martes, 24 de septiembre de 2013

DAVID BOWIE. "The next day" (2013)

Menos más que nos queda Bowie. Y Tom Waits, y Neil Young y otros cuantos más francotiradores de esos que escapan del derrotismo musical, de la necrosia de una escena que salvando honrosas excepciones, navega entre la vulgaridad y la repetición inerme.

El Duque Blanco está de nuevo con nosotros. Con su magia, su magnetismo, su voz, su propuesta hechicera que hace que se nos caigan unos cuantos años de encima. Hay está ese portadón, tapando el "Heroes" para volver a reinventarse como siempre lo ha hecho el puto rey del glam.

El sonido hábilmente setentero de la canción que titula el cd, nos pone sobre la pista, nos deja bien; preparado nuestro café sobre la mesa, una copita de recuerdos, un pintalabios punk de heroicidades mal entendidas y a sacar a pasear nuestro legajo de fotos del ayer. David Bowie. ¿Qué sería de la música de ahora sin él?

Escucha el saxo de Steve Elson en "Dirty Boys"  y la sucesión interrumpida de notas del tema, el cabaret del hombre en la luna, el rayo sobre la cara mientras los cohetes explotan en sucios bailes de salón cerrados por ansiedad. "The Stars (are out tonight)" es un emblema, la garganta acosada por polillas orquestales, las guitarras en misión aventurera de supermundos. Grandioso David, grandioso.

"Love is lost" es tecnologia al servicio de estrellas malditas. Susurros que pueden contigo, una flor angosta en un mastil, las luces que se apagan y llega la sordera estelar. ¿Y el romanticismo de "Where are we now"? Se podria hacer el amor con un cometa que bajara sin permiso por la via lactea de los deseos ilusos. De los mejor del próximo día....

Play para "Valentine day's". Recojo del armario el frac y las palabras que danzan. Soy de nuevo un teenager y además tengo más pelo. ¿Bailas? Joder, ¡si "If you can see me" parece sacada de la discografía de King Crimson! Me rindo, David, me rindo.

Bueno, aun no. No puedo parar de trotar sentado cuando suena "Boss of me" y las puertas de los no años se abren para que nuestra juventud huidiza vuelva para remontar tormentas y convertirse en una melodía sin fin. Qué aprendan los nenúfares llamadas nuevas hordas independientes. Esto es luz y entraña, rojo atardecer y viento helado ("Dancing out in the space").

Después vienen los teclados de "How does the grass grow" para corroborar que diez años después de su ultima aparición, Bowie sigue siendo el maestro del show, el señor Lawrence que vuelve para desearnos feliz navidad....

David Bowie, el rey, el absolutista amo del cotarro, la esencia del pop, el camarero de la discoteca del espacio, la certeza de que nuestros viejos ídolos, continúan dando mamporos a las despistadas nuevas generaciones. Jodido camaleón, bravo por ti.



4 comentarios:

nikochan dijo...

Un discazo que me dejó con la boca abierta de lo bueno que era... y que precisamente retomé hace unas semanas teniendo la sensación de que aún es mejor. Es Bowie, coño, y está por encima del bien y del mal.

Carlos dijo...

De esos discos que escucharemos cuando tengamos 70 años. Grande, grande, muy grande

manolo.dj dijo...

Qué gran disco Carlos, pero déjame decirte que lo mejor de tu crítica es lo bien escrita que está. Enhorabuena. Por sí acaso, como compañero blogger y al tener gustos parecidos, te dejo el enlace a la crítica del mismo disco que hice esta primavera. Abrazo!!
http://amalgamaexpress.blogspot.com.es/2013/04/the-next-day-david-bowie-mi-critica-del.html?m=1

Carlos dijo...

Grande Manolo, muy grande lo tuyo