"Set the twilight reeling", el que fuera disco número 17 del gran Lou Reed, fue un trabajo que el músico de New York, dedicó a la que fuera luego su esposa, Laurie Anderson, y empieza de la mejor manera posible con la eléctrica y efectiva "Egg cream".
La verdad nunca entendí que este lp fuera considerado como una obra menor de Lou. Aquí no hay desperdicio, no hay sobrantes, ni temas que no aporten garantías de lo que fue toda su carrera: brillantez, emoción, siempre las cosas bien hechas. Hasta contiene una de las mejores canciones que grabó en su carrera, la espectacular "NYC man".
"Finish line" fue un tema dedicado al que fuera su socio de correrías en la Velvet Underground, Sterling Morrison, fallecido el año anterior, y en "Trade in" vuelve a los aires más tranquilos y sosegados de "NYC man". Y es que Lou siempre fue un todo terreno. "Hang on to your emotions" es una vacilada, y "Hooky wooky" es la clásica tonada de Lou.
"The proposition", es otra de esas piezas características de Reed, para terminar el trabajo por todo lo grande con la que titula el trabajo, la que escenifica a las claras toda la valía de un artista ya inmortal con un legado que perdurará siempre.

2 comentarios:
Yo sí que lo veo por debajo de "Magic And Loss" o el posterior "Ecstasy", aunque sea un buen disco.
Un abrazo.
Hola Gonzalo. "Magic and loss" son palabras mayores, de los mejores. A mi me gusta mas que "Ectasy" este "Set the twilight,..." pero, bueno, es que dentro del universo de Lou, es tan difícil elegir..... Un abrazo
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