lunes, 9 de junio de 2014

PIXIES. "Indie Cindy" (2014)


Fueron los más grandes. Aun recuerdo cuando me hice con "Doolittle" en versión vinilo. No los conocía, me atrapó su portada, y cuando llegué a casa y empezó la aguja a cabalgar por esos montes llamados "Monkey gone to heaven" o "Debaser", todo cambió.

Principio de los 90 y yo que estaba saliendo del punk de imperdibles y de oscuridades tenebrosas. Me caí del caballo, se iluminó de ambar el cielo de la juventud y en unas cuantas semanas rallé el disco mientras bailaba en mi habitación y mi madre aporreaba la puerta esperando un corte de electricidad para el fin del martirio.

Qué jóvenes. Luego me hice con toda su obra. Flipé con "Surfer Rosa", con "Bossanova", y con el canto del cisne que fue "Trompe le Monde". Pixies por derecho propio fue uno de los componentes, el más activo y guerrillero, de la banda sonora de los 20 años. Forjé amistades imperecederas escuchando en coches de humo a los duendes, a los jóvenes sónicos, o a los pipiolos dinosaurios. Cuánto tiempo ha pasado....

Pixies fueron independientes con razones y fuerza, supieron unir el punk, el hardcore, el rock, como nadie antes lo había hecho. Eran los años de gracia de Nirvana. Nosotros, siempre preferimos al calvito y a la Kim con su bajo y su voz modulando hits tras hits.

Ahora, después de tanto tiempo, los Pixies están de vuelta. Ya no esta la bajista, han contratado a Paz Lenchantin para los directos , y después de unos EPs bastante irregulares, y tras 23 años sin sacar un larga duración, nos traen este "Indie Cindy" que resulta ser los 3 eps convertidos en disco.

¿Resultado? Decepción, decepción, decepción. Ningún tema de "Indie Cindy" me ha hecho levantar de la silla, ningún arreón guitarrero me ha traído a la memoria lo que eran Pixies. Desde la metalera "What goes boom" ya se ve que esto no puede funcionar. Mirando con el rabillo de ojo a como eran antes, pero olvidados de la vertiente peligrosa de la banda, Black Francis y cia se han hecho mayores y se han convertido en un grupo para llenar portadas de revistas independientes.

En un quiero y no puedo, "Greens and blues" más parece obra del trasunto de Francis, Frank Black, más que de los duendes. La que titula el cd parece querer ser algo killer pero su ritmo se pierde en excesivas florituras. Y que decir de "Bagboy" , primer tema que oí de esta nueva etapa y del que sólo salvo su incendiario clip.

"Silver snail" es sosa y lineal. "Black eyed hexe" podía salir de "Trompe le monde", pero sin la garra ni el fuste de aquel. Demasiado blandos. Oyéndolos ahora si que me siento viejo. "Ring the bell" es casi pop y "Another toe in the ocean" servirá para los párvulos indies de ahora se acerquen a los más grandes.

No, esto no son los Pixies que yo conocí. Sus vecinos de generación, Sonic Youth, han llegado bastante mejor a esta madurez musical que todos queremos disfrutar cuando oímos ahora a los grupos que nos hicieron crecer.

Mis viejos vinilos he vuelto a sacarlos de su invierno de polvo eterno. Necesito oír los chillidos de Francis, la guitarra demoniaca de Joey, a Kim con frenesí abanicando nuestra juventud con su voz de diablesa. "Indie cindy" ha nacido mayor y hace que nuestros oídos anhelen con pasión a los más grandes de ayer que se han vuelto tan pequeños hoy.


7 comentarios:

Johnny J.J. dijo...

Carlos, es de los mejores posts que te he leído, y se me habrán pasado pocos, quizás por lo que me identifico con tu texto, y ni te imaginas cuánto, desde esa salida del punk de imperdibles y oscuridades tenebrosas a esas amistades imperecederas con coches de humo,todos aquellos discos de Pixies... Y además para mí también ha sido este Indie cindy una decepción. A ver, me parece mejor que la media actual pero dista de hacerme vibrar como el resto de su obra anterior en estudio a los que prefiero volver a acudir. Saludos.

Carlos dijo...

Gracias Johnny. Tenia la esperanza de encontrarme con unos Pixies rejuvencidos y me he encontrado con unos señores mayores que se han acomodado al establesimenth indie. Los recuerdos perviven porque el ayer de sus discos antologicos se hace presente cada vez que viajamos en el tiempo. Un abrazo

Jorge dijo...

Me temo, amigo Carlos, que este tipo de resurrecciones tan forzadas tienen este tipo de resultado. Lástima de la ilusión con la que juegan ciertos artistas y ciertos editores al montar este tipo de historias. Mejor dejarlas pasar, porque, como bien dices, a su música hay que añadirle el componente emocional al que hacías referencia en el post.
Saludos!!

Carlos dijo...

Por eso es tan importante dar cabida en nuestros blogs a bandas emergentes que puedan recuperar los atomos de juventud que aun conservamos. Saludos.

Carlos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge dijo...

De acuerdo contigo, Carlos!! Saludos!!