Buscando canciones, sensaciones pasadas, sorpresas que me espanten, escarbando en surcos musicales, arañando hojas donde encontrar volcanes que me invadan, hechizado como cuando desde crío supe que la música siempre me acompañaría....

domingo, 11 de septiembre de 2016

THE DRONES. "Wait long by the river and the bodies of your enemies will float by" (2005)


Si me dan a elegir el último largo más tranquilo y envolvente de The Drones, "Feelin kinda free", y este burrada con un titulo de esos para pronunciar de carrerilla, sin duda me quedo con el lado salvaje de este lp del 2005.

Para nada desmerezco su progresión estilística, pero es que este artefacto en una bomba, un cartucho de dinamita de puro  de rock salvaje, melódico, que pica aquí y alla, en las semillas del angel negro de Cave, "Shark fin blues", o en las andanadas del canadiense orate Young, "Baby".

Todo sin mesura, primitivo. Y eso que este segundo trabajo en su carrera fue la ostia de popular en su Australia natal, con los dos temas que comenté en el parrafo anterior. Escucho a The Drones, y recuerdo a otro canguro punk, Kim Salmon. A ambos les gusta retorcer la melodía, hasta hacerla sangrar, ("The best you can believe in" estremece con los coros de la bajista Fiona Kitschin, con el cuarteto engrasado para romperte en dos el corazón).

"Waint long by..." es un discazo se mire pon donde se mire. Cada canción tiene la sufuciente fuerza como para que asistas ante una bacanal de sentimientos extremos. Me alucinan como tratan los medios tiempos, como en "Locust", donde Gareth Liddiard exorcisa su garganta mientras la banda poco a poco se va convirtiendo en una bomba nuclear.

Se ponen rugosos con "You really don't care" , y en "Sitting on the edge of the bed cryin'" tiran del blues para hacernos rabiar entre pócimas de sudor y furia. Si, creo que no me paso si digo que The Drones es la mejor historia que ha sucedido en Australia desde la aparición de Nick Cave. Lo suyo es dejarse la piel, abrasarnos con sus guitarras que parecen mecerse en ácido sulfúrico, hablar desde la distorsión y el hipnotismo, ("The freedom in the loot").

Para la parte final, "Another rousing chorus you idiots", rutilante pieza de fuego y condena, desde la lentitud hacia la perdición, lobos con sed de sangre, casas deseosas de arder..... Y el gong definitivo viene con "This time", de esas canciones que te dejan sin respuesta, con Gareth llevándote hacia la oscuridad, donde las luces del alma se encargan de decirte la verdad....