baila Sumeria" se hace evidente el porque el nombre del grupo viene de una canción de New Order. Todo un puntazo. Luego en "Cómo encontró a la Diosa" se encienden en una barrabasada de noise rutilante para en "Qué hizo por ella cuando la encontró" volver a terrenos de nana de pop retorcido con gemas como "habría votado a la derecha por tí, trampearía las papeletas". Y es que el componente político sigue vigente en el cuarteto, a su manera, llegando casi al punk en "Euromaquia".

"Luz de alba" y "O Salva Eris" son el punto final de un viaje repleto de aristas y cornamentas sónicas. Preparándome voy para arremeter con ganas su nuevo ep "El gatopardo". Seguro que siguen fabulando demoliciones, abriendo compuertas de gas eléctrico, siempre subiendo el listón.


miércoles, 4 de abril de 2018

STEREOLAB. "Margerine eclipse" (2014)


"Margerine eclipse", fue el primer disco que sacó Stereolab después de la desaparición de Mary Hansen, y sus canciones parecen una loa dedicatoria a la que con tanto talento formó parte de esta maravillosa banda de pop electrónico.

Desde que suena la inicial "Vonal declosion", con el francés como idioma para atarnos a sus reflexiones naif, queda claro que estamos ante uno de los trabajos más interesantes de Stereolab. "Need to be" es juguetona, espacial, y "Sudden strars" con esa dulzura que nunca empalaga, con esos lugares comunes que desde descubrí "Emperor Tomato Ketchup", he ido encontrando en cada disco suyo.

Laetitie Sadier sigue cantando como un querubín alojado en un reino de parabienes, algarabía grácil, rumbo hacia la epopeya definitiva. Y como no, si queremos hallar el lado kraut que siempre acompañó a Stereolab, también lo podemos encontrar  en perfecciones del tipo de "Margerine Rock", con esos teclados que parecen escupir antiguedad, con ese soniquete tan perfecto para fabricar melancolía.

Y luego tenemos cuando con embaucan con sonoridades vintage del tipo de "The man with 100 cells", pura orfrebría para oídos tratados con efluvios de arpas marinas. Un prodigio. Como la casi tecno "Margarine melodie" y la increible y melosa "Feel and triple".

Estoy seguro que esté donde esté Mary Hansen, pasará unas tardes agradables sentada en una terraza, viendo la puesta de sol, tomando a sorbos un puzzle de té, escuchando "Bop scoth" y cerrando los ojos otra vez....


lunes, 2 de abril de 2018

MARK EITZEL. "Hey Mr. Ferrymen" (2017)


Tras una semana de parón por vacaciones, viajes y descanso, vuelve Discos Pensados con un señor disco de un gran artista. Y es que oyendo la canción que empieza el lp, "The last ten years", viene a mi en bloque la sensación que me produjo en los 90, el descubrimiento de American Music Club.

Era mi banda perfecta ideal para momentos de bajón y tristeza. Nada como la voz de Eitzel para encender una vela en la oscuridad, para contagiarme de silencios necesarios, de loas nocturnas que gravitaban entre arpas de melancolía.

Desde 2012 (con el bucólico "Don't be a stranger"), no sabíamos nada de él, y la verdad es que es una gozada de sensibilidad exacerbada todo "Hey Mr.Ferrymen". "An answer" es delicada y neblinosa y en "The Road" hace su aparición la guitarra de Bernand Butler para darle a la sombra más tonos de depresión.

La levedad te inunda cuando las caricias dolorosas de "Nothing and everything" encuentran su sitio en la penumbra de una calma siempre acogedora. "Mr Humphries"es la que más tensión emocional descarga con alboroto de suspiros, con el Suede Butler prestando sus cuerdas al barítono de las desgracias internas.

La voz de Mark sigue marcando el paso, sigue siendo un prodigio de esos que evocan y te llevan. "La Llorona" es una sacudida de feedbdack demoledor y "Just because" es otra estampida de lírica y sosiego, de paz y rubor.

La delicadeza que emana de "Sleep from my eyes", define a las claras, la carrera de un autor de esos necesarios para los que necesitamos huecos en las casas del corazón donde urdir maniobras de luces y encantamiento.

Mark Eitzel, de nuevo con nosotros, pulsaciones a ralentí, obras quirúgicas de dramas cotidianos, laceraciones del alma para ocasos necesarios, para lumbres calienta esperanzas.....

sábado, 24 de marzo de 2018

AUTISTIC DAUGHTERS. "Uneasy flowers" (2008)


Después del interesante debut que fue "Jealousy and diamond" en 2004, el trío formado por Dean Roberts, Martin Brandlmayr, y Werner Dafeldecker, siguió por la misma línea de post rock inspirado en trenzar corrientes de silencio e improvisación.

Canciones que se desmelenan en la servidumbre de monólogos interiores donde el trío afina sus instrumentos para acercarse a veces al slowcore, como en la imponente canción que titula el disco, o como la inicial "Rahana's theme", versículos de palmas y oraciones de siseos que confieren al grupo ese aire espiritual de noche perpetua.

Aquí los temas te sacuden desde el principio, son urdidos con parsimonia entre oleadas de cierzo a mansalva, lentitud fabricada para que aparezca a veces la voz de Chris Abrahams de The Necks para poner al experimento fluidez interna ("Liquid and strarch").

"Gin over soul milk" gravita en las mismas notas de desolación, mustia expresión donde los instrumentos se prestan a una calcinación de voces impresas. "Bird in the curtain" es otro de los puntos fuertes de "Uneay flowers", muy cercano a Talk Talk, y "Richest woman in the world", continua con la agitación glacial de una andanada de ondas sonoras con piano, solemnidad y alevosía.

"Uneasy flowers" fue lo último que hemos sabido de esta interesante banda, pétalos airados de suspiros bien trenzados, laceraciones de aire, pulgatorio de sombras. Después de comer, te los pones, te dejas llevar, y de golpe un exceso de calma. Silencio, se rueda.....


viernes, 23 de marzo de 2018

TNT. "Manifiesto Guernika" (1983)


No se ha recuperado como debiera la importancia vital de esta banda de Granada. "Manifiesto Guernika", en plena efervescencia de la Movida, con ejes como el Rock Ola, o el Madrid de esa época como epicentro de una oleada de artistas que vinieron a saltar por los aires la contención de la recién acabada dictadura. Otro día hablaremos por aqui de si muchos de los grupos de esa época merecían tanta bola. El caso es que TNT, con este "Manifiesto Guernika", ejemplifica muy a las claras su mensaje de punk con himnos que en nada tienen que envidiar a otros popes de esos años, como los Siniesto, Ultimo Resorte, TDK y otros fustigadores vehementes.

Los cuatro componentes de TNT, (por aquí también andaba Jesús Arias, hermano de Antonio Arias, y que nos dejó en 2015)  sabían que lo suyo era revitalizar el punk y la new wave a su manera. Proclamas contra la religión en destreza post punk, "Cucarachas", o arengas contra el avance nuclear, "1984 Hiroshima", todo y más cabía en este necesario lp.

Y eso que la banda tuvo que luchar para dar a luz a este luciférico ser, con trabas de la compañía (DRO) y una lucha total contrareloj para pergeñar este dichoso disco. Punks que en "El jardín extranjero" se calmaban en una secuencia de pop extraño, ochentero y gritón y que da paso a "Gilmore, 77", pura andanada revolucionaria.

"Guernika" (¿cuántas veces la hemos escuchado?), y la destroyer "Habitación 101", siguen subiendo el listón de un álbum altamente disfrutable. "La noche del ángel salvador" tira hacia el post punk, y en "Matsat" se fijan en Killing Joke para continuar su inflamada guerrilla.

Guerrilla que se convierte en un charleston guason en "Radio crimen charleston", para en "Sin futuro" arremangarse las mangas en un festín nueva olero. "Manifiesto Guernika", otra obra a reivindicar, otro salto al vacio de bilis y juventud airada.


martes, 20 de marzo de 2018

ATOM RHUMBA. "Cosmic lexicon" (2018)


7 largos años hemos tenido que esperar para que la banda de Euskadi nos vuelva a rallar los oídos con su blues orate, con su afilado cuchillo de fusión eléctrica, de rock sin aditivos, salvaje, visceral, puro elixir de esos que es necesario tragar para que los días malos lo sean un poco menos.

Y que mejor que empezar "Cosmic lexicon" con esa maravilla que se llama "The see in you", medio tiempo que navega entra la electrocución y las luces misteriosas. Rober! y Joseba Irazoki se llevan la palma. La inclusión del castellano, les vuelve igual de peligrosos ("Tumba gris"), y en "My minds blocking yours" parece que estuvieramos ante una mutación actualizada de Los Bichos. Vaya sonido.

"Voy cableado" es un swing punk, una agitada y nerviosa expresión que te deja sin palabras, electricidad a raudales, rock and rolk y salvajismo. Puro disfrute. Como "Red turning blue" y su lentitud demoniaca, guiñando con el ojo malo a Kim Salmon, en una sucia y solemne reliquia de incomoda suavidad.

Luego queda disfrutar y disfrutar de tonalidades tipo "Organised man blues", nueve minutos de pura depravación, gritos, la banda tocando dentro de un megáfono de aristas y punzadas que hacen daño, que da paso a "Tejedor de misterios", himno pop decadente, orfebreria y a volar. Una gozada.

Luego "Miss Elliot" con ese punto de intriga total que da la voz al final de este bellaco viaje de rock a "You're the only story", otro puntazo de tensión y blues, perfecto epílogo de un regreso esperado por muchos. Ya nos frotamos los dedos de sus directos en llamas. Con nosotros la rumba mutante, los chicos que nos desquician, la solemnidad de lo bueno y primitivo. A disfrutar.


domingo, 18 de marzo de 2018

THE SABRES OF PARADISE. "Haunted dancehall" (1994)


No te puedes dejar de resistir a ellos. Desde que suena "Bubble and side" y se acciona este engranaje de tecno minimal que se llama "Hanted dancehall", una joya insuperable, un lugar en común donde Andrew Weatherall y sus colegas, provenientes del mundo acid, decidieron que las cuchillas de afeitar, como mejor cortan es siendo rojas y peligrosas.

"Bubble and side II", son siete minutos de trance ilimitado, de sonidos buscadores de lugares donde el club no sólo sea un sitio para perder el tiempo. 1994. Ostias el tiempo como ha pasado, y como suenan de frescos The Sabres of Paradise.

La lección magistral de dub en "Duke of earlsfield", da paso a una cacofonía espectral ("Fligh part estate"), y luego, en "Planet D (Portishead remix)",  la constatación de que estamos ante uno de los discos más valientes que se ha hecho jamás en la música electrónica.

La larga duración del disco no es sinónimo en ninguna circunstancia de cansancio. Aquí todo suena fresco, natural, radiante. De nuevo el dub en "Wilmot" para en "Tow truck" trocearnos  los huesos con música para los dulces infiernos.

Weatherall y sus compinches sabían lo que hacían en el lejano 1994. Abrazaron todas las formas posibles de transgresión de la música club del momento y nos llenaron la cabeza de soniquetes para llevarlos todos bien alzados en el conjunto de nuestra dicha. "Return to planet D", es una alegoría minimal y "Ballad of Nicky McGuire" con sus ocho minutos de continuo frenesí marcial, es una invitación total a una especia de danza del descoloque.

No me extraña que este "Haunted dancehall" esté en multitud de listas como uno de los trabajos más arriesgados y atemporales que se ha construido en la música electrónica. Te pones "Jacop street 7am" o el tema que titula el lp y la verdad es que es para no detener tus espasmos de emoción.

The Sabres od Paradise, una parada segura en el confort de los ambientes espectrales, de los luceros marchitos, del universo de las máquinas saboteadas por la inflamación de la insolencia.