lunes, 14 de noviembre de 2011

BON IVER. "Bon Iver" (2011)


Con bastante recelo me he dispuesto a escrutar este disco. Estaba algo mosqueado por las excesivas alabanzas lanzadas por todos los mass media indie. Ya sabemos que muchas veces, estos medios se pasan de frenada para querer vendernos lo invendible. Son modas pasajeras que algun genio del marketing elabora para que tragemos con todo.

Pues bien, me alegro de que Bon Iver no este en el grupo de los que menciono en el parrafo anterior. Y sin necesidad de ruborizar a nadie,  creo que estamos ante uno de los mejores discos de folk-pop de 2011. Lento, meditabundo, con poso que se queda, elaborado con suavidad para que penetre hasta el fondo.

Justin Vernon es Bon Iver, como Bon Iver es Justin Vernon. Quizás quien empiece con el pertadazo de "Perth" y se pare aqui, piense que al joven Vernon  le gusta los tiempos cercanos al post-rock, la épica que empieza meditabunda y termina con ardores de guitarras, incontinencia rock melancólica, humo a lo Buckley, mientras la electricidad se emociona con los vientos.

Ahi comienza y terminan los exabruptos. "Minnesota, VI" es un lucero en el cielo, delicada amalgama de pop que parpadea, de folk en un bosque de arpas disonantes. En "Holocene" el chorro de voz de Justin nos embarga, nos encandila, nos pone de pie.

Y  que me cuentas de la radiante "Towers", esperanzadora, cargada de luz, como la portada del cd, para irte al monte y perderte hasta el fin, Genial. Escucho "Michicant" y percibo que Bon Iver no tiene nada que envidiar al Anthony y los Johnsons.

No se porque y sin que sirva de referente musical, ya que el estilo no es el mismo, hay algo en toda esta escucha del disco, que me hace recordar a los geniales y añorados The Blue Nile. Quizás es la forma fascinante de musitar la fragilidad con elementos para todos conocidos. "Hinnom TX" es una muestra de ello.

Y si quieres perderte con algun señuelo ochentero, entra en "Calgary", y me cuentas si no te trae a la cabeza una forma de componer perdida ya en los albores de los tiempos.

Ahora que se acaba el año, posiciono pues a Bon Iver como de lo mejor oido en esta ya cercana epifania. Para rosearte con rocio acústico repleto de levedad. 

6 comentarios:

Chals dijo...

Un disco excelente, desde el primer segundo hasta el último.
Saludos

luther blues dijo...

Lo conoci por medio de un blog amigo y concuerdo contigo en que esta bien posicionado para lo mejor del año
Un estilo que atrapa ha los que estamos mas alejado de este ambiente y no se porque my friend
Un abrazo Carlos y ha seguir pensando como siempre

PD :Te dejo la entrada por si le quieres echar un vistazo
http://nofuncionamusica.blogspot.com/search/label/BON%20IVER

juan dijo...

ya coincidimos en algo...amigo carlos
el dúo que hace a james blake es impagable...bueno uno de los dúos...la verdad que lo sigo desde el principio y se ha ido haciendo grande en esta metamorfosis músical, es un buen compositor y cantante, además esa aura de meláncolia le da el punto. Gracias hermano

nikochan dijo...

Un discazo. De lo mejorcito del año:
http://nikochanisland.blogspot.com/2011/07/bon-iver-bon-iver-2011.html

Mocker dijo...

Buena crítica Carlos. Creo que puede estar dentro de los mejores discos del año este de Bon Iver. Sin embargo a mí me gustó mucho más su primer larga duración. Un poco más bajón, eso sí, pero también más sincero quizás.

Saludos!

txarls dijo...

Para mí uno de los mejores discos de lo que llevamos de año.
Tengo muchos que me han estusiasmado pero este suena tan cálido dentro de lo gélido que es, que vamos, imposible resistirse a tan campechana contradicción.
Un abrazo, maestro!