miércoles, 4 de julio de 2018

SR.CHINARRO. "Asunción" (2018)


De mi dilatada y cada vez más amplía discografía quizás sea de Sr.Chinarro del grupo que tenga más discos. Cada vez que el año y los meses anuncian un trabajo, tengo que hacer hueco en la libreria de la música que no se agota para que Luque y sus cosas anden merodeando entre estribillos resultones e historias para quedar.

"Asunción", es otro disco más de Sr.Chinarro. El costumbrismo que no se acaba, sigue y no se agota. Ya desde la inicial y adictiva "Supersticiones" las cosas están como la encontramos en "El progreso". Canciones memorables que enganchan, rimas nunca malsonantes que pedalean entre pop cariñoso y melosidad desbordante, esa que nunca cansa, que te hace sonreír ("Las pruebas").

En "Quiero hacerlo mejor" descarga su personal visión crítica sobre el momento en el que estamos viviendo, con la guitarra de Jaime Beltrán, como en el resto del disco, mirando a los 80 con descaro y gracia. Porque "Hasta la saciedad" suena a eso. A motines en la carcel del tiempo, a viajes hacia punteos oscuros mientra la poesía de Antonio se retoca la cara con colorete de rosas esparcidas en una siesta de sueños siempre imposibles de soñar.

Luminoso suena Sr.Chinarro desde su atalaya de saberse siempre en estado de gracia. Que te pongas cuando te pongas sus discos, siempre encontrarás temas de esos que parecen engancharte sin pedir más que un rato de escucha y confort ("Ángel azul").

Otro punto fuerte de "Asunción" es "De piedra", donde Antonio parece que se esta describiendo, con cariño y esmero,auscultando sensaciones, maneras de ver la  vida a traves de telarañas de sonrisas, de sonajeros de arpegios.

No puede dejar de pensar en The Cure cuando escucho "Las trompetas del Apocalipsis" y  en "Por vanidad", la que finaliza este paseo chinarresco, nos topamos de nuevo con esa corriente frenética de emoción a mansalvas.

"Asunción", otro festival buhonero de expresiones para no olvidar, otro lago donde se depositan verdades en formas de canciones que son como escudos de sinfonías acogedoras.