miércoles, 11 de junio de 2014

SWANS. "To be kind" (2014)


Los cisnes. Siempre me alucinó la paradoja de denominar con un nombre tan blanco y puro a una de las bandas más oscuras del orbe. Swans están de nuevo aquí. Si con "The Seers" ya nos quedamos sin palabras, con este demencial "To be kind" y sus dos horas de duración en un doble cd, se superan así mismos.

No hay peligro que les suceda como a los Pixies. Michael Gira y sus chicos saben que lo suyo es vivir en infiernos, transitar por lo difícil, insolentes y atribulados gérmenes de una insania que lleva al rock al extremo, al éxtasis de lo macabro.

Escucharles es una dulce locura, su incomodidad es sabiduría. Desde que suena la minimal y adictiva "Screen shot", con sus perforaciones eléctricas, con su marcial ritmo que seduce y atrapa, sabes que estás ante lo más cercano que te puedas encontrar del clímax total.

Los doce minutos de "Just a little hoy (for Chester Burnett)" y su blues lento, comatoso, es una concatenación de secuencias para afirmar porque Swans son en estos momentos, el mejor grupo para que vuelvas a sentir el escozor en la música.

Y que me decís de la apocalíptica "A little god un muy hands", himno del Hades con maracas y una explosión eléctrica a mitad de camino de la devastacion total. Gira hace de sacerdote y su tribu se retuerce en un géiser orgánico donde el placer y el dolor forman una excelente pareja de baile.

La insania más absoluta viene con "Bring the sun/Toussaint l'overture". 34 minutos para coger una pistola y matar nubes, 34 formas de cabalgar a lomos de un opus satánico donde las guitarras son martillos hidráulicos y donde Gira, Westberg, Puleo, y compañía hacen una desconstruccion del rock, con parones, arreones y gritos de "sangre es vida"  y "sangre es amor".

Comenzaron su carrera siendo los más bestias del lugar y aunque musicalmente han evolucionado, siguen erigiéndose como la coartada perfecta para mandar a la mierda a toda la tribu indie que van de guais. "Some things we do" pone el epílogo a un primer cd donde el goce es visceral, donde crean empatia con el oyente con su cruzado fuego celestial.

"She loves us" es otra mántrica experiencia sensorial. El circulo que cubre la eternidad, los instrumentos como expiación, el desierto y el pecado,el escorpión escondido detrás del silencio. Ruido y caos, púlpito de tensión, abruptas superficies para adorar a la noche."Kirsten supine" es un paréntesis, una bella colección de minutos delicados, para reposar de este extenuante viaje, y bebernos a chorros un puñado de estrellas.

"Oxygen" es puro Jesús Lizard. Un ladrillazo de rock frenético, donde Swans se pone el mono de trabajo para repartir hachazos a diestro y siniestro. "Nathalie Neal" y "To be kind" son las que cierran este trabajo, que dudo sea superado por nadie en el 2014. Estoy sin palabras, los dedos ya no me responden. Soy feliz.


3 comentarios:

Alex Palahniuk dijo...

Tengo que escucharlo; amo a Michael Gira y Swans me chifla. Por lo que cuentas, tiene que ser apoteósico. Gran entrada, Carlos. Desarrollas una prosa magnífica.

Alex Palahniuk dijo...

Ansío escucharlo. Espero que sea igua de bueno que The Seer y que Michael Gira esté en plena forma.

Carlos dijo...

La verdad es que escuchando a Swans, uno se da cuenta que pequeñas son la mayoría de las bandas que merodean por el planeta indie. Swans son arrojo, intensidad, incendios continuos y certeza de que nunca nos fallará. Mientras ellos esten, no estará en peligro nuestra cordura musical